Últimos temas
» Para romper el hielo [Privado][Amaranth-Sabael]
Hoy a las 23:08 por Sabael Bleak

» Amarga ingenuidad, buena voluntad. [Libre 3/3]
Hoy a las 23:05 por Bardo

» Habilidades de Cryz
Hoy a las 21:34 por Sigel

» _•*•_ Lista de Cryz _•*•_
Hoy a las 20:26 por Cryz

» ¿Quieres apostar? [Privado-Seth]
Hoy a las 19:45 por Matthew Owens

» Gabhar
Hoy a las 19:07 por Sigel

» Hoja de Rey
Hoy a las 19:03 por Sigel

» Rapónchigo nocturno iridiscente
Hoy a las 19:02 por Sigel

» La flor de la maldad [Libre] [4/4]
Hoy a las 19:01 por Cryz

» Nymphaea
Hoy a las 19:00 por Sigel


El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Vie Nov 07 2014, 05:38

Continúa de: Concilio (Priv Kuu/Luka)

~  ♠ ~

“El Encanto” anunciaban los pequeños cupones recibidos por la integrante de la organización. Tenía toda la esperanza de que esos dos pequeños trozos de papel significasen “El Encanto de quedarse, comer, bañarse, secar nuestra ropa, descansar y dormir”. El precio por ellos había sido más alto de lo que esperaba; nuestra ropa estaba húmeda, habíamos llamado demasiado la atención y mi mano estaba herida. Del rato que llevaba con la venda-pañuelo, la sangre había dejado de brotar, pero aún sentía ardor y una pulsación incomoda, por lo que probablemente necesitaría desinfectarla y aplicar un vendaje decente.

Las últimas palabras de Luka resonaban en mi cabeza. “¿A qué se refería con que ya calificaba con un hombre?” Probablemente ella aún tenía en su mente la figura del Kamui infantil que había sido su compañero de aventuras y juegos hace tantos años atrás, así como yo aún tenía en mi mente a la pequeña Luka enfermiza que había protagonizado mi primer y único gran amor. Preocupación me causaba eso de que “ya podía morir en paz”; palabras que uno normalmente dice cuando ya se siente realizado en la vida… “¡Pero si aún nos queda tanto por vivir!” reflexioné con desesperación. Si algo era claro, es que no le permitiría morir tan pronto, no justo después de haberla encontrado.

Luego de una breve indicación de la ubicación de lo que sería nuestra posada de elección esta noche, lo mejor fue salir rápidamente del lugar del evento antes de que nos viéramos sin escapatoria de la polémica que se había armado. Había sido un día de locos, de esos que ocurren una vez al año, pero tenía la impresión de que la locura estaba recién comenzando. “¿Que otro tipo de sorpresas me traerás?” pensaba mientras miraba a mi acompañante, la cual a mi juicio se veía algo molesta por lo último que había ocurrido. Bueno, solo una forma de averiguarlo.

– ¿Estas enojada?.- pregunté con la densidad e insensibilidad de un cavernario. Realmente no era la mejor forma de averiguarlo, ya que si lo estaba, sería casi como meter el dedo en la llaga; y si no lo estaba, podría calificar como sobrerreacción o pondría en evidencia que no era capaz de distinguir su estado emocional. Sin embargo, era la única forma que conocía de averiguarlo, y era mejor que pasar todo el camino sumergidos en un silencio incomodo.

– Siento mucho el incidente con la mujer desnuda, debe haber sido un momento muy bochornoso.- intenté sincerarme. – También lamento haberte tenido tanto tiempo con los ojos vendados. Quería terminar rápido con nuestros oponentes, pero al final se extendió más de lo que esperaba.- continué, tratando de excusarme de algún modo de la intencionalidad y echarle la culpa a mi propia inoperancia. – Si es por el beso, no me disculparé por eso. Estoy consciente de que estabas indefensa, y quizás podría parecer que me aproveché de la situación, pero un beso tuyo es un beso, y cada uno ha sido maravilloso. No me arrepiento de nada.- dije con una leve sonrisa, mientras observaba sus carnosos labios sonrosados. Ganas de besarla de nuevo no me faltaban, pero sentí que estaba entrando en un territorio algo peligroso, por lo que decidí abstenerme.

Mientras caminaba, tomé su mano con delicadeza. Su suavidad no tenía comparación, y un leve calor emanaba de ella, contrastando con el estado de nuestros ropajes. – Prometí que una vez que terminara todo eso volvería a tomar tu mano. Espero que aún quieras seguir tomando la mía y caminando juntos.-


Última edición por Kuzu el Mar Ene 06 2015, 00:24, editado 1 vez
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Sáb Nov 08 2014, 14:43

No tenía más opción que seguir a mi compañero ya que él era el que conocía la ciudad y tenía las entradas que arduamente habíamos ganado. Mentira, eso era lo que yo quería pensar y la excusa que daría si alguien conocido nos interceptaba. En realidad, estaba en un estado de confusión un poco… bastante importante. Al fin le había encontrado, mucho antes de lo que esperaba. Se había convertido en un hombre real y fuerte y me alegraba que hubiese sido él quién me robara el primer beso de mi infancia. Por más que dijeran que había cambiado –cosa que no me atrevía a negar- aún me tenía en su corazón y era capaz de protegerme. Por ahora estaba bien quedarme con él.

No sabía que debería de decir; ¿hablar del concurso, del reencuentro, de los años separados o de un tema seguro como lo era el clima? Quizás era mejor poner el foco en el futuro, pero se me estaba haciendo muy difícil dejar de materializar mis expresiones para verbalizarlas. Probablemente era debido al efecto hormonal de Kamui. Entonces él hizo esa pregunta devastadora. “¿Estás enojada?” él sabía que odiaba que me hicieran esa pregunta. Antes solía propinarle un buen golpe o dejaba de hablarle solamente porque lo hiciera. Si estaba enojada eso avivaba el fuego y si no lo estaba me sentía completamente malinterpretada. Después de tantos años eso no había cambiado. Pero yo un poco sí. Suspiré y me volví a mirarle.

El oro de su mirada parecía transparentarse mientras me daba excusas que para mí no tenían sentido. Francamente no había comprendido la escena del nudismo, pero no me había molestado, no al menos al punto de dejar de hablarle y lo de las vendas ya había quedado atrás. Pero decidí disfrutar del momento y aprovechar una de esas raras ocasiones en las que Kuzuryu se disculpaba. Pero… pero ahora me estaba mirando con deseo, observaba mis labios como si yo fuese un pequeño cordero indefenso y él un lobo. “¿A eso le dice disculparse?” me pregunté incrédula. Eso más bien era explicar hechos con algo que definitivamente no era culpa. Ahora estaba reprimiendo una sonrisa bochornosa del momento. Definitivamente se trataba de mi viejo Kuzu.

Miré hacia el frente y reanudé el paso que habíamos estado llevando, sentí su mano sosteniendo la mía, miré nuestras manos unidas, luego su rostro y volví a posar mi vista en el camino mientras continuaba escuchándole. Al parecer ahora era mi turno de hablar, aunque no estaba muy convencida de ello. Quería que él no dejara de hacerlo, escuchar su voz para compensar su abandono de tantos años. Al menos cumples esta promesa le dije ácidamente, pero luego me arrepentí. ¿Acaso estás pensando en cumplir la promesa del pasado también? pregunté, ahora deteniéndome para observarle con expectación. Miraba mi pendiente en su oreja, desprendía un brillo que el mío no era capaz de emitir desde que se habían separado.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Vie Dic 05 2014, 04:47

Continué caminando, esperando alguna reacción en ella a mi comentario, pero lo que recibí fueron palabras llenas de veneno, como el gruñido y la mirada de algún animal abandonado y malherido. Estaba consciente de que la había abandonado durante mucho tiempo, y que nada podría cambiar eso ni recuperar el tiempo perdido, pero no había roto ninguna promesa, y aún estaba dispuesto a cumplirlas todas. Además, ¿valía la pena armar un debate por eso? Las consecuencias parecían estar a la orden del día, con muy poco que ganar. No iba a poder probar nada y solo ahondaría más la herida.

- ¿Acaso estás pensando en cumplir la promesa del pasado también?.-  dijo, sorpresivamente tomando la palabra, y esta vez dando la oportunidad para responder, o más bien, no había oportunidad para no hacerlo. Sus ojos brillantes en la oscuridad de la noche, como el reflejo de la luna sobre el mar, ansiaban una respuesta y no me perdonarían si no se la daba. La observaba de pies a cabeza, y no terminaba de acostumbrarme a que aquella niña enfermiza pero alegre se había convertido en una mujer tan hermosa y fuerte.

- Por supuesto que sí.- repliqué. No había forma de que olvidara esa promesa que había llevado engravada en mi corazón durante tanto tiempo, ni mucho menos había lugar a no cumplirla. - ¿No es acaso este día, luego de tantos años, la prueba viviente de que es una promesa que nunca romperé?.- pregunté, tratando de llegar a una conclusión del tipo lógica. - Además de esto.- apunté con mi mano libre y esbozando una sonrisa sincera hacia el arete que me había regalado, el cual me había acompañado durante todos estos años y probablemente nunca la dejaría caer en el olvido.

