La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

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La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Mar Mar 25, 2014 7:44 am

Provengo de aquí

Cuando el sujeto se me presentó me impresioné por un momento, no era su estado lo que me dio más impresión, estaba acostumbrado a ver sangre y pus cada día. Sino más el echo de que era un hombre de edad adulta y con un estado avanzado de enfermedad que viajó muchos kilómetros en busca de ayuda. No me negaría en ayudar, la medicina no solo era un trabajo, era un deber que juré cumplir. Me dio las direcciones para llegar, el camino que rodea el Río Tymer era el más rápido y dentro de todo el más seguro.

Mandé al paciente a cuarentena, no podía hacer algo mejor mientras debía preparar el viaje. Se le suministró un anti febril de inmediato y también comida y mucha agua porque necesitaba hidratarse. Tomé muestras y descubrí que no podía limpiar las heridas como se hace tradicionalmente, la piel se le salía por pedazos y largaban un olor que podría ser peligroso. Le dí algo para pasar el dolor por el momento y me junté con los demás médicos del hospital.

Dice que en su pueblo es un caso de peste, la curación no es convencional para sus heridas. Se inmuniza del anti febril y los ungüentos que limpian y cicatrizan no sirven porque solo logran quitarle la piel. Esta claro que no puedo ir solo a ese lugar y no puedo ir sin nada tampoco. Quiero pedir autorización para realizar el viaje - Mostré en un mapa de Aerandir el camino que el paciente me sugirió - No quiero meter en riesgo al paciente, pero deberá de ser el guía, tenemos una noción del camino pero él lo conoce de memoria - Presenté una nota formal para los registros al médico jefe.
Necesitaría la mayoría de hombres y elfos posibles y medicinas de varios tipos. Iré al alquimista y le pediré orientación y algo de ayuda. Me debe un favor, así que por este caso serio me dará lo que necesite. - Me crucé de brazos pensativo. Pero el motivo de contagio y ese olor, ni hablar el que poseerían los cadáveres, eran otro problema que se presentara. Pensé un buen tiempo hasta que armé unos bocetos en la mesa.

Tengo una brillante idea para evitar el contagio, de hecho ya lo había pensado antes para otros casos pero lo dejaba solo como idea - Dibujé un hombre de negro con ropa de cuero, tela, vidrio de los fondos de botella, guantes y otros accesorios.

Dibujo explicativo:

¡¿Qué es esa cosa?! - Exclamó uno de los médicos algo molesto como si me tomara el tema a broma.

Esta cosa es un traje para la peste. Es hora que los médicos nos pongamos a hacer lo que debemos y no ignorar a los pacientes cuando nos conviene - Dije decidido y demostrando la seriedad en mis palabras para que vean que no carecía de ella.

¿Por qué esa máscara tiene una forma tan extraña? - Consultó un médico elfo un poco más flexible que mis camaradas humanos.

La mascara se hará de cuero, en este sector que parece un pico colocaremos hierbas que impidan pasar el mal olor y nos dé más protección respiratoria. Los ojos estarán protegidos por vidrio, más precisamente sería el fondo redondo de las botellas, para evitar que caiga alguna sustancia infecciosa o nos accidentemos preparando los medicamentos. El pico también cumplirá la función de que evitemos acercarnos de más con los pacientes, debemos tener cuidado, sin médicos no habrá cura. - Le expliqué mientras iba señalando cada sector que explicaba con la pluma que usaba para escribir.

Si están de acuerdo y aprueban esta autorización me ofrezco a traer las hierbas que entrarían en la máscara - Comentó apoyando la idea con un poco de aire de duda pero curioso por la idea.

Es muy arriesgado Rockbell, podría perder al mejor personal por una locura en un pueblo que casi ni se conoce - Exclama uno de los médicos mirando desafiante.

Estas personas nos necesitan, me ofrezco a liderar la travesía pero debe ayudarme a juntar los recursos que necesito que son hombres y medicamentos - Le aclaré más desafiante que él y decidido.

¡Risitos de oro no me cuestiones, arriesgarás muchas vidas por unas pocas! Me señala con el dedo enfadado frente a mi rostro. Acto seguido le muerdo el dedo y doy un fuerte golpe en la mesa.

¡Somos médicos maldita sea, ¿qué haremos si no es curar y ligar con bellas mujeres!? Con lo primero logré captar su atención, con lo segundo negaron con la cabeza de la misma forma que el sujeto de la biblioteca cuando ve mi pelo.

¡¡Aaaarrrggghh!! Está bien, ve y que te ayude y acompañe quien quiera. Estás autorizado pero el viaje lo organizas tú. Se notaba en la frente de mi rival esa vena de bronca y molestia mientras se agarraba el dedo. Los demás médicos lo detestaban también pero por cuestiones profesionales no opinaron.

Tiempo después el viaje estaba en marcha, arregle con un alquimista para que nos acompañe. Mi camarada elfo buscó a más de los suyos y varias hierbas que podrían ser útiles. Los hombres que iban con nosotros eran voluntarios pero que sabían pelear si lo necesitaban. Nos llevó un pequeño problema conseguir lo necesario para el traje pero cuando tuvimos todo el hospital le pagó al sastre para que confeccione este particular ropaje. Llevamos unos pocos extras por si alguno perdía el vidrio o complemento importante. Cada quien tenía un caballo y seguíamos al paciente que vino hacia mi hace ya una semana, al hombre lo mantenía en pié la fuerza de voluntad por salvar a su pueblo. Rogaba que la situación del lugar no sea la defunción completa del mismo. Fue lo más rápido que nos logramos preparar. Nuestros trajes especiales mandados a hacer actuaban además de abrigo por el material del que se componían, ahorrando traer una carga más.

