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La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

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La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Philip Ecutauro el Dom Feb 02, 2014 1:10 am

(Puedes leer el "capitulo" anterior en: http://aerandir.foroes.org/t2538p15-el-esclavista-bueno-es-el-esclavista-muerto18-continuacion-de-noche-de-terror-sere-un-esclavo#23786 ))


El Ecutauro se alegra ver que la mujer parece mejorar un poco, le sonríe un poco, aunque la sonrisa del joven potro es algo triste, pues no se sentía muy animado, todo aquello era demasiado para un joven ecutauro de solo 15 años, aun se le revolvía el estómago cuando recuerda el hombre que apuñalo en el puerto. Cuando se dispone a abrir el hocico para hacer alguna pregunta a la mujer para ayudarle a distraerse, Nafen dice que no pueden bajar del carruaje, frunce un poco el ceño y piensa que el brujo tenía toda la razón, pero no ve motivos para ser tan bruscos. Justo en ese momento llegan a la casa del brujo y bajan del carruaje, el ecutauro se estira un poco y entra siguiendo a sus invitados, una vez Nafen abre las puertas y entran en la casa, el ecutauro, ni corto ni perezoso se empieza a desnudar, se quita la chaqueta de cuero, la camisa gruesa de algodón y se la pone en un brazo. Acompaña al resto hasta la cocina y mientras que Nafen cierra y asegura las puertas de la casa, el Ecutauro termina de desnudarse, quitándose el taparrabos y dejándolo todo junto al resto de la ropa en el brazo flexionado. Se pone junto a la puerta de la cocina, dejando que los dos invitados del brujo se acomodaran.

-Sé que has conseguido nombres Nafen, pero necesito darme un baño, me siento incómodo y sucio de las pruebas que esa doctora ha tenido que hacerme para conseguir ese certificado.
-dice con un gesto vago de la mano al lugar donde el brujo hubiera guardado el tubo de madera con el certificado. – Con tu permiso me iré a darme un baño a la habitación. Mientras tanto puedes poner en antecedentes a nuestros invitados.- Hace una inclinación de cabeza respetuosa hacia Keyan y Wood, pero era evidente que el joven había “perdido” su actitud sumisa como sirviente.Se vuelve hacia Wood.- Aunque quizás la señorita Wood quiera echarse un rato si sigue mareada. Quizás todos debamos echarnos un rato, informa a nuestros invitados y nos pondremos esta noche en marcha.- Alza una mano para acallar las posibles palabras del brujo.- No quiero saber aún los nombres, pues no me dejarían dormir, prefiero saberlos de uno en uno y dar cuenta de cada uno de ellos y así cada noche podré dormir tranquilamente tras saber que uno más de esos bastardos esclavistas están pudriéndose.-Dice el joven Ecutauro con rabia contenida, luego sacude la espesa cola blanca. –Y aunque este no es mi color natural, quizás deba mantener el disfraz hasta que tengamos la información que necesitamos… luego creo que podre apañármelas solas para regresar a mi hogar, aunque si queréis acompañarme estad seguros que seréis bien recibidos en mi pueblo.- El ecutauro escucha murmurar algo al caballero y como Wood trasteaba por la cocina, se le escapa una sonrisa cuando la mujer se entalla los dedos con una trampa para ratones, pero no dice nada, carraspea un poco para disimular.-Bien, como he dicho, iré a tomar un baño, una vez escuches lo que Nafen tenga que deciros, eres bienvenida a echarte un rato en la cama de mi habitación, es una cama grande y cabemos los dos sin problemas.- Dice el ecutauro el cual aprecia hablar inocentemente, sin segundas intenciones.

Tras lo cual, llevándose la ropa en un brazo se dirige hacia el pasillo por el que habían entrado y sube una escalera que lleve al segundo piso donde estaba la habitación que Nafen le había cedido en principio. Cuando llega a la habitación, deja la ropa sobre una silla, se quita el cinturón de cuero y hebilla de plata y dejándolo en el lado derecho del cabecero de la cama, entra en el baño donde se dirige a la ducha y tras enredar un poco con los grifos, se mete bajo el chorro de agua para lavarse.


