Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

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Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Chafee el Sáb Abr 19 2014, 03:56

Cuando empezó a llover tuve que terminar mis medias negociaciones que se estaban realizando en mitad de una calle amplia que pertenecía a un cordón de callejones de la zona insegura de Lunargenta. Las señoras de oficio, cuales sombras escurridizas se escondieron sigilosamente entre callejones y edificios que bordeaban la calle, mientras cargaban sus largas faldas y sus blusas que caía por sus hombros.
Subí mi destrozada capa por encima de mi cabeza algo tarde, pues tenía ya el cabello empapado, mientras como ratas, mis ¿Compañeros? huían.
Oye oye... sé que soy una cría pero... me quedé viendo a lo lejos como las capas grises y manchadas de ellos se difuminaban por la fuerte caída del agua, mientras yo terminaba aún más empapada. Una capa de tela, en medio de una calle sin techos no permitía de ninguna manera protección contra la lluvia, en especial cuando mi andrajosa capa era tan pequeña y miserable.
Di un pasillo levantando el agua de un charco, las vendas empapadas de mis pies me recordaron que se podían desatar me gustara o no en cualquier momento, mas no le presté atención. La forma alzada de una pata de lagarto pasaba desapercibida por el ruido, por llamarlo de alguna forma, que producía la lluvia en la imagen visible.
Una delgada bruma se empezó a alzar del suelo de piedra, y todo aquel que estuvo alguna vez en aquel lugar se largó, haciendo que pareciera desde siempre un sitio donde nadie había estado.
Moví mi cola escamada con molestia por encima de mi pequeña y estúpida capa, un gesto que no solía hacer nunca, pues ponía en obvia evidencia que existía una-cola-de-lagarto-negra-con-fucsia-saliendo-de-una-mendiga-asquerosa, y no era que no fuera notada, por la ridícula forma de mi susodicha capucha quien no la viera debería estar bastante ciego, simplemente hacer algo así era ¿Que era? No me sentía para nada humana haciendo algo así, lo cual era estúpido, pues era obvio que no lo era.
¿Eh?
Maldigo a esos gemelos ¡Malditos! ¡Malditos! ¡Malditos! ¡Malditos! ¡Malditos! ¡Malditos! empecé a renegar fuertemente en medio de la calle mientras golpeaba con mis patas el suelo.
Paré mi berrinche de golpe cuando me dí cuenta que al fin y al cabo no iba a solucionar nada, con la cara enrojecida empecé a caminar en medio de la lluvia, estaba segura que pronto se me bajaría el color rojo, para dar paso al frío del agua y la humedad de la ropa, y por su puesto, el frío que suponía ser en parte reptil.
Sin importar a donde miraba, no había techos.
Que desgracia, la lluvia tampoco dejaba ver mucho, hasta donde podía ver mis ojos azules brillantes, no era más que un palmo, y sería en su defecto, fácilmente para chocar con alguien. El escándalo del choque en los techos me empezaba a ensordecer.
Una parte en mi oreja me gritó que estaba bien chocar con alguien y patear algunos traseros (sí claro, como si fuera posible). Alegré un poco mi humor con esto.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Sydara el Dom Abr 20 2014, 00:58

No era prudente salir así de la posada a esta hora, y con éste aguacero que había. Faltaba poco para la media noche y me apresuraba con mis guardias Oliver, de pelo corto rubio, ojos claros y Zod, de una barba incipiente negra y con pelo revuelto de ojos negros. Lex y Lionel se habían quedado en la posada debido a un pequeño percance de hacía dos días.

Íbamos encapuchados de negro los tres, más de abrigo que por ocultarnos, y ésta última, no solía usarla como opción. No tenía buena imagen para quienes se ocultaban detrás de máscaras. Íbamos por la mitad de la calle, seguros que no pasaría alguna carretera pero confiaba en la buena vista de mis dos guardias.

-Hay alguien por allí... Tiene aspecto de andar por la calle-comentó Zod señalando a una silueta algo más lejos por donde nos dirigíamos.
Arqueé las cejas y respondí.
-Tal vez no tenga lugar donde resguardarse... Sólo síganme y no fastidien...-dije. Estos dos eran los dos guardias con los que menos me llevaba bien. Ya no me remordía tratarlos así, y tenía mis razones para hacerlo.

Me acerqué hasta el individuo que caminaba sin rumbo aparente por la calma de sus pasos sobre el lodo de la calle y dije en tono alto para hacerme oír a través del sonido de la lluvia.
-¡Muchacha!-me atreví al notar que la curvatura del individuo denotaba que se trataba de una mujer. Mi abrigo estaba totalmente empapado por el agua, y mis botas llenas de barro. Al menos bajo la capucha húmeda, estaba mi ropa aún intacta, e iba humedeciéndose conforme al abrigo mojado-¿Puedo ayudarte en algo?-pregunté acercándome. Observé el rostro de ella con ojos de distinto color, extraños pero agradables para la vista de este elfo. Los otros dos elfo guardias me siguieron y se mantuvieron detrás de mí a una distancia prudencial como para no estorbar.


Última edición por Sydara el Lun Abr 21 2014, 17:49, editado 1 vez
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Eco el Dom Abr 20 2014, 03:54

Si bien el agua se había sentido en el ambiente durante casi todo el día, como si de un mosquito molesto se tratase, no esperaba que cayera tan abruptamente ni con tanta fuerza. Panda y yo volvíamos de recoger la capa del gremio… si, un poco bastante fuera de tiempo, pero bueno, como dice el dicho: “más vale tarde que nunca”. El aguacero nos pilló bastante de sorpresa, pero no por ello desprevenidos. El tigre iba con su manta/capa para no ser reconocido y yo con la mía, con el paquete bajo el brazo.

