[Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

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Mensaje  Invitado el Vie Abr 04 2014, 15:25

Spoiler:

Las personas que estaban alegres en la taberna, ignorantes de que el mundo había perdido una vida o insensibilizados por la abrumadora cantidad de almas que abandonaban su cuerpo por estos días, comenzaron a acercarse para escuchar la melodía de despedida que le estaba regalando a aquella bella pero desconocida joven.

Hacía sólo un par de horas que había desembarcado en el puerto de Lunargenta. La alegría del lugar, la viveza de las personas, el dinamismo de los humanos era algo que me golpeó como un porrazo en la cabeza. Esperaba ver algo así, pero ¡mi imaginación y mi memoria eran tan pobres en comparación con la viva verdad! Los colores del cielo y de la tierra tenían su comunión frente a mí, en el ahora, justo delante de mis ojos.

Humanos sudados trabajando bajo el sol con tan sólo finas camisas o pantaloncillos. Mis ojos se regodeaban ante el espectáculo, no sólo era algo que apenas si podía verse en Beltrexus, sino algo que estaba prohibido, vedado a mí, una de las herederas de la familia Kaliope. El mar jugaba con los dorados médanos y las embarcaciones se movían al compás de la melodía marcada por las olas. Parecía que en ese preciso lugar del mundo la naturaleza estuviera marcando el ritmo para mi flauta y para mí. Todos los movimientos, por más pequeños que fueran se engarzaban unos con otros como piezas de un complicado engranaje.

Levanté mis brazos hacia el sol para abrazar esta nueva vida que me había sido regalada para luego bajar mi vista sonriente, en mis ojos cerrados y cegados por la luz abrazadora del astro rey, aún se dibujaban formas abstractas y de colores. El calor me golpeaba y caía a plomo. Tenía ganas de desembarazarme de la ropa y salir corriendo y danzando por doquier, pero el sol aún estaba en su zenit y yo aún era una Kaliope.

Caminé por el muelle como si se tratase de una pasarela real, elegante, aunque curiosa. No podía palear toda la felicidad que contenía en mi pecho. Eran tantas las emociones y melodías que sentía en mi cabeza y cuerpo que no era capaz de decodificarlas para enviarlas a mis pulmones y dedos. Era incapaz de canalizar, todo eso a través de la música. Era demasiado grande todo para poder abarcarlo a través de un instrumento corrompible y mortal.

Caminé sin rumbo, embelesada por ese modo de vida tan natural y apurado, hasta que di con una taberna no muy lejos de mi punto de partida. Me disponía a entrar allí, cuando una desconocida salió empujando con violencia las puertas. Estaba tosiendo y convulsionando, me sorprendió mucho toda la situación y no supe qué hacer en los primeros momentos. Pero lo que impidió que pudiera moverme fue la similitud que tenía con mi hermana Sol unos años antes de que ella muriera. Sus cabellos negros y largos, convertidos en una pequeña maraña que bien podría ser un nido de algún ave extraña… La complexión…

Parpadee un par de veces y acudí en su ayuda. ¿Estás bien? pregunté tomándola por los hombros.

Ella se reclinó en mi, su rostro lleno de extrañas ampollas, sobretodo alrededor de sus delicados labios. Vi como se endurecían sus ojos y el miedo que había en ellos. Desafortunadamente, en el pasado ya había visto esos síntomas y sabía que le quedaba poco tiempo: había sido envenenada.

Me aparté apenas de ella, para sacar mi flauta y comencé a tocar para darle una despedida honorable. Fue así, como las personas comenzaron a reunirse y algunos extraños lloraban la muerte que había abrazado a la dama momentos después que mi viento dispersara las notas de aquél dulce instrumento.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Dom Abr 06 2014, 03:34

- ¡Gah…!

Exaltado, casi sin aire, me encuentro una vez más despertando de tan trágica pesadilla. De algún modo me sentía aliviado de que no fuese real, aunque en mi subconsciente sabía que más eso, era un recuerdo recurrente, uno que difícilmente me iba a abandonar, por mucho esfuerzo que ponga en ello.

- Luka…- Instintivamente mencioné su nombre mientras suspiraba profundamente y mi cara se llenaba de melancolía. Lo único bueno de tener esa pesadilla recurrente era que antes de volverse una pesadilla, no es más que un sueño recurrente, colorido, lleno de luz, lleno de Luka, de nuestros juegos y de su sonrisa, frágil como ninguna, y a la vez llena de vida y de esperanza.

- ¿Pero que soy acaso? ¿Una quinceañera enamorada?.- Mis propias palabras me hicieron aterrizar. Esbocé una sonrisa para mí mismo mientras sepultaba mis pensamientos en el fondo de mi mente, y me dispuse a levantarme. Sabía que Luka probablemente estaba muerta, y que si volvía a Beltrexus sería solo para vengarme de los brujos que asesinaron a mis padres y visitar su tumba. Me levanté rápidamente, y me cercioré de que mis pertenencias estaban en orden. Sabía que tomar una siesta en un muelle abandonado no era la mejor idea, pero prefería eso que dormir encerrado bajo 4 paredes, le había tomado el gusto a dormir al aire libre y eso no cambiaría en el futuro cercano.

Ya era media tarde, y el sol lentamente había comenzado a bajar, acercándose peligrosamente al horizonte. - Supongo que dormí demasiado… debo apurarme o perderé mi oportunidad.- Dije con cierto tono de preocupación. Uno de mis últimos informantes me había pasado el dato de que hoy llegaría un barco proveniente de las islas illidenses, lo cual no solo significaba potenciales clientes, sino también información fresca sobre el estado de las cosas en la isla, por lo que raudo me dirigí al muelle donde había desembarcado el barco, pero al llegar solo encontré decepción. Ya habían desembarcado.

- Ni modo, aún deben quedar varios pasajeros en la ciudad.- Traté de convencerme a mí mismo que no todo estaba perdido. - Claro, ¡la taberna!.- Exclamé. Los pocos marinos que aún rondaban el puerto me miraron con extrañeza. Tenía esa extraña manía de hablar solo, quizás producto de no haber tenido muchos amigos en mi vida, y no tener con quien compartir mis experiencias, pero nada de eso me importó mientras caminaba en dirección a la taberna, absorto en mis propios pensamientos, ignorando la mayoría de lo que sucedía a mi alrededor.

Sin embargo, mi travesía se vio interrumpida de golpe, y sin entender bien que sucedía, mi cuerpo se vio completamente inmóvil, paralizado en un torbellino de emociones. La piel se me puso de gallina, mientras un escalofrío recorría mi columna vertebral como si de un trozo de hielo se tratase. Mi mente tardó en reaccionar unos segundos en procesar lo que estaba ocurriendo, pero una vez que lo hizo me di cuenta. Era una melodía familiar, no, más que eso, era inconfundible y única. Habían pasado 14 años y mi mente aún la recordaba, o más bien no había forma de olvidarla.

- ¿L… uka…?.- Mi corazón comenzó a latir desenfrenadamente, mientras la adrenalina se apoderaba de mi cuerpo. No había duda, era la canción que solía tocar Luka cada día antes de despedirnos. ¿Había forma de que Luka se encontrara en Lunargenta? No… era imposible, Luka debería haber muerto hace años, eso lo comprendía a la perfección, y a la vez no podía comprender la melodía que entraba por mis oídos y se sincronizaba con la que habitaba en mis recuerdos. Estaba decidido a averiguarlo, por lo que corrí hacia la fuente del sonido, que provenía de la misma taberna a la que me dirigía.

Pero al llegar, me encontré con un escenario que superaba ampliamente a mis peores pesadillas. Agitado, me detuve para observar la escena que se desenvolvía ante mis ojos. Había una multitud, algunos llorando, otros simplemente observando con morbo. Al centro, una chica de finos cabellos rosa, con un atuendo extraño, pero más importante que eso, sujetando una flauta negra en su mano. A sus pies, una chica de cabello negro yacía inerte en el pavimento. Me acerqué para ver mejor, y el horror se apoderó de mí al ver su cara. Denotaba signos de haber sido envenenada, y aunque las ampollas que se habían formado distorsionaban su rostro, esta era idéntica a Luka.

Sentí como lentamente la ira subía por mi cuerpo, nublando mis pensamientos mientras un punzante dolor en mi pecho trataba de destruir mi alma, y no lo pensé dos veces. Me sentí desposeído, había perdido toda esperanza alguna de una vida mejor, una vida junto a Luka. Desenfundé mi espada y me abalancé sobre la chica de cabello rosa. ¿Es ella la responsable de su muerte, o tan solo intenta robar sus posesiones ahora que está muerta? Nada de eso importaba, solo pensaba en acabar con la vida de esa chica, y vengar la muerte de Luka.

- ¡Maldita!.- Mi ira no me dejaba pensar con claridad, y dejé ver mis intenciones ante todos los presentes, eran personas comunes y huyeron despavoridas al ver como un demente desenfundaba su arma sin razón alguna, pero estaba decidido, acabaría con ella a como dé lugar. Sin embargo, cuando me disponía a atravesarle la espalda, ella se dio vuelta, y automáticamente me detuve. Mis ojos se llenaron de lágrimas y mi espada cayó al suelo al ver su rostro. Su cabello no encajaba en mis recuerdos, pero su hermoso rostro y el arete que colgaba de su oreja derecha eran inconfundibles. No había duda, Luka estaba frente a mí, más viva que nunca.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Dom Abr 06 2014, 16:51

Las melodías finales las trabajé algo ausente, esta era la segunda vez en muchísimos años en los que tocaba esa música. Tiempo atrás, era mi marca de despedida para aquél que hacía vibrar mi corazón. Pero aquellos días estaban ya en el pasado, uno muy oscuro y lejano. Sonreí irónicamente al despegar mis labios del templado instrumento. ¿Qué pensaría él viéndome hoy en día? Bueno… eso era algo que no importaba, jamás pasaría. Dediqué años a buscarle, sólo para enterarme de que “él” no existía… o al menos no debía de haberlo hecho.

-¡Maldita! escuché una voz grave y casi deshecha a mis espaldas; sonaba como un animal profundamente herido. Las personas a nuestro alrededor se apartaron y parecían disiparse como el vapor en el aire. Probablemente ese tipo daba miedo. Me giré algo curiosa para observar de quién o qué se trataba. Habían muy pocas cosas que una buena sonrisa o ciertos modales no repararan. Entendía que probablemente se tratase de algún familiar de la que yacía sin vida en el piso.

Escuché el sonido de un metal pesado caer y repicar contra el duro suelo. Miré la pesada arma, parecía de una forja especial, al menos no había visto nada similar en mi casa. Aunque bueno, era consciente de que no podía fiarme mucho de mis experiencias pasadas ya que este era un mundo distinto –y me alegraba por ello- el autor de tal escándalo se detuvo en seco. Miré sus botas, pantalones claros y bastante estéticos. Una bufanda ornamental que contrastaba una camisa de hilado fino y un rostro en general peculiar.

Sus ojos, bueno, eso si eran algo extraño. Creí por un momento haberlos visto con anterioridad… aunque era difícil distinguirlos tras las lágrimas que comenzaban a invadirlos. Torcí mi cabeza para un lado y metí metódicamente la flauta en mi cinto. Un leve resplandor captó mi atención sobre la oreja izquierda del desconocido, quién parecía estar bastante afectado. Juraría parecía que él hubiera visto un fantasma. Comprendía que no debería ser agradable ver una muerte… pero vamos ¿hasta ese punto?


Ese brillo azul… lo había visto en algún lugar. Hice sonar mis uñas mientras buscaba en mi memoria quién podría ser ese sujeto. Alto, fornido,  bien vestido. Mi corazón se salteó un par de latidos, sentí que me corría un sudor frío y que se me acalambraba todo el cuerpo. Me mordí el labio inferior y automáticamente mi pulso se aceleró hasta que casi podía sentir que se me saldría la sangre por los oídos. Pestañee un par de veces, me aclaré la garganta e hice acopio de la etiqueta que había estado practicando cada año desde que entregara el compañero de mi pendiente.

Kamui Kuzuryu dije templando mi voz y posando mis ojos sobre cada detalle de él. Claro que se habría convertido en todo un galán, en un hombre hecho y derecho, fuerte y valiente. Ni bien me ves y ya me maldices… Di unos pasos hacia él, volví a sacar mi flauta y puse el extremo opuesto a la boquilla en su mentón. Realmente había crecido. ¿Tanto me odias que no sólo me abandonas, sino que luego intentas matarme? ¿Qué es lo que te ha detenido? ¿Lástima? Pregunté conteniendo la estanza, aunque estaba realmente despechada. ¿Cómo se atrevía?.

Bajé el instrumento y reculé un par de pasos volviendo a ponerla en su sitio; era peligroso estar cerca de él, todo me lo decía, en particular aquella fuerza que me atraía hacia él, era incluso más fuerte que el mana de mi interior.Desapareces por años y todavía tienes el descaro de exhibir mi pendiente, ¡no!, el pendiente de los Kaliope cuando lloras por otra mujer.

Ojee el lugar en busca de algún sitio donde sentarme, aunque no estaba segura de si podía o debía darle la espalda, por lo que me quedé frente a él, mirándole  y buscando alguna pista que me dijera cómo debería de reaccionar. Luna Kaliope no debía llamar la atención ni hacer escándalos, pero él… de todas las personas en el mundo él… Despertaba en mí muchísimos sentimientos encontrados, recuerdos de nuestra niñez, sentimientos cálidos, desesperación. Sentía que mi lado más salvaje luchaba con la imagen que había venido construyendo por muchos años.

Se escuchó un sonoro y limpio “plaf” y en ese momento supe que estaba en problemas. No se cómo ni cuándo, pero estaba allí, pegada a él, con la palma de mi mano ardiendo, rozando su mejilla, sintiéndola hinchada y casi formando parte de él. Sentí su respiración entrecortada como la mía y su aliento dulce. Por un instante sentí que nada había cambiado, pero a la vez demasiado. Echando la cabeza hacia atrás busqué su mirada con más emociones recorriendo mi cuerpo de las que recordaba haber tenido en toda mi vida. Por primera vez en mucho tiempo, sentí que me sonrojaba.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Lun Abr 07 2014, 04:05

Observé cómo, casi inmutada, Luka guardaba su flauta, mientras me encontraba paralizado frente a la persona que menos esperé encontrar en Lunargenta. Todo había dejado de tener sentido, la familia Kaliope se destacaba por ser una de las más conservadoras de Beltrexus, y la misma Luka era prácticamente una de las princesas de la familia, ¿Cómo era posible que ella se encontrase en esta ciudad, sola, afuera de una taberna ni más ni menos, y con un cadáver a sus píes?

- Kamui Kuzuryu.- Su dulce voz me trajo de vuelta al reino de los vivos, al menos en parte, ya que mi corazón comenzó a latir tan fuerte, que por un momento creí que se me saldría por la garganta. Su voz había cambiado un poco desde la última vez que la había escuchado. Ya no era la voz de una niña frágil y enfermiza, era la voz de una mujer madura y sensual, aunque conservaba los matices que la hacían única e irrepetible, y por sobretodo, inconfundible. Noté su sorpresa al reconocerme, probablemente yo no había cambiado tanto como ella, al menos mi cabello seguía igual que siempre y mis ojos seguían siendo extraños en comparación al común de las personas, aunque por otro lado yo había crecido bastante, al punto de sobrepasar su altura en al menos 15 centímetros, incluso en mi mente todos estos años me la había imaginado más alta que la Luka que estaba frente a mis ojos.

- Ni bien me ves y ya me maldices…- Dijo con un tono de evidente indignación. "No es lo que parece." Dije en mi mente. De alguna forma mis palabras se rehusaban a salir de mi boca, como si un roedor se hubiese comido mi lengua. Nunca había tenido problemas manejando a las mujeres, y siempre lograba modificar la situación a mi favor cuando una de ellas se indignaba, pero el torbellino de emociones que azotaba mi corazón me impedía reaccionar ante una enfadada Luka. Dio unos pasos hacia mí, interpelándome con su flauta como quien intenta sacarle información a alguien a punta de navaja. Literalmente estaba entre la espada y la pared, solo que en vez de una espada era solo una flauta, y atrás mío no había pared alguna, pero su mirada tenía más filo que cualquier espada en esta tierra, y la tenía fijamente clavada en mi corazón.

