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Hacedor de sueños [preludio ladrones]

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Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Miér Mayo 13 2015, 02:58

… “Mas, ¿por qué llora? En esa belleza inigualable
Que tendría a sus pies todo el género humano,
¿Qué misterioso mal roe su flanco de atleta?

-¡Insensata, solloza sólo porque ha vivido!
¡Y porque vive! Pero lo que lamenta más,
Lo que hasta las rodillas la hace estremecer
Es que mañana, ¡ay!, continuará viviendo,
¡Mañana, al otro día, siempre! ¡Igual que nosotros!”

Respiré profundamente tratando de calmar la tensión. Era mi trabajo: entrar a robar. Pero no quería hacerlo, no esta vez, aunque tenía que llevar a cabo mi misión y no solamente por vocación, sino por una deuda personal que tenía desde diez años atrás. Revisé mis pertenencias una a una pausadamente en la acera de enfrente a la agitada casa. -¿Cuerda? Sí- preguntaba y respondía buscando las cosas necesarias para cumplir con esa nueva aventura exitosamente. Mi corazón pozo del deseo, no dejaba de latir rápidamente como un colibrí desesperado. Mi mente se dividía entre dos bandos, incapaz de elegir una zona gris que por lógica ya había asumido, de lo contrario no estaría en medio de una de las calles más lujosas de Lunargenta.

¿Guantes? Sí, ¿sandalias? Puestas, ¿Panda? A salvo no necesitaba de más preguntas ni más respuestas, estaba firme en mi decisión y no podía tardar más o toda la planificación se iría por la borda. Volví a aspirar una vez más y miré al frente. Allí estaba la lujosa e impecable la mansión Morris Dalton. Era una estructura sumamente antigua, de tres plantas de altura y dos subsuelos. Algo muy similar a la prisión en la base de los bio, pero más amena. Era cuadrada y en su centro estaba uno de los tres jardines: el principal.

El sol estaba a punto de ponerse mientras me disponía a entrar a aquél bastión por la majestuosa puerta principal. Saludé con cortesía a uno de los guardias que estaba en la puerta de entrada y pasé expresa hacia la cocina de los empleados. Había estudiado cada detalle de aquél lugar, conocía los planos de memoria, cada centímetro de allí como las garras de mis dedos. No fue difícil sortear varios obstáculos, después de todo esa noche estaría concurrida por la fiesta que se llevaría a cabo en honor al séptimo aniversario del hijo menor de la familia. El movimiento era cada vez mayor y la tensión en mi cuerpo palpable pero no visible. Respiré profundo mientras continuaba lentamente mi travesía.

Faltaba poco, muy poco. Podía sentirlo, apenas unos cinco metros hasta atravesar la puerta de roble, luego veinte escalones hacia abajo, un recodo, cinco más, a la derecha una antorcha y luego los tragaluces. Finalmente mi destino. Al menos en teoría.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Jue Mayo 14 2015, 20:08

    Varios días después de mi experiencia en las catacumbas me encontré con Zach, iba a comprar algunos materiales en Lunargenta y me llevó con él. Fuimos a una posada en donde nos quedaríamos un tiempo mientras él terminaba sus transacciones en la “Gran Ciudad”; a mi en general esa ciudad no me parecía tan impresionante ni divertida pero ahora las cosas eran diferentes, tenía un acompañante y eso cambiaba las circunstancias.

    Después de reunir a una manada de Aiones para una familia en los reinos del norte, me habían obsequiado un aion bebe el cuál llamé Pelusa. Este pequeño amiguito peludo no había pasado mucho tiempo conmigo ya que estuvo en los cuidados de 003, pero ahora ya era mio mio y era mi responsabilidad hacerme cargo de él. Como todo libro nuevo es normal leerse las 50 primeras páginas desesperadas y luego dependiendo de la intensidad puede o no bajarse la fiebre.

    Mi fiebre por mi nuevo amiguito no parecía bajar. Lo alimentaba, lo apapuchaba y lo paseaba de arriba para abajo como si fuese un muñeco. Definitivamente mi distracción en Lunargenta sería criar a mi mascotica con mucho amor, cariño y muchísimos muchísimos besitos y abrazos.

    Era una niña, no tenía mucho dinero y el poco que me daba Zach me alcanzaba escasamente para mis tres comidas al día, así que recurrí al hurto de pequeños alimentos para Pelusa. Pasaba por los mercados jugando con mi amiguito y mi mano se escabullía velozmente en algunos mostradores con algunas frutas en venta para poder cubrir las necesidades alimenticias de mi aionsito. No era una tarea difícil, mi mano era pequeña y veloz, yo soy pequeña y veloz, a parte de que mi aspecto no tenía tampoco pinta de ser una ladrona rastrera a la cuál los vendedores le huyen; simplemente era una niña “normal” que tomaba lo necesario y por eso no me sentía culpable – Lo necesitas, lo tomas- pensaba.

    Recuerdo que mi papi siempre me decía – Puedes hacer todo lo que tu quieras siempre y cuando no molestes a los demás- y así traté de ser siempre. Mi lógica era sencilla: Tomaba lo que necesitaba y no molestaba a los demás; nadie se molestaba, primero porque ni se enteraban de que les faltaba una que otra manzana y segundo porque ya tenían tantas que no creía que fuese malo tener una menos (que no necesitan) y otorgarla a alguien que realmente depende de ella para su nutrición.


___________________________
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Fiebre: es como estar enviciado, estar pendiente de algo que constantemente tiene la mayor parte de tu atención. Ej: "Estoy enfiebrado con este juego nuevo" "Estoy viciado con este juego nuevo", significa que no dejo de jugarlo.

Pinta: es la apariencia, el "look".
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Sáb Mayo 16 2015, 17:51

Aunque iluminada solamente por tragaluces y velas, la cocina estaba sumamente visible en detalle y para mayor comodidad en un día tan ajetreado en donde se alquilaban servicios de otras casas para mejorar la eficiencia, se habían dispuesto varias antorchas en lugares específicos. Intentar esconder mi rostro era imposible, hacerme pasar por alguien del servicio también debido a mi indumentaria, pero una simple limpiadora, alguien que dejara relucientes las ventanas y las chimeneas era un buen camuflaje, nadie preguntaba, sólo se necesitaban algunas indicaciones de las personas idóneas y ciertos materiales propios de la casa para llevar el trabajo adelante.