El agua era un elemento que si bien respetaba, más bien me desagradaba un poco. Siempre fui una buena nadadora y esas cosas, pero una nunca puede ir contra el instinto felino. Usarla para bañarse cuando era necesario. Punto. El día anterior ya había tenido mi buena dosis de líquido ¿por qué hoy también? Iba por los callejones tratando de resguardarme del viento para que la capa cayera a plomo y no me chicotearan las gotas gruesas. Entre la penumbra en la que me encontraba, no fue difícil observar hacia la luz, en la calle principal a una tenue figura.

Se trataba de una chica, y a juzgar por su cola, debía de tratarse de alguien como yo. Parecía no estar demasiado conforme por la situación, por lo que dejé escapar una risilla traviesa, ahogada por el repiquetear de las fuertes gotas. Panda me secundaba, como un compañero fiel, tratando de esquivar los ya casi innumerables charcos que se juntaban muchas veces para formar gigantes piscinas de agua. La chiquilla, que apostaba era bastante menor que yo por su contextura, me recordó a mi misma a su edad. La humildad de sus ropajes y ese aire de no-se-qué que me atravesó el corazón.

Pensaba acercarme a ella y ofrecerle una noche tibia en mi casa, pero tres sombras aparecieron casi de la nada desde calle arriba. Uno de los hombres, el que parecía el líder, se acercó peligrosamente a ella y exclamó fuertemente la palabra “muchacha”. Se me erizaron los pelos de mi colita escondida y no pude evitar lanzarme a la pequeña tormenta desatada. En mi niñez en las calles recordaba que muchas veces los hombres energéticos, los solteros o los infelices buscaban cobijo entre las piernas de chicas jóvenes e inexpertas. No permitiría que eso sucediese, no si ella no estaba de acuerdo.

Los dos de atrás se tensaron ante mi presencia, pero les ignoré y me puse al costado de la joven desconocida. Eso mismo quiero saber yo, ¿podemos ayudarnos en algo? pregunté entrometiéndome descaradamente en la escena. Podía estar haciendo mal tercio, pero estaba bastante preocupada por la chica de mi misma especie. Observé al hombre que había hablado, los otros dos eran borrosos por aquella lluvia. Sus ojos del color del cielo parecían no estar empañados por el alcohol o la vanidad. Algunos pocos mechones negros contrastaban con su pálido rostro.

Me mantuve quieta esperando una respuesta que no sabía por dónde podría llegar.

_____________________
Hay Syd, perdón por entrometerme y ser mal tercio xDDD, sobre todo por tratarte de ladrón de corazones y posibles estatus de doncellas lol
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Chafee el Lun Abr 21 2014, 04:44

¡Muchacha! gritó una voz sacándome de mi ensimismamiento. Mi cuerpo se echó a temblar involuntariamente quizás del frío y en consecuencia de la sorpresa. Alcé la vista para toparme una tres figuras el doble o triple (hablando-exageradamente-al-estilo-de-Chafee) de altas que yo. Llevaban unas gruesas túnicas negras, muy largas y en un estado bastante decente, casi para recordarme lo imposible que era para mí costearme una cosa como aquella, casi me hizo sentir envidia al pensar en el calor y protección que debían proporcionar; yo por mi lado, retrocedí un pequeño y mísero paso quizás de la exaltación, casi por reflejo ante un inexistente sentimiento de peligro por parte de los sujetos, quizás despertaban en mi alerta por su altura y por sus ropas (Nadie en su sano juicio, por parte de personas de clase alta vendrían a aquella zona de Lunargenta ostentando ropajes tan finos y preciados) si no eran tipos ricos de las partes bajas de Lunargenta, que eran sinónimos de problemas, eran algo más problemático a lo mejor, pero no alcanzaba a descifrar que con tan sólo mirarlos de largo, necesitaba más información.
¿Puedo ayudarte en algo? el hombre más alto, y que había hablado en primer lugar se dirigió a mí, o eso pensé tomando en cuenta que no había nadie en ese aguacero de los mil demonios. No podía verle bien, pero entre la capa podía ver un largo cabello negro entresalir, liso, y unos hermoso ojos azules como gemas parecidos a los míos que me hicieron sentir incómoda cuando me miraron.
Entré en pánico, es decir, siempre entraba en pánico cuando alguien de buenas ropas y modales se refería a mí, pero aquella vez en especial, pues era alguien mayor, que iba acompañado de dos sujetos más, casi iguales de altos que él y que ostentaban quizás un modo de vida más ¿Ameno? No, esa no era la palabra, quizás limpio lo era, respecto a forma de vida.
¿Que querían aquellos de una indigente? Todo mi animo intrépido que me había dado la experiencia tratando tipos rudos de los barrios bajos no servía de nada contra personas como esas, más bien, parecía que me chupaban la personalidad y me volvían repentinamente estúpidamente tímida. En consecuencia, oculté, o más bien metí la cola negra con escamas fucsias entre mis piernas algo atarantada y en blanco.
Intente articular palabra, pero no me salía nada de la boca.
Eso mismo quiero saber yo, ¿podemos ayudarnos en algo? una tercera voz me hizo dar un pequeño brinco e hizo que las púas en mi espalda se erizaran levantando la capa que se me había pegado al cuerpo del susto. El aguacero me aturdía por su fuerte sonido, por el frío y el agua misma, helada, bajándome desde la piel de la muy delgada capa y el rostro. No oía, no veía, no podía olfatear nada por el olor a lluvia y a lavado. Y por eso, que una figura que no conociera de nada, me apareciera desde atrás me había asustando tanto, no la había previsto para nada, más que el hecho de no conocerla. Me hubieran cortado el cuello sin problemas, y eso me descolocó un poco.
Afortunadamente, a pesar de su brusca interrupción me volvió los pies a la tierra sobre que habían tres sujetos encapuchados delante mío, a los que no había respondido, y ni sabía a que venían.
Aún sin sacarme del todo lo aturdida, intente articular, pues ya estaba, al menos un poco, más tranquila.
N-n-no en especial... esto... no sabía que decir, medio suspendida en el aire intente digerir la situación, junto al asunto de la chica y todo eso, y por mala suerte, a pesar de que era tan obvio el hecho de su interrupción, no pude entenderlo en ese momento. Su aparición, más el hecho de que tres hombres aparecieran frente a mí hablándome sin razón alguna, me había dejado anonada y en nock out.
S-s-sólo vagaba... no tengo algún l-l-lugar en especial a donde ir o refugiarme... con una rara voz de niña desvalida escupí eso sin entender del todo nada.
Sentía el cerebro entumido ¿Donde estaba la chica intrépida que usaba de excusa su edad para sacarle aeros a la gente? Por allí no. Todo lo pasado con los gemelos también parecía olvidado y sucesos que le habían ocurrido a otra persona.
Me eche hacía atrás un poco más, tocando el hombro de la chica que había aparecido. Ni siquiera había reparado en su apariencia, y cuando menos me dí cuenta, estaba medio temblando, no sé si del frío o de la sorpresa.
Algo pálida, aún con la cola entre las piernas medio oculta, preferí subirme la destruida capa para medio cubrir un poco más mi cabeza, apretando la delgada tela contra mi pelo esponjoso, tocando los casi inexistentes cuernos de una pulgada que no alcanzaban a verse.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Sydara el Lun Abr 21 2014, 17:59

