Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

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Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Miér Mayo 14 2014, 14:42


Bajo mis pies, el abismo del gran acantilado de piedra rojiza. Sobre mí, el infinito cielo estrellado sin luna. ¿Y en mi rostro? Las lágrimas recorriendo mis mejillas.

Estaba sentada en el borde, observando el romper de las olas que colisionaban contra la dura roca. Mi pecho se levantaba de vez en cuando, debido a los espasmos que me dominaban. Ya ni recordaba la última vez que había derramado lágrima alguna, y no me gustaba. Además, por extraño que sonase para alguien de los de mi clase, casi podía notar como los diminutos riachuelos se enfriaban con la fría brisa que me azotaba en la cara.

Sebastian había desaparecido hacía ya lo que pensaba que era una eternidad. Levanté la vista al cielo y empecé a contar estrellas, como solía hacer cuando no sabía qué otra cosa hacer en realidad. Y por si fuese poco, me había dado hambre. Suspiré. No me quedaba de otra que intentar tranquilizarme cantando una canción. Inspiré, o más bien imité dicho movimiento, y empecé. Cualquiera que me oyese pensaría que era un elfo el que cantase, y no su mismísimo opuesto. Vida y muerte, así era como veían a ambas razas. Pero eso cambiaba cuando me empapaba en la cálida melodía de mi voz.

Llegué a una de mis notas favoritas, alta y aguda, pero ello no me impidió percatarme del ruido que parecía acercarse a mí. Acallé y limpié mi rostro con los puños cerrados. No era Sebastian y sería una humillación que alguien más me viese en aquel estado. No podía permitírmelo. Después, aguardé en silencio.


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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Jue Mayo 29 2014, 10:03

-Un poco más…

Conté hasta tres y salté. La hierba del jardín se hundió levemente cuando mis pies se posaron sobre ella. Miré hacia arriba, hacia la ventana que daba a mi habitación y de donde había salido. Necesitaba aclarar mis ideas y las cuatro paredes de mi habitación no era un lugar muy propicio para ello, así que decidí hacer lo que hacía siempre en aquellas ocasiones: dar un paseo.

Mis pasos me llevaron hasta el acantilado. Allí la fuerza del viento era mayor, me despeinaba mi cabello verde, que en aquel momento había decidido dejar suelto, sin recogérmelo ni ponerle ningún adorno, obligándome a apartar los mechones que caían sobre mi frente y no me dejaban ver de vez en cuando. Me senté sobre una roca, con las piernas cruzadas y cerré los ojos; no era como la tranquilidad del bosque pero también me gustaba escuchar el sonido de las olas.

Ya quedaba menos para emprender mi viaje hacia la tierra más allá del mar. Cuando me decidí a hacerlo estaba convencida de que allí podría encontrar respuestas sobre quién era, pero ahora que el momento de partir se acercaba cada vez más mi corazón estaba lleno de dudas. ¿Estaría tomando la decisión correcta al abandonar las islas?

Fue entonces, estando sumida en mis reflexiones, cuando a mis oídos llegó una especie de canto, una melodía suave y cálida. ‘’¿Un elfo?’’, pensé. Aunque aquello era más que improbable, me levanté y resolví ir a comprobarlo con mis propios ojos. Me dejé guiar por aquella voz hasta llegar a la persona de la que procedía.

-¿Hola?


Última edición por Eonishia Aldrich el Mar Jun 03 2014, 16:47, editado 1 vez
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Jue Mayo 29 2014, 14:18

A pesar de que un ser decidiese acercarse a mí con una simple salutación mantuve mi mirada en el infinito océano. "Cuan común..." pensé sobre sus palabras, o sobre su palabra más bien. No me hizo falta girarme siquiera para acertar en que se trataba de una mujer. Inspiré. "¿Humana?"

Después de unos segundos me levanté, con la vista aún fijada en el infinito. Volví a limpiar mi rostro, procurando de hacerlo de forma disimulada, y después de eso me di la vuelta.

Lo que encontré fue a una joven de cabello verdoso con traje rojo sangre, observándome con curiosidad. Le mantuve la mirada, algo malhumorada y con los ojos ligeramente enrojecidos, hasta que, después de ver que no diría nada más, hablé. - ¿Qué desea? - pregunté con tono frío, pero educado. Esa era mi regla, hasta no saber más de mi interlocutor, siempre usaría el don de la conversación tal y como lo había aprendido. Después de todo, no hacerlo podría ser peligroso en la sociedad vampírica. Uno siempre debía de pretender lo que en realidad no pensaba. Pero así es como habíamos sido criados los de clase alta.


(Off: Perdón que sea tan corto, pero en cuanto vaya avanzando la cosa se podrá escribir más ;)) Ah y lo de "ojos rojos" me refiero por haber llorado, no el iris ^^)
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Mar Jun 03 2014, 17:04

Moví los dedos sobre la hierba que había en aquel lugar mientras esperaba una respuesta por parte de aquella persona. Parecía tan absorta mirando el océano que por un momento pensé que no me habría escuchado. Abrí la boca con la intención de volver a hablar cuando se levantó y la mujer se giró hacia mí. Su pelo era negro como el cielo que nos cubría a ambas y su piel era blanca. Una cosa tenía completamente clara: no era un elfo.

Me respondió en un tono frío, sin perder la educación. Le sostuve la mirada en silencio durante unos segundos que parecieron infinitos. Daba la sensación de que sus ojos negros estaban enrojecidos y daba la sensación de que pedían consuelo, una compañía amiga o simplemente alguien con quien hablar. En un principio pensé en preguntarle si le sucedía algo pero, como aquello tampoco era de mi incumbencia, decidí contestarle del mismo modo.

-He venido aquí atraída por una melodía y quería saber de quién se trataba. Nada más-dije encogiéndome de hombros-. No era mi intención interrumpirla y, si le molesto, me iré ahora mismo-me di la vuelta e hice ademán de irme por donde había llegado.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Lun Jun 09 2014, 02:42

- Que así sea. - respondí con el mismo tono de voz, dándome una vez más la vuelta para contemplar el infinito mar frente a mí. Lo cierto es que prefería quedarme sola. Después de todo, Sebastian volvería pronto y todo estaría solucionado. El problema que tanto peso le trajo a mi corazón habrá desaparecido y podré volver a acurrucarme en sus cálidos brazos. Sí. Eso es lo que pasará. Pero... ¿Pero y si no...?

- ¡Esperad...! - exclamé girándome una vez más hacia ella, con cierta desesperación, pero al instante aparté la mirada, bajándola hacia mis pies. ¿Qué debía hacer? Un conflicto a gran escala se me presentaba, y debía debatir entre el orgullo y la necesidad. Por supuesto que el orgullo era el que siempre acababa venciendo, pero esta vez se trataba de algo muy importante... - Esperad... - repetí aún con la mirada agachada, dando un par de pasos hacia adelante, avergonzada por lo que me disponía a hacer. "Pedir ayuda". - Sois... ¿Sois de por aquí? ¿Conocéis bien estas tierras? - continué, sin esperar siquiera a que contestara. - Yo... Necesito saber dónde se encuentra la sede de los bandidos en estos lares... He perdido algo importante, y si de casualidad fueron ellos los que lo hallaron he de recuperarlo... -
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Lun Jun 09 2014, 17:14

- Que así sea.

Una parte de mi suspiró aliviada. ''Menos mal’’, pensé para mí. Aquellas situaciones me hacían sentir incómoda; no era que ayudar a los demás fuera una molestia para mí, pero nunca sabía qué decir para reconfortar a una persona como la joven que se encontraba frente a mí. Giré la cara un momento para observar que ella también se volvía-. Espero que solucionéis vuestro problema-dije con el tono más educado que pude.

Apenas había avanzado unos pasos cuando su voz me hizo detenerme. Me volví, parpadeando. Aquel repentino cambió de actitud me había sorprendido. Avanzó un poco hacia donde me encontraba, con la mirada clavada en la hierba. Por un momento pensé que se había quedado observando mis pies descalzos sobre la hierba hasta que comenzó a hablar de nuevo.