Mentiría si dijera que había sido fácil dar con el ama de llaves primero, quien parecía demasiado atareada como para prestarme atención, por lo que me derivó con el mayordomo de la familia. Un hombre alto, con escaso cabello oscuro y mirada fría. Después de analizarme de arriba abajo –y al parecer no demasiado conforme- me mostró el camino hacia las chimeneas del primer piso, después de todo serían visibles para los invitados que irían al siguiente piso y además, me señaló las ventanas de las que debía hacerme cargo. No se preocupe señor, todo estará más que reluciente afirmé levantando mi mano a modo de despedida, más él me volvió a mirar con sus ojos de odio, se dio la media vuelta y comenzó a caminar, pero pronto se detuvo.

¿Ha trabajado como animadora? Es que uno de los contratados no ha venido y dada su… se tomó un tiempo para pensar cuidadosamente lo que diría apariencia… se interrumpió él mismo, deteniendo también el movimiento de vaivén de su mano que me había absorbido toda la atención. Desde luego, usted disponga[/i] respondí con una gran sonrisa. Oh… lo olvidaba. Si piensa subir… debería ponerse otro traje para no ensuciarse. Espere aquí y haré que le traigan de inmediato algo para cubrir sus ejem… esta vez juraría que vi un muy leve sonrojo en sus mejillas. Asentí una sola vez con la cabeza y me puse a observar detalladamente el lugar.

El plan era salir a uno de los balcones, trepar al segundo piso e ir trepada por la pared rodeando la casa hasta doblar el primer recodo. Desde allí había una celosía que me serviría para subir al techo –en el tercer piso- y moverme libremente hasta dar con el jardín. Para bajar tenía la cuerda y para volver debería de hacer todo el camino de regreso. Señorita Eco… el señor Stiffen…es decir, el m ma ma mayoooor rr doomo le en vi vi a dijo una suave voz a mis espaldas. Le sonreí a la joven y tomé de sus manos el atuendo. Gracias susurré con una leve reverencia para despacharle. Ya estaba sola. Ahora debía hacer un poco de tiempo hasta que llegaran los invitados y las cosas se pusieran difíciles para que me pudieran controlar. Por ahora el mejor plan era comenzar a destapar la chimenea número 3.

Me metí a la boca del hogar y me enfundé en el sobretodo que se me había dado, luego de eso comencé a escalar lentamente por el pulmón de esa gran estufa para encontrar qué era lo que la obstruía…
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Mar Mayo 19 2015, 21:56

    Caminando por las calles sin un rumbo especifico vi una estructura enorme, parecía ser una mansión bastante lujosa, pero ya nada me parecía tan lujoso desde que vi el castillo del rey.

    Iba a pasar de largo pero unos ruidos extraños llamaron mi atención, al parecer estaban decorando el recinto para alguna festividad. Esto sólo podía significar una cosa... comida gratis.

    Di unos cuantos pasos hacia atrás, me sacudí la ropa y cargué a Pelusa que durante unos minutos logró caminar el solito. Me acomode un poco el cabello -concentración... se quien quieras ser- pensé con determinación.

     Mi apariencia no estaba tan mal, pero no estaba tan bien para un evento grande. -¡No puedo pasar como invitada!-, me acerqué con cuidado al origen del ruido que llamó mi atención, era como una puerta trasera o entrada alternativa en donde había mucha actividad de los empleados para acomodar todo el lugar y adornarlo con lindos detalles que parecían ser más caros que mi... yo completa.

     Dirigí mis botas marrones hacia esa entrada, con el fin de pasar desapercibida y mantenerme escondida en cualquier lado de la mansión mientras se preparaban para el evento. Si alguien me preguntaba algo podría decir que soy la hija de algún empleado y todo estaría fríamente calculado.

     Habían tres opciones, comer antes, durante o después del evento. Después era muy tarde, durante era un poco más complejo y antes... por algo estaba ahí. Corrí como “niña inocente” por el lugar y mi nariz no tardó mucho en localizar el objetivo, así que me acerque a la cocina, eché un vistazo desde afuera y al parecer la mayoría de los pasapalos se iban a sacar recién cocinados, aunque había una gran cantidad de alimentos que pondrían ya listos en la mesa: minisandwiches, donas, quesos y algunas cositas que se salían de mi diccionario gastronómico. Tome algunas cositas, aquellas que se me hacian fácil de agarrar, pero habían otras que arriesgaban mucho mi estadía en aquel lugar.

     Tome mi merienda y salí a los alrededores a comer descaradamente algunos de los bocadillos y a imaginar mi casa ideal.

-¡Quiero vivir en... un colchón gigantesco!- dije sin pensarlo mucho -¡Dormir es tan pero tan rico!-

     En mi gran paseo por la impecable mansión quise indagar más sobre ese lugar, oír comentarios de algunos trabajadores y conocer más allá de lo que las simples paredes decían. Era de esperar que hubiese un grupo de empleados envidiosos y unos pocos a quienes sólo les importaba su trabajo y su paga, muchos hablaban muy bien del lugar pero la decepción por no ser como el dueño de la casa los ahogaba en un bucle de mucho resentimiento, y como es de esperar, un grupo pequeño de esos envidiosos eran los que tenían más cercanía al dueño.

     Pude notar que habían zonas restringidas, en donde sólo podían deambular ese grupo pequeño y la familia de aquel lugar. Sin pensarlo mucho me dirigí al segundo piso (uno de esos lugares restringidos) en donde me encontré con lo que parecía ser uno de los cuartos, la puerta estaba entre abierta y pase rapidito para lanzarme sobre esa hermosa cama que tenían.

     No era precisamente una de mis más brillantes ideas pero … la cama estaba muy cómoda, así que jugué un rato con Pelusa sobre aquella blanda superficie blanca con sabanas recién puestas. Al poco tiempo llegó uno de esos ineficientes empleados envidiosos, fingiendo interés por cumplir con su tarea y a botarme de aquel lugar. Al principio no le di mucha importancia pero luego las cosas se empezaron a complicar.

-¿Yo ladrona? ¡Nop!...- dije como jugando con el trabajador -Si quisiera robarles algo ya no tuviesen mansión...- dije riéndome picaramente.


