[evento] El carnaval

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[evento] El carnaval

Mensaje  Thorn el Lun Mar 09 2015, 16:29


La luna cual una esfera mística brillante, asomaba por el horizonte rodeada de un delgado halo verde. La noche parecía haberse convertido en día en aquellas calles repletas de personas en sus más llamativos atavíos y disfraces. Abundaban los colores, las máscaras, las plumas y el misterio. Las damas aprovechaban el momento para hacer de las suyas bajo el velo del misterio mientras que la picardía de los hombres estaba más permitidas debido a su anonimato.

Era aquella noche, esa que pasa una vez al año en la que la moral juega y resbala por la delgada línea de lo aceptable. Las interminables horas de las concesiones y los rechazos, la noche de carnaval. El puerto se vestía de fiesta, en cada esquina habían grupos y comparsas con instrumentos, escenarios, luces colores, destellos…

Las autoridades de Lunargenta se habían ocupado de reclutar animadores por todo Aerandir para la ocasión, los que demostraban sus habilidades de forma certera a la población y entre ellos, espectáculos dignos, hermosos y aclamados. Las bebidas abundaban en cada puesto mientras que los vapores de las comidas en las posadas despertaban al más humilde apetito.  Las estrechas calles rebosaban de personas y animales, convirtiéndose en una verdadera fiesta pública.

Sin embargo no todo era fiesta y algarabía. La guardia de la ciudad se mantenía siempre alerta y es que, se esperaba que aquella misteriosa dama negra apareciera para dar su golpe fatal a alguna de las autoridades de la ciudad, cuidado, no debes de ponerte en su camino o quién sabe… quizás termines en la prisión de los Bio.


Este es el cierre de los eventos de carnaval.
Todos pueden participar, sin importar raza, nivel o número de posts.
Todo aquél que haya participado de los mismos deberá de demostrar sus habilidades, puede ser de forma individual o coordinada con otras áreas –ej. Arquería con teatro, etc.-
Quienes recién se estén uniendo podrán socializar.
No habrán turnos entre mis posts, eso quiere decir que podrán participar como mejor les plazca.
Deberán de entrar con un disfraz


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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Elen Calhoun el Mar Mar 10 2015, 02:10

Aquella noche sería muy diferente a las otras, el carnaval llegaba a la ciudad y sus calles se veían llenas de gente, ataviada con elegantes trajes y máscaras de plumas. Todos los habitantes ocultaban sus rostros por unas horas, en las que dejaban de lado sus identidades para comportase como querían, aunque siempre dentro de unos límites. Las damas, que durante el día se mostraban recatadas, coqueteaban abiertamente con algunos de los caballeros, que sonreían complacidos y se acercaban a ellas con picardía.

Últimamente la bruja había asistido a varias celebraciones, y aunque el carnaval no le había llamado la atención hasta entonces, aquella noche debía asistir sin falta. Tras su participación en el evento que había tenido lugar en Beltrexus hacía unas semanas, en que demostró sus habilidades para manejar las ilusiones, había sido reclutada por los organizadores de aquella fiesta para servir de entretenimiento al público.

Debía presentarse en el puerto, pero no de cualquier modo, necesitaba un disfraz. Pasó la tarde en el mercado, buscando alguno que pudiese servirle para la ocasión. Tras varias vueltas sin encontrar nada que le agradase, terminó entrando en la tienda de un conocido sastre de la zona, en la que su suerte pareció cambiar. Se decidió por un vestido blanco de vuelos y manga al codo, con la parte alta cubierta de plumas, desde el escote hasta el talle.

Remató el disfraz con un antifaz del mismo color, a juego con sus cabellos, que llevaría sueltos para aquel evento. El accesorio no le cubría mucho el rostro pero era elegante, tenía un delicado velo que ayudaba a darle algo de misterio y ocultar su identidad. La bruja también adoptaría un papel aquella noche, dejando de ser por unas horas quien era para convertirse en parte del espectáculo. Se limitaría a ser la dama de blanco, una hechicera sin nombre llevada hasta allí para entretener a la gente con sus ilusiones.

Salió del local y se dirigió con sus compras a la posada, donde se aseó y arregló para la celebración. Practicó un poco antes de salir, ya que no quería repetir lo que había hecho en Beltrexus, quería hacer algo nuevo y sorprendente, aunque tendría cuidado de no pedirse más de lo que podía. El recuerdo de la muerte del mago que la había retado seguía presente en su memoria, recordándole lo peligrosa que podía ser la magia si se usaba de mala manera.

Abandonó la posada y se dirigió al puerto, cruzándose en el camino con algunos grupos de invitados y otros con instrumentos, que llenaban el lugar de animada música. El numeroso despliegue de la guardia llamó su atención, pero la gran mayoría de los habitantes conocía ya el rumor que corría sobre la dama negra, una misteriosa mujer que había sido vista en varias escenas donde aparecían heridos.

El ambiente parecía alegre, la gente comía, bebía, charlaba e incluso algunos se atrevían a bailar al son de la música. La de ojos verdes echó un vistazo a los presentes y buscó un lugar desde el que pudiese ver el mar, allí realizaría su actuación. Un caballero de porte elegante se acercó a ella con una bandeja, para ofrecer una bebida a la recién llegada. - Gracias. - dijo mientras tomaba una de las copas, se giró nuevamente y bebió un sorbo. Clavó la vista en las tranquilas aguas, pronto tendría que llamar la atención de los asistentes más cercanos, para mostrarles aquello por lo que había venido.




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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Neriah el Jue Mar 12 2015, 13:45

Me miré en el espejo contrariada, los últimos puntitos del sarampión estaban desapareciendo ya, pero aún me quedaban unas cuantas marcas. Me había tenido que tirar en cama una semana entera con fiebre y el cuerpo entero ardiéndome por culpa de los malditos granos. Por suerte ya había pasado el periodo de cuarentena y podía asistir a la fiesta de carnaval. Había sido invitada para demostrar mis habilidades de cetrería y durante esa semana había llegado a pensar que no podría hacerlo por tener que guardar cama.

Ruth se había portado estupendamente conmigo y no me había cobrado la habitación a pesar de que no podía trabajar en aquel estado. Además había cuidado de mí y me había procurado las hierbas que le pedía para calmar los picores que me traían por la calle de la amargura. Me contó que ella había pasado el sarampión siendo niña, y que el médico le dijo que una vez que se pasa, no puedes volver a cogerlo. Yo hubiese deseado haberlo pasado también siendo niña, porque durante esa semana había maldecido a la bruja que me había hecho eso en todos los idiomas que conocía y en algunos que aún no se habían inventado.

Me molestaba todo, hasta el roce de las sábanas. Y en cuanto me movía lo más mínimo, el molesto picor me asaltaba de nuevo. Las hierbas sólo lo calmaban durante un par de horas y sabía que no podía abusar de ellas o sería peor el remedio que la enfermedad. Punch me miraba sin comprender muy bien lo que me pasaba, me había traído palomas, hierbas curativas de heridas y un montón de cosas que había encontrado quién sabe dónde. No me habían ayudado en absoluto, pero sabía que era su manera de decir que se preocupaba por mí. Y esto había sido los últimos días, porque los primeros los había pasado entre delirios por la alta fiebre, sin saber muy bien dónde estaba ni qué había a mi alrededor.

Pero ahora ya estaba bien, gracias a Imbar y con una buena máscara podría acudir al carnaval, sin que se me vieran las marcas que aún me quedaban y sin peligro de contagiar a nadie con la molesta enfermedad. Me rasqué de forma distraída uno de los granitos que aún me quedaban y me empecé a poner el disfraz. No era nada del otro mundo, unas mallas marrones, una camisa de lino beige y unas alas que me había construido con las plumas que les quitaba Ruth a los faisanes antes de servirlos en la posada. Me puse además una máscara, también cubierta de plumas, que me cubría la cara hasta la nariz, acabando en un pico afilado.

Me puse también el guante de cuero que me habían regalado como premio por mis habilidades manejando a Punch. Aunque el regalo debería haber sido para él que fue el que hizo la mayor parte el trabajo. Aunque él también había recibido un antifaz que ahora le ponía cuando teníamos que descansar, por algún motivo, durante las horas diurnas. Pues al taparlo del sol, el ave descansaba mejor.

Fui hasta el puerto y busqué el lugar que me habían asignado para mi espectáculo, había pensado un par de cosas, pero no estaba muy segura de si realmente serían capaces de entretener a la gente de Lunargenta, que había visto tantas cosas ya... Al menos, al contrario que otros cetreros que había visto, yo no necesitaba atar a Punch con una cuerda para que siguiera mis órdenes. El ave, que había estado en mi hombro todo el tiempo, desplegó las alas al llegar al lugar. Dio una vuelta de reconocimiento y volvió a posarse en el guante. En ese momento empezamos el espectáculo.

Di un silbido suave y Punch inclinó la cabeza a un lado y cuando me vio señalar uno de los mástiles de un barco cercano, salió volando hasta allí. Pedí un voluntario, un grupo de niños empezaron a empujarse entre ellos, hasta que uno quedó delante. Azuzado por sus compañeros dio un paso hacia mí. Y se presentó voluntario con voz temblorosa. Le pedí que se quedase muy quieto, y le puse una escudilla de metal encima de la cabeza, con un trozo de carne.

Volví a silbar. Al niño no le dio tiempo ni de agacharse y para cuando pudo taparse la cara por el susto, Punch ya se alejaba triunfante con su premio. Para el siguiente truco yo misma me puse de voluntaria, porque podía ser peligroso si algo iba mal. Me puse un trozo de carne en la boca y, esta vez en lugar de silbar, levanté el brazo para llamar la atención del halcón. Cuando lo bajé, la reacción de Punch no se hizo esperar y surcó el aire a toda velocidad, capturando la carne de mi boca, en un elegante vuelo, sin apenas rozarme.

Como había visto que la parte cómica había gustado en mi pueblo, hice también un poco de teatro para repetirlo. Esta vez de forma voluntaria. Lo había ensayado con Punch en la posada, y tras mucho repetirlo, esperaba que saliese bien. Fingí tropezarme con el dobladillo de mi falda y exagerando mucho el movimiento, para que el público no se asustase, fingí rodar por el suelo. Al verme caer, Punch bajó hasta mí y me dio un par de golpecitos con el pico en el hombro. Como fingía no reaccionar, el pájaro me sacudió la cara con la cola. Emití un ruidito de agonía y tal y como habíamos ensayado, el pájaro saltó sobre mí y levantó las alas, como diciendo, he ganado. Luego se acercó a mi faltriquera y empezó a deshacer el nudo con el pico.


En ese momento levanté el tronco fingiendo haberme despertado. Punch se quedó completamente quieto, con una pata en el aire, simulando ser una estatua. Dije un par de incoherencias y me tumbé de nuevo, como si me hubiese vuelto a desmayar. Punch siguió quieto unos segundos, luego giró la cabeza en mi dirección. Tras eso, dio unos saltitos por mi pecho, como acercándose a observar mi cara y tras ver que volvía a tener los ojos cerrados, volvió a la faltriquera y sacó un trozo de carne, de los que usaba como premio. Saltó hasta el suelo, dejó la carne y cogió un palito que yo había tirado previamente y lo metió en la faltriquera. Luego dio un graznido para ganarse la complicidad del público y salió volando.

Usé cara de confusión al levantarme y ver que la carne de mi faltriquera se había convertido en un palo. Me encogí de hombros con una mueca cómica y lancé el palo al agua mientras anunciaba con voz potente. -¡Después de este, ejem, pequeño incidente, el último truco! Cogí la cuerda que me había prestado Ruth esa misma mañana, le até un trocito de carne y empecé a moverla en círculos hasta que cogió inercia, luego girándola sobre sí misma, comencé a trazar figuras en el aire a toda velocidad. Y pedí un voluntario del público, al que le dije que silbase cuando quisiera.

El hombre silbó con fuerza en un momento dado y Punch, que había vuelto al mástil del barco, Bajó volando hasta la cuerda y se alejó con el trozo de carne que había atado previamente y sin que yo hubiese variado la velocidad a la que se movía la cuerda. Debía reconocer que en este ejercicio, el mérito era todo de las habilidades de Punch. De su velocidad y agudeza visual. Pues lo único que tenía que hacer yo era mover la cuerda, él se encargaba de seguirla y de “cazar” la carne.

Hice una reverencia al público y Punch volvió a posarse en mi brazo, para un segundo saludo. Luego di paso al siguiente cetrero para que él también pudiera demostrar sus habilidades.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Bio el Jue Mar 12 2015, 23:59

Me encontraba en el puerto esperando la salida de mi embarcación hacia las islas con ese nombre tan irritante, no quería pasar ya ni un minuto más en aquella ciudad donde todos me miraban como si me los fuera a comer a todos, apenas un par de pasos más habrían bastado para abordar cuando una mujer se acercó gritándome fuerte aunque no alcanzaba a entender lo que decía, me detuve por mera curiosidad, aunque luego entendí que no debía haberlo hecho, había conseguido detenerme y tras ella, a paso un poco más lento, al menos hasta donde su edad le permitía andar, se acercaba el anciano del evento de arco en Ulmer - Espera, Nomen, no te vayas aún, debes hacer algo por mí - Contesté con rebeldía - ¿Por qué dices que debo hacerlo? - Pregunta en tono desafiante, pues no tenía ninguna obligación con él ni con nadie más hasta ahora - Traigo algo para ti - me dijo en tono misterioso aunque con una gran sonrisa - Pero solo te lo daré si haces algo por mí - Imaginé que solo quería chantajearme, pero algo en su mirada me convenció de que lo que decía era cierto, tal vez era un aprovechado, vil y sucio chantajista, pero no era mala persona - ¡¡El carnaval!! - Gritó entre emocionado y asustado - Habrán exhibiciones de todo tipo, yo debía traer arqueros, pero ninguno pudo venir, o ninguno quiso venir - en cada palabra dejaba asomar un poco de frustración y rabia - A ver - le dije en tono frío y distante - ¿Qué necesitas que haga? - Sus ojos brillaron al mirarme como si acabara de ver un milagro, y finalmente me explicó la situación - Yo soy entrenador de arqueros en Ulmer, y debía hacer una exposición acá en la feria, pero ahora, no tengo arqueros, no tengo a nadie más que a mi pequeña asistente, y ella es pésima con el arco, no golpearía ni a un Bio-cibernético con una flecha magnética, debes hacer el espectáculo por mí, y yo te daré lo que te ha enviado aquel niño de Ulmer, dijo que estarías por acá - Pensé por unos segundos antes de aceptar - Está bien - dije sin muchas ganas, y la chica que andaba con el anciano saltó a tomarme el brazo, lo levantó, lo volvió a bajar, tomaba mi cintura, medía mi pecho, mientras yo la miraba con cara de indignación - No puedes presentarte vestido así, serás la imagen de mis arqueros - Dijo el viejo con orgullo - Te haremos ropa nueva para el evento, ven con nosotros - Y finalmente me convencieron de ir hasta sus camerinos.

Había pasado apenas un par de horas esperando con el viejo cuando la joven apareció de nuevo con un majestuoso traje negro con líneas doradas en los brazos y color dorado en el cuello sobre una camisa blanca de seda que pegaba un calor infernal y que decidieron cambiarme por una menos lujosa hecha de algodón, finalmente, me entregaron un antifaz de lo más afeminado que me negué rotundamente a usar, así que acabaron por darme otro más respetable con forma de calavera roja que cubría en diagonal, la parte de y un poco de la parte inferior, todo esto completado por una larga e incómoda capa que debía llevar por mera teatralidad.