- Desapareces por años y todavía tienes el descaro de exhibir mi pendiente, ¡no!, el pendiente de los Kaliope cuando lloras por otra mujer.-. Ella continuó su monologo, acercándose y alejándose mientras volvía a guardar su flauta. -¡Te equivocas! Yo…- Sin embargo, no alcancé a terminar mi respuesta cuando un fuerte sonido retumbó por los ya vacías calles que circundaban la taberna, y por un par de segundos mi mente volvió al mundo de los muertos. Una vez recobré la consciencia, tenía frente a mí a una Luka sonrojada, con su mano aún en mi mejilla. A pesar de haberme golpeado con todas sus fuerzas, mi rostro no cedió un centímetro, aunque pude sentir como el calor de su mano se mezclaba junto al de mi cara, relativamente hinchada por el golpe. Tomé su otra mano y me acerqué lentamente a ella. Nuestros rostros estaban tan cerca, que podía sentir como su dulce aliento se fundía al mío mientras sus ojos, grandes y profundos, reflejaban mi alma. Rocé levemente sus labios, y así nos mantuvimos durante unos segundos, dudando de mis propios sentimientos. Me aparté ligeramente, sin quitar mi vista de la suya, y la abracé.

- Perdóname, por abandonarte, por desaparecer, por todo. La abracé fuerte mientras trataba de contener mis lagrimas en lo que fue el abrazo más largo y doloroso de mi vida. Moría de ganas de besarla, de protegerla, de entregarle todo mi amor, pero no podía, no me sentía digno de hacerlo. Había desaparecido sin una sola palabra durante 14 largos años, y aunque fue por motivos de fuerza mayor, me había convertido en un rufián y en un mercenario a sueldo. Había hecho muchas cosas terribles, y segado la vida de incontables seres, no era digno de amar ni de ser amado. Las recompensas que había sobre mi cabeza solo auguraban una muerte temprana, y no estaba dispuesto a involucrar a Luka, ni a ponerla en tal riesgo. Y sin embargo la tenía en mis brazos, mientras el olor de su perfume y de sus finos cabellos rosa invadía mis pulmones y me llenaba de vida.

Una vez terminado el abrazo, la miré a los ojos y la insté a que me siguiera. - No es bueno que estemos aquí. No sé si eres la responsable de que ella esté muerta, pero si tiene amigos y nos ven pensarán que fuimos nosotros.- Exploré con mi vista nuestros alrededores; no había rastro de la multitud que se había reunido inicialmente alrededor de Luka, pero no pasaría mucho tiempo para que alguien llegara. -Entremos a la taberna, no creo que sea prudente invitarte a una copa, pero por lo menos podremos pasar desapercibidos mientras alguien se encarga del cuerpo, y ya me contarás como fue que llegaste acá y quién es esa chica.- Dije en tono autoritario mientras miraba de reojo el cadáver de la supuesta Luka y recogía mi espada, enfundándola con destreza.

Al abrir la puerta de la taberna, vi que aún quedaba bastante gente bebiendo, como si nada hubiera pasado. "Probablemente esa chica se hizo de algunos enemigos y su envenenamiento fue un caso aislado." Pensé, tratando de encontrarle explicación a la situación. Miré a los presentes; nadie se veía sospechoso de mí. "¿Quizás estaban tan absortos en su pequeño mundo feliz, que no se dieron cuenta de la conmoción que había allá afuera?" Pensé, aunque nada de eso importaba. Si alguien me atacaba, simplemente me defendería, aunque me preocupaba un poco Luka. Voltee para mirarla, esbocé una sonrisa juguetona y le dije: - Bueno, ¿piensas entrar o te vas a quedar inmóvil como una estatua todo el día?
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Lun Abr 07 2014, 12:53

¡Dah! Claro que Kuu nunca iba a hacer nada en contra mío… ¿o si?” Me sentía terriblemente mal por haberle golpeado y él, tan… él no parecía estar enojado por ello. Había faltado seriamente a la etiqueta y la moral que se me había inculcado, pero por sobre todo que yo misma me había impuesto para parecer una buena chica. Ese joven tenía la facilidad de sacar toda la vida que había en mi y dejarla a flor de piel.

Me dejé llevar por él, tenía una deuda moral, además de que me estaba arrepintiendo de haberle increpado de esa forma. Posiblemente tuviera sus propias razones por haber desaparecido sin dejar rastro. Sin contar conmigo… aunque bueno, una niña casi muerta no podría ser de gran ayuda ¿verdad?. Sonreí tristemente mientras elevaba mi mirada hacia él cuando tomó mi otra mano. ¿Qu…

Su rostro estaba a milímetros del mío. Podía sentir como el fuego de sus labios se acercaba peligrosamente a los míos. El sol de sus ojos quemaba en mi rostro. Sabía que no me besaría, o al menos me aferraba porfiada a esa idea, aunque mi corazón ¿quisiera otra cosa? Cerré mis ojos rindiéndome ante su voluntad por lo que me pareció una eternidad. Su respiración acariciaba mi piel. El tiempo se detuvo y por un instante sólo estábamos él y yo, en medio de la nada, escuchando solamente el retumbar de nuestros corazones.

Él me abrazó. No estaba acostumbrada a ese tipo de relacionamiento. Sentí que el aire se desprendía de mis pulmones y por primera vez sentí el hecho de que aún no era capaz de generar el elemento agua para apagar el incendio que se estaba originando por nuestra cercanía. Sus palabras me sacaron del trance en el que había entrado, se estaba disculpando. Sonaba como un marido dando explicaciones a su esposa y eso me recordó a nuestra temprana infancia. No era un total desconocido después de todo… Le devolví el abrazo sólo para que él se despegara de mi en un tiempo ínfimo.

Me mordí la lengua cuando le escuché hablar de la situación como si fuese un problema normal, restándole importancia al asunto. “¿Cómo podría pensar que yo… y tomarse una muerte tan a la ligera?”. No me gustaba nada ese lado que estaba descubriendo de él. Pero entonces una pequeña chispa se iluminó en mí y me sentí terrible por el morbo de ese pensamiento, pero a la vez un gran peso se me quitó de encima. No la conoces. Susurré acercándome a él cuando sugirió entrar a la taberna.

¿Qué no sería prudente invitarme una copa? Enarqué una ceja y entré cuando usó su carisma para invitarme a pasar. No deberías usar ese tono conmigo, Kamui Kuzuryu le dije mientras entraba a ese lugar con olor a encierro y alcohol. Me senté en una mesa retirada y le hice una seña al tabernero quién hizo gesto de enterado.

Esperé unos momentos en silencio. Estaba pensando en la forma de abordar la situación. Habían muchas cosas que quería contarle y otras que quería confirmar. Definitivamente ese cuerpo robusto y fornido no era el de un brujo. Entonces ¿era real la historia que me habían contado? Enarqué una ceja y le miré con atención. Cuando llegó el tabernero pedí una manzanilla para mí y aguardé que se fuera a buscar el pedido de los dos.

Antes que nada, yo solamente estaba despidiendo el alma de esa joven. No tuve nada que ver con su muerte. Por lo que no debes temer, ella era una desconocida de quién tuve merced ya que me recordó a mi difunta hermana. Hice una pausa para ver cómo reaccionaba. Probablemente no estuviera al tanto de esa “noticia”. Tampoco quería darle demasiada información hasta no saber qué había sido de él llegué hace algunas horas. Digamos… que he salido en busca de un prometido porque no quiero que me elijan uno[/i] volví a enarcar la ceja derecha y le miré con media sonrisa recordando viejos tiempos.

Quiero saber de ti dije extendiendo mis manos hacia él por sobre la mesa redonda. Estuve años buscándote… y me contaron tantas mentiras mi tono iba decreciendo a medida que mis recuerdos volvían a pasar frente a mis ojos. Busqué su mirada y esperé (im)paciente.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Jue Abr 10 2014, 05:19

Una vez dentro de la taberna, sentí como cierto aire de nostalgia me invadía. ”¿Será que me estaba volviendo un alcohólico?” Estaba demasiado acostumbrado a frecuentar este tipo de lugares, eran perfectos para conseguir información de forma prudente, al punto que el olor ya se me hacía natural, aunque me disgustaba el hecho de que luego se impregnara en mi ropa. Mientras tanto, Luka se dirigió casi automáticamente a una mesa en una esquina del bar, algo apartada del bullicio que se generaba más al centro y alrededor de la barra.

Mientras esperábamos la atención del tabernero, nos vimos solos el uno frente al otro. Me sentía totalmente observado por ella, lo cual sumado a un silencio incomodo generó cierta tensión en el ambiente , hasta que ella enarcó una ceja, cosa que le respondí enarcando la mía propia y sonriéndole de forma coqueta, tratando de romper un poco el hielo que se había formado entre ambos. Sin embargo no pude ir más lejos con esa estrategia al verme interrumpido por el tabernero, quien tomó nuestros pedidos.

- Un Martini, buen hombre.-

La taberna en la que estábamos se destacaba por su gran variedad de tragos. Si bien no era la más elegante de la ciudad, era una de las más populares y frecuentadas, sobre todo por comerciantes y turistas, quienes se veían casi obligados a visitarla debido a que se encontraba justo entre el centro de la ciudad y el único puerto que ésta tenía. Sin duda no era la primera vez que estaba en ella, pero preferí guardarme los detalles ante mi acompañante.

Luka me explicó los eventos que condujeron a la muerte de la joven, y cómo su fallecimiento no había sido culpa de ella. Me sorprendió enterarme de la muerte de Sol, a quien yo recordaba como una niña mucho más enérgica que su hermana, además del parecido que había entre ella y la chica envenenada. La sensación de alivio que reflejaba mi rostro comenzaba a hacerse evidente al considerar que la torpeza de mi confusión previa era entendible si se tomaba en cuenta el parecido físico entre la chica envenenada, Sol, y la Luka que habitaba los recuerdos de mi infancia. Sonreí naturalmente ante el pensamiento de haber ganado un buen argumento en caso de que Luka me volviera a sacar en cara mi error, aunque de todas formas no me consideraba excusado por haberle maldecido.

- ¿Prometido?.- No pude evitar levantar la voz. Sentí un leve sonrojo al pensar que ese futuro prometido podría ser yo, pero me deprimí rápidamente al darme cuenta de que no había forma de que la familia Kaliope aceptara a alguien tan impuro aunque fuese elegido por la misma Luka, por lo que guardé silencio y no ahondé más en el tema, limitándome por el momento a sonreírle y nada más.

- Quiero saber de ti.- Dijo con cierto brillo en sus ojos mientras extendía sus brazos hacia mí, lo cual no hice esperar. La tomé suavemente de las manos y las acaricié lentamente, como si fuésemos una pareja de enamorados, mientras mi vista se perdía profundamente en sus hermosos ojos azulados. Sus manos seguían siendo finas y delicadas, libre de imperfecciones, dignas de una princesa. - Estuve años buscándote… y me contaron tantas mentiras.- Dijo con un tono melancólico. Bajé mi mirada y me vi absorto en mis propios sentimientos. No estaba seguro de querer contarle toda la verdad, pero le debía cierto grado de sinceridad, por lo que traté de juntar lo mejor posible mis pensamientos antes de elaborar una respuesta a su indagación.

- Bueno, es una historia muy larga, ¿estás segura de que tienes tiempo de escucharla?- Dije mirándola de forma inquisitiva. - La verdad es que ni yo sé todos los detalles, pero probablemente muchas de esas mentiras sean verdad.- Presioné ligeramente su mano derecha, conteniéndome de no lastimarla ante aquel pensamiento. - Como tal vez te habrás dado cuenta, mi complexión no es la de un brujo, no hay forma de que la sea, es superior incluso a la de los brujos más entrenados físicamente.- Mi pecho se infló de orgullo. Si bien no era el más musculoso de la zona, estaba completamente orgulloso de mi contextura, fuerza física y agilidad, algo imposible de alcanzar para los de su raza. - Por lo que lamento informarte que cuando niña te enamoraste de un vil humano.- Dije guiñándole un ojo, tratando de molestarla un poco.

- Por otra parte, toda mi familia fue asesinada.- Volví a bajar mi vista mientras sentía como mi corazón se estrujaba ante el recuerdo de mi hogar en llamas. - Aunque al principio no lo entendía, me vi obligado a huir de la isla, ya que si me descubrían, el siguiente en llamas iba a ser yo. Lamento haberte abandonado, pero créeme que no tuve otra opción.- Levanté la mirada tratando de encontrar la suya, pero me vi interrumpido por el tabernero, quien había vuelto con nuestra orden.

- Una margarita para la dama, un martini para el caballero. Disfruten su estadía. Además, aprovecho de informarles que en 5 minutos albergaremos nuestra competencia semanal de beber cerveza.-

- ¿Beber cerveza?- Automáticamente levanté una ceja. Me parecía graciosa la idea ver a una mujer refinada como Luka participar en una competencia de tan bajo nivel, al punto que casi suelto una carcajada. Miré la margarita que ella había ordenado, creo que fue la idea más insulsa que pudo haber pasado por mi mente en ese momento, por lo que voltee mi mirada nuevamente hacia ella, esperando la inevitable declinación de la oferta.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Jue Abr 10 2014, 14:41

Era muy interesante observar a este Kuu, aquél chiquillo de mis recuerdos parecía deslavado por el tiempo en mis memorias. Si bien él estaba sellado como a fuego en las profundidades de mi alma y de mi más temprana niñez, este Kamui, crecido y cambiado era como una pequeña caja de sorpresas. ¿Qué sería lo que conservaría?, ¿de qué se habría desprendido? Era obvio que no de sus atenciones, puesto que aún estando algo sonrojado después de lo del episodio “prometido” me tomó de las manos sin vacilar. “¿Aún le perturbará lo del beso? Quizás me exija una devolución por hallarme viva aún…” pensé mientras miraba sus manos deslizarse suavemente sobre las mías.

Asentí cuando me preguntó lo del tiempo; en realidad, eso era lo que me sobraba. Fruncí ligeramente el ceño cuando ejerció un poco de presión en mi diestra. Las palabras que elegí si bien eran aceptablemente ciertas por todo lo que habíamos pasado en nuestra niñez, eran también para comprobar el comportamiento de él. Padre jamás me mentiría y a su vez, quienes estaban bajo él tampoco se lo harían. Era una cadena larga, pero confiable. Lo importante aquí, es que verle no solamente me causó un sinfín de emociones, sino que ahora era el primero en la lista de posibles presas… candidatos. Agucé la vista y continué escuchando.

¿Qué me enamoré de un vil humano? … Dejé que mi cerebro recapitulara esas palabras, el hecho no era escuchar “vil y humano” para describir a Kuu -eso lo discutiríamos luego-, sino “enamorarse” ¿era esa la sensación? parpadee un par de veces cuando sentí la mirada de él clavada en la mía.¿Qué… debía responder y a qué? me tomó un par de segundos rebobinar lo que él había estado diciendo. Ah… Llegó el servidor.

Gracias joven. agradecí mientras tomaba entre mis manos el vaso con un olor dulzón Conque tienen este tipo de competiciones por aquí… sería interesante participar en una. declaré mientras paseaba mis ojos por sobre el descreído Kamui y respondía implícitamente a su pregunta verbalizada. Estamos dentro. Hay mucho que celebrar. El joven hizo un gesto con la cabeza, juntó sus pies y nos reverenció para  alejarse de forma diligente casi gritando Otros dos por allá.

Espero que no te importe… Kuu le dije entre susurros con la cabeza gacha y viéndolo a los ojos. Hacía mucho tiempo que ese nombre no salía de entre mis labios y usarlo me llevaba automáticamente a pensar nuevamente en lo de estar enamorados. Levanté una mano pensando en que si tocaba su rostro algo podría indicarme qué ese era el sentimiento, pero me detuve en seco, a unos milímetros de su cálida piel. ¿Qué estaba haciendo? Aún no sabía nada… nada. Por lo que tenía entendido había sesgado ya muchas vidas y no era confiable, pero… él era… mi…

corazón complete mi pensamiento con un susurro. Aclaré mi garganta y traté de disimular el nuevo sonrojo. Había sido lo suficientemente estúpida como para haber vivido tantos años una existencia vacía y oscura. Ahora la luz estaba abriendo caminos que inconscientemente había querido cerrar.