¿La sede de los bandidos? Cerré los ojos haciendo memoria: sí, sabía dónde estaba. Se encontraba en una cueva, cerca del acantilado donde se encontraban; recordaba que sus padres muchas veces le advertían que no se acercase a aquel lugar, que era muy peligroso. Sin embargo casi todo el mundo en Beltrexus sabía acerca del paradero de aquellos bandidos, ya que muchos magos les pagaban para conseguir materiales  de otros reinos de Aerandir y que necesitaban para preparar pociones o llevar a cabo algunos conjuros. Se podía llegar a la cueva de dos maneras: una era por el agua, para lo que hacía falta un barco. La otra era caminar sobre las rocas hasta la cueva, con cuidado de no caer al mar, lo que podría significar una muerte casi segura, pues en aquella zona la corriente era peligrosamente fuerte.

-Sígueme, sé dónde está el lugar al que deseas ir-le dije haciéndole una señal-. Pero no esperes que nos den una cálida bienvenida.

Comenzamos a bajar por la ladera del acantilado hasta llegar a una zona en la que la hierba desaparecía para dejar paso a la piedra. Aquel  traicionero camino formado por rocas bajaba un poco más hasta una pequeña playa en la que se veía una oscura cueva.

-Ten mucho cuidado con donde pisáis-le advertí poniendo mi pie en la fría roca.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Lun Jun 09 2014, 18:53

- La bienvenida se la daré yo a ellos. - respondí algo molesta, pero no con la joven, sino por el simple echo de que la Piedra Lunar podría ser tocada por manos tan sucias como la de unos bandidos. Eso sí, después del enorme esfuerzo que empleé para... Sí, para pedir ayuda, ¿y qué? Me lo reprocharía por mucho tiempo en adelante, pero el caso es que la joven humana había accedido a llevarme a un lugar posiblemente peligroso, lo cual agradecía, a pesar de resultar tan molesto. La seguí, y apartando la mirada se lo agradecí, a mi modo, eso sí, en voz muy, muy suave. - Gracias... Y no temas, yo misma me haré responsable de cualquier cosa que pueda llegar a suceder... También te pagaré por ello, por supuesto. - Mi impaciencia era tal que hasta de presentarme me había olvidado, pero de todas formas, y a lo largo del camino, no estaba de ánimos de iniciar una conversa.

Habíamos empezado a descender, hasta que al fin a lo lejos, en una diminuta playa, se pudo distinguir la entrada hacia el acantilado; una especie de cueva. Lo cierto es que si realmente conocía aquellas tierras, la muchacha bien podía ser una maga, lo cual podría desencadenar varias situaciones, algunas más complejas que las otras... Pero por el momento había decidido creer en sus palabras pues, sin lugar a dudas, recuperar el símbolo de mi familia era mi prioridad. - No caeré. - respondí con decisión. Así era. Un vampiro como yo no se humillaría de tal forma. Bajaba de pierda en piedra con gracia y elegancia, pero sin llegar a usar ningún poder que caracterizase mi raza. No es como si quisiese ocultarle mi verdadera naturalidad, pero tampoco tenía por qué conocerla aún. Lo que más me interesaba era recuperar lo que era mío.

- El viejo Stiff no sabe lo que se pierde. Mira que rechazar algo así. -
- Y que lo digas. Pero bien sabes que no había forma de hacerle cambiar de pare... Hey, ¿has oído algo? -

Al parecer habíamos interrumpido la animada conversación de los vigías, justo en la entrada de la cueva. Este era el momento de la verdad. El momento en el cual no solo descubriría si todo aquello no se trataba de tan solo de una trampa de la muchacha sin nombre, pues ninguna de las dos nos habíamos presentado aún, sino que también descubriría si recuperaría el colgante que tanto en falta echaba.

- Quiero hablar con la persona a cargo. - proclamé sin titubear.


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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Lun Jun 09 2014, 19:39

Mis pies se posaban con seguridad sobre las rocas que conducían hasta la cueva de la playa; podía sentir su dureza bajo mis dedos. En alguna que otra ocasión pisé por error  las zonas más afiladas de éstas, haciendo que mi rostro se contrajera en una mueca de dolor, sin embargo, eso fue lo único que mostré. Mi madre me había regañado muchas veces cuando era pequeña por ir descalza ya que corría el riesgo de herirme, como en aquel momento, pero me sentía muy torpe cuando caminaba mientras llevaba mis incómodas botas. Me gustaba mucho más sentir el suelo por donde andaba, sentir el frescor de la hierba mojada, sentir la fría roca… Sentir mi elemento.

Unas voces en la distancia me advirtieron de que no estábamos solas. Mis ojos escudriñaron la oscura entrada de la cueva. Vigilantes. Debería haber imaginado que no sería tan sencillo entrar.

''¿Y ahora qué hacemos?'', pensé para mí. Me agaché detrás de una de las rocas que había al terminar la pendiente. La arena de la playa se me quedaba pegada a la planta de los pies y a los dedos mientras los movía, pensativa. Podríamos intentar colarnos sin que nos vieran, pero aquello era una forma de dejarnos sin escapatoria si la situación se ponía fea dentro de la cueva. Tampoco tenía nada con lo que defenderme de ellos, salvo mi magia.

- Quiero hablar con la persona a cargo.

Fue entonces cuando me percaté de que la joven desconocida no estaba a mi lado. Resoplé, maldiciendo para mis adentros, ¿cómo podía estar tan loca?

-Vaya, qué tenemos aquí-dijo el que nos había escuchado. Era un hombre corpulento, con los brazos llenos de vello moreno y cejas pobladas, igual de oscuras, que parecían ocultar sus diminutos ojos. En su brazo derecho tenía tatuadas dos serpientes entrelazadas entre sí-. ¿Vienes sola?-añadió, acercándose a ella.

Mi instinto me dijo que aguardara escondida tras aquella roca, aunque en un principio mi ética se opuso. Si ocurría algo inesperado yo podría ser el factor sorpresa necesario para salir airosas.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Lun Jun 09 2014, 22:33

¿Sola? Sí. No me molesté en girarme en busca de su presencia, pues no la sentía a mi lado. ¿Pero qué esperaba? Pedí la ubicación del escondite de esta gente y aquí la tenía. Con ello me bastaba y estaba agradecida. - ¿No puedo ir sola? - respondí con tono arrogante, a lo cual el hombre levantó las cejas.

- Claro... Claro que puedes ir sola, pequeña... - me miró de arriba a abajo con sus repugnantes ojos, decorados por las palmeras que creaban sus pobladas cejas. - Sí que eres confiada ¿eh? No creas que por ser solo una niña no corres peligro de ser atacada. Ese vestido que llevas pega a gritos ser arrancado, ¿sabes? -

Me colocó una mano en el hombro y me la quedé mirando con repulsión, pero antes de que se la partiese en dos fue su compañero el cual la apartó de encima mío. - Eh, tío, no te aceleres tanto. Al menos deja que la muchacha elija cual de los dos será el primero. - Esta vez mi mirada pasó al otro vigilante. Al igual que su "colega", este era musculoso y tenía los brazos llenos de marcas extrañas, pero al contrario del primero, este tenía una evidente capa de grasa "protectora". Eso sí, ambos me observaban con ojos de lobo ambriento. Pero, a decir verdad, eso hasta me beneficiaba. Era mi turno de jugar.

- ¿He de elegir? Bien pues. A ver... - me coloqué de puntillas, pues por mi baja estatura me era imposible ponerme de a igual con sus cabezas, pero ellos mismos me hicieron el favor y se agacharon hacia mí. Nuestros ojos se encontraron y por los míos pasó un fugaz brillo carmesí, el cual los devoró por completo. Ahora sus miradas estaban perdidas en la mía, una vez más, oscura como la noche. - Hmm... Pues no quiero elegir a ninguno. - continué con desprecio. Entonces, alcé el dedo índice de mi mano derecha hacia la entrada. - El líder de vuestro repulsivo grupo se encuentra en esa dirección, ¿verdad? - Asintieron en silencio. - Bien pues. Ahora sed obedientes y nadad mar adentro. No me importa si no llegáis a deteneros nunca. -

Escucharon y tan solo un par de segundos después ya estaban chapoteando en el agua marina. Lo cierto es que la hipnosis que usé no les duraría lo suficiente como para llegar al final del mundo y morir ahogados ahí, pero al menos dejarían de molestar y, con suerte, servirían de almuerzo para los tiburones. - Gracias. - proclamé antes de girarme en la dirección en la que sentía el aroma de la joven peliverde. - Me has traído hasta aquí, así que gracias. Desde aquí encontraré el camino. - Hice una leve reverencia hacia la nada, casi imperceptible. - Te buscaré para recompensarte una vez que termine, pero si no fuese así, bastará con que preguntes por Alexandra Adelia Taryn Raziel. No tendrás perdición en el o-este si preguntas por mi nombre. - Entonces, sin esperar contestación alguna, me giré e inicié el camino hacia la cueva.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Mar Jun 10 2014, 15:37

Una pequeña piedra levitaba sobre la palma de mi mano esperada a ser lanzada desde el momento en el que el hombre del tatuaje le puso la mano a la joven encima del hombro. ''No es muy grande, pero con la fuerza apropiada y golpeando en el sitio indicado podría dejarle inconsciente antes de que se diera cuenta de mi presencia'', me dije, observando la escena aún escondida, esperando la forma en la que se desarrollarían los acontecimientos.