-Eso mismo quiero saber yo, ¿podemos ayudarnos en algo?-

-N-n-no en especial... esto...S-s-sólo vagaba... no tengo algún l-l-lugar en especial a donde ir o refugiarme...-respondió la joven con timidez.
Retrocedí medio paso. Tal vez había asustado a la joven, y otra que pasaba cerca apareció interponiéndose rápidamente. Comprendía la situación. Tres encapuchados, y una joven sola… Suspiré con una sonrisa, pero interiormente pensaba en cómo podía haber gente indigente, muriendo de frío y soportando día tras día grandes tormentos para poder sobrevivir.
-Buenas noches… No se preocupen. Soy Sydara de Edén, y mis dos guardias del bosque Sandorai-me presenté y los dos hicieron una leve reverencia a las jóvenes. Medité unos momentos y dije-Hay una posada cerca… Podría conseguirte un contacto para que puedas trabajar allí a cambio de quedarte a pasar las noches y comer-ofrecí. Conocía al dueño y hacía poco que una camarera e había ido porque se casaba con su prometido y aun no conseguía alguien para reemplazarla-Mientras tanto…-miré a la chica recién llegada-¿Puedo invitarlas a tomar algo? No sé si tú-miré a la que tenía orejas extrañas-Tienes destino ahora al que ir, pero mantengo la invitación para ti también si lo deseas-ofrecí con amabilidad sin sonreír, para demostrar que era de fiar.

Oliver, el rubio, rebuscó en su bolso el abrigo que tenía de respuesto, y se lo tendió a la joven, adelantándose unos pasos para llegar a ella.
-No lo necesitaré, puedes quedártelo-comentó con una sonrisa y justificó para que la chica no se sintiera incómoda-Es de chica, y la compré esta mañana. Me dieron de mujer y... ya sabes. Yo no usaré capa de mujer-rió. Pero mentía, porque el abrigo no tenía distinción si era para mujer u hombre.

La chica no parecía ser humana, pero tampoco bruja. Había notado algo extraño, como tenía la que llegó después. Debían ser dos chicas bestias, deducía. Sabía que gente como ellas, eran rechazadas en Lunargenta, pero en la posada a donde me dirigía, no iba a ser así. Incluso si ella aceptaba un trabajo allí, su vida cambiaría para bien.

-Mejor vamos, porque acá nos pescaremos una buena gripe-sugirió Zod, el de barba y cabello negro. Me percaté del tigre y no pude evitar retroceder un paso, algo alarmado. Aunque no le veía intensión hostil. Incluso si era amable, pediría acariciar su hocico. Si se tratara de un lobo o perro, creo que me hubiera alejado un poco más.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Eco el Lun Abr 21 2014, 20:31

La interpelada dio un salto al escucharme tras ella, probablemente con toda la conmoción, le habré asustado más de lo que yo misma deseara. Bajé una oreja a ella, pero seguí con mi vista sobre aquellos tres. Panda se puso a mi lado, rozando mi cuerpo, como solía hacerlo en situaciones de tensión. A ambos nos gustaba sentir el contacto del otro para estar en calma; sólo no me gustaba que mi capa desaguara sobre él en estos momentos.

Las palabras de la chica eran tal cuales como las imaginaba, incluso aquella voz quebradiza, juvenil y con cierto tinte de ¿amedrentamiento? Sentí cómo la joven retrocedía hasta dar con mi hombro. El roce fue sutil, casi imperceptible, pero pareció agitar todo en ella. Pensé en resguardarla bajo un cálido abrazo, pero juzgué que no sería prudente por el momento. Tanto como la desconocida había retrocedido el que parecía el líder también lo hizo, por lo que me relajé un poco y me di el gusto de acariciar al tigre.

Sydara y…guardias  “mmm… muy interesante” pensé. Era la primera vez que veía de cerca a alguien que estando aparentemente joven y sano, necesitara de escolta. Probablemente se tratara de algún caballero, o alguien con un rango superior entre los elfos –asumí esto por su lugar de proveniencia y el acto de buena fe- porque… seamos francos, un reo no se movería de aquí para allá con tanta libertad… ¿o sí?. Fruncí el ceño y puse ambas orejas hacia adelante para escucharle más claramente. Quizás tuviera alguna especie de mensaje escondido pidiendo ayuda, pero todo lo contrario. Nos la estaba ofreciendo.