Finalmente fuimos al lugar de la reunión, era todo muy lujoso y lleno de personas enmascaradas derrochando picardía en una noche donde todo podía suceder tras antifaces y nadie tendría que enterarse luego de nada, nos sentamos un rato en una mesa hasta que el viejo dijo que tenía sed, así que fui hasta la barra y coloqué un par de copas en una bandeja, caminaba de nuevo hacia nuestra mesa cuando una mujer de vestido blanco con plumas y antifaz del mismo color, tomó una de las copas como si yo se la estuviera ofreciendo y tras decir - Gracias - se volteó sin darme tiempo a explicar que yo no era ningún camarero, me llené de indignación y estaba a punto de reclamar cuando el anciano de Ulmer me llamó, al parecer pronto habría de comenzar algo, o me daría las instrucciones para la presentación, fuera lo que fuera, parecía ser una emergencia...
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Offrol: La imagen de Bio será la que aparece en la firma, añadiendo una máscara al estilo Fantasma de la ópera =)


Última edición por Bio el Dom Mar 22 2015, 21:02, editado 1 vez
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Geist el Vie Mar 13 2015, 06:33

¡Una fiesta en el puerto! Le llaman carnaval, pero para mí es más como una reunión de subnormales. Ya podía imaginarlos a todos lanzando comida, pretendiendo ser buenos amigos, fingiendo que se toleran y embriagándose como bestias con el vino. Qué torpes ellos, y yo qué desafortunada. ¿De verdad necesitaba asistir? Para nada. Que se maten solos con sus incoherencias, yo prefería lugares menos concurridos para poder matar con mayor facilidad.

No me importaba que fuese una invitada 'especial' por haber ganado aquel torneo de arquería, y con mucha facilidad, por cierto. Y con menor razón iría si eso significaba tener que hacer otra presentación de mis destrezas. ¿Qué pretendían, que revelara mis tácticas para poder vencerme en combate? Qué trampa tan obvia, hasta un niño podía darse cuenta de ello. Aunque... podía ir y hacer una demostración falsa. Es decir, hacerles creer que lo que hago son métodos que yo usaría en el campo de batalla, pero en realidad sólo serían acciones inútiles o poco prácticas. Recolectarían información errónea y sabotearía su plan. ¡Brillante!

Pero no... Qué aburrido tener que ir hasta allá, montar un espectáculo, tener que soportar a una docena de desconocidos... Resultaba evidente que me provocarían tanto que terminaría asesinando a dos o tres tarados, y a otro por accidente.Y no hay cuatro sin cinco, ¿verdad? Pues al menos cinco perderían la vida esa noche. Así que no, de ninguna manera expondría mi presencia en un escenario tan poco favorable.

Sin embargo, ¿dijeron máscaras? Pues ésa ya es otra historia. Tenía un par de ideas en la cabeza en las que podría explotar ese factor de anonimato. No llevaría mi traje de gala, mucho menos mi armadura de combate, eso me delataría, debería vestir algo que me ayudara a camuflajearme mejor, independientemente si los organizadores me identificaban o no. Eso era lo de menos. ¿Pero qué vestir? No tenía tiempo suficiente para bordar algo o pedir a un costurero me preparara un atuendo personalizado, así que debería optar por un artículo ya existente del mercado. Esto sería una tortura... Siempre tenían un catálogo de muy mal gusto.

Cutre. Feo. Blanco. Deforme. Ostentoso. Tosco. Veía puros defectos en las vestimentas que vendían. ¿Acaso nadie tenía algo medianamente decente? Que tampoco pedía algo perfecto... Y es que algunos diseños lucían moderadamente bien, ¡el problema era el maldito color! ¿No tenían esos modelos en negro? ¿O al menos en rojo oscuro? Claro que no. Ineptos e inútiles. Si tan sólo tuviera más tiempo...

Estaba por resignarme y al final usar uno de mis atuendos existentes cuando, colgado en un rincón, vi exactamente lo que buscaba. No sabía que estaba buscando eso en concreto, mas al identificarlo sabía que eso era lo que necesitaba. El problema estaba en que... ¿no estaba a la venta? Estúpido, mocoso y mugroso mercader. ¿Para qué lo colgaría si no planeaba venderlo? Tuvo suerte de que lograra, al final, convencerlo sobre vendérmelo, ya que si no cedía a mi persuasión robaría el objeto por cuenta propia. Realmente fui muy generosa.

El traje consistía en una prenda negra de una sola pieza que cubría la cabeza en forma de capucha y se extendía hacia los brazos en forma de mangas cuyo extremo estaba decorado con piezas finas de tela color blanco. La prenda continuaba rodeando el torso, como una camisa ordinaria. A la altura del pecho, inmediatamente debajo del cuello, poseía un bordado blanco abstracto que simulaban ser ramas. Finalmente terminaba en una especie de falda cortada por en medio hasta llegar diez dedos por arriba del tobillo. Sobre el brazo izquierdo colgaba una capa que cubría hasta la muñeca, aunque posteriormente llegaba algunos centímetros más abajo.

Yo únicamente tuve que agregar un pantalón y botas negras para terminar el... Oh, no. Me faltaba el antifaz. No me esforcé mucho en ello, cualquiera estaría bie... ¡Ésa! Quiero ésa. No era un antifaz, en realidad era una máscara oscura que cubría la mayor parte de mi rostro, con un pequeño gran adorno de plumas en el costado, tal vez se lo quitaría después. Con eso, mi equipamiento estaba completo. Mentira. Faltaba el arco, algunas flechas y el carcaj. Ahora sí, estaba lista para... No, no, aún no. El último detalle, los guantes de arquería que había ganado en el torneo. Eso sí, tuve que cambiarlos por unos para zurdos.

¡A punto! Sólo faltaba ir. Mas... ¿realmente iría? Ya me había tomado todas estas molestias, debería ir, ¿no? Sí, iría, pero llegaría muy tarde. No. ¡Sí! No... ¡Definitivamente sí! Mejor no. ¡Iré! Y todo estaba dicho. Salí corriendo antes de que cambiara de opinión.

El evento era en el puerto, y sin tener que llegar ya podía escuchar la música y los ecos de las voces que hablaban, hasta los pasos de aquellos que danzaban. Incluso logré escuchar un halcón. ¿Qué truenos hacía un ave de rapiña por aquí? Tal vez podría usarlo como blanco durante mi pequeño espectáculo. Eso sería después, primero deseaba llegar y observar los alrededores, quizá comer un poco, encontrar a alguien con quien jugar.

Fui recibida inmediatamente por un jovencito que me ofrecía bebidas sobre una charola—. Qué amable. Gracias. —Levanté la mano, deliberadamente golpeando la bandeja y haciendo que el chico tirara todo—. Oh, cáspita. Mil disculpas. —Dije con cierto sarcasmo—. Esta máscara, no veo bien.

Descuide, madame. —Se agachó para limpiar el desastre—. Yo me ocuparé de limpiar.

Sí, tú haz eso. —Musité desinteresada, alejándome de él y adentrándome hacia el centro. La verdad es que no era mi plan provocar ese accidente, pero en el último momento me di cuenta de lo sospechoso que era aquel escenario. Justo al llegar, me regalaban algo. Eso seguramente estaba envenenado. Amateurs.

Repentinamente un grupo de personas comenzaba a aplaudir. No comprendía por qué, y tampoco me importaba, mas no desaproveché la oportunidad. Me coloqué al lado de una dama de blanco {Elen} y comencé a juntar las palmas repetidamente—. ¿No va a aplaudir, señorita? Yo creo que se han ganado al menos un aplauso. Aplauda, o el centauro de dos cabezas vendrá por usted y se la comerá. Aplauda, aplauda. —Insistía forzando la voz para lograr un tono agudo y molesto.

Aún no estaba segura qué tipo de personaje debía crear para esta situación. Ya iba siendo hora para que me adaptara a un perfil específico antes de seguir hablando. Practicaría con esta albina. A menos que sea del tipo reservado y me dejara colgada, eso sería aburrido y a meditaría un castigo.


___________________
OFF: La imagen del traje es más una referencia. El que usa Geist es casi totalmente negro y no tiene las decoraciones en la capa o mangas, tampoco lleva bolsillos o trazos rojos.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Elen Calhoun el Vie Mar 13 2015, 14:16

La fiesta se animaba por momentos, con la llegada de nuevos invitados y de otros animadores reclutados por los organizadores, que comenzaron a mostrar sus números al entusiasmado público. La primera en hacerlo fue una dama pelirroja que llevaba consigo un halcón, posado sobre su hombro. El ave alzó el vuelo y con ello comenzó su espectáculo de cetrería, en que quedó del todo claro lo bien adiestrado que su dueña lo tenía.

El halcón obedecía y realizaba sus vuelos al oírla silbar o ver alguna otra señal de la dama, que previamente tendrían ensayada. La bruja seguía con la mirada aquel sorprendente número, aprovechando también para distraerse de ese modo y no pensar en su propia actuación, que comenzaría en breve. La dama añadió un toque cómico a su demostración, fingiendo que se desmayaba, para dar pie a que el ave se luciera actuando.

Sin duda el público estaba disfrutando con lo que veía, muchos se habían congregado alrededor de la dama y su mascota, interesados en ver qué más haría. La mujer anunció su último truco, que consistía en atar un trozo de carne con una cuerda y hacerlo girar en el aire, describiendo círculos al principio y luego otras figuras, a toda velocidad. Un voluntario del público silbó, dando la señal al halcón para que se lanzase a por su objetivo, el ave bajó volando y atrapó la carne incluso estando en movimiento, antes de proseguir su vuelo.

Los presentes quedaron sorprendidos, comenzaron a aplaudir mientras la dama se despedía con una reverencia, para dar paso al siguiente cetrero. En aquel momento la hechicera reparó en que una mujer se había situado a su lado, había estado tan concentrada en el espectáculo que no la había visto venir. -  ¿No va a aplaudir, señorita? Yo creo que se han ganado al menos un aplauso. Aplauda, o el centauro de dos cabezas vendrá por usted y se la comerá. Aplauda, aplauda. - dijo con voz aguda.

- Tenéis razón, sin duda se lo han ganado. - respondió, antes de unirse a la multitud que aplaudía. Observó entonces al resto de cetreros, antes de tomar aire profundamente y echar un vistazo al lugar donde debía situarse para su exhibición. Había elegido un lugar cerca del mar para aprovechar las brisas y usar de ese modo su segundo elemento en el espectáculo, pero no sabía si aquello saldría bien, el Beltrexus ya le había jugado una mala pasada.

- Si me disculpa, creo que ha llegado mi turno. - dijo a la dama, antes de despedirse con una sutil reverencia y encaminarse a su posición. Observó las olas y notó como la fresca brisa envolvía su cuerpo, comenzó a manipular el elemento y centró su electricidad en las manos para que se fuera uniendo al aire, que giraba cada vez más rápido a su alrededor. El tornado fue tomando forma y tamaño, alzándose hasta alcanzar los cinco metros, mientras el brillo de la energía impedía a los asistentes ver que dentro se encontraba la hechicera.

Era una forma algo extraña de llamar atención de los invitados, pero efectiva, muchos de los presentes se giraron hacia ella y lanzaron exclamaciones de sorpresa, algunos incluso de preocupación. Antes de que cualquiera pudiese asustarse, la bruja lanzó un par de rayos al aire, que emergieron del interior del tornado y explotaron convirtiéndose en fuegos artificiales.

- ¡Bienvenidos al carnaval damas y caballeros! - exclamó, en cuanto hizo desaparecer la ilusión del tornado, dejándose a la vista. - En esta noche de celebración y diversión, les traigo directamente desde las islas un espectáculo especial, en que todo lo que verán, solo serán ilusiones. - añadió, mientras una esfera de energía se formaba sobre la palma de su mano, adoptando aquel brillante color celeste que solía tener.

De la esfera comenzaron a salir pequeñas mariposas, que revolotearon grácilmente sobre las cabezas de los invitados más cercanos, a una distancia prudencial para que no las alcanzasen, ya que a fin de cuentas seguían estando echas de electricidad y aquello podía dar algún que otro susto si las tocaban. Las ilusiones se alzaron y se unieron para cambiar de forma, adoptando ahora la de un ágil conejo, que enseguida bajó al suelo y correteó entre los niños que se habían situado en la parte delantera del público.

Los ojos de los pequeños se iluminaron, mientras trataban de dar caza a la rápida  ilusión que se desvaneció antes de que pudiesen tocarla. La de cabellos cenicientos sonrió levemente y manipuló la esfera de energía que tenía entre manos, consiguiendo que los rayos dejasen de luchar por salir y se moviesen ordenadamente hasta crear una imagen, la de una brillante flor. Dudó por unos instantes sobre su siguiente paso, ya que venía con la idea de volver a repetir el truco final que había usado en Beltrexus, pero no sabía cómo reaccionaría la gente de Lunargenta, quizá se asustasen.

La flor desapareció para dar paso a otra mariposa, esta vez atrapada en el interior de la esfera, que cambió hasta parecer de cristal. Tomó aire y la ilusión comenzó a hacerse mucho más grande, mientras las frágiles alas de la mariposa se tornaban huesudas y se alargaban hasta alcanzar varios metros de envergadura. El cuerpo se ensanchó y de él surgieron dos pares de gruesas patas, un cuello cubierto de escamas y una enorme cabeza, seguida del toque final, la poderosa cola del dragón.

La criatura de electricidad era grande y mantenerla costaba bastante, pero las prácticas habían servido de mucho, con lo que la bruja no tuvo problema. Concentró su energía con una mano y el aire que llegaba desde el mar con la otra para combinarlos, haciendo que el dragón batiese las alas y la corriente de aire llegase a los invitados, aunque de forma mucho más leve que si se tratase de uno de verdad.

Permitió que lo admirasen durante unos instantes, mientras el dragón movía la cola y la cabeza, simulando recorrer con la mirada a los presentes. Esta vez no se alzaría en el aire para simular montarlo como había hecho en Beltrexus, lo hizo desaparecer dejando en su lugar una gran esfera brillante, de la que saldría su última ilusión. Un hermoso fénix de energía tomó el lugar del dragón, voló sobre los invitados describiendo círculos y pasó por delante de sus enmascarados rostros.

- Y con esta última ilusión me despido, espero que les haya gustado el espectáculo. - dijo la hechicera, antes de que el fénix la rodease y llegase volando desde su espalda. Elen alzó los brazos en el momento exacto para tocar la ilusión, que emitió un brillo intenso, cegando a los invitados momentáneamente. Aprovechó el momento para hacer su salida, abandonando el lugar en que estaba a toda prisa para mezclarse con la multitud mientras no la veían.

De ese modo todos creerían que había desaparecido ante sus ojos, bajo aquella lluvia de chispas que había quedado en su lugar, cuando la verdad era que simplemente se había valido de los segundos de ceguera para correr hasta perderse entre el público. Los más cercanos la reconocerían de inmediato, pero aquello no le importaba, solo quería hacer una salida espectacular y lo había conseguido.


Off: Lo subrayado son las ilusiones y la salida con el fénix es algo así pero con un brillo celeste
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Bio el Vie Mar 13 2015, 16:34

Llegué a donde se encontraba el anciano quien me alertó diciendo - Ya se acerca nuestro turno, debemos impresionarlos - levanté una ceja mientras pensaba - (Pedazo de viejo insensato, yo ni siquiera soy arquero, no es gran cosa lo que puedo hacer) - Podría intentar repetir la actuación de Ulmer, pero no tenía caballo, y atinar con los ojos vendados había sido más que todo cuestión de suerte, sin embargo, con los ojos bien abiertos sí me iría bien, halé una silla para sentarme unos instantes y pensar cuando de pronto fuegos artificiales llamaron mi atención, el primer acto no lo había visto completo por llegar tarde, apenas había logrado ver el final, pero este segundo acto era demasiado ruidoso como para ignorarlo, caminé unos pasos hacia el escenario atraído infantilmente por las llamativas luces, de pronto estaba envuelto entre ilusiones, conejos, dragones, fenix, si maguita estuviera aquí estaría muy emocionada, el espectáculo de aquella... bruja... era realmente muy vistoso y llamativo, frente a eso, nada de lo que yo pudiera hacer podría compararse, seguramente se había ganado todo el favor y la admiración del público, impresionarlos ya me resultaría imposible después de eso.