Última edición por Philip Ecutauro el Miér Feb 05, 2014 1:11 am, editado 1 vez
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Nafen el Lun Feb 03, 2014 10:06 pm

Retorné a la cocina, cuando Philip pidió mi permiso para asearse en el baño, a lo que respondí asintiendo. El chico pretendía dormir con la joven, 'Wood', claramente él no comprendía lo que eso significaba e implicaba en una sociedad como la nuestra. Abrí mi boca para explicarle, sin embargo pensé que sería en vano, por lo que la volví a cerrar.

- ¿Cuál dijiste que era tu nombre? - entrecerré los ojos y miré al hombre ladeando la cabeza. - Oh. Sígueme - respondí. - Tú, chica, espera aquí, o ve con el ecutauro, como quieras. - Mi rostro era indiferente, ciertamente esa chica no me caía del todo bien, pero sería útil para nuestro cometido. Hice un ademán con la mano para que Keyan pasara por la segunda puerta de la cocina, enfrentada a la puerta por la que habíamos ingresado. Lo guíe por el pasillo cuyas paredes tenían, cada ciertos metros, un candelabro dorado con una vela encendida en ellos, además de numerosas puertas todas muy parecidas unas de las otras, hasta encontrarnos en una bifurcación. El pasillo continuaba y en cierto punto, la estructura giraba hacia la izquierda de forma perpendicular. Continuando nuestro camino, transitamos cerca de ese nuevo pasillo, el cual a escasos metros se tornaba en una escalera que terminaba en un pequeño vestíbulo con un pórtico grisáceo. En el centro del mismo se encontraba una robusta puerta de madera, con inscripciones en lenguajes que mi invitado probablemente nunca había visto ya que habían sido creados por mi propia ascendencia; sobre ésta, una lámina de piedra muy pulida destacaba en colores verdosos un título escrito en lengua muerta y escuchando atentamente, se oían susurros incomprensibles de toda clase de voces que provenían de allí.

Si bien parecía una puerta, cuando alguien se acercara notaría que en realidad, esa supuesta entrada era parte de la maciza pared, sólo un aparente dibujo. No constaba de una perilla, picaporte o ninguna clase de abertura por la cuál abrirla ya que sólo era una pintura. Esto claro era falso, esa puerta no era sólo un dibujo, era el producto de grandes encantamientos producidos por grandes y numerosos brujos; en esa custodiada habitación se encontraban los grimorios de los Borion fallecidos, y eventualmente, el mío estaría también allí.
(Off: por si no lo saben, un grimorio es el libro donde un brujo anota los rituales y "recetas" para hacer uso de su magia)

Apresuré el paso, tratando de evitar que Keyan prestara demasiada atención a la sala, algo que ciertamente no pude lograr. Tirando de su brazo, lo llevé a una habitación de "invitados", aunque era en realidad donde los sirvientes de mis antepasados residían, sólo que ahora más prolijo y arreglado. - Descansa aquí, lo necesitarás. - Cerré la puerta detrás de mí y caminé hacia la pequeña sala de armas, allí no había más que viejo y escaso armamento, pero quizás serviría.

salón de los grimorios:

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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Keyan Farlander el Mar Feb 04, 2014 8:00 pm

Me había quedado en silencio cuando el "caballo" le pidió al hombre de pelo gris que si podia ir a lavarse. No dije nada cuando aquel "caballo" se fue de la cocina donde nos encontrábamos. No me dio tiempo a sentarme cuando el hombre de pelo gris me pregunto por mi nombre.

-Me llamo Keyan Farlander.