El segundo hombre intervino, apartando la mano de su compañero. Eché un vistazo rápido a mi alrededor. ''Hay piedras de sobra''. Intenté escuchar la conversación que mantenían, sin mucho éxito, estaban demasiado lejos. Sin embargo sí podía apreciar con claridad la mirada con la que ambos observaban a la mujer. Entonces ocurrió lo impensable: ella se puso de puntillas, susurrándoles y los dos hombres momentos después se dirigieron al mar, adentrándose cada vez más y más en él.

-Qué demonios…-murmuré.

Escuché la voz de la chica que provenía de la entrada de la cueva dándome las gracias y diciéndome su nombre. Mi vista continuaba siguiendo a los  dos hombres que seguían nadando hacía la lejanía por lo que, cuando quise salir de mi escondite, la mujer ya había desaparecido.

-Bueno, supongo que ya no me necesita-dije encogiéndome de hombros e iniciando el ascenso por el camino de rocas.

Me ayudé de mis manos para subir con cuidado de no resbalar y caer al mar. No dejaba de pensar en la joven y en si estaría bien allí sola, en una cueva llena de bandidos. Había conseguido librarse de los dos vigilantes, aunque desconocía cómo lo había logrado, pero en el interior seguramente fueran muchos más.

''Eso ya no es asunto tuyo. Sigue''.

Además le había hablado de una recompensa. Lo cierto es que aquella mujer parecía que provenía de una buena familia, a juzgar por sus ropas y sus modales. Y si se trataba de una recompensa económica sería fantástico: había ahorrado lo suficiente como para emprender mi viaje y salir de las islas, pero un poco más de dinero era siempre bienvenido. Negué con la cabeza, apartando aquellos pensamientos; parecía una mercenaria.

''Olvídate de este asunto. Sube''.

Estaba a punto de alcanzar la parte superior de aquel camino rocoso cuando me pareció oír un grito. Me detuve y cerré los ojos, atenta por si volvía a escucharlo. Resoplé. ‘’Maldita sea’’.

Antes de darme cuenta estaba volviendo sobre mis pasos, bajando de nuevo por las rocas todo lo más rápido que podía. Cuando mis pies pisaron de nuevo la arena tenía un par de cortes en la planta del pie derecho, aunque superficiales. Me apresuré en entrar en la cueva, oscura como la boca de un lobo. Mis ojos tardaron unos segundos en acostumbrarse a ver entre aquellas sombras.

‘’Ahí está’’. La mujer estaba de pie, parada, delante de lo que parecía un enorme lago. Al parecer lo del grito sólo había sido imaginaciones mías. ¿Debidas a qué? ¿Acaso estaba preocupada por lo que pudiera pasarle?

-Mi nombre es Eonishia Aldrich-me presenté como ella había hecho antes. Si íbamos a estar más tiempo juntas lo mínimo que debíamos saber la una de la otra era el nombre al menos.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Miér Jun 11 2014, 23:38

Mis ojos tardaron un poco en acostumbrarse a la oscuridad sin estrellas que reinaba en el interior de la cueva, pero no fue nada especial para alguien como yo, un ser de la noche, además de que al poco rato de camino encontré una antorcha clavada en la rocosa pared. Si solo fuese ese mi descubrimiento estaría bien, pero claro, no podía ser así de sencillo. Junto a la antorcha también había un hombre, no tan corpulento como los de la entrada, y con los años pesándole en el rostro, pero un hombre humano de todas formas.

- ¿Regger, eres tu? Ya pensaba que te habías olvidado de traerme la pipa que me debías. - mencionó seguramente pensando en uno de los dos de antes, los cuales estarían disfrutando de su chapuzón ahora. Me presenté ante él, plantándome ni lejos ni cerca, y por un instante todas sus arrugas desaparecieron de vista. - Tu no eres Regger... - "Y gracias a Dios." pensé en mis adentros.

- Y tu no eres el líder, ¿me equivoco? - comenté observando el lugar. No mucho más allá había una especie de río subterráneo que olía a mar, y en la orilla, un bote. - ¿Quieres saber dónde están tus amigos? Tengo un mensaje para ti de su parte. - continué con una sonrisa maliciosa.

El hombre, embobado, se acercó un poco más a mí, ignorando el peligro que eso conllevaba. Nuestros ojos se entrelazaron y una vez más dejé fluir la magia de sangre, inyectándole mi voluntad. - "Ven a nadar con nosotros", dijeron. - sonreí plácidamente y él dejó ver un tick en su brazo izquierdo pero, en vez de salir por donde vine como suponía que haría, saltó dentro del agua dentro de la cueva, pegando un potente chillido afeminado. Eso sí que fue raro... Tal vez necesitaría un aperitivo si tenía que seguir usando la hipnosis, pues después pasan cosas como esta...

- Mi nombre es Eonishia Aldrich. - Supe que estaba parada tras de mí, aunque aún no era capaz de descifrar el motivo. - No teníais por qué venir. Ya me mostrasteis el camino... - pero aún así, una persona más una persona menos, ¿qué más daba, no? Lo que yo quería era recuperar mi colgante y cuanto antes mejor. Si venía o no no iba a cambiarlo. Y entonces tuve una revelación: el bote. Si debía de usar el bote bebería de manejarlo... Debería de hacer el trabajo... Y además... Refunfuñé por lo bajo, girando mi rostro hacia el de Eonishia. Mostré uno de los pucheros que tanto me salían y con ojitos de cachorro degollado dije: - No se remar... -
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Sáb Jun 14 2014, 12:39

- No sé remar...

Me quedé unos segundos observando a  Alexandra, con una expresión seria en la cara al ver el puchero que, por otro lado, se había formado en el rostro de ella. La idea de que provenía de una buena familia iba cobrando cada vez más fuerza; era verdad que podía estar equivocada, pero aquel carácter parecía más bien propio de una niña mimada. No me agradaba la idea de que, en cierto modo, me estuviera utilizando para hacer el trabajo pesado, aunque me moría de curiosidad por saber qué era aquella cosa que quería recuperar y cómo era el interior de aquella cueva. Y ya que había llegado tan lejos no iba a dar vuelta atrás.

-Está bieeen-dije alargando la última palabra, suspirando-. Remaré yo-no era ninguna experta en remar: de hecho, la única vez que lo había remado había sido  en una ocasión, cuando era pequeña, en la que construí una barca con ayuda de mi padre y que después probamos en un estanque que había cerca de casa. Simplemente había que impulsarse con ayuda de los remos.

Me acerqué a la orilla del lago. El bote estaba amarrado en una estalagmita, flotando sobre el agua. Metí los pies en esta para  alcanzar  el bote con la mano y acercarlo hasta la arena. ‘’Está helada’’, pensé, notando como el frío subía por mis piernas. Arrastré la barca y esperé a que ella subiera. Después, empujé el bote hacia el agua y monté, mojando parte de esta y salpicando algunas gotas al hacerlo.

-Veamos…-dije tanteando con la mano la base del bote hasta dar con uno de los remos. Seguí buscando, pero no encontré nada más-. ¿Sólo hay uno?