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Pasapalos: bocadillos.
Fríamente calculado: planificado con baja probabilidad de cometer errores.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Sáb Mayo 23 2015, 20:04

Tendría que dedicarme a esto ¿no crees Pa…nda? dije una vez bajé de la chimenea cubierta en ceniza y carbón. Miré el lugar que el tigre siempre solía ocupar y suspiré tristemente. Por unos momentos había olvidado que estaba en medio de una misión importante. Hice sonar mi lengua contra el paladar Tch ese bravucón seguramente se las estaría pasando de maravillas en la casa, desordenando todo y cazando alimañas, siempre seguro de cualquier peligro que pudiera correr en este lugar, aunque me hubiera encantado que viniera precisamente a este lugar.

Miré para ambos lados y lentamente me fui escurriendo del gentío que había empezado a aglomerarse, los trabajadores estaban tan ocupados que ya no podrían controlar mi presencia y dado que estaba haciendo el trabajo sucio allí podrían creer que estaba dentro de los hogares y no osarían arriesgarse a salir sucios de allí por asomar sus cabezas para corroborar nada. Estaba lista, estaba segura, era todo lo que necesitaba. Sigilosamente salí por una puerta lateral de servicio y lentamente comencé a ejecutar mi plan.

Las cosas estaba saliendo a la perfección, según lo planeado. Las vistas eran de lo más bizarras y elocuentes, también había una que otra sorpresa; después de años de andar encubierta en los techos había aprendido que pocas cosas me llamaban la atención porque no solías encontrar nada nuevo, pero la versatilidad humana siempre lograba sacar de mí facetas que creía extintas o bien pulir algunas bastante muertas. Con todo, pequeñas distracciones, casi avistamientos de mi colita y más de un resbalón que casi me cuestan un buen golpe, llegué al techo donde rápidamente localicé mi objetivo.

Fue un momento casi mágico, la luna en su esplendor iluminaba el centro del jardín, un espacio lleno de arbustos que formaban un laberinto hasta su centro en donde albergaba una rosaleda y un reducido camposanto. Las fuentes de agua con sus bellos espejos del líquido cristal abundaban devolviendo la belleza que me rodeaba. Respiré profundamente, era un momento donde aspiraba aromas que se convertían en recuerdos, recuerdos de mi niñez. Cada uno de mis pasos me llevaba a un recuerdo diferente, pero el sonido de la música dentro del recinto me recordó que no estaba allí en medio de una visita, sino cumpliendo con mí deber.

Sin perder más tiempo salté varias de las paredes de espino, recorrí un par de caminos y llegué hasta donde quería: el rosal del color del salmón. Era lo que estaba buscando, por lo que había regresado, por lo que me iría… Tomé suavemente una de las flores más grandes que encontré, con su corola llena de pequeñas gotitas parecía contener en cada una de ellas un fragmento de arcoíris. Una vista tan hipnótica… “¡Apura Eco!” me recordé y sacando uno de mis cuchillos hice un pequeño y rápido corte para tomar el fruto de mi trabajo. Sin embargo, al desenredar aquella flor me di cuenta que por accidente también había cortado un pequeño pimpollo que estaba recién abriendo sus pétalos a la luz de la luna. No puedo dejarte aquí susurré, sorprendiéndome de mi propia voz en el acto. Muchos años habían pasado ya, y demasiados silencios… silencios del alma. Una lágrima traicionera rodó por mi mejilla hasta caer sobre mis dos tesoros.

Sonreí y negué con la cabeza reiniciando mi marcha. Debía volver a la casa haciendo el mismo recorrido para luego salir discretamente. Guardé a buen recaudo ambas flores y comencé la travesía. Sin embargo, al pasar por una de las ventanas no pude evitar echar un vistazo dentro de la gran fiesta que se celebraba. “Sí que saben divertirse” pensé y continué… hasta escuchar la voz de una niña. Nada nuevo, se suponía que era el cumpleaños de un niño… no sería raro que hubiesen ese tipo de invitados, pero… algo en la discusión me hizo querer escuchar más.

Si quisiera robarles algo ya no tuviesen mansión” paré mis orejas al escuchar eso y estuve demasiado tentada de reírme, tuve que recordarme que estaba colgando del techo y que debía de ser profesional. Lentamente me subí al balcón de esa habitación y miré a través de la ventana. Sobre la cama se encontraba una pequeña niña, estaba sobre la cama y a su lado un Aion. Miré a la pequeña bestia con algunos sentimientos encontrados por mi última aventura con esa raza, pero luego pude sentir tal empatía por él que decidí observar un poco más y quizás ayudar de ser necesario. El animalillo me vio y giró completamente su cabeza, haciendo que el empleado que reprendía a la pequeña echara un ojo también, pero por desgracia para él mis habilidades estaban por encima de lo que podría siquiera sospechar un simple empleado regañón.

La conversación se estaba acalorando y decidí hacer una aparición triunfal. Usé el filo de uno de los dedos del guante* para hacer una abertura en el vidrio lo suficientemente grande como para que pasara mi mano, quité la traba y entré sin hacer el menos sonido. Una vez al costado del hombre, le hice notar mi presencia para que dejara de dar sermones. Vaya, se está poniendo fresco allí fuera bajé la vista para observar a la pequeña ahora que l tenía cerca. Era toda una cosita abrazable que gritaba “Cuídame” le guiñé un ojo disimuladamente e ignoré las reacciones del hombre metido en el traje, cruzándome de brazos.

Alfred… Mamfred… o como te llames. Aunque trabajes aquí no te da derecho a tratar de esa forma a una de las invitadas… comencé a decir con tono autoritario y el ceño fruncido; más él me interrumpió ¿Qu.. quién es usted y qué hace en las habita? Tch interrumpí juntando mis dedos índice y pulgar y pasándomelos por los labios para hacer que se callara. Él dio un paso atrás y de alguna forma pareció casi dominable pe…pero mi nombre es Bransen dijo con voz de niño reprimido. Entonces me di cuenta que habíamos ganado. Intercambiamos un par de argumentos más, pero la pequeña y yo salimos vencedoras. Al finalizar le tendí la mano a ella, invitándole a salir a mitad de la fiesta. No me gustaba nada, pero ya se vería qué hacer.