Mi corazón está alegre de volver a encontrarte después de tanto tiempo… siento lo de tu familia Kuu. Me enteré de lo de ellos hace un par de años, casi por accidente y no estaba segura de si realmente eran tus padres. Después de todo, sólo conocía tu nombre. Sentía que mis piernas se acalambraban y tenía la necesidad de hacerme una bolita. No dejaba de repetirme a mi misma que era una tonta.

Varias mesas más adelante, se encontraba el tabernero diciendo las reglas de la competencia. Aún teníamos un par de minutos antes de que llegaran las bebidas a nosotros, pero no sabía como llenar ese espacio. Crucé mis pies y le pestañee un par de veces, mojé mis labios resecos y decidí tomarme la margarita de un sorbo. No está nada mal. Espero que la cerveza sea de buena calidad le guiñé un ojo y me mantuve en silencio quitando cuidadosamente mi vista de él. Era peligroso.

Llegaron las bebidas, pero aún no podíamos comenzar. ¿Hay ahora una señora de Kuzuryu? pregunté con un poco de despecho. No sería agradable enterarme que estaba enamorada… o al menos sospecharlo, si él ya tenía dueña. Pero en seguida me llevé la mano a la boca y volví a desviar mi mirada. No era posible que le preguntara eso ahora. ¡Había tanto que quería saber! ¿Por qué esa estúpida pregunta?. No sabía como mantener mi fachada frente a él, o más bien, a él le resbalaba. Era como si mi aura de carisma femenino y refinado no fuera nada para él…
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Mensaje  Kuzu el Vie Abr 11 2014, 22:59

Mi mente hizo cortocircuito cuando Luka aceptó de forma tan… ¿sofisticada? la propuesta del tabernero. Miré su ropaje. Saltaba a la vista que no era el atuendo de una princesa, aunque conservaba cierto estilo suyo, pero era muy distinta a la ropa que ella usaba cuando niña en su hogar. Y ciertamente había mucho que celebrar, no todos los días uno se encuentra después de 14 años con el amor de su infancia… pero de ahí a querer participar en este tipo de competencias, es algo que nunca imaginé de ella.

- Espero que no te importe… Kuu.- ¿Importarme? Bueno, no me molestaba para nada, de eso estaba seguro, la única que me importaba era ella, y si tenía ganas de divertirse y participar, con gusto iba a ser su anfitrión. La nostalgia me invadió al escuchar el apodo que ella me había puesto cuando niño. Mientras el resto había decidido llamarme Kamui o Kuzu, para ella yo era Kuu, y me gustaba que así fuese. Por mi parte, nunca fui muy imaginativo a la hora de poner apodos, y salvo una vez, siempre le había dicho Luka como todo el mundo lo hacía, aunque de todos tenía muchas ganas de decir que ella era mi…

- corazón.- susurró entre lineas mientras el mío propio se saltaba un latido. ¿A que vino todo eso? - Mi corazón está alegre de volver a encontrarte después de tanto tiempo… siento lo de tu familia Kuu. Me enteré de lo de ellos hace un par de años, casi por accidente y no estaba segura de si realmente eran tus padres. Después de todo, sólo conocía tu nombre.-. Sus palabras causaban una mezcla de sentimientos que era difícil de diferenciar, al punto que no me atrevía a poner en una balanza la felicidad que sentía por volver a ella y el odio que sentía hacia quienes asesinaron a mis padres. - No te preocupes, no es tu culpa ni de tus padres, y no te sientas mal por eso, me alegra haberte encontrado.- Dije con media sonrisa, tratando de reconfortarla sin parecer un desalmado a la vez.

Miré por un momento al tabernero. Aún no podía creer que estaba metido en una competencia de quien bebe 2 litros cerveza más rápido junto a una contrincante tan… hermosa. - No está nada mal. Espero que la cerveza sea de buena calidad.- Volví mi mirada hacia ella, y su margarita había desaparecido misteriosamente de su copa.  - ¿Duendecillos?.- Susurré mientras me llevaba la mano al mentón tratando de resolver el misterio de la margarita evaporada.

”¿Al fin llegó nuestro turno?” Mi pensamiento fue rápidamente derrocado por la mirada intimidante del tabernero, quien nos observaba de que no hiciéramos trampa antes de comenzar la competencia. Supuse que aún tendríamos un par de minutos para seguir conversando, por lo que me dispuse a beber mi Martini de un sorbo. Me sentí observado, pero le resté importancia, hasta que ella volvió a romper el silencio.

- ¿Hay ahora una señora de Kuzuryu?.- Tardé un poco en reaccionar a la pregunta, y por suerte había terminado ya de beber, o las consecuencias hubieran sido catastróficas.- ¿Señora Kuzuryu? Quién sabe… ¿tal vez la estoy mirando en este momento?.- Mi mente y mi boca se hicieron una sola, ¿en serio dije eso? La miré a los ojos y le hice un guiño mientras una sonrisa galante adornaba mi rostro. Era todo lo que podía hacer para superar el bochorno y no parecer un tonto. En ese momento, el tabernero terminó de explicarle las reglas a la última mesa y se dispuso a iniciar la competencia.

- No sé en que estabas pensando cuando quisiste aceptar esta competencia, pero quiero que sepas que no tendré piedad solo porque eres una chica frágil y enfermiza.- Dije con total arrogancia y la sonrisa de quién recibe un trofeo. En ese momento dejó de importarme el premio, y me centré solo en ganarle a la chica que tenía en frente. - ¡Kamui Kuzuryu nunca pierde!.-

Y perdí.

Apenas el tabernero dio la orden de partida, observé con absoluta futilidad como la cerveza del jarro de Luka bajaba más rápido que su propia espuma. Era un espectáculo digno de contemplar, al punto que casi me ahogo en cerveza tratando de alcanzar su velocidad. En cuestión de segundos mi autoestima se había caído de su propia nube, del mismo modo que mi mandíbula no lograba regresar a su lugar.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Sáb Abr 12 2014, 17:20

Spoiler:

Ciertamente mi corazón estaba frenético y errático. Sentía como una melodía se dibujaba en mi mente con sus movimientos y deseaba a toda costa exteriorizarla con ayuda de mi flauta, pero ese no era el momento más adecuado. Estuve muy tentada a reírme cuando él me observó un poco desencajado por la respuesta que le di al tabernero. Parecía que por primera vez estuviera observándome con detenimiento desde que nos reencontráramos.

Con respecto a lo que hablamos de su familia, noté que él intentó restarle cierta importancia con su selección de palabras, pero era un tema que aún estaba clavado en su corazón, como una espina ponzoñosa y de mal agüero. Me limité a asentir con la cabeza y sonreír ante su siguiente ocurrencia: Duendecillos coree mientras le miraba poner un gesto como si de un investigador de prestigio se tratase, y le imité por un corto tiempo. Le guiñé un ojo y miré como él también bajaba su bebida rápidamente. Al parecer yo no era la única alegre…

Mantuve mi mirada ante su respuesta bromista acerca de la señora Kuzuryu. Sus ojos de Sol continuaban siendo tan deslumbrantes como siempre. No supe qué pensar de ese comentario por lo que preferí “quedarme en el molde” al menos, no tenía una alianza en su dedo, por lo que le resté importancia al tema –de momento-. Enarqué una ceja y le sonreí diplomáticamente cuando dijo que él nunca perdía. Se llevaría una sorpresa si continuaba creyendo que sólo él había cambiado. Esperé pacientemente en silencio el anuncio del tabernero y cuando nos dio la señal tomé mi jarra y comencé a bajar el líquido como si de agua tratara.

Mi secreto residía en el pasado: varias de las medicinas que había tenido que tomar y el sufrimiento que las mismas infringieron en mi cuerpo hicieron que éste se hiciera bastante resistente, incluyendo al alcohol. ¿Que alivio, no?. Rápidamente se perdió en mi cuerpo la primer jarra, luego la segunda y finalmente la tercera. El líquido color miel desapareció dejando en su lugar una espumosa baba que se corría por las paredes del recipiente hasta el mismo fondo vacío. Me sequé con el dorso de la mano y miré conforme a mi compañía mientras él continuaba bebiendo, aún algo incrédulo.

Kamui Kuzuryu nunca pierde… esbocé una sonrisa rebelde y le apunté con mi índice. Si crees que sigo siendo la misma de antes, estás muy equivocado le dije echándome hacia adelante sobre la mesa. Tomé su bufanda carbón y la usé para jalarlo un poco hacia mí. Al estar frente a frente, a milímetros de su rostro, observé sus labios. Firmes, trazando una línea sensual y a la vez dinámica. “Luna…” sentí una voz de alarma en mi cabeza e interrumpí lo que iba a hacer, poniéndome a un costado de él, casi tocando con mis labios el gemelo de mi arete,  para susurrarle al oído: Te sorprenderías si quisieras ver los cambios.

Solté su ropa y me volví lentamente a mi asiento en donde me acomodé con el aplomo de una chica de sociedad para esperar mi reconocimiento por haber ganado esa competencia. Sentía que el fuego me abrazaba desde mi estómago, subiendo por mi pecho, para finalmente estancarse  en mi cuello. La alegría me invadía ¿serían los efectos secundarios de esa desconocida cerveza?. “Bha” pensé y le resté importancia. Hoy era uno de los días más felices de mi vida y estaba dispuesta a aprovecharlo al máximo.

Mi premio fue no tener que pagar nuestros tragos y un vale para un día con gastos pagos en esa misma taberna. Esbocé una media sonrisa y miré a este nuevo Kuu. Esa joya le sentaba muy bien y por un momento me pregunté cómo se habría visto en otras facetas de él. Me encogí de hombros ante la idea. Fuese como fuese, esta vez, ya no podría escapar de mí. Comenzaría por algo sencillo, aprovechar el resto del día con él, luego buscar una forma de no perder contacto y finalmente seguirle a donde fuera necesario si ese era el caso.

Caminé a su lado. Esuché que hoy habrían algunas actividades en el muelle… ¿por qué no aprovechamos que estoy de suerte y vamos a competir para ganar nuestro almuerzo? le dije poniéndome frente a él con los brazos cruzados a mi espalda. Abrí mis ojos grandes y le esbocé una sonrisa que no le había mostrado a nadie en más de catorce años. Saqué de mi bolsillo un panfleto con un itinerario. Dado que no conozco Lunargenta... comencé a balbucear.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Sáb Abr 12 2014, 21:42

Apenas el tabernero dictó el fin de la competencia, me terminé la jarra que estaba bebiendo y la bajé lentamente hacia la mesa, dejándome un amargo sabor a derrota –y cerveza-, además de un gracioso bigote de espuma que no tardé en limpiarme. Era recien mi segunda ronda, y Luka se veía inmutable ante haberse bebido 3 jarras completas como si su estomago no tuviese fondo alguno y el alcohol no fuese más que un adorno.

- Kamui Kuzuryu nunca pierde…- Dijo con el orgullo de quien le gana una apuesta al rey de los arrogantes. Rechiné mis dientes ante la ironía pero traté de mantener mi fachada compuesta. ”Supongo que nunca más podré volver a usar esa frase… descansa en paz y gracias por todo.” pensé como quien despide a un difunto. - Si crees que sigo siendo la misma de antes, estás muy equivocado.- Sus palabras cortaron en seco mi divagación, y antes de que me diera cuenta, volví a estar a centímetros de sus labios y con mi corazón al borde del infarto.

Cerré mis ojos… pero el beso nunca llegó. Un susurro en el tono más sensual que jamás había oído me sacó del trance, mientras sentía como me subía la sangre a la cabeza. Luka volvió a su asiento y me di cuenta de que ya era la segunda vez que estaba a punto de besarla. ”¿Habrá sido su venganza por la vez anterior?” Sacudí mi cabeza en auto negación y traté de desterrar aquel pensamiento de mi mente. Me dispuse a decirle lo que pensaba, cuando llegó el tabernero a entregarle su premio. ”¿Tendrá como hobby interrumpir momentos importantes? Temo por las parejas que frecuenten esta taberna.” Dije para mis interiores.

- Aquí tiene su premio, distinguida dama. Como dueño de esta humilde taberna, es mi mayor deseo que nos honre nuevamente con su presencia en el futuro cercano. Muchas gracias por participar y felicitaciones por su victoria. Dijo con la gracia de una persona de la alta sociedad. ”¿Es necesaria tanta parafernalia para un concurso de este calibre?” Me limité a observar a Luka, se le notaba contenta, por lo que le devolví la sonrisa para no arruinar el momento, pero de todos modos se encogió de hombros. ”¿Habré hecho algo mal?” Pensé con cierta preocupación.

- Felicitaciones por tu triunfo.- Dije en tono sincero, y sorprendido por mis propias palabras. Era mi primera derrota y no pensé que llegaría a ser un buen perdedor. ¿Tal vez porque era ella quien me ganó? Independiente de eso, ya habíamos estado bastante tiempo dentro de esta taberna, y aparte de alcohol, no había más nada en mi estomago, y por lo que ella me contó, probablemente tampoco tuvo tiempo para almorzar.

- Según tengo entendido, los tragos de este local son buenos, pero la comida es bastante mediocre. ¿Te parece si nos damos una vuelta por el puerto a cazar nuestra comida?- Esgrimí con la sonrisa y confianza de quién invita a la chica de sus sueños a cenar. No me agradaba la idea de almorzar en este local ni de ponernos en riesgo innecesariamente, ya había cobrado una víctima, y quienes vieron la tragedia que se desenvolvió probablemente lo pensarían dos veces antes de volver a comer en este recinto. A todo esto, ¿que fue eso de cazar? ¿Saldríamos a cazar los ratones que proliferaban en las bodegas del puerto? ”Espero haber sido el único que pensó eso” Reflexioné, mientras nos disponíamos a salir del local.

Una vez fuera, Luka no se apartó de mi lado, solo faltó tomarnos de las manos y nadie podría haber dicho que no éramos novios. Esuché que hoy habrían algunas actividades en el muelle… ¿por qué no aprovechamos que estoy de suerte y vamos a competir para ganar nuestro almuerzo? Dijo poniéndose frente a mí, con la sonrisa más natural que había visto en mi vida adornando su hermoso rostro. El arete que colgaba de su oreja brillaba con más fuerza que nunca, como si reflejase los propios sentimientos de ella. ¿Otra competencia? Definitivamente esta sería mi oportunidad para redimir mi orgullo.

Mi acompañante sacó un panfleto, parecía una lista de destinos turísticos de interés en la península de Verisar. - Si gustas podemos ir a todos los lugares que quieras.- Dije con la sonrisa de un galán experimentado. No estaba dentro de mis planes separarme pronto de ella, me había costado mucho encontrarla como para dejarla ir fácilmente. Además, aunque sea muy adepta con la magia, estas tierras están llenas de peligros, y los turistas son las presas más fáciles para todo tipo de criaturas peligrosas. Por lo pronto, habían varios lugares que ni yo mismo había visitado, y resultaba una oportunidad perfecta para hacerme más fuerte y completar mi venganza.

Pasamos por el lugar donde había fallecido la misteriosa joven envenenada. - Su cuerpo… ya no está.- No solo el cuerpo se había desvanecido; en su lugar había una perturbadora mancha de sangre que no debería haber estado ahi. Toqué instintivamente el mango de mi espada. - Estas calles ya no son seguras, no bajes la guardia.- Mis palabras denotaban intranquilidad por la situación, pero recordé lo que me dijo al momento de ganar el concurso. ”Espero realmente estar equivocado y que además hayas aprendido a defenderte” Tal vez si el contexto lo ameritaba, la protegería con mi vida, pero aún no estaba completamente seguro de querer sacrificarme por ella, por lo que me aferré a la esperanza de que no tendría de que preocuparme en caso de enfrentarnos una situación peligrosa.