No añadí nada mas ya que aquel hombre me dijo que le siguiera. Seguí al hombre por una puerta de la cocina que no era por la que habíamos entrado antes y que daba a otro pasillo. Mientras abanzabamos por el pasillo me iba fijando en las muchas puertas iguales que habían y a las cuales el hombre no se acercaba. Habíamos llegado a una difurcación y giramos hacia algun lado al cual yo no preste atención alguna ya que me acababa de dar cuenta que mi yelmo y mi escudo estaban en la cocina. Después de poco llegamos a un punto donde había una puerta en lo alto de una escalera. Me quede mirando la puerta cuando el hombre me obligo a seguirlo. Al final llegamos a una habitación la cual el hombre me dijo que era allí donde iba a descansar y luego el hombre se fue. Me quedé en la habitación observandola pero sin prestar atención a los detalles. Después de sentarme en la cama que había me di cuenta de que no iba a poder descansar asi que me levante de la cama y me puse en medio de la habitación. Desenvainando mi espada me puse a practicar movimientos con cuidado de no dañar nada de aquella habitación en la que me encontraba.


Última edición por Keyan Farlander el Vie Feb 07, 2014 11:46 pm, editado 1 vez
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Woodpecker el Mar Feb 04, 2014 11:42 pm

Me encogí de hombros ante las palabras del amo, momento que aproveché para quitar rápidamente la trampa de mis dedos y besarlos mientras restablecía la circulación masajeando con la mano libre. Chy se reía de mi por lo bajo posado en mi hombro. Le eché la lengua –al ave, claro está- y salí tras el inconfundible rastro del ecutauro.

Mi olfato me dirigía hacia una habitación amplia e iluminada. Estaba claro que ese era el lugar, pues, la cama era espaciosa tal y como lo había adelantado; además las pertenencias del susodicho reposaban sobre una aparentemente cómoda silla. La esencia masculina del dueño de la habitación inundaba todo el ambiente. Era una mezcla justa y balanceada entre el delicioso aroma característico de los humanos y la suavidad porosa de un caballo. Los herbívoros olían tan bien…

Los ropajes que me protegían ahora eran más que una burda molestia. Quitármelas era una pérdida de tiempo. Estaba impaciente y tenía mi raciocinio nublado. Estaba llena del joven albino, en cada pelo de mi ser. Cuando me di cuenta de la situación ya era demasiado tarde. El joven estaba desnudo y con gotas de agua escurriéndole por el cuerpo, bajándole por los garrones y por su osado y sensual pescuezo.

A juzgar por la forma en que me miraba, creo que era la primera vez que veía una transformación… o al menos tan violenta. Mis ropas yacían cual carnes muertas en el suelo, era un mosaico de colores que casi adornaba la habitación. Nunca me había avergonzado de mi licantropía, pero siempre hay una primera vez. Me volví de espaldas a él y procuré volver a mi forma humana para luego atacar.

Tú has sido quien me ha atraído aquí, eres un joven bravo y osado.

Lo envolví entre mis brazos, mientras buscaba sus labios para besarle con algo de pasión. Sus respuestas se hacían de rogar, y eso hacía que mis ganas para con él aumentaran.

¿Es que acaso no te gusto?...

Le solté y di unos pasos hacia atrás, mi cuerpo pecaminoso siempre había sido fuente de deseo para muchos ejemplares masculinos… “¿Estaré envejeciendo?”. Torcí mi cabeza hacia un lado y luego extendí una mano para que me la besara. Acto seguido me encaramé sobre él hasta llegar a su oreja para susurrarle.

Quiero que me hagas tu hembra, aquí, ahora, por siempre….

Mis manos se deslizaron desde su fuerte cuello, por su torso, recorriendo sus atléticas formas. Su blancura era un poco inusual, pero la intensidad de aquellos ojos abrían sendas llamas de deseo en mi alma, en mi carne. Continué bajando, mientras le besaba y lamía sin detenerme. Aunque perdía algún que otro pelo blanco, eso no me detendría.

Mis manos llegaron a su entrepierna, me separé un poco de él, algo respetuosa. De alguna forma parecía que estaba llegando a un terreno minado. Antes de continuar le pregunté entre susurros. ¿Deseas que me detenga?

Antes de permitirle contestar, tomé las manos de él e hice que me tocara… más profunda y tranquilamente que lo que hizo inexpertamente con anterioridad. Quería que sintiera la dureza de mis pechos y la humedad que comenzaba a deslizarse hacia mi entrepierna.