Dentro de poco arribamos a nuestro destino. “El Encanto” indicaba un letrero bien iluminado frente a una construcción que destacaba del resto, o más bien no encajaba en el paisaje. Parecía un  mini-castillo más que una posada, solo le faltaba una fosa con cocodrilos para completar la imagen. Una aldaba con la forma de una flor y la cabeza de un león en su centro se imponía majestuosa en la puerta de madera refinada, invitando a ser tocada por todo aquél que situara su vista sobre ella. Extraño fue que estuviese cerrada, “¿Quizás debido a los extraños incidentes que habían ocurrido en las últimas noches?” No podía descartar la hipótesis, ya que se veía luz en su interior. Solo una forma de averiguarlo.

- Hemos llegado, mi bella dama.- dije con una obviedad aplastante. - ¿No tienes arrepentimiento? Si gustas podemos buscar otro lugar.- consulté por última vez. Había la remota posibilidad de que el concurso fuese una trampa, pero tenía esperanza de que no fuese así.

Aldaba:

Off-Rol:
Si gustas puedes hacer que Kuu toque y/o abra la puerta. En cuyo caso, será caballeroso y hará pasar a Luka primero con una reverencia y un - Despues de usted, señorita Luna.- xD
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Sáb Dic 06 2014, 16:54

Mis palabras parecieron haber sido captadas perfectamente y el rostro de mi compañero se transformó, aunque luego volvió a tener aquella especie de máscara inquebrantable. Cuando retomó la palabra, había restaurado esa capacidad chicharachera que tanto le caracterizaba –más en el presente que en el pasado- aunque eso había tenido una especie de evolución, por lo que no me molestaba del todo. Sus palabras, aunque directas eran vagas, por lo que decidí, muy lógicamente y a pesar de todos los latidos erráticos de mi corazón, ponerlas a un lado, al menos hasta verificar un poco su índice de veracidad.

Continuamos en silencio nuestro camino. La noche era estrellada, aunque las luces naturales se opacaban por la iridiscencia de las artificiales de esa ciudad. Me llamó la atención del movimiento que se continuaba, incluso a esas horas. Miré con desdén el cartel de la posada bastante antes de que Kuzu dijera lo obvio: habíamos llegado. Nos detuvimos frente a la puerta –con esa aldaba muy pintoresca por cierto- y me tomé un momento para pensar en mi respuesta. ¿Arrepentimiento? le pregunté levantando una ceja mientras ponía mi mano sobre la baba redonda del león para llamar. Te refieres a… le dije mientras tocaba y hacía un gesto muy explícito. Por supuesto que no, tú dormirás en el piso. No creo que este lugar tenga diván o algo así hice una pausa, tratando de escrutar su rostro que se iluminaba de forma intermitente por la llama del fuego.

Supongo que no habrás pensado en nada extraño… aunque si esa no era tu línea de pensamiento. Lo único que temo es que nos estén esperando con dagas envenenadas para llevarse nuestras pertenencias. Cuando terminé de hablar, la puerta cedió pesadamente y muy sorprendentemente sin ningún ruido de bisagras o arrastre. Un buen hombre de mirada humilde, delgado y con unos pocos pelos blancos en la cabeza escrupulosamente peinados hizo una reverencia y nos instó a pasar luego de observarnos con atención. Intercambié una mirada con Kuzu y tras sus palabras “- Después de usted, señorita Luna.-” y reverencia decidí seguir al buen hombre que nos guiaba con la luz de las velas a través de un pasillo con olor a perfume barato, mitad madera las paredes y la otra mitad con un tapizado verde de flores de mal gusto, a los lados algunas puertas de madera plana con sonidos que emergían de sus interiores que eran algo… bizarros.

Busqué la mano de Kuu y continuamos por lo que me pareció un interminable trayecto hasta llegar a la recepción, lo más ostentoso que había visto hasta el momento, estaba bien iluminada con un mostrador e incluso una campana. Tras de los mismos una señora regordeta con su sonrisa como pegada y planchada en su rostro. De cabello rojo, parecía el nido de una medusa. Intenté no observarla demasiado –ni a los ojos- y me dejé llevar por mi compañero mientras paseaba la vista por el lugar. Era como una maldita cueva o un laberinto con varias puertas en distintas direcciones. Podía apostar que en cada una de ellas había un pasillo como el que acabábamos de atravesar con más habitaciones. Solo esperaba que la nuestra estuviera alejada y no fuera tan pervertida.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Mar Dic 09 2014, 03:33

Había sido enviado a dormir al piso, como un vil perro domestico. Su comportamiento había vuelto a ser el de una princesa riquilla, pero esta noche no me importaba. Estaba cansado y me conformaba con que me dejasen dormir en la recepción con tal de recuperar algo de energía, y estaba acostumbrado a hacerlo en cualquier parte y a cualquier hora, pero ella era distinta, probablemente no podría conciliar el sueño ni siquiera en una cama de mediana calidad.

Realmente no había pensado en nada extraño, era tal cual ella lo había descrito, pero ahora que lo había mencionado, me estaba haciendo unas ideas bastante pervertidas en la cabeza. Empecé a conectar puntos imaginarios en mi cabeza… ¿sería capaz de abusar de mi amada Luka? Una extraña batalla empezó a librarse entre mi mente, mi corazón y mi cuerpo. La observé mientras el sujeto de la posada nos guiaba hacia lo que terminaría siendo la recepción. El tenue brillo que emitían las velas en ese angosto pasillo parecía jugar con los contrastes producidos por las sombras sobre su piel de porcelana a la vez que resaltaba su delicadeza. No cabía duda de que ya no era un niño, pero en ese momento deseaba tanto a esa mujer, que parecía más una bestia salvaje que un hombre.

La suavidad de su mano me sacó del trance y decidí dejar de lado momentáneamente cualquier pensamiento “gracioso” y tratar de reprimir las reacciones fisiológicas que habían tenido lugar. Había visto lo poderosa que era ella, y tenía claro que no tenía oportunidad en su contra si la hacía enfadar, por lo que de momento sería un Kuzu bueno, a pesar de lo cargado de feromonas que parecía estar el ambiente. ¿Qué clase de lugar era este? Una vez que salimos de ese túnel indigno de una posada de lujo, se hizo la luz y llegamos a la recepción que sí era digna de uno.

El hombre que nos había traído hizo una reverencia y se devolvió por donde habíamos venido. Al parecer esa era toda su función en este lugar. Incluso su vela se hacía innecesaria ante la cantidad de antorchas y faroles que se encargaban de iluminar aquella gran habitación. Detrás del mostrador una señora se veía muy feliz de vernos. Su cabello carmesí parecía arder en conjunto con las antorchas del lugar, mientras que la redondez de su cara denotaba lo bien que le pagaban, porque definitivamente no parecía ser la dueña del lugar, más sino una empleada común y silvestre.

- E… esto.- dije tímidamente, sacando y mostrando los cupones que habíamos recibido al ganar la competencia, y sus ojos se iluminaron como los de un bio-cibernético. - Oh, así que son ustedes los hermosos tortolos ganadores del concurso. Pasen, pasen. Y bienvenidos a El Encanto, estoy segura que les va a en-can-tar.- su sonrisa era algo enfermiza y desbordaba una especie de dulzura repulsiva. Sin embargo, sus palabras parecían sinceras; no era lo que esperaba de un concurso arreglado, ¿quizás la posada en sí no estaba involucrada en el fiasco?

- ¿Sucede algo, querida?- dirigí a Luka mientras le guiñaba un ojo, siguiéndole el juego a la recepcionista, no me parecía buena idea delatar nuestro propio fiasco en este momento, no vaya a ser que nos echen del lugar.

Esta vez la señora se encargó de tomar una vela y nuevamente fuimos guiados por un túnel como pequeños corderos hacia el esquiladero. Temí por mi lana, y un poco por el cabello de aquella gorda que parecía tener una oveja de verdad en la cabeza. A nuestros costados continuaba el desfile interminable de puertas, algunas de las cuales emitían ruidos bastante sugestivos. “Se lo deben estar pasando bastante bien” pensé. Sin embargo, a medida que llegábamos a nuestro destino, el escenario comenzó a cambiar, incluyendo el tapizado que parecía ser de mejor calidad, así como el material de las puertas, y los ruidos ya no eran tan audibles. “¿Cuántas habitaciones tiene este maldito lugar?” en serio parecía un castillo y no solo en su fachada externa.

“S-01” se leía en una placa dorada de lo que hasta ahora era la puerta más lujosa que había visto no solo en esta pocilga, sino también en mi vida. La vieja me miró con cara de lujuria y me entregó las llaves de la habitación. - Que lo disfruten.- sus deseos estaban llenos de intenciones ocultas, ese guiño había sido más forzado que el mío, y sin más preambulo retomó su camino de regreso. Tragué un poco de saliva y sostuve con firmeza la mano de Luka, para luego mirarla a los ojos. Al fin estábamos solos, pero no sabía cómo reaccionar ante ese nuevo hecho. - Nuevamente, después de ti, preciosa.- dije en un acto de galantería barata mientras le abría la puerta de la habitación.

Pero lo que vi apenas abrí la puerta me dejó con la boca abierta. Una cama enorme, de un rojo intenso y con forma de corazón. “Realmente, que tipo de posada era esta?”
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Mar Dic 09 2014, 15:02

Me vi obligada a mirar a la medusa cuando dijo lo de los tortolos. Sentí que un suave rubor comenzaba a correr por mis mejillas más intenté que pasar desapercibido restándole importancia. No hice más intervenciones hasta que Kuzu me preguntó si sucedía algo, acaricié su mano entre las mías y negué vehementemente con la cabeza. Nada mi amor, creí que sentí patear al bebé, pero creo que son paranoias mías le dije, con mirada de serpiente, esperando que eso fuera más que suficiente para que esa mujer comiera, cenara, almorzara y desayunara con sus chismes.