Dejando atrás el incidente de la muchacha, continué mi camino rumbo al muelle, tratando de rescatar el buen momento que estaba pasando junto a Luka, en el que consideraba el mejor día de mi vida en los últimos 14 años.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Dom Abr 13 2014, 05:32

¿Cazar nuestra comida? repetí intuitivamente mientras nos imaginaba con lanzas tras algún pececillo indefenso. Sonreí ante la idea, este Kuu no parecía tener el porte como para cazar realmente su comida. Probablemente se trataba de alguna especie de broma que no terminaba de comprender… Observé cómo se dibujaba una sonrisa en su rostro e intenté simular que comprendía aquél chiste interno.

¿A todos los lugares? pregunté embelesada ante la imagen mental de ello. Asentí con cierta tristeza a las palabras de él en referencia a la joven muerta. Tantee mentalmente la daga oculta bajo mi falda y continué caminando, quizás más pegada a él; pero sin dejar nunca de disfrutar de esta nueva libertad, y sobre todo, de esta vieja compañía.

Kuu le llamé la atención cuando la correntada de personas comenzó a hacer difícil mi marcha y me apartaba de él. Me desembaracé de los cuerpos pesados de las personas y sin saber cuándo ni cómo me encontré tomándole de la mano para poder continuar a su lado. No me sueltes, por favor le dije sin atreverme a verle a los ojos En las islas nadie me había tratado así dije mirando para mis pies, recordando el respeto con el que me trataban una vez me distinguían por la heráldica, por el pelo, o cualquier otro distintivo. ¿Me enseñarás…?comencé a preguntar pero detuve mis palabras.

Me sentía como una niña pequeña… como si de buenas a primeras estuviera regresando a los tiempos en que él me tomaba de la mano para darme coraje o protegerme. No me gustaba pedir favores, mi orgullo era muy grande. Pero por primera vez en muchos años, sentía que había encontrado a alguien a quién le podría delegar algo, y algo que no era tan pequeño…

¿Es aquí? pregunté cuando leí las inscripciones del paraje del que estamos enfrente. Oh, sois invitados o ¿venís por el concurso? preguntó un mozo en frente del local de comidas. Concursodije adelantándome, pero sin soltar la mano de mi compañero. Aún no estaba preparada para dar ese salto, aunque sabía que en los próximos momentos tendría que hacerlo.

¿Cuáles son las bases? le pregunté mientras le seguíamos para ingresar por la puerta trasera. En el camino nos cruzamos con un gato negro que chilló a nuestro paso  salió corriendo de entre los restos de basura que se amontonaban para ser recogidos, supuse, más a la noche. Pero qué pintoresco dije maravillada, observándolo todo y olfateando el ambiente. Era tan extravagante estar en un lugar así…

Antes de que me diera cuenta, estábamos en una cocina atareada, con varias personas vistiéndose con delantales y siendo acomodadas en una especie de ronda para que les dictaran las reglas. Nosotros fuimos arrastrados allí también con toda la indumentaria. Ahora que estamos todos, pasaré a decirles de qué se trata este concurso

Miré a Kuu, tenía que soltarle para ponerme el protector. Lo sopesé durante unos instantes. Me mordí el labio y le solté. Deberán ejecutar una receta de las que están en nuestro menú a la perfección y además, agregar una original, que ninguno de sus compañeros esté haciendo y que sepa bien. No solamente se verá el sabor del menú, sino que también se tomarán en cuenta la presentación y la forma en que se ejecutó la receta. Los jurados serán los chefs de este local y los mismos clientes. Los ganadores tendrán su comida gratis, además de todos los ingredientes que deseen que entren en un fardo de tamaño mediano.

Tragué saliva y miré el lugar con algo de miedo por primera vez desde que había desembarcado en la mañana.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Lun Abr 14 2014, 18:30

A medida que nos acercábamos al puerto, comenzó a hacerse cada vez más difícil avanzar entre el mar de personas. Parecíamos dos pececillos nadando en contra de la corriente. ”¿Otra oleada de turistas?” El día cada vez se volvía más extraño. Al escuchar mi nombre, traté de abrirme paso con más vigor para hacerle un espacio a Luka, cuando de pronto ella tomó mi mano. -No me sueltes, por favor.- Dijo con la voz de una niña con miedo de separarse de sus padres… o una adolescente de su novio.

- No te preocupes, no te soltaré ni te dejaré sola.- Le dije con una voz calmada y reconfortante. Sentí como mi corazón comenzaba a aumentar sus revoluciones mientras mi mente seguía desempolvando los recuerdos de mi niñez. - Es cierto, antes solíamos tomarnos mucho de las manos…- Murmuré en voz baja y desviando la mirada. - En las islas nadie me había tratado así.- Levanté una ceja tratando de procesar lo que me acababa de decir. Supongo que por ser la princesa de la familia Kaliope, estaba acostumbrado a ser tratada como una y se hicieran a un lado cuando ella caminaba, y no a que la gente la atropellara como lo hacía esta muchedumbre irrespetuosa.

¿Me enseñarás…? Volteé a mirarla, pero su pregunta nunca tuvo conclusión. ”¿Enseñarle qué?” Bueno, no importa, ya llegará el momento de que me diga, supuse. - Te enseñaré todo lo que tú quieras, lindura.- Dije, sacando una de mis frases para el bronce y guiñándole el ojo. Aunque no pude llegar demasiado lejos, porque pronto llegamos a nuestro destino. - Eso parece...- Respondí cuando me preguntó si habíamos llegado, aunque mi respuesta no convencía a nadie de tan insegura que era.

Observé el lugar al que habíamos llegado. Por lo visto, nos encontrábamos en uno de los restaurantes más populares del puerto. El local parecía haber sido construido en su totalidad con madera, incluyendo el piso y los pilares que lo sostenían. Su forma me recordaba a la de un gran barco. ”Que estereotípico de un restaurant marino” pensé. La fachada exterior ostentaba un enorme pez espada, probablemente el orgullo del dueño del local, o quizás solo un adorno extravagante. En su interior, los comensales disfrutaban su comida en alargadas mesas cubiertas con manteles blancos y cubiertos de un material que no lograba divisar, mientras que en el centro un gran acuario exponía diversas especies de peces y langostas a la vez que entretenía a los niños curiosos que visitaban el lugar. Al fondo del local, un gran ventanal deleitaba a los clientes con una vista privilegiada del puerto, y a los costados, pequeñas ventanas con forma de escotilla hacían parecer a los presentes que realmente se encontraban almorzando en el restaurant de un barco. ”Espero que acá no envenenen la comida ni hayan peces venenosos en el menú.” Sacudí mi cabeza ante el pensamiento, tratando de hacerme ver que no podía vivir con temor a morir cada vez que probara bocado, o no volvería a comer nunca más.

Nos acercamos a uno de los mozos que se encontraban en la puerta del recinto pregonando sobre las delicias de su local. - Oh, sois invitados o ¿venís por el concurso?- Consultó con un acento extraño, observándonos de pies a cabeza para ver si calificábamos dentro de una de las dos categorías. - ¿Invi…?.- Mi pregunta fue parada en seco por una intempestiva Luka, quien aún se mantenía aferrada a mi mano, aunque le resté importancia, después de todos vinimos por el concurso, por nuestro almuerzo, y más importante, por mi revancha.

La interpelación de Luka respecto a las bases del concurso fracasó miserablemente mientras rodeábamos el local. No solo el mozo nos hacía la ley del hielo, sino que también casi tropecé con un gato negro que huía con lo que parecían ser los restos de algún pez. Los marinos solían considerar a los gatos negros como amuletos de la fortuna, y aunque yo no era marino, de algún modo esperaba ser agraciado con su bendición. ”Que suerte por él, aunque espero que ese pescado no esté envenenado.” Realmente debía parar con esa línea de pensamiento, o no iba a vivir muchos años. Observé a Luka, quien se veía fascinada con el lugar y con el… ¿gato?, me fue imposible disimular mi sonrisa, aunque no entendía bien que era lo grandioso de haber visto a un gato carroñando en una pila de basura con olor a pez rancio.

Nuestro pequeño tour finalizó en breve, y antes de que nos diéramos cuenta estábamos en una cocina junto a una colorida gama de desconocidos. Había desde un sujeto vestido como chef que se camuflaba bastante bien con los mismos trabajadores del local, hasta una especie de marino sudoroso y fortachón que se veía bastante intimidante. Aunque sin duda la más intimidante del grupo era una señora de mediana edad que parecía haber sido ama de casa durante toda su vida. “Sus habilidades deben ser de temer” pensé, mientras tragaba un poco de saliva.

Una vez estuvimos todos reunidos, el mozo se dispuso a leer las reglas. Observe a mi acompañante, quién aún se negaba a soltar mi mano. Tras unos segundos, la soltó con una expresión casi de arrepentimiento. ”No te preocupes, una vez acabe todo volveré a tomar tu mano” dije para mis interiores mientras le sonreía. No me atreví a decírselo a la cara. Me puse el delantal y el mozo dictó las reglas. Era bastante simple: una receta del restaurante, y una receta de estilo libre sin copiarle al del lado. ”Espero que ninguno crea que aún está en la escuela.” De todos modos me sentía confiado, improvisar comida era mi especialidad, aunque las habilidades de Luka seguían siendo un misterio. Recuerdo que la comida que servían en la mansión de los Kaliope era deliciosa, de seguro los chefs y cocineras de la familia le enseñaron toda clase de trucos... ”Luka definitivamente es peligrosa, pero no me rendiré.” reflexioné, tratando de darme auto-confianza.

Dicho y hecho, cada participante comenzó a leer el menú. Había mucho de donde elegir, pero el que más me llamó la atención fue el “Salmón Verisar con papas a la cebolleté y camarones imperiales”, que a pesar del título ostentoso no era más que un vil salmon con papas, cebolla y camarones corrientes. Anoté los ingredientes que necesitaría, además de los de mi receta original, y le entregué el papel al mozo, quien en un par de minutos volvió para decirme que “los preparativos estaban listos”. - ¿A que te refieres?.- inquirí, pero mi pregunta chocó desastrosamente contra una pared de indiferencia. ”Supongo que las preguntas no están permitidas durante el concurso… ¿o quizás simplemente es tímido?”. De cualquier modo, abandoné mi insistencia y una vez que todos estaban listos, nos instaron a abandonar la cocina y volver al comedor.

Mientras caminábamos por el angosto pasillo, volví a tomar la mano de Luka y la miré a los ojos. - Si crees que sigo siendo el mismo de antes, estás muy equivocada… Te sorprenderías si quisieras ver los cambios.- Dije mientras le volvía a guiñar el ojo y le esbozaba una sonrisa, cosa que ya parecía un tic más que una acción consciente. - Kamui Kuzuryu casi nunca pierde.- rematé.

Más pronto que tarde, llegamos a una especie de escenario improvisado, en el cual habían dispuestas de forma paralela varias mesas, cada una con dos mecheros, utensilios de cocina varios, y una bandeja con los ingredientes que cada participante había solicitado. Detrás de ellas, un grupo de jueces sin personalidad ni diferencia entre uno y otro se disponía a evaluar el concurso, probablemente funcionarios del establecimiento. Frente a nosotros, el público presente disfrutaba de su comida y se preparaba para ver la carnicería que se aprontaba a comenzar.

- Damas y caballeros, bienvenidos una vez más a nuestro concurso anual “El chef de acero”. Siete valientes concursantes se enfrentarán a muerte en el evento culinario más grande de la zona. ¿Podrán derrocar a la actual e indiscutida campeona de la última década? Bueno, sin más preámbulo, ¡que comience la competencia!-

Y con esa presentación ridículamente dramática y para nada timida, efectivamente comenzó la competencia. “Esperen un momento, ¿a muerte…? Lo sabía, ¡realmente estaba envenenada la comida! Y esa señora definitivamente es peligrosa.” Aunque sinceramente esperaba estar equivocado. Tomé uno de los cuchillos. - ¿Cuántos años hacen ya desde la última vez?.- murmuré, mientras el peso de mi propia historia trataba de aplastar mi corazón. Traté de ignorar ese tipo de pensamientos y me enfoqué en la tarea que tenia adelante.

Hábilmente faené y filetee a la perfección el salmón, tratando de no desperdiciar tiempo y poniéndolo de inmediato en una especie de plancha mientras que desnudaba las papas con maestría. Recordaba las veces que fui descubierto como polizón en alta mar y me tocaba pelar y picar papas y cebollas. Una lágrima ambigua comenzó a correr por mi mejilla, seguida por un pelotón completo de ellas, realmente odiaba picar esas malditas cebollas. Una vez terminada la tortura, junté la cebolla y las papas con el salmón en la plancha. Por último, descascaré los camarones y los puse a hervir para evitar que el resto de los alimentos se contaminaran.
Al finalizar, dispuse todo en un plato de forma ordenada y armoniosa, agregando toques de distintas verduras y condimentos para dar un sabor y apariencia más agradable, imitando la imagen mental del menú original.

Para la segunda parte del concurso ya había recordado bastante bien cómo manejar el cuchillo, por lo que hice un corto trabajo con los misteriosos ingredientes. Tomé un machete y empecé a cortar un trozo gigante de carne y a reír como un maniático. Realmente lo estaba disfrutando y no me importó nada, todo sea por dar un buen espectáculo al público que para esta altura ya estaba boquiabierto. Puse a asar los ingredientes y me dediqué a mezclar y batir en un bol un surtido de ingredientes ambiguos como si mi vida dependiera de ello. Una vez finalizados ambos platos, el mozo animador pasó entrevistando a cada uno de los concursantes. - Bueno, para el menú de la casa, elegí uno de los grandes favoritos, Salmón Verisar con papas a la cebolleté y camarones imperiales. Respecto a la receta original, yo la llamo… hice una pausa innecesariamente dramática y sonreí. - … Sirenoballenangosta asada en salsa Kuzu.-
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Mar Abr 15 2014, 02:21

Fuimos arriados como ganado para todos lados, explicados y vueltos a mover. No tuve mucho tiempo de centrarme en las novedades o las formas, los diferentes olores de las comidas comenzaban a envolverme y sentía que todo lo que estábamos viviendo no era nada en comparación con lo que se venía. Llegué a pensar que Kuu había desarrollado un lado muy competitivo y belicoso. “¿Una espada?” pensé recordando cuando lo vi por primera vez ese día.

Las personas extrañas que nos rodeaban hicieron cierta mella en mi decisión. Caminé entre los participantes, mientras miraba cómo me quedaba ese delantal prestado. Sin duda tenía mucha menos gracia de la que estaba acostumbrada a portar dentro de las paredes de mi casa. Suspiré y dejé que el concurso diera comienzo. Me recogí el pelo en el ínterin entre la entrega del menú y la elección del plato a preparar. Observé a Kamui, parecía estar bastante metido en eso. Fruncí el ceño y un nuevo sentimiento de fuerza pareció poseerme.

Me senté con las piernas bien juntas sobre una silla cercana y allí, con gesto de confianza infernal elegí una comida de la casa destinada a ser ejecutada por mi: lunas de frutos del mar con ensalada de puré. “Bien, platos sencillos y rápidos” pensé mientras anotaba los ingredientes del plato que necesitaría, además de los de la “receta original” esperaba que no hubiera ningún desesperado tan desesperado como yo en ese lugar. Miré a ambos lados y le extendí el papel al mozo que nos había recibido. Le esbocé una sonrisa, pero me devolvió una mirada congelante. Me hice pequeña en el asiento y traté de rehuirle al frio que emanaba de su rostro pérfido.

Cuando nos movíamos nuevamente entre los pasillos –hacía rato ya me había perdido- sentí la tibieza de las manos de Kuu. Observé su agarre y luego subí mi vista por su brazo hasta su rostro, estaba algo sorprendida que en momentos como ese él me tomara la mano… ¡por iniciativa propia!. Escuché atentamente a sus palabras; estaba burlándose de las mías propias más temprano ese mismo día. Me dieron unas ganas locas de apretarle su mano hasta cortarle la irrigación sanguínea y clavarle mis uñas, pero probablemente sería yo la que saldría herida, por lo que me limité a presionar mis labios y morderlos por dentro en un esfuerzo importante para controlar cualquier reacción que pudiera delatarme.