________________________
Off:Siento lo largo y la espera u.u. Te dejo lo grueso a ti ^^ y lo subrayado y con asterisco está en mi inventario, puedes hacer click ahí para que te redireccione.
rosa escondida:
pimpollo escondido:

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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Vie Mayo 29 2015, 01:26

    En medio de la discusión, en mis ganas de seguir revolcándome en esa sabrosa cama me empecé a sentir incomoda, no me gustaba que me llamaran la atención, me perturbaba que me regañaran y me molestaran de esa forma.

    Arte de magia, un acto casi divino o simplemente suerte, salió de la nada una solución. No pude percibir a simple vista su llegada, era como algo hecho a mi medida. Una joven con actitud inflexible llegó a darle ordenes al señor fastidioso que estaba acusándome y dándome un discurso fastidiosisimo. Alguien me ayudaba a salir de mi pequeño problema, lo hacía consiente y con buenas intenciones. Tenía una gran habilidad manipuladora, podía ser nadie pero se notaba como se metía en el papel de alguien importante y lo hacía saber con una voz bastante convincente y un manejo de su cuerpo bastante creíble. Sólo los que solemos utilizar esas técnicas podíamos diferenciar cuando alguien “es” o “no es” quien dice ser, y no todos somos capaces de identificar a los excelentes actores.

    Ella era muy buena en lo que hacía sin embargo me impresionó lo manejable que era aquel señor, lo tonto que podía llegar a ser y lo manipulable que era. Dejé que la nueva chica manejara la situación, a decir verdad la tenía muy bien controlada; me limité a observarla y aprender todo lo que pudiera de ella.

    Me picó el ojo y yo le devolví una sonrisa amistosa, me encantaba que otras personas ayudaran a los demás, me parece un gesto muy lindo. No sólo me defendió, sino que también me salvó. Logramos salir de ese pequeño obstáculo y quedar bien paradas ante la situación.

    No estaba muy segura si podía pasar como invitada porque no estaba bien informada sobre el tipo de fiesta que se estaba dando, pero al parecer ya era invitada. Le di las gracias a la joven y sentía la necesidad de agradecerle un poco más.

-Gracias- le dije amablemente, cargando a Pelusa y elevándolo para que su hocico tocara la mejilla de la joven. -Pelusa quería darte un besito-

    Espere a que la chica reaccionara y luego le pregunté -¿Cómo te llamas y por qué me ayudaste?- dije intrigada.

    Quería realmente que su ayuda hubiese valido la pena y que recibiera algo de mi parte – ¡Ahhh ya sé! Te daré un regalo de agradecimiento- dije emocionada – Este lugar es súper lujoso, seguro tiene algunas cositas de más que podríamos aprovechar- hice una breve pausa – podríamos conseguirnos un tesoro o un diamante muy valioso ¿quieres?-
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Vie Mayo 29 2015, 23:43

Estando codo a codo con la pequeña, fui consciente de cuánto había cambiado yo misma desde la última vez que había estado en aquella casa. Claro, los tiempos eran completamente distintos, yo apenas había sido una cría, una niña que siempre sonreía al costado de su mamá… aún viva. Apenas me había distraído un momento, tan solo unos segundos que fueron suficientes para que tanto niña como colorido Aion se pusieran de acuerdo para alegrarme la noche. Aquella mirada nostalgiosa se ahogó con el besito suave y húmedo del hocico del pequeño animal. Escuché sus mentiritas blancas y sonreí deteniéndome para observarle con mayor cuidado. Una niña, era apenas una niña, cabello castaño, ojos vivos e inteligentes, vestida como una vez lo habría estado yo aunque su pequeño amigo parecía no pasar hambre para nada. Sonreí No hay nada que agradecer dije en un tono suave que apenas se superponía sobre la orquesta.

Pero ella era un espíritu inquieto y rápidamente comenzó a cuestionar mis motivos. Si yo hubiera hecho en mi infancia probablemente me hubiera ido un tanto mejor y me hubiera ahorrado un par de golpizas. Aunque ser humana probablemente era más útil que ser una extraña niña con cola y orejas… para colmo albina. Por algún motivo no podía dejar de comparar mi antiguo ser con ella. Quizás era el lugar, quizás las circunstancias… o tal vez su devoción por los animales y esa actitud desafiante. Todo en ella gritaba ¡Huérfana! y sentía que debía hacer algo por ella. Me dicen Eco miré a nuestro alrededor y le convidé con mi mano para ir por unos bocadillos Digamos que te ayudé porque alguien me lo pidió respondí amablemente mientras me tomaba la libertad de ponerle una mano sobre su cabeza y con la otra acariciar a su pequeña mascota.

Me tensé unos momentos al escuchar la propuesta de la niña. ¿Sería una prueba de los dioses? ¿La habrían enviado para atraparme?no… la situación con ese hombre había sido demasiado natural como para haber sido planeada, además ese hombre no tenía la gracia ni el cerebro suficiente como para interpretar un papel. La pequeña oveja estaba descarriada, como yo misma lo había estado. Le miré una vez más, algo incrédula mesurando su altura con la mía. Por los dioses… ¡había pasado tanto! No quería que otra niña sufriera como lo hice en su momento, no una tan linda y con tanto amor para dar, podía vérsele en su semblante, en su amor por aquella pequeña mascota. Negué con la cabeza sutilmente. El tesoro más grande de esta casa no se puede robar le dije en secreto, agachándome para que me viera a los ojos. Estaba hablándole en serio.

¿Ves a aquél hombre un poco más alto que el resto? Sí, aquél que tiene una mano de hierro y los ojos apagados. Lo más valioso de aquí está con él aseguré, escondiéndome sutilmente tras ella para que el dueño no me viera. Si no tomas nada, al terminar mi turno aquí me encargaré de llevarte a un lugar seguro ofrecí. La orquesta estaba culminando, lo que significaba que pronto aparecería el mayordomo para que yo comenzara a animar la fiesta para los pequeños niños. Haber visto al dueño me había conmocionado un poco, pero me alegraba en lo más profundo de mi corazón que estuviese con bien. Me puse en pie y volví a palmear suavemente su suave cabello. Aunque si lo prefieres puedes ser mi ayudante, alcanzándome cosas y haciendo algunas tareas simples… lo que prefieras le di la opción. Mecí mi cola con paciencia esperando su reacción y pronto pude divisar al alto hombre viniendo hacia nosotras.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Dom Mayo 31 2015, 05:31

    La joven se vio muy agradecida por mi acción, mi forma de dar las gracias; me dijo su nombre y me comentó que me había protegido porque alguien la había mandado. Aquellas palabras me parecían muy extrañas pero en sus ojos había algo de bondad, así que preferí ignorar lo sospechoso que sonaba todo y me concentré en que me salvó.