Nos clasificábamos según el aspecto del traje. Los hombres voluntarios llevaban una prenda marrón y negra sin nada especial ni nada que los molestara a la hora de defender su posición. No llevaban vidrios de botella en los ojos por elección propia, decían que eso les dificultaría en una lucha y no se les obligó a usarlos. De todas maneras su posición no sería junto a los pacientes, poseían menos bolsillos en el cinturón porque no necesitaban de jeringas o elementos de medicina.
Los enfermeros llevaban un traje marrón, amarillo, blanco y negro. Igual en diseño que los anteriores pero en estos el uso del vidrio en la máscara era obligatorio y llevaban más compartimientos en el cinturón para llevar todo tipo de medicinas, vendajes e instrumentos médicos. En el centro de manera identificadora esta cosido un caduceo, símbolo de la medicina.
Y por último algunos médicos expertos y yo vestíamos el traje especial en blanco, negro y rojo. Poseíamos más bolsillos para tener a mano más cosas y nuestros vidrios eran completamente obligatorios. Llevábamos además un bastón para que sea posible identificar cadáveres sin correr riesgo. Eso último no había sido idea mía sino del doctor al que le mordí el dedo días atrás. No sé si eran los colores o los vidrios rojos de nuestro traje, pero poseíamos visiblemente un aspecto más intimidante. Por el peso y las cosas que llevábamos pelear se volvería algo complicado en especial si no se tiene conocimiento de lucha. Esta vez iba cargado con mi arco, la espada sería demasiado peso ya. Finalmente en el centro el símbolo que nos representa como médicos.

Ropa:

Cualquiera que nos veía se extrañaba de la fila de hombres, sin incluir mujeres porque por la composición del traje no se las diferenciaba de nosotros, que parecían peregrinar detrás de un encapuchado de negro muy enfermo. Muchos se apartaban de nuestro camino asustados. Mi caballo negro y yo que íbamos detrás del sujeto daba una referencia muy clara a la muerte en la espera que de un médico que en realidad se iba a salvar la mayor cantidad de vidas que podía. La duda se sembraba ante el símbolo médico, porque nunca se había visto doctores en esas prendas tan siniestras. Lo siniestro no había sido buscado, los recursos de nuestro tiempo le obligaron al sastre a hacer lo que podía para concretar el diseño.

Delante iba el hombre enfermo, ahora conocido como Salat "El Valiente", me cercioraba que no cayese del caballo y de su salud. Detrás los demás hombres y yo, los voluntarios al costado estaban atentos a cualquier peligro.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Miér Mar 26, 2014 3:26 am

En la ciudad tenía un amigo, me había escrito que había enfermado y decidí hacerme este viaje, dejando a Jon con la nodriza. No me quería arriesgar a que enfermara. Aunque el camino por el que galopaba ahora estaba muy diferente al de años antes. Estaba descuidado, los árboles y pinos marchitos. Lo que conocía como una bella ciudad en el Lago Helado, ahora parecía una ciudad fantasma.

En mi galopar tranquilo, oí sonidos de cascos de caballo. Tal vez fuera alguna patrulla de allí, y me dirigí hacia la colina para observar el camino de abajo. Varios hombres… hombres con pico? Entorné los ojos asombrada, preguntándome qué clase de bichos eran esos, todos iguales y llenos de fardos. ¿Invasores de la ciudad? ¿Hombres bestias? ¿Posible gente que fuera a atentar al pueblo? Me quedé observándolos mientras marchaban por el sendero hasta la entrada del pueblo.

A un costado estaba el gigante lago helado. Era precioso. A pesar del frío que hacía en este lugar, era un paisaje asombroso.

Dirigí las riendas de mi caballo para que el animal avanzara rodeando despacio la colina nevada, sin bajar al camino de abajo para tratar de descubrir qué motivos tenían esos sujetos tan extraños sobre el pueblo.


Más tarde, entre pensamientos, me había olvidado de esos extraños con pico de pájaro y llegué a la entrada de la ciudad. Me extrañó que no hubiera nadie allí de guardia y en las calles no se veía a nadie. Avancé a galope tranquilo, sin prisa. Todo parecía un lugar muerto, hasta que oí el llanto de una mujer cercano, llorando como si hubiera perdido un ser muy querido. Un olor putrefacto llegó a mí asqueándome. Fruncí el ceño y paseé la vista por todo el lugar, muy extrañada. Estaba en la calle principal, donde a ambos lados habían unas casas que parecían estar en abandono.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Miér Mar 26, 2014 4:19 pm

Llegamos al lugar, bajé del caballo para ayudar a nuestro guía encapuchado a bajar del suyo. Dejamos a los animales en un lugar seguro y comenzamos a recorrer la ciudad. No tardamos mucho en descubrir a una mujer en el centro de la misma, pero esta no parecía enferma. Salat pareció reconocerla, fue y se quedó a mitad de camino entre ella y nosotros.