“¿Quieres fingir? Mejora eso” mi mirada iba directa a sus ojos, y esperaba que esa patada hubiese sido suficiente para él. Acaricié su mano y la llevé a mi vientre, premeditadamente haciéndome la distraída, pero claro, la mujer no lo dejaría pasar. Mientras tanto, observé como se transformó el rostro de Kuzu después que abrió la puerta para dejarme pasar. Una vez sin esa molestia de recepcionista, pensaba  ir directo a la cama sin rechistar, estaba demasiado cansada para decirle como debían ser las cosas a Kuu ahora que ya éramos adultos, pero mi boca se vio … “impedida” cuando le di un vistazo al lugar.

Nada mal dije olfateando el ambiente mientras me agachaba para ver si tenía mejor recepción olfativa, claro que en vano, pero era un hábito que había adquirido en la sociedad de los brujos. Negué con la cabeza y fui directo a una pequeña campanita que hice sonar dos veces, pausadamente, y de la nada, la puerta se abrió escupiendo a un pequeño de no más de unos trece años, con grandes orejas de… ¿chivo? caídas a los lados y un amplio collar de cuero. Enarqué una ceja, era la primera vez que un chiquillo-bestia me era designado como ayuda de cama. Miré a Kuzu y luego a él. y tú debes ser… rápido de mente como el rayo, el jovencito se acomodó la ropa y dando un paso al frente fingió una voz propia Fergus, su ayudante mi señora le sonreí y le hice una sutil reverencia con la cabeza.

Fergus, mi marido y yo nos vamos a dar un baño vi en sus ojos por un instante la duda por lo que me adelanté a decir No necesitamos agua caliente, ni mucho menos, pero sí un par de cubos de agua y una cena fría saqué de entre mis ropas un par de monedas y se los di con un guiño. El chico asintió rápidamente y como llegó, se marchó, intempestivamente. Miré a Kamui Bueno, ya estoy mojada, no estaría mal entrar limpia a las sábanas le clarifiqué, encogiéndome de hombros.

Sin más preámbulo comencé a desnudarme para ir a la habitación contigua que ofrecía de cuarto de baño. Moría de ganas por acostarme, pero estaba segura que con esa capa de sal sobre mi piel no sería capaz de descansar hasta haber limpiado impurezas con agua dulce. No está nada mal, ¿verdad? Esperaba una pocilga o algo así. ¿Viste como cambiaron las cosas en ese pasillo? Esta habitación es bastante decente, salvo la inexistencia de una apropiada ventilación…
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Sáb Dic 13 2014, 02:20

Todo comenzaba a tener sentido: los cazadores de parejas, las pruebas del evento, la sobrepoblación de ruidos y gemidos extraños de las habitaciones, y la lascivia que inundaba el ambiente, incluida la de la recepcionista. El mundo conspiraba para que Luka y yo estuviésemos juntos e hiciéramos cosas perversas. ¿Me dejaría guiar por el destino y por el complot? Probablemente sí.

- Nada mal.- dijo agachándose y haciendo extraños ruidos nasales. ¿Que acaso intentaba oler el piso? Por supuesto que no estaba mal. Parecíamos haber dado con la habitación más lujosa de una posada creada exclusivamente para fornicar con privacidad. Algo quizás solo reservado para la gente más pudiente, o de estratos sociales altos. - Definitivamente.- concordé con ella.

-Esp…- traté de detenerla antes de que tocara la campanilla. Podría haber sido una trampa, pero sí lo era, era la más extraña que había visto en mi vida, ya que no abría ningún tipo de escotilla en el piso que nos arrojase a un calabozo, ni soltaba a ningún perro. Lo único que hizo fue invocar a un pequeño animalejo, ¿quizás un mirón?. Su collar lo hacía parecer un esclavo sexual, pero ante la inquietud de mi compañera, no tardó en decirnos su función.

“Fergus, un nombre bastante apropiado para un animalejo.” pensé. Luka no tardó en tomar la iniciativa ante el pobre muchacho. - Fergus, mi marido y yo nos vamos a dar un baño.- ¿marido? La observé con un poco de sorpresa. Supuse que había que aguardar las apariencias incluso con el pequeño enano. Sentí como sus palabras habían provocado un calor que se generaba en mi corazón, recorría cada centímetro de mi cuerpo e iba a parar a mi entrepierna. Me había convertido en un pervertido, y Luka era el mejor pimpollo que había visto en mi vida. La deseaba como nunca antes.

- No necesitamos agua caliente, ni mucho menos, pero sí un par de cubos de agua y una cena fría.- dijo el pimpollo… quiero decir, Luka, lo cual tomé como un deseo de ir a dormir lo más pronto posible. Sentí como todas las esperanzas que me había dado la vista de esta habitación se desvanecían en el aire. Sus deseos fueron ordenes para quien ya parecía haberse convertido en su subordinado, y juré haber visto como sus ojos se convertían en un par de aeros ante la propina de mi “esposa”; eso, o se los puso en los ojos para no perderlos de vista nunca más; quizás no era sexual, pero no dejaba de ser un esclavo después de todo.

Seguía repitiendo en mi mente que había sido un día demasiado largo y agotador, y ella me lo continuaba recordando, así como el hecho de que estábamos mojados hasta los codos con agua de mar. Hizo un ademán de agotamiento. - Lo siento, es mi culpa que hayamos terminado así. Aceptaré cualquier castigo que decidas darme.- me disculpé agachando la cabeza en un acto sincero y quizás masoquista.

- No está nada mal, ¿verdad? Esperaba una pocilga o algo así. ¿Viste como cambiaron las cosas en ese pasillo? Esta habitación es bastante decente, salvo la inexistencia de una apropiada ventilación… sus palabras se repetían, como si estuviera buscando reafirmar en mí la convicción de que era un buen lugar a pesar de la extravagancia, pero al final trataba de encontrar alguna falla en la cual defender su propio estatus de princesa. Aún así, la falta de ventilación era algo preocupante, pero no sentía olor a encierro, por lo que quizás había un lugar de donde entrase aire fresco y saliera aquello que solo estas cuatro paredes habían olido desde su creación. Pero nada de eso importaba, ya que de forma natural y obviando totalmente la presencia de un hombre comenzó a desnudarse lentamente.

- N… no está nada mal.- tartamudee un poco. Parecía haber perdido varios puntos de inteligencia, y ahora estaba más preocupado de ver cualquier ápice de lo que Luka iba a dejando a la vista de su propia piel. Sacudí mi cabeza y comencé a desnudarme lentamente también, sacándome la chaqueta y la bufanda tratando de no demostrar mucho pudor ante el acto. - Quizás podríamos venir a este lugar para nuestra noche de bodas, querida.- solté con tono coqueto, quizás con ganas de ser asesinado, ya que no había más necesidad de aparentar, estábamos solos al fin.

De pronto la puerta se abrió y una voz aguda penetró el silencio de la habitación. - He traído los baldes que me pidió, mi señora.- el pequeño ser ignoró completamente mi existencia. Al parecer se estaba tomando muy a pecho eso de ser SU ayudante y no “nuestro” ayudante. - La cena está lista, solo toque la campana y se la traeré en seguida.- su vista no se despegaba de ella, estaba totalmente embobado ante su nueva ama. Decidí mantenerme al margen de la conversación. - ¿Segura que necesita estos baldes? Preparé un baño caliente con burbujas antes de que llegara usted.- agachó las orejas algo decepcionado mientras los dejaba en la entrada, como si hubiera una especie de barrera invisible que le impidiera ingresar a la habitación.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Dom Dic 14 2014, 22:42

Se me habían ocurrido un par de cosas para decirle cuando aceptó la culpa del día, sin embargo estaba demasiado cansada como para darle la importancia que requería. Me detuve en seco cuando vi que él también comenzaba a desvestirse. Probablemente creyó que nos bañaríamos juntos, como algunas veces en nuestra niñez y comenzaba a exteriorizar mis pensamientos No estarás pen… mi querido Fergus llegó en el mejor o peor momento, dependiendo de cómo se viera la situación.

Los ojos del jovencito no se despegaban de mi, tentativamente cerré el broche de mi falda, pero luego pensé mejor las cosas, recriminándome a mí misma por haber sido tan lenta. Me acerqué a él y le palmee la cabeza como si se tratara de un pequeño chivito, instándolo a entrar al cuarto. ¿Ah si? le pregunté sentándome en el borde de la cama, cruzando mis piernas. Ya me había deshecho de las ropas en la parte superior de mi cuerpo, sólo me cubría la más interior de mis ropas. Seguro que Fergus había visto cosas mucho más… profundas que el cuerpo de una de sus señoras en ese lugar.

Eres un joven muy dirigente. No desaprovechemos lo que ya preparaste. Me temo que el señor prefiere comer la cena antes, por lo que deberías de traerla ahora mismo y luego ayudar a tallarme la espalda. Mi señor está realmente agotado por los hechos de esta… al parecer era el día de que me interrumpieran porque un pequeño rabo se agitó y los ojos del chico se iluminaron mientras tomaba la palabra ¡el señor ha trabajado mucho en el día de hoy! Yo mismo he visto cómo ha vencido a esos viles truhanes y por eso me he adelantado a prepararlo todo. Es una pena que no pueda ocuparse de su mujer, pero yo la trataré como a una princesa dijo sacando pecho y desapareciendo a toda velocidad por la puerta.