Antes de que pudiera controlarlo había comenzado a transformarme en mi otra piel...
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Philip Ecutauro el Miér Feb 05, 2014 1:04 am

El ecutauro no tenía ninguna intención de insinuarse a Wood, a él siempre le habían enseñado a compartir con los demás y como Nafen le había cedido su habitación, daba por hecho que no había más habitaciones prepara en la casa y no podía permitir que la mujer durmiera en el duro suelo, la cama era grande y cabrían dos personas de sobra. Sale del baño secándose la cara y las crines de la cabeza cuando se detiene de golpe al ver a la mujer parada en medio de la habitación, iba a abrir el hocico para decirle que podía elegir el sitio que quisiera de la cama cuando da un respingo sobresaltado al ver la transformación de lo que pensaba una mujer humana en una forma lupina bípeda, una mujer lobo, una licántropo. La toalla cae de sus manos paralizadas y traga saliva nervioso.


-¿Y…yo?.- pregunta murmurando  sintiendo que se le trababa la lengua, se le secaba la garganta y los pelos del lomo se le ponían de punta, pues ella era una loba, una depredadora, en su hogar debían defenderse en algunas ocasiones del ataque de los lobos osados que atacaban al ganado o a los pequeños ecutauros, que se alejaban demasiado de los poblados y de la vista de sus padres.


El repentino abrazo de ella hace que sus cuerpos entren en contacto, el potro se estremece y suelta un involuntario relinchito de sorpresa  por los nervios, siente los cálidos labios de la mujer con los suyos, es tan inesperado todo aquello que tarda unos segundos en reaccionar y corresponderle, o al menos de intentarlo.


-No…no es eso… me pareces una hembra muy atractiva… y tu forma lupina es magnífica…-dice notando la lengua aun algo pastosa y lenta, pero poco a poco se le iba soltando.- Es solo… que bueno…-aparta la mirada un poco avergonzado, su hocico rosado se pone un poco rojo.- Que nunca he estado con una hembra…- Ve como se aparta de él y lo observa, por primera vez se sentía indefenso estando desnudo, y eso lo hace enrojecer aún más y agachar las orejas equinas en actitud sumisa.

Al ver que le tendía una mano se apresura a tomarla y besarle con cuidado con su hocico suave y calido. Las palabras de ella lo hacen estremecer de cascos a cabeza, su cola se sacude nerviosa, como si espantara unas moscas, sintiendo como las manos de la mujer empezaban a recorrer su joven cuerpo, fibroso y bien formado por el entrenamiento que había tenido desde pequeño. Ella podía sentir los músculos del ecutauro temblar, por los nervios y la excitación, su pelaje era suave y cálido y desprendía una agradable fregancia por el jabón que había usado para bañarse. Ve como se detiene al llegar a su zona intima, él la miraba deseoso, la mujer había encendido una llama que desconocía, su respiración se había vuelto agitada y entrecortada, sentía con calor que le subía por las piernas y le llenaba el estómago con mariposas.


-No…no pares…-Le pide jadeando bajito, susurrando excitado mientras pega su cuerpo al de ella, buscando que siguiera con aquellas caricias que le haca estremecerse y parecía quemarle la piel allí por donde ella pasaba sus manos.