¡Ishira! Tienes que salir pronto de aquí, el lugar es muy peligroso. Cómo lamento haberte enviado esa carta hace días... Todo empeoró, la peste se apoderó del sitio, debes.... *tosiendo* debes... salir de aquí... - Dijo sus ultimas palabras antes de desmayarse por la fiebre. Lo llevamos a lo que parecía ser el templo del lugar para improvisar un asentamiento hospitalario, al menos era lo suficientemente grande para tener a los primeros pacientes, después se pensaría en otro sitio. Se le administró un anti-febril más potente y se lo cubrió con un manto frío para que lo mantenga a temperatura. Le dejé indicaciones al alquimista para que experimente con las muestras que tomé.

Vamos a dividirnos en tres grupos, el primero se queda aquí, el segundo buscará víctimas y separará los cadáveres y el tercero vendrá conmigo a buscar la causa de todo este caos Dije antes de salir y volverme a topar con la mujer. Algo tan bello no debería andar corriendo por un sitio tan peligroso.

Señorita este lugar es muy peligroso, le recomiendo que se aleje a menos que tenga la voluntad de ayudar bajo su riesgo - Le advertí la gravedad de la situación, pero si deseaba ayudar tampoco vendría mal una mano más.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Miér Mar 26, 2014 5:36 pm

-¡Ishira! Tienes que salir pronto de aquí, el lugar es muy peligroso. Cómo lamento haberte enviado esa carta hace días... Todo empeoró, la peste se apoderó del sitio, debes.... *tosiendo* debes... salir de aquí... – dijo la voz de Salat detrás de mí que venía con los hombres pico de pájaro. Desmonté del caballo cuando el hombre cayó desmayado al suelo y uno de esos extraños vino a ayudarle. Pude observar el aspecto de su piel y no pude evitar sentirme asqueada y horrorizada.
-Maldición… -dije mientras estos extraños lo tomaban y lo llevaban a final de la calle donde un templo grande.


Hasta allí seguí a estos extraños, observando cómo atendían a mi amigo, sin hacer ni decir nada para evitar molestarlos.
-Vamos a dividirnos en tres grupos, el primero se queda aquí, el segundo buscará víctimas y separará los cadáveres y el tercero vendrá conmigo a buscar la causa de todo este caos-oí decir al hombre y antes de que saliera, se volteó y me dijo- Señorita este lugar es muy peligroso, le recomiendo que se aleje a menos que tenga la voluntad de ayudar bajo su riesgo –habló el que parecía liderar a todos.

-Sí… ayudaré en lo que pueda…-dije, pero extrañada examinando el rostro y el traje del hombre. No parecía tener un pico de verdad, pero… ¿por qué así? ¿Porqué vestían así todos? Miré a Salat, que estaba inconsciente, era un buen amigo, pero padre de joven que tenía una hija pequeña. La madre, según ellos, los abandonó porque se sentía prisionera en ese pueblo. Aunque ellos eran felices, Salat, su hijo y nieta.

-Yo quiero ir a ver como se encuentra, Ayrina y Alastor, son hijo y nieta de Salat. Vive casi en el centro de este pueblo-expliqué.

Ayrina y Alastor:
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Miér Mar 26, 2014 7:00 pm

Me alivió que quisiera ayudar, aunque me daba pena la noticia de Salat, esperaba que no fuese tarde para su familia. Hice una seña a uno de mis hombres para que acercara un traje.

Debe ponerse la vestimenta de los voluntarios si va a ayudar, es reglamentario. Una enfermera le dará indicaciones y la ayudará a vestirse si desea - Mientras la enfermera se iba con la dama para que se vistiera yo revisaba mis notas sobre la peste. Debía crear un mejor antifebril y una sustancia que no quite la piel de los enfermos.

Con el alquimista discutimos posibles ingredientes a utilizar de los que habíamos traído. Algo bueno podría armarse. Pero eso no sería nada si no encontramos el causante de la peste, porque la gente volvería a enfermarse.

Deberíamos hacer una quema de las armas, pero sería un desperdicio de metal...- Dije recordando la explicación que me dio el hombre en el camino, es posible que las armas hayan sido infectadas antes del ataque, sin contar con que sus atacantes hayan envenenado a su vez a las suyas.

¿Hay algún herrero entre los voluntarios? - Pregunté en voz alta hasta que un par levantó la mano. Hice seña de que se acercaran y les expliqué que juntaran todas las armas que vieran y las recalienten. Las altas temperaturas exterminarían el virus, si se les pasaba y se derretían podrían volver a ensamblarlas. Después de un tiempo reapareció la mujer ya vestida.

En marcha - Dije haciendo un ademán de seguirla, seguro ella sabía dónde vivían esas personas.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Miér Mar 26, 2014 10:28 pm

Seguí al médico hasta la salida del lugar, ya vestida de esta forma tan extraña. Pero omití ponerme el pico raro, si me puse un pañuelo que cubrió mayormente el rostro con las hierbas que había indicado el médico.

Tardamos un rato llegar ala casa de mi amigo, donde golpeé la puerta adelantándome al médico. Escuché ruidos adentro del lugar. Las ventanas estaban totalmente cubiertas.
-No podemos atender a nadie-dijo la voz del joven abriendo la rendija corrediza en la parte de arriba de la puerta.