Ingresamos a un escenario con luces fuertes y llenos de atención “¡Genial!” pensé “Más atención sobre nosotros” Quería… o al menos deseaba ser discreta con mi relacionamiento con Kuu, al menos por el momento, y esto no ayudaba demasiado. Suspiré y me encogí de hombros. Siempre podría poner alguna excusa y torcer los hechos a mi favor. Un joven ayudante me entregó una cuchilla que me pareció excesivamente grande, por lo que, con cierto resguardo le pedí que me consiguiera algo más manejable para “Estas pobres manos” le pestañee un par de veces y puse el rostro más inocente que jamás habría practicado.

Las peticiones no fueron infructuosas. Justo antes de que nos dieran la señal, llegó un cuchillo de tamaño más manejable por mí. Miré a Kuu una vez, parecía un loco demente y feliz preparando sus platos. Y decidí no rendirme.

El menú elegido fueron medallones empanizados de frutos de mar con formas de lunas en sus diferentes fases, acompañadas de puré de zapallo y papa a los que les di cierto toque estético. Todo eso me llevó mucho más de la mitad del tiempo del que se nos había dotado. Era pésima pelando papas, aunque relativamente buena vigilando la cocción de los productos del mar. Después de todo, haber vivido años en una isla, tenía que tener sus beneficios.

Para el plato “original” decidí saltar cebollas, hongos, huevos, morrones, pollo y otras verduras extrañas que me habían llevado en una sartén en trozos muy finos. En vez de aceite usé vino blanco y le añadí un poco de sal y picante.

Terminé cuando daban el tiempo para todos. Y el resultado fue una terrible derrota. Terrible la mitad de las verduras estaba quemada, el vino había pasado el punto de algunos vegetales y no iba con otros. El pollo estaba semi crudo y ese plato no tenía forma además de que olía de una forma terrible. El juego de colores que había pretendido darle, era opacado por el negro carbón que lo recubría todo. Con relación al siguiente plato: parte del puré tenía cáscaras de papas y zapallos mal pelados. Y el empanizado se había caído en varias partes. Eso no sería demasiado de no ser porque el gusto era pésimo. ¿Alguna vez alguien habría hecho algo meramente similar en desazón? Probablemente me recordarían por ser la peor concursante de toda la historia de ese restaurante.

Cuando anunciaron al ganador, me sorprendí de sobre manera que el mismísimo Kuu se hubiera llevado la victoria. Corrí hacia él con toda la intención de abrazarle, pero pronto me di cuenta de mi estado y preferí no hacerlo. Mi cabello tenía diferentes olores, la ropa toda manchada con la esencia de diferentes vegetales y humores de carnes. Además de un pequeño hilillo de sangre corriendo de la yema de mi dedo índice. Me solté el pelo de nuevo y le tendí mi mano.

Realmente, tienes un gran punto a tu favor… de ahora en más te ocuparás de la cocina le dije sonriéndole y observando la pulcritud en su atuendo. Realmente me faltaba mucho por aprender… ¿Salsa Kuzu? pregunté arqueando una ceja y echando una ojeada a su espalda. Realmente se me hacía agua la boca y creí estar por un momento, en aquél viejo castillo…
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Dom Abr 20 2014, 03:08

El concurso acabó sin mayor eventualidad, dándome como ganador indiscutido. Nunca me imaginé participando en un concurso de cocina, ni mucho menos que mi "poco famosa al punto del anonimato” salsa Kuzu tendría tan buen recibimiento, después de todo no era más que una pila de ingredientes mezclados al azar, y cada vez que la preparaba su sabor se debatía entre el paraíso más celestial y el infierno más crudo.

Una vez anunciado el ganador del concurso, busqué con la mirada a Luka, la cual no tardó en aparecer frente a mí. Parecía no haberle ido muy bien, pero  no por eso había perdido su buen humor. Sonreí al ver que su atuendo ostentaba manchas dignas de un infante. "¿Le habrán dado ingredientes vivos y salvajes?”. Miré con cautela los menús que había preparado ella, parecían irradiar un aura de maldad y odio hacia el mundo, como si ellos quisieran consumir a sus comensales y no del modo contrario.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo y ofrecí una breve plegaria a los clientes que tuvieron el infortunio de haber probado y juzgado su comida. "¿Será que la chica envenenada en realidad murió por probar la comida de Luka?”. Sacudí mi cabeza y alejé esos pensamientos para aceptar la mano tendida de ella. - Realmente, tienes un gran punto a tu favor… de ahora en más te ocuparás de la cocina.- sus palabras y su sonrisa inocente de algún modo me reconfortaron. Quizás podría enseñarle a cocinar con lo que tuviese a mano, pero de ningún modo la iba a dejar cocinar para ambos… todavía. - Es una salsa pasada de generación en generación a cada primogénito de la familia Kuzuryu.- dije con descaro ante su interrogante. - ¿Quieres probarla?.-

Mientras estábamos en eso, sentí como algo húmedo había entrado en contacto con mi mano. - Sangre… ¿estás herida?.- Observé su mano, un fino hilo de sangre parecía difuminarse en las partes que habían estado en contacto con mi mano. Inmediatamente tomé su mano y chupé su dedo índice, tratando de limpiar y cortar el flujo de sangre. Admito que no sabía nada mal, y no pude evitar pensar que un instinto vampírico trataba de apoderarse de mí. Retiré lentamente mi boca de su dedo, alcancé uno de los tantos bolsillos que poblaban mi atuendo y saqué una pequeña venda, la cual usé en el dedo lastimado de Luka. - Listo, mucho mejor.- dije sonriente, totalmente ajeno a lo vergonzosa que podía llegar a ser esa escena.

Por lo pronto, el mozo se acercó para entregarme el premio, que consistía en un vale por un almuerzo gratis para dos personas, el cual canjee en el acto, además de un pase para la zona exclusiva, el cual probablemente nunca ocuparía ya que eso implicaría gastar dinero innecesariamente. Una vez finalizada la formalidad del concurso, quedamos solos nuevamente. - Debo ir al baño, ¿te parece bien si nos sentamos en aquella mesa?.- dije apuntando una mesa cerca del gran ventanal con vista al puerto. - ¿O tal vez prefieres algo más como eso?.- señalé una mesa vacía a un costado del acuario. - ¿O quizás ninguna de las anteriores?.- inquirí. Escuché con atención la opción de Luka y me dirigí al baño.

Una vez dentro, el olor a pescado y amoníaco me abofeteó casi tan fuerte como la cachetada que me había dado Luka hace un par de horas. Instintivamente llevé mi zurda a mi mejilla izquierda, y luego a la nariz, al menos mientras trataba de asimilar la pestilencia de aquel lugar. Luego de cumplir con mi deber cívico, me dirigí al lavamanos y me aseguré de desinfectar bien mis manos. En el espejo, un lustre de tonalidad aguamarina resplandecía con fuerza, recordándome que la promesa de hace más de 14 años seguía vigente, mientras en mi rostro se reflejaba implacable el paso del tiempo.

- Hasta ahora todo marcha bien. No esperé tener la suerte de encontrarla acá, pero es una oportunidad que no voy a desaprovechar.- dije en voz alta, sonriéndole al espejo. Una exclamación silenciosa se escuchó de entre una de las letrinas, indicándome que ya era tiempo de salir de ese lugar. Por lo que hice caso a mis pensamientos y me dirigí a la mesa que acordamos hace un momento.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Lun Abr 21 2014, 04:17

Kuu pareció un poco ido por algunos instantes, pero luego, con su habitual sonrisa me invitó a probarla, cosa que estaba esperando desde que divisé el plato. Casi se me hacía la boca agua al ver todo ese banquete exquisitamente dispuesto, esperando a ser comido, casi llamándome… De no ser por la mano de él manteniéndome en ese lugar, probablemente ya hubiera atacado salvajemente aquél apetitoso menú.

Casi sin aviso, sólo preguntando si estaba herida, sentí la presión de su lengua contra mi herida, me dolía pero sabía el color del sufrimiento, por lo que éste pasó a segundo plano ante el pensamiento de que este chico apuesto, centro de atención por haber ganado el concurso, estaba chupándole el dedo a una chica que parecía haber atravesado por una tormenta y salido bastante mal parada de ella. Traté de no mirarle directamente, bajé los ojos hacia mis pies hasta que sentí que sus labios dejaban de abrazarme. Levanté rápidamente la vista sólo para ver cómo, de forma diestra, cuidadosa pero metódica, él se hacía cargo de la lastimadura.

Le devolví la sonrisa, más no dije nada. Estaba perdida en sus bellos ojos, siempre hacían que me desconcentrara y perdiera el rumbo de mis pensamientos; no me cansaba de verlos tampoco. “¡Rayos”” pensé cuando el mozo de hielo casi se interpuso entre nosotros. Mentalmente, él se había ganado un punto de menos grosería por haberme impedido hacer alguna estupidez de la que pudiera arrepentirme después. El premio le fue otorgado a Kuzu y nos atacó una ola de formalidades de la cual procuré escapar indemne.

Acepté la vista del acuario La del acuario está bien. Quería tener la oportunidad de curiosear los peces que habían aquí, pero no había encontrado la oportunidad le dije encogiéndome de hombros, restándole importancia al asunto. También pasaré por el tocador, asi que… nos veremos allí le guiñé un ojo y partí. Si alguien se atrevía a poner su trasero en la mesa que había seleccionado lo pagaría realmente caro. Por un momento fulminé con la mirada a todo el restaurante antes de atravesar la puerta del baño.

Después de arreglarme rápidamente, atusarme el cabello, disimular un poco las manchas de comida –y de haber sacado varios restos- y enjuagarme decidí que ya estaba todo listo para hacer los honores. Cuando llegué a la mesa, me encontré con un Kuu jovial y con bastante pinta del que estaba en mis recuerdos.

Esos ingredientes parecían poseídos y el tocador se resistía a dejarme salir… ¿será por mi belleza? le pregunté arqueando una ceja y tomando los cubiertos luego de probar unos sorbos de agua. Te has vuelto más confiable de lo que eras antes susurré escondiendo mi cara en las tareas de cortar el alimento. ¿Estás viviendo aquí?, ¿tienes tiempo? pregunté despegando mi vista del pálido plato por primera vez para depositarla en sus labios.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Jue Abr 24 2014, 14:29

Una vez fuera del baño, observé el lugar que elegimos para almorzar, el cual por suerte aún no había sido ocupado. Mientras atravesaba el restaurant, no pude evitar sentirme observado. “Tal vez he llamado demasiado la atención, espero que esto no repercuta de forma negativa” reflexioné. Si bien no me arrepentía de haber ganado el concurso, tenía la esperanza de que en hacerlo no hubiere puesto en peligro innecesariamente a mi acompañante.

Al llegar a la mesa, me vi incomodo frente a una joven pareja que al parecer tuvo la misma idea que nosotros. - Disculpen la molestia, pero esta mesa está reservada para el ganador del concurso.- dije con aplastante seguridad, tanto que la chica inmediatamente se encogió de hombros. El joven no sonó muy convencido y me observó de pies a cabeza, pero desistió de la idea cuando fijó su mirada en mi espada, llevándose a su compañera de la mano con una evidente cara de frustración. “Lo siento, pero no permitiré que nadie nos quite el puesto que Luka eligió” pensé, como si estuviera disculpándome con alguien en mi mente.

Voltee mi mirada hacia el tocador de damas por si había rastros de Luka, pero nada. Suspiré, tomé asiento y saqué a Sylph de uno de mis bolsillos. - Las chicas realmente se toman su tiempo, ¿no?.- Mi pregunta chocó con una pared de silencio e indiferencia, realmente debía dejar de hablar solo, y conversar con una falsa esmeralda seguía calificando como tal. El mozo llegó y seleccioné el menú para ambos, así para cuando ella llegara la comida estuviera servida, trámite que fue sorpresivamente expedito ya que en pocos minutos volvió el mozo con el pedido. Para matar el tiempo, observé el acuario que estaba al lado de nuestra mesa y me quedé absorto mirando la fauna que habitaban sus cristalinas paredes, tratando de descubrir cada secreto que escondía.

Probablemente lo que más saltaba a la vista eran las enormes langostas que parecían ser las reinas del acuario y la atracción principal. Cerca de ellas, gigantes y siniestros cangrejos antagonistas aparecían y desaparecían horizontalmente de entre las rocas, esgrimiendo ocasionalmente sus pinzas contra ellas como tratando de intimidarlas. Hablando de rocas, sobre éstas se encontraban pequeños moluscos y crustáceos tratando de formar sus hogares y pasar desapercibidos, mientras que las siempre expansivas algas tenían su propia batalla privada contra el musgo para definir el follaje predominante del acuario. Entre ellas, cardúmenes de pequeños peces tomaban peligrosas curvas de la muerte, en un intento desesperado por huir de sus depredadores. En otro rincón del acuario, salmones y truchas flotaban despreocupadamente alrededor de un pez gato que parecía maullar ocasionalmente, ajenos el destino que les deparaba el futuro. El escenario era completado por pintorescos peces payaso que no hacían reír a nadie, pero le daban vida y color a lo que no era más que una fría e indiscreta prisión.

Cuando creí haber visto todo lo que tenía que ofrecer el acuario, apareció él, completamente de la nada, o quizás del inframundo, y a una velocidad totalmente anómala comparada con el resto de los peces. Traté de seguirlo con la vista, pero mis ojos no dieron abasto. Tal como desapareció, volvió a aparecer, como si hubiese salido de otra dimensión, y en un instante, se frenó frente a mí. Por un momento pensé que era intimidante, pero rápidamente descubrí que no era el caso, estaba en un nivel superior. Sus ojos eran negros y desposeídos de vida, carentes de reflexión alguna. Sentí como no me miraban a mí, sino que observaban mi alma. Su cuerpo completo irradiaba un aura sombría y una sed de sangre sin igual, mientras que su sola presencia hizo que hasta los peces más temerarios se ocultaran. No había duda, era el rey del acuario y se hacía notar.

Los segundos se volvieron una eternidad, y esa eternidad se vio interrumpida por Luka, quien había vuelto del tocador totalmente reparada. Sonreí ante su presencia y me dispuse a exhibirle mi descubrimiento, como solía hacerlo cuando niño, pero al voltear mi mirada al acuario, el pequeño tiburón ya no estaba, y el resto de las criaturas que ahí convivían continuaban su vida como si nada hubiese sucedido.

- ¿Todo bien?.- inquirí con un leve tono de preocupación. - Esos ingredientes parecían poseídos y el tocador se resistía a dejarme salir… ¿será por mi belleza?.- dijo con evidente exceso de autoestima. No había duda, belleza no le faltaba, pero no iba a ayudarle a levantar su ego aún más. - Bueno, es verdad que los ingredientes olían sospechoso. Pero creo que el poseído ahí era yo.- argumenté con una sonrisa juguetona. - Te has vuelto más confiable de lo que eras antes.- Mi pecho se infló ante el comentario, aunque en mi interior sabía que no era como ella decía, y que en todo caso, me había vuelto todo lo contrario, la persona más desconfiable del planeta. - ¿Estás viviendo aquí?, ¿tienes tiempo?- preguntó mientras me observaba detenidamente. - No, no estoy viviendo aquí, la verdad es que soy solo un humano errante. Viajo de ciudad en ciudad haciendo pequeños trabajos. Por lo que tengo todo el tiempo del mundo. Como dije antes, podemos visitar todos los lugares que desees, yo seré tu guía, y no te preocupes, solo por ser tú no te cobraré.- dije guiñándole el ojo en evidente coqueteo. Continué devorando despiadadamente mi almuerzo. - Por cierto, desde nuestro reencuentro he querido preguntarte… ¿que sucedió con tu pelo? ¿Es acaso la nueva moda en Beltrexus?.- inquirí con una aplastante falta de tacto.