Miré a Kamu y me encogí de hombros. Parece que le agradas le dije ignorando el motivo de sus miradas; antes de que él pudiera hacer nada el chico del collar llegaba precedido de varias sirvientas cargadas con distintos platos. Abrí los ojos de par en par, un cosquilleo en mis piernas me hizo volver a la realidad. Fergus estaba desvistiéndome con presteza y pericia, sus tibios y finos dedos me hacían cosquillas sobre la piel. Negó con la cabeza mientras terminaba con los últimos detalles, mi atención enfocada a él. Claro que estaba acostumbrada a que se ocuparan de mí y mis aseos, pero por lo general se trataba de mujeres las que llevaban a cabo esas tareas.

Mi señora, me ocuparé de hacer que se sienta como la reina de la ciudad dijo con ese acento expediente que le gusta escuchar a todas las mujeres. Antes de que Kuu hiciera alguna intervención le miré fulminante y caminé con la mayor dignidad posible hacia el otro cuarto. Desde la puerta me asomé tras una cortina de pelo rosa Cariño, asegúrate de dejarme aunque sea un plato de comida le pedí , pero mi tono había sonado más cínico de lo que esperaba. Era muy tarde para las disculpas, la puerta se cerró tras de mi y Fergus se ocupó de hacer que emitiera muchos sonidos de satisfacción mientras se ocupaba de mis manos, piernas, espalda y cabello. Masajeó todo mi cuerpo con manos diestras y no pude más que agradecer su discreción para el resto de mi cuerpo.

Al salir, Fergus tuvo el cuidado de cambiar el agua del baño y prepararlo para su ídolo. Sonreí ante la idea y envuelta en una bata caminé directo a la cama. Fergus, cariño, ¿podrías mandar a lavar nuestras mudas para mañana? Me aseguraré de que tengan una buena propina guiñé un ojo y despedí por mi parte al pequeño. Quizás Kuzu tendría algo más que pedirle. La comida olía apetitosa, pero temía acercarme a ver si quedaba algo ya que sentía cierta… hostilidad de parte del hombre que me acompañaba. Deben de haber mantas calientes en el ropero le informé cuando estuvimos solos sin mirarle y sin más me escondí tras las suaves sábanas en aquel colchón mullido y cómodo.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Jue Dic 18 2014, 02:39

Luka… estaba siendo demasiado atenta con el pobre chivato… tenía claro que ella era mujer, y como mujer probablemente le gustasen las cosas tiernas… pero me costaba anticipar su actitud. Probablemente lo peor de todo era que Luka había dejado de desvestirse. “Jodido chivo inoportuno.”

Traté de reclamar ante el hecho de que yo quería cenar antes del baño, pero cuando intenté hacerlo, mis pensamientos se vieron interrumpidos por el desborde de entusiasmo que rebosaba el animalejo. “Si, es verdad que he trabajado mucho el día de hoy, más que nunca de hecho, y agradezco que lo hayas preparado todo, ahora lárgate, que de mi mujer me ocupo yo” quería decir, pero el infante era más loco que una cabra. Su velocidad era inigualable, y así como había venido, había desaparecido, dejando en su rastro el amargo sabor de la derrota.

Observé con mi cara más neutra a Luka, así como tratando de buscar respuestas sin influir en sus palabras. - Parece que le agradas.-” bueno, gracias por la aclaración, capitana obvia. no me servía agradarle ahora, pero estaba en una situación complicada, de esas en la que hacer una barricada en la puerta es la única salvación, y el precio era parecer un “sobrereaccionador”.   Lamentablemente mi plan malvado no dio frutos… ni germinó, ni siquiera alcancé a plantarlo, ya que como se fue, volvió Fergus, pero esta vez venía acompañado.

Casi como una distracción más que un servicio, terminé embobado por la presencia y exuberancia de las distintas sirvientas. Aunque sus trajes eran los típicos de una empleada doméstica, sus cuerpos y sus caras parecían los de una reina de belleza. En un momento dejé de prestarle atención a Luka. Era más interesante ver como aquellas bellezas ordenaban la mesa y servían los platos, haciendo poses algo sugestivas y lanzándome miradas llenas de lascivia. En un flash de lucidez mental, recordé que Luka aún existía, pero cuando me voltee a mirarla, estaba casi desnuda, el pequeño bribón con las manos en la masa.

Le lancé una mirada fulminante, pero apenas mis músculos mandibulares estaban recibiendo la orden de ser abiertos, ella contraatacó con una mirada el doble de fulminante, para luego regalarme una vista de su delgada y curvilínea espalda; y de su blanco y esponjoso trasero, de ese blanco donde nunca ha llegado el sol. Definitivamente mataría a ese chivo cuando menos se lo esperase, pero por el momento decidí disfrutar de la vista gratuita.

- Cariño, asegúrate de dejarme aunque sea un plato de comida.- dijo antes de perderse detrás de la puerta del baño, y por alguna extraña razón me empezó  dar hambre, y mucha. Era un instinto que venía de lo más profundo de mi ser y que amenazaba con comerse hasta la mesa, pero una dulce y sensual voz me detuvo. - El señor Fergus es muy travieso, pero es completamente inofensivo.- trato de desviar mi atención una de las sirvientas mientras se desabrochaba la camisa, dejando ver ante la luz pública un escote digno de los dioses que se había mantenido oculto hasta ahora.

- Mi nombre es Frey, y junto a mis compañeras, estamos aquí para servirle, así que relájese y deje que nos encarguemos de todo.- susurró a mi oído, mientras desnudaba mi torso con presteza. Las otras dos sirvientas se acercaron por atrás y comenzaron a masajear mi espalda superior, cuello y mis hombros de forma profesional, mientras Frey tomó un plato y me dio de comer como si fuera un monarca… o quizás un niño… o un niño monarca. Una de ellas tenía manos suaves como la seda, y sentía que mi cuerpo endurecido era indigno de regocijarse en su suavidad; la otra parecía ser una mujer-bestia, ya que con sus manitas me amasaba como si se tratase de una gata. Me encontraba en el paraíso, de no ser porque los gemidos de Luka se escuchaban hasta la recepción. “¿Qué rayos estaba pasando ahí dentro?” lamentablemente las explicaciones tendrían que esperar… quizás toda una eternidad.

Una vez que los gemidos se detuvieron, entré en pseudo-shock. No tendría derechos a represalia si ella me encontraba en ese estado, así que cuando aún quedaba la mitad de los platos con comida, despaché a las sirvientas, no sin antes darles una buena propina por sus servicios. Puse mi mejor cara de pocos amigos, y lancé una mirada asesina a Luka una vez que salió del baño, la cual lamentablemente ya no mostraba demasiada piel. No tenía caso atacar al afortunado chivo; era un niño… o un enano… o una mascota… y sabía que nada malo podría haber pasado ahí dentro.

Luego de que ella mandase a su esclavo personal a lavar nuestra ropa, el mismo se acercó a mi, con ojitos expectantes y llenos de brillo. - ¿Desea algo más, mi señor?- “¿Algo más? ¿Acaso él sabía…?” detuve mis pensamientos en seco cuando me guiñó un ojo. Quizás era el “servicio de la casa” normal para los huéspedes de esta habitación. - ¿De hecho sí, podrías traerme alcohol, hilo de seda y una aguja?- rompí el silencio. Mis deseos fueron órdenes, y en un abrir de cerrar de ojos cumplió mis demandas. - Es para la herida de su mano, ¿no? Ese fue un movimiento muy sucio.- dijo, y me sorprendió que alguien más lo haya notado. Sin más que añadir, Fergus hizo una reverencia y se retiró de la habitación.

- Deben de haber mantas calientes en el ropero.- demandó la princesa, sin saber aún si las quería para ella o eran para que yo durmiera en el suelo. Sea como fuese, decidí ser un buen hombre luego de dejar momentáneamente de lado los implementos para curar mi herida, busqué en el ropero; había dos mantas del tamaño de la cama. Tomé una y la puse sobre ella, luego fui a la mesa y le llevé un plato con comida a Luka. - Debes alimentarte, están buenas y no envenenadas, yo mismo lo comprobé.- dije con orgullo y una sonrisa. Le di un besito en la frente y me dirigí al baño. - Espero que no te quejes si me tardo, tú misma te tomaste tu tiempo, ¿no?.- dije en un intento por hacer justicia y usar sus propias acciones en su contra.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Jue Dic 18 2014, 14:48

Debajo de las sábanas me sentía culpable por haber dejado a Kuzu allí solito comiendo su comida y por las miradas que le había echado, más por hacerle dormir en aquél sofá con una cama tan cómoda y suave pero lo peor era que había olvidado completamente acerca de su herida en la mano. No es que yo fuera una mujer elfo que pudiera ir por la vida curando, pero… bueno, podría intentar… no, definitivamente no jamás había tenido la necesidad de coser algo y para la moda que se estaba generando de que las jóvenes brujas amas de casa tenían que saber hacer las tareas del hogar había interpuesto mi salud por delante como una excusa. Claro, no a la primera, pero cuando me había cansado de sufrir la derrota.

En el pasado había intentado aprender a cocinar para enamorar a los hombres, más mis pasteles tenían forma de popó de lobo, las galletas eran tan duras que podían ser usadas como proyectiles y las infusiones tan fuertes que eran capaces de levantar muertos de sus tumbas. En cuanto al arte, solamente había sido dotada en la música, que practicaba desde pequeña. Intentar cantar estaba fuera de discusión y mis dibujos y pinturas eran muy abstractos para las mentes viejas y cerradas de la audiencia de Beltrexus. Con relación a la costura entonces, terminaba con las manos llenas de agujeros y la tela con puntadas discontinuas y errantes. Era mejor tejiendo y haciendo croché, pero según mis amigas, eso era cosa de ancianas, por lo que cuando se trataba de las reuniones de las chicas de alta sociedad yo siempre tenía algún libro a la mano.

