Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

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Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Lun Jul 27 2015, 03:42


Inspiró a toda la capacidad de sus pulmones, olfateando el aroma del puerto. No era precisamente limpio, los pescados podridos, la mala higiene, la acumulación de cajas con contenido de dudosa procedencia que no había conocido la luz del sol en todo lo que puede durar un viaje en barco y hasta el excremento de las gaviotas, pero aún así existía un olor que por sí mismo justificaba todo lo demás. El salino olor de las aguas del mar.

Al final todo se reducía a la nostalgia, esa emoción que fácilmente tiñe todo tiempo pasado de un color brillante, un color que cubre las sombras y hace parecer todo más bello. Su templo olía a las aguas saladas del mar.

Demian caminó hasta pararse en el borde de la costanera, contemplando la inmensidad del mar, sabiendo que en algún punto en la distancia se encontraban sus islas natales, con el corazón a punto de saltar en su pecho sabiendo que estaba allí con un solo objetivo, tomar un viaje directo de vuelta.

Todo había comenzado hacía un par de semanas, con comentarios fugaces a su compañero sobre lo buena que era la vida en las islas, con un clima agradable, un aire limpio y la magia como modo normal de solucionar los problemas cotidianos.

Con el paso de los días la idea había ido creciendo, hasta que el chico finalmente había comenzado a hablar de la posibilidad de hacer un pequeño viaje de vacaciones. Se lo había contado a Ratita, pero al chico le daba miedo ir a ese lugar, con las cosas que se contaban sobre los brujos. Su mundo completo era Lunargenta, a pesar de lo mal que lo había pasado en la vida allí. Tardó varios días en prometerle que nada malo le pasaría, que así conocería un mundo más allá de lo que había visto jamás, que quedaría maravillado de viajar. Al final el pequeño había accedido a la aventura, fuera de todo, seguía siendo un niño y su corazón joven tenía la chispa de la curiosidad.

Convencer a Chimar había sido tema aparte, pero eso lo dejaremos para otro momento.

Los preparativos para salir habían durado dos días completos de trabajo intenso, en donde Demian había hecho gala de su preparación en el diseño de trampas, lo que sumado a la habilidad de Chimar, había generado una eficiente protección para la Ratonera. En primer lugar había ido al bosque en busca de plantas venenosas, en especial de Osaris, con las que había preparado unos dardos envenandos, los que habían dispuesto en curiosos mecanismos que los disparaban si se intentaba abrir un cofre enterrado donde habían dejado sus cosas más valiosas guardadas. El resto de las trampas estaban destinadas más bien a disuadir a quienes intentaran entrar sin hacer tan obvio el que se quisiera proteger algo, con mecanismos para dejar caer rocas y bloquear el paso. A Chimar le había pedido que diseñara algunos sistemas para asegurar que la torre siguiera dando la impresión de estar embrujada.

Con todo, finalmente emprendieron el viaje al puerto, con Demian cargando en su espalda, en una improvisada mochila, a un Artyhom, su pequeño androide autómata, temporalmente en modo de reposo para evitar problemas y ahorrar la carga de su batería.

Mira allá Ratita —dijo apuntando al vasto mar— , en esa dirección se encuentran las Islas Illidenses, prometo que te gustará.

El pequeño aún no lucía del todo convencido, en especial al percatarse de la real distancia que debían navegar, pero ya estaban allí, ya iban a emprender el primer viaje de verdad de Los Gorriones. Un incierto y fascinante destino aguardaba por el grupo, pero lo primero era conseguir algún medio de transporte. No sería tarea fácil.


Última edición por Demian el Mar Ago 04 2015, 02:40, editado 1 vez



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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Lun Jul 27 2015, 04:48

Chimar ya se imaginaba que los comentarios de su hermano eran una especie de estrategia para lograr un fin mayor por lo que no se mostro sorprendido cuando el brujo se le acerco con la curiosa idea de viajar a su tierra natal. El niño inventor pidió tiempo y medito por medio día aunque en realidad solo estaba jugando, se moría por un viaje de tales dimensiones. Algunas veces no se debe lucir tan entusiasmado a la primera en especial si quieres sacar favores adicionales más adelante.

Toma cierta preparación tener todo listo, aunque sean niños tienen muchas cosas de las que preocuparse. Lo primero fue el dinero pero luego de unos golpes adicionales y tomar algo de lo que mantenían ahorrado tuvieron cubierta la cuota de gastos que el pequeño intelectual calculo como viable. Las provisiones también necesitaron ser preparadas por lo que durante varios días se dedicaron a saquear almacenes de conservas dejando ese punto cubierto.

La situación más complicada fue mantener la ratonera defendida pues todo el grupo se embarcaría en la travesía, aunque gracias a su reputación de “embrujada” nadie osa acercarse no es buena idea dejar todo a la suerte. Ese aspecto se decanto como el trabajo más minucioso, el joven científico colaboro creando algunos mecanismos intrincados ideales para alejar a los curiosos, nada que un par de sistemas relojeros no puedan solucionar.