Por mí está bien, mi destino está un poco alejado y un respiro de este torrencial no le viene mal a nadie. Y tú muchacha, ¿qué piensas hacer? le pregunté mientras observaba cómo uno de los tales guardias le ofrecía su abrigo, mintiendo casi evidentemente para que ella aceptara. Pues… si no lo aceptas, será un abrigo desperdiciado dije en actitud fingidamente seria mientras cerraba los ojos como si estuviera pensando en eso como un problema. Recuerdo que cuando tenía su edad, me hubiera cabreado si algún desconocido me ofrecía de la nada su ayuda. Era como si estuvieran teniendo compasión de mí.

Miré como el joven hombre retrocedía al ver a Panda y oculté una risilla. No hay nada peor que retroceder ante las bestias le confié mostrando por casi nada de tiempo mis prominentes dientes. Menos mal que por estos lares somos considerados unos gatos callejeros y tratados como artistas de callejón le dije agachándome al lado del tigre que se había sentado y extendiendo al unísono nuestras manos al desconocido con cierta simpatía.

No había nada que calmara más a las personas que comprobar la ausencia de peligro, eso les distendía y ayudaba a crear un buen clima para... lo que fuera.  Miré de reojo a la joven con una sonrisa cálida a flor de labios para cuando reparara en mí, deseaba que viera que no queríamos hacerle daño y la verdad es que no me hacía nada de gracia estar bajo ese aguacero, quería partir ya hacia cualquier lugar seco; estaba casi segura de que los desconocidos no serían gran problema, probablemente se trataba de personas de noble corazón, pero aún no me fiaba de dejar a tres hombres con una joven. Mi moral me decía que no estaba bien.

Por cierto, somos Panda y Eco dije señalándonos cuando pronuncié cada nombre.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Chafee el Jue Abr 24 2014, 02:46

El chico (o hasta el momento decía que era chico pues no había forma de demostrar lo contrario) sonrió y suspiró. Por un momento me pareció ver una chispa de lástima en sus ojos.
Me puse a pensar un poco al respecto, y terminé decidiendo que no era malo, después de todo, desde que tenía memoria, incluso en Fallen Nights, usaba aquella herramienta para comer y para vivir, y hasta el momento seguía sin parecerme mal. Obviando la cuestión del orgullo, que sencillamente no era importante; para mí pedir limosna, y que me la dieran, no era más que un medio para vivir. Los que la daban, unos ingenuos o unos egoístas.
Hasta el momento sólo había conocido ese tipo de personas. La salvación de ellos dependía de unas cuantas monedas que calmaban su conciencia, conciencia al ver una niña pequeña en la calle. Se compraban una conciencia tranquila por unas monedas, y no, no esperaba que ninguno de ellos me sacará de allí, tampoco lo deseaba, pero siempre me fascinaba aquella hipocresía de soltar los Aeros lentamente, y sonreír.
No, no, la mirada ingenua no asomaba en los ojos del elfo de ojos hermosos, tampoco asomaba aquella de auto salvación y de obligación, por eso, por un momento, me quedé recelosa mirándolo, mientras intentaba descubrir el significado de aquello. Lo pensaba y pensaba, pero no encontraba como acoplar y traducir las sensaciones en palabras y descifrarlo. Me sentí algo inquieta, mientras miraba algo de su cabello lacio negro salir entre su capa como si fueran delicadas agujas negras.
Retrocedió medio paso, quizás por mi reacción de niña mona. Bueno, no era una actuación, así que lo consideraba... un poco... supongo.

Buenas noches… No se preocupen. Soy Sydara de Edén, y mis dos guardias del bosque Sandorai se presentó con humildad, y una voz suave, mientras los otros dos chicos se inclinaban muy ligeramente para presentarse... o al menos un poco Hay una posada cerca… Podría conseguirte un contacto para que puedas trabajar allí a cambio de quedarte a pasar las noches y comer. Mientras tanto…¿Puedo invitarlas a tomar algo? No sé si tú- miró por un momento a la chica detrás mío, a la que al fin vi. Alta, de tez clara y unos enormes ojos azules. Estuve a punto de decir "La convención de la gente de ojos azules" pero me lo reservé, tenía unas pequeñas orejas redondeadas que apuntaban hacia adelante, escuchando atentamente Tienes destino ahora al que ir, pero mantengo la invitación para ti si también si lo deseas dijo con amabilidad, pero sin sonreír, manteniendo el rostro serio. Las orejillas redondas y algo peludas me parecieron muy monas cuando las vi, apuntando hacia el frente.
Me quedé quieta mientras el réquiem de la lluvia continuaba sin cesar, no amainaba ni un poquito. Por las escamas de la cola negra bajaba agua a chorros, haciendo que produjera algunos brillos por la escasa luz nocturna de las gruesas composiciones de la cola, e incluso las espinas que se colocaban fragilmente por encima de esta, blancas.

Por mí está bien, mi destino está un poco alejado y un respiro de este torrencial no le viene mal a nadie. Y tú muchacha, ¿qué piensas hacer? me dijo la chica mucho más alta que yo, con un rostro interrogante. Miré sus orejas de nuevo, y me pregunté si era como yo, lo cual era estúpido, pues estaba algo claro, ningún humano tenía aquellas orejas... peludas... tan monas.
No respondí de momento, y me quedé un poco ida mirando hacia ningún lugar, no sabía que hacer, pero tampoco era que tuviera muchas opciones. Dormir en algún trozo de callejón ya inundado o ir a una posada, estaba más claro que el agua, pero algo me hacía dudar un poco ¿Quizás era lo que había pensado de las monedas? Eso era una tontería, pero aún tenía la duda, una duda pequeña que me carcomía.
El chico rubio, uno de los acompañantes de Sydara empezó a rebuscar algo en su bolsa, y cuando terminó, me extendió un abrigo, parecido a una capa.