    Se llevaba muy bien con Pelusa, ya que este aún no había intentado devorarse su dedo y de paso tenía un buen tacto conmigo -Como odio a esa gente sobona que no sabe hacer cariñitos. Gracias al cielo Eco si sabe hacer caricias-.

    La chica me había explicado que no quería que le diera nada y que lo más valioso en esta casa no se podía robar y yo me acerque a su oído para contestarle sutilmente -Todo en esta vida se puede robar, incluso recuerdos, emociones y sonrisas- le dije muy segura de mi respuesta.

    Me alejé otra vez de la joven y traté de visualizar al hombre al que ella se refería. Al verlo sonreí y le hice señas a la chica para que se agachara un poco quería comentarle mi duda al respecto de ese señor.

-¿El tesoro de él es tangible o intangible?- pregunté con un poco de picardía y curiosidad, pero en realidad no esperaba una respuesta verbal sino una reacción motora que me permitiera deducir la verdadera respuesta. -Todo se puede robar-repetí sonriente.

    La música de la reunión estaba un tanto aburrida y los invitados eran menores que yo y algunos muy mayores, así que preferí no unirme a la rumba para disfrutar. Me llamaba mucho la atención saber un poco más de ese tesoro tan grande que ocultaba aquel hombre esbelto y alto, pero por los momentos prefería no meterme mucho en problemas y pagar mi deuda con la señorita.

-¡Te ayudaré!- le dije sonriendo ampliamente.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Lun Jun 08 2015, 14:25

“Todo se roba ¿hmmm? dije para mis adentros creyendo que esa pequeña y Mac se hubieran llevado muy bien de estar juntas en ese mismo momento. Realmente me sentía como una anciana y poco se me ocurría para hacer sonreír a los demás cuando mis interiores eran devorados por recuerdos oscuros y de una época que había querido olvidar durante la segunda mitad de mi vida. “Alegría” repetía en mi cabeza una y otra vez para intentar que los pensamientos llegaran a mi rostro. La pequeña aceptó ayudarme justo cuando el mayordomo del comienzo de todo llegó hasta nosotras con un muy original y de ninguna forma sutil sorpresa.

Señoritas en su rostro habían muchas emociones, demasiadas para haber tenido tiempo de nombrarlas todas y así recordé a ese mismo hombre una década atrás no pude más que apretar los labios para no reír. Era el mismo pingüino sí, con las mismas facciones pero diez años más viejo. ¿Quién lo diría? Ese ropero seguía vivo y probablemente dándole dolores de cabeza a su jefe con tanto almidón por todos lados y no literalmente, aunque también esa acepción podría llegar a ser correcta. El único incambiado parecía ser el jefe. Su turno es el siguiente. ¿Esa pequeña se ha perdido? preguntó con un tono que en el fondo sutilmente marcaba reproche. De ningún modo, ella y Pelusa son mis ayud…. La música repentinamente se detuvo.

Miré a los alrededores buscando la fuente de tanta alarma y allí, en una de las grandes ventanas que daba al balcón estaba una figura blanca y negra más que reconocida. Miré a la pequeña y le guiñé un ojo invitándola a que me siguiera. “No lo puedo creer, nunca sueles desobedecerme, ¿por qué ahora?” refunfuñé para mis adentros, pero en el fondo estaba más que feliz de que él estuviera allí. Aquél vacío en mi pecho parecía llenarse y comenzar a pesar dentro de mi cuerpo. Aún estaba viva y lo demostraría. Di un salto alto y un par de vueltas de carro, terminando justo al lado de la ventana. Observé los alrededores amenazando con levantar la tranca de la ventana y todos contuvieron el aliento. Adoraba ser el centro de la atención.

Damas y caballeros. Es hora de comenzar la fiesta Click el aparato cedió bajo mi uña y el tigre se abalanzó sobre mí. Todo dio varias vueltas, lo único que pude ver fueron a las personas estaqueadas en sus lugares con sus bocas abiertas. Los niños habían corrido hacia nosotros y nos rodeaban. Entonces fingimos luchar durante unos cinco minutos. En el entretiempo llamé a la pequeña que se había ofrecido a ayudarme Oh mi ayudante, derrotemos a esta bestia con tus superpoderes. ¡Dame tu fuerza! ordené poniendo ojos de decisión y parando mis orejas mientras forcejeaba con Panda en una especie de lucha de osos con él parado sobre sus patas traseras y ambos empujando con nuestras manos. Ataca Pelusa dije intentando no llorar de la risa.

Al ver al pequeño Aion, las cosas se salieron un poco de control porque el tigre no sabía de su existencia y no solíamos participar con otros animales, por lo que improvisé y saqué mis cimitarras, era la señal de hacerse el muerto.


___________________
Off:Perdón Magazubi, tuve algunos problemas para ponerme en el humor de este personaje. No hablé de ti para n hacer meta, pero tienes todas las opciones posibles abiertas, mientras no me chamusques al tigre xD
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Jue Jun 11 2015, 22:03

    La joven parecía tener constantes diálogos internos mientras le hablaba y sus expresiones faciales eran un tanto bipolares -¿Estará preocupada por algo? ¿Dije algo que no debí?- pensaba y trataba de descifrar la expresión corporal de la chica, pero no me dio tiempo ya que llegó un mayordomo a interrumpir nuestra pequeña conversación.

-¿Es nuestro turno para qué?- repliqué confusa mientras la música se detenía.

    Eco salió casi volando hasta donde se encontraba lo que parecía ser un tigre blanco, quedé boquiabierta ya que no me esperaba tal cosa. Ella me invitó a seguirla, sin embargo yo me acercaba lentamente a la acción aún dudando de mi papel en eso que estaba sucediendo.

    Parecía un espectáculo de apertura, no estaba muy segura, sólo mantenía la distancia para no comprometerme tanto. La chica y el tigre hacían una excelente pareja y luchaban muy bien, realmente les había quedado muy lindo su montaje. Me encantaron algunas vueltas que hicieron, realmente parecía tener una estructura muy bonita y adornada, pero todo se me paralizó cuando anunció que tenía a una ayudante. -¿Qué? ¿Que yo qué? Nono- decía para mis adentros mientras que todas las miradas se posaron en mí -¿Qué?-.