El potro se deja guiar por la mujer, dejando que le tome de las manos y las guiara por aquel cuerpo femenino como nunca antes se había atrevido a hacer el joven ecutauro, sus manos recorren el cuello, el cual besa con delicadeza, sus manos pasan por los hombros de la mujer al igual que sus labios que se detienen en las clavículas, sus manos llegan hasta los pechos, firmes, turgentes y suaves de la mujer, se estremece y sus labios no tardan en llegar hasta los pezones de esta, besándolos, lamiéndolos con timidez y luego metiéndose uno en  la boca, chupándolo con delicadeza y luego apretando sus labios. Se dejaba guiar por ella, solo por ella, y quizás por algo del instinto, su cuerpo no tarda en mostrar que aquello lo agradaba, dela funda  de piel de la zona de sus genitales empieza a salir su miembro, primero el prepucio, en pocos segundos la piel se retira y deja a la vista el pene equino, con el glande más ancho que el falo, en forma de seta, el miembro era rosado por completo, este queda reposando, fuera del cuerpo del ecutauro, y poco a poco iría tomando erección, según avanzara las caricias de la mujer  y el se fuera excitando. Cuando ella guía una de  las manos del ecutauro hacia el sexo femenino, el potro se pone nervioso y resopla inquieto, siente el sexo húmedo y muy cálido de ella, delicadamente, mete uno de sus dedos, penetrándola suavemente empujando su dedo hacia dentro y arriba, repite el proceso de meter y sacar el dedo varias veces, para luego detenerse con el dedo índice dentro de ella moviéndolo, mientras el pulgar lo mueve en círculos sobre el clítoris, él no sabía lo que estaba haciendo, solo se dejaba guiar y espera que estuviera siendo un buen alumno, su miembro seguía  creciendo y termina por ponerse duro y erecto, alcanzando unos 30 centímetros de longitud con su respectivo grosor. Sentía como sus dedos y su mano se mojaba de calidos fluidos producidos por la excitación de la licántropo, la cual empieza a cambiar de nuevo, eso, en vez de repeler al ecutauro parecía atraerlo más, pues estaba más acostumbrado a ver seres cubiertos de pelo como los Ecutauros que sin pelo, como los humanos , elfos y otras razas.
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Nafen el Miér Feb 05, 2014 10:04 pm

La delgada puerta de la sala de armas se abrió ante el empuje de mis dedos, revelando un pequeño cuarto con una serie de armarios y estanterías, guardando toda clase de viejo armamento. Paseé mi mirada por esta versión de oploteca residiendo en mi hogar, las viejas espadas, algunas de ellas oxidadas, relucían ante el brillo que se colaba por el tragaluz del techo, miré con detenimiento el dibujo de algunos coloridos escudos para luego posar mi mirada en varios arcos, y como si fuese un niño nuevamente, caminé emocionado a levantar una polvorienta ballesta que me recordó a las ocasiones en las que practicaba junto a mi padre en mi adolescencia.

Revisé uno de los armarios, para encontrar una gruesa pechera de cuero sin mangas, la cual probablemente sería de la talla de Philip, por lo que decidí tomarla y llevársela.

pechera de cuero:


Con la prenda en ambas manos, caminé a grandes zancadas hasta llegar a la escalera que se dirigía a mi dormitorio. Me encontraba con un buen ánimo, ya que siempre me agradó ayudar o servir a las personas que me preocupaban e importaban. Subí escalón por escalón y tan sumido en mis pensamientos estaba que por poco no oí las palabras provenientes de la habitación.

- ¿Deseas que me detenga? - arqueé mis cejas al oír esto, un poco curioso y sorprendido, y entreabriendo la puerta frente a mí, vi a una joven desnuda, dando la espalda hacia donde me encontraba, con su cuerpo casi pegado el de un joven y aparentemente nervioso ecutauro. - Wood. - murmuré mientras fruncía el ceño. Aguardé la respuesta de Philip, ello dictaría mi reacción. Entonces, al mismo tiempo que la chica llevaba las manos del joven a su pecho y luego las hacía recorrer su cuerpo hacia abajo, pude oír dificultosamente la frase que en cuestión de murmuros, me dijo exactamente qué hacer. - No…no pares… -

Suspiré mientras negaba con la cabeza. Estaba por abrir la puerta, cuando una vez más, la chica me tomó por sorpresa.
Era una licántropa. Se despojó de su forma humana, mostrándose como una mujer-lobo. En un principio pensé que Philip podría llegar a dañar a Wood, pero ahora temía que fuese al revés.

Empujé la puerta con fuerza, la cual golpeó la pared con estrépito. Mi rostro dejaba notar mi enojo, y como sucedía en momentos así, cerré ambas manos a mis lados, presionando con fuerza, entretanto la acción de mi telequinesis hacía temblar algunos objetos del dormitorio. El candelabro colgante se balanceaba lentamente, vibrando junto a varios frascos y cajas en una mesa cercana a los casi amantes, a tal punto que un frasco de vidrio cayó al suelo, rompiéndose en un agudo sonido.