-Soy Ishira, vi a tu padre que estaba enfermo, y quise venir a verte a tí y a la niña...-comenté acercándome  a la puerta, observando los ojos de mis amigo que observaba a los médicos-Son médicos, han venido a tratar de ayudar al pueblo de la peste que hay. ¿Podrás ayudarnos en algo?-pregunté, pero el muchacho hizo silencio. Miré a Jillian en busca de apoyo.


(Lamento que haya quedado corto, el prox. post estará mejor )
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Miér Mar 26, 2014 11:25 pm

Su padre fue quien nos llamo, debe permitir que los revise para poder administrar los medicamentos necesarios, el hombre hizo su mejor esfuerzo como para que su familia se niegue a tratarse. Lo llevaré al templo de la ciudad, ahí se encuentra. - Usé mis habilidades de diálogo para convencerlo. Mientras tanto mis hombres se encargaron de investigar la zona, eramos muchos y a su vez realizando tareas diversas que nos permitían acelerar un poco las cosas.

En ese tiempo los demás médicos llevaron a todos los que pudieron al templo y al lugar que se encontraba a su lado. Todo era una locura porque había mucha gente que tratar. Varios preparaban tumbas para los cuerpos de quienes no lograron superar la enfermedad. El alquimista siguió mis ideas e indicaciones, resultó en un polvo élfico para el tratamiento de la piel a base de Magroris, una hierba cicatrizante que a la vez cura gracias a la mezcla de ungüentos y especias especiales. Extrañamente se convertía en polvo al agregar agua, pero cuando colocó este polvo sobre el rostro de Salat, el pus dejó de progresar, se secó y las heridas se iban cicatrizando de a poco. Ahora solo le quedaba algo que pare con los problemas pulmonares y la fiebre, pero necesitaba que me acerque para poder dar mi opinión médica. Lo suyo eran las pociones, pero lo mío la medicina.



Off rol: No te preocupes, lo haces bien
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Jue Mar 27, 2014 2:44 am

-Su padre fue quien nos llamo, debe permitir que los revise para poder administrar los medicamentos necesarios, el hombre hizo su mejor esfuerzo como para que su familia se niegue a tratarse. Lo llevaré al templo de la ciudad, ahí se encuentra. –dijo y mi amigo cerró la rendija de la puerta, y se oyó el sonido de las cadenas al abrir los cerrojos de la puerta y pronto la abrió para darnos paso a todos.

-Pueden pasar… Estamos sanos por el momento y tenemos unas provisiones como para resistir unas semanas más-comentó Alastor dejándome paso y los médicos, procurando que entraran todos y cerró la puerta.
-Tomen asiento… puedo tratar de ayudarles con algo de información. Mi hija y yo estamos sanos… pero si quieren revisarnos, no estaré en contra-

La casa estaba muy limpia y había extraños perfumes. Era uno de los mismos olores que tenían las hierbas que Jillian me había pasado. Me senté en un sillón y lancé una mirada a los médicos. No quería quitarme el pañuelo que cubría mi rostro para no alterar a nadie. Alastor tomó asiento a lado mío y dejó que los demás se sentaran en el sillón del frente en esa habitación o sino en los sillones de los costados. La chimenea que había inundaba con gran calidez el ambiente, reconfortándonos del frío en el exterior de la casa.

Al final de la habitación habían dos puertas y una escalera, donde la niña Ayrina de unos siete años bajaba, alertada por tantas voces extrañas. Al ver a su padre tranquilo charlando, se acercó y se dispuso a sentarse en su falda pero cuando me reconoció se abalanzó hacia mí para saludarme y le dediqué una sonrisa. Se quedó en mi falda mientras oíamos a su padre hablar a los médicos.

-No sabemos qué razas eran, pero habían dragones con ellos y redujeron a cenizas muchas casas de este pueblo. Invadieron a flechas, lanzas y espadas para intentar matarnos a todos. Yo estoy seguro que ellos tiraron la peste a conciencia, quizá con algún plan malévolo contra algún gobierno, o líderes… Puede ser que detrás de esto, haya algo grande escondido-explicó seriamente Alastor-No deseo salir de casa, me siento muy seguro acá con mi hija. Sonará egoísta, pero al no tener curas ni medicina, no fui con mi padre a ayudar a los demás y no sé cómo estará él ahora.-bajó la mirada-no quise que se arriesgara en viajar tampoco. No albergo más esperanzas para este pueblo…-
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Jue Mar 27, 2014 3:08 am

Hizo bien en no viajar ni salir - Dije tranquilo, no era egoísta lo que hizo, al contrario si tuviese una hija habría echo lo mismo o incluso algo más. Revisé a ambos y me cercioré que todo estuviese bien. Encendí una rama de violereta para ver que el sitio se encuentre limpio. Al no haber cambios en el aire me di cuenta que dentro de esta casa era zona segura y le indiqué a la enfermera que solo por este momento podíamos quitarnos las máscaras. Me saqué la mía un momento y me alegré de respirar aire, tener esas hierbas en la nariz todo el día a la larga generaba molestias. Encima se suma que produce mucho calor y traspiraba debajo.