Una mano en mi espalda me sacó de mi estado de coma emocional - Ten tu arco y caraj - me dijo la chica que acompañaba al anciano mientras me señalaba un punto en el escenario - Es tu turno, prente fuego a la flecha y lánzala al punto rojo de esa pared al fondo del escenario - pero pegarle a un punto rojo con una flecha no es gran cosa, eso no compite contra un dragón gigante, y aún así, era solo el inicio, de igual modo no tenía nada preparado, y el viejo con su tranquila sonrisa solo me observaba con total tranquilidad.

Afortunadamente la chica me había hecho voltear hacia ella, apartando mis ojos del destello que causó la bruja para finalizar su acto, de no ser así me habría dejado ciego un buen rato y no podría realizar mi acto que dependería más que todo de mi vista - Madelein es mi nombre - Me dijo mientras tomaba mi mano y me llevaba hacia el escenario, mientras subíamos, los aplausos que aún seguían sonando para la bruja comenzaron a menguar hasta llegar al completo silencio, y ahí estaba, sin saber como rayos me había dejado convencer de semejante tontería, me paré frente al público, pensé en saludar, tal vez, presentarme, decir unas palabras de bienvenida, pero eso alargaría la duración de esta tortura, era solo un compromiso que debía cumplir, tomé la primera flecha y me dirigí a una pequeña antorcha, pasé la punta de la flecha por el fuego alejándome lo más posible, volví al centro, apunté al punto rojo y solté la flecha que casi se apagaba durante su viaje, finalmente logré acertar al punto rojo, todo siguió en silencio, no hubo aplausos, no hubo gritos, pero desde el punto rojo se empezó a extender una línea de fuego que al cabo de unos instantes llenaba toda la pared, el muro estaba preparado con algún tipo de combustible que ardía dibujando unas letras que finalmente formaron la palabra "CARNAVAL", los aplausos no se hicieron esperar y los gritos volvieron a adueñarse de la multitud - (Gente que se impresiona con cualquier cosa) - Pensé mientras volvía la vista hacia el público que ahora miraba hacia mi izquierda, donde la joven Madeleine se había atado, con ayuda de dos caballeros, a una rueda, con sus brazos a los lados y las piernas ligeramente abiertas, en la rueda, había 11 puntos rojos, uno entre las piernas, entre las piernas y las manos habían 3 puntos a cada lado, y entre las manos y la cabeza habían dos a cada lado, entendí lo que había que hacer, parecía sencillo, hasta que alguien hizo girar la rueda, la expresión en mi rostro habría sido un poema evidente para todos si no hubiera llevado una máscara, miré al viejo con una mirada asesina - (¡¡Está demente, están dementes los dos!!) - Volví la vista hacia Madelein que me observaba confiada, ojalá yo mismo me tuviera tanta confianza, me resultaría más fácil y seguro lanzarle mis dagas, me iba mejor con las dagas que con el arco, pero ya no había más opción, me armé de valor y lanzé la primera flecha al punto rojo de entre sus piernas, el cual impactó... justo en el centro de uno de los puntos rojos entre su pierna y brazo derechos, el público que había mantenido silencio espectante acabó aplaudiendo, aunque yo sabía que no era ahí donde había apuntado, debía relajarme y concentrarme, la cara de Madeleine me transmitía confianza, lo cual me ayudó a calmarme, volví a apuntar al punto entre sus piernas, cerré los ojos, al abrirlos de nuevo calculé la velocidad de la rueda y el tiempo que tardaba la flecha en llegar, con lo que pude analizar el lugar perfecto a donde lanzar la flecha, justo a su pierna izquierda, en un leve zumbido salió disparada la flecha directo hacia su pierna que por el movimiento de la rueda logró apartarse cayendo la flecha justo en el punto rojo en medio de sus piernas, más aplausos y gritos se escucharon, y a partir de ahí, todo fue más relajado, sólo debía calcular y lanzar la flecha al punto donde estaría el punto rojo al llegar la flecha, seguí acertando los lanzamientos hasta que solo quedaron dos puntos, los más cercanos a su cara, el primero de ellos, aunque tenía la presión de poder dejarla sin cabeza si fallaba mi cálculo, pude lograrlo, sin embargo, cuando me preparaba para el último punto rojo, un caballero se acercó a ella, y le puso una manzana en la boca, giró su cabeza hasta tenerla de medio lado con la manzana sobre el punto rojo - (¿¿¿Quiere que le acierte a la manzana sostenida por sus dientes mientras se mueve girando en esa maldita rueda???) - bajé el arco unos instantes para concentrarme, levanté de nuevo el arco y tensé la cuerda, el público aguardaba en completo silencio, solo interrumpido por el golpe de una mujer que no resistió el suspenso y se desmayó, solté la flecha que acabó con el sonido de la manzana quebrándose y finalmente el sonido de la flecha atravesando la madera de la rueda - (Está hecho, soy libre) - Pensé mientras me daba la vuelta y salía del escenario sin esperar los aplausos que comenzaron a oírse mientras yo caminaba hasta la mesa donde estaba el viejo, no me interesaba en lo más mínimo saber como bajaría Madeleine de la rueda, me senté en la mesa de frente a aquel hombre y lo miré fijamente esperando una explicación, una disculpa, algo que me evitara las ganas de asesinarlo por hacerme pasar semejante rato de tensión...


Última edición por Bio el Dom Mar 22 2015, 21:00, editado 1 vez
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Geist el Lun Mar 16 2015, 03:34

¿En serio? Al principio fue gracioso que comenzara a aplaudir, pero dejó de serlo cuando de verdad lo hacía porque quería. Yo pensaba que no estaba poniendo atención y que imitaría a los demás con tal de no quedar mal, pero realmente sabía lo que sucedía. No tenía caso, fue caso perdido. Dejé de aplaudir en cuanto ella empezó. Vale, ¿y qué estaba sucediendo? ¿Una tipa con una ave? Seguramente algún espectáculo había montado. Debió ser muy aburrido, ya que yo ni enterada de lo que pasaba. Y no me importaba que medio mundo estuviera alabando el logro, si a mí no me llamaba la atención era irrelevante.

Claro. Rómpete una pierna. —Me despedí de ella con aburrimiento. Estaba claro que sería la siguiente en montar algún entretenimiento para estos simios. Si se sorprendían por una mujer con un animal alado, la verdad es que poco sería el esfuerzo necesario para mantenerlos contentos. Era deprimente, con este público ni daban ganas de esforzarse para hacer algo realmente espectacular. Aunque quizá podría enseñarles algo realmente fenomenal para hacerles conocer el verdadero arte, pero... No sentía esos ánimos.

Si iba a querer hacer algo sobresaliente, debería poner atención a los que los demás harían, y la mujer que tenía a un lado sería la siguiente. Mejor dicho, la bruja. Al principio fue algo prometedor, ese juego de luces fue un buen inicio, mas luego cayó en la monotonía, repitiendo el truco de hacer aparecer figuras. Me gustó la flor y el torbellino del inicio, pero todo lo demás era tan aburrido como fastidioso. Precisamente tuve que darme la vuelta para no seguir viendo tantos destellos, me molestaba mucho la iluminación.

Mientras ella terminaba su show, me dediqué debatirme si debería seguir el juego de presentar algo sobre el escenario o molestar a los invitados o irme. Quizá podría hacer alguna tontería ahí arriba, luego chafearles la fiesta a todos y sólo entonces irme. A falta de decisión única, buena son las opciones múltiples.

Un repentino flash hizo presencia en los alrededores. Una gran luz hizo que la noche se olvidara por un segundo y se sintiera como un típico amanecer. Por inercia cerré mis ojos, girando hacia lo que parecía el origen del destello. No me sentí sorprendida al saber que había sido la hechicera quien lo había hecho, aunque ya no estaba a la vista, era obvio que ella lo provocó, pues los que ya habían terminado de tallarse los ojos ahora aplaudían animados. Qué bestias. ¿De verdad festejaban que los cegaran temporalmente? Yo, personalmente, tomaría represalias luego contra... ella. No sabía su nombre, y tampoco recordaba bien su vestimenta, pero al verla de nuevo sabría que es ella.

Con el escenario libre, supuse que podría ir yo para... Olvídalo, alguien ya lo había ocupado. Quizá sería mejor idea estar a un lado para poder utilizarlo de inmediato en cuanto ese tipo terminara con su... su... ¿Pero qué...? ¡¿También es un arquero?! No. Maldición. Es injusto. Esto es un escándalo. Esto... Esto... This is outrage! Está bien. Tranquilízate, relájate. No empieces a hablar en otros idiomas. Memoriza su rostro, no lo olvides y mátalo cuando se dé la oportunidad. Pero antes, debo planear lo que haré. Si voy a hacer algo, debo hacer algo bien, algo que no se sienta repetitivo, algo que haga explotar las cabezas de estos cerdos. Algo... extraordinario. Necesitaría prepararme, y en tan sólo algunos minutos, no sería sencillo.

Aquel tarado culminó de la manera más insípida posible. Increíble que le hayan aplaudido. Quizá estaban hechizados o algo. No importaba. Esperé a que limpiaran su tiradero, y entonces...

***
Una veloz flecha negra pasó zumbando por encima del público, clavándose en una orilla del escenario. Inmediatamente después, un humo negro se propagó sobre el centro de la escena, disipándose rápidamente y permitiendo ver la figura de Geist en medio, adoptando una posición de espaldas al público. Hubo un momentáneo silencio, uno que Ingrid disfrutó con placer, pues podía sentir la perplejidad de sus espectadores.

El silencio se rompió por el sonido de una pequeña y aguda campana que tintineaba repetidas veces a un ritmo perturbador. Los ojos yacían atentos sobre la dama negra, ansiosos —y desesperados— por saber lo que seguiría. Se podía notar que tenía un arco en su mano derecha, mientras que su brazo izquierdo era ocultado por la capa, aunque para el ojo agudo no escaparía el detalle que llevaba flechas, sin mencionar que era evidente que ella sostenía la campana que era movida con delicadeza.

En un segundo, Geist se dio la media vuelta vigorosa y lanzó la campana al aire, inmediatamente después lanzó una flecha que golpearía el pequeño objeto de bronce, provocando que sonara intensamente. La flecha fue simplemente desviada, apartándose de la multitud, mientras que la campanita cayó sobre alguien, formando una sonrisa satisfactoria sobre el rostro de la arquera.

Soltó las flechas que cargaba en su mano, causando un estruendo curioso al caer—. Silencio. —Habló con gravedad, poniendo su dedo índice sobre los labios de la máscara. Pocos rasgos de su rostro se detectaban, pues la capucha cubría casi toda su cara—. Escuchen lo que sentencio. —Lentamente fue levantando la cabeza, permitiendo que todos apreciaran la máscara que llevaba puesta—. Usen su inteligencia, y entenderán esta... —Pisó la punta de una de las flechas que estaba en el suelo, alcanzándola y colocándola en el arco para lanzarla hacia el cielo—. ¡Penitencia!

En esta noche helada, con la Luna como testigo, ejerceré un castigo. —Pasó su palma enfrente de ella, señalando a todos los que tenía delante—. Vuestra alma quedará atenuada. —Rápidamente se agachó, tomando otra flecha y desde esa posición de rodillas, disparó, acertando a la flecha que se aproximaba en picada.

Mariposas van aleteando sin cesar. —Con discreción se colocó de pie, tomando una flecha—. Por su alrededor danzando van. Felices querían estar. —Se colocó en la orilla de la tabla, alzando el volumen—. Pero de rojo pecado ahora están. —Colocó sus manos detrás de su espalda, inclinando su cuerpo hacia adelante y simulando que estaba por arrojarse—. ¿Quién de ustedes ha asesinado? ¿Quién de ustedes mancha a las mariposas? Yo sé quién ha matado, yo sé quién usa palabras venenosas.

Recuperó el equilibrio y preparó la flecha. Con la cuerda tensada, fue apuntando al público. Algunos movían su cabeza para, asustados de que esa loca pudiera atravesarlos, otros parecían desafiarla a intentarlo, observándola con una vista fulminante y con los brazos cruzados.

Tú. —Señaló indistintamente a alguien—. Tú. —Apuntó hacia la maga {Elen}—. Tú. —Indicó con la punta de la flecha al anterior arquero {Bio}—. Cada uno de los individuos aquí presente merece el castigo divino, y yo seré el verdugo que los someta hasta que llegue el brillo matutino. —Giró su torso hacia un lado, clavando la flecha sobre una diana que había sido colocada. Desde su posición, brincó hacia atrás, cayendo con las mayos y antes de que se pusiera de pie, tomó la última flecha para poder lanzarla sobre el mismo objetivo, con tal precisión que partió por la mitad la que ya se encontraba incrustada.

Todo aquello hizo que su capucha abandonara su cabeza—. Bajo el velo nocturno, sobre las alas de la muerte, llega vuestro turno. Se les acabó... —Alzó su vista, exponiendo el cuello y encima pasó su pulgar con agresividad y fuerza, simulando un corte—. La suerte. —Comenzó a desplazarse por el escenario, retirándose el adorno que llevaba su antifaz—. ¡Invocaré al ejército de las tinieblas! —Comenzó a exclamar con un tono recio y acelerado—. La desgracia caerá sobre sus corazones. Presenciarás mientras tiemblas... —Volvió a acercarse al borde, esta vez por el otro flanco—. El fin y las eliminaciones. —Declamó con una voz serena y tétrica.

Recorrió toda la orilla, lanzando el adorno al aire y atrapándolo de nuevo—. A los hombres, una flecha atravesará sus cabezas. A las mujeres, un espectro devorará sus entrañas. Y, a los niños... —Extendió su mano izquierda, sosteniendo el arreglo—. Las sombras los aplastará. —Cerró el puño, presionando la ornamenta, desprendiendo las plumas del broche y lanzando los retos al aire, dejando que flotaran delicadamente.

Justo en cuanto se deshizo del adorno, sin desperdiciar ni un segundo, comenzó a correr sobre el escenario, pisando con fuerza las tablas para ocasionar un grueso ruido. Recorrió con velocidad el senderó que le condujo a la primera flecha, a esa que había lanzado en un inicio y ahora estaba clavada en la pared. Brincó para alcanzarla, la cogió y ahí mismo en el aire, preparó el arco para disparar de nuevo hacia el mismo blanco, volviendo a partir en dos pedazos la flecha que yacía clavada. Finalmente, cayó con violencia, golpeando con su puño la superficie.

Al reincorporarse, volvió a articular palabras siniestras—. Soy la agente de la oscuridad, la que viene a cobrar el definitivo precio. Soy Geist, la máxima verdad. Y el resto... —Se colocó en el centro de la escena, frunció el entrecejo, puso su índice en los labios y susurró con fuerza—. Es silencio. —Hizo una reverencia, inclinándose por completo hasta que la capucha volvió a colocarse encima, y con mucho cuidado dejó caer la segunda bomba de humo que había adquirido, volviendo a crear esa capa sombría, permitiéndole abandonar el estrado con disimulo.

No hubo sonido alguno, no hasta que el gas se esfumó, y sólo entonces comenzaron a preguntarse los espectadores qué hacer. Muchos se encontraban confundidos, no sabiendo si tomar lo que habían visto como una amenaza o como un espectáculo de mal gusto. Hubo aquellos que aplaudieron con quietud y de una manera muy incómoda. Mas algunos tomaron la iniciativa de congratular el número con una ovación de respeto y un extraño encanto.
***

Eso es lo que buscaba. Total perplejidad, un infinito terror, un público que cuestiona lo que percibe y hace. Disfruten del resto de la noche, mis pequeñas presas, y duerman bien. Yo los estaré esperando en el rincón más obscuro.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Thorn el Vie Mar 20 2015, 20:04

¡Por favor! ¡¡Un respiro!! Cada uno ha estado más excelente que el otro y he disfrutado muchísimo leyéndoles. Espero estar a la altura y que continúen así.