    Era inevitable, tenía que hacer algo y pensar rápido -Supongo que querrá que la ayude a luchar con su tigre, pero no sé con que atacarlo sin herirlo y tampoco sé cual sería la reacción del publico ante mi magia- cargué a Pelusa y me acerqué al lugar de la acción mientras mi cerebro se volvía loco pensando.

    Llegué en un abrir y cerrar de ojos y el plan maestro era básicamente mentalizarme en ser una súper guerrera. -Voy a luchar con ese tigresote y lo vamos a vencer- me decía a mi misma mientras dejaba a Pelusa en el suelo y este se trataba de esconder entre mis piernas. El pobresito estaba nervioso, tenía que luchar contra un tigresote y no dejaba de temblar ocultándose del peligro atrás de mí. Estaba dañando nuestra imagen de salvadores, incluso unos cuantos niños se reían un poco de él haciendo que se sintiera peor. Rápidamente cargué a Pelusa y de la rabia hice que algunos de los niños burlones se bañaran de la bebida que estuviesen tomando de una forma que pareciese accidental.

    Me cuadré, me puse en posición de combate al frente del tigre y le agarré las paticas a mi aionsito como si fuera un peluche y empecé a lanzar golpes al aire sin llegar a tocar al tigre. Esperé a que este se cansara de estar de pie para que se pusiera en su forma cuadrupedal y luego aproveché de montarme a Pelusa en la espalda y yo montarme en la espalda del tigre como si fuese mi caballito privado.

    Montada ya sobre el tigre lo abracé por el cuello y fingí hacer fuerza para atrás como si lo estuviese ahorcando. Traté de no hacer mucha presión para que este no se sintiese incomodo. Escuché un leve sonido de arma filosa y voltee a mirar. Era Eco con unas cimitarras dispuesta a atacar al tigre, luego ella se acercó decidida a matar al animal y después este “murió”.

Me bajé del lomo del tigresito y me puse a acariciar a Pelusa que seguía un tanto impactado por lo que presenció.

-Calma chiquito ya paso- le susurraba en la orejita a mi pequeño aion.

-¿Qué fue eso?- le pregunté luego a Eco en tono discreto.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Sáb Jun 13 2015, 05:26

La función había sido un éxito y la niña había demostrado todo lo que necesitaba saber de ella como para invitarle a la familia. Esto ha sido parte del tesoro que no se puede robar respondí haciéndole reverencias al público que no dejaba de aplaudir. Muchas gracias por su atención dije en voz alta sin dejar de reverencias y acariciar al tigre que había tomado posición a mi lado y bajando el tono para que fuera apenas perceptible para la niña susurré Es tiempo de retirarnos, ahora.

Se suponía que era el turno del hacedor de sueños, pero por algún motivo pareció posponer su actuación y comenzó a caminar hacia nosotras con aquella estructura lenta y pesada. Esto no es bueno, no es bueno… las palabras resbalaban por mi boca como si tuvieran jabón. No me vayas a dejar sola, ni tú ni Pelusa ordené buscando encaminar hacia la puerta con disimulo, aunque era ya demasiado tarde.

Una vez en el pasillo buscaría la forma de escapar, aunque era casi imposible… menos ahora que de solamente tener que cuidarme tenía otras tres vidas a mi cargo. Entonces, de la nada comencé a flotar.


_____________
Off: Me gustaría que en el siguiente turno el hombre de antes apareciera, see ya~ <3
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Miér Jun 24 2015, 20:08

    No entendía mucho lo que sucedía en el evento, al parecer la joven buscaba enseñarme una lección y sin entenderla muy bien sólo sonreí por los aplausos que recibíamos. Me apegué mucho a Pelusa y lo abracé con fuerza.

-Mira chiquito lindo, todos te quieren- le decía con ternura.

    Hice reverencias y agradecimientos al publico junto con Eco y pasé a retirarme con ella al ya finalizar nuestro acto. La chica parecía muy agradecida y feliz de que todo haya surgido bien, como si su alma se llenara con cada aplauso que recibió. Pero toda esa alegría se vació.

    Era como una cubeta llena de energías positivas y alegres, que en instantes después fue pateada, dejando salir toda esa felicidad dejando vacía a la pobre chica. -Uy, creo que esta cubeta la pateo este hombre- pensé mientras observaba el cambio de actitud de la joven mientras se aproximaba a nosotros este señor.

    Era una figura alta, potente, con mucho porte. Podía ser el dueño de la casa, un político, una gran figura publica, un sabio de la zona o un simple tipo rico que busca vaciar las cubetas de todos para quedarse el con la mayor parte.

    Escuche a la joven decir que esto no era bueno. Mi mirada se posó bruscamente sobre ella como buscando la razón de tanto alboroto emocional, me molestaba muchísimo que la única que sabía lo que ocurría estuviese perdiendo el control y yo por ignorante no supiera manejar con efectividad la situación.

    Eco pidió con mucha sinceridad que no nos alejáramos de ella, así que me monté a Pelusa en la espalda y le agarré la mano con fuerza a la chica para que se sintiera apoyada. Era inevitable el contacto con aquel ser que se aproximaba, sus ojos parecían reconocer con claridad a mi acompañante, tanto como ella lo reconoció a él. La mirada del hombre se torno un tanto complacida, pero en el fondo había una malicia que no me daba muy buena espina. -Aquí pasa algo raro y no es cualquier cosa...- pensé tratando de engranar la información. -¿Este no es? … Uff claro que es... Este es el hombre que “tiene el tesoro más grande”... ¿Por qué tengo la leve impresión de que Eco tiene mucho miedo? Esto no huele nada bien-

    El hombre tendió su mano para saludar a Eco con cortesía y luego pasó su mirada por encima de mí sin entender mucho mi presencia en aquel incomodo momento. Lo miré con fuerza para mantener la postura y pasé a presentarme antes de que Eco dijese algo.