- ¡¿Qué están haciendo?! - levanté la voz mirando a Wood. Mi madre murió cuando yo aún no llegaba a los dieciocho años de edad, sin embargo, mientras vivió me educó para ser un buen hombre. Una de sus enseñanzas fue siempre respetar la casa de los demás, así como el hogar propio; algo que no pretendía permitir era que le faltasen el respeto a esa enseñanza, y mucho menos en mi propia casa. - ¡¿Cómo se aprovechan de mi hospitalidad?! - dije a Philip con sumo enojo. Me costaba enojarme con él, ya que no podía culparlo; él ignoraba las reglas de la sociedad en la que estábamos, sólo era un 'yerling' perdido. - Si sólo viniste a follarte al chico, ya sabes donde está la puerta. - Volví mi mirada a Wood, señalando la puerta detrás de mí, levantando la voz nuevamente, inundado por la ira. - Sal de esta habitación. Ahora.. -

Suspiré, colocando una mano en mi cabeza, acercándome a Philip. - Mira, mi educación me dice que tengo que hacer respetar mi propia casa. Y hacer lo que tú y ella estaban por hacer - indiqué con un dedo hacia la puerta - no es respetar las reglas de mi hogar. - Me calmé, y di unas palmadas al brazo izquierdo del ecutauro, en señal de "tregua". - Entiendo que vengas de un lugar muy diferente a este, pero mientras estés en mi morada respetarás mis reglas, así como yo respetaré las tuyas cuando esté en tu hogar. - sonreí levemente, para calmar un poco la tensión. - Ahora ve, y lávate eso en tus dedos. - miré con cierto desprecio las húmedas manos del adolescente mientras dejaba la pechera en la cama. Mi enojo hacia Philip casi desaparecía, no podía culpar al chico por hacer algo sin malas intenciones. - Te traje esto. Pruébatelo, puede ser útil esta noche. -


Emprendí mi camino un tanto cansado, saliendo de la habitación y comenzando a caminar. Encontré a Wood en el camino, la miré y exhalé por la nariz. - Oye, si quieres, quédate. Pero si se repite, te dejaré afuera. Dormirás con Keyan, sigue caminando por aquí, es la puerta al final del pasillo. - Di un paso y comencé a alejarme de ella, yendo hacia la sala de los espejos, lugar donde me dedicaría a descansar.

Giré el picaporte metálico de la puerta gris y con un poco de esfuerzo me adentré en aquella gran habitación. El sinfín de repetidas salas de los espejos daba una sensación de inmensidad allí dentro, junto a las millones de luces que iluminaban tenuemente el lugar. Me quité toda la ropa, quedando totalmente desnudo, observando a los otros miles de 'Nafens' desnudos. Aprecié mi cuerpo levemente atlético y luego me recosté en el piso de vidrio, apoyando mi cabeza sobre una almohada rellena con plumas mientras me cubría con sábanas blancas.

Cerré mis ojos y sin darme cuenta, comencé a soñar.

sala de los espejos:


[Off: Con respecto a la Sala de los Espejos, pueden ver más al respecto en la primer página del primer post. Wood, si deseas abandonar la casa, eso probablemente supondría que abandones también el post -a menos que se te ocurra alguna forma de continuar relacionándote con la historia-.]
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Keyan Farlander el Jue Feb 06, 2014 8:39 pm

Había dejado de entrenar ya con la espada que ahora reposaba apoyada en una de las cuatro paredes de la habitación dentro de su funda. Yo estaba delante de la cama donde iba a dejar la capa que me acababa de quitar. Después de dejar la capa blanca en la cama me quite los guantes y los deje al lado de la capa, apto seguido me quité la túnica blanca sin mangas y la deje apartada de las demas prendas que por ahora me había quitado. Apto seguido me quite la camisa de malla dejando así mi torso al desnudo, y deje la camisa sobre la capa. Por último me quité el pantalón de malla quedándome así vestido sólo con el pantalón normal y las botas. Volví a coger la túnica blanca sin mangas y me la puse, después me senté en el suelo al lado de la cama mirando hacia la puerta con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. Con los ojos cerrados empecé a concentrarme en mis recuerdos hasta que uno me vino a la cabeza.