Una vez finalizada la sesión de preguntas, lo que quedaba de mi almuerzo no duró mucho gracias al hambre acumulada por todo lo sucedido, además de la que surgió mientras preparaba los menús del concurso. De cierto modo me sentía agradecido por todo lo sucedido durante el día, sobretodo el almuerzo gratis, que por un momento pensé que no tendría. Tenía intenciones de abandonar Lunargenta en la mañana del día siguiente, pero con Luka a mi lado mis planes podrían tomar un giro hacia lo desconocido. - Pronto se pondrá el sol, pero la actividad en el muelle no cesará hasta bien entrada la noche. ¿Te gustaría entrar a otro concurso? En una de esas nos ganamos nuestra estadía por la noche.- bromee descaradamente, con evidente fascinación por las cosas gratis, y la esperanza de poder seguir acompañándola durante el mayor tiempo posible.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Vie Abr 25 2014, 17:05

Escuché sus palabras con atención y seguí comiendo aquella pasta deliciosa. De pronto me di cuenta de algo muy elemental  que había dejado pasar. Yo no había ordenado y simplemente había comenzado a comer como si no hubiera un mañana. Hice una pequeña pausa para bajar el alimento, me limpié los labios y comencé a responderle de forma bastante directa.

Primero, has elegido bien este menú, gracias le dije con una sonrisa políticamente  correcta para luego continuar: Pues, las modas, son para seguirse cariño le dije tomando venganza de lo que tenía atragantado en la garganta desde nuestra entrada a ese local. ¿Cómo me había dicho? ¿Lindura?. Desafortunadamente el rosa no es el color que la gente prefiere para su cabello. Por lo general hay una tendencia a pensar que el blanco es más dramático y esas cosas. Me mandé otro bocado, masticando cómo continuaría con la respuesta. Por más de que muchas niñas me vean como referencia, no me he pintado por placer.

Estaba terminando mi plato para entonces. Le di una ojeada al hermoso acuario. Parecía que los colores danzaban en pequeñas formas abstractas a nuestro lado. Sin quitar la vista de allí continué hablando El cuerpo de Luna Kaliope murió poco después de que lo hiciera su hermana le dije cambiando mi apariencia. Acomodándome en la silla bastante despatarrada y echando un brazo hacia atrás del respaldo. Me eché el cabello hacia atrás y saqué la flauta para medir mentalmente a algunos pececillos extraños que jamás había visto.

Ese cuerpo inservible dejó de funcionar hace mucho. Abrí un poco la parte de arriba de mi ropa, dejando ver piel que no le hubiera permitido a otro hombre ¿ves?, incluso desapareció esa cicatriz. . Temí un poco por su reacción, por lo que volví a mi modo… educado y amanerado, volviendo a arreglar mi vestuario. Pero magos, elfos y dioses de la naturaleza me prestaron la energía de su vida y la fundieron en aquél cuerpo frío e inerte. Claro, todos sabían que podría no funcionar, tener efectos secundarios o sólo revivir la carne… los efectos visibles, son esto culminé señalando mi cabeza.

Después de eso estuvimos en silencio por un largo rato y fue él quien rompió a hablar una vez terminaba su porción. Humano errante, soy una bruja errante… con bastante tiempo le dije parándome y tomándole de la mano. ¿Tengo que recordarte tu promesa de que volverías a tomarla?.

_________________________________

Una vez fuera del restaurant, caminamos por el muelle que seguía tan ajetreado como siempre. El horizonte azul tenía pinceladas anaranjadas, rojas y amarillas. Es hermoso confesé deteniéndome por unos instantes. De pronto, sentí que alguien me llamaba por la espalda y le apreté la mano involuntariamente a Kuzu.
_______________________
Off: salimos juntos de común acuerdo previa conversación.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Miér Abr 30 2014, 03:50

Mientras caminábamos de la mano hacia la salida del local, mi mente divagaba en lo que acababa de suceder. “¿Esa fue Luka, no?” No había duda de que se trataba de ella, pero algo ciertamente no encajaba. Nunca la había visto hablar de esa manera, ni mucho menos perder sus modales. Estaba bastante alejado al modelo de princesa que estaba acostumbrado a ver en ella. ¿Será que se aburrió de ser una? No me sentí sorprendido, ya que yo mismo hace mucho tiempo que dejé de ser un niño bueno. Voltee a mirarla, y durante unos segundos no pude despegar mi vista de su cabello mientras este era acariciado suavemente por la brisa marina. “Tendré cuidado con ella, después de todo, hasta la rosa más hermosa tiene espinas” resumí en mi mente.

Por otra parte, recordaba a la perfección que le había prometido tomarla de la mano una vez que acabara el tema del concurso, pero, si bien esperaba a que ella lo recordara, nunca imaginé que me lo exigiría. Mientras tanto, la imagen de su torso semi-desnudo se volvía una imagen recurrente. En parte por lo peligrosamente erótica que había sido esa escena, y también porque había cierta cicatriz que se había desvanecido casi por arte de magia, o más bien por arte de magia. Traté de hacer memoria, escarbando entre mis recuerdos más profundos, y una vez que encontré lo que buscaba, solo fui atacado por vergüenza y desolación. Había sepultado muy en el fondo de mi corazón los eventos que ocurrieron ese día, aquél en que casi asesino por accidente a mi querida Luka, y la imagen de lo que solo podía ser descrito como un baño de sangre, y las consecuencias que lo sucedieron.

Llevé mi mano libre a mi cara y la observé detenidamente, luego la bajé y comencé a apretarla con tanta fuerza que por un momento pensé que explotaría en mil pedazos, o simplemente comenzaría a sangrar. No solo tenía las manos manchadas de muchas víctimas y enemigos, sino que también estuvieron a punto de acabar con la persona que más apreciaba en mi vida. Mi corazón y mi mente llevaban a cabo su propia batalla personal, el primero culpándome de y tratando de hundirme en la duda, mientras que éste ultimo trataba de justificarse con que solo fue un accidente, y una estupidez infantil inevitable el que casi la haya asesinado con una de las dagas de la familia Kaliope en lo que solo podía ser descrito como un “tropiezo del destino”. “Espero que me haya perdonado por eso” concluí.

Al final mi mente triunfó sobre mi corazón momentáneamente, y decidí distraer mis pensamientos enfocándolos en el paisaje que me rodeaba. El sol había comenzado a ponerse en el horizonte, bañando el paisaje con tintes anaranjados y carmesí, mientras se formaban complejas y abstractas sombras entre los botes pesqueros que se balanceaban apaciblemente al ritmo de las olas. La mayoría con nombres femeninos como “Lucía”, “Elfa Preciosa XV” y “Melosa”. Mientras que otros tenían nombres más originales como “Titán y C.”, “Bar Kito” y “Colita de Gato Esponjosa I”. Sobre ellos, gaviotas y pelícanos competían casi deportivamente por los escasos peces que rondaban la cercanía del puerto. No pude evitar contrastar la paz del Mar con el caos que se suscitaba en el paseo costero. Nos detuvimos un instante y contemplamos el atardecer. - Es hermoso.- manifestó ella. - No tanto como tu.- dije mirándole a los ojos. Mi corazón se saltó un par de latidos, y sentí que mi cara, o más específicamente mis labios, estaban siendo atraídos magnéticamente por los suyos. Cerré los ojos y exaltado desperté de mi pequeño trance al sentir a Luka apretando mi mano.

No alcancé a voltearme para ver quien se había dirigido a nosotros, y cuando me di cuenta, estaba siendo guiado por dos personas que tomaron de mi mano libre, arrastrando de paso a la pobre Luka cuya mano estaba siendo aprisionada por la mía aún. Pronto se unieron más personas y comenzaron a empujarnos por la espalda, llevándonos por pequeños callejones desconocidos sin alejarnos mucho del muelle. Una vez arribamos a nuestro destino, nos ataron a ambos de las muñecas y uno de nuestros anfitriones tomó la palabra.

- Felicitaciones, han pasado nuestra prueba de iniciación y han sido seleccionados para componer el prestigioso grupo que nos representará en la gran competencia de locales portuarios de este año.- dijo la muchacha de tez morena y voz aguda.

- ¿Grupo? Entonces, ¿donde está el resto de los representantes? Esperen, ¿por qué me estoy dejando llevar? Ustedes nos trajeron a la fuerza, me rehuso a participar de esto.- esgrimí con vigor.

- No, por favor no nos abandonen, son nuestra última esperanza.- dijo con tono melancólico y al borde de las lagrimas. - Teníamos a una pareja, pero uno de los integrantes sufrió un pequeño… accidente. En realidad solo pensábamos reclutarte a ti, pero ya que vienes pegado a una chica, y se ve que tienen algo de confianza entre ustedes, los elegimos a ambos.- argumentó felizmente, con una sonrisa de oreja a oreja.

Desconcertado, miré a mi compañera y me dirigí a ella. - Qué dices preciosa, ¿lo intentamos? Quizás es lo que andábamos buscando.-
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Miér Abr 30 2014, 13:36

Unos extraños intentaron separarnos, pero al parecer ni Kamui  ni yo estábamos dispuestos a soltar al otro. Fuimos dirigidos poco menos que a rastras hacia un callejón de mala muerte. Como no había habido violencia, nadie parecía percatarse de lo que estaba ocurriendo. Varias veces pensé en desenfundar la daga, pero tantas lo repensaba que terminé esperando un mejor momento. “Al parecer yo no estoy incluida en sus planes, ¿en qué te habrás metido?” pensé cuando al final nos detuvimos. Estábamos rodeados. Miré con cierta parsimonia a los desconocidos que no parecían del todo violentos. “Podría usar una ráfaga como distracción y salir pitando” supuse observando a mi compañero. “¿Me acompañaría?

Enarqué una ceja cuando un joven de no más de veinte se acercó con una soga. “¿Es que no piensa hacer nada, ni hablar?” le mandé una mirada venenosa a mi compañero, pero me mantuve estática. La soga estaba firmemente atada, pero extrañamente nadie había ido a por nuestras armas. Sonreí interiormente y esperé parsimoniosamente. ¿Prestigioso? coree al escuchar a la joven mujer con expresiones divididas. Mis cejas fruncidas, pero mis labios formando una sonrisa. Cuando Kuu al fin habló me dieron ganas de meterle el codo hasta el corazón a través de sus costillas y sonreírle tiernamente mientras le decía que se callara, aunque solamente me dediqué a mostrarle mis dientes para que dejara continuar a la señorita.

Sentí que mi orgullo se partía al medio. Casi pude escuchar el gran “crack” por lo que esa imprudente acababa de decir. Se me heló la sangre en las venas y por unos segundos juraría que el viento me estaba prestando su poder, envolviéndome y dándome aliento para hacerle algo malo. Kuu me habló, mi concentración se desvaneció y por algún motivo sentí que mi cabello me golpeaba la espalda, como si hubiera bajado de golpe.

Claro querido le respondí jalando con todas mis fuerzas de nuestro brazo atado para bajarle a mi altura y plantarle un beso en los labios que más bien fue una mezcla extraña con una mordida salvaje. Aproveché luego para susurrarle Preciosa, es tu boca mientras la tienes entera, como te pases de nuevo dejé que se incorporara y fui subiendo el tono para hacerlo público. tendrás tu merecido… querido. Le mandé una sonrisa diabólica y miré fríamente a los tipos.

Y bien ¿en dónde quedó la diversión? pregunté alegremente mientras mostraba mi mano atada. ¿Qué es esto?.

Esto… el concurso es para parejas… digamos que… de prometidos. El chico que había tomado la palabra pareció darse cuenta de que había cierta tirantez en el aire. Pero eso no es problema ya creo yo.

Como lo dice, ya cree usted. ¿Pensaba poner en una cama a mi marido con otra? ¿Qué clase de orgía…? cerré mi boca. Me di cuenta que estaba comenzando a iniciar una escena que no valía la pena. Esos humanos poco podrían comprender de lo que estaba hablando. Le miré acusativamente.

Nosotros, estábamos desesperados. Fue lo único que argumentó en su defensa. Pero el premio es muy bueno. Terminó con una mirada inocente. Revolee los ojos, me encogí de hombros y dejé que Kamu terminara de ver los detalles. Parecía que teníamos que competir contra otras parejas en el puerto y ganarnos una estadía en una posada casi de lujo. No emití palabra, sólo les escuché. Esas personas realmente parecían alegres de habernos encontrado. “Conocerían a Kamui Kuzuryu de algún otro lugar como para desearle tanto o serían tan ilusos como para regalarle sus confianza en bandeja de plata?”.


_________________________


Fuimos dejados en el muelle, otras cinco parejas estaban esperando nuestra llegada y parecían ciertamente aliviados al ver al número seis llegar. “Si, nos numeraron con una tela horrible y que no olía nada bien”. Un par era pelirrojo y con pecas. El hombre notoriamente más alto que la dama. Ella regordeta y con ropas abrigadas. “Más extranjeros” dije para mis adentros y pasé mi mirada a los siguientes. Esos parecen salidos de un drama de terror le dije a Kuu señalando indiscriminadamente a los siguientes. Los terceros estaban fuera de mi rango de visión, tras la cuarta pareja. Una joven que parecía de porcelana. Si no hubieran rayos de sol todavía diría que era una inmortal.  Sus atavíos eran muy elegantes y el hombre, gallardo, fuerte y pomposo. Probablemente los favoritos del día. La quinta pareja estaba formada por un par de morochos, su piel curtida remarcaba los prominentes huesos que no por estar a la vista dejaban de disimular una complexión musculosa y atlética. Esos deben de ser los siguientes favoritos. Dije con cierta algarabía, mi llama competitiva finalmente se estaba encendiendo.

El barullo en ese lugar era importante, pero pese a eso, la cosa estaba bastante divertida. Fuimos arriados hacia una especie de vestuario improvisado con cortinas, las mujeres que estábamos atadas por la mano derecha fuimos “separadas” a través de una negra cortina de nuestras respectivas parejas. Allí una niña se acercó a mí y me preguntó al oído un momento feliz con mi pareja y uno amargo para él. Esas respuestas eran sencillas, se las dicté en un susurro y ella tomó nota caligráfica de ellas. Luego, las cortinas fueron levantadas y frente a nosotros, una larga fila de objetos.

Miré a Kuu y luego al que parecía quién dirigía el evento de la jornada. Él no tardó en hablar.

Bienvenidos todos al quintoagésimo tercer concurso de parejas celebrado por la posada “El Encanto” si están aquí es porque han pasado por un riguroso proceso de selección  y han sido aceptados.

Como verán, frente a ustedes damas y caballeros hay diez objetos preciados por sus acompañantes. Las damas, tendrán que elegir lo que creen más preciado para su pareja. Los caballeros, deberán responder a dos preguntas que se les hará públicamente.


Cuando escuché lo de las dos preguntas me alegré que mis respuestas hayan sido tan escuetas. Suspiré y miré a los objetos que estaban frente a nuestra mesa. Uno de ellos había sido absolutamente sencillo, parecía apartarse solo del resto, pero ¿y el otro?
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Sáb Mayo 03 2014, 06:45

- Un… ¿beso?.- dije estupefacto, tratando con todas mis fuerzas de procesar lo que había sucedido. Aunque se había sentido forzado y más bien una especie de mordida, eso definitivamente había sido un beso, y uno muy salvaje. Pero, ¿a que vino todo eso? Mi corazón estaba acelerado y no podía parar de sentir el sabor de sus labios junto a los míos. Su boca conservaba el sabor que yacía en los recuerdos del momento más hermoso de mi infancia, y dentro de mi densidad no lograba comprender a que había venido ese beso. No era propio de la Luka que conocía, ya que ella nunca hubiera hecho eso.

Ella siguió teniendo la palabra, amenazándome visual y verbalmente de forma ocasional por mi actitud anterior, y además manejando magistralmente la situación mientras yo parecía estar de adorno y ser el que verdaderamente iba pegado a ella. “¿Prometidos?” Tal parece que nos habíamos visto envueltos en un concurso de parejas, no necesariamente lo que tenía en mente para una competencia, pero tal vez podría resultar interesante ver como funcionábamos unidos, al menos eso me daba a entender el chico de convicción apagada.