Sin duda la cosa más curiosa fue “embrujar” el torreón, para eso Chimar hizo gala de su imaginación. Un par de espantapájaros cubiertos de sabanas por aquí y varias llamas de colores diseñadas para encenderse cada cierto tiempo por acá dieron ese toque extra capaz de disuadir hasta al letrado más valiente. El resto fue fríamente calculado por su hermano quien utilizo las habilidades conocidas para defender "el tesoro”.

Dos semanas después están frente a los barcos del puerto viendo cual abordar, se debe admitir que cuando Demian quiere algo lo logra pues convenció a ratita también. El lugar no pierde su toque insalubre aunque tiene cierto encanto, claro que el paisaje es lo mejor. Múltiples navíos desapareciendo en el horizonte azul virgen dan un aire romántico que por momentos disimula los olores.


Bien Dem ¿cual nos deja en la tierra de las túnicas? Jeje

Lo mejor será abordar algún navío mercantil con la ruta que buscan, si está cargado de mercancía mejor pues eso significa que tendrán un viaje directo sin ninguna parada. Claro que esas cosas las debe saber su compañero brujo así que se las reserva, después de todo nació en una isla. Luego de jugar un poco con ratita el chico listo se pone a revisar las naves, diseños obsoletos pero cumplen su labor.

Con las manos en la nuca pega un vistazo al cielo, la tierra de los magos es sumamente misteriosa cosa que le atrae pero también son una sociedad que rechaza la ciencia por lo que es incapaz de admirarla a pesar de su buena educación. Ya tendrá tiempo de formarse una matriz de opinión al desembarcar, por los momentos les espera un viaje bastante largo. Una idea le cruza la mente y la suelta sin vacilar.


Chicos si pedimos trabajo de tripulantes podemos ahorrarnos el pasaje, a los marinos no les suele importar demasiado la edad siempre y cuando los contratados sean útiles.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Lun Jul 27 2015, 06:34


A pesar de su naturaleza usualmente poco expresiva, Demian sonreía. Todos esos meses alejado de su hogar, todo ese tiempo vagando de extremo a extremo del mundo conocido, esperando el día de volver a su tierra.

El viaje había sido fructífero, eso era cierto, se sentía más fuerte, más capaz, incluso mejor persona que hace más de un año atrás. Pero había algo más, no era sólo cuánto había avanzado como persona, sino que sus compañeros eran prueba fehaciente de algo más. Había hecho amigos y, en cierta manera, sentía unas ganas enormes de presentárselos a su maestro.

Pero todo a su tiempo, primero debía llegar a las famosas islas, lo que no sería del todo fácil. Tenían dinero, cierto, pero el dinero es volátil, se gasta rápido y Beltrexus no era un lugar donde fuera del todo sencillo robar.

Chimar propuso buscar trabajo a bordo de un barco y Demian asintió, sería lo más sensato, pero sonaba más fácil decirlo que llevarlo a cabo, ciertamente.

El chico comenzó a caminar lento, algo confundido con todo aquello, la verdad es que aquellos hombres no parecían tener especial interés en ellos y no se le ocurría mucho cómo llegar a embarcarse y obtener un trabajo... uno legal al menos. Había gente cargando pesadas cajas, pero bastaba mirarlo para saber que eso no era lo suyo, había otros negociando y vendiendo o comprando cosas, tampoco podía ir a ofrecerse para ello, incluso había mujeres ofreciendo particulares servicios a los marineros, él no sabía de esas cosas.

Estaba por resignarse a pagar un pasaje y sacrificar parte importante del dinero que tenían para todo el viaje cuando escuchó la conmoción.

¡Y puedes irte a la mismísima mierda, que te den por el culo! —fueron las finas palabras del hombre de camisa manchada que abandonaba el muelle furioso. Dos más lo siguieron.

Largaos, holgazanes e inútiles, puedo conseguir marineros mucho más útiles y que den menos problemas, ¡cobardes!, ¡marineros de agua dulce! —les gritó de vuelta el hombre de la mano con tres dedos.

La situación se daba a entender, algunos marineros habían decidido renunciar a la tripulación y el capitán repentinamente podía necesitar de nuevos integrantes, definitivamente era la situación perfecta para incluirse a bordo de un barco.

Demian se acercó al hombre que aún refunfuñaba mientras mascaba una hoja de tabaco y pudo contemplar de más cerca el barco. Por un momento comprendió por qué los marineros habían decidido irse. Las velas estaban maltrechas, quemadas por el sol de tanto uso sin cambio, el casco del barco tenía tantas conchas adheridas que parecía que no había sido limpiado jamás, mientras las algas se adherían por doquier. El mástil tenía una peligrosa trizadura, las un par de cuerdas estaban por cortarse.

Al menos el armatoste parecía flotar sin problemas. No era ninguna maravilla, pero al menos parecía capaz de navegar. No es que tuvieran muchas alternativas.