El primero de los grandes espectáculos de la noche había sido recibido con sorpresa, admiración y júbilo por parte de chicos y grandes. Punch terminó siendo candidato a una de las mascotas del carnaval lo que significaba raciones de comida gratis para él y su dueña durante todo un año en los comercios afiliados al carnaval. Cuando la dama terminó con su espectáculo fue ovacionada por el público que no dejaba una sorpresa para entrar en otra ya que en medio de aquél bochorno lleno de ruidos y colores emergió aquél gran tornado que sería visto por todas las personas a un kilómetro o quizás más a la redonda.

-¡Cuidado, arrasará todo!- se escuchó una voz y luego otra y otra, temerosa la gente se rejuntó hacia los muelles, pero pronto los rayos y la actitud de la bruja tranquilizó al público que no sabía si reír o llorar. -Vaya forma de llamar la atención- diría un brujo con una llama entre manos mientras trataba de calmar a los más volátiles del carnaval, aunque su intervención no fue necesaria realmente cuando las ilusiones de la dama de Beltrexus comenzaron a ganarse el corazón de aquellos quienes le observaban. Las personas comenzaban a acercarse desde otros lugares intentando tomar con sus manos varias de las creaciones de la de los blancos cabellos más, cuando apareció aquél gran dragón muchos contuvieron el aliento para luego observar con los ojos poco menos que saltones.

Algunos murmullos inquietantes comenzaron a emerger desde un sector en los que abundaban los licántropos, algo como “matar a la bestia y juntar armas” pero todo aquello quedó en el pasado cuando el fénix emergió de entre lo que quedaba de la energía del gran reptil alado. -Wooooah waaaaajajaja fabuloso- se escuchaba vitorear, gritar y aplaudir a las personas que no dejaban de buscar a la bruja para intentar tocarla como si fuese alguna especie de deidad, aunque muy desconcertados quedaron al no poder localizarla en los alrededores.

…Pero la sensación de orfandad poco duró ya que en el escenario principal la palabra “Carnaval” se había iluminado a puro fuego por un arquero anónimo. La adrenalina se sentía a flor de piel y los más sensibles tuvieron que abandonar el lugar cuando aquellas temibles flechas surcaban el aire con el zumbido que podía oírse en los corazones expectantes de todos. El silencio era sepulcral excepto por las actividades que se llevaban a cabo en otros puntos distantes. Cuando llegó el turno de la manzana en la boca de la bella asistente más de uno sangró por la nariz, otros tantos se vieron obligados a mantenerse en sus lugares por la guardia y unos pocos cayeron desmayados al suelo por tanta tensión y expectativa. Una vez que se terminó aquella faena el público pareció respirar aliviado y omentos después hubo un renovado estallido de aplausos liberadores. -Otra más, otra más- aclamaba el público una vez comprobada la legitimidad de aquél buen arquero, más muy pocos fueron los que realmente pudieron dar con él y aquellos que lo hicieron no permitieron que abandonara el evento tan fácilmente, invadiéndole con flores, comida y peticiones de nuevas demostraciones.

Entre tanto, un grupo selecto de la guardia se movía en un compacto espacio protegiendo dos figuras que pronto estarían tras bambalinas en aquél escenario donde las llameantes palabras aún no se extinguían. Nadie tuvo tiempo de nada, pues la siguiente de las atracciones ya había comenzado, una que hizo a los guardias temblar ya que creyeron que se trataba de aquella dama negra de la que todos hablaban. Secretamente, varias de las delegaciones de los guardias comenzaron a rodear el escenario, mientras el humo negro invadía la vista de los presentes. -¿Qué es esto?- se escuchaban varias voces decir y repetirse entre ecos y risitas más no pudieron seguir hablando ya que su aliento se cortó como si una de las flechas veloces de aquella dama atravesara la garganta de los presentes.

-La tengo ¡la tengo! Ouch ah ah ah- exclamaría uno de los participantes del público cuando la campana cayó sobre su cabeza, parecía exageradamente feliz por haber sido golpeado por el objeto y varias de las personas a s alrededor desviaron la mirada desde o hacia él con igual cara de desdén hacia la nueva figura con un minuto de fama. Más las palabras tajantes y aquella voz de comando le hicieron quedar en silencio total. Cada una de las cosas que la dama negra decía eran tomadas en doble sentido por la guardia que temía que esa fémina fuese la tan temible asesina. Las órdenes se repartían tras bambalinas en callado silencio mientras el espectáculo continuaba su curso.

El espectáculo comenzaba a asustar a más de uno de los espectadores que ahora parecían sudar tras sus coloridas máscaras al tiempo que semejaban derretirse y unirse entre ellos para tratar de no caer presas de las maldiciones de aquella joven. Más su espectáculo continuó exhibiendo tanta destreza o más que el arquero anterior aunque poseía un buen tanto más de teatralidad por parte de la ejecutora. Las respiraciones se contuvo largamente al momento en que la segunda bomba de humo fuera arrojada pero todos parecieron volver a vivir en cuanto éste se disipó mostrando la clara ausencia de aquella poco menos que aparición. El público no parecía seguro si aplaudir o no, más luego de unos interminables momentos unas palmadas aquí y otras allá fue todo lo que se necesitó para tener una ovación no despreciable. Al parecer el miedo no estaba para anidarse en los corazones aquella noche.

En cuanto a Geist sería aprehendida no sin poca lucha por un buen de guardias de la guardia real quienes no le reconocieron tras aquella máscara negra. -Al fin… al fin tenemos a Le Dame Noir- dirían unos y otros con tranquilidad en su voz mientras ataban a la humana.

Al finalizar aquél espectáculo, se estimó de que ya era la hora de que aparecieran los invitados especiales y copartícipes de aquél sueño encantado que se estaba viviendo: el rey y la reina del carnaval del año pasado y quienes entregarían la corona a los quienes fueran elegidos esa misma noche. Las trompetas comenzaron a sonar y entraron al escenario un par de juglares enmascarados que presentarían a los reyes con las mayores pompas.
juglares:

-Damas y Caballeros, sean ustedes muy bienvenidos a este, nuestro gran evento de carnaval-- diría la voz de una fémina y seguidamente continuaría la voz de un hombre -Esperamos que todo esté siendo de su mayor agrado y sin más-Les presentamos a nuestros mayores figuras del carnaval anterior. Sir Eleopold y- -Miss Kayamira--Aplausos por favor-. Sus presentaciones y animaciones duraron un buen rato más con malabares y espectáculos diversos seguidos de chistes y canciones cortas. Pero el tiempo pasaba factura y los reyes no tardaron en hacer su aparición.

rey y reina:

-Como quisiera ser yo la reina- le diría una hermosa dama envestida en dorado a una de las personas del público, y acto seguido subió al escenario para hacer una magnífica demostración con elementos de agua y fuego.

dama:


Aún puede unirse más gente, Geist, esperemos que alguien te salve (?) te dejo a ti la narración de los hechos, chicos, no seáis malitos y ayudad al prójimo (?).
Dejo abierto la persona a quien le habla la desconocida, aunque espero que alguien tome la posta. La noche es joven aún



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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Bio el Sáb Mar 21 2015, 01:14

Suelten a esa mujer de inmediato - dije mientras me acercaba lentamente a la escena donde los guardias intentaban mantener a la segunda arquera, los acontecimientos se habían sucedido de forma muy rápida, uno había llevado a otro, primero, los guardias tropezándome al pasar llevando a la demente arquera, luego, la irritante actitud del guardia presumiendo haber capturado a la asesina, y finalmente, mis ganas de saber cómo acabaría todo, así pues, me dirigí a donde la llevaban despojada de sus armas, aunque a estas alturas, seguro no le sería nada difícil acabar con todos los guardias, aunque eso desataría una reacción en cadena donde sería derrotada no por la habilidad de los guardias, sino por su inevitable cansancio y la superioridad numérica, si algo tenía de especial la guardia real, es que bastaba una pequeña alarma y al instante se multiplicaban como conejos.

Había conseguido llamar la atención de los guardias, ¿ahora qué? Poco podría llegar a hacer por la fuerza, mis dagas se habían quedado junto al resto de mi ropa normal, y el arco, había quedado junto al viejo de Ulmer, donde fuera que estuviera, por ahora mi única arma serían mis palabras y mi facilidad para mentir - No tienen idea de quién es ella - Dije mientras me acercaba con firmeza y determinación aunque sin alzar mucho la voz, apenas lo suficiente para sonar convincente ante el torrente de mentiras que estaba por inventar - ¿Y tú quién te crees que eres? - Dijo uno de los guardias completamente desconfiado pero a la vez otorgando el beneficio de la duda, mi tono al hablar era realmente convincente, y al menos eso era bueno, pero me faltaba que las palabras que dijera lo fueran también - ¿Dónde está el capitán? - pregunté con cierto menosprecio hacia sus rangos - Háganlo venir de inmediato para resolver el asunto acá mismo - Sabía que el capitán había ido al otro extremo del lugar en busca de algunos informes y novedades, lo que me daba la seguridad de pedir por él, difícilmente lograrían traerlo a tiempo y en el peor de los casos, si uno de los guardias iba por él, me daría tiempo de pensar algo para deshacerme de los otros, sin embargo, comenzaron a intimidarse por mi determinación, lo que decía parecía del todo cierto, así que uno de ellos preguntó con cierto temor - ¿Quién es usted señor? - Observé al sujeto con una mirada fulminante al tiempo que señalaba a la mujer que tenían bajo arresto - El problema no es solo quién sea yo, sino quién es ella, y si no la sueltan de inmediato, no volverán a vestir un uniforme de la guardia en el resto de sus patéticas vidas - Los guardias se miraron unos a otros sin saber qué hacer, la mentira sonaba casi creible, hasta que uno de ellos agregó - Es Le Dame Noir... - Su timidez al hablar hacía evidente su inseguridad así que aproveché para explotar sus dudas - Le Dame Noir has dicho, ¿Crees que una asesina sigilosa que se mueve en secreto, subiría al escenario a gritar ATRÁPENME, SOY LE DAME NOIR? Serás idiota, idiotas todos, y así se lo haré saber a la élite de la guardia real, es inaudito esto que sucede - Me llevé una mano a la frente de forma drámatica mientras continuaba mi sucesión de mentiras - Acérquense niños - Les dije bajando el tono de voz mientras me acercaba a ellos - Somos de la unidad secreta de espionaje de Lunargenta, y estamos encubiertos para capturar a Le Dame Noir - La historia, la creyeran o no, me estaba resultando de lo más entretenida, y mi creatividad para los inventos estaba siendo aprovechada al máximo, las ideas venían a mi cabeza velozmente y las soltaba sin darle a los soldados mucho tiempo de reaccionar, decía cada mentira antes que pudieran intentar comprobar la anterior - Pero no sabemos de ninguna unidad secreta de espionaje - Dijo uno de los guardias en voz un poco baja, le observé, observé a los otros, volví a llevar mi mano a la frente en señal de pena ajena y expliqué - Es una unidad secreta, por eso no sabes, si supieras, ya no sería secreta, de hecho, ahora que lo sabes, seguramente tendremos que matarte, y yo como jefe de operaciones podré decirle a mi agente - Señalé a la arquera - Que los mate a todos por insensatos - Tras mi breve silencio comenzaron a mirarse unos a otros, estaban dudando, definitivamente estaban dudando, aunque no podía saber lo que pensaba la mujer que seguía escondida bajo su máscara, seguramente esperaba alguna oportunidad para darse en fuga, sin embargo, dejarla ir significaría la caída de mis mentiras, así que debía mantenerla conmigo en esto - Ya no queda más tiempo - Les dije a los guardias con voz de mando - dejen de perder el tiempo, necesitamos que cubran cada rincón de acceso al puerto, que nadie entre ni salga, Le Dame Noir está acá y no descansaremos hasta encontrarla y hacerla pagar por sus crímenes - Fui interrumpido por uno de los guardias - Ella mató a mi compañero señor - expresándose en tono triste - Y la haremos pagar por eso - Le dije con firmeza mientras tomaba por el brazo a la prisionera para llevarla conmigo hacia el escenario, los guardias, me miraban temerosos sin querer soltarlas, así que alcé la voz de nuevo - ¿Y qué esperan idiotas? ¡¡Vamos, vamos, vamos!! No me hagan repetir mi orden - Dudaron otro instante hasta que uno de ellos finalmente desistió de sostener apresada a la mujer y se fue a seguir mis instrucciones, tras esto, los demás dejaron de dudar y se sumaron en completa obediencia, esa era la sucesión de mentiras más larga e increíble que había dicho en mi vida, pero había resultado sumamente entretenido, llevé a la inquietante arquera a un rincón apartado tomándola por el brazo, por su rudeza, seguramente estaría hirviendo en rabia porque la llevaba de ese modo, pero era necesario para guardar las apariencias - Ahora me debes una, mujer demente, cuando se descubra la mentira estaremos en problemas, así que más nos vale encontrar a la famosa asesina, no deseo conocer la prisión de los Bio - Abrí mi mano dejando libre su brazo al tiempo que volvía mi vista hacia el escenario donde comenzaba un nuevo acto.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Elen Calhoun el Sáb Mar 21 2015, 10:39

Su último truco había salido a la perfección, para cuando el público pudo volver a ver ella ya no se encontraba en las cercanías del escenario, muchos aplaudieron y vitorearon, mientras la buscaban con la mirada. Los caballeros y damas más cercanos la reconocieron, se acercaron a ella y la felicitaron, a lo que la bruja respondió ofreciéndoles una amable sonrisa acompañada de una reverencia.

Quizá aquel mundo del espectáculo no se le diese mal después de todo, aunque no se imaginaba a sí misma ganándose la vida de ese modo. Observó al caballero que iniciaría el nuevo espectáculo, un arquero cuya flecha en llamas alcanzó un punto rojo en la pared, prendiendo el combustible inflamable que habían preparado anteriormente, para que el fuego formase las letras de la palabra Carnaval, un truco sin duda muy vistoso.

A esto siguió otro número mucho más peligroso, con una joven atada a una rueda y el arquero acertando con sus flechas los puntos adecuados para lograr que el público quedase en vilo, incluso hubo algunos desmayos entre las damas, que no pudieron soportar la tensión del momento. Los presentes aplaudieron y pidieron al caballero que lanzase otra flecha, pero el joven abandonó el escenario con algo de prisa, para dirigirse hacia una de las mesas cercanas.

La siguiente en actuar fue la dama con la que la maga había cruzado unas palabras antes, también parecía ser arquera pero su número fue muy distinto al anterior, y sin duda no dejó a nadie indiferente. Geist hablaba de un castigo que caería sobre todos ellos, poniéndose a sí misma como la persona que impondría tal pena. Decir aquel tipo de cosas en medio de una celebración no era lo más sensato, menos aun cuando la guardia ya estaba alerta para encontrar a le Dame Noir, con la que fácilmente podrían confundirla tras su actuación.

Elen torció el gesto tras su antifaz al ver que la apuntaba con su arco, y todavía más cuando la arquera nombró al ejército de las tinieblas. ¿Qué podía saber ella sobre los seres de sombra? La de ojos verdes estaba segura de que no había visto uno en su vida, no sabía de lo que hablaba. Nadie que hubiera presenciado las atrocidades que podían llegar a cometer hubiese hablado de ese modo, al menos no estando cuerda. Ella había vivido más de tres años atormentada por las pesadillas de los jinetes oscuros, había peleado contra un demonio sombrío en la llanura y había visto de primera mano todo el odio y crueldad que podían albergar aquellas criaturas, no era un tema para tomarse a broma.