-Me llamo Magazubi, ¿y usted es?- dije como retándolo.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Mar Jul 07 2015, 03:22

Asi que Magazubi… pensé deleitada, perdiendo mi concentración por tan solo unos momentos. El dueño de casa miró a la pequeña perplejo por unos instantes, mientras yo le observaba a él intentando retomar el equilibrio, al fin había descubierto lo bueno de aquellas sandalias, pero no era momento de alegrarse, sino de volver al suelo y la realidad, por lo que con gran esfuerzo agarré a Panda y con su ayuda me mantuve estática hasta que pasó el efecto de la magia. El hombre no era tan grande como le recordaba, aunque debía medir bien sus dos metros y tantos. Podía oler claramente la preponderancia del metal y otras cosas no humanas. En mi niñez había sabido divertirme con aquél hombre, pero también pasé la pena más grande que pudiera recordar hasta el momento.

Pero… pero… ¿Qué tenemos aquí? A una pequeñina de lo más abierta. Ya quisiera yo que mi tataranieto fuese así como tú le dijo a la pequeña Magazubi mientras se agachaba para ponerse a su estatura. Mi nombre es Goro y soy el viejo anfitrión que no puede morir pero… ¿quiénes te acompañan preciosa? preguntó mirándome a los ojos con una intensidad inigualable. Sabía que él sabía y él sabía que yo sabía, pero no quise adelantarme. No encontraba mi voz.

También le llaman el hacedor de sueños Magazubi, hace cosas hermosas para los niños de la calle, aunque hace mucho que no se sabe nada de él dije esperando mi turno luego de que la pequeña respondiese. Mis palabras parecían puñales al corazón artificial de aquél buen hombre, ya que por unos momentos se quedó en silencio. No, no soy Indira… si es lo que está pensando, el tiempo corre para nosotros y usted mismo me ayudó a enterrarle dije mirando mi vientre y luego tendiéndole una mano a mi pequeña acompañante para partir lo antes posible. Tiene usted un hermoso jardín. Que tenga una feliz noche me apresuré a decir, sin embargo en un movimiento exageradamente grácil para alguien de esas dimensiones, el hombre nos bloqueó el camino.

Enarqué una ceja, ahora dispuesta a huir de allí, aunque sabía que no sería tan sencillo. Entonces recordé que tenía aún el pimpollo que había robado de su jardín, lo saqué con cuidado de no revelar la otra flor y lo mostré. El pequeño Pelusa parecía querer devorárselo con la mirada, asique procuré alejarlo de él. Tenías razón Magazubi, se pueden robar cosas que no se pueden tocar, pero como puedes ver, en nuestro comensal el tiempo por ejemplo, ya no pasa, ni el dinero… sólo la felicidad, pero parece haberla perdido hace mucho. Algunas veces, los ladrones tenemos que robar algo que roba. ¿Sabes? Algunas veces podemos ser la esperanza de otros, si sabes qué es lo que estás buscando…. Como abeja a la miel, el hombre se había quedado mirando la flor mientras hablaba.

¡Ja! ¿qué podría saber una mocosa como tú? Cuando tu madre murió no hacías más que berrear y desapareciste. En cambio yo entierro generación tras generación y aquí me mantengo y…¡¿te atreves a tacharme de cobarde?! Sonreí. No había sido casualidad que me mandaran a aquella casa, no. Ni yo la había elegido. No era la rosa la prueba de la estadía de alguien del gremio en aquella casa, sino el hombre mismo. ¿Por qué no hacemos un trato Goro? Mi amiga aquí con su Aion tuvo problemas con uno de tus asistentes, además necesita algo de comida y un techo seguro. Tú sabes que a mí no me puedes enjaular y lo que en verdad quieres es morir, ya no te interesa nada, ¿verdad? agitaba mi cola en señal de concentración.

El hombre mantuvo su silencio, en contraste con los estruendos de las habitaciones contiguas. Si mi pequeña acompañante en entrenamiento puede robarte una sonrisa, entonces tendrás que hacernos más de dos favores y te preguntarás qué ganas, supongo. Te prometo libertad y algo más, la felicidad. Era lo último que podía hacer por aquél hombre que tanto bien le había hecho a mi corazón tanto tiempo atrás. ¿Qué dices Magazubi, crees que con ayuda de Pelusa y Panda podrías lograrlo? pregunté volteándome hacia ella con ojos inquisidores. Si se negaba tendría que buscar una forma de poner a la pequeña a salvo y de alguna forma recordar el camino a mi propia sonrisa para mostrársela a él en su casa-prisión.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Miér Jul 08 2015, 05:08

    Necesitaba mantener una buena postura, fuerte y decidida ante aquel hombre; la joven me había sacado de un aprieto, era mi turno.

    El hombre se agachó para preguntarme.

-Estoy con Eco, su tigresote y Pelusa- contesté sin dejar de retarle.

    Luego de eso Eco me explicó que aquel hombre era un “hacedor de sueños” y que hacía gestos lindos hacía las personas. Noté que su voz trataba de tranquilizarme, pero había algo en ella que más bien generaba un efecto contrario.

    La joven estaba preocupada y se le notaba en cada palabra que decía, daba muchas explicaciones, más de las necesarias diría yo; pero como no entendía muy bien las circunstancias preferí no adelantar mis pensamientos. No me quedaba muy claro si aquel señor era malo o bueno, lo único que sabía es que algo no andaba bien y eso me producía una especie de incomodidad, así que fruncí el ceño.

    Recibí un pequeño jalón de mano por parte de Eco y este no duró mucho porque el “hacedor de sueños” irrumpió nuestro camino.

-¡¡Basta!!- pensaba mientras la joven seguía hechandole leña al fuego.

-Tenías razón Magazubi, se pueden robar cosas que no se pueden tocar, pero como puedes ver, en nuestro comensal el tiempo por ejemplo, ya no pasa, ni el dinero… sólo la felicidad, pero parece haberla perdido hace mucho. Algunas veces, los ladrones tenemos que robar algo que roba. ¿Sabes? Algunas veces podemos ser la esperanza de otros, si sabes qué es lo que estás buscando….- dijo ella.

    Mis ojos querían quemarlos vivos a todos, de verdad se me hacía insoportable aquella situación. Así que cargué a Pelusa y lo abracé con fuerza para no explotar. Cada palabra que decían me daba más ganas de destrozarlos y despellejarlos. -Se supone que son adultos y no saben resolver sus problemas-

    Ambos no dejaban de mirarse y de retarse, al parecer Eco no se había dado cuenta de mi enorme molestia por su insensato trato hacía el hombre, que según entendía era el dueño del lugar.