Señor, digo, uhm, capitán —se presentó el chico, tratando de pararse casi en puntillas para parecer más alto —nosotros podemos reemplazar a esos desertores.

El sujeto lo miró de arriba a abajo, como examinando su temple, sin dejar de mascar el tabaco, con ojos algo molestos. Demian procuró sostener algo de aire en su pecho para parecer más fornido.

Bah, vayan a jugar a otro lado —dijo molesto— , no quiero hacer de niñera en mi barco, que ya tengo suficientes problemas.

A Demian le costó tragarse su orgullo y no usar un lenguaje parecido al de los marineros, pero quería obtener la posición vacante, aunque fuera en esa cosa que amenazaba con caerse a pedazos.

No est-tamos jugando, la verd-d-dad es que podemos ser muy cap-paces.

El sujeto dibujó una mirada de desprecio, escupiendo la usada hoja hacia el mar.

Ni siquiera hablas bien, crío, necesito gente útil. Vete a la m-m-mierda.

Era difícil decir que Demian no hubiera sentido ganas antes de matar a una persona, de hecho no dejaba de ser un hecho común, pero en esa ocasión fue especial, en ese momento realmente hubiera hecho con mucho gusto un reemplazo para las viejas jarcias del barco con las tripas del capitán, pero se contuvo.

Miró a su compañero, lo suyo no eran definitivamente las palabras y, aunque odiara al sujeto, era su mejor esperanza para llegar a las Islas Illidenses.



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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Lun Jul 27 2015, 08:16

Demian parece conforme con la idea de buscar trabajo aunque sin duda la estrategia parece molestar un poco a ratita, falta de costumbre sin duda. Después de agitarle el cabello al gorrión más pequeño Chimar sigue a su hermano mayor, no debe ser difícil dar con un barco escaso de tripulantes. Muchas veces se contrata gente en el puerto por razones prácticas, siempre existe personal revoloteando como moscas en los muelles.

Una conmoción llama la atención del grupo, un capitán parece tener cierto altercado verbal con varios marinos. Luego de la acalorada renuncia esa nave tiene algunas vacantes por lo que es normal que el mago se interese, avanzan guiados por el chico más grande y este inicia un dialogo. El pequeño inventor detalla el barco, es una jodida antigüedad con todo el significado que la palabra puede tener.


Dem... es un barco de juguete… dame un día y podría construir algo mejor.  


Dice entre susurros pero su hermano parece ocupado con el parlamento, se nota a simple vista que no le va muy bien. El capitán es un patán y les discrimina por su edad, tiene un don bastante bueno para insultar a la gente sin duda. Por un momento Chimar nota esa mirada asesina que pone Demian cuando quiere “lastimar” a alguien por lo interviene sin dudarlo, después de todo sus negociaciones no avanzan.


Oiga somos más rápidos que todos sus inútiles juntos y por lo que veo nadie más quiere arriesgarse en esa trampa mortal que llama barco.

Como te atreves.

Niégamelo…

Siempre existen los remplazos.

Y nosotros somos remplazos con mucha energía y pocas raciones por consumir.

…. Ya veremos pero más les vale servir para algo o ¡¡los arrojare por la borda!!


Chimar extiende su mano y el curioso sujeto la estrecha con fuerza, trato cerrado. A veces tienes que ser arriesgado para negociar un buen acuerdo, claro que ahora lo difícil está por comenzar. El grupo de niños aborda descubriendo el mal estado en el que se encuentra aquel medio de transporte, sin duda necesita algunos meses en cualquier dique. Indiferentemente flota y se mueve por lo que no hay razón para que se hunda con ellos.


Bienvenidos a la Gamba empeñada, tripulación de 20 hombres y repleta del mejor ron. Zarpamos en cinco que esos magos no pueden estar mucho tiempo sin emborracharse.


Les deja con una mueca molesta y se refugia en su cabina, habra que tener cuidado de que Demian no le haga una visita con sus dagas. Aquel inventor agita el hombro de ratita a modo de juego mientras se deja invadir por un sentimiento de aventura indescriptible, es la primera vez que realiza una travesía tan larga. Finalmente dejara las fronteras de Lunargenta en busca de emociones.

¡¡Próxima parada las islas Illidenses!!

Luego de esa línea se acerca al borde un momento para detallar mejor el paisaje, mientras tanto los demás tripulantes realizan sus labores de manteniendo. La cubierta está completamente activa con varios sujetos fregando los pisos  y otros cinco tipos atando cabos en las velas desde las alturas, tienen incluso un pasajero pomposo con pinta de mago que se pavonea con un libro pesado y su túnica de color anaranjado. De repente el capitán abre la puerta de su camarote y una mujer sale agitando cierta bolsa de monedas.


Nos vemos la próxima semana Gary.

Tan puntual como un maldito reloj de sol.