Cuando el número terminó el público no supo qué hacer, sin duda Geist había conseguido dejarlos descolocados. Algunos se atrevieron a aplaudir, pero la mayoría seguían algo asustados por todo lo que había dicho. Desde donde estaba, la joven pudo ver como un numeroso grupo de guardias arrestaba a la artista al poco de abandonar al escenario, estaba claro que tras una actuación tan extraña la veían como posible Dame Noir. La bruja se debatió durante unos instantes sobre si ayudarla o no, quizá estaban en lo cierto y era la asesina, pero  entonces algo no cuadraba, sería estúpido que se hubiese subido al escenario exponiéndose tanto.

- No, deben estar equivocados. - musitó, pero antes de que comenzara a andar en su dirección vio como el otro arquero se acercaba a los guardias y los detenía, al parecer Geist ya tenía salvador. Un par de juglares subieron al escenario, para dar la bienvenida a los asistentes y presentar a los reyes del carnaval del año anterior, que entregarían sus coronas a los ganadores de aquella noche.

- Como quisiera ser yo la reina. - dijo una hermosa dama ataviada con un bonito vestido dorado, que se había acercado a la de cabellos cenicientos de forma sigilosa. De inmediato se preparó para subir al escenario, con lo que la bruja supuso que se trataba de otra de las artistas. - Que tengáis suerte con vuestro número. - respondió ella con tono amable antes de que la mujer se encaminase a la tarima, quedando expectante entre el público al notar que en aquella desconocida había magia.

Pronto sus sospechas se confirmaron, la enmascarada era hechicera y comenzó a mostrar sus habilidades con los elementos de agua y fuego, sorprendiendo a los invitados. Elen desvió la vista hacia el arquero, que al parecer había conseguido que liberasen a Geist y ahora se encontraba con ella en un rincón algo apartado. Al menos la guardia no estaría perdiendo el tiempo, la verdadera Dame Noir debía estar allí entre los invitados, lista para atacar en cualquier momento.

El rey del carnaval tenía sus sospechas, creía firmemente que el objetivo de la asesina sería su esposa, cosa que lo ponía bastante nervioso. Al recordar aquel rumor la de ojos verdes pensó en las palabras de la maga, aquella que quería ser la reina. ¿Cómo se elegía a los reyes del carnaval? Ella nunca había acudido antes a aquel tipo de fiesta y desconocía en qué se basaban para la elección, aunque la opción más sencilla era la de los atuendos.  




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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Woodpecker el Sáb Mar 21 2015, 19:55

Si tu fueras un poco menos inútil y más colaborativo no me daría vergüenza intentar demostrar las cosas buenas que haces… cuando quieres dije en tono apático a Chy cuando terminara de aplaudir por la función excelente que le había visto a aquella orejuda. ¿Sabes si me hubieras echado una manita podríamos haber pasado al territorio elfo para competir también, pero claaaro, no me iba a arriesgar siendo tú tan quisquilloso y esos elfos tan… ellos agregué con la boca a un lado. El halcón intentó picarme la cabeza pero la máscara impidió cualquier daño.

Habíamos llegado hacía ya varias horas, cuando la luz del sol todavía no se había apagado de aquellos muelles, pero nos habíamos tomado nuestro tiempo –y yo unas buenas chelitas- caminábamos entre la gente con despacio, muchos se sorprendían al ver a Bravía ricamente ataviada, pero yegua al fin entre tanta gente. No era que no se vieran cosas extrañas en ese mentado “carnaval” pero no eran abundantes los caballos entre los civiles, sino más frecuentes entre la guardia, los carruajes que iban por la periferia y ese tipo de cosas. Furia no parecía de buen humor por el contacto con tanta gente y más de un borracho; uno incluso intentó montarla pero estoy segura de que de ese momento en adelante no intentaría jamás ningún tipo de jueguito similar en su vida… sólo convengamos que la yegua se deshizo de la carga de una manera no ortodoxa y muy violenta.

Poco a poco nos íbamos acercando al escenario principal. Cuando tocó el siguiente turno me costó mantenerme quieta sin intentar atacar las luces y los animalitos extraños que aparecían y algo en la ejecutora de aquella magia me pareció nostálgico más mi atención estaba divergida entre mis animales y las personas que nos rodeaban. Más de uno me había confundido con su señora y no era difícil el imaginar la causa… ese disfraz.

Me vi obligada a elegir uno para asistir al carnaval. Mis preciados pelos con picos y puntas, despeinados y arrebolados se vieron aplastados con un peluquín blanco y la mujer de la tienda pintó mis labios. “Iuugggghh” pensaba ante la última imagen de mí frente al espejo. No era yo, una Wood con vestido, corsé, botas, guantes y máscara y para colmo todo calzaba como hecho a la medida y hacía juego. Me dieron ganas de vomitar.
atuendo:

Luego vinieron todos esos arqueros, en realidad dos, pero la esencia del hombre podía reconocerla Sólo podrías aparecer a la noche, ¿no es cierto? dije en tono bajo mientras apreciaba sus habilidades ocultas con interés. El siguiente número fue tétrico y testigo fui de las repercusiones de las palabras de aquella mujer. Irradiaba una energía que daba escalofríos, definitivamente un acto muy pulido, pero que no me hacía ninguna gracia. Odiaba que me amenazaran y ella lo estaba haciendo deliberadamente. Sólo esperaba no cruzármela y que lo intentara o tendríamos problemas.

No fui ajena tampoco al movimiento extraño de la guardia, pero bajo mi buen disfraz sentí que no tenía nada que temer y es más, sentía que podía aventurarme a hacer alguna travesurilla. De todas formas buscaba al número dieciocho que se había llevado a Mohr. Finalmente legaron los dizque “rey y reina del carnaval” unos viejos rodeados de bufones que no me daban un ápice de gracia. Y finalmente una dama bruja que no me gustó nada, hacía cosas demasiado impresionantes y su vibra aunque medio rosa era como la mujer del humo. mmmphhhgrrr salió de mi garganta y automáticamente busqué acercarme al escenario, algo no me olía bien y aunque todo fueran imaginaciones mías podía unirme a los festejos con mis acompañantes.

Entre los gentíos podría jurar que había visto nuevamente a la bruja Elen, intenté aproximarme para ver si era el caso.

_______________________
Off:Quería agregar algo más, pero me quedé sin tiempo xDD. Me portaré mejor en el próximo turno ò.ó
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Eltrant Tale el Sáb Mar 21 2015, 20:45

Eltrant se paró frente a la entrada al recinto del carnaval y repasó aquella puerta largo y tendido –“El puerto… ¿Por qué tenía que ser aquí?” – pensó esperando que al menos se hubiesen preocupado de ponerlo todo alejado del agua. Después del largo viaje que le había obligado a realizar su último trabajo y todo lo que había vivido en Sacrestic pensó que pasarse por la feria sería una buena forma de relajarse antes de buscar otro trabajo nuevo, la brisa marítima estaba empezando a hacerle cambiar de idea.

Al menos tras tanto andar de un lugar a otro había vuelto a reunirse con Morh’akdu, le habían estado cuidando bien y se lo llevaría consigo tan pronto como tuviese trabajo. Había echado de menos al equino y sabia era reciproco, pero a pesar de ello estaba seguro que haberlo llevado consigo hasta Sacrestic solo habría complicado las cosas. En aquel momento su montura descansaba en unos establos a las afueras de la ciudad los cuales, para su fortuna, pertenecían a un amigo de la familia Tale.

Creía recordar que, en Ulmer, le habían reclutado para hacer algo allí. Pero había pasado mucho tiempo y nadie se había preocupado en recordarle nada así que pensó en entrar y si una vez dentro le decían de hacer algo ya vería como actuar.

A su alrededor la gente iba y venía con hermosos trajes y disfraces diseñados con mimo. Parecía ser necesario portar un disfraz para poder entrar en la feria.  Tras encogerse de hombros se acercó a uno de los guardias que custodiaba la entrada –“La ropa tiene un pase” – dijo tas mirar al mercenario de arriba abajo –“Pero no puedo dejarte entrar sin mascara” – añadió –"Lo siento, ordenes de los jefazos” - Eltrant arqueó una ceja, llevaba una polvorienta capa de color oscuro que hacia juego con el resto de su ropa, en cierto modo le sorprendía que aquel guardia hubiese dicho “La ropa tiene un pase”.

Se sacudió un poco el polvo de sus ropajes, la capa era prácticamente nueva, se había visto obligado a comprarla después de la cadena de infortunios que había vivido en Sacrestic.  

Una vez se hubo asegurado de que estaba medianamente presentable, analizó su entorno en busca de algún vendedor de máscaras que se estuviese aprovechándose de gente despistada como él, quien aun estando explícitamente escrito en el panfleto de la feria que era necesario llevar disfraz se había presentado sin nada, y estuviese vendiendo disfraces en la entrada–“Debe de haber por aquí alguna que me pueda permitir" – se dijo a si mismo mientras se acercaba a un puesto un poco desvencijado regentado por un hombre de aspecto bonachón.

-“¿Desea algo?” – preguntó el dueño con una sonrisa. Eltrant observó las máscaras, todas hermosas y cuidadosamente talladas –“Sí… eh…" –miró por encima los precios de las máscaras – “¿Cuál es la más barata que tiene?" – preguntó finalmente tras no encontrar ninguna que se pudiese permitir. – “Treinta aeros” – respondió el hombre esta vez sin sonrisa alguna, parecía estar comprendiendo que aquel cliente no le iba a otorgar muchos beneficios.

Dejando escapar un leve suspiro se apartó del tenderete y volvió su mirada de nuevo a la entrada de la feria, seguía custodiada, sin disfraz no iba a entrar. Sintió entonces como alquien tiraba de su capa y al girarse se encontró con una diminuta figura de ojos castaños que portaba una máscara en la mano –“Señor, por dos aeros es suya” – le dijo la niña, Eltrant sonrió a su pesar. –“Debo de tener una pinta horrible para que una cría se ofrezca a venderme su máscara” –Sonriéndole a la chiquilla depositó cinco en lugar de los tres aeros que había pedido  y agradecido tomó la máscara de color blanco.

La observó durante unos momentos y se la probó, le quedaba bien, cosa que le extrañó.  Después le dio la vuelta para mirar si tenía alguna forma especial, simulaba el rostro de un gato dejando libre simplemente la parte de la boca, puede que fuese un poco infantil, pero le gustaba.

Agradeciendo a la joven una vez más se colocó la máscara y se acercó de nuevo a la entrada – “¿Así mejor?” – Preguntó al guardia, este asintió y con un extraño brillo en sus ojos le permitió pasar –“Puedes reírte si quieres” – dijo Eltrant justo cuando el hombre rompió a reir–"No me queda tan mal” -  rió contagiado por el guardia.

Intercambió unas rápidas palabras con aquel guardia y se adentró en el recinto. Para su alivio estaba todo lo suficientemente alejado del agua, dejando escapar un fugaz suspiro miró a su alrededor, aunque las probabilidades de morir ahogado habían disminuido bastante, había mucha gente, demasiada como para poder reconocer a alguien entre la multitud, y todos enmascarados.

Durante unos minutos Eltrant se dedicó a pasar de puesto a otro, mirando los instrumentos de música y las actuaciones. Para su desgracia, se había perdido ya a varios ilusionistas, llegando justo a tiempo para ver a la guardia rodear a una mujer ataviada en color negro. Se cruzó de brazos y desde el lugar en el que estaba observó aquella escena. Un hombre, también enmascarado intercambió unas palabras con los guardias de modo que dejaron ir a la mujer – “Vaya, eso ha sido rápido” – dijo en voz alta.

Tras rascarse la barba y echar un vistazo a la actuación de la ilusionista que haciendo trucos con el agua y el fuego encandilaba a los presentes, continuó su pequeño periplo por el puerto, su vista se clavó sin embargo en una mujer que llevaba un halcón con ella. -"¿Un halcón?"- Fue el primer pensamiento que cruzó su cabeza. Se sentó no muy lejos del escenario donde la guardia había tratado de apresar a la arquera, al fin y al cabo, estaba empezando a cansarse de vagar por el carnaval sin rumbo fijo, y tratando de ser disimulado siguió con la mirada a la mujer del halcón.


Última edición por Eltrant Tale el Sáb Mar 21 2015, 22:37, editado 1 vez
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Geist el Sáb Mar 21 2015, 21:27

Estuvo bien. Fueron más aplausos de los que yo hubiera esperado, pero me sentía satisfecha con lo que había logrado. Además, muchos debieron estar aplaudiendo por puro reflejo sin sentirse del todo conformes con darme una ovación. Mi trabajo aquí había terminado. Era hora de ponerme a comer un poco, quizá hacer algunas travesuras... o simplemente irme. Eso me hacía recordar que había dejado flechas en el escenario, tal vez debería ir por ellas. Me daba pereza... Oh, ahí vienen unos guardias. A ellos les pediría que me recogieran mis cosas, siempre les gustaba ayudar. Aunque probablemente venían a pedirme algún favor, algo como cazar vampiros de nuevo o unirme al ejército... de nuevo.

¡Señores! —Me aproximé a ellos, saludando con naturalidad. Uno se apresuró a mí, quizá quería saludarme antes que todos, pedirme mi firma, ver mi arco. Qué fastidio. No tenía tiempo para eso. Si iban a ponerse en ese plan de fanáticos, mejor sería largarme de ahí cuanto antes. Uno, dos, tres, cuatro... Fui muy vaga para contarlos, pero eso sólo significaba que eran muchos y cada uno de ellos se me arrimó y... ¿Me apresaron? ¿A mí? ¿Qué truenos había hecho? No me importaba, de una u otra forma terminaría en libertad. Todos mis crímenes estaban bien cubiertos, y aunque pudieran culparme de algo, aún tenía uno o dos contactos dentro de la guardia imperial y mi antiguo trabajo como espía aún me otorgaba pequeños beneficios.

Tranquilos. Si esto es por la pelea en el bar, les aseguro que pagaré los daños. Sólo déjenme disfrutar del carnaval, ¿les parece? —Dije aquella tontería con tal de fingir demencia o cierta resistencia. Pero de alguna manera, no era tan mala idea salir de aquí escoltada por mi propia patrulla, aunque fuera en aparente estado de prisionera. Era una buena excusa para alejarme de este zoológico.

¡Pagarás por tus crímenes, Dame Noir! —Gritaría uno de los soldados, junto con otros que exclamaban incoherencias.

Sí, sí, sí... Me haré responsable de todo lo que... Momento. ¿Qué han dicho? Todos parecían darme la etiqueta de La Dame Noir. ¿Por qué? ¿Yo? ¿Cuándo? Yo soy Geist, tarados. Ni de broma me ponía ese nombre ridículo. Sin mencionar la falta de imaginación, la carencia de esencia. Para lo que importaba. Sea cual fuera la nombradía con la que me arrestaran, daría lo mismo. Aunque resultaba evidente que habían cometido una equivocaciones, no sentí un impulso por corregirlos, menos al ya conocer sus brutos métodos de acciones sin preguntas.

Ah, sí. Lo que digan, chicos... —Musité sin ánimos, viendo mi arco alejarse de mí. Lo recuperaría luego, o conseguiría otro. No era tan especial para mí, sólo me lo había hecho mi madre, cuyo cadáver debería estar hecho cenizas a estas alturas.

Nos detuvimos por culpa de un individuo que había alzado la voz con autoridad. Tal vez era su capitán que seguramente me había reconocido o algo por el estilo, al menos dándose cuenta que yo no era la que buscaban. Había durado muy poco todo esto, ¿debería castigarlos por esta impertinencia? No es como si me hubiesen sacado de mi curso, no tenía curso igual. Oh, espera. No era un oficial, era un charlatán. Bufé divertida por la payasada que estaba montando, ahogando una risa. No podía creer la estupidez de la guardia, pero quién podía culparlos.