"Aquel día hacia mucho calor en el bosque en el que se encontraba el campamento. Yo me encontraba en un claro cercano con una espada de madera en las manos, sudando, jadeando y mirando fijamente a mi mentor. Llevábamos ya una hora practicando y yo estaba relativamente cansado pero aún así seguía peleando. Después de un pequeño rato recobrando el aliento me lance a atacar a mi mentor con un ataque tan precipitado que mi mentor me venció con un solo movimiento y yo..."

De repente abri los ojos perdiendo la concentración de aquel recuerdo así que decidí cerrar de nuevo los ojos para concentrarme para lo que iba a pasar por la noche tal y como lo hacia siempre.

-En la guerra... victoria, en la paz... vigilancia, en la muerte... gloria.

Repetía aquella frase todo el tiempo para no perder la concentración mientras con la mano derecha me tocaba la venda de la mano izquierda.


Última edición por Keyan Farlander el Vie Feb 07, 2014 11:47 pm, editado 1 vez
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Woodpecker el Jue Feb 06, 2014 11:28 pm

El joven era mejor de lo que esperaba para que fuese su primera vez… Estaba realmente encendido. Lo que jamás hubiera imaginado fue la intrusión en la escena del amo. Me sacó por el hombro tal y como me encontraba, sin importarle mi apariencia lupina, ni la situación, claro que cuando sentí su fuerte apretón sobre mi piel me sentí como cuando mi padre me regañaba por no lavarme las manos antes de comer o no dar las gracias en la mesa. Nuevas memorias se destaparon de mi mente y comenzaron a fluir como un torrente imparable.

Instantáneamente volví a mi forma humana y con ella Chy a mis brazos. No sabía qué hacer ante esa circunstancia y una serio debate se formaba en mi interior. ¿Me aprovechaba de su hospitalidad? Por otra parte, el “chico” no era tan chico. Me mordí el labio inferior y me senté en el suelo con las piernas cruzadas delante. Carraspee un poco. Me había portado mal con el señor. Pero no sabía como remediar la situación. El ecutauro definitivamente fue la razón por la que me uní a ellos, pero tampoco quería estropear mi entrenamiento con los humanos en mi última aventura y la “nueva” imagen que estaba tratando de construir bajo el nombre de Feith… me había costado mucho llegar hasta donde me encontraba para rendirme en ese momento y dejar aquella impresión sobre ellos.

La puerta se abrió dando paso al dueño de casa. Me levanté instantáneamente –aunque no frente a él, no quería interponerme en su camino- asentí a lo que dijo y encaminé mutis con el ave entre los brazos al lugar indicado.

Entré a la habitación luego de dar un par de golpecitos leves a la puerta. El caballero se encontraba sentado en el suelo Buenas…dije en un tono algo cabizbajo, mientras me dirigía a un tapete que estaba al costado de la pequeña cama Tal parece que me han enviado aquí a dormir… puedes simplemente ignorarme caballero, me quedaré en este tapete y no te molestaré en sea lo que sea que estabas haciendo.

Me eché sobre la alfombra que escocía un poco sobre mi piel desnuda. Volví a transformarme y procuré no hacer mucho ruido entre mis caninos lamentos. El torrente de emociones que se había liberado, era ahora como un joven garañón salvaje y desbocado.  Estaba hecha un ovillo para confortarme con mi propia piel, mientras escondía mi cabeza para que las pocas lágrimas que afloraban no vieran jamás la luz de las velas.

Spoiler:
Keyan, tienes derecho a réplica. Si piensas hablar con mi personaje, ten en cuenta que no habla cuando está transformada, pero comprende todo. Parece que tendrás que lidiar con Wood por un rato
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

Mensaje  Philip Ecutauro el Vie Feb 07, 2014 1:53 pm

Philip no se esperaba aquella interrupción tan repentina, según las costumbres de los ecutauros, al cederle Nafen la habitación, era considerado un huésped, un invitado y por lo tanto aquella habitación era considerada el espacio personal e íntimo del ecutauro, como si hubiera pasado a ser de su propiedad  de modo que la reacción de Nafen lo pilla totalmente desprevenido, cuando Nafen hace salir a Wood, el ecutauro se había tapado un poco con la toalla, aunque esta de poco serbia.