No hay que ser muy despabilado para entender que ocurrió allí adentro aunque Chimar lo ignora completamente, todavía se le escapan muchas cosas sobre la vida. El repulsivo adulto toma una cubeta y un trapo y se lo arroja a ratita mientras señala el suelo, parece que tienen fregador nuevo. Notando que es la hora de las tareas el joven intelectual se queda esperando su puesto pero primero seleccionan a Demian para la cúpula del vigía ubicada en lo más alto de la vela mayor, parece que se desquitaron con el pobre brujo quien tendrá que alertar sobre cualquier cosa rara.

Felicidades eres el piloto, navegaras en mar abierto, ahora sígueme y aprende rápido o amarraras las velas.

El niño evita perderle y una vez frente al timón observa las lecciones meticulosamente, no le cuesta demasiado memorizarlo por completo. Sin duda tareas molestas pero no fuera de sus capacidades, en los barcos se aprovechan las cualidades de todos explotando solo las habilidades posibles. Aunque el capitán sea un miserable no seleccionara mal las labores pues eso comprometería el bienestar de todo el barco, no es bondad solo el camino más eficiente.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Mar Jul 28 2015, 05:30


No fue fácil dejar pasar el impulso de asesinar al capitán del barco, pero su amigo tomó la palabra y logró llevar a cabo un buen proceso de negociación. Definitivamente para esas cosas, en especial con humanos en su misma ciudad natal, Chimar le llevaba una ventaja abismal.

Pronto ya estaban abordando el barco, si a eso se le podía llamar plenamente con ese nombre, al mismo tiempo que recibían sus nuevas tareas. A Demian le correspondió hacer de vigía, lo que parecía en principio una tarea fácil y liviana, especialmente si lo comparaba con el pobre de Ratita que iba a tener que andar fregando pisos.

Trepar fue pan comido, que las jarcias ayudaban mucho y Demian cada día descubría más sobre su propia agilidad. Pero una vez arriba se percató de que habían muchos más detalles de lo evidente en llevar a cabo las labores de vigilancia.

Para empezar estaba el sol. Se encontraban en verano y de pronto tenía que estar allí, en lo más alto, expuesto completamente al sol como si estuviera en alguna especie de asador. No era nada agradable, el astro rey parecía pellizcarle si permanecía mucho en una posición y debía decidir si quitarse la ropa y quedar convertido en una jaiva cocida o si taparse completo para no ser un tomate, pero soportando el calor a cambio. Optó por un término medio, quitándose la camisa, pero manteniendo la capa sobre los hombros y la capucha sobre la cabeza para cubrirse del sol.

También estaba el movimiento del mástil. Si estar en cubierta no era gran cosa para alguien criado junto al mar, una cosa distinta era estar sobre un palo que multiplicaba los vaivenes de las olas, meciéndolo de lado a lado y logrando que inevitablemente se mareara.

Pero lo peor de todo era el aburrimiento, lo que era extraño, siempre había sido un ser solitario y de pronto deseaba estar abajo para hablar con Ratita o Chimar, o quizás sólo caminar, lo que fuera con tal de salir de ese metro cuadrado donde estaba encerrado. Decidió que aprovecharía al menos de meditar, aunque no podía cerrar los ojos.

Dejó que su mente estuviera en blanco, sus pensamientos se diluyeran, buscara el control de sí mismo. El impulso de asesinar al capitán no era bueno, requería de recuperar su autocontrol para que esas cosas no pasaran y la meditación era una pieza clave en ello.

Al menos a medida que avanzaba el sol en su viaje hacia morir en el horizonte la brisa marina comenzó a hacer notar su efecto refrescante y pronto ya no estaba en peligro de tener que comer su propia carne asada, sino que se encontraba en ese agradable momento en que no se tiene ni mucho frío, ni mucho calor, al mismo tiempo que encontraba su equilibrio para no volverse loco en su encierro. Todo estaba tranquilo.

No duraría mucho tiempo así.

En un principio fue una mancha difusa a la que no prestó siquiera atención, pero a medida que pasaba el tiempo fue tomando una forma más concreta. Parecía apenas moverse, estar inmóvil en algún punto del mar, mas aunque parecía difícil apreciarlo, se acercaba, hasta que fue posible distinguir con claridad de qué se trataba.

¡Viene un puto barco! —gritó a todo pulmón.

Había algo placentero en ello. No tartamudeaba tan seguido, pero desde que el capitán se burlara tenía el temor de que la siguiente vez que hablara le saliera con dificultades y eso le hiciera ponerse más nervioso y empeorar, pero cuando uno grita no hay nada de ello. Lo había descubierto cuando pequeño, cuando otros chicos se burlaban de él en el templo, si les gritaba no había tartamudeo, desaparecía por completo.

¡Viene por... —de pronto se percató que no sabía como nombrar a aquel lado— por.. el... por el jodido costado derecho del barco!