No lo necesitaré, puedes quedártelo me sonrió con simpatía extraña para mí. Con un sentimiento cálido por una sonrisa tan despreocupada, siguió Es de chica, y la compré esta mañana. Me dieron de mujer y... ya sabes. Yo no usaré capa de mujer rió de una manera muy agradable que pocas veces había oído en Lunargenta, me recordaba un poco a los viejos tiempos con los chicos de mi edad, pero antes de intentar acostumbrarme a la idea, la rechacé violentamente de mi cerebro porque el sólo hecho de pensar en aquello me amargaba más que deprimía, y cada vez me sacaba una úlcera en el hígado. Miré el abrigo, dudando un poco. Tampoco me iba a hacer rogar pero...
Pues… si no lo aceptas, será un abrigo desperdiciado interrumpió la chica de nuevo.
Con una excusa decente, pude tomar el abrigo de las grandes manos del chico rubio, en inmediatamente me lo eché encima, incluso encima de la capa deshilachada maltrecha que llevaba. No pensaba desecharla, no aún.
Apenas el abrigo entro en contacto con mi piel, me sentí mucho más caliente, lo cual era un alivio. El frío podía matar a un reptil fácilmente.

Mejor vamos, porque acá nos pescaremos una buena gripe dijo el que aún no hablaba, de cabello negro, igual que el de ojos azules. Pensé que aquello era tonto, con abrigos tan gruesos sólo un endeble pescaría una gripe, pero era una buena excusa para no quedarse parado.
Los ojos azules de Sydara, se dirigieron a un espacio en blanco que estaba al lado de la chica. Seguí su ejemplo y también lo dirigí hacia allí.
Un gran gato (gato-al-estilo-de-Chafee) estaba a su lado, blanco. Y no entendía como seguía de pie, pues con tanto pelo debía pesarle por el agua. Arquee una ceja. Tampoco lo había oído venir. Con la lluvia me ponía tan sorda como una abuela, pero... si ya hubiera querido comerse a alguien, como decían los chicos de mi edad en la vieja organización, ya nos hubieran comido.

No hay nada peor que retroceder ante las bestias. Menos mal que por estos lares somos considerados unos gatos callejeros y tratados como artistas de callejón dijo algo serena, mientras por media fracción de segundo mostraba sus dientes. Extendió su mano, y el gato-grande-rayado también.
Por cierto, somos Panda y Eco ¿Eh? ¿Quien era quien? De momento me quedé mirando con curiosidad a la chica, al parecer parecida a mí.
Con toda aquella interacción, se me bajaron algo los nervios y aunque aún estaba algo tensa.

Soy Clover, Clover Brightness. Vivo en la calle y en algunas posadas cuando los dueños me deben favores, al menos en Invierno. Muchas gracias por el abrigo, en serio me sienta bien con el frío que hace en Primavera y en Otoño. Si alguna vez necesitan algo, no duden en contar conmigo, les debo mucho hice una pausa, esperando no parecer muy repentino el cambio de matiz de mi personalidad, ya me sentía más cómoda, y me adaptaba relativamente rápido a las situaciones dependiendo del contexto, y del nivel de gente de clase. Me sentí un poco mal diciendo mi nombre falso, pero de momento eso estaba bien Y por supuesto, me encantaría aceptar vuestra invitación, lamento lo de antes, me pongo nerviosa con facilidad miré hacia el grupo de Sydara Tampoco creo que me acepten para trabajar allí, a los habitantes de esta ciudad no les gusta mucho mi cola ni mis piernas dije con un tono bromista, para suavizarlo. No era que me llevara mal con los humanos, de hecho eran bastante agradables, pero cuando se trataba de trabajos, les sacaba aquel lado desagradable de perfeccionismo, y de quitar manchas. Al parecer encontraban mal poner en sus tiendas a sujetos demasiado raros.
Me sentí extraña diciendo y pensando la palabra humano. Siempre me había considerado una, a pesar de mi cola, las piernas y las espinas de la columna vertebral.
Luego, hice ademán de seguirlos dando un paso, para evitar estancar la conversación.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Sydara el Jue Abr 24 2014, 04:19

-No hay nada peor que retroceder ante las bestias. Menos mal que por estos lares somos considerados unos gatos callejeros y tratados como artistas de callejón-respondió la que se presentó Eco, considerando que la palabra panda tenía relación con unos osos blancos y negros.

Asentí y reí, luego la otra chica se presentó.
-Soy Clover, Clover Brightness. Vivo en la calle y en algunas posadas cuando los dueños me deben favores, al menos en Invierno. Muchas gracias por el abrigo, en serio me sienta bien con el frío que hace en Primavera y en Otoño. Si alguna vez necesitan algo, no duden en contar conmigo, les debo mucho-habló la joven con tranquila. El guardia morocho, Zod, sonrió contento cuando ella recibió su capa de abrigo-Y por supuesto, me encantaría aceptar vuestra invitación, lamento lo de antes, me pongo nerviosa con facilidad-se dirigió a mí que iba a decir algo pero no quise interrumpirla-Tampoco creo que me acepten para trabajar allí, a los habitantes de esta ciudad no les gusta mucho mi cola ni mis piernas-habló con un tono bromista, pero sonreí con despreocupación y respondí mientras empezábamos a andar. Mis guardias trataron de ponerse uno a cada lado del grupo. Zod al lado de Clover, y Oliver del lado de Eco.

-Descuida, conozco allí a los dueños, y seguramente habrá forma de que puedas tener trabajo allí. Si le simpatizas a ellos, es más que seguro que a los clientes también. Te cuidarán bien, te darán techo y trabajo. El posadero perdió a su único hijo al nacer y no pudieron tener más… Te tomarán cariño-le guiñe el ojo con confianza para darle ánimos.