Volví la vista atrás, hacia donde habían estado antes los vigilantes por si el remo que faltaba estaba allí y lo habían pasado por alto… Mas no había rastro de él. Quizás se había perdido, quizás lo habían robado, se lo habían llevado o vete a saber qué. El problema era que se había complicado la situación para llegar a la otra orilla.

Introduje el remo en el lago, agarrándolo por el extremo, y lo moví hacia la dirección contraria a la que queríamos ir, venciendo la fuerza del agua. Sin embargo, la barca se balanceó y giró hacia la izquierda, como si fuese a describir un círculo. Antes de que Alexandra protestase, saqué el remo y lo introduje de nuevo en el agua pero al otro lado del bote y repetí la operación. Remé con demasiada fuerza y la barca giró hacia la derecha.

‘’Maldita sea, estamos dando vueltas’’, refunfuñé para mis adentros. Volví a probar suerte, esta vez moviendo el remo con más suavidad dentro del agua para evitar que girase tan bruscamente y, muy lentamente, conseguir avanzar.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Lun Jun 16 2014, 21:21

Al final había sido una buena idea aliarme con esta joven. No solo decidió, por propia voluntad, ocuparse del trabajo, sino que además, de forma un poco brusca, acercó el bote a mí para no mojarme. Sonreí y subí con elegancia, sujetando la parte delantera de mi vestido, y una vez sentada en el asiento, manteniendo un equilibrio digno de una dama, ella también lo hizo. Al subir, me salpicó un poco, pero ni ella se dio cuenta de ello ni yo le di demasiada importancia. Después de todo mi piel no era tan débil como para sentir el frío como la humana, lo cual me hizo pensar en que ella sí sufriría por ello, pero lo dejé pasar. Finalmente encontró lo necesario para realizar aquella acción tan bárbara y, sin mucho éxito en su inicio, empezamos a fluir por el agua.

- No se os da muy bien... - comenté con el propósito de iniciar una conversación, pero después me olvidé de ello. Preferí observar las viscosas paredes de la cueva, y es que solo las podíamos percibir cuando ya nos encontrábamos a un par de centímetros de ellas. Lo cierto es que hasta para mí aquel lugar era bastante más oscuro de lo que me gustaría que fuese. - Un poco más a la derecha. - ordené con tono más o menos educado, y así empecé a guiarla entre las tinieblas.

Agudicé el oído. - ¿Qué es eso...? - Sin percatarnos rozamos el bote contra una roca medio escondida del fondo y un eco resonante rebotó por la cueva, ocasionando que "eso" que había llamado mi atención se pusiese en movimiento. Una bandada de murciélagos empezaron a revolotear pegando chillidos por todas partes. Agaché la cabeza y también yo pegué un ligero grito, hasta que finalmente todo animal volador terminó de alejarse de nosotras. - ¿Se fueron...? - pregunté con voz aguda. Lo cierto es que no me gustaban demasiado esos demonios cazainsectos. Por no decir que me molestaba el que los asociaran a nuestra raza. Pero no tuve mucho tiempo para reponerme, pues una luz nos dio la bienvenida al cruzar una esquina. Al fin parecíamos llegar a tierra firme.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Mar Jun 17 2014, 17:31

Lentamente seguí remando, alternando  derecha e izquierda a la hora de introducir el remo en el agua para que la barca siguiera un rumbo más o menos recto. La parte del vestido que cubría mis piernas estaba bastante mojada por las gotas que caían cuando pasaba el remo de un lado a otro del bote. Unas pequeñas  gotas de sudor aparecieron en mi frente cubierta de mechones verdes  por el esfuerzo. Por mucho que intentase vislumbrar lo que había delante de mí, aquella cueva estaba oscura como la boca de un lobo. Y fría. De vez en cuando una corriente de aire recorría aquel pasadizo de un extremo a otro y podía notar la humedad de las paredes de roca. Aquel lugar hacía que sintiera escalofríos.

- ¿Qué es eso...?

-¿Qué es qué?-respondí a la vez que movía el remo por el agua. De pronto, el bote chocó contra una roca, una roca que me había sido imposible esquivar y a continuación nos vimos envueltas por los agudos chillidos de los murciélagos que habían estado observándonos en silencio hasta entonces. Cubrí mi cabeza con mis manos, escuchando a mi lado también el grito de Alexandra hasta que desaparecieron de la cueva. Me quedé unos instantes inmóvil; aquel ruido había sido suficiente como para advertir a los ladrones de nuestra llegada. Ambas guardamos silencio durante unos minutos que me  parecieron una eternidad, únicamente concentrada en controlar los latidos de mi acelerado corazón, esperando a escuchar de un momento a otro la voz de alguno de los bandidos proveniente de  la otra orilla. Mas no se volvió a escuchar nada más.

Continué remando y, no muy lejos de donde estábamos, se comenzó a apreciar el reflejo de una luz en la superficie del agua. Aproximé todo lo que pude la barca a la esquina rocosa, con cuidado de no chocar contra ella y observamos lo que había más allá.

Una antorcha colgaba al lado de un hueco en la pared, cuya altura era la de un humano de mediana estatura, lo que supuse que sería la entrada. Por la forma de los bordes que tenía se podría decir que dicha abertura había sido obra en un principio de la naturaleza y que después había sido agrandada por la mano del hombre. A la derecha de la entrada había otro pasadizo que se perdía en la oscuridad. Allí donde acababa el agua, en la orilla, había otra barca sobre la arena y después el suelo de la caverna pasaba a ser roca. Y lo más importante: no había guardias.

-Un descuido por su parte-murmuré.

Una vez en tierra, arrastré el bote hasta dejarlo junto al otro y echamos un vistazo a la entrada. Unas escaleras formadas en la roca bajaban y torcían hacia la izquierda. El ruido de voces, gritos y carcajadas llegó hasta nosotras. Le hice un gesto a la joven y bajamos las escaleras con cuidado. Al final de ellas había una puerta ligeramente abierta.

Al mirar por ella pudimos ver el interior de una amplia sala con una forma a un círculo, pues no era totalmente regular. Las antorchas colgaban por la pared de piedra iluminando con luz tenue el lugar, pues había algunos puntos de la sala que estaban totalmente sumidos en sombras. Una mesa larga y rectangular se encontraba en medio de la estancia, en la cual había hombres que bebían, comían o dormían sobre ella, completamente borrachos. Algunos cantaban canciones mientras levantaban y hacían chocar sus jarras de cerveza, salpicándolo todo, otros parecían jugar a un juego de mesa en el que usaban fichas de madera y apostaban su botín. Dos de ellos habían desenfundado sus dagas y daba la sensación de estar a punto de iniciar una pelea. Las demás armas y pertenencias de todos ellos se apilaban en una de las paredes de la sala.

En una gran butaca de madera se sentaba un hombre de mediana edad, de barba poblada y negra, con el pelo recogido en una larga trenza, de aspecto fiero, tras el cual se podía divisar otra puerta de madera.

Volvimos por donde habíamos bajado antes de que cualquiera de ellos pudiera darse cuenta de nuestra presencia. -¿Qué hacemos ahora?-le pregunté , al amparo de la luz de la antorcha.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Vie Sep 12 2014, 22:24

Bajamos las escaleras y observamos la escena que se encontraba al final de estas, detrás de una pesada puerta entreabierta, en una enorme sala de paredes rocosas. Ahí estaban reunidos los que debían de ser los bandidos de la zona, ejecutando acciones de lo más bárbaras, sin razón ni educación alguna. Más que nada en el mundo, odiaba toda aquella vulgaridad. No podía siquiera observar con atención, imaginando que también yo, en un pasado lejano, llegué a formar parte de esta raza. No lo soportaba...

Subimos una vez más para no ser descubiertas y la joven de cabellos verdes, Eonishia Aldrich, preguntó en voz silenciosa cual sería nuestro próximo paso.

Lo cierto es que tampoco yo estaba del todo segura... No dudaba de mis habilidades, pero aún siendo humanos eran bastantes los hombres que ahí se encontraban. Y después de todo, estábamos en tierras de brujos. No podía estar segura de qué clase de personas se trataban...