Ciertamente quedaba un buen periodo de tiempo antes que los alcanzaran, pero iba más rápida la nave recién aparecida y era inevitable que les diera alcance, tarde o temprano. Aquello activó un curioso pensamiento. Siempre había imaginado que cuando un barco persigue a otro es algo rápido, como una carrera a caballos, pero resultaba que en la realidad era algo que se podía percibir como extremadamente lento.



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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Mar Jul 28 2015, 06:40

Sin duda el más afortunado del trió fue Chimar, no le gustaría estar en los zapatos de ratita o Demian en este momento. A pesar de mantenerse alegre por su buena suerte no logra evitar sentir algo de culpa, no le gusta que sus hermanos la pasen peor que el. Indiferentemente no puede hacer nada pues seguramente una réplica desencadenaría la ira del capitán, de momento deben agradecer que tienen pasaje.

El viento fue atrapado por las velas aumentando el desplazamiento del barco exponencialmente, parece que la vieja nave aun tiene años de vida. Rápidamente dejan el puerto atrás y se lanzan al azul océano, sin duda una ruta fríamente calculada por años de experiencia. Muy impresionante la velocidad aunque Chimar tiene varios planos acerca de barcos metálicos movidos por vapor que duplicarían el ritmo sin depender de la brisa marina.

Las horas transcurren con tranquilidad para el joven inventor quien se asegura de mantener una trayectoria estable con alguno que otro consejo del capitán, no es muy difícil navegar un barco por mar abierto. En teoría las cosas complicadas llegan cuando quieres atracar y zarpar, de momento el pequeño cumple los requisitos que cualquier piloto necesita, ser despabilado centrándose en lo que tiene por delante.

Cierta conmoción ocurre en cubierta y los hombres se apresuran a ver, ratita se escapa un momento para comunicarle la noticia a su hermano intermedio. Varios delfines pasan cerca del barco cosa que alienta a la tripulación, el capitán masculla algo acerca de que traen buena suerte y su joven piloto responde con una sonrisa. Las supersticiones están en todo pero si algo no vuelve a la gente demente en teoría es inofensivo ¿verdad?

El trayecto se hace bastante rápido para el pequeño intelectual quien se cuida de no alterar el rumbo involuntariamente, pronto el sol comienza a perder intensidad lo que indica que el día llegara a su fin en breve. Tanto tiempo de pie llenándose del jodido olor a mar le han dado un hambre increíble y se podría comer dos raciones completas si pudiera, también está algo cansado de mantener el timón firme.

Se pregunta cuánto tomara el viaje, olvido indagárselo a Demian. Enfoca en su mente un mapa mental y se da cuenta que no están muy lejos, claro que en los dibujos cartográficos rara vez se le hace justicia a las distancias. No debe tomar demasiado o la Gamba Empeñada ya estaría reposando en el fondo del mar hace años, los trayectos cortos no desgastan tanto como las travesías. De repente su hermano mayor emite una alerta.


¿¡Qué rayos!?

Los hombres se aproximan a babor y detallan una nave a la distancia, el capitán sale de su camarote y grita a todo el mundo que se arme. Quita a Chimar bruscamente del timón tomando el control del barco, ahora relevado el pequeño se acerca a popa para ver mejor lo que les persigue. Un navío de velas negras se acerca rápidamente y aunque apenas es visible si no actúan rápido tomara ventaja, los marinos ahora equipados con sables parecen saberlo muy bien.


¡¡Malditos piratas no atraparan a Saemon Havarian hoy!!

El capitán empieza con sus maniobras evasivas que aunque parecen mundanas tienen un plan concreto, perder la amenaza pirata. A pesar de ser un sujeto de lo más molesto no se puede negar su destreza con el timón, aprovecha los vientos más rápidos y da giros controlados para ganar minutos de ventaja. Chimar prepara su ballesta en caso de que el combate sea inminente, se asegurara de que nada le pase a sus hermanos.
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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Mar Jul 28 2015, 07:07


La persecución da comienzo con el capitán retomando el timón, pero hay bastante tiempo para todo. Demian se vuelve a poner la camisa, mientras el sol amenaza con esconderse antes de que el barco agresor los de alcance, lo que puede ser tanto algo benéfico si se logra escapar, como problemático si es necesario pelear en la oscuridad.

Con todo, Demian continúa gritando desde su posición los movimientos que alcanza a apreciar del barco que se acerca. Al cabo de un par de horas ya lo tiene a la distancia suficiente para distinguirlo con claridad y se comienza a preocupar, pues la estructura de éste es claramente superior al propio. Incluso si estuviera plenamente en buenas condiciones seguiría siendo inferior frente a eso.

Deben pasar aún más horas para que el enemigo ya esté a punto e entrar en rango de batalla y Demian se prepara ante la inminencia de un combate. Lo primero que hace es remojar la hoja de sus dagas con algo del veneno obtenido en la preparación de las trampas, de modo de contar con ventaja si se llega al cuerpo a cuerpo.

Se ajusta la ropa, baja del puesto de vigilancia y hace unos ejercicios de elongación, consciente de que el barco enemigo se acerca más y más.