No dije ni una palabra, permití que ese sujeto llevara a cabo su pequeña maña, sólo para ver hasta donde llegaría. Dijo varias sandeces, entre las más grandes fue el de darnos puestos ficticios en una unidad secreta de espionaje. ¡Claro, campeón! Sin duda habría miembros élite por aquí o por allá en cubierto si esta Dame Noir era tan importante, peeeeeroooo, no era mi asunto. Me llamaba la atención que inteligencia tuviera tan poco información como para que confundiera a cualquiera vestida de negro con ella, o se habían vuelto unos tontos o ella era muy buena. ¿Y qué se supone que había hecho? Adivinaré, robó unos bollos dulces. Típico.

La artimaña del caballero funcionó y el capitán, que había llegado casi de inmediato permitió que me dejaran libre, pudiendo incluso retomar mi arma perdida. Por un momento pensé en dejar que se la quedaran, peeeeeeeeeerooooooo... No. Qué fácil era eludir a la guardia hoy en día. Mi padre no hubiese sido tan flexible. Oh, no. Él hubiese pedido pruebas más sólidas que las presentadas por el desconocido sujeto. Hablando de él, ¿quién era realmente? Llevaba una especie de traje de gala con una máscara similar a la mía en figura, aunque de color y diseño distinto. Nada me parecía familiar, podría ser uno de mis contratistas, uno de mis tantos enemigos o alguien al que le había hecho un favor en algún momento.

Nos detuvimos hasta llegar a un punto más o menos despejado, aunque aún podía escuchar el escándalo de la muchedumbre. Repentinamente hicieron mucho ruido, ¿habría pasado algo interesante?

Terminó de hablar, y al parecer le debía un favor. Más tonto no podía estar. Ni le pedí ayuda y ni la necesitaba. Era lo de menos, pues lo verdaderamente interesante es que ahora quería ponerse a buscar a la verdadera dama negra. Seguramente ni iba vestida de ese color y era ella quien tenía la piel oscura.

Me quedé pensativa un par de segundos, pensando mi mejor respuesta. No fue difícil decidirme por una buena opción. Él quería algo a cambio, se lo daría. Lancé un puñetazo rápido, aunque poco potente a su rostro, a la parte donde no tenía antifaz, no quería dañar su atuendo aún, tal vez sería útil—. Tal vez ya la encontraste. —Me crucé de brazos, y tras mi máscara forme una mueca de disgusto, sólo en caso de que pudiera ver mi expresión—. ¿Y si te digo que yo soy La Dame Noir? Quizá mi plan era exponerme deliberadamente para después escapar con la simple excusa: 'la Dame Noir no subiría al escenario y anunciaría su presencia'. ¿No lo pensaste antes, genio? Cualquiera puede ser esa persona. Ahora mismo podría estar en el escenario, o usurpando la identidad de la reina, o... —Callé en seco, fingiendo estar sorprendida—. Cielos, está detrás de ti.

Me abalancé hacia él y lo empujé con malicia, no con fuerza, sólo con cierta sorpresa—. Estaba bromeando, tonto. Por cierto, no me vuelvas a tocar, o te asesinaré. —Miré a los alrededores, pensativa, volviendo a cruzar mis brazos. Debía admitir que estaba sin ideas, no quería hacer nada, aunque matar a alguien no parecía algo tan mal, al contrario, siempre estaba dispuesta a derramar un poco de sangre—. ¿Cuál es tu plan, listillo? Espero tengas uno, si no tal vez te ahorque por hacerme perder mi boleto de huida. Habla o calla para siempre.

Uy, creo que dejé mi hoja oculta en caza. Qué lástima, tendría que emplear otros métodos para matar. Tal vez con una piedra. No, muy primitivo. ¿Qué tal una lanza? Muy tosco. ¡Una cadena! Muy ruidoso. Ya encontraré algo.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Bio el Dom Mar 22 2015, 04:57

Y ahí estaba, frente a la demente que por alguna razón había salvado, su actitud le daba una habilidad especial, un don divino que la hacía sumamente fácil de odiar, sin embargo, esos fenómenos de circo a los que todos terminaban odiando, yo en mi infinito masoquismo les acababa tomando aprecio, su reacción no se hizo esperar apenas solté su brazo y un rápido puñetazo buscó alcanzar mi rostro, afortunadamente pude reaccionar de prisa y atrapar su puño con mi mano izquierda, tal vez más por reflejos que por habilidad, o tal vez simplemente no había querido golpearme, era más una alerta y bien que la había entendido, al fin y al cabo, no esperaba que me agradeciera nada - Tal vez ya la encontraste - Me dijo con firmeza mientras yo la observaba intrigado - ¿Y si te digo que yo soy La Dame Noir? Quizá mi plan era exponerme deliberadamente para después escapar con la simple excusa: 'la Dame Noir no subiría al escenario y anunciaría su presencia'. ¿No lo pensaste antes, genio? Cualquiera puede ser esa persona. Ahora mismo podría estar en el escenario, o usurpando la identidad de la reina, o... - Tras argumentar que la asesina estaba detrás de mí, me empujó levemente a lo que di un par de pasos hacia atrás para evitar irme al piso, la observé extrañado sin saber si debía reírme o asustarme, aunque acabó por darme una pista cuando me dijo - Estaba bromeando, tonto. Por cierto, no me vuelvas a tocar, o te asesinaré. - A estas alturas ya no sabía si clasificarla como “Loca”, o “Muy Loca” aunque tal vez entraría ya en la clasificación de “Demasiado Loca”, no sabía exactamente cómo reaccionar a su extraño sentido del humor pero sentir que bromeaba era al menos una señal de que no intentaría matarme.

Estaba saliendo del shock emocional cuando finalmente me obligó a hablar - ¿Cuál es tu plan, listillo? Espero tengas uno, si no tal vez te ahorque por hacerme perder mi boleto de huida. Habla o calla para siempre - Su pregunta me había dejado completamente anulado, no tenía ningún plan en mente, acababa de desgastar mis neuronas inventando una loca excusa para salvarla de los guardias, cosa que por cierto no me agradeció, ahora me exigía un plan, sin embargo, ciertamente necesitaríamos uno - Claro que tengo un plan, siempre tengo un plan - Dije con tal seguridad que hasta podría haberme convencido a mí mismo de que era cierto, observé detenidamente el lugar un par de segundos y exclamé - ¡¡Allá!! - Señalé directamente al lugar del escenario - Es una asesina silenciosa, pero también es orgullosa, tiene hasta ahora una marca de sigilo, y si ha venido acá, es para burlarse de todos, no intentará asesinar a un objetivo fácil, eso cualquiera lo lograría, intentará ir contra una presa difícil, tal vez los reyes del carnaval, o alguno de nosotros - Me detuve para observarla de arriba abajo y corregí - Bueno, creo que a ti no intentaría hacerte nada, solo se fija en gente importante - Levanté la vista en busca de lugares altos con buena visibilidad - En el escenario no hará nada, sería exponerse demasiado, pero al salir del escenario es imposible alejarse sin tropezar con alguien, es ahí donde seguramente intentará algo, si logramos ubicarnos en lugares altos, podríamos asestarle una flecha en el momento que sea evidente que intentará cometer su crimen - hice una pequeña pausa y continué diciendo - Aunque, igual yo podría hacerlo solo, soy más rápido y certero que tú - Me di la vuelta y antes de comenzar a alejarme le acabé diciendo - Si quieres irte está bien, yo podría asestarle una flecha en cada mano antes que llegues siquiera a preparar tu lanzamiento - Esperaba que mis palabras despertaran su deseo de competencia, sería nuestro pequeño desafío privado para hacer de la cacería algo más interesante, me alejé lentamente hasta donde estaban mis compañeros y mi arco, la noche comenzaba a volverse interesante.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Thorn el Dom Mar 22 2015, 19:59

El acto de la dama era bello, con olas de fuego y fluctuaciones de agua aquí y allá con los tiempos precisos y una sonrisa elegante en el momento exacto. De pronto, un capullo de fuego se tragó a la reina dejado a todos pasmados y boquiabiertos. El rey, quién estaba sentado a su lado dio un salto hacia atrás gritando desesperadamente. Varios agentes de la guardia salieron para apresar a la dama y ayudar a la reina, pero llegaron tarde. Para el momento en el que arribaron con los cubos de agua, el capullo había florecido para mostrarle a todos a la reina en un nuevo traje, uno rojo carmín, llameante, hermoso.

Tembloroso aún, el rey se acercó a su dama arrodillándose a sus pies y besó su mano con infinita delicadeza.
reina:

En el mismo instante en el que el rey posó sus labios sobre la tela brillante del guantelete de su dama, se escuchó una voz desgarradora -Noooo, ¡ayuda por favor! ¡clemencia!- los gritos alertarían nuevamente a la guardia que no sabía hacia donde apuntar sus lanzas. La bruja que hacía el espectáculo no detuvo su presentación ni por un pequeño instante, jugando con las imágenes que los espectadores tenían de los reyes, sin embargo, algo comenzaría a andar mal con el monarca quién parecería estar teniendo un episodio de tos o algo similar. -Que vengan los médicos- se escuchó de nuevo la misma voz, esta vez personificada por la mismísima imagen de Le Dame Noir.
le dame noir:

La mujer que pasó por detrás de Bio y de Geist a la carrera se tiró al piso esquivando hábilmente varias saetas y lanzas en su camino y derrapó hasta los pies del rey. Ella tomó las manos de él y tomó las manos de la reina las que soltó como si quemaran -Veneno- gritaría a toda voz, pero al verse rodeada tiraría una bomba que contenía no solo humo, sino una especie de polvo que hacía estornudar, desapareciendo en la nada, al igual que la bruja que había estado haciendo su demostración.

Un par de minutos después los reyes fueron llevados a recibir asistencia al Hospital de Lunargenta mientras que la guardia se desplegaba por todo el lugar, ahora con perros y todos los recursos posibles. Por su parte Wood y Elen serían golpeadas por una de las figuras enmascaradas que estuvieron en el escenario mientras que Eltrant sería chocado por la otra, ambas féminas pretenderían desaparecer de la vista de todos.


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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Elen Calhoun el Dom Mar 22 2015, 21:29

La celebración siguió sin más incidentes, nuevos invitados aparecieron y se acercaron al escenario, para contemplar el espectáculo que estaba dando la hechicera del vestido dorado. Elen observaba con interés su actuación, por una vez podía comparar sus habilidades con las de otra de su raza y aquello le resultaba interesante. La dama manejaba con elegancia sus elementos, creando para el público un bello espectáculo que combinaba fuego y agua, dos fuerzas completamente opuestas.

Todos los presentes se pusieron nerviosos y soltaron exclamaciones de horror al ver como un capullo ardiente se tragaba a la reina de forma repentina, ¿acaso sería aquella mujer le Dame Noir? ¿Había utilizado la celebración para cometer su crimen ante los ojos de media ciudad? No sonaba muy lógico, la guardia se puso en marcha de inmediato para apresarla y ayudar a la reina, pero cuando el capullo se abrió de nuevo todos pudieron ver que se encontraba en perfecto estado.

El único cambio en ella fue su vestido, que había sido reemplazado por otro de un brillante color carmín, cuya tela parecía estar hecha de llamas, pero aquello solo debía ser otra ilusión de la bruja. El rey se acercó a su esposa algo nervioso, se inclinó y besó la tela que cubría su mano, momento en que otra voz se alzó desde el público, la de la verdadera Dame Noir. La de cabellos cenicientos desvió la vista hacia ella, reparando por el camino en otra mujer que se le acercaba.

Algo de la última le resultaba familiar, pero no podía saber bien si estaba en lo cierto o solo eran imaginaciones suyas, con el disfraz que llevaba y la peluca resultaba complicado identificarla. Centró su atención en la mujer que había gritado desde el público, y que ahora se las había ingeniado para llegar junto al rey, que parecía estar sufriendo un violento ataque de tos. - Veneno. - gritó a pleno pulmón, mientras apartaba las manos de la reina de él.

Los guardias la rodearon, obligándola a utilizar una bomba de humo para escapar del lugar antes de que la atraparan. Los presentes se mostraron confusos antes todo aquello, no sabían con exactitud qué estaba pasando ni dónde se había metido la maga del vestido dorado, que ya no se encontraba en el escenario. La de ojos verdes frunció el ceño y escrutó con la mirada los alrededores en busca de aquel par de mujeres, mientras en su cabeza empezaba a formarse una idea un tanto enrevesada.

¿Podía le Dame Noir ser inocente? Si aquella otra hechicera que había envenenado al rey era la verdadera culpable del resto de sospechosas muertes en que se había visto implicada, todo tendría sentido. Aunque esa idea no quitaba la posibilidad de que le Dame Noir estuviese planeando herir a la reina para poder quedarse con su esposo, que parecía importarle bastante.  

Los minutos pasaron y la guardia trasladó a los reyes al hospital para que pudiesen ser atendidos debidamente, antes de desplegarse por toda la zona del puerto con perros rastreadores. Los invitados se mostraron nerviosos y algo asustados, ¿cómo podían vivir tranquilos en Lunargenta si la guardia no era capaz de impedir actos como esos? Muchos empezaron a sentirse inseguros, pero no les permitirían abandonar el lugar hasta que hubiesen apresado a las dos fugitivas.

Elen se mantenía alerta a cualquier movimiento sospechoso, pero el oscuro manto de la noche complicaba la visión, con lo que no vio a la mujer que se acercaba a toda prisa hasta que casi la tuvo encima. La extraña la golpeó a ella y luego a aquella otra dama que le resultaba familiar, antes de echarse a correr entre los invitados, a los que apartaba bruscamente de su camino. La peliblanca no pudo identificar cuál de las dos sospechosas era, pero no desperdició la oportunidad.

Permitió que la electricidad le envolviese ambos brazos y soltó una descarga en su dirección, con la firme intención de aturdirla para que la guardia pudiese apresarla. Su objetivo corría a toda velocidad, con lo que consiguió esquivar la primera, liberó de nuevo su elemento contra ella, esta vez calculando mejor el lugar al que debía apuntar. - ¡Guardias, allí! - exclamó con tono apremiante en cuanto comprobó que le había acertado, debían darse prisa o la mujer se recompondría y lograría escapar.




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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Eltrant Tale el Lun Mar 23 2015, 00:38

El espectáculo que estaba en marcha en el escenario llamó su atención sobre la extraña mujer con el halcón. El tiempo que había pasado con Demian había obligado al mercenario a habituarse a todo lo relacionado con la magia o el ilusionismo, sin embargo en aquel momento no pudo sino contemplar boquiabierto como la mujer del escenario hacia maravillas con el fuego y con el agua, hacia bailar a ambos elementos y los forzaba a entrelazarse entre sí como si formasen una sola esencia.

El espectáculo siguió en el mismo cauce hasta que la mujer introdujo sin previo aviso a la reina del carnaval dentro de lo que Eltrant interpretó como un capullo de fuego, en ese momento la muchedumbre enmudeció, varios guardias armados y otros con cubos de agua subieron al escenario temiendo por la vida de la reina para encontrarse con una monarca viva que emergía del capullo con un vestido del color de la sangre.

La multitud estalló en aplausos cuando observaron a la reina viva, Eltrant imitando a todos los presentes empezó a aplaudir a aquella brillante ilusionista, que sin parar de actuar, seguía haciendo bailar a los elementos frente a aquel público agradecido.

Fue entonces cuando, un rey preocupado besó la mano de su reina para segundos después empezar a toser y llevarse ambas manos al cuello. El público enmudeció una vez más y Eltrant con todos ellos, una mujer apareció de la nada y esquivó varias saetas que los guardias disparaban contra ella para después de comprobar el estado de los monarcas desaparecer en una bola de humo.