…No que los libros fueran algo bueno en ese momento, ya que ellas inteligentes como eran no veían la necesidad de expandir su conocimiento, por lo que me veía obligada a debatir con hombres poco interesantes, llenos de espinillas, sudorosos o de dientes como de roedor. Uhg, se me ponía la piel de gallina de pensar en aquellos brujos pálidos, enclenques y engreídos. Lo contrario a ese Kuzu que por un mal sino había nacido sin la fuerza de los elementos. Aunque no podía blasfemar a su madre, una humana que lo proveyó de una fuerza de voluntad inimaginable, músculos y fuerza además de una piel asoleada y esa simpatía rara de esa raza.

Sentí un peso sobre mi cuerpo y no sabía que pensar –aunque me inclinaba a algo pervertido tratándose de su nuevo yo- por lo que me destapé solamente para encontrarme con una nueva manta encima y un plato de comida servido en mi regazo. Me quedé boquiabierta y sin aliento para decir nada. Fui besada en la frente y él se retiró, así, sin más. Y se fue, dejándome sola con la comida, la deliciosa comida.

No tenía idea de lo que había comido, pero ahora me sentía completa y tibia por dentro y por fuera. Todo ese tiempo desde que nos habíamos separado, desde que Sol había muerto había sentido una especie de vacío que no me dejaba ser una persona completa, hasta esa noche. Kuzu y Fergus estaban en el baño y yo me dejé estar, abrazando al sueño con modorra y paz.


Abrí los ojos y la oscuridad me golpeó como un balde de agua fría. Cosas estaban levitando a mi alrededor, cosas de todo tipo y algunas estaban tan próximas a mí que me asusté creyendo que era alguien que me estaba acechando. Tardé un par de minutos en asimilar que todo el caos y el desorden que ahora estaba viendo frente a mis ojos -que comenzaban a adaptarse a la oscuridad- se debían a mí. Intenté tranquilizarme pero fue en vano, los sollozos que brotaban en mi pecho no se detenían. No sabía dónde me encontraba y no reconocía el lugar.

En medio de la oscuridad vi una figura moverse y un brillo conocido. Mis pesadillas habían sido terribles y me tenían con los nervios alterados y la piel de gallina. Sin pensarlo corrí hasta el doble de mi pendiente y abracé a aquella gran figura.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Sáb Dic 20 2014, 05:43

Al entrar al baño, Fergus me quedó mirando con cara de borrego degollado. Tuve que enarcar una ceja para que recién se dignara a decir lo que estaba en su mente. - Mi señor, no quiero ser entrometido… pero…- hizo una pausa de duda, como si no estuviera seguro de lo que estaba a punto de decir. - Ya sabe… ¿solo dormirán? ¿Acaso no piensan hacer “eso”?- “¿Eso?” su pregunta se ganaba el premio universal de ambigüedad, pero sus ojos estaban llenos de expectación y delataban sus pensamientos morbosos. “Ah, -eso-.”  por supuesto que deseaba hacerlo, pero había un pequeño problema.

- No digas tonterías. Nuestro día fue más largo de lo que crees y eso nos tiene muertos. ¿Además, acaso no sabes que las mañaneras son las mejores?.- el joven ladeó su cabeza, pero luego de un instante pareció entender mis palabras y sacó una libreta donde tomó nota de ellas. Sin embargo, aunque era cierto lo del cansancio, el resto solo era una distracción, un vil engaño. Lo cierto es que yo era casto, y no me atrevía a hacer un movimiento sobre Luka. Tampoco era que me tratase de un recién nacido; conocía la teoría, pero lo más probable es que en la práctica resultase ser todo un fiasco, y no quería desilusionarla. Además, sabía que ella tampoco lo intentaría, ya que lo más probable era que se estuviese guardando para el matrimonio.

Di un suspiro largo que causó una mirada de desconcierto en Fergus. Probablemente se defraudaría al saber que no habría una mañanera en la mañana, pero eso ya no era mi problema. Tomé asiento al lado de una pequeña mesa de baño, y puse sobre ella los implementos que había traído. - Lamento no poder ayudarle. Curar heridas no es mi especialidad… le tengo fobia a la sangre.- se sinceró el pequeñuelo. De cualquier modo no esperaba que él me ayudara en eso. La vida como mercenario me había enseñado lo suficiente para poder al menos suturar un corte como ese o detener una hemorragia. - En ese caso serás un solterón por siempre.- añadí a su incertidumbre.

- Tapate los ojos.- le ordené, y acto seguido me quité la venda, la cual se había pegado a la herida que volvió a sangrar, pero esta vez en menor medida. Despues de limpiarla y desinfectarla con el alcohol, y pegar unos gritos de nena porque ardía como los mil demonios, procedí a suturar la herida como si estuviese tejiéndome un chaleco. Algo me faltaba, y por suerte el servicial niño-chivo lo había previsto: vendas. Tomé una y vendé la herida. Luego lavé mi guante y lo “curé”. No era muy distinto de coser una herida, pero no era mi fuerte. Al finalizar, volví a ponerme el guante y quedé como nuevo. - Listo, tomaré un baño, puedes retirarte a dormir. Ah, y no olvides llevarte nuestra ropa.- dije con una sonrisa y le di una moneda.

Luego de lo que me pareció una eternidad haciendo burbujas bajo el agua caliente, sentí que me había hecho enemigo del extraño pato de madera que por alguna razón flotaba al otro lado de la bañera. Había pasado casi una hora desentrañando los misterios del universo, pero el agua comenzaba a enfriarse, así que decidí salir de una vez. “¿Supongo que me toca dormir en el sofá?” no me gustaba la idea, pero compartir la cama con Luka sería un sacrilegio. “¿Y si la boto?” la idea no sonaba mal, salvo por la parte en la que yo moría. “¿Y si entro con ella de todos modos?” ideas pervertidas comenzaron a atravesar mi mente, hasta que se atravesó una en la que yo moría.

Tomé una bata azul y sentí golpes y algo quebrarse la habitación contigua. “¿Luka?” Preocupado salí del baño, pero no veía un carajo, solo sentía cosas caer y chocarse contra las paredes. “¿Telequinesis?” tal como fergus, supuse que tendría que adaptarme a ese tipo de situaciones si deseaba convivir con una bruja telesonámbula y no quedarme solterón; sin embargo, no estaba 100% seguro de que se trataba de ella, bien podría ser otro brujo que nos tendió una trampa. En medio de la cama, un resplandor esmeralda que en un principio yacía inmóvil, se acercó a toda velocidad y me abrazó fuerte.

- Tranquila, ya estoy acá, todo está bien.- susurré a su oído mientras acariciaba su cabello tratando de calmarla. - ¿Qué sucedió? ¿Tuviste pesadillas?- pregunté con preocupación mientras trataba de confirmar la presencia de una tercera persona; mis ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad, y al parecer no era el caso. - Si lo deseas puedo velar por tu sueño.- esbocé una sonrisa mientras le secaba las lagrimas con mis dedos. No estaba seguro de poder hacerle guardia después del relajo de los masajes y la ducha, pero estaba dispuesto a intentarlo por ella; además, de todos modos no era seguro dormir con ella en ese estado. - ¿O deseas otra cosa? Puedes pedírmelo con seguridad.- dije mientras contemplaba el hermoso brillo de sus ojos en la oscuridad. Solo tenía claro una cosa: necesitaba hacerla sentir protegida cuanto antes o ambos correríamos peligro.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Dom Dic 21 2014, 15:42

Por algún motivo no podía dejar de llorar. Muchas veces despertaba en la noche gritando, pero cuando no recordaba las pesadillas era porque eran las peores, podía sentirlo en mi corazón, en mi carne. Poco a poco los recuerdos de las últimas horas comenzaron a invadirme y me percaté que estaba entre los brazos de hierro de Kuu, el verdadero Kuu. Uno que al parecer había salido recientemente de su baño ya que estaba húmedo bajo aquella delgada bata pervertida. Quería insultarle, desahogarme, pegarle… pero no podía, le quería mucho y al parecer mis sueños o pesadillas me lo habían confirmado ya que estaba pegada a él como una especie de alimaña a su presa.

Asentí a sus primeras preguntas, tratando de ahogar el horrible sonido que producía mi garganta. Él se ofreció a velar por mi sueño, como antaño, con aquella sonrisa que tanto me gustaba y calentaba mi corazón. le dije restregando mi rostro contra la piel de su pecho que estaba al descubierto. Quería marcarle, y dado que usaba toda mi fuerza para abrazarle al punto de acalambrarme y parecía que no tenía el más mínimo efecto sobre él, decidí llenarlo de mis lágrimas… por el momento. Me sentía celosa, egoísta, posesiva. Sentimientos que había leído, escuchado de otros pero jamás experimentado de primera mano, no al menos en ese grado tan preocupante y lo peor de todo, es que secretamente me sentía feliz. En medio de todo eso, estaba contenta porque… era difícil de explicarlo, incluso a mi misma, pero de algún modo nunca había dejado de confiar secretamente en él y ahora todos esos años de espera habían dado su fruto.