Lo primero que llega son las flechas, una de las cuales atraviesa a un miembro de la tripulación por sorpresa. El resto es alertado por ello y busca refugio, entre ellos Demian, quien se parapeta detrás del mástil principal, sintiendo el impacto de flechas clavarse allí. Sabe que a flechazos no harán demasiado daño, pero infiere que es una manera de tenerlos ocupados mientras llega el ataque real.

No llega exactamente de la manera que esperaba.

La sacudida le hizo caer al piso por la violencia, confundiéndole por unos segundos sobre lo que realmente había ocurrido, pero tras asomar sus ojos por el lado del mástil comprueba la terrorífica situación. El barco de las velas negras ha impactado de lleno en el borde de babor, destrozando parte de cubierta. Demian ruega porque el impacto no haya dañado el casco.

La punta del invasor está reforzada por metal, lo que explica el daño causado por el golpe, pero eso no es el único problema. Aprovechando la agresiva unión entre ambas naves, un grupo de piratas salta al abordaje con armas en mano, dispuestos a matar.

Piratas... —exclama entre dientes. Ya ha tenido suficientes experiencias negativas con piratas.

Decide aprovechar su ventaja estratégica y permanecer oculto detrás del mástil, con la ayuda de la noche y la oscuridad, esperando el momento preciso. Tarda unos minutos, pero eventualmente la oportunidad perfecta para dar el golpe llega cuando un pirata se aleja un poco de su grupo, explorando el área.

Demian lo espera con paciencia, vuelto una estatua, algo que está y no está al mismo tiempo. Cuando el pirata se asoma salta como un gato y le clava las dagas profundamente en los costados de la parte baja del torso, provocando que casi de manera inmediata se desplome envuelto en una agonía horrible. Demian no tiene tiempo en ese instante de socializar, de todas maneras, sino que en cuanto hiere de muerte a ese sujeto busca nuevamente refugio detrás de una manzana

Apenas ha matado a un pirata, pero quedan varios y están dispuestos a matar a cualquiera que se oponga.


***
Subrayada el comienzo de la complicación de sufrir un ataque de piratas. El desarrollo de la complicación esextenso, de modo que no quise subrayar todo.


Última edición por Demian el Dom Ago 02 2015, 04:23, editado 1 vez



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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Mar Jul 28 2015, 22:16

A pesar de los intentos del intrépido capitán aquel navío se acerca mas y mas, en cierto punto se puede distinguir porque.  El diseño enemigo es más eficiente, irónico si tenemos en cuenta que son piratas. Varias horas después y con el amparo de la noche el combate luce inevitable, tal vez con un poco más de tiempo la Gamba Empeñada hubiera podido eludir el peligro en la oscuridad pero ese no es el caso.

Ratita has lo mejor que sabes hacer ¡ocúltate!

Si… si hermano.


El pequeñuelo sale disparado hasta la escalera y busca refugio, es una suerte que estuviera cerca. Se puede sentir la ansiedad en el ambiente como preludio para la batalla, si logran ser superados su destino es claro. Una andanada de flechas hace aparición cobrándose la vida de un tripulante, por suerte todos los demás la vieron venir y se cubren. El capitán ordena que prendan las lámparas del barco para facilitar la refriega por lo que dos marinos se apresuran con esa labor.

Chimar se encuentra bastante nervioso pues no hay forma de eludir la batalla, es luchar o morir. Coloca su ballesta a punto listo para comenzar a eliminar objetivos, no tiene planeado morir hoy. El capitán toma con su mano libre un sable mientras con la otra maneja el navío, los momentos de tensión se hacen eternos. La cubierta ahora iluminada esta lista para ser bañada con sangre como en una historia de aventura.


¡Aaa!

Les impactan por un lateral, el golpe hace caer a todos al suelo. Una táctica de combate naval que rara vez puede ser eludida luego de cierto punto, jodidamente eficiente también. De la nave enemiga comienzan a saltar bucaneros amenazando y gritando, es el momento de la verdad. La tripulación inicia su defensa luchando a corta distancia con los invasores, un par de malvivientes se acercan Saemon pero este los decapita de un golpe certero.

¡¡A luchar!!


Chimar apunta al primero que se le atraviesa y dispara perforándole la garganta, el desafortunado cae agonizante al suelo pero es relevado por un par más. En la batallas de abordaje se deben cuidar los números, pierde el que se quede sin cuerpos, o al menos eso dicen los libros de estrategia. El niño inventor vuelve a apuntar a un objetivo, está vez se encuentra abordando usando las cuerda pero un disparo al pecho le hace caer en el mar.

Aquel pequeño revisa el estado de sus hermanos, ratita parece estar fuera de vista lo que es bueno y Demian se camufla entre las sombras al parecer. De repente, el mago de túnica anaranjada lanza unas llamas que incendian a dos piratas en el acto, siempre resulta útil tener uno de esos aunque sea como valor agregado. Por ahora ambos bandos mantienen un férreo enfrentamiento pero los enemigos comienzan a acumular más bajas, claro que eso no es raro pues quien ataca sufre perdidas superiores al principio.