-“¡Le Dame Noir, prendedla!” – un grupo de guardias pasó junto a él corriendo dirección al escenario, el cual estaba ahora cubierto por una nube de humo de color negruzco. Confuso miró a su alrededor, guardias armados corrían de un lado para otro probablemente tan confusos como los asistentes del carnaval.

“¿Le Dame Noir?” – se preguntó Eltrant mientras miraba a su alrededor, debía de llevar más tiempo del que él creía fuera de la ciudad porqué se le estaba escapando todo lo que estaba sucediendo.

Se levantó de su asiento, fuese lo que fuese lo que estaba pasando allí, no era asunto suyo. No fue el único que pensó eso;  la mayoría de la gente, ya fuese porque pensaban como él o porque simplemente estaban asustados se estaba lanzando en bandada contra la salida.

En su camino hacia el exterior sintió un golpe seco en la espalda, al volverse vio como una figura enmascarada claramente femenina alargaba la mano hasta su cara y le arrebataba la máscara en una fracción de segundo. La mujer rió levemente mientras se internaba de nuevo en la multitud dejándole con una extraña mascara en sus manos que sabía que había visto en algún lado.

-“¡Eh!” – gritó a la figura de la brillante mascara blanca tan pronto como las neuronas de su cabeza comenzaron a atar cabos – “¡Espera!” – corrió tras ella apartando las personas que se interponían en su camino a empujones, por fortuna la máscara que le habían quitado, de aquel blanco impoluto, era fácilmente reconocible bajo las luces y los colores del carnaval. Por otro lado, él era el único sin máscara en aquel momento,  salvo por la que llevaba en la mano, lo cual debía de ser sospechoso de cara a los numerosos guardias que estaban llenando el recinto del carnaval.

Siguiendo a la ladrona de su máscara pasó junto al cuerpo de una mujer que convulsionaba en el suelo, aunque estuvo tentado de quedarse a ver que le pasaba varios guardias ya se encaminaban hacia ella así que siguió a la mujer de la, ahora, mascara con forma de gato.

La siguió hasta un callejón sin salida, jadeando observó a la mujer quien se había vuelto para mirar a su perseguidor.

“Devuélveme la máscara” – dijo tras recuperar el aliento, la mujer haciendo caso omiso de lo que decía se quedó contemplado al mercenario y esbozó una sonrisa, aquella era una de las dos mujeres que había estado en el escenario y por algún motivo, estaba tratando de pasar desapercibida, siendo Eltrant la única persona que la había visto tras el alboroto en el escenario le había atraído hasta allí.

“Dámela” – le apremió mientras zarandeaba de un lado a otro la máscara que la mujer había dejado en su poder –“No sé qué te traes entre manos, pero quiero mi mascara, ahora” – dijo con voz firme, la mujer como toda respuesta alzó una mano en la cual, tras varios segundos comenzó a concentrase una bola de fuego.

-“Mierd…”- pudo articular antes de que el orbe brillante impactase en su pecho y volase varios metros de distancia hacía atrás. Tosiendo copiosamente e ignorando que su capa había estado a punto de estallar en llamas desenvainó su herrumbrosa espada.

-“¿De verdad?” – Preguntó levantándose sacudiendo la capa,  la cual emanaba un poco de humo – “¿Vas a tratar de matarme por una máscara que vale cinco aeros?”

La mujer no dijo nada y comenzó a concentrar más magia en sus manos, Eltrant frunció el ceño y se lanzó contra ella, si algo había aprendido de Demian es que los magos solían perder facultades en el cuerpo a cuerpo.

Antes de estar lo suficientemente cerca como para poder asestar un golpe a la maga un rayo emergió de sus manos y cruzó el cuerpo de Eltrant, el cual no pudo sino estremecerse de dolor antes de caer al suelo.  Maldiciendo por lo bajo se volvió a levantar, y sin pensárselo dos veces se lanzó contra ella de nuevo, no podía permitir que le rematase con su magia.

Para su asombro era increíblemente rápida, esquivó varias estocadas grácilmente, apartándose de la trayectoria de la espada y contraatacó con varios ataques mágicos a quemarropa que hicieron que el de cabellos castaños volase varios metros y cayese de bruces contra el suelo una vez más. Darle la espalda y tratar de huir no era una opción válida,  hacer eso era recibir una bola de fuego en la nuca.

Se levantó una vez más y alzó su espada, observó a su oponente quien parecía bastante segura de cómo iba a acabar aquella pelea, si atacar de frente no iba a funcionar tenía que pensar alguna otra forma de acometer contra ella; mientras tanto su contrincante ante él empezó a preparar otro hechizo, no estaba seguro de cómo funcionaba la mágica, pero como a aquella mujer se le ocurriese aumentar la potencia o el tamaño de las bolas de fuego lo único que iban a encontrar de él era un cadáver humeante.

----
Off: Disculpadme si me he saltado el turno de alguien, he estado mirando los comentarios de nuevo por si seguíais algún orden y no he encontrado ninguno T^T
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Woodpecker el Lun Mar 23 2015, 14:36

Estaba pasmada, no estaba segura de lo que estaba pasando, pero de ser yo la reina ya hubiera mandado a toda la guardia para que refundieran en la cárcel a esa bruja que se atrevía a jugar con su figura. “Algo huele mal” y no solamente en la forma de decir, sino que literalmente había algo que no estaba bien. Para estar más segura debía acercarme a menor distancia del escenario o bien estar en mi otra forma, cosas muy difíciles de alcanzar en el corto tiempo. Por el momento solamente pude avanzar más hacia la dama que yo sospechaba era Elen, pero antes de poder dirigirle la palabra se desarrolló toda una parafernalia en el escenario, muchos gritaban “le dame noir está aquí” otros corrían despavoridos mientras la guardia se desplegaba y los reyes parecían estar en problemas.

También había sido lanzada una bomba de humo con algún cachivache más, pero estábamos lo suficientemente alejados como para recibir algún daño. Sin embargo, tanto Chy como yo reaccionamos a la palabra “veneno” que comenzaba a hacer eco desde que fuera gritada en el escenario. No era que algo de eso me importase pero las cosas se estaban volviendo un poco descontroladas y debía de mantenerme con los ojos bien abiertos, después de todo, una asesina informada era una asesina con trabajo y finalmente, una asesina feliz.

¡Elen! grité por mero reflejo cuando una figura envuelta en dorado se la llevó por delante y luego a mí Me las pagarás comencé a decir mientras me ponía en pie asegurándome de registrar bien su olor y agitando el puño cerrado en su dirección, más la bruja de la que ahora estaba segura de su identidad por el uso tan diestro de su elemento prácticamente la achicharró en el suelo. Un escalofrío bajó por mi espalda mientras intercambiaba mi vista entre una Elen enmascarada y la bruja del suelo. Excelente ejecución le dije luego de que ella llamara a la guardia.

Desafortunadamente, la muchedumbre era demasiada como para que los estúpidos guardias humanos pudieran llegar a tiempo antes de que la bruja recuperara la conciencia, por lo que me apuré a acercarme a ella para terminar de noquearla, pero en ese preciso instante, una segunda figura, ahora vestida de negro y con una extraña máscara de gato, pasó rozando mi cuerpo y haciendo una gambeta para esquivar el cuerpo de la bruja a mis pies. Por un segundo, tan solo uno, pude ver la chispa del reconocimiento en sus ojos. Ella volvería por la que estaba inconsciente, eso, o las meteríamos a ambas en el mismo saco; estaba ya demasiado involucrada como para hacerme la desentendida… más cuando vi al número dieciocho de la competencia correr tras ella.

Me levanté la máscara para ver mejor esa espalda, estaba segura de que era él. Me volví hacia el último lugar en donde había visto a Elen y le grité Elen, te la confío yo iré tras la otra me sentía como una especie de tonta corriendo a hacer lo que debía, aunque en realidad me interesaba más el humano y el destino de Mohr. Volví a esconder mi rostro tras el antifaz y partí tan rauda como pude con aquellas horribles y pesadas faldas. Furia se quedó un poco para atrás ya que era casi imposible avanzar entre tal multitud, pero Chy iba adelantado, mostrándome el camino.

Llegué justo a tiempo para ver cómo la bruja se preparaba para lanzar una especie de rayo mortal. ¡Aparta humano! Grité avanzando directamente hacia la mujer mientras intentaba sacar de debajo del corsé el cuchillo, la única arma que había podido esconder en ese horrible atuendo. La mujer desvió su ataque hacia mi y al ver que estaba en desventaja numérica pareció cambiar de idea con respecto a enfrentarnos y salió corriendo. ¿Estás entero? pregunté con el aliento un poco entrecortado, pudiendo al fin destrabar mi arma. No te preocupes, no irá lejos, es un callejón sin salida dije enderezándome. Pensaba preguntarle en ese mismo momento por el destino de su caballo cuando llegó Furia y si no me equivocaba le seguían de cerca otros pasos más.
______________________
Off: Aclaraciones: dado que los brujos solo pueden manejar dos elementos supuse que la que perseguía Eltrant era “le dame noir” y que era una bruja xD ya que la otra manejaba el fuego y el agua.
Segundo, traté de dejar mis acciones lo más abiertas posibles y a ver qué sale, si hay algo que deba editar, me avisan.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Bio el Lun Mar 23 2015, 17:15

Apenas me estaba alejando de la loca de las flechas, cuando la situación empezó a salirse de control, un gran alboroto se formó en el escenario, algo sucedía pero me había alejado mucho como para comprenderlo y antes que pudiera reaccionar una mujer salió de algún lugar tras de mí y tras evadir algunas flechas entró al escenario intentando salvar al rey - ¿Será ella realmente? - me dije a mí mismo mientras todos exclamaban que era Le Dame Noir, correr hacia el escenario habría sido demasiado precipitado, si había fuego de por medio debía atacar a distancia, tropezando personas en la muchedumbre, corrí a donde antes estaba el anciano de Ulmer pero no lo encontré, seguro había huido en el alboroto, pero encontré el arco y un par de flechas, no sería suficiente para detenerla, pero algo lograría con ellas, sin embargo, al voltear al escenario ambas mujeres habían desaparecido, subí a la mesa para ver todo desde un lugar más elevado, resultaría casi imposible ubicar a alguien, y no lo habría logrado de no ser por la fiesta de luces con que la ilusionista estaba fulminando a una de las mujeres, junto a ella, pasó otra mujer corriendo asustada, aunque llevaba una máscara diferente, su vestido era fácilmente reconocible, era la mujer que me había pasado cerca minutos antes, bajé de la mesa de un pequeño salto y casi fui atropellado por una yegua, pero no cualquier yegua, ¡esa yegua!. En mi descuido me había puesto en su camino y afortunadamente logró detenerse a tiempo, quité mi máscara y la eché al piso intentando que el animal pudiera reconocerme y me sorprendió con agrado que así fue, aunque igual, poco aprecio me tenía, e intentó evadirme para continuar su camino con prisa, dado que íbamos en la misma dirección decidí ir con ella, no solo por la compañía, sino que además, todos se apartaban por donde ella corría, eso sumado a mis gritos de - ¡¡Apártense todos, es una emergencia!! - De ese modo sería menos molesto atravesar el lugar tropezando personas, por otro lado, si la yegua estaba acá, seguro su dueña también.

Avanzamos gradualmente hasta llegar a un lugar del que la gente se alejaba, si había problemas, entonces era el lugar indicado, corrimos de prisa y pude ver a lo lejos a un par de personas luchando contra una bruja, una que lanzaba fuego, ¡Fuego! - Tenía que ser fuego... - Murmuré con desagrado mientras me acercaba de prisa junto a la yegua, al estar lo suficientemente cerca observé con agrado que allí estaba Wood, sin embargo, no había tiempo para saludos emotivos, la bruja enmascarada pensaba huir, di un salto hacia un lado hasta caer de rodillas sobre la yegua y me puse de pie tan pronto como pude preparándome para lo que inevitablemente habría de pasar, si la yegua era tan fiera como su dueña no le gustaría nada la idea de llevarme encima, así que su primera reacción fue detenerse y dar un salto que me sirvió de impulso, extendí mis piernas para saltar más alto aprovechando mi propia fuerza y el impulso que me daba el agresivo salto del animal, salí despedido en el aire, procuré no pensar en la caída y tras dejar caer una de las dos flechas que había encontrado, tomé la que quedaba en mi mano y preparé mi arco para disparar, no había mucho tiempo para apuntar y el plan era aprovechar el punto más alto donde la aceleración de la subida era nula, justo antes de comenzar a bajar, me relajé tanto como pude y tras apuntar a su espalda solté la flecha con toda la fuerza que aquel arco me permitía, el disparo había salido exitosamente en dirección a la bruja que en su vertiginoso escape no la había notado, y aunque había mirado hacia atrás, no había nadie siguiéndola hasta ahora, al menos no en el suelo, y en su prisa no había levantado la vista hacia arriba en ningún momento; no obstante, no me alcanzó el tiempo para verificar el impacto de la flecha debido a que todo lo que sube debe inevitablemente bajar, y era momento de preocuparme por mi caída, solté el arco hacia un lado pues ya de nada me servía, busqué de dónde sostenerme pero no había mayor cosa, mi llegada al piso sería inevitable y doloroso, bastante doloroso, así que preparé mis rodillas flexionadas para reducir un poco la fuerza del impacto mientras movía ligeramente mis brazos a los lados para mantenerme en equilibrio con la cabeza siempre hacia arriba - Va a doler... - Dije mientras me precipitaba al piso de forma inevitable.
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Geist el Mar Mar 24 2015, 02:32

Así que sí tiene un plan. Pues vaya plan más bizarro. ¿Bizarro en qué sentido? ¡En ambos sentidos! Sí, muy lindo el papel de héroe y todo, pero también qué clase de mente podía concebir una táctica de ataque de ese tipo. Sobre todo la parte de subirse a los edificios, lo decía como si hubiese muchos edificios en el maldito puerto. Vamos, que sí hay puntos altos, y perfectamente viable ir de uno a otro con relativa facilidad, pero si su idea es lanzar lluvia de flechas, no me lo imagino corriendo por ahí sin perder flechas con cada brinco. A menos de que tuviera alas. Hice como si quisiera ver detrás de él y, ¿sabes qué encontré? No alas. Al menos tenía un 'plan', es mejor que estar en blanco.

Quizá sobre analizaba su estrategia. Para lo que importaba, la verdad, yo no quería formar parte de los chicos buenos. Si alguien anda formando estragos, ¡déjalos! Mejor aún, ayúdales. En cualquier caso, me distrajo un detallito. Algo absurdo, algo ridículo. Algo irritante. ¿Que yo no soy importante? ¡Infeliz ignorante! Ignorante infeliz. Infeliz e ignorante. Ignorante e infeliz. Infenorante. Antes de que intentara criticarme debería tratar de superarme. Y antes de hacer todo eso, debería conocer mi nombre. Y aunque conociera mi nombre, no sabría mi historia. Según él yo era una figura más en el piso que sólo venía a divertirse, pero estaba totalmente equivocado, yo soy Geist, asesina, ladrona, estafadora y espía. Soy la noche, ¡por todos los fuegos! Pero estaba bien, no lo mataría por no saber todo eso, de hecho, qué bueno, ¿no? Significa que estoy haciendo bien mi trabajo.

No, no, no. Lo realmente irritante, lo que me enfadó fue que se atreviera a cuestionarme. ¡Que se atreviera a decir que él es mejor que yo! ¿Bajo que tontos resultados llegaba a esa conclusión? ¿Comparando nuestros espectáculos? Él mío fue mil veces mejor, tenía a un público paniqueado que me apoyaba. Yo no ocupaba de aplausos, eran sus músculos temblorosos y huesos helados los que reflejaban mi talento. Así que en sus sueños, ¡no! Ni en sus más fantásticos sueños sería capaz de mejorar mi técnica.