- No sé qué clase de cosas sean capaces de hacer, pues no estoy acostumbrada ni a la magia ni a estas tierras remotas, pero os habréis dado cuenta de que puedo cuidar de mi misma. - Observé a la muchacha con ojos calmados. Lo más importante, y lo que constantemente resonaba en mi cabeza, era recuperar la joya familiar que tanto apreciaba. Esa era la prioridad. - Seré capaz de tratar con este pequeño problema y vos ya habéis echo suficiente. Si llegaseis a perder la vida ni siquiera yo sería capaz de compensarlo. No me interesa cargar con culpas inútiles y sin sentido. - Una vez más había usado el tono con el que había sido criada. Firme, seguro, superior... Ello la echaría para atrás. Si perdía el control de mi sed y necesitase el alimentarme para recobrar energías no haría más que estorbarme. Además... Nunca admitiría el que no quería involucrarla.

- Si queréis quedaos aquí para llevarme de regreso después. - finalicé la conversación dándome la vuelta y volviendo a bajar las escaleras con firmeza. Abrí la pesada puerta de par en par y me planté en el interior de la sala recibiendo las miradas de aquellos que no estaban demasiado borrachas para fijarse en mi irrupción. Levanté mi rostro con orgullo y con voz autoritaria me dirigí al del sillón del fondo. - ¿Sois vos el líder de este lugar? -
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Lun Sep 15 2014, 21:48

Esperé la respuesta de la joven, que también parecía indecisa sobre cuál era el siguiente paso que debíamos dar. Las llamas de la antorcha danzaban a causa de la ligera brisa que llegaba desde el mar.

- No sé qué clase de cosas sean capaces de hacer, pues no estoy acostumbrada ni a la magia ni a estas tierras remotas, pero os habréis dado cuenta de que puedo cuidar de mi misma-dijo la joven.

‘’No sé yo…’’, pensé, con cierta ironía, pues, si bien era verdad que se había librado de los guardias de la entrada de la cueva sin mi ayuda, me había necesitado para que la guiase hasta allí, primero bajando por el camino de rocas y luego remando hasta llegar a la orilla en la que nos encontrábamos en aquel momento. Sin embargo, me abstuve de hacer comentarios que pudieran molestarla y seguí escuchando lo que me decía.

- Seré capaz de tratar con este pequeño problema y vos ya habéis hecho suficiente. Si llegaseis a perder la vida ni siquiera yo sería capaz de compensarlo. No me interesa cargar con culpas inútiles y sin sentido-continuó con tono seguro y firme.

‘’Y será verdad que se va a atrever a entrar ahí’, alcé una ceja, algo incrédula. No era una persona especialmente miedosa o que huyese en cuanto la situación se pusiese un poco difícil, pero cualquiera que tuviera dos dedos de frente sabía que era realmente peligroso entrar en esa sala, sólo y desarmado, donde se reunían un montón de bandidos, fuertes y corpulentos. Quizá tuviera suerte y el hecho de que estuviesen borrachos la ayudase a cumplir su cometido, porque, desde luego, aquel no era asunto mío.

- Si queréis quedaos aquí para llevarme de regreso después.

-¿No sabías cuidar de ti misma?-murmuré en voz muy baja, encogiéndome de hombros, cuando ella se alejaba escaleras abajo. ¿En eso me había convertido? ¿En un remero?-Bah-bufé, molesta, sentándome de piernas cruzadas sobre la arena de la orilla, apoyando la barbilla en la mano. Comencé a jugar con los granitos de arena, usando mi telequinesis para originar una espiral que iba subiendo cada vez más y más; la antorcha de la pared proyectaba la sobra de la espiral sobre la arena, como si fuera una serpiente oscura. ¿Qué debía hacer? ¿Ir con ella o esperarla tal y como había dicho?

‘’Tarda mucho’’, me levanté, impaciente. No era asunto mío lo que Alexandra se trajera entre manos, aunque por otra parte no quería dejarla a su suerte. Bajé las frías escaleras de piedra que conducían a la sala en la que se encontraba la banda de los bandidos y me asomé, con cuidado de que no se percataran de mi presencia, por el hueco que había dejado la pesada puerta de madera. Alexandra estaba parada a cierta distancia de la mesa alrededor de la cual estaban los ladrones; algunos la miraban estupefactos, como si creyeran que estaban viendo un espejismo y que no era real, un par de ellos más se habían quedado dormidos a causa del alcohol y los que restaban habían dejado de beber y habían clavado en ella una mirada seria y que no albergaba nada bueno. ‘’Mal asunto’’, me dije. El hombretón que estaba sentado en el sillón, el líder, al que se había dirigido Alexandra, estaba tan asombrado como el resto.

-Bueno, bueno, qué tenemos aquí-se inclinó hacia delante, apoyando los codos en la mesa y su cara en sus manos-. Debería matarte, jovencita, por atreverte a entrar aquí, pero hoy me siento generoso: dejaré que te vayas a la cama como una niña buena y olvidaré que has estado aquí-aquella respuesta me había dejado atónita. ‘’Venga, vámonos’’, esperé interiormente que Alexandra aprovechara su buena suerte y nos marchásemos de aquel lugar; sin embargo, ésta parecía que decía algo que no escuché bien del todo, pero que no debía haber sentado bien a aquellos hombres, pues muchos de ellos se levantaron de un salto y sacaron dagas y navajas, dispuestos a abalanzarse sobre ella. Sobre mi mano ya flotaba una piedra que sería arrojada contra el primero que se acercara a la joven.

-¡Calma muchachos!-rió a carcajadas el líder de la banda, que se recostó sobre su gran sillón-. Vaya, vaya, ¿así que la pequeña nos ha salido peleona?
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Jue Sep 18 2014, 04:18

Mostré una leve reverencia a modo de saludo, más por costumbre que por cortesía. Que ellos fuesen unos bárbaros no iba a convertirme a mí también en una.

- Me marcharé. Ni mucho menos es mi intención quedarme en este lugar. Tampoco me interesan vuestros tesoros manchados en sangre. Pero antes, quiero que me devuelvan lo que me pertenece, si es que aquí es donde se encuentra. -

En todo momento no salí de mi forma de hablar limpia y educada, pero al parecer el tono arrogante de mis palabras no llegó a agradar del todo a los "hombres" ahí sentados, escoria de la humanidad. Algunos de ellos se levantaron dagas en mano, pero lo único que recibieron por mi parte fue una mirada llena de indiferencia. Después de ese pequeño alboroto el jefe del grupo volvió a acallar a sus secuaces y se dirigió a mí una vez más. Al mismo tiempo pude notar una presencia detrás de mí y disimuladamente solté un poco de aire, como si de algo parecido a un suspiro se tratara.

- ¿Peleona? - repetí fingiendo ignorancia. Por supuesto que conocía la palabra, pero no me gustó nada el uso que le dio. Y menos aún refiriéndose a mí con ella. - He venido a discutir con el lider de los bandidos de forma educada. Hasta el momento no os he ofendido de ninguna manera. -

El hombre barbudo me miró de arriba abajo, con mirada seria, pero entretenida a la vez. Quisiese o no parecía haberme convertido en el espectáculo de la noche. Bueno, de sus noches, mejor dicho. - Llevas un vestido muy elegante. Y tu forma de hablar... - se levantó de su asiendo y exageró una reverencia, como si quisiese reírse de mí. - Oh, mi alteza. ¡Es mi deber saltar a sus pies y cumplir sus deseos! - Pareciese que representaba una obra de comedia, pues su tono de voz y las risas de sus compañeros no parecían indicar lo contrario.

- Vaya mierda. ¿Sabes, pequeña? Lo que más odio es a las personas con dinero. - entonces se giró hacia atrás y observó su jugoso botín con una sonrisa maliciosa. - Bueno, yo también tengo... - todos se perdieron en una potente carcajada.

En todo momento me mantuve inmóvil, fuerte e indiferente. No sabía de dónde sacaba la paciencia, pero algo me decía que hubo tiempos en los que llegué a estar acostumbrada a esta clase de situaciones, y eso me molestaba. ¿Por qué tenía esa sensación tan desagradable? No quería recordar... ¡No quería recordar nada de aquellos días!