¡¡Vamos que les cueste!!

Una flecha impacta en el hombro del capitán pero este simplemente se la extrae bruscamente y sigue luchando, Chimar neutraliza a la fuente con rapidez. Seguramente los criminales quieren la carga, esa puede ser la única razón por la que no le han prendido fuego al barco. Un rápido vistazo revela que la tripulación de la Gamba ha perdido cuatro marineros, no es un panorama alentador pero aun no han perdido. Si logran repeler las oleadas el líder corsario tendrá que retirarse para no comprometer su propia nave a un abordaje.
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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Mar Jul 28 2015, 23:20


El combate sigue su rumbo y Demian de momento sólo puede pensar en una cosa, cómo matar al siguiente pirata sin salir él mismo dañado en el intento.

Toma un poco de aire, juntando sus dagas junto a su pecho mientras concentra su magia, dejando que un manto de ilusiones le envuelva por completo, hasta que no queda más que pequeñas distorsiones de imagen allí donde su cuerpo debería ser visible.

Se desplaza con sigilo, mientras un marinero cae con la garganta partida a su lado. No puede acelerarse ni dejar que le alcance el grueso de la refriega, sino en cambio se mueve por la periferia, buscando la espalda de uno de los asaltantes. Fija su objetivo en uno de ellos, un sujeto alto y de brazos tatuados, que pelea usando dos sables gemelos que hace sonar al entrechocarlos.

Busca el punto perfecto, incrustando una de sus dagas directamente en la parte baja de la espina dorsal, mientras la otra se abre espacio a través del espacio justo debajo del pulmón izquierdo.

El efecto es inmediato, pero ahora se encuentra cercano a enemigos, ya sin la protección que provee la cobertura de su magia, con lo que tiene sólo dos alternativas, o intentar arrancar usando otra ilusión y tratar de empezar desde cero o plantar cara a los enemigos. Opta por lo último.

Arroja su capa a un lado y pone su mejor cara de intimidación. No es que fuera realmente algo que hiciera palidecer una fiera ni mucho menos, pero en sus ojos había determinación, esa paciente y tranquila ansia de muerte que le daba un toque especial. Uno de los piratas se lanza en su contra, pero el chico se queda quieto, moviéndose en el último segundo para esquivar un toque y lanzando un golpe de su daga directo al brazo del sujeto, produciendo un corte profundo.

Durante los siguientes segundos, aunque parecieron eternos para Demian, se dio una danza de aceros, pero los movimientos del chico tenían algo especial, un efecto visual que parecía confundir la vista, como si dejara una sombra o estuviera desenfocado, lo que hacía más difícil dar con él y evitar sus ataques. Primero impactó la pierna, luego las costillas, hasta que el enemigo comenzó a caer, presa de la pérdida de sangre y el veneno, hasta yacer en el piso.

Demian iba a buscar al siguiente enemigo, pero no alcanzó, una patada de un pirata cercano lo arrojó por los aires, hasta que chocó con la borda. Quedó atentado por unos instantes, pero alcanzó a esquivar de manera casi instintiva el corte que iba apuntando justo a su yugular. Se giró para rodar, alejándose de su atacante, levantándose una vez más de manera desafiante, aún cuando las costillas le dolían intensamente por el golpe recibido.

Su enemigo se abalanzó sobre él, dispuesto a ganarle por tamaño y fuerza, pero Demian hizo un movimiento contraintuitivo, rodando hacia adelante en un rápido giro por el piso, antes de clavar una de sus dagas directamente en la ingle del pirata. Los gritos le demostraron que eso debía de doler, pero de alguna forma el hombre se las ingenió para reaccionar con un ataque con su sable. Demian alcanzó a protegerse con su daga, pero su fuerza no era muy elevada y cedió, con lo que el sable alcanzó muy cerca de una costilla.

Se logró alejar, pero notó que tenía sangre en su costado y tuvo que doblar una rodilla por el esfuerzo realizado. Entonces se oyó el cuerno. A continuación el crujir de la madera y el golpe.

Rodó sobre cubierta unos buenos metros, casi clavando una de sus dagas en su propio vientre en el proceso, pero lo peor no era eso, lo peor es que por el agujero dejado por el primer espolonazo no había protección entre él y una caída libre al mar.

Lo primero que sintió fue el sabor salino en su boca y el frío que llegaba hasta los huesos. Lo segundo la desesperación de saber que ni su boca ni nariz recibían oxígeno.

Agitó sus brazos de manera desesperada, pero no era fácil salir a flote allí, era como si mientras más lo intentara más le costara hacerlo. Recordó las enseñanzas de su maestro sobre ese tipo de situaciones. Como nativo de las islas el mar era su segundo hogar, de modo que sabía que lo peor era desesperarse en ese tipo de situaciones. Haciendo muestra de aplomo y determinación se quedó quieto, orientándose y localizando dónde era arriba y dónde abajo, para sólo entonces abrir sus piernas y brazos e impulsarse a salir a flote. No era tarea fácil, estaba lastimado y desesperado por obtener oxígeno, pero lo logró.