Muy gracioso. Bravo. —Aplaudí con ironía—. Ya quiero ver que hagas eso. ¿Dos flechas, dijiste? —Levanté dos dedos, así podría confirmar visual y auditivamente—. ¿Y antes de que yo prepare? ¡Perfecto! Acepto tu patético reto, escoria. —Elevaba mi tono, transformándolo a uno agresivo para atemorizarlo. No estaba tan enojada. Qué adulto en su sano juicio se molestaría con un niño inmaduro. Sólo quería comprobar lo equivocado que estaba—. ¿Sigues aquí? ¿Qué esperas? Andando. ¡Muévete! —Estaba a punto de empujarlo de nuevo, estaba vez con todo el ánimo de llevarlo al suelo, cuando el escándalo del público se hizo insoportable.

Giré desesperada, queriendo saber qué truenos podría estar causando tanta conmoción. Más importante, para conocer el protagonista de esta intrépida interrupción. ¿No veían que estaba jugando con este mequetrefe? Uy. Di un paso hacia atrás, sintiendo una flecha cerca, mas fue un reflejo tras ver la punta de acero en mi campo de visión, en realidad estaba alejada de mí. Ni siquiera iba hacia mí, supongo. Si iba hacia mí, deberían despedir al arquero. Pero parecía que intentaba atravesar a una dama que pasaba corriendo enfrente de mí, eludiendo los ataques de los soldados.

¿Hola? ¿Me perdí de algo? No sólo notaba esa figura femenina correr despavorida, sino también muchos otros simios moverse intranquilos en todas direcciones, gritando y aullando, atacando y maldiciendo. Me quedé anonadara, ¡maravillada! por tanto caos. Sí, sí. Dejen que la confusión llene sus mentes. Sonreí complacida, acariciando mis manos y mis dedos—. ¿Y bien, pequeño? ¿No irás a hacer algo? —Le quise dar un codazo para provocarlo, pero ya estaba en su camino para... emm... hacer lo que un héroe tiene que hacer. Ayudar a una ancianita, supongo.

No podía dejar que se me adelantara tanto. Yo quería participar en ese nuevo carnaval anárquico, ése que lucía mucho más entretenido. No como el otro... Concéntrate. Por poco me perdía en el pasado, debía centrarme en el presente. Corrí tras el mocoso, quien correctamente me condujo hasta un nido de flechas. No podía llevarme todas, y coger un carcaj sería tal vez un poco inútil, así que imité su decisión de tomar tres e irme, yendo tras esa estampida de locos.

¡Fiesta! ¡Fiesta! Pensaba alegre mientras aceleraba en aquella dirección, ya imaginando todo el lío que se armaría. Desafortunadamente la distancia no estaba de nuestro lado, y para cuando llegamos a la zona cero de la conmoción, ya habían sucedido uno que otro acontecimientos de batalla. Mala suerte. Mas poco importaba, pronto se formarían nuevos. ¿No es así? Claro que sí, y yo estaría en medio de todo eso.

Noté el cambio de velocidad del trajeado enmascarado, aproximándose hacia un potro que lo lanzó al aire. ¡Oh, qué torpe! Un segundo. ¿Lo hizo a propósito? ¡Sí! Y estaba preparando ya su tiro. No lo permitiría. Hice lo mismo, desde una posición mucho más cómoda que la de él y alineé mi arco para que mi flecha se interceptara con la de él antes de que golpeara el objetivo. No necesitaba reaccionar cuando el destensara la cuerda, era bastante obvio que accionaría cuando llegara al punto más alto que pudiera obtener. Esto era como aquel torneo de darle a la diana en el aire, o a la campana, sólo que estaba vez debía imaginarme el blanco en relación a la trayectoria. Más fácil hacerlo que decirlo, la verdad.

Disparó y disparé. Nuestras flechas volaron con libertad en esa línea curva característica*. Disfruté de ese instante, sin embargo no le di demasiada relevancia. Me mantuve en la sombras, manteniéndome cerca de esos tres, la mujer de rojo, el tonto con máscara y el caballo feo. No quería que arruinaran la diversión, ergo, debería frustrar cualquier acción contra la dama de negro.

_______
*Queda a... ¿criterio de Thorn decidir si colisionan o no? Igual, lanzaré una runa para tener al elemento de aleatoridad como opción. Con o sin voluntad de Dios, el Master siempre manda :v
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Tyr el Mar Mar 24 2015, 02:32

El miembro 'Geist' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses

'Runas' :

Resultados :



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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Thorn el Miér Mar 25 2015, 21:59

La dama vestida de dorado se contorsionó en el suelo debido a la fuerte descarga a distancia que había recibido de Elen, más para cuando los guardias se pudieran abrir paso entre la muchedumbre andante la bruja ya estaría casi completamente repuesta luego de que la mujer licántropo la dejara indemne. –Seré la reina pésele a quien le pese- dijo la mujer, poniéndose frente a frente a su homóloga. -Me habías deseado suerte ¿ahora te echarás para atrás?- preguntaría con ironía mientras deslizaba su máscara hacia su cuello, dejando al descubierto una importante quemadura que le ocupaba casi todo el rostro a la altura de los ojos - ¿Qué me ves? La mía es más grande que la tuya sí, pero tú tienes otra. Todos deben de pagar… ¡todos! Incluso la estúpida de mi hermana- sus ojos parecieron chispear y se abrió una especie de hueco entre las gentes para que las damas pudieran resolver sus asuntos.

Le Dame Noir por su parte, tuvo mucha suerte pero también muchas desgracias y es que, varios de los más fuertes guerreros habían ido en su búsqueda sin contar con la ralentizada pero segura, guardia de la ciudad. El arco cayó lejos del punto en el que se había elevado Bio mientras que la flecha que él había lanzado fue interceptada por la rápida saeta de Geist más la yegua, enojada por el trato que había recibido en conjunto con su mal carácter y al no encontrar al sujeto que la había usado como catapulta, fijó sus ojos en la humana intentando ir por ella para morderla con sus orejas hacia atrás. Entre tanto, la mujer enmascarada se encontraría efectivamente con una importante obstrucción en el camino que le impediría continuar en su fuga y se encontraba analizando los alrededores cuando fue rodeada por un escuadrón de los guardias del rey, más ellos serían prontamente puestos fuera de combate.

Entre tanto, la paz comenzaba a retomarse en las calles del puerto y el carnaval continuaba su curso con nuevas y elegantes actuaciones de ilusionistas y otros artistas venidos desde todo el ancho y largo mapa de Aerandir.


[
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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Elen Calhoun el Miér Mar 25 2015, 23:38

La bruja había alcanzado a escuchar como alguien gritaba su nombre en el momento en que la enmascarada chocó con ella, buscó con la mirada para saber de quién se trataba, en cuanto estuvo segura de que la guardia acudía a su llamado. Todo apuntaba a que la dueña de aquella voz era la dama que le resultaba familiar, que también había recibido el impacto de la fugitiva durante su huida.

La misteriosa mujer se acercó a la aturdida figura para asegurarse de que no tenía tiempo para reponerse, pero algo la detuvo e hizo que cambiara de opinión, cuando una segunda desconocida con antifaz blanco pasó por su lado, perseguida por un caballero que sostenía en su mano la máscara que anteriormente había llevado le Dame Noir, durante su breve aparición sobre el escenario. La supuesta asesina intentaba confundir a los guardias, y por eso mismo se había dado prisa en deshacerse de aquel adorno fácilmente reconocible, para arrebatar al hombre el suyo.

Entonces la dama del vestido rojo se giró hacia ella, al tiempo que levantaba su máscara para que pudiese reconocerla, cosa que la de ojos verdes hizo de inmediato. Estaba muy distinta a como la había visto en las islas, pero aquello no le impidió darse cuenta de que era Feith, la licántropa a la que había guiado por Beltrexus semanas atrás. La bruja asintió con la cabeza ante sus palabras y se aproximó al cuerpo de la fugitiva, a la que pudo identificar por su vestido dorado.

Siguió con la vista la carrera de Feith durante unos instantes, antes de ver como la maga se levantaba del suelo y se colocaba frente a ella. La guardia apenas podía avanzar entre la muchedumbre, con lo que tardaría en llegar y eso daría a aquella mujer la oportunidad de escapar, cosa que la de cabellos cenicientos no estaba dispuesta a permitir. La enmascarada parecía tener una poco sana fijación con conseguir el puesto de reina del carnaval, y tras su actuación estaba claro que sería capaz de cualquier cosa por lograrlo.

Deslizó la máscara hasta su cuello, de modo que Elen pudiese ver la considerable quemadura que cruzaba su rostro, a la altura de los ojos. Aquella visión no le afecto lo más mínimo, no después de todo lo que se había visto obligada a contemplar durante años, pero sus palabras si consiguieron sorprenderla y confundirla un tanto. ¿A quiénes se refería con que todos debían pagar? ¿Y quién podría ser la hermana de aquella demente?

- Ya has hecho bastante daño, ¿de verdad creías que podrías atacar abiertamente a alguien durante un evento como este y salir impune? - respondió la joven, mientras observaba como los invitados más cercanos a ambas se apartaban, dejando hueco por si había un intercambio de ataques entre ellas. La de cabellos cenicientos esperaba no tener que llegar a eso, pero todo dependería de lo que tardase la guardia y de la actitud que adoptase la otra maga, así que se mantuvo alerta y con su elemento recorriéndole los brazos.

Sin embargo, la hechicera del vestido dorado tenía claro lo que quería y haría pagar a cualquiera que intentase interponerse en su camino, con lo que adoptó una posición ofensiva y lanzó una llamarada contra aquella que había frustrado su huida. Elen se apartó en el momento exacto para esquivarla, pero el ardiente elemento alcanzó levemente la falda de su vestido, con lo que tuvo que bajar la vista y perder unos valiosos segundos en apagarlo. Buscó con la mirada a su homóloga, que reía satisfecha y había aprovechado para acercarse más a ella, no le daría oportunidad de volver a quemarla.

Elevó un brazo de manera repentina y soltó una descarga en su dirección, sabiendo que al verla venir no le costaría esquivarla. En cuanto la mujer hizo el movimiento evasivo, la de cabellos cenicientos alzó la otra mano y permitió que la electricidad se liberase en tres ataques consecutivos, que aumentarían sus posibilidades de acertar. Pero para su sorpresa, la maga era realmente ágil, consiguió esquivar todas las descargas y pasó de nuevo al ataque, alargando una lengua de fuego hacia la joven. Elen consiguió apartarse esta vez sin que el elemento llegase a tocarla, creó una enorme esfera de energía entre sus manos y la hizo brillar intensamente, hasta alcanzar el fulgor con que había desaparecido anteriormente del escenario.

Todos los invitados cercanos se vieron obligados a taparse los ojos para no quedar cegados, cosa que también tuvo que hacer la dama del vestido dorado. La hechicera aprovechó el momento de ventaja para acercarse a ella y volver a extender ambos brazos, liberando su elemento en tres descargas con las que esperaba alcanzarla.


Off: Editado, ahora queda en manos de Thorn si acierto o no.




Ficha del personaje   Habilidades   Lista de Tareas

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Alister Cronwell


Elen:


Jinetes oscuros:


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Re: [evento] El carnaval

Mensaje  Eltrant Tale el Jue Mar 26 2015, 14:27

-“… Esto va a doler” – pronosticó apretando los dientes mientras alzaba un poco la espada con la intención de bloquear, al menos parcialmente, el ataque mágico.  Seguía sin entender muy bien que estaba pasando y porqué aquella mujer vestida de negro estaba atacándole, pero si quería salir de allí con vida tendría que derrotarla, después le pediría explicaciones.

-“¡Aparta humano!”- Oyó tras él,  una mujer vestida con de rojo se peleaba por sacar algún tipo de objeto que llevaba bajo su corsé, por la urgencia que tenía por sacarlo y la situación en la que se encontraban Eltrant supuso que era un arma. El rayo que en un principio iba dirigido hacia él salió disparado hacia la recién llegada, no acertó.

Conocía aquella mujer, estaba seguro de que la conocía, había oído aquella misma voz en algún otro lado. Lamentablemente, ya que era terriblemente propenso a recibir heridas en mayor o menor medida, muchos eventos importantes en su vida acababan siendo borrosas nubes de imágenes que al menos sabia como acababan.

La mujer contra la que se estaban enfrentando, que ahora que tenía dos enemigos en lugar de uno parecía dispuesta a retirarse de la escena y después de estudiar durante un momento sus posibilidades salió corriendo. La recién llegada en lugar de seguir a la fugitiva se preocupó por el estado del mercenario. - “Eh… bien” – contestó recuperando el aliento ahora que la mujer se estaba dando en retirada – “¿Te conozco?” – seguía estando seguro de haber oído aquella voz aunque no le asociase cara alguna.

Antes de poder seguir con la conversación una flecha apareció de la nada surcando el aire en dirección a la mujer de negro,  en el mismo momento en el que la flecha apareció un golpe sonó tras ellos. Eltrant se giró rápidamente con la espada aun en la mano para encontrarse con el hombre que hacía unos minutos había ayudado a la arquera de negro a zafarse de la guardia en el suelo. -“¿Pero qué…?” – fue lo único que dijo cuándo, ahora una saeta, se deslizó suavemente por la oscuridad para interceptar la flecha que el hombre momentos antes había lanzado interrumpiéndola y desviando su trayectoria.

La mujer de negro se giró para mirar, con aquella máscara blanca que tanto contrastaba con su atuendo, a sus seguidores.
Eltrant le devolvió la mirada, todo se le estaba yendo de las manos, se estaba viendo envuelto en algo que no tenía sentido alguno, tragó saliva y con paso firme avanzó hacia la mujer.

Fue ahora cuando un gran número de guardias aparecieron en escena, todos fuertemente armados, rodearon a la mujer y uno por uno se fue deshaciéndose de todos. Debían de haberse enterado de lo que estaba sucediendo y habían acudido en tropel a por aquella "Dame Noir", no tuvieron suerte tratando de hacerlo sin embargo.

Después de este espectáculo estuvo tentado de huir, estaba cuerdo al fin y al cabo, aquella mujer había acabado fácilmente con una docena de guardias entrenados para situaciones como aquella, él sin embargo solo contaba con el viejo trozo de óxido afilado que tenía como espada y sus reflejos.

Seguía estando atrapada en aquel callejón, sin embargo, y eso les daba ventaja o al menos eso pensaba el estratega que tenía Eltrant en su interior; estratega que muy a su pesar, solía equivocarse con frecuencia. Como había comenzado a hacer antes de que llegasen los guardias comenzó a andar hacia la mujer, no sabía porque lo hacía y no era nada lógico, pero iba a recuperar la máscara.

Al fin y al cabo no estaba solo, la mujer que le había salvado del rayo estaba junto a él y el desconocido del arco, a quien había perdido de vista hacia unos momentos, también andaba cerca, seguían teniendo superioridad numérica.

Pensando que aquello era una mala idea se lanzó contra la cercada mujer quien esquivó como había hecho varias veces antes el trayecto de su espada, se podía ver a simple vista que había llegado a un punto en el cual no quería siquiera luchar, simplemente estaba tratando de zafarse de sus perseguidores, esto no impidió que golpeara a Eltrant un par de veces, después de haber acabado con soldados entrenados luchar contra él debía de ser ridículamente fácil.

Recuperando el equilibrio y aprovechando una ínfima apertura dirigió el reverso de la espada hacia ahí, no quería matar a aquella mujer, solo le había quitado la mascara, posiblemente para camuflarse tras el numerito del escenario.
----
Off: Lanzo la voluntad de los dioses por si le facilita el trabajo a Thorn en algo ^^


Última edición por Eltrant Tale el Jue Mar 26 2015, 14:29, editado 2 veces
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Re: [evento] El carnaval

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