Sonreí a Eco y observé de nuevo a Panda.
-AL ser animales tan grandes, y perros, al verlos de la nada, me estremecen un poco-expliqué riendo.
Oliver, el guardia rubio, se detuvo unos momentos, dejándonos que marcháramos adelante, y echó un vistazo hacia el lado de los techos, tratando de encontrar de nuevo algo que había visto, pero no lo mencionó para que no nos preocupáramos.

-Bien… -empecé luego para no ir callados. Detestaba los silencios incómodos, además que conocía lo nervioso que me ponían-He venido con cuatro guardias a Lunargenta antes de viajar a Dundarak, dos están en la posada porque no se sentían muy bien, y yo regreso de la biblioteca de la ciudad con Oliver y Zod…-dije mirando a mis soldados mientras decía sus nombres. Palpé mi bolso de cuero negro de viaje, marcando dos pesados libros que llevaba allí-Y todavía no decido cuando regreso al bosque. ¿Qué hay de vosotras?-pregunté con curiosidad mientras doblamos por una esquina.

Estaba muy oscuro, y apenas iluminaban los faroles a cada costado de las calles. Aun nos faltaban un par para llegar a la taberna de mi amigo Jack.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Eco el Jue Abr 24 2014, 12:52

El nombre que nos dio la pequeña de ojos claros fue Clover Brightness. Al parecer tenía algo de curiosidad en mí, ya que en varias ocasiones la pillé observándome poco menos que maravillada. Su habilidad para usar su lengua no dejó de sorprenderme, aunque era casi de esperarse. Cuando sonrió si sus dientes… “Bueno, eso si es algo” pensé alegre cuando íbamos calle abajo; ella había aceptado la capa y eso, hablaba muy bien.

En el camino escuché a hablar a Sydara, al parecer ya éramos dos a quienes no les gustaba l silencio y me regodee en mi interior, aunque no demasiado ya que la presencia de ese tipo a mi lado me ponía un poco nerviosilla…Pensé en su nombre y sentí que se me escapaba algo, aunque aún no sabía que era. Dundarak, El Bosque. Palabras que parecían destilar un brillo en el aire cuando el joven las pronunciaba.

¿Dundarak?, el bosque… ¿te refieres al bosque de Sardonai? pregunté haciéndome un poco hacia él e ignorando ese al parecer hábito compulsivo que tenían sus guardias de tirársele encima a cualquiera que se acercara a su amo. “Perritos detestables” pensé. A juzgar por la figura del elfo, no creía que se dedicara enteramente a leer libros, de lo contrario sería más escuálido. “¿Tendría algo que ocultar? Mmm”. Oh, espero que no te moleste que te tutee, de todas formas ya lo he hecho sentencié terminando en una risilla semi escondida tras un velo de dedos.

En Dundarak se encuntran mis familiares… probablemente tenga que ir ahí en algún tiempo. Es un lugar realmente hermoso, aunque le quitaría un poco de frío traté de reprimir un escalofrío, pero no pude evitar sobarme los brazos ante aquella vieja idea. Aún no dejaba de preguntarme por Lynnkk. Incluso tengo un par de conocidos por allí, uno es un tabernero llamado Billy. Tiene la mejor comida de todo el gran lugar. Miré hacia adelante, aún podía recordar las mejores partes de nuestro viaje. A un lado estaba un cartel que anunciaba la taberna a corta distancia.

Sardonai… un amigo me había prometido llevarme a esas tierras, pero llevo tiempo que no lo veo ya. ¿Conoce a maese Falcon? Bueno… pero qué estoy diciendo, esos bosques son muy grandes, probablemente no tengas idea de lo que hablo Sydara.. Observé a Clover y busqué ponerme a su lado. Ah… y no tengo un rumbo fijo aún, quizás vagar un poco por las calles, plantando nuestros espectáculos dije algo sumida en mis pensamientos. Le tendí una mano a la chica.

¿Tienes algo para contarnos Clover? ¿Eres de por aquí? me mordí la lengua. Sin notarlo había usado un tono casi condescendiente con ella. Pero bueno… lo hecho hecho estaba. Panda y yo llevamos un buen tiempo solos, no nos importaría que nos acompañaras un tiempo si las cosas no andan bien en la posada. Le guiñé un ojo y volví mi vista hacia adelante. Quería abrazarla, pero era un tanto difícil por varios motivos: la cantidad de ropa, la lluvia y sobre todo que podría desconfiar de mí. Realmente estaba llorando por dentro, ella parecía tan frágil pero a la vez tan madura. ¿Quién me comprendería si no yo misma?. Suspiré y continué escuchando.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Chafee el Mar Abr 29 2014, 04:35

Descuida, conozco allí a los dueños, y seguramente habrá forma de que puedas tener trabajo allí. Si le simpatizas a ellos, es más que seguro que a los clientes también. Te cuidarán bien, te darán techo y trabajo. El posadero perdió a su único hijo al nacer y no pudieron tener más… Te tomarán cariño Sydara guiñó su ojo hacia mi, mientras caminaba con el cabello empapado, aplastado contra mi cráneo, había perdido todo su fuego explosivo y esponjoso que siempre tenía, y en contraste, gracias a eso, los pequeños cuernos del tamaño de una pulgada, que usualmente permanecían invisibles por lo mullido de la masa rubia, había sobresalido.
Seguí caminando en silencio mientras lo pensaba. No era una mala idea, y no significaba que no la hubiera pensado antes, pero el sesgo que me había grabado el hecho de que no me dejaran trabajar por mi edad, y por el fragante hecho de que no era humana del todo en medio de todo me había hecho abandonar la idea por completo... bueno, no era como si mi forma de vida actual me hubiera mucho ayudado a conseguir un trabajo estable. Se conseguían más enemigos que amigos, y los segundos eran transitorios y superficiales. No, de ese modo no sería raro que al llegar a la posada fuera echada por uno de mis anteriores trabajos. Los odios se acumulaban constantemente como lluvia, como nieve solitaria sin lograr deshacerse. Era la única forma de seguir vivo, no podía decir que estuviera sin arrepentimientos, porque no era cierto, pero si por eso podía sobrevivir otro sarnoso año, de alguna forma me parecía relativamente bien.
Me mordí el labio.

