Amorttentia

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Amorttentia

Mensaje  Wyn el Miér Mar 11, 2015 2:04 pm


Amorttentia es un árbol de pocas ramas, finas y delgadas. Estas ramas, al igual que el tronco, son muy flexibles, por lo que antaño estos árboles eran buscados y utilizados para atar y mantener los maderos de las valsas o casas.

Es un material muy resistente, a pesar de sus propiedades anteriormente dichas. Absorbe una gran cantidad de agua, por lo que a su alrededor no suelen haber muchas más plantas ni flores.

El fruto de este árbol es fascinante, aunque escaso, una Amorttentia puede llegar a producir apenas unos veinte frutos al año. Estos frutos son de un color rosado, en forma de corazón, y en la parte de abajo cuelga una pequeña cresta, en su interior blanca.

Si en la antigüedad este árbol era preciado por sus elásticas ramas, ahora lo es por los frutos. Y hay una historia que lo cuenta:

Un alquimista joven, con ansias de impresionar a su maestro, recorrió los bosques del este –aunque también se han encontrado algunos ejemplares, aunque pocos, en el interior de las arboledas que hay a las afueras de Lunargenta – buscando nuevos ingredientes para crear una súper poción de vida, o de fuerza, o de astucia… todo sabia a poco con tal de lograr reconocimiento.

El joven anduvo mucho, colocando en su cesta de paja rocas, frutas, flores, frutos… fue entonces, cuando el sol ya empezaba a rozar el horizonte, cuando nuestro protagonista se encontró con la Amorttentia. Pudo reconocerla, su padre le había construido una cabaña en lo alto de un árbol cuando el aun iba a la escuela, y principalmente el refugio del pequeño estaba formado de las ramas de aquel árbol. La imagen de aquel vegetal le produjo unos momentos de añoranza, y casi estaba a punto se seguir sus pasos, cuando el sol brilló rosado tras uno de los frutos. El joven entrecerró los ojos, fijando la vista. Nunca  se había imaginado que de un árbol tan “enclenque” brotara nada. Parecía delicado y…femenino. Parecía el típico fruto que haría sonreír a las mujeres… no quería llevárselo. Pero tan solo habían dos de aquellos frutos en el árbol, y aquello le llamo la atención, así que metió en su cesta aquellos dos solitarios ejemplares antes de continuar los pasos que le llevarían a su casa.

La noche era joven, y el también, el dormir era para los que no tenían nada entre manos.

Nada más llegar dejó la cesta sobre la mesa en la que hacia sus experimentos de alquimia, se remangó las mangas negras de la túnica y empezó a probar suerte.

Toda la noche, toda. El joven acabo con tres opciones:

Una de vida prolongada: esta poción te aportará vida cuando la tuya propia escasee.

Una de aguante: cuando tus fuerzas flojeen y no puedas ni portar el saco, esta poción te ayudará a cargar un caballo.

Y una de concentración: cuando el sueño te vence, cuando las faldas de una muchacha se alzan, cuando la mente no se concentra, este elixir lo hará por ti.

Lo que no se había dado cuenta, es que haciendo la última de las pociones, utilizando los frutos de la Amorttentia, al joven alquimista se le cayó una pestaña, mezclándose entre los ingredientes secundarios.



El joven a primera hora de la mañana estaba picando a la puerta de su maestro. Este le esperaba, así que no tardó mucho en reunirse con él en la sala.



La primera poción, la de vida, hizo que el maestro perdiera el sentido del olfato durante unos minutos, y que sus brazos perdieran el control, la poción había fallado.

La segunda, después de recuperarse, que era la de aguante, produjo en el anciano temblores, un frío tremendo se apoderó de él. A punto estuvo de morir congelado. La poción había fallado.

El canoso anciano se negó a probar la última, pero el joven insistía tanto que lo convenció.

Parecía que no surgía efecto, nada. Entonces el maestro miró al joven y sonrió de manera tímida. Sus mejillas se sonrojaron y poesía de sus labios brotaron, era una poción de amor, y prendado del joven se había quedado. La poción había sido efectiva, aunque no de la manera esperada.




Y así fue, como descubrimos las propiedades de este fruto: Cuando la parte blanca entre en contacto con un agente orgánico, al ingerirlo, la persona  segunda sentirá un amor forzado hacia la primera. Sin poder evitar, sin poderlo remediar.

En la actualidad, se han hecho diferentes recetas con la Amorttentia, incluso se han hecho pasteles, que según la cantidad de parte blanca que se utilice es más o menos efectiva. Mas blanco, más potencia.

Aquí abajo dejo unas imágenes de las recetas más comunes que se han hecho con estos frutos. De más a menos efectiva.

en esta la parte blanquecina, más conocida como valkko, ha sido secada hasta poder machacarla, adquiriendo un aspecto como el del polvo.


Aquí, el Valkko ha sido tratado junto con leche de yak para que quedase más pastosa, realzando así su efecto.



Y en esta última, como podéis ver, la tarta es prácticamente de Valkko, con poca parte rosada. Esta receta es muy difícil de hacer, no por su complejidad, sino por la cantidad de frutos necesarios. La duración de esta al ingerirla puede durar días, incluso un mes entero.
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