- Busco un colgante de cristal que emite destellos azulados cuando se pone contra la más débil luz. Si me lo regresáis me iré olvidando la humillación que acabáis de mostrarme. -

- Já. Tengo una sugerencia aún mejor, princesita. Me pregunto con qué ganaría más... ¿Vendiéndote a un prostíbulo, o pidiendo un rescate? - Volvió a estallar en carcajadas, como los demás, pero después su mirada cambió. En ella se reflejó algo que imaginaba significaba que no iba a desistir de su "sugerencia". Al parecer la cortesía y la educación no existía entre aquellas paredes de piedra fría...
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Vie Sep 19 2014, 23:14

Agachada junto a la pared escuchaba las palabras del jefe de los bandidos seguidas de las carcajadas de sus subordinados. ’Qué gracioso nos ha salido’’, pensé con sarcasmo oí algo de cumplir los deseos de Alexandra con un tono pomposo y sobreactuado acompañado de más carcajadas. Fue después cuando alcancé a oír la voz de la mujer que se dirigía de nuevo a él, con voz calmada y fría, como si no le importasen las burlas del líder.

- Busco un colgante de cristal que emite destellos azulados cuando se pone contra la más débil luz. Si me lo regresáis me iré olvidando la humillación que acabáis de mostrarme.

‘’¿Un colgante? ¿Estamos metidas en esto por una joya?’’, bufé, en silencio, pasándome la mano por la cara sin terminar de creérmelo. ‘’En fin, ahora no la voy a dejar aquí…’’, continuaba firmemente decidida a ayudarla; la había conducido hasta aquella guarida y ahora no la iba a dejar a su suerte, sola en la boca del lobo. Podía cuidar de sí misma, sí, pero eso no cambiaba el hecho de que los ladrones fueran muchos más.

- Já. Tengo una sugerencia aún mejor, princesita. Me pregunto con qué ganaría más... ¿Vendiéndote a un prostíbulo, o pidiendo un rescate?-estalló de nuevo a carcajadas como el resto de los de su banda y aproveché para echar una ojeada procurando que no me vieran. El barbudo jefe volvió a recostarse en su butaca y colocó los pies sobre la mesa, tirando un par de jarras de cerveza al suelo por las que sus dueños protestaron, pues no había bebido ni la mitad del contenido de éstas-. ¡Silencio!-ordenó y entrelazó los dedos de sus manos apoyándolas en su barriga, como si se estuviera preparando para observar un entretenido espectáculo-. Cogedla.

Los dos hombres que se habían quedado sin cerveza y otros cinco que estaban sentados en el extremo de la mesa más cercano a ella se levantaron aferrando sus dagas y cuchillos y se dirigieron hacia Alexandra con unas intenciones que saltaba a la vista que no eran buenas. El resto de los hombres que no estaban durmiendo debido a los efectos del alcohol, aunque sí estaban más borrachos que los que se disponían a atrapar a Alexandra, miraban a la joven y esbozaban maliciosas sonrisas, mas ella continuaba manteniendo el porte sereno que parecía que la caracterizaba. Uno de los bandidos se adelantó a los demás sonriendo ante ella, mostrando una boca llena de asquerosos dientes amarillentos, algunos de ellos partidos por alguna pelea anterior.

-Vamos, bonita, si no opones resistencia seré bueno con…

No llegó a terminar su frase. Una pequeña piedra, no mayor que el tamaño del puño de un niño, alcanzó al ladrón en la sien derecha, dejándolo aturdido y mareado por un momento, y cayendo al suelo después, inconsciente, antes de que pudiera pronunciar una palabra más. –Uno menos-musité en voz baja pero los bandidos ya habían reparado en mi presencia, por lo que de poco servía esconderse. Me puse en pie y atravesé el umbral que daba a la sala, manteniéndome detrás de Alexandra. El líder no salía de su asombro.

-¡Hoy es mi día de suerte!-dio varias palmadas, riendo-. Resulta que no se me ha colado un ratoncito en mi casa, son dos-colocó el codo en el reposabrazos del sillón y apoyó su barbilla en la palma de su mano-. Así me pagarán el doble.

El jefe chasqueó los dedos y los bandidos volvieron a la carga, rodeándonos y alzando sus armas. Uno de ellos pasó por encima del bandido inconsciente que estaba tumbado en el suelo, no le importó pisar los dedos de sus manos. Los hombres nos miraban babeantes, como un depredador saboreando a su presa antes de cazarla. ‘’Esto no me gusta nada’’,  pensé mirando a mi alrededor y buscando más piedras como las de antes: junto a las paredes y la puerta quedaban los restos de algunos pedruscos y piedrecitas resultantes de la acción de la mano del hombre, de los bandidos en aquel caso, quienes habían creado la entrada ellos mismos derribando el muro de piedra. ‘’Espero que haya para todos’’, comencé a calcular pues sólo llevaba tres piedras en el bolsillo que me había guardado en los bolsillos antes de entrar en la sala. La única ventaja que podíamos tener sobre ellos era que habían estado bebiendo hasta nuestra llegada y aquello podía afectar a sus movimientos y reflejos.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Mar Sep 23 2014, 00:39

Una piedra voladora apartó de mi camino al bestia que se me acercaba babeando como un mono, pero aquello parecía que acababa de empezar. Noté como la joven que me había acompañado se colocaba a mi espalda y el líder de los bandidos parecía alegrarse más aún que antes. Arrugué un poco el entrecejo y antes de que el resto de los hombres se nos acercasen como bárbaros observé cuidadosamente la situación. - Hace años que no participo en un combate... - confesé en voz baja, sin dejar de mantener la compostura. Pero para todo había una primera vez o, al menos, una primera después de mucho tiempo.

Dirigí mi mirada, enrojecida, hacia los dos primeros que se dirigían hacia nosotras como caballos enloquecidos. Mis ojos relucieron más aún y ambos cambiaron su rumbo cruzando sus caminos, chocando inevitablemente y cayendo al suelo, pero... Había consumido demasiado poder... Cerré los ojos de golpe y me tapé el rostro con las palmas de las manos

- ¡Vampiro...! Es un vampiro! - gritó uno de ellos. Abrí los ojos en el preciso momento en el que el tan maravilloso jefe bajaba los pies de la mesa y centraba su mirada en la batalla. Seguía observando entretenido, pero al parecer ahora algo más interesado que antes.

Apreté los colmillos y en un abrir y cerrar de ojos me aparecí en frente de su lider, alzando una mano contra él. A punto estuve de alcanzar su cuello para partirlo en dos, pero una especie de chorro de agua salada me empujó hacia el lado izquierdo. Me derribó y al instante traté de colocarme de pie de nuevo, pero estaba agotada... Busqué a Eonishia con la mirada, pero no parecía irle mucho mejor que a mí. Me levanté lo más rápido que pude y traté de embestir con toda mi fuerza contra un bandido que se me había metido en el camino, pero unas raices salieron del suelo justo debajo mío y se enredaron en mi pie. Rompí la primera con mis propias manos, pero una segunda apareció, y despues otra en el otro pie. Ahora estaba atrapada...

Miré con cierta furia en la dirección del hombre barbudo, que seguía observándolo todo con comodidad. Parecía ser que no era la primera vez que se enfrentaba a alguien como yo... - Vamos pequeña... Es hora de portarse bien... - mencionó uno de los bandidos con malicia, mientras se acercaba a mí con las manos extendidas, como si se asegurase que no hiciese ningún movimiento precipitado, como un animal salvaje.

Su tuviese más sangre... Si pudiese beber al menos una gota... - Maldición... -
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Jue Sep 25 2014, 11:59

Dos de los bandidos se dirigían hacia nosotras dispuestos a apresarnos, babeantes y furiosos. Busqué una piedra en mi bolsillo, preparándome para esquivarlos o atacar; sin embargo,  de pronto ambos cruzaron sus trayectorias, como si fueran simples marionetas, chocaron entre ellos y cayeron al suelo.

- ¡Vampiro...! Es un vampiro!-escuché gritar a uno de los ladrones.

-¿Qué…?-exclamé, dirigiendo mi mirada hacia Alexandra, a la que no podía ver el rostro porque estaba dándome la espalda, aunque podía apreciar que se había tapado la cara con las manos. ‘’Debí haberlo imaginado’’, no era que me fiara de las primeras impresiones, pero estaba claro que, tanto el refinado aspecto como los educados modales de la joven indicaban que no era una persona a la que le agradase mancharse las manos peleando o haciendo el trabajo sucio, por lo que, cuando había visto a los dos bandidos dirigirse hacia el mar sin más, me había extrañado mucho. ¿Qué era lo que había hecho Alexandra en aquella ocasión, que era lo que les había dicho? Ahora me quedaba más claro.