- Como lo dice, ya cree usted. ¿Pensaba poner en una cama a mi marido con otra? ¿Qué clase de orgía…?.- Una fuerza extraña y misteriosa detuvo en seco sus palabras; a pesar de lo enfadada que parecía, su modo había vuelto a ser femenino y amanerado, tal como lo recordaba. Pensé en refutar su mentira de que estábamos casados, pero descarté la idea, hubiera sido estúpido y un desaprovechamiento de lo ingenuas que se veían estas personas. Pensamientos pervertidos cruzaron mi mente ante la palabra orgía, pero por alguna extraña razón no me podía imaginar en la misma cama con alguien que no fuera Luka.

- Nosotros, estábamos desesperados.- dijo con desesperación, aunque quizás lo único desesperante era su falta de convicción al hablar. - Pero el premio es muy bueno.- argumentó. - ¿Premio…? Acaso has dicho… ¿premio?.- dije con evidente interés, el se limitó a asentir, estaba más que claro que este chico sabía hablar mi idioma. - ¿Y… de que se trataría este… .premio, del que tú hablas?.- inquirí. Realmente había captado mi atención, al punto que si hubiera tenido un espejo a mano y me hubiera visto en el, hubiera quedado ciego de tanto que brillaban mis ojos ante esa palabra. - Asi es señor, el premio es….- - …una estadía una disque posada lujosa, pero eso no es importante, porque ustedes son nuestros campeones y ganarán, ¿entendido?.- irrumpió una joven que parecía haberle robado la convicción que le faltaba al chico y juntado con la suya propia.

Antes de que la confusión lo consumiera todo, un hombre de mediana edad que no encajaba en el grupo de “secuestradores” y aspecto familiar tomó la palabra. - Disculpe nuestra imprudencia, señor Kamui Kuzuryu.- dijo de forma muy educada. “¿Kamui Kuzuryu? Ese nombre lo he oído en algún lado… pero… ¿dónde?” divagué. - La verdad es que yo fui uno de los comensales que probó su comida en el restaurant Luna Azul, y quedé asombrado ante su peculiar… performance.- continuó, lo que me hizo darme cuenta de que tal vez había llamado demasiado la atención. - La competencia está por comenzar, así que seré breve; varios locales del puerto están jugando sus mejores fichas en esto, el premio es una estadía con todos los gastos pagados en una posada de lujo en Lunargenta, pero aunque algunas parejas compiten por eso, la mayoría de los locales lo hace por la publicidad que reciben si ganan la competencia. Por supuesto a nosotros no nos interesa eso, por lo que el premio es todo de ustedes, así que, que dicen,¿ aceptan?.- Miré mi mano atada a la de Luka, luego mire a todos los que nos rodeaban y no pude evitar poner cara de frustración, era un poco tarde para preguntar eso, simplemente no teníamos otra opción. Volví mi mirada hacia mi silenciosa acompañante, y asentí. - Aceptamos.-

Luego de un breve intercambio de palabras y muestras de ánimo, fuimos encaminados hacia el muelle donde se llevaría a cabo la competencia. Una vez ahí, una guerra de miradas tuvo lugar de forma silenciosa. Observé la primera pareja, parecían sacados de algún pueblo en alguna montaña remota. Sus cabellos carmesí arderían como el mismísimo sol, si este último ya no hubiera terminado de ponerse en el horizonte. Representaban a algún bar extranjero, o quizás una tienda de ropa invernal. - Esos parecen salidos de un drama de terror.- señaló Luka sin pudor ni disimulo alguno, y tenía razón. El hombre ostentaba un delantal blanco y… ¿eran esas manchas de sangre?  Además, su apariencia en general era desaliñada y al parecer no se había peinado nunca en su vida. La mujer llevaba un traje de sirvienta y exceso de maquillaje blanco y negro en su cara, dando la impresión de no haber dormido en semanas. - No creo que solo lo parezcan, estoy seguro que son material de pesadillas para cualquier niño que visite la posada que representan.- Y aunque Luka no lo sabía por ser su primera vez en Lunargenta, tenían una reputación bastante infame. Observé brevemente al resto de los participantes, para luego ignorarlos y concentré mi atención en Luka, quien se veía ansiosa por comenzar.

Antes de comenzar, 12 miembros del comité organizador dirigieron por separado a todas las parejas, incluyéndonos, a una especie de zona privada improvisada, donde fui apartado momentáneamente de Luka. La chica del comité se acercó a mí y me susurró al oído. Acto seguido, me saqué mi arete, luego metí mi mano por debajo de mi abrigo y tantee la daga de mi familia, pero desistí y en cambio saqué de uno de mis bolsillos a Sylph, para posteriormente dejar ambos objetos en una bandeja sobre una pequeña mesa. Desenfundé levemente mi espada y le lancé una mirada asesina a la chica, haciéndole saber que si le pasaba algo a alguno de esos dos objetos, ella sería quien pagara las consecuencias, ante lo cual ella dio un pequeño paso hacia atrás. Le sonreí cínicamente y volví a dejar mi espada completamente enfundada.

Ella respiró un tanto aliviada, y procedió a agregar una serie de objetos de valor a la mezcla. Entre ellos, una billetera de cuero que parecía haber tenido una mejor vida que la apolillada que andaba trayendo yo; una cadena con un pendiente metálico en forma de corazón; una… ¿braga? esto definitivamente se estaba tornando peligroso;  también agregó un reloj ostentoso, una daga incrustada de joyas de dudosa reputación, una bufanda similar a la que yo llevaba puesta, y una pequeña manta.

Una vez terminado de ordenar los objetos, la joven salió del lugar, y en un par de segundos las cortinas del lugar en el que nos encontrábamos se levantaron hacia los cielos como si se las llevara el diablo, dejándonos expuestos ante el público presente y el resto de los concursantes. Expectantes, aguardamos las palabras de quien animaba el evento.

- Bienvenidos todos al quintoagésimo tercer concurso de parejas celebrado por la posada “El Encanto” si están aquí es porque han pasado por un riguroso proceso de selección  y han sido aceptados.

Como verán, frente a ustedes damas y caballeros hay diez objetos preciados por sus acompañantes. Las damas, tendrán que elegir lo que creen más preciado para su pareja. Los caballeros, deberán responder a dos preguntas que se les hará públicamente.-


Mi estomago se retorció un poco al escuchar las instrucciones. De haber sabido que para eso eran los objetos, hubiera elegido algo más visible y no a Sylph, cosa que Luka nunca ha visto. El tener que responder dos preguntas públicamente tampoco me alegraba, no solo porque probablemente eran extremadamente privadas, sino porque no tenía la suficiente confianza ni conocía tan bien a mi “esposa” como para acertar correctamente.

Pero no era el único, al parecer todos los hombres estaban teniendo problemas argumentando sus respuestas, dejando a sus parejas inconformes, no así las mujeres que en general habían acertado con los objetos de sus maridos. Mientras iban en la tercera pareja, un fuerte estruendo retumbó en el ambiente. “Tal parece que a la chica no le cayó en gracia la broma de la braga” pensé, llevándome la mano a la mejilla que horas antes había sido golpeada suave y brutalmente por Luka. Hasta que llegó nuestro turno.

- Y por último, señoras y señores, tenemos a los campeones de la Taberna “El Reposo”. Este año, este tradicional local ha decidido presentarse con un cambio de último minuto, y han decidido inscribir a una pareja totalmente novata, ¿podrá la fuerza de su amor hacerle frente al resto de las parejas experimentadas? Démosle una fuerte ronda de aplausos por su coraje y valentía.-

La ronda de aplausos no se hizo esperar, y de pronto nos vimos ante una popularidad inesperada. “¿Tal vez ya nos vieron antes, o tal vez solo sea nuestro carisma?” reflexioné.

- Muy bien señor Kuzuryu, como ya habrá oído mientras entrevistábamos a las otras parejas, la primera prueba consiste en determinar que tan bien se conocen entre ustedes. Así que sin más preámbulo, pasemos a la primera pregunta. ¿Cuál ha sido el momento más feliz que han vivido como pareja?-

El nudo que se había alojado fervientemente en la base de mi estomago se aflojó, y sin pensarlo respondí. - Bueno, ¡eso es fácil!.- dije con seguridad. - Nuestro momento más feliz es… ehm….- dije mientras mi seguridad salía huyendo. Reflexioné por un par de segundos mientras sentía como cientos de cejas eran arqueadas al unísono, incluyendo la de Luka. - ¿Beso…? ah, si, nuestro primer beso.- argumenté con un leve sonrojo.

- ¡Coooooooooorrecto! Según su pareja, el momento más feliz de ambos es cuando, apenas siendo unos pequeños tortolos, juntaron sus labios y se dieron cuenta de que no podían vivir separados, o al menos eso cuenta la leyenda. ¿Qué lindo, no?.-

Sinceramente me dieron ganas de estrangularlo.

- Y ahora la última pregunta de esta hermosa noche. Señor Kuzuryu, ¿Cuál cree usted que fue el momento más triste que han vivido como pareja?-

Una serie de recuerdos pasaron rápidamente por mi mente, desde el momento en que casi la asesiné, hasta el momento en que le dije “Maldita” unas horas atrás, pero ninguno resaltó como momento triste, y en el fondo me sentía perdonado por cada uno de ellos. Incluso pensé en la muerte de su hermana Sol, pero eso era un momento triste de ella y no tenía nada que ver conmigo. Cambié el enfoque, y la respuesta se me hizo obvia. - La ausencia… el haberme ido sin decirle ninguna palabra por más de 14 años, no sé si sea el momento más triste para ella, pero para mí ha sido el momento más largo y triste de mi vida.-

- Es… correcto.- asintió melancólicamente, al punto que incluso el público guardó silencio. Luego de unos segundos, el ambiente volvió a su normalidad y fue el turno de Luka.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Sáb Mayo 03 2014, 16:42

La competencia se estaba desarrollando tranquilamente. Cuando el Sol había terminado de ocultarse se habían encendido de forma extrañamente sincronizada una serie de antorchas que iluminaban de una forma misteriosa y a su vez encantadora el lugar. Se escucharon respuestas muy divertidas y otras tenebrosas. Sin duda era muy interesante estar en el último puesto.

De vez en cuando miraba a Kuu y al público, ante una de las respuestas se llevó la mano a la mejilla. Aún me sentía un poco mal por haberle golpeado, pero bueno, supongo que me había dolido más mi mano que a él su rostro. Suspiré. De pronto llegó nuestro turno. Sentí por algunos instantes que se me enrojecían las mejillas por la presentación del tipo que nos dirigía. Los aplausos parecían llover y me arrepentí fervientemente de haber aceptado meternos en esto. “Espero que mi familia no se entere” pensé para mi y cerré los ojos para enfocarme en la respuesta de mi acompañante, mi amigo.

¿Realmente tenía que pensarlo tanto?” sentí que me dolían las muelas y me di cuenta que estaba apretando demasiado mi mordida. Finalmente se dignó a responder y lo hizo bastante bien. “Un punto sorteado” espeté para mis interiores un poco enojada aún. Le eché otra mirada aunque traté de que no fuera muy venenosa para nuestro público. De hecho cuando me puse en ello, me di cuenta de que era demasiado sencillo “¿Fingir?” estar involucrada con él. En cuanto al presentador, le dirigí una sonrisa bífida y cargada, muy cargada.

La última respuesta llegó sencillamente y me tocó bastante profunda en el pecho al punto de luchar un lagrimón. Le tomé de la mano y apreté sus dedos con los míos aunque luego me arrepentí. “¿Y si estaba montando un teatro?” le miré de reojo y solté un poco mi mano aunque no había tanto espacio como para ponerla lejos.

Cuando llegó mi turno de decidir, me levanté de mi asiento y arrastré a Kuu conmigo para ver y tocar las cosas. A lo primero que eché mano fue al pendiente y lo llevaba a su lugar en la oreja de mi compañero cuando una de las jóvenes que trabajaban en el evento quiso impedírmelo. Dulzura, no tengo nada contra ti, pero si osas meterte en nuestra relación has de salir… perdiendo Alguna parte importante de ti, y esperemos que no sea física dije volviendo mi atención al pecho de mi acompañante, luego a su cuello fuerte y finalmente en sus ojos hipnotizantes.

¿Me permites? le pregunté con un amago de sonrisa Esto no debe apartarse de ti, jamás puntualicé aprovechando el momento para escalarme a él. Hubieron algunos gritos del público, la mayoría lascivos y me hicieron bastante gracia. Cuando terminé de colocar la joya le acaricié el rostro y mis pies agradecieron ya no tener que estar en puntas. Ya está, todo en su debido lugar.

Por algunos momentos olvidé que estábamos frente a muchas personas, cuando lo recordé hice acopio de años de entrenamiento a lo Kaliope, miré a todos a conciencia y finalmente, cuando el ánimo se tranquilizó me volví a la mesa. Miré la braga, parecía tener un cartel con colores vívidos que decía “Mírame” me limité a observarla sin tocarla, observé el rostro de Kamu y le susurré Parece que te gusta la picardía afloraba en mi voz. “No, no, no. No podría estar llevando una braga, sería demasiado pervertido. Además, un tipo frío y asesino como se mofan de decir los investigadores no llevaría una braga a no ser que sea de una prostituta. Sería demasiado conveniente. No caeré en la trampa”.

Pasé al siguiente objeto que me llamó la atención, era una cadena metálica con un pendiente en forma de corazón. Volví a mirar a mi compañero con ojos extremadamente venenosos. Era una advertencia, fruncí los labios y por primera vez me quejé al mana de no haber tenido telepatía en vez de telequinesis. “Si tienes la joya de otra, te partiré al medio, maldito”. Luego, busqué disimular mi expresión y le tiré un beso.

La billetera de cuero llamó bastante mi atención, dejé su análisis para más adelante. Descarté rápidamente la daga “Un asesino no tiene dagas para mostrar, además no se ve funcional y no sería tan torpe como para dejarla en un concurso”. Llamó mi atención un reloj ostentoso, también decidí dejar su análisis para luego. Descarté la pequeña manta; no había forma de que hubiera cargado con ella la mitad del día y no me hubiese dado cuenta, además, Kuu no era demasiado apegado a los objetos, ni mucho menos como ese.

Quedaban así cuatro objetos, el reloj, la billetera, una bufanda como la que estaba llevando ahora y un extraño cristal. La bufanda estaba en dudas ya que podía tratarse de una trampa. La toqué con las yemas de mis dedos, era suave, nueva, la llevé contra mi rostro y me acaricié con ella. De ninguna forma esto puede ser tuyo dije segura y la eché a un lado como si se tratara de un trapo viejo. Simplemente sabía que no le pertenecía, además de que no olía a él.

El reloj es muy propio de lo que parece ser ahora, la billetera es dudosa y el cristal… es un objeto extraño, una joya dudosa”. Tomé con mis manos el extraño cristal y lo levanté por encima de mis ojos. Que me embarquen de nuevo a mi casa si esto no es lo que busco casi grité a los presentes, levantando en alto mi pequeño trofeo. Miré a Kuu y le sonreí extendiéndoselo. ¿Por qué no me lo mostraste antes? Realmente es muy raro y bello. Aún sigues teniendo algo de mi viejo am…

Los vítores se hicieron patentes, solo tres parejas respondimos correctamente y teníamos todos los puntos.

_______________________________________


Después de un discurso de cierre, fuimos arriados hacia el siguiente obejtivo. En el agua, en un estanque cerrado por redes dentro del mismo muelle y su playa, al costado de embarcaciones y cosas que adquirían formas extrañas en la oscuridad se encontraban muchos peces. Debíamos dar con uno de los dos Burgaós azules que se encontraban allí.

[i]Genial
dije, sacándome las botas e internándome en el agua. Supongo que no te vas a desvestir para mi, ¿cierto? le pregunté con cieto tono sarcástico, pero esperé a que liderara. Recuerda que no podemos dañarlos o estamos perdidos.