-¿Por qué no hacemos un trato Goro? Mi amiga aquí con su Aion tuvo problemas con uno de tus asistentes, además necesita algo de comida y un techo seguro. Tú sabes que a mí no me puedes enjaular y lo que en verdad quieres es morir, ya no te interesa nada, ¿verdad?. Si mi pequeña acompañante en entrenamiento puede robarte una sonrisa, entonces tendrás que hacernos más de dos favores y te preguntarás qué ganas, supongo. Te prometo libertad, ¿Qué dices Magazubi, crees que con ayuda de Pelusa y Panda podrías lograrlo?- propuso la joven.

-¡No!- dije enojada -¡Vámonos!- le ordené a Eco.

    No me gustaba en lo absoluto tener que pasar un segundo más con ese hombre, ya no me importaba quién era, lo único que importaba es que descontrolaba a Eco y la hacía tomar decisiones insensatas, necesitaba sacarla de ese hoyo y lo primordial era alejarnos.

    Esta vez fui yo quien tomó a la chica y la intenté sacar de ahí –¡Si aquel hombre se vuelve a atravesar lo mató!- pensaba ya harta.

-Puedo ayudarte e incluso sacarte de problemas, pero no me metas en ellos- le dije con más calma a la joven.

    Le devolví una mirada amenazadora al hombre y le di la espalda por completo.


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Sorry si es un poco extremista, pero a Maga no le gusta meterse en circunstancias personales, sean buenas o malas.
Puedes reaccionar como desees con Eco y con Goro, igual Maga está muy decidida en sacar a Eco de esa casa lo antes posible.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Eco el Jue Jul 09 2015, 01:51

No sabía lo que podría ser capaz de hacer con aquél hombre, en aquél lugar, en aquellas circunstancias. Había mucha carga de todos lados y vaya que quería salir corriendo de allí, la pequeña Magazubi me dio una buena oportunidad que no era despreciable, el problema era todo lo que Goro y yo nos habíamos dicho. Momentáneamente cedí ante la decisión de la joven y en ese momento fui prácticamente arrastrada por ella y todo su poder de voluntad que se había congraciado con el de Panda y el pequeño Aion con ojos de fiera.

Pasamos a un lado del viejo mecánico, era como si el tiempo se detuviese mientras era arreada por la pequeña banda despareja. Mi viejo conocido y yo teníamos una conexión visual que se cortó cuando terminamos de darle la espalda por segunda vez. Estaba a punto de despertarme de ese letargo para quejarme y decir algo, o bueno, hacer lo que pudiese, después de todo, yo era una profesional en el gremio. Sin embargo, un sonido estridente hizo que me sobresaltara. Me desligué de mi compañía para darme la vuelta y ver lo que sucedía.

Las risotadas del hacedor de sueños eran tan fuertes que incluso algunas personas asomaron sus cabezas al pasillo para ver lo que sucedía. Parece que la gran Magazubi tiene gran poder de convencimiento. Puede que no estemos todos condenados si continúas teniendo ese tipo de compañía mi querida Día. Dile a Ambar que le mando un afectuoso beso y cuídate, cuídense. Dijo a modo de despedida mientras se ponía tieso como si le fuese a dar un patatús para luego poner su diestra a modo de pala y bajarla recto hacia sus pies a modo de lo que supuse era una despedida.

Algo atontada aún y sin poder creérmelo sonreí y le acaricié la cabeza a Magazubi. Esta ha sido una gloriosa jornada pequeña. Aunque aún no acaba le confesé mientras poco a poco salíamos del entramado de aquella mansión. Me había sacado un peso de encima y aún me quedaba otro. Después que estuvimos a salvo saqué de entre mis cosas la rosa que robé del jardín y los guantes de cuero. Mi pequeña, aquí termina nuestro viaje juntas. Ahora quisiera que me hicieras un gran favor. Ve a esta dirección le dije enseñándole un papiro con todos los datos para llegar a la base del gremio Y di que vienes de mi parte, enseña la rosa. El guante es para ti, se que sabrás darle un buen uso. Mis saludos al Capitán cuando lo encuentres.

Me di la media vuelta para irme pero recordé un gran detalle Ah… en ese lugar tendrán buena comida, abrigo y dinero si sabes hacer las cosas bien. Que la suerte te acompañe susurré a modo de despedida mientras Panda y yo nos mezclábamos entre los últimos transeúntes de la ajetreada ciudad. Confiaba en que la pequeña sería una buena adición al gremio mientras yo me tomaba unas merecidas vacaciones.



Off: Esta fue mi última intervención con esta cuenta. Magazubi el final queda a tu criterio.
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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

Mensaje  Magazubi el Jue Jul 09 2015, 03:42

    La joven felina cedió, su cuerpo se dirigía a una salida rápida y segura; pero la persistente voz del hombre nos interrumpió un momento. Ignoré la mayoría de sus palabras y el alboroto que este causaba, seguí el caminó para salir de la mansión y me dirigí a Eco para preguntarle si ya se encontraba bien. Mi corazón se tranquilizó al saber que ya todo estaba bajo control.

-Esta ha sido una gloriosa jornada pequeña. Aunque aún no acaba- dijo ella -Mi pequeña, aquí termina nuestro viaje juntas. Ahora quisiera que me hicieras un gran favor. Ve a esta dirección y di que vienes de mi parte, enseña la rosa. El guante es para ti, se que sabrás darle un buen uso. Mis saludos al Capitán cuando lo encuentres.-

    Su voz sonaba ya serena y eso me había tranquilizado. La chica parecía ser buena persona y me había sacado de aprietos antes así que le debía una, a parte de que no quise ayudarla con su “trato” anterior. No me molestaba hacerle un favor a la joven y menos cuando me esta obsequiando algo, sin embargo no quise dejar las cosas así y revisé en mis cosas para darle yo a ella algo también.

-Te protegerá- le dije sonriendo mientras le entregaba una de mis piedritas.

    La escuché con cuidado, tomé la rosa y los guantes un poco confundida y le presté suma atención al papiro con la explicación.

    Que la chica se fuera me dejó un tanto confundida pero supuse que estaría bien, -no sería fácil tener que lidiar con su pasado- pensé tratando de darle una explicación a su huida.

    Tomar la rosa y seguir la ruta sería una oportunidad para realizar algo diferente, cosas que descubrir me esperaban y mi buena acción del día me haría sentir muy bien.


___________________
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Gracias Eco

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Re: Hacedor de sueños [preludio ladrones]

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