-Muy bien… esperad un momento Nafen.-dice el potro serio y en actitud calmada, aunque era evidente que estaba realmente furioso y ofendido. Entra al baño y en unos minutos sale con el taparrabos y la chazadora de cuero que le había dejado aquel día el cuerpo del potro ya había vuelto a la normalidad.- Desconozco las leyes, educación o normas de los humanos, al igual, por lo que he visto vos desconocéis la de mi raza. Por lo que habéis hecho debería desafiaros a un duelo de sangre, pero en vez de eso daré por cumplida mi deuda con vos por salvar mi vida en el puerto. Si me lo permitís me llevare las ropas que me habéis entregado esta mañana, os pagare en monedas o  os la devolverá limpias y lavadas cuando consiga otra cosa.- El ecutauro se pone el cinturón con las dagas gemelas.- Si me devolvéis mi color natural  y me decís el nombre  o nombres de los hombres que me trajeron aquí os estaré agradecido.- Dice mientras espera que el brujo le devuelva su color tordo y le dijera los nombres de los hombres que tenía que buscar, de no ser así tampoco se lo exigiría, solo esperaría a que le devolviera su color tordo o de ser la situación, esperar a que el hechizo se agotara y volviera solo a como era antes.- No estaré indefenso, si me entregáis el documento que nos dieron en el hospital esta mañana  y firmado por vos como que me habéis liberado, no tendré problemas, pues será considerado un “hombre libre”. –Le dice el ecutauro mientras espera a que el brujo le entregada el documento firmado y en su tubo de madera con tapón de rosca, el cual se asegura de guardar en su cinturón. Lo había tratado como a un potrillo que hubiera hecho una travesura en vez de un joven o incluso como un adulto pues en pocos meses el ecutauro sería mayor de edad.- Si eso os calma, os are saber cuándo me instale donde estoy.- Dice el ecutauro mientras se dirige a la puerta de la habitación para salir.-Nunca olvidare lo que habéis hecho por mi Nafen y os estaré agradecido siempre, pero es mejor que esto sea así, no quiero retar al hombre que me salvo a un duelo de sangre porque ambos desconozcamos las costumbres y normas del otro. No os sintáis obligado a seguir ayudándome, se apañármelas bien solo y esto-dice alzando el tubo con su documento firmado de esclavo liberado- me ayudara a que  intenten de nuevo capturarme. –Dicho esto el ecutauro sale de la habitación, de esta al pasillo y la escalera que lo lleva al primer piso, y de allí a la calle, dónde su aventura acababa de volverse mucho más difícil y complicada, pero al menos habiendo dejado su deuda de honor pagada con el brujo.



(Off-Rol: Al igual que Nafen a dado por echo muchas cosas, como no tener en cuenta la reacción de mi personaje, pues el da por echo que el ecutauro iba a acatar sus ordenes, como se a visto en mi respuesta no es así, de modo que yo tambien he dado por echo otras cosas, como que Nafen le entrega el documento que señala a Philip como Ecutauro libre. Otras cosas, como el color de su pelaje, lo dejo en manos de Nafen o como comente, que en un tiempo le vuelva a la normalidad. Tambien dejo en sus manos que le diga o no el nombre de los hombres que busca, eso es decision de Nafen decirselo o no, pero al menos me tome la libertad de lo del documendo. En principio esta es mi salida de este rol, si alguien quiere poner alguna accion mas es libre de hacerlo, abrire tema nuevo, si alguien quiere unirse al nuevo tema que me lo haga saber por MP y le enviare el link cuando haya abierto el nuevo tema. Un saludo.)
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Re: La Calma antes de la Tempestad...(+18)(Continuación de: El Esclavista bueno, es el Esclavista muerto.)

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