Tómame entre tus brazos y llévame a la cama, abrázame hasta no dejarme respirar y no abandones mi lado nunca jamás le ordené con toda la autoridad que aún tenía. Volví a restregar mi cabeza contra él, comenzando a recordar que aún estaba desnuda. Un calor sofocante me subió desde el cuello hasta las mejillas y agradecí que la oscuridad estuviera de mi lado para velar tantas indiscreciones, sin embargo no pensaba cambiar mi mente. Le quería conmigo, quizás estuviese tentando mi suerte, pero en ese momento le necesitaba, él era mi ancla a la realidad y tenía miedo. Mucho miedo. ¿Me quieres –kuu? Dime que aún me quieres, que no tienes a otra, repítelo hasta que te crea esta vez mi voz estaba cargada en súplicas.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Lun Dic 22 2014, 01:57

- Si.- asintió a mi pregunta mientras me llenaba de lagrimas y mocos el torso, como si fuera un pañuelo humano. “¿Dónde están mis modales, que no le he ofrecido un pañuelo de verdad? Supongo que es hora de volver a la bañera.” lo que pensaba era exagerado, y traté de alejar aquella estupidez incipiente de mi mente, porque a decir verdad, no me importaba si se trataba de ella. A pesar de que no tenía mucha fuerza, podía sentir como trataba de aferrarse a mí con todo su vigor, como si su propia vida dependiese de que sus brazos no cedieran el agarre.

Sin embargo, me sentía feliz. Egoístamente feliz. Nostálgicamente feliz. De todas las facetas que me había mostrado Luka, esta era la que más se acercaba a aquella que había conocido en su niñez. La de la niña pequeña y frágil, que necesitaba ser protegida. Exacto, me sentía feliz porque podía llenar ese vacío de protección que ella demandaba, y al mismo tiempo podía llenar mi propio vacío, el de tener a alguien a quién proteger.

- Tómame entre tus brazos y llévame a la cama, abrázame hasta no dejarme respirar y no abandones mi lado nunca jamás.- era bueno saber que aún seguía siendo la autoritaria princesa Luka, ya que ese era uno de los lados más adorables de ella. Hasta el momento había sido ella quien me abrazara, pero pronto reaccioné y la abracé con firmeza y seguridad. Al hacerlo, pude sentir que su espalda estaba completamente desnuda, y un pensamiento morboso se mezcló con uno de vergüenza, debido a lo que implicaban sus demandas.

- ¿Me quieres –kuu? Dime que aún me quieres, que no tienes a otra, repítelo hasta que te crea.- Su voz era lastimera, y su pregunta era peligrosa. La respuesta que ella quería oír era la más difícil de creer, aunque fuese cierto y la repitiera mil veces. Nada bueno saldría de aquello. En cambio, traté de buscar las palabras indicadas, aquellas que reflejaban exactamente lo que había en mi corazón. - La verdad es que no, no te quiero…- hice una pequeña pausa, fría, dolorosa, pero necesaria para sacarla de su idealismo. Era verdad y a la vez una farsa, pero era la única forma de poder decir lo que llevaba guardado durante todo este tiempo.

- Yo te amo. Desde aquél día. Siempre te amado, y siempre te amaré, y nunca hubo ni habrá otra como tú.- para alguien que estaba tan sumergido en un océano de mentiras, decir las palabras más sinceras de toda su vida me había sido algo muy difícil de hacer, como si cada silaba amenazara con destruir mi propia existencia. Lagrimas silenciosas comenzaron a recorrer mi cara, delatadas por un sollozo leve y los latidos erráticos de mi corazón. - No lo volveré a repetir.- finalicé terminantemente, no solo por lo difícil de la hazaña, sino porque por sobre todo, no quería que mis palabras perdieran su sentido. - Y tu… ¿me amas?- la pregunta quizás estaba de más, pero necesitaba saberlo. Le había abierto mi corazón y ahora me encontraba totalmente vulnerable.

Una vez que se hubiese calmado un poco, tomé a la pequeña Luka en brazos y la cargué a la cama, como si fuese nuestra noche de bodas adelantada. “Me pregunto si Fergus sabrá tocar la marcha nupcial…" mi mente divagaba mientras que mis partes intimas se excitaban al reconocer la delgada pero curvilínea silueta de Luka en la oscuridad. Los objetos que antes se habían mantenido suspendidos en el aire se encontraban en el suelo, desperdigados por toda la habitación, convirtiéndola en una especie de trampa mortal.

Al llegar a la cama, la bajé con cuidado y la recosté al medio. Acto seguido, me quité la bata y sin pudor alguno me acosté a su lado tal cual me había instruido, abrazándola por detrás con fuerza y cuidado de no lastimarla; tomando ambas manos con una de las mías y embriagándome en el aroma de su cabello y la suavidad de su piel contra la mía como nunca antes lo había hecho.

- Dulces sueños, mi princesa.-
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Lun Dic 29 2014, 18:10

Sentí que el corazón se me detenía cuando m abrazó, pero la sangre se heló en mis venas cuando escuché aquello que más temía. “Él no me quería” después de eso se hizo un silencio aplastante y pese a que nuestras pieles parecían ser una, había un abismo entre nosotros. Parpadee un par de veces y me chupé los mocos. “Probablemente su visa esté llena de mujeres fáciles, aventuras e incluso una esposa y pequeños Kuus aunque ya me lo haya negado” pensé, buscando la fuerza para separarme de él.

Su pecho volvió a moverse, esta vez para que su grave voz me alcanzara en lo más profundo del pozo donde había caído “¿Qué me harás ahora” pensé con temor y cierta fascinación morbosa. Sabía que una buena joven de sociedad como yo no podría haber caído más bajo por lo que estaba dispuesta a disfrutar del momento en una forma retorcida y maligna, por lo que las palabras que siguieron fueron devastadoras. Como cachetadas en la cara o baldes de agua fría en medio de un sueño reparador.

Kuu siempre había sido un niño de mente rápida, habilidoso para pintar la realidad de acuerdo a nuestra conveniencia cuando éramos niños, la suya de adulto como estaba presintiendo… pero jamás jamás había aprendido a llorar, a fingir esas lágrimas que ahora bañaban mi rostro acalambrado y sedado de la emoción que luchaba para no dejar que me embriagara. Escuchaba en mi cabeza, retumbante, su corazón, su gran corazón confirmando lo que sus labios habían dibujado. No pude decir nada, no quise decir nada. Sentí una pequeña traición cuando escuché que no pensaba repetírmelo, yo quería escucharlo una y mil veces, pero por el momento me bastaba. Estaba en shock, nerviosa, temblorosa y ahora completamente avergonzada por estar abrazando a un hombre semi desnudo mientras yo estaba como había llegado al mundo.

Pareció una eternidad hasta que al fin me tomó entre sus brazos y con el cuidado del mundo me depositó en la cama, sin decir ni una palabra sobre el desastre que había hecho. Pude sentir, más que ver, cómo se quitaba la bata para acostarse junto a mí, abrazándome fuerte entre aquellos brazos seguros y cálidos. Su cuerpo era como una manta gigante que me cubría completamente y el calor volvió a subir por mis mejillas, sintiendo la presencia de un hombre pegada a mí, un hombre y su virilidad. Me relajé un poco cuando susurró en mi oído las palabras que inconscientemente había querido escuchar.

Te amo Kamu Kuzuryu le dije a modo de buenas noches mientras me acurrucaba entre sus brazos.


Unos suaves golpes me trajeon de vuelta del mundo de los sueños. Sentía mi cuerpo pesado y no podía moverme. La brisa suave acompañaba las pisadas de alguien bastante liviano en el suelo. Abrí mis ojos con una sonrisa, esperando ver a Kuu frente a mí, en el jardín de mi casa con algo entre sus manos, pero lo que me encontré fue algo completamente distinto. ¡Vi a Fergus!

Sus grandes ojos caoba se intercambiaban entre algo tras de mí y mis ojos con una sonrisa… ¿de orgullo? fruncí el entrecejo y cuando me fui a levantar sentí la presión de un brazo por mi cuello. Tragué saliva, recordándolo todo. Buenos días mi señora, señor dijo con una reverencia y la sonrisa en sus ojos. Aunque era tan sólo un jovenzuelo era bastante profesional. Sentí la respiración de Kuzu en mi cuello y cómo la piel se me erizaba en cada lugar donde empezaba a darme cuenta que él me estaba tocando.

La sangre cubría mis mejillas y fue obvio para mi audiencia al parecer. Les he traido el desayuno, corre por cuenta de la casa se giró sobre sus tobillos para retirarse y lo último que vi fue su rabo, aunque escuché en la puerta como agregaba un par de sentencias más La ropa estará pronta en un par de horas más. “Ugh” pensé, en buena hora había dejado mis valijas aparte de mí. Estaba en los brazos de un hombre que me había declarado su amor la noche anterior, desnuda, en una cama de un lugar de mala muerte, petrificada entre sus brazos.

¿Estás despierto? pregunté más para abrir una conversación y salir de la situación como para corroborar algo que ya sabía. Huele delicioso dije intentando en vano librarme de las sábanas y su agarre.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Jue Ene 01 2015, 00:19

Ahí estaba yo, con una mujer desnuda entre mis brazos. Su piel se había enfriado un poco debido al tiempo que pasó desnuda a la intemperie, pero estaba decidido a combatir su frialdad con todo mi calor. Pero había algo que comenzaba a aquejar mi corazón: mi pregunta había sido ignorada, y tal como lo había hecho yo antes, cada segundo se había vuelto una dulce tortura. “¿Será que no me ama?” no la podía culpar, había desaparecido durante años, los rumores sobre mi persona eran tan variados que mientras algunos decían que yo era un asesino, otros decían que mataba gatitos por diversión; pero tenía la esperanza de que al menos ella pudiera ver la otra cara de la moneda, aquel fragmento de mi corazón que aún conservaba algo de nobleza, y que estaba dispuesto a entregarle en bandeja de plata solo por tratarse de ella.