Me acerqué a él fingiendo tropezar y le susurré Si es necesario y seguro, puedo usar el control de agua, pero debes de ser ágil, no quiero que se enteren y tampoco tengo tanto control, menos con tanto barullo y distracciones.
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Off:Puedes controlar a mi pj si es necesario
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Dom Mayo 18 2014, 03:57

Momentos tensos se vivieron cuando Luka y una de las presentadoras casi protagonizan una brutal batalla a muerte, al punto que el ambiente se podía cortar con un cuchillo de tan denso que estaba. Cuando ella se acercó para devolverlo a su lugar, por un momento sinceramente temí por mi vida, realmente no debería haber dejado que ese pendiente se apartara de mi, considerando los riesgos implicados, y definitivamente decidí tenerlo en cuenta para futuras ocasiones.

Luego de superado dicho impasse, continuamos con la competencia. Luka observó la braga, la cual se veía muy provocativa. Pensamientos pervertidos se asomaron por mi mente y se reflejaron en mi cara. Era muy interesante imaginársela solo en aquella prenda de ropa, hasta que su voz me trajo de vuelta de mi pequeño paraíso imaginario. Respiré aliviado al ver que ella no cayó en esa trampa, aunque la soga seguía alrededor de mi cuello.

Por un momento sentí cierto instinto animal de supervivencia despertar dentro de mí. La fuente del peligro: la misma Luka. Los pelos se me erizaron y un sudor frio comenzó a recorrer mi espalda. Era evidente que tanto la braga como el pendiente con forma de corazón no eran míos, y que los organizadores del evento buscaban poner a prueba los lazos de todas las parejas al meter elementos que pudieran ponerlos en juicio. Aunque la mirada que me lanzó no fue de duda o indignación, sino más bien una advertencia, de que yo ya era de su propiedad y de las consecuencias que tendría que enfrentar si la traicionaba con otra mujer.

El resto de los objetos de distracción parecían apelar a lo personal. Cosas que un hombre promedio atesoraría. Por lo que ya podía respirar aliviado de que mi cabeza no rodaría en cualquier momento por culpa de ellos. - De ninguna forma esto puede ser tuyo.- asintió con seguridad, despreciando un objeto en particular. Sin duda hubiera sido muy extraño andar con una bufanda de repuesto, además que en calidad era muy inferior a la que orgullosamente portaba alrededor de mi cuello.

- Que me embarquen de nuevo a mi casa si esto no es lo que busco.- dijo levantando a Sylph en alto. - ¿Por qué no me lo mostraste antes? Realmente es muy raro y bello. Aún sigues teniendo algo de mi viejo am…- preguntó, pero cualquier intento de responderle y de continuar con la conversación se vio frustrado por las ovaciones del público. El hecho de que no haya alcanzado a terminar su frase me causó intriga… “¿Qué habrá querido decir?” De cualquier modo, decidí tener presente el asunto para cuando se volviera a dar la oportunidad.

Para la siguiente prueba, fuimos presentados a un gran estanque a una orilla del muelle. Tal parece que mientras estábamos absortos en la primera prueba, la organización se había encargado de llenarlo de peces de diversos tipos. Una de los integrantes de la misma pasó mostrando un dibujo de un pez forma singular.

- Este es un Burgaó azul, como su nombre lo indica, es un pez azúl, de aproximadamente 1 metro de largo. Hemos soltado dos de ellos en el estanque que ven ahí. Tienen que atraparlo usando esta red. Está terminantemente prohibido utilizar cualquier otro método para atraparlo. Las dos primeras parejas que atrapen uno se llevarán todos los puntos, pero tienen que ser cuidadosos. Quienes sean sorprendidos atentando contra la integridad de los Burgaó, serán descalificados automáticamente.-

- Genial dijo Luka, adelantándose ante todo. Le eché una ojeada a donde debería haber estado la braga del concurso anterior. Si aquello hubiera sido un traje de baño, ella probablemente ya estaría nadando en él. - Supongo que no te vas a desvestir para mi, ¿cierto?.- inquirió mientras yo me sacaba mi abrigo de cuero y dejaba la bufanda a un lado. - Si gustas puedo darte un espectáculo en privado una vez que terminemos con esto.- esgrimí con una sonrisa ganadora, aprovechando de sacarme las botas. - Pero de momento debemos concentrarnos en encontrar estos pececillos escurridizos.- dije retomando mi seriedad perdida y terminando de arremangarme los pantalones. - Recuerda que no podemos dañarlos o estamos perdidos.

Quizas había sido por las decenas de antorchas que se habían encendido en el muelle, pero una vez dentro del agua se hizo evidente que el sol ya había desaparecido de la faz de la tierra hace un buen rato ya; lo único que se vislumbraba en la superficie era el débil reflejo de las antorchas, siendo completamente desconocido para la más aguda de las visiones aquello que merodeaba en esas oscuras aguas. De repente y sin aviso, ella tropezó y se afirmó de mí. - Si es necesario y seguro, puedo usar el control de agua, pero debes de ser ágil, no quiero que se enteren y tampoco tengo tanto control, menos con tanto barullo y distracciones. susurró.  - Buena idea, a veces olvido que eres una bruja. De todos modos no podemos llamar la atención. ¿Podrías hacer que caminar no cueste tanto?.-

Luego de la pregunta más ambigua de toda la historia, ella accedió, creando una zona repelente de agua alrededor de nuestros pies y piernas. La noche seguía cayendo, y de algún modo se sentía bien no tener que soportar el agua constantemente retrasando mis movimientos. Una vez concretado el plan, continuamos internándonos hacia el fondo del estanque. Luego de varios minutos atrapando peces insulsos y metros alejados de la orilla, un grito ensordecedor y los llantos de una mujer hicieron que un escalofrío recorriera mi espalda. Al voltear descubrimos que ya habían atrapado a uno, lo que significa que quedaba solo un pez azul y cinco parejas en este brutal duelo a muerte.

- Tal parece que solo nos queda…- no alcancé a terminar la frase y lo siguiente que supe es que estaba flotando boca arriba, mirando el hermoso cielo estrellado. Traté de recapitular los eventos transcurridos en mi mente… y en el mar de mis recuerdos, la memoria de algo viscoso siendo aplastado por mi pié salió a la superficie. Preocupado, giré mi cabeza para ver cómo estaba Luka, la que por suerte también se encontraba flotando boca arriba, y que por desgracia había caído debido a que aún seguíamos atados de manos. Lentamente –debido a la acción del agua- posé mis pies en el fondo marino y la ayudé a pararse.

- Creo que… pisé un pez.- dije avergonzado. - Espero no haya sido uno de los importantes.-

Ambos nos encontrábamos estilando, aunque por suerte el agua todavía se encontraba tibia. Además, durante la caída perdimos una de las dos redes, lo cual solo complicó las cosas. Los minutos siguieron transcurriendo, de la forma más infructuosa posible, hasta que una de las parejas encontró el otro Burgaó azul, el cual sorpresivamente estaba nadando cerca de la orilla. Derrotados, volvimos al muelle.

- Daaaaaaaaaaaaaaaaamas y caballeros. Una fuerte ronda de aplausos para estas dos valientes parejas que, desafiando sus más profundos temores, se adentraron en las tenebrosas y misteriosas aguas de Lunargenta y salieron victoriosas. En serio, quien sabe qué clase de criaturas habían en ese estanque, el valor que han demostrado será recordado por futuras generaciones. ¡Mas fuerte ese aplauso!-

¿Profundos temores? Lo único profundo en ese muelle era mi infinito desprecio hacia él.

- En fin, ha llegado el momento… ¡del gran evento de esta noche!- “Lo mejor para el final, ¿no? Sádico bastardo” pensé. - Debido a que en esta edición tenemos un empate técnico entre 5 parejas, aquellos que no ganaron en ninguna de las dos competencias previas quedan descalificados. Las parejas restantes se batirán en un duelo a muerte.- anunció con efusividad. “Esperen un minuto, ¿a muerte de nuevo? ¿Porqué siempre este tipo de eventos tiene que ser siempre a muerte?”

Nuevamente, la integrante de la organización pasó por cada pareja explicando de que se trataría la siguiente competencia.

- Las reglas son simples. Cada pareja será atada de la cintura por una soga de 2 metros de largo. Las mujeres serán vendadas en los ojos y les quitaremos la cuerda que los ata por las muñecas. El objetivo es quitarle la venda al resto de las parejas. A quienes les quiten la venda, quedarán descalificados. Gana la última pareja cuya mujer siga vendada.-

Una vez terminados los preparativos, fuimos llevados a una especie de arena pequeña a pocos metros del muelle. A pesar de que ya era de noche, aún quedaba mucho público, tal parece que realmente era un evento importante. En las graderías, quienes nos habían metido en esto nos apoyaban fervientemente, observé a Luka, quien aún tenía el pelo húmedo por el desliz de hace unos instantes atrás, y encontré mi motivación.

- Ganaremos, definitivamente.-
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Mar Mayo 20 2014, 21:03

Este nuevo Kuzu era capaz de hacer crecer mis niveles hormonales hasta niveles insospechados y por algún momento me sentí culpable de que mi cuerpo atentara contra los sentimientos que desde niña había atesorado. Trataba de no concentrarme en la imagen mental de Kamui dándome un espectáculo privado. Probablemente excedía con creces a los novios de cartón que me habían presentado mis padres, y sin dudas, ese cuerpo fornido que comenzó a descubrir para la competencia dejaba mucho a la imaginación.

¿Bruja?¿podrías intentar usar palabras un poco menos hirientes?  Antes no tenías problema con mi naturaleza. Hice un pequeño mohín, pero procuré mantener una especie de esfera a nuestro alrededor donde el agua siguiera nuestros pasos, era difícil ya que habían muchos ojos sobre nosotros y todo el concurso, además de la cercanía con el cuerpo de un Kuu que destilaba calor y hormonas por todos lados. Inconscientemente era demasiado sensual y mi lado pervertido se regodeaba de ello.

Los minutos pasaron y una pareja dio con uno de los dichosos peces raros. Lo siguiente que recuerdo fue a Kuu hablando y luego un fuerte tirón de mi mano que si no fuera porque era una bruja de agua, probablemente hubiese terminado ahogada. Él me ayudó a levantarme, quería fulminarlo con la mirada, su torpeza había sido extrema. Tal parece que tu torpeza tiene un límite… quizás acotado por la suerte de los demás dije sin poder contenerme.  Definitivamente, habíamos perdido.

Escuché al presentador mientras salíamos del agua. No he venido para morir aquí dije con todo mi carisma. Si no hubiese estado tan mojada, probablemente estaría prendida fuego. Mi compañero secundó la moción.

Me sentí mucho mejor cuando nos soltaron de las manos, no es que me molestara estar cerca de él, pero me costaba concentrarme, además de que mi muñeca ya estaba comenzando a marcarse, pidiendo un descanso. Me sobé las manos y salté un poco para entrar en calor, pero pronto tuve que detenerme para ser vuelta a atar, esta vez por la cintura y para colmo me habían dejado sin visión.

Busqué el brazo de Kuu, siguiendo la cuerda Serás mis ojos, no me dejes sola le pedí con cierta ternura, usando ese tipo de recurso que le ablanda el corazón a cualquier hombre. Confío en ti. Unas trompetas comenzaron a sonar y de ahí en más lo único que pude hacer fue escuchar y permanecer atenta.
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Kuzu el Jue Mayo 22 2014, 06:49

Las trompetas sonaron, y el público… enloqueció… literalmente. Realmente querían vernos sacarnos los ojos los unos a los otros, pero lamentablemente para ellos, y por suerte para nosotros, este no era “ese” tipo de evento. Mi espada se encontraba confiscada, y tampoco podía contar con mi daga, por riesgo de quedar descalificado, e involucrar a Luka en problemas mayores. Además, no estaba ahí para matar a nadie, solo me interesaba encontrar un buen lugar para dormir y poder secar mi ropa húmeda antes agarrar un resfrío.

Instintivamente, cuatro de los cinco "maridos" tomamos la mano de nuestras parejas. Luego… un intercambio de miradas. La adrenalina fluía por todo mi cuerpo, había pasado un tiempo desde la última vez que me sentía así. Analicé la situación y me enfoqué en nuestros contrincantes. Quedaban aún: la dupla del terror; un hombre cuya apariencia llamaba demasiado la atención y que parecía andar con una… ¿muñeca?; una pareja que parecía haber estado todo el día en la playa tostándose al sol; y un misterioso par que se veía demasiado relajado considerando que en cualquier momento se desenvolvería una batalla por la gloria.

Por descarte extrañé a la primera pareja que vimos en el día. - Eh, Luka, ¿recuerdas la pareja de pelirrojos extranjeros? Pues parece que no tendrás que enfrentarte a la regordeta.- bromee de forma cruel. Sinceramente no me sorprendió, ya que no parecían tener muy buena comunicación entre ellos, y sin eso, difícilmente podrían haber encontrado al escurridizo pez azúl.

Esa leve desconcentración fue suficiente para convertirnos en “el objetivo más débil” cuando tres de las cuatro parejas fueron directo a nosotros. Por suerte, dos de ellas cruzaron sus caminos y comenzaron su enfrentamiento. La pareja misteriosa no se movió ni un milímetro, tal parece que su plan era dejar que nos elimináramos entre nosotros, y les estaba funcionando de maravillas. Quienes quedaban y tenían el camino libre para enfrentarnos, para nuestro horror, ironicamente se trataba de la pareja del terror. - Genial, nuestro primer combate será contra el carnicero de la muerte.- le dije con disgusto a mi compañera.

Luego de su reacción, solté su mano y me preparé para el inminente combate. - Tranquila, volveré a tomar tu mano una vez que todo esto pase, am….- Di un paso hacia adelante y me detuve. ¿Qué fue lo que traté de decir? La adrenalina nublaba mi mente y sus palabras retumbaban en lo más profundo de mi ser. Empuñé mi mano, me voltee y le di un beso en los labios. Y la abracé en lo que pareció ser una eternidad a su lado. Sus suaves labios estaban fríos, pero su cuerpo aún conservaba algo de calor, a pesar de estar empapada de pies a cabeza, mientras que el latido de mi corazón y el suyo se sincronizaban en una sinfonía sin igual. - No dejaré que nada te pase, ni que nadie te ponga un dedo encima, así que confía en mí, ganaremos esto, te lo prometo.-
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Re: [Cerrado] Concilio [priv.Kuu/Luka]

Mensaje  Invitado el Jue Mayo 29 2014, 21:26

“¿Ironía venganza odio?” varias suposiciones se pasaron por mi mente cuando sentí ese beso. Todo lo que había estado pensando hasta entonces, el concurso, el cansancio por el viaje, la humedad, el frío, las preocupaciones, todo quedó borrado en un pasado difuso mientras sentía aquél beso inexperto que me transportó automáticamente a mi niñez más temprana. Sentí como mis interiores se derretían fundiéndose en una miel dulce, alimentada por unos delgados labios de fuego.

Kuuu comencé a susurrar, pero era demasiado tarde, por más que le busqué solo encontré aire y desesperación. Algunas palabras de él me dieron cierta idea de dónde se encontraba. Confiaré en ti le dije paradójicamente, aunque en ese momento, no tenía certeza de nada. “¿Qué había sido ese beso? mi atención se dividía entre estos nuevos pensamientos y el concurso. Intentaba mantener mi posición, aunque me sentía como una huérfana. No dejes de hablarme le rogué juntando mis manos hacia la última posición donde le había escuchado.

¿Qué habría intentado decir anteriormente? ¿Amor?” probablemente mi imaginación, además de la soledad estaban jugándome malas pasadas, pero ¿Acaso un beso no era prueba suficiente? la soga alrededor de mi cintura fluctuaba cual una bandera al viento, pero no escuchaba queja alguna de nadie cercano, solo los ruidos de una batalla poco menos que encarnizada a unos pocos metros de nosotros.

Si no estaba la regordeta… ¿quiénes más estarían? se me puso la piel de gallina al pensar que los tétricos pudieran ser algunos de los contrincantes. De pronto sentí un jalón desde la cuerda, me alarmé y trastabillé por lo inesperado del movimiento. Alguien estaba cerca de mi y no se sentía como la presencia de mi compañero, entonces, en un arranque de decisión, tomé impulso y haciendo uso de la telequinesis traté de robarle a la mujer su banda.

Ugh… fue lo único que dije, al escuchar claramente como se rompía una tela cerca de mi. Di un paso hacia atrás y me preparé para lo peor.


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