No es egoísta lo que hace, su padre está mejorando. Pero igual es mejor que se queden con la niña aquí hasta que esté bien del todo. Esta peste causó una nueva enfermedad, pero salvaremos a quienes sea posible La enfermera y yo nos sentamos donde se nos indicó.

No tengo mucho tiempo, les dejaremos este anti febril y una mezcla que hemos creado para la enfermedad. Por el momento es fase Alfa, pero evita la enfermedad por completo cuando se intenta presentar. Solo administre si eso ocurre, no hay que causar gastos sin necesidad - Afirmé mientras la enfermera se sonrojaba ante el caballero.

Enfermera:

Lo mejor sería que abandonasen este pueblo cuando el tema se solucione, están demasiado abandonados aquí, igualmente limpiaremos el lugar de la peste para quienes deseen quedarse. Eso están haciendo mis hombres afuera ahora mismo y lo que debería estar haciendo yo Me levanté y lo saludé con una seña amistosa, luego me volví a colocar la máscara. Le indiqué a la enfermera que hiciese lo mismo para ponernos en marcha.

Señorita mejor si se queda aquí, estará más segura - Recomendé a la dama, afuera no era seguro, estando aquí sería mejor para ella aunque afuera no produjese molestia alguna con su ayuda.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Jue Mar 27, 2014 2:38 pm

-No es egoísta lo que hace, su padre está mejorando. Pero igual es mejor que se queden con la niña aquí hasta que esté bien del todo. Esta peste causó una nueva enfermedad, pero salvaremos a quienes sea posible. No tengo mucho tiempo, les dejaremos este anti febril y una mezcla que hemos creado para la enfermedad. Por el momento es fase Alfa, pero evita la enfermedad por completo cuando se intenta presentar. Solo administre si eso ocurre, no hay que causar gastos sin necesidad -Lo mejor sería que abandonasen este pueblo cuando el tema se solucione, están demasiado abandonados aquí, igualmente limpiaremos el lugar de la peste para quienes deseen quedarse. Eso están haciendo mis hombres afuera, ahora mismo y lo que debería estar haciendo yo-dijo Jillian a Alastor quien pensó unos momentos en qué hacer y qué responder.

-Entiendo doctor Jillian, este pueblo está muy abandonado, y para muchos, no existe. Sin embargo acá me he criado y me resulta difícil dejar mi hogar. Si la situación no mejora, partiré con Ayrina y mi padre  si mejora.
Tras hablar él a los médicos, éstos se pusieron de pié junto con la enfermera y me recomendó.

-Señorita mejor si se queda aquí, estará más segura –lo pensé un momento. No quería abandonar el calor de esta casa acogedora y había dicho que ayudaría. Pero podría quedarme un rato más, ponerme al día con mi amigo y luego marchar a colaborar.

Un grito de afuera nos alertó a todos. Era uno de los médicos informando que quería marcharse del lugar. Había visto mucha muerte y sentido demasiado olor putrefacto. Los otros lo recriminaban por mal labor. Sin embargo, éste aseguraba querer vivir, y no daba esperanzas al pueblo.
-Debe ser difícil para los médicos… creo que sus trabajos les llega a resultar decisiones entre vivir ellos o vivir para los demás…-murmuré a nadie e particular mirando por la ventana.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Jue Mar 27, 2014 6:00 pm

Es como una aventura, pero no es la vida de uno la única en riesgo Comenté sonriente aunque por la máscara no se veía. La enfermera prefirió quedarse a cuidar del hombre y su hija. Claro "cuidar", como si yo hubiese nacido ayer. Era una buena dama y algo tímida así que le dí el permiso mientras no moleste. Estaba bien que alguien se quedara por si pasaba algo con los civiles.

Salí afuera y le dí una reprimenda al médico gritón con mi puño que casi le saca la máscara de la cabeza.
Contrólate hombre, ya cálmate. Debiste avisarme en vez de armar tanto alboroto, ve al templo, estarás con el grupo de cuidados, ahí sufrirás menos del olor y con suerte de la muerte Le señalé para que vaya y obedeció, para que yo sea capaz de eso en verdad tenía que estar cabreado. En realidad no lo estaba tanto, pero hacía tiempo que a ese médico en particular le quería devolver el golpe.

Seguimos revisando el lugar y fuimos con el alquimista, me reuní con él y elaboramos con una gran mezcla de hiervas y pociones curativas un nuevo antídoto. Utilizamos esencia de amapolas, poción de lirio, flor de humo y potas antifebriles, relajantes y purificadoras. Le dimos la mezcla a Salat y rápidamente vimos mejoría aunque no inmediata. Lo dejamos descansar unas horas mientras limpiábamos el sitio y cuando regresamos al templo Salat había recobrado la salud y estaba en pie muy agradecido. En su rostro tenía algunas heridas que se secaron y seguro debían de salir tarde o temprano.

De inmediato ordené la limpieza de cada habitante como hicimos con Salat antes de aplicar el remedio definitivo, cuyo nombre sería ese. Curasalat para la enfermedad de Salat. La noche había llegado y seguíamos nuestro trabajo, la señorita que conocí ayudaba administrando la cantidad de medicina que se le pidió, unos galopes sospechosos se escucharon a la distancia y apagamos las luces a tiempo para ver si aparecían intrusos.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Jue Mar 27, 2014 8:42 pm

Al menos habian unas veinte personas en camas improvisadas dentro del templo. A cada costado del lugar, el monje habia cerrado las puertas. Se encontraba sano y deseaba descansar una noche. Él había estado administrando la ayuda que podía a los moribundos y enfermos, sin éxito.