Aunque en aquellos momentos me daba igual el hecho de haber estado en compañía de un vampiro, de haberlo guiado hasta la guarida en la que nos encontrábamos. Teníamos un problema mayor entre manos. ‘’Son demasiados’’, apreté los puños, frustrada. Me había dejado las dagas con las que podía defenderme en casa y mi magia no bastaría para acabar con todos ellos. Cuando miré por el rabillo del ojos a Alexandra, ésta había desaparecido y estaba justo al lado del líder. No tuve mucho tiempo más para fijarme en ella, pues uno de los bandidos se abalanzó sobre mí alzando su daga. Me agaché a tiempo para esquivar su ataque, y el siguiente que me lanzó su compañero moviéndome a un lado. Tuve que rodar a un lado para escapar de las garras de uno de los bandidos que quería saltar sobre mí y aprisionarme; cuando fui a incorporarme, noté un fuerte tirón del pelo que me hizo gritar de dolor. Uno de ellos me agarraba con fuerza de mi melena verde y me obligaba a ponerme de pie tirando de ella. ‘’Como me arranques un solo pelo juro que te…’’, gemí para mis adentros, con rabia. La mano del bandido se aferraba con fuerza a mis cabellos, como si de un momento a otro fuera a arrancarlos.

-¡Jefe!-exclamó, triunfante-. ¡Ya tenemos u…!

No llegó a terminar su frase pues, usando mi telequinesis, había hecho que otra de las piedras del suelo impactara con fuerza en su sien, al igual que con el primero de todos, que seguía inconsciente. Le arrebaté la daga de sus manos y me giré justo a tiempo para detener con ella el ataque de uno de sus compañeros. El filo del arma vibró por el golpe y me hizo retroceder. En un vistazo rápido, observé a Alexandra, atrapada por unas raíces que se habían enredado en sus pies. ‘’No puedo hacer nada desde tan lejos…’’, mi mente pensaba a toda velocidad una solución para ayudar a la joven y escapar de allí con vida. Pero si me daba la vuelta los bandidos aprovecharían mi distracción para capturarme o algo peor. Esquivé nuevamente otro ataque agachándome; la mitad de la flor que llevaba en el pelo cayó al suelo.

-¡Sois una panda de inútiles!-se escuchó de pronto la voz del bandido jefe. El líder, al parecer cansado del espectáculo, se había puesto en pie y golpeaba la mesa con los puños. Los bandidos estaban paralizados por aquella inesperada reacción-. Si estáis en esta banda… En MI banda…-se paseó al lado de la mesa-, es porque sois hombres fuertes… Crueles… Despiadados… ¡No una panda de niñitas con vestidos de encaje tomando el té!-rompió una jarra de cerveza contra el suelo que se quebró en mil pedazos-. ¿Me estáis diciendo que dos pequeños ratones insignificantes pueden con vosotros?-dijo mientras levantaba a uno de sus subordinados por el cuello de la camisa para después lanzarlo contra la pared, furioso-. ¡Ya deberían estar MUERTAS! ¿O acaso tengo que recordaros cómo se hace?-se dio la vuelta y avanzó a zancadas hasta donde estaba Alexandra cogiendo una gran hacha oxidada que había junto a la pared y apartó de una patada al bandido que se dirigía a ella.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Dom Sep 28 2014, 03:42

Los gritos y los golpes del líder paralizaron a la mayoría de sus subordinados, mostrando que el respeto de sus hombres se lo ganaba a golpe de puños en vez de echos y palabras. La clase de persona más bárbara y despreciable, esa era la clase de hombre que era el cabeza de los bandidos, y ahora se dirigía hacia mí hacha en mano, como nada más que una bestia salvaje.

Apartó al hombre que quería hacerse cargo de aprisionar mi cuerpo de una patada y sin darme tiempo a reaccionar de cualquier forma posible otros dos aparecieron por mi espalda, agarrándome cada uno por uno de mis brazos. - ¿¡Cómo os atrevéis...?! - exclamé violentamente, tratando de mantener la calma y liberarme de sus garras, pero estaba demasiado cansada. Había gastado demasiada energía en la travesía hasta la sala secreta de la cueva...

- ¿Qué ocurre, princesa? ¿Acaso se te han podrido los colmillos? - se burló de mi agotamiento, deteniéndose justo frente a mí. Levantó el hacha hacia atrás y alargó su recorrido para agilizar el golpe, y finalmente lo descargó sobre mi vientre, golpeándome con el contrafilo. Mi cuerpo se arqueó y sin poder evitarlo dejé salir un gemido reprimido. En cuanto recuperé el aliento empecé a toser sangre. - Es una lástima... Venderte habría sido mucho más provechoso. - Mostró todos sus dientes en una sonrisa psicópata y volvió a elevar el hacha, esta vez con el filo apuntando a mi cuello; su maravilloso plan trataba de decapitarme... Sujetó el mango con tanta fuerza que se le arrugaron las manos y empezó a dejar caer todo el peso del metal sobre mí. ¿Acaso ese era mi fin...? En ningún momento me digné a apartar la mirada, incluso cuando el filo silbó frente a mis narices, y entonces...

Se oyó un fuerte estruendo y justo después se levantó una fuerte ráfaga de aire que mandó a volar no solo el hacha que a punto estuvo de dejarme sin cabeza, sino al líder de los bandidos. Un cortante viento remolineante inundó la sala por completo, y desde la entrada de la cueva se escucharon los ecos de unas pisadas monstruosas. En cuestión de segundos, levantando una cegadora nube de polvo y agua salada, apareció un dragón blanco derrumbando no solo la puerta de la habitación secreta, sino media pared consigo.

- Llegas tarde, Sebastian... - dije en voz lo suficientemente fuerte para que se me oyera. El dragón centró su mirada dorada en mí, en las raíces que me aprisionaban y finalmente en el hombre que segundos atrás pretendía arrebatarme la vida. Agudizó su mirada y embistió en dirección del hombre con el hacha aún en la mano, mostrando sus filosas garras en la delantera, haciendo gala de su potente rugido.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Jue Oct 02 2014, 11:14

Dos hombres agarraron a Alexandra de los brazos y, antes de que pudiera reaccionar y defenderme yo también había acabado siendo prisionera, y me obligaban a caminar hacia delante como si quisiesen que tuviera una completa y total visión de lo que iba a estar a punto de suceder, pues era lo que me aguardaba. El líder de los ladrones le asestó un golpe con el contrafilo del hacha; no pude evitar cerrar los ojos ante aquella acción y casi noté el dolor de aquel ataque como si yo misma lo hubiera sufrido. Me sentía impotente, estaba agotada por estar esquivando continuamente los ataques de los bandidos y de usar mi telequinesis, por lo que tampoco tenía poder para lanzar otra piedra y ganar algo de tiempo para evitar un fatal desenlace.

- Es una lástima... Venderte habría sido mucho más provechoso.-dijo el señor de los ladrones alzando el hacha para asestar el golpe final. No podía creerlo, ¿de verdad íbamos a acabar de aquella forma?

De pronto se oyó un fuerte estruendo y una potente ráfaga de aire lanzó al jefe de los bandidos por los aires, junto con el hacha que estaba a punto de caer sobre el cuello de Alexandra. Los ladrones que me tenían agarrada por los brazos y yo misma salimos disparados contra la pared que teníamos cerca, aunque por suerte caí sobre ellos. Algunos de los bandidos borrachos seguían durmiendo, ajenos a lo que pasaba; ni siquiera el ruido que hizo el enorme y majestuoso dragón blanco al derrumbar la entrada a la cueva pudo despertarles. Otros se escondían bajos las mesas, acobardados por su presencia, otros cogían sus armas, espadas cortas y medio oxidadas, hachas y puñales, pero las corrientes de aire los hacía perder el equilibrio y los tumbaban antes de que pudieran acercarse siquiera a la criatura, que había desatado su furia contra el líder de los ladrones, el que había intentado matar a Alexandra. Me arrastré por el suelo, intentando pasar desapercibida entre aquella marea de hombres borrachos, atemorizados y desafiantes, que luchaban contra el viento para poder atacar al dragón y defender a su jefe. Una mano se cerró alrededor de mi tobillo y tiró de mí hacia atrás.