Cuando ya estaba resignado a ser un ser miserable por el resto de mi vida, ella me rescató del abismo de la única forma posible. - Te amo Kamu Kuzuryu.- y entonces me di cuenta de que estaba desnudo, abrazando a la verdadera mujer de mi vida, siendo casi uno con ella, con su cuerpo y su alma. Se acurrucó en mis brazos, y mis brazos con gusto recibieron el acurruco de la única mujer que había amado en mi vida, la única que podría aceptar el amor de este vestigio de ser humano, mi única Luna Kaliope. Di lo mejor de mí para hacerle guardia de sus pesadillas, pero estaba completamente embriagado por el olor de su cuerpo, del ritmo de su suave respirar, y del sonido de sus latidos haciendo eco junto a los míos.

~  ♠ ~

“Rosa…” desperté en algún momento indeterminado de la mañana, y mientras dormía parecían haberme cambiado al mundo. “¿Desde cuándo el mundo es tan… rosa… y suave?” no lo podía comprender. Tampoco había tenido aquella pesadilla recurrente; por primera vez había soñado que estaba en el jardín de la casa de los Kaliope, con un ramo de flores indeterminadas, y le pedía matrimonio a Luka. Mis ojos estaban lagañosos y desenfocados; y todo mi cuerpo estaba envuelto en una sensación de suavidad inimaginable. Primero: no recordaba que la habitación tuviese ese color; y segundo: que tuviera almohadas abrazables tan suaves. “¿Abrazables? Eso no existía, y nunca existiría. ¿Entonces?” recién ahí recordé que seguía abrazado de Luka. Convenientemente, diría yo, ya que uno de mis brazos pasaba por debajo de su cuello, mientras que el otro se juntaba con el primero, no sin antes pasar por su cintura, vientre y “escote”. “¿Y lo rosa?” su pelo me atacaba implacablemente en la cara. Mejor ni hablar del resto del cuerpo.

De pronto Luka trató de zafarse de mi férreo agarre, pero me hice el dormido y no cedí en mi inmovilidad. Una voz ya conocida se sobrepuso al sonido de nuestra respiración. - Buenos días mi señora, señor.- me digné a observarlo solo para guiñarle el ojo y seguir como estaba, aunque fuese un pequeño rato más; por suerte pareció entender a la perfección mis intenciones. - Les he traído el desayuno, corre por cuenta de la casa.- sus palabras eran como un golpe bajo, no, no tan bajo, un poco más arriba… si, perfecto, directo a mi estomago, el cual no tardó en reclamar comida.

Sus últimas palabras antes de retirarse de la habitación fueron como una bendición. Cualquier razón que pudiese extender mí tiempo con esta belleza desnuda era bienvenida. Y aunque no lo estuviera, al menos tendríamos un momento de descanso después de todo lo ocurrido. - ¿Estás despierto?.- “No… no… ¡¡¡noooo!!!” - Si.- me imaginé dándome un autozape, el más épico de todos los zapes. - Huele delicioso.- dijo, tratando de librarse de mí, usando el más vil de los recursos, pero la abracé más fuerte y le di un beso en la espalda. - Quedémonos así cinco minutos más.- pedí egoístamente. - Esto no es un sueño… y lo de anoche fue real, ¿no?.- traté de confirmar.

Tarde o temprano la liberé voluntariamente de su prisión, me salí de las sabanas y me arrastré a la bandeja de comida que había dejado Fergus a los pies de nuestra cama, para luego acercársela a donde estaba; ignorando completamente el pudor de estar desnudo. “Me he convertido en un exhibicionista.” pensé, pero sí de ella se trataba no me importaba. Ya conocíamos nuestros sentimientos, pero quería que conociera mi cuerpo también. - Buenos días su majestad. Que desea servirse hoy. ¿Esto, o quizás esto otro?.- dije apuntando a cada una de las cosas que componían nuestro desayuno.

Off-Rol: Lo siento, hoy no tengo tanta imaginación para describir el desayuno xD Y no quería imponerme, Kuzu puede comer lo que sea, pero no se si sería de gusto de Luka y no quiero dejarla sin comer ^^U Todo tuyo <3

PD: Feliz año nuevo <3
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Sáb Ene 03 2015, 00:46

“Tum… tumtum…” sentía mi corazón en mis mejillas. Con cada latido mi cuerpo estaba más caliente y encendido podría jurar que intentaba moverse solo para unirse al de Kamu, pero estiré mi fuerza de voluntad como si fuese uno de esos resortes extraños hasta el punto de casi reventarla. Esos cinco minutos parecían interminables además de que no estaba segura de qué responderle. Él se había sincerado y yo también lo había hecho; de ser la Luna fría de las Islas probablemente le hubiera negado todo, después de todo ya no le necesitaba, pero no podía hacerlo porque algo en mi se había derretido al punto de dejar mis interiores suaves y cálidos como los rayos de sol de las mañanas de otoño.

Lo de anoche fue real le respondí. Podría haber agregado una sarta de cosas más, incoherencias en su mayoría, pero no quería caer tan bajo. No quería ser una más de esas enamoradas que perdían la cabeza por un amor de verano… o un viejo amor. Él me había dejado ya una vez y viendo como eran las cosas actualmente en su vida. Lo último que necesitaba era a alguien como yo. Pero ya se había declarado y me había hecho declararme por lo que tendría que hacerse responsable, sobre todo por haber visto mis partes privadas. Si se atrevía a decir en voz alta algo sobre mi vello púbico me prometí que sería lo último que haría vivo o como hombre libre.

El tiempo pasó entonces y él me soltó para ir a atacar la pequeña mesita con el desayuno. ¡No tuvo la decencia de vestirse! desde que abandonó su lugar en la cama no me había movido y ahora tenía una muy buena vista de su peludo trasero. Sentí que el calor reverberaba y primero pensé en esconder mi cabeza bajo las sábanas. Era la primera vez que veía a un hombre completamente desnudo y más desde esa perspectiva. Pero pensándolo mejor, aproveché para tatuar en mi memoria los trazos de su figura. Seguro que Kamui Kuzuryu se había convertido en un hombre destacable…en varios aspectos. Me mordí el labio inferior para reprimir una sonrisa pervertida. Estábamos solos en una habitación, desnudos, la temperatura estaba aumentando y nadie podría salir con nuevos chismes, no allí… era tentador… muy tentador.

Aquel hermoso trasero redondo, embutido en musculosas piernas era absolutamente llamativo, casi desafiante. Pedía a gritos ser mordido y golpeado pero tenía una promesa que cumplir y yo era una bruja de palabra. Tragué saliva, la boca se me hacía agua y no precisamente por el aroma delos alimentos recién preparados. Esto y lo otro le respondí después de parpadear un par de veces y atusarme el pelo. Generalmente lo llevaba suelto y me enorgullecía de él, pero bañarme antes de acostarme y luego ser abrazada por un horno andante no era el mejor tratamiento de belleza. Supongo que parecía una medusa.

Busqué la bata con la que había salido del baño y la encontré sobre la cama, no muy lejos. Con la mayor dignidad posible me cubrí mis partes y me senté a su lado sobre mis rodillas. Me sentía como un embutido en esa bata pero intenté ignorar todo excepto sus labios carnosos y sus ojos arrolladores¿Me alimentarás? le pregunté viendo más de cerca ambos platos. Había una sola cuchara con forma pervertida y me negaba a tocarla. Además quería comprobar cómo había evolucionado su comportamiento desde que éramos pequeños.

Solíamos bañarnos juntos antes le dije enfocando mi vista en un pan con pasas y pasando por encima de él para oler un caldo de pescado, me volví hacia atrás y levanté la tapa de un recipiente un contenía cerdo asado con pimienta. Cuando sentí su olor sentí un cosquilleo en la nariz y estornudé una sola vez. Le miré algo apenada y sonreí mientras me acariciaba la nariz con el reverso de mi mano. ¿Recuerdas que no me gustan las pasas? Y también soy alérgica a la cebolla. ¿Podrías probar la sopa por mi? le pregunté poniendo mis ojos lo más grande posibles, pestañee un par de veces y me acerqué peligrosamente a sus labios. Quería desayunármelos, pero sabía que no debía hacerlo. Sin embargo, nada me prohibiría degustar la comida desde ellos y era precisamente lo que pensaba hacer si tenía la ocasión de tomarle desprevenido.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Kuzu el Lun Ene 05 2015, 04:41

Luka había hecho su decisión, y por ende yo también la mía. Mientras lo hacía, le di un buen vistazo a su cabeza. Disfrutaba verla en su estado más natural, con sus cabellos rosa adornando una superficie importante de la almohada. Sus preciosos ojos azules hacían juego con su arete, contrastando el océano de cabello rosa que inundaba la almohada y que tenía como pareja de baile sus carnosos labios del mismo color. Su cara era hermosa, muy lejos de las leyendas que decían que las mujeres parecían ogros al despertar. “¿Cuál era el secreto de su belleza? quería averiguarlo, pero más que eso, quería que lo conservase por siempre. Sería infinitamente feliz si pudiese despertar cada día abrazado a ella, mirarla en su estado más natural y decirle “Buenos días, mi amor”.