Jillian habia conseguido que Salat mejorara. Yo ayudaba a administrarle la medicina a los enfermos que ahora descansaban. En el transcurso del día, de los veinte tres que habian llegado, tres habian muerto.

Unos sonidos extraños afuera, a mitad de la madrugada. Desde la esquina donde estaba, pregunté al médico que trabajaba cerca.
-Disculpe, ¿Son otro grupo de médicos?..-pregunté extrañada y me senté en una silla en la cabecera de un paciente, del que dudaba que fuera a pasar la noche. Su enfermedad estaba muy avanzada y hacía rato que le había administrado un antifebril.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Jue Mar 27, 2014 10:54 pm

Lo dudo, nadie me informó de nada y son muy cobardes para venir más No había acabado de decir aquello que se escuchó más cerca al grupo de caballos. Se trataba de tres ladrones que buscaban lo que podrían llevarse a la mano aprovechando la situación del pueblo. Se notaba que eran algo novatos, uno se veía muy temeroso, el otro tenía poca inteligencia y su líder dejaba mucho que desear, para mi solo tenía fachada de hombre rudo que es una mariposa por dentro.

Buscaron lo que podrían llevarse y encontraron las armas apestadas y se las llevaron. Un enfermero los vio y corrió a avisarme, fue cuando los ladrones aprovecharon para escapar.

No podemos dejar que se lleven las armas que no fueron curadas, enfermarán al pueblo o ciudad al que vayan - Dije apresurado corriendo a buscar mi caballo, estaba junto al de la dama, esperé un corto momento para que alguien se ofrezca a venir conmigo. Una vez afirmado salí a galopar junto con esa persona detrás de los sujetos, si bien eran tontos eran muy buenos con los obstáculos, probablemente salieron de algún circo o algo por el estilo. Cuando ellos saltaban un árbol caído yo rodeaba el árbol lo que me hacía perder un poco de ventaja.



(Off rol: No aclaré que venías conmigo detrás de los sujetos por si piensas tomar otro camino con el caballo y emboscarlos)
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Vie Mar 28, 2014 3:26 am

Seguí al médico Jillian junto con otros dos. Me sentía agradecida de haber traído mi espada conmigo. Tomé uno de los caballos y seguí separándome del grupo. Por un sendero que se adentraba a un bosque muerto, siguiendo a la velocidad a las siluetas de esas figuras de tres ladrones.
Cuando estuve lo suficiente cerca, grité.
-¡Ey! Esas armas tienen la peste que mató al pueblo… ¿Seguro la querréis llevar?-pregunté jadeando cuando los alcancé y me interpuse. Los sujetos se detuvieron en seco con sus riendas. Podía oír que estaba cerca el grupo de Jillian. El que los lideraba no pareció notarlo en su concentración por querer escapar cuanto antes de allí. Tomó una de las espadas robadas y la puso frente a sus ojos para observarla en silencio un momento.

Yo esperé, lista para llevar veloz mi mano a la espada y defenderme si era necesario, pero uno de atrás tomó un arco y dijo.
-Es cierto, me extrañaba ya que no hubiera tanta gente y hubiera tanta podredumbre… Entonces acá tienes… Quédatela-habló el hombre y apuntó con su arco y flecha contaminados.

Desenfundé mi espada y respondí molesta.
-Vaya manera de pasar las armas… Entrégala bien, los superamos en números-hablé.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Vie Mar 28, 2014 5:44 pm

Los sujetos se habían distraído, salté sobre el que tenía el arco en sus manos y se asustaron al verme a mí y los dos voluntarios vestidos de forma tan extraña. Soltaron todo y se echaron a la carrera. Lo más seguro es que al haber tomado las armas sin guantes algo de la peste se les habrá transmitido, pero no podrían contagiar a nadie ahora, se necesitaba de estar un tiempo más prolongado con las armas para eso.

Los voluntarios recogieron las armas y saludé desde mi lugar a la dama con una seña de gratitud. Después del pequeño percance todos regresamos al templo a ver a las víctimas, los herreros se encargaban de derretir y/o esterilizar las armas de la peste. Ya era tarde en la noche, había que recuperar fuerzas y descansar.

Regrese con sus conocidos, yo trabajaré hasta altas horas y quizás descanse los ojos Comenté tranquilo y sin darle opción, no era la primera vez que debía desvelarme por la salud. Me despedí de la dama y sin dar un respiro regresé a mis tareas como médico. La cura funcionaba bien, perfectamente, habíamos creado finalmente lo que salvaría al pueblo. Muchas vidas ya se encontraban fuera de peligro, no se pudo salvar a todos pero sí a la mayoría. Claro que contados desde nuestra llegada, porque antes de eso quedaron muy pocos habitantes.

Durante la noche se realizó la limpieza para librar de la peste al pueblo, después de la limpieza de cada lugar se colocaban hierbas y polvos parecidos a los que llevábamos en las máscaras por la ciudad. El lugar comenzaba a oler agradable y las plantas le brindaban un ambiente más feliz a pesar de la tristeza que se cernía por perder tantos seres queridos. Se realizó un funeral comunitario para todos aquellos que no lo lograron y en el medio los elfos colocaron una gran corona de flores invernales. Descansé mis ojos un momento, apenas una hora, y fui despertado por un hombre comunicándome que el área ya estaba controlada. Para mi alegría era Salat.