-¿¡A dónde te crees que vas!?-gritó uno de los que me habían atrapado, alzando su puñal hacia mí.

No estaba acostumbrada a pelear cuerpo a cuerpo, no lo había hecho nunca, pero en una situación como aquella, en la que el miedo y la adrenalina son dueños de tu cuerpo, le arreé una patada con todas mis fuerzas al bandido en la boca. Chilló de dolor, dejándome libre y me apresuré en alejarme de él todo lo que pude e ir hasta donde estaba Alexandra.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Dom Oct 19 2014, 02:52

Me coloqué de pie como me fue posible, perdiendo por primera vez en largo tiempo toda mi elegancia como señorita. No quería admitirlo, pero aquel último golpe que el ladrón me había asentado había sido más que efectivo. Si Sebastian no hubiese aparecido seguramente aquel habría sido el fin para ambas.

El rugido de mi dragón resonó por la cueva entera y noté el como la joven maga se aproximaba a mí por la espalda. Me limpié la sangre de la comisura de mi labio y tratando de recuperar mi dignidad perdida me giré hacia ella para comprobar que todas las partes de su cuerpo seguían en su sitio correspondiente. Suponía que aquel era el momento adecuado para agradecer su valía, pero no lo hice, simplemente volví la mirada para seguir contemplando a la bestia blanca.

Sebastian lanzó un manotazo, creando rajas en la pared detrás del líder de los ladrones una vez que este lo había esquivado de milagro. El desgraciado empuñó su hacha con más fuerza y la dirigió con toda su fuerza hacia el dragón, pero las resistentes escamas pararon el golpe como si nada hubiese pasado. Mi mayordomo volvió a levantar sus garras y se dispuso a lanzar un segundo ataque, pero justo detrás nuestro aparecieron tres hombres con las ropas medio descuartizadas, pretendiendo capturarnos.

- Sebastian. - ordené con una sola palabra. No me quedaba energías para defenderme y la joven Eonishia no parecía estar en mejor condición, por lo que no me quedó de otra que distraer a mi guardián de la tarea que tanto habría disfrutado ver para proteger una vez más nuestras vidas.

La bestia elevó sus alas y con un fuerte impulso levantó un fuerte remolino que hizo temblar las paredes de inicio al fin. Aquellos que se nos había acercado miraban de un lado a otro desorientados y en ese preciso momento Sebastian alzó sus garras delanteras para agarrarnos en su carrera fuera de la cueva, levantando ligeramente el vuelo cada vez que el bajo techo se lo podía permitir .

Finalmente llegamos a la salida y mi héroe dragón nos soltó con delicadeza a una distancia lo suficientemente alejada. Se giró de nuevo hacia la entrada y con una fuerte embestida derrumbó sus paredes, enterrando a los bandidos con vida bajo la montaña.

Bajé la mirada hacia mi vestido y con un rostro decepcionado empecé a quitar las numerosas manchas a golpecitos. - Mi vestido se ha estropeado. -
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Eonishia Aldrich el Sáb Nov 08 2014, 19:00

Mis ojos no se apartaban del dragón blanco que atacaba con sus garras repetidamente al líder de los bandidos, al ladrón que había estado a punto de acabar con la vida de Alexandra, y con la mía después, si aquella criatura no hubiera aparecido; lo observaba como si fuese un fantasma, un espejismo, como si aún no me creyera que había esperanza de salir con vida de aquella cueva en la que lo único que nos aguardaba era la muerte. Ahora aquel destino era el que le esperaba al líder de la banda de ladrones, pues por mucho que esquivase las afiladas y poderosas garras del dragón e intentase atacarle con su insignificante hacha poco podía hacer  contra él. Era sólo cuestión de tiempo que obtuviese su merecido.

Tres de los hombres que seguían en pie se acercaron por detrás de nosotras, pretendiendo capturarnos y, probablemente, intercambiar nuestras vidas a cambio de la de su jefe.  Una palabra de Alexandra bastó para que el dragón dejara de centrar su atención en su objetivo, aunque probablemente de mala gana, y nos agarró a ambas para salir de allí, dejando atrás a los bandidos, a la cueva y todos los secretos que esta guardaba para siempre, pues, una vez estuvimos a salvo, el dragón derrumbó las paredes de la misma, dejando enterrados a los bandidos.

-Mi vestido se ha estropeado-dijo Alexandra.

‘’¿En serio? ¿Hemos estado a punto de morir ahí abajo y sólo se preocupa por sus trapitos?’’, pensé, irritada, quitándome un poco de polvo de la capa. Alexandra había comenzado a caerme bien, por esa razón había decidido acompañarla hasta la cueva, jugándome la vida en ello en vez de dejarla a su suerte; pero aquellos comentarios eran los que solían acabar con mi paciencia y sacaban a relucir mi lado más hiriente.

Respiré hondo para evitar decir alguna frase sarcástica con respecto al vestido, tenía muchas preguntas que aún estaba sin respuesta. Como por ejemplo…

-¿Y bien?-me crucé de brazos-. ¿Al final encontraste lo que viniste a buscar?-pregunté mirando de reojo al dragón; él era mi segunda pregunta.
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Re: Una dolorosa pérdida (Interpretativo - Libre)

Mensaje  Alexandra Adelia el Mar Nov 11 2014, 12:06

-¿Y bien? ¿Al final encontraste lo que viniste a buscar?- preguntó, y no pude más que responderle con una mirada decepcionada y cabizbaja, pues no; la joya de mi familia seguía en paradero desconocido...

El dragón blanco volvió a nuestro lado y extendió su garra izquierda. No me había fijado, pero durante la batalla Sebastian había procurado atacar siempre con la contraria a la que ahora nos mostraba y, ahora, sabía el por qué; el colgante con la piedra lunar colgaba de uno de sus garfios.

Me adelanté unos pasos emocionada, recuperando al fin mi preciado tesoro. Mi mayordomo había salido al bosque donde supuso que fue perdido para recuperarlo, y al parecer tenía razón. No habían sido ni los ladrones ni ningún otro malhechor de aquellas tierras, simplemente se había deslizado por mi cuello sin percatarme.

- Sebastian... - pronuncié su nombre con gratitud, a la par que abrazaba su fría y escamosa piel. El dragón empezó a irradiar una pálida luz blanquecina y con una repentina corriente de aire, poco a poco, cambió su cuerpo a su forma más humana; humana y desnuda. Después de unos segundos era el brazo del atractivo hombre lo que abrazaba. - Muchas gracias Sebastian. Significa mucho para mí... -

- Lo se, lady Alexandra. - respondió con su típica expresión inexpresiva, pero bastante más dulce de lo normal para aquellos que lo conocieran. - Pero ha sido muy imprudente al alejarse sin decir palabra alguna. - dijo esta vez con severidad, reposando con suavidad sus manos sobre mis delicados hombros. Simplemente sonreí como respuesta.

Me giré hacia la joven y, esta vez con una sonrisa en los labios, pude responder. - Ahora sí. Ahora si que lo he recuperado. Gracias. - se me escapó en un ataque de sinceridad, lo cual hizo que el rojo se apoderase de mis mejillas. Fruncí un poco el ceño para camuflarlo y me volví a girar hacia mi guerrero, enfurruñada. - Sebastian, colócamelo. -

Con la piedra lunar colgando una vez más de mi cuello podía sentir la fuerza de mi familia, los Raziel, fluyendo a través de mi cuerpo, y aunque no quería admitirlo, había recibido alguna que otra ayuda de la maga; más que poca en verdad. Elevé mi cabeza con orgullo y con las mejillas aún algo sonrojadas proclamé como si fuese la propietaria de todo: - Ahora hemos de recuperar el ropaje de mi mayordomo, pero creo apropiado agradeceros como es debido, así que debéis acompañarme hasta que abandone las islas. - me giré esta vez hacia mi dragón. - Partiremos hoy. -

Inicié la marcha acompañada de mi mayordomo, sin duda alguna de que la joven seguiría mis pasos pues, después de todo, era una Raziel.


FINALIZADO


Última edición por Alexandra Adelia el Miér Dic 10 2014, 16:25, editado 1 vez
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