Al ser animales tan grandes, y perros, al verlos de la nada, me estremecen un poco dijo al tiempo, Sydara. Salí de mi ensimismamiento dándome cuenta que el tiempo seguía transcurriendo, mientras se refería a Panda y a Eco riéndose cálidamente. Miré por debajo de mi cabello aplastado, filtrado entre mis ojos aquella sonrisa como algo lejano, pero físicamente cercano; me pareció valioso, y a la vez la sensación pasajera, como si fuera un sueño. Miré de nuevo al gato grande blanco, mientras corría mi flequillo rubio, pues se colaba entre mis ojos y dolía de alguna forma.
Incluso caliente, era una sopa entera mientras caminaba. Las vendas en mis pies, empapadas parecían que se desataban en cualquier momento, pero lo volví a ignorar, como la vez pasada. No eran una prioridad de momento.

He venido con cuatro guardias a Lunargenta antes de viajar a Dundarak, dos están en la posada porque no se sentían muy bien, y yo regreso de la biblioteca de la ciudad con Oliver y Zod…Y todavía no decido cuando regreso al bosque. ¿Qué hay de vosotras? parecía estar sacando un tema de conversación de forma simpática.
¿Dundarak?, el bosque… ¿te refieres al bosque de Sardonai? Oh, espero que no te moleste que te tutee, de todas formas ya lo he hecho
Empezaron a narrar algunos nombres que había oído pocas veces. Por mi estrecha vida en Lunargenta, nunca había salido de la ciudad, y por lo tanto me sentía algo confundida y salida de lugar escuchando aquellos términos extraños para mí.
Sí, eran vagamente familiares, pero en Lunargenta, al menos los habitantes fijos como yo, solían sólo referirse a la ciudad misma, sus secretos y sus lugares vedados para algunos de forma que el exterior era muy raramente mencionado. Miré de reojo a ambos, pasando mi cabeza de uno a otro mientras la chica hablaba, interesada en aquellos nombres que nunca había oído.
Una pequeña flama de envidia me corroyó. No era que odiara Lunargenta y sus bares de callejón, ni sus secretos que sólo sabían unos cuantos de las zonas bajas y las catacumbas, era sin lugar a dudas un reflejo del deseo interno que siempre había sentido por salir de aquella ciudad, pero era realista, era una ciudadana acostumbrada a la hermética vida humana, no me imaginaba de ninguna forma cazando con mis inexistentes zarpas, ni perdiéndome en la estepa o en las montañas lejanas, con mi patética maza vieja, ni mi cuchillo de guarda y pomo oxidado.
Moriría prontamente, y eso era tan cierto como que era rubia.
Me gustaba, pero por otro lado imaginándome en tierras salvajes me era difícil, muy difícil; pareciéndome agradable y desagradable a la misma vez.

¿Tienes algo para contarnos Clover? ¿Eres de por aquí? esas palabras rebotaron en mi cabeza de golpe, de nuevo Panda y yo llevamos un buen tiempo solos, no nos importaría que nos acompañaras un tiempo si las cosas no andan bien en la posada ella guiñó su ojo amablemente, sentí la diferencia de niveles entre ellos y yo, pero le resté importancia. Después de muchos enojos y frustraciones, viene la costumbre. No me molestó, por otro lado, me parecía agradable y diferente a lo que solía ver en las calles usualmente entre ellos y yo.
Terminé de confirmar lo que creía, que ella era Eco.
Moví un poco mi cola de alegría, pero luego la detuve, mientras miraba sus pequeñas orejas de nuevo.

¿Eh yo? Pues... me lo pensé antes de contestar, porque la verdad la pregunta me había tomado por sorpresa y necesitaba ordenar mis pensamientos. Ni yo misma lo sabía bien, así que tomé mi tiempo para responder mientras seguía caminando Hm... creo que de algún lugar con nieve, no recuerdo bien... Estoy en Lunargenta desde que tengo cuatro años, así que no recuerdo mucho. Nunca he salido de esta ciudad; por eso no he participado mucho en vuestra conversación. No sé mucho del mundo de afuera concluí con sencillez, mientras pasaba mis pulgares por mis diminutos cuernos.
El hecho de que recordara nieve era estúpido. Yo sabía bien que los reptiles no les iba bien el frío, de hecho, para nada, incluso podían morir por el fácilmente, allí estaba yo probándolo constantemente al borde la muerte en los Inviernos en la calle.
Por un momento me preocupé porque sonara inconsistente, pero era la verdad, no sabía nada de eso, tampoco podía explicarlo, así que con el rostro algo confundido y con el ceño fruncido en gesto de pensamiento, seguí caminando mientras meditaba aún con los sentidos aturdidos por la lluvia. Si alguien caminaba detrás de mí y me cortaba el cuello, no me daría cuenta hasta que la hoja pasara por mi yugular.
Pero sí sé mucho de Lunargenta, conozco cada sujeto que comercia cosas en las catacumbas y muchos comerciantes del exterior, y también algunos bonnus de los callejones. Si sabes buscar, puedes encontrar bares y hmm... ¿Comidas?  en callejones bifurcados que usualmente no conocen los normales ni las guardias dije algo alegre y con un matiz inocente. Aquellos bares y pseudo restaurantes de comidas ligeras, eran en especial buenos para comprar y comerciar información, y sin duda, muy buenos para mantener la privacidad en algún trato de baja mesa o reuniones secretas.
En Fallen se decía que los barman y anfitriones tenían la lengua cortada, pero nunca lo había confirmado en ninguna ocasión, y no podía dudarlo, algunas partes de aquellos tratos eran tan turbios que no hubiera sido raro que aquello fuera real.
No tomé para nada en cuenta que alguno de ellos fuera de la guardia o algo similar, pero incluso si lo era, los bares de callejón no era la gran cosa, sólo eran un secreto a voces como muchos otros de la ciudad y sus entrañas; así como los comercios ilícitos de las catacumbas o la prostitución de las mujeres de largas enaguas y cortas blusas, que quizás era lo más común entre aquellos.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Sydara el Mar Abr 29 2014, 05:37