Ya se podía andar sin máscara, me quité la mía y fui a encontrarme con la dama para avisarle las buenas noticias, Salat venía conmigo, ya no poseía marca alguna de la peste y se encontraba alegre, ansioso por reencontrarse con su familia. Golpeamos la puerta y esperamos a la dama.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Vie Mar 28, 2014 6:16 pm

Abrí la puerta de la casa. Allí estaba Jillian. Había pasado la noche en casa de mis amigos. Saludé a Salat con abrazo. La niña vino detrás.

-¡Abuelo!-exclamó contenta y él se inclinó para abrazarla. Su padre dijo.

-Cuidado Ayrina, puedes romperle los huesos-rió mientras yo dejaba pasar al médico.

-Viejos los trapos Alastor…-replicó Salat a su hijo alzando en brazos a la niña y la llevó a sentarse en su regazo en el sillón. La pequeña empezó a jugar con él mientras Jillian nos explicaba lo que había ocurrido después de que me separé de él en el templo.

Me encargué de preparar unas bebidas calientes para los recién llegados, junto con unas masitas dulces para acompañar. Esa noche me había costado dormir horrores. En algún momento mientras subía la escalera de esa casa, di con mi pierna a un mueble, raspándome la piel, haciendo que quedara al rojo vivo. Ahora había tenido que dejar al descubierto esa herida. Y no tenía la menor idea de cómo aliviarla. Sin embargo trataba de darle la menor importancia posible y si tenía oportunidad, le pediría al médico de qué cosa usar o remedio. No deseaba soportar otra noche con esa molestia.

-Espero que les guste esto-dije trayendo la bandeja para Jillian y los médicos.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Sáb Mar 29, 2014 8:18 pm

Hacía tiempo que no bebía algo caliente fuera del hospital, los demás médicos y yo no tardamos en agradecer el amable gesto. El sitio volvió a ser acogedor, la paz había regresado al pueblo y se encontraban fuera de peligro de la peste. Todos los que participamos de esto nos alegramos de librarnos de los trajes, no representaban una molestia si el uso fuese unas horas o hasta un día, pero nosotros llevábamos tiempo de viaje con ellos y además horas y horas de uso, a veces incluso transpirando debajo de toda esa capa de tela y cuero.

Las armas estaban apestadas, los herreros voluntarios se encargaron de rehacer cada espada y los elfos reconstruyeron arcos y flechas. Así que no estarán indefensos, pero les sugiero armar algún sistema de guardia. Comenté mientras tomaba mi bebida caliente. Note sutilmente que la señorita estaba lastimada y no pude evitar preguntar.

Podría revisar esa herida si desea Dije mostrando la posibilidad de ayudar, después de todo el lío afuera la herida de una pierna no era tanto. Por si la respuesta era afirmativa, la enfermera que se había quedado con el hombre y su hija tomó mi botiquín y me lo acercó para que pudiese tenerlo más a mano.



(Off rol: perdón si me salió un poco pobre el rol intentaré mejorarlo la próxima)
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Dom Mar 30, 2014 12:20 am

Me dirigí al sillón a sentarme al lado de Jillian y desprendí el botón que estaba un poco mas debajo de la rodilla, donde ajustaba la tela del pantalón. Donde estaba la lastimadura, había dejado un buen corte para mantenerla al aire libre, porque cualquier roce me fastidiaba bastante, además que al estar pelada, tonaba un color carne rojizo. Salía una agua y estaba endureciéndose, por lo que si realizaba un movimiento rusco, la herida se partiría, volviéndose un poco mas fastidiosa de lo que estaba. No era algo a lo que me gustara darle importancia, pero lo dicho, era fastidioso y cualquier sugerencia que hubiera, la agradecería. Tomé asiento procurando mantener la pierna estirada, la izquierda, y el médico estaba a ese lado también. Le sonreí tomando una taza de la bebida que había traído y respondí.

-Si quieres…aunque no es nada, fue un torpe golpe y se me ha pelado, pero es fastidioso porque siendo el frio que hace, no pude descansar bien, e intenté ponerme un vendaje, y amanecí con el vendaje pegado… -expliqué sonriendo despreocupadamente-Y al sacármelo se desprendieron las costras….-se podían ver lugares más lastimados que otros, de una herida fragmentada entre duro y carne viva, pero nada profunda, sobre la rótula de la rodilla-No creo que haya una solución, puesto que n oes nada grave ni para realizar sutura-reí. "mas vale que no eh??"pensé para mis adentros con cierta mirada de alarma, aunque dudaba, porque no sangraba, solo cuando la herida se partía, podia salir un par de gotas solamente, no más de eso.

-¿Os gustaría pasar la noche acá antes de que puedan marcharse al amanecer? La casa es grande-comentó Alastor amablemente. Haremos una buena cena, estofado, pollo asado… quizá en el pueblo realicen un banquete de agradecimiento a todos por su ayuda, y será en el templo, que el lugar más grande-
Alterné la mirada de mi amigo a Jillian y a la enfermera, y luego a los otros. Quizá quedar un día más les haría disfrutar del banquete.