De pronto se levantó, dejando brevemente al descubierto su hermosa y artística figura. Su piel era tan blanca que casi me deja ciego; podía jurar que mi cara se reflejaba en ella incluso. Sus pechos eran firmes, bien formados y llamaban a ser acariciados con delicadeza para no profanar su pureza, aparte de que rebotaban lentamente en un efecto sumamente hipnótico; su cintura formaba una curva perfecta y armoniosa que desembocaba con fineza en las caderas de una diosa, digna de una princesa activa y madura, mientras que su tímido vello púbico lograba ocultar a la perfección su intimidad, guardando con recelo la entrada al éxtasis, y a la vez me confirmaba que todo lo que había dicho acerca de su nueva apariencia no era por moda.

Quería ver, tocar, lamer y besar, incluso hacerle una escultura, pero no podía. Hubiera sido un atrevimiento monumental y no hubiera salido con vida de ahí; no se trataba de una débil humana abusable, sino de una poderosa bruja. Mi virilidad reaccionó acorde, y traté de ocultarla lo mejor que pude, alcanzando mi bata mientras ella daba con la suya. ” Demasiadas distracciones para un desayuno saludable. Será mejor así.” me autoconvencí mientras observaba su redondo, perfecto y atacable trasero con forma de corazón. “Debo… contenerme…” estaba claro que ya no estaba ante la misma Luka con la que solía bañarme cuando pequeño. Demasiadas cosas habían cambiado “para mejor”.

- ¿Me alimentarás?.- dijo con un tono adorable, casi irresistible. ¿Cómo podría negarme? - Siempre lo haré.- dije a punto de tomar la cuchara de forma innecesariamente fálica, y comprendí porqué no lo había hecho ella misma. Incluso yo mismo me resistía a usarla, pero no había más opción. - Solíamos bañarnos juntos antes.- era verdad… gracias a ella había conocido la diferencia entre un hombre y una mujer; su cuerpo había sido mi escuela, pero no quería graduarme ahora que estábamos más crecidos, exigía una educación continua y vitalicia, por lo que solo asentí y lo dejé en mi memoria para la próxima vez que tuviéramos que bañarnos.

La comida se veía deliciosa, salvo quizás por el pan con pasas que no parecía tener nada de especial, más bien se notaba insípido. - Que extraña combinación.- dije apuntando hacia el susodicho. El caldo de pescado tampoco se veía la gran cosa, y personalmente no era fanático de los caldos, tenía malas experiencias con ellos; por otro lado, ese cerdo asado se veía totalmente apetitoso y fuera de todo rango. “¿Quién desayuna cerdo asado?” pensé, pero no podía quejarme, con eso probablemente tendría para el resto del día. Al levantar Luka la tapa de la olla, no pude evitar estornudar al unísono junto con ella. Quería prestarle un pañuelo, pero recordé que seguía desnudo y mis pertenencias estaban junto con mi ropa, por lo le correspondí una sonrisa cómplice.

- ¿Recuerdas que no me gustan las pasas? Y también soy alérgica a la cebolla. ¿Podrías probar la sopa por mi?.- la princesa contraatacaba con ojitos de gatito pequeño, en una petición súper efectiva. No recordaba que no le gustasen las pasas, ni que fuese alérgica a algún alimento, ni nada de eso, y si alguna vez me lo había dicho, se había perdido en el mar de mis recuerdos para nunca volver; sobre todo si me lo había dicho en mi infancia. Por suerte yo no era alérgico a ninguno de los platos que teníamos en frente, y estaba dispuesto a ser su conejillo de indias. De repente me vi con su cara sobre la mía, nuestros labios a solo milímetros de distancia, quizás menos, mientras nuestra respiración se hacía una sola y mi corazón se detenía momentáneamente para luego latir como un loco.

Analicé mis posibilidades mientras veía pasar mi vida en un segundo: el pan con pasas era mi perdición, no le gustaría un beso con sabor a pasas; la sopa era un riesgo, se volvería alérgica a mis besos si contenía cebolla; no, estaba seguro que tenía cebolla. Estaba perdido de todas formas, por lo que cerré mis ojos, y sin pensarlo dos veces la besé, primero suavemente, sintiendo como si mi boca se derritiera lentamente en la suya, y luego apasionadamente, tratando de arder en la llama de su pasión, y cayendo sobre ella en la cama. - ¿Por qué no empezamos por el plato fuerte mejor?- dije con la intención de que pudiera entenderse como el cerdo, o yo mismo. Ambas opciones eran buenas, pero yo quería desayunármela primero que todo.

Luego de aquél impasse, y a pesar de mis palabras, me decidí a probar la sopa de pescado, la cual milagrosamente no contenía ni rastros de cebolla, por lo que tomé una cucharada y se la di a probar a Luka. - Lo siento, si te soy sincero, no lo recordaba, pero puedo asegurarte que no contiene cebolla. Espero que no le importe compartir cuchara con este humilde servidor.- le sonreí, imitando la voz de un mayordomo. Ya llevaba tantas sonrisas desde su reencuentro, que los músculos de mi mandíbula me estaban comenzando a doler. Pero el problema real era otro… no había con que comerse el cerdo. “¿Qué clase de tortura es esta? Acaso estamos destinados a solo contemplarlo?” pero casi leyendo mis pensamientos, entró Fergus con un tenedor y un cuchillo, con un diseño similar al de nuestra querida y nunca bien ponderada cuchara.

- Lo siento, mi señora, me olvidé de poner el resto de los cubiertos. Espero pueda disculparme.- dijo agachando sus lastimeras orejitas. “Maldito, lo hiciste a propósito para ver si podías verla desnuda, pero ese privilegio es mío.” lo miré con cierto resentimiento antes de que se retirase. Ignoré el pan con pasas y procedí a cortar y probar el cerdo. - Delicioso.- no parecía haber nada malo con él, por lo que corté un trozo un poco más pequeño y se lo di a probar. - Que nostálgico, ¿recuerdas cuando te daba a probar cosas que no encontrabas en tu casa? Adoraba ver tus reacciones.- solté una leve carcajada al recordar su cara cuando algo no le apetecía, mientras me llevaba a la boca otro trozo de ese suculento y jugoso cerdo.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Invitado el Lun Ene 05 2015, 16:49

Mi mente quedó vacía durante varios latidos mientras sentía que una fuerza arrolladora me tumbaba y que unos labios viciosos recorrían los mios y parte de mi piel. Por algún motivo mis brazos le rodeaban y para cuando me di cuenta mis piernas abrazaban las suyas. “¿Qué estoy haciendo? ¡¿QUÉ ESTOY HACIENDO?!” me pregunté y luché sin muchas fuerzas para liberarme de la situación. Una vez sentados me aclaré la garganta mirando hacia el techo al tiempo que acomodaba esa maldita bata pervertida a su lugar.

No sabía cómo reaccionar y a juzgar por el ataque sorpresivo y por la aún más sorpresiva retirada de mi atacante al parecer él tampoco, por lo que decidí hacer como que nada había pasado y le seguí la corriente con la sangre más fría que pude rejuntar desde lo más profundo de mi maldad. Después de todo, él…el muy maldito había encendido una llama irreconocible en mi cuerpo, en vez de manejar el elemento del agua parecía que una dichosa hoguera ardía en mi interior y ¡vaya que lo pagaría caro!. La única autorizada a jugar con los sentimientos del otro en esa pareja era yo.

Claro que no le respondí antes de aceptar dudosamente la cuchara, aunque a una chica de buena cuna le debería de importar, sería bastante hilarante que le respondiera que me molestaba después del intercambio de fluidos que habíamos tenido apenas unos instantes atrás. Me encogí de hombros intentando reprimir un escalofrío y dirigí mis ojos a la puerta apenas segundos antes de que ésta se abriera dejando pasar a Fergus. Respiré aliviada cuando vi su delgada figura, sin dudas era refrescante verle allí, me traía a la realidad, una que no estaba consciente de haber dejado hasta que le vi. Sin dudas estaba perdida… y para mi desgracia, era una de esas perdiciones de las que no quieres salir. Sentí que un sonrojo arrollador me atacaba desde el pecho hasta la punta de mis orejas, pero quise pensar que se trataba de la sopa que acababa de probar.

Le hice una seña dismisiva al joven y volví a centrar mi atención en lo más peligroso que me había encontrado desde que puse pie en Lunargenta, Kamui Kuzuryu. Probé el cerdo que me dio, arrugando un poco la nariz al oler nuevamente el aderezo. Claro que no me había gustado y bien que lo disimulé hasta que el comentario que hizo me recordó los viejos tiempos cuando demostraba todas mis emociones. Entonces sin alerta o prevención, ahí estaba yo, arrugando la nariz y frunciendo el entrecejo mientras echaba la lengua y luchaba por no pasarme las manos por ella para quitarme el sabor que no me gustaba de ella.

De oiio Kiuu daldizo (te odio Kuu Maldito) dije mientras le sacaba la cuchara horrenda y me tomaba varias cucharadas del caldo. No entiendo qué te gustaba de eso suspiré mientras me echaba el pelo hacia atrás y me acomodaba el plato en la falda. Si le gustaba tanto el puerco, entonces yo me quedaba con la cochina sopa de pescado. Era un comportamiento de niños mal educados que me has hecho recordar le anuncié tratando de parecer una joven decente, pero algo en mí comenzó a hacer varios “Clicks” hasta que me di cuenta que estaba reprimiendo mis propias carcajadas.

Ese fue el mejor desayuno que tuve en muchos años


◊ Tema cerrado ◊
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: El Encanto [Privado Kuu/Luka][Cerrado]

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.