Parpadeé un poco, me había sumido en mis pensamientos, productos de cansancio a esas horas que me distraía con cualquier cosa.
-Sí, el bosque de Sandorai. Descuida, pueden tutear con calma-reí respondiendo a Eco devolviéndole una sonrisa amable y escuché lo que comentó sobre Dundarak y el frío-Pasaré a verlo entonces a Billy, quiero probar esas comidas!-comenté con aire divertido y miré a la muchacha cuando mencionó a Falcon y negué con la cabeza, aunque me sonaba un poco su nombre, pero no lo recordaba-

Eco volvió a dirigirse a la muchacha para decir que podía acompañarla cuando las cosas no le fueran bien.

Clover comentó que hacía cuatro años vivía allí en la ciudad y poco tenía para hablar. La entendía. Luego habló de que conocía bien a los comerciantes, tanto de ciudad como de las catacumbas y lugares de comidas que muchos no conocían.

Un sujeto venía bien abrigado de enfrente. Mis guardias se acomodaron en sus posiciones apresurándose. Estaban cansados también, y a eso se debió el sobresalto. Pero seguimos andando con calma. Me mantuve en silencio un rato.

El hombre siguió avanzando en dirección a nosotros, pero a pesar de que la calle era ancha, parecía querer separar nuestro grupo con su paso, pero llegado el momento se detuvo y el agua bajo nuestros pies saltó hacia arriba frente a nosotros, como una pared de agua y cayó con fuerza salpicándonos toda la ropa. El hombre estaba a unos pocos pasos de nosotros, enfrentándonos.
-No se muevan-dijo la voz gruesa y ronca de sujeto bajo una capucha marrón.

Olía fuertemente a alcohol. Mis guardias se adelantaron dispuestos a escudarnos pero el sujeto extendió sus brazos y una fuera los repelió unos dos metros hacia los costados empujándolos hacia las paredes de ambos lados de la calle. Cayeron adoloridos y mientras se levantaban, yo tomé la empuñadura de mi espalda, quedando en medio de ambas mujeres un poco más adelante, desafiante al sujeto.
-Que bonitas niñas-habló el brujo borracho. Pude notar que debajo de la capucha, sobresalía una barba larga mal cuidada-En los guantes de sus manos surgieron unas garras de hierro que sacó con un simple movimiento-Muero de hambre, y como carne cruda de lo que sea. La bebida no me satisface completamente…-habló y sonrió con unos dientes enegrecidos.

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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Eco el Miér Abr 30 2014, 14:07

La conversación con Sydara fue bastante amena, sus respuestas eran de lo más aceptables viniendo de un tipo custodiado. Clover parecía un poco ausente, pero luego explicó sus razones. Suspiré casi imperceptiblemente. “Como siempre, esta gran bocaza mía me hace meter la pata” pensé tratando de ver si en el futuro podría arreglar eso. “Otra huérfana…” acaricié a Panda, como buscando consuelo en él. Probablemente ella estaría acostumbrada a la situación, pero me parecía muy triste. Ella aún no me decía si quería viajar con nosotros o no, pero tampoco presionaría.

Los guardaespaldas del elfo se reunieron en torno a nosotros, acortando el espacio que nos habían regalado por algún tiempo. Levanté la vista y divisé a nuestra compañía. “No es para tanto, ¿o si?” comenté en mi interior, acercándome instintivamente a la joven y llevando mi zurda a la espalda, hacia una de las cimitarras, corriendo disimuladamente la capa. Entonces, el agua hizo una especie de ola hacia el cielo y cayó ensuciándonos aún más. “¿Había mencionado que odio el agua?” le pregunté mentalmente mientras le observaba fulminante y bajaba la vista. Odiaba recibir órdenes, por eso no tenía un trabajo normal.

Los guardias no siguieron las instrucciones y quedaron estampados por ahí, parecían haber nacido contra aquellas paredes. Me encogí de hombros, cuatro brazos menos para ayudarnos. Sydara se adelantó cuando quedamos sin protección. Nos quiere comer dije un poco sonsacada. Clover, querida, deberías quedarte con Panda, él te protegerá le susurré dando un paso al costado del elfo.

Sydara, creo que éste es un buen momento para conocernos más a fondo le dije guiñándole un ojo mientras desenfundaba las dos cimitarras. Lo más probable es que fuera contra el elfo primero, por eso de su odio y esas cosas… aunque su comentario acerca de nosotras… Me preocupa su telequinesis le dije a mi compañero, con tono serio y apretando las empuñaduras con la fuerza que me permitían los fríos y húmedos dedos.

Las garras que sacó como si hubieran nacido con él estaban afiladas. Con un movimiento previo a cargar hacia nosotros pareció cortar el aire. Miré al elfo y luego al brujo. “¿Qué hacer?”. El desconocido no podía trazar una línea perfectamente recta, el alcohol que de lejos se sentía no era un elemento distractor, realmente se lo había echado garganta abajo. Me mordí el labio inferior y decidí mantener mi estanza, con las orejas gachas permanecí observando sus movimientos con atento detalle.
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Re: Capas y lluvia -Interpretativo, libre-

Mensaje  Lys el Jue Mayo 08 2014, 21:25

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