Off rol: no hay drama
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Dom Mar 30, 2014 4:13 am

Algo habían dicho de un banquete en el pueblo, olvidamos comentarle doctor. Y van a colgar una placa por las víctimas y la ayuda que se ofreció - Me decía recién la enfermera que se había quedado. Estaba tan distraída con el dueño de casa que no se percató de darme esa noticia. Los alimentos habían sido revisados así que no se corría ningún peligro.

Me alegra eso, pero podrías haberme avisado antes - Dije sin molestia a la enfermera, estaba bastante cansado como para andar renegando. Curé la herida de la dama, la limpié con cuidado y apliqué algunos ungüentos antes de pasar los vendajes.

Ahora se sentirá mejor, no estaba debidamente limpia por eso las molestias Comenté sonriente, lo peor ya había pasado y de paso ella se evitó una posible infección. Los demás que llegaron al pueblo para solucionar este problema no dudaron en prestarse para el banquete. Hasta el médico que se la pasó corriendo y gritando ya se sentía mejor, esperaba que aprendiera a no dar todo por sentado. Por mi parte me sentía bastante cansado.

Yo querría descansar Dije casi bostezando, normalmente tendría más energía para festejar pero les dejé ese derecho a los demás médicos, enfermeras y voluntarios que llegaron conmigo. Ordené a uno de los médicos a avisar que partiríamos al amanecer. Necesitaba descanso para recuperar fuerzas, era tal el cansancio que ni siquiera tenía hambre. Para llegar a ese extremo es que estaba en verdad agotado. Eso significaba que ya me encontraba tranquilo, de otro modo habría tenido un insomnio que me permitiese trabajar horas extra.
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Ishira el Dom Mar 30, 2014 10:12 pm

-Gracias…-musité dibujando una sonrisa. No era mi idea que la curara, pero bien, no estuvo de mas supongo, aunque temía que el vendaje volviera a quedarse pegado y después para sacármelo se volvieran a quitar las costras. Tomé mi taza y bebí unos cuantos sorbos mientras Jillian comentaba que deseaba descansar-Supongo que no te molestará quedarte acá-sonreí y miré a Alastor, quien no estaba en desacuerdo.

Alastor disfrutaba la compañía de la enfermera, y se había mostrando muy amable. Le había prometido visitarla cuando pudiera y en cuanto la situación del pueblo se restableciera.

El banquete se dio lugar en la noche, y yo me dirigí con la niña Ayrina mientras el médico se quedaba en la casa, y Alastor con la enfermera cenando en privado. Imaginaba su intensión. Era un buen muchacho, guapo y un divino. Esperaba que dejaran descansar nomás a Jillian.

-¿Alguna vez vendrás a buscarme para ir a Lunargenta?-preguntó Ayrina sentada en mi falda en un sillón mientras comíamos bocados dulces y saldados que no ofrecían.

Había música muy alegre, baile, mucha alegría, y mucha gente que ahogaba sus penas en bebidas fuertes, aunque amigos los controlaban. La perdidas de sus seres querido le afectaba bastante, pero de alguna manera, este evento les levantaba el ánimo. El pueblo tenía excelentes valores morales, mucha fuerza interior, eran humildes de corazón, amables y solidarios. Si bien no eran tantos, eran muy unidos. No más de cien personas habrían habitando.
-Seguro que sí, podrás conocer a Jon Erick, mi hijo, que ahora está con una niña que he contratado. No podía dejarlos solos a ustedes y tenía que venir, pero no podía arriesgar a traerlo-expliqué con una sonrisa.

A la mañana siguiente me despedí del médico Jillian y su equipo. Les habían dado obsequios y provisiones para el viaje. Yo me encargué de darle un fuerte abrazo, y la niña quiso que le alzara en brazos para juguetera un poco con su pelo. Le gustaba mucho y le dio unos dulces besos en la mejilla.


Off rol: con esto finalizo mi participación. Fue muy copado el rol con vos Jillian! Un placer!!
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Re: La salud es un cuervo negro [Libre - Trabajo]

Mensaje  Jillian Rockbell el Dom Mar 30, 2014 10:49 pm

Después de tanto andar dormí como nunca en mi vida. A tal punto estaba descansado que no me molestó la cantidad de lindas chicas con las que habría podido bailar y el alcohol que habría logrado beber.

Nos reunimos al amanecer todo el grupo de viaje, costó mucho despertarme, hasta como último recurso tuvieron que tirarme dos baldes de agua un par de enfermeros. La enfermera estaba muy cariñosa con Alastor y se llevaba bien con la niña, no quería irse, pero el trabajo es deber y debía rellenar papeleo.

Me despedí contento de la pequeña, Ishira, su familia y el pueblo. Partimos con el orgullo y la alegría de haber completado una buena labor, el sol se levantaba poco a poco mientras nos marchamos rumbo a Lunargenta ya sin la necesidad de los trajes puestos, ahora estos se encontraban debidamente guardados y enrollados entre nuestro equipo.




(Off rol: gracias a tí por participar. Se cierra este tema y continúo en este: http://aerandir.foroes.org/t2892-aplicando-conocimientos-libre-interpretativotrabajo#27247 )
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