Tosió y tuvo que luchar contra los pequeños golpecitos de olas que se empeñaban por volver a meter agua salada en sus pulmones, pero pronto pudo tener una vista de lo que ocurría a su alrededor.

De alguna forma el barco pirata comenzaba a alejarse, pero claramente se veía que los impactos habían dañado la estructura de su transporte. No sólo él estaba en el agua, al menos cinco marinos, de lo que alcanzaba a ver, luchaban por salir a flote, algunos con más éxito que otros.

Se sumergió para ayudar a uno de ellos, abrazándolo para sacarlo a la superficie. La parte difícil no sería esa, la parte compleja es que el sujeto estaba tan desesperado que no se calmó al tener acceso al aire, tratando a Demian como si no fuera más que una boya sobre la que podía afirmarse e impulsarse para salir a flote.

El chico se vio en un nuevo peligro, si no lograba librarse del hombre éste seguro terminaría por ahogarlo inconscientemente, en su desesperación. Se vio poderosamente tentado a usar el par de dagas al que aún se aferraba, casi por instinto.




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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Miér Jul 29 2015, 03:01

El combate se estanca y eso es curiosamente beneficioso para la tripulación de navío mercante, si un abordaje no se realiza con rapidez deja de ser exitoso.  Mientras espera la recarga automática Chimar detalla el entorno, más abajo esta Demian haciendo de las suyas. Sin duda es un error letal subestimar a ese niño pero no todo le sale bien en el combate, el joven inventor despabila al observar como su hermano tiene problemas.

Rayos.

Apunta a los hostiles que revolotean cerca del brujo pero en ese instante algo nuevo ocurre, el barco enemigo suena su cuerno de guerra y todos los piratas se apresuran a abordar. El joven intelectual neutraliza al más vulnerable mientras los marinos de la Gamba inician su arremetida cobrando la vida de cuantiosos corsarios, todo parece indicar que la batalla se decanto a favor de las victimas iniciales.

Aquel barco hostil se apresura a retirarse para evitar convertirse en una presa y no tiene ningún cuidado al desprenderse, parece haberse llevado consigo un gran pedazo del armazón. Nuevamente cierta sacudida hace caer a todos al suelo, Chimar casi termina en el agua pero logra sujetarse de la escalera. Cuando finalizan las vibraciones se escucha una gran ovación conjunta, al menos antes de que comiencen los gritos.


¡¡Hombres al agua!!    

¿¿¡¡Mierda y Dem!!??


No lo encuentra en su antigua posición así que se preocupa, busca por todos lados y sigue sin localizarle, al final decide revisar a los que salieron disparados por la borda. Abre los ojos de par en par pues allí esta su hermano intentando no ahogarse ¿cómo termino en el agua? Ya se lo preguntara más adelante. Por unos momentos se pierde de vista pero su figura aparece de nuevo, emerge ayudando a un desconocido. Una acción de lo más extraña que además le pone en peligro.


¡¡Rayos!!

La tripulación se apresura a arrojar cuerdas pero para Demian será tarde si alguien no actúa ahora, por un momento piensa en usar su ballesta sin embargo eso sería sentencia de muerte para el blanco. Decide concentrarse y pensar con lógica, gracias a su prodigiosa mente eso sucede en segundos. Sonríe levemente pues tiene la respuesta, mira para todos lados y sujeta un pequeño barril de ron que salió disparado por el impacto, esta medio vacío lo que se amolda perfectamente a sus planes.

¡¡Dem cuidado!!  


Se acerca al borde y levanta el barril sobre su cabeza, hace un esfuerzo para posteriormente arrojarlo con toda la energía disponible. Las cosas pasan sumamente lento gracias a la adrenalina pero el “proyectil” logra dar en el blanco, la cabeza del tipo que está hundiendo a Demian. No tiene la potencia para matarlo pero seguramente lo noqueo, ahora el pequeño brujo puede sujetarse de algo y ademas evitar que el adulto se hunda.

Parece que la estrategia de arrojar cuerdas cumple su objetivo pues los caídos empiezan a abordar, varios tripulantes incluso imitan la acción del inventor lanzando barriles de mano. Es solo cuestión de tiempo para que ayuden a subir al Gorrión mayor junto con el sujeto desmayado. a pesar de la perdida de hombres se han salvado ¿o tal vez no? los nuevos gritos de ratita no auguran nada bueno.


¡¡Nos hundimos!! ¡¡Nos hundimos!!

¿¡Que!? ¿Qué pasa hermano?

¡¡Entra agua abajo!!

No puede ser…


Chimar se apresura a bajar para estudiar los daños pero no sin antes instruir a su hermano menor de que asista a Demian. El científico salta la escalera y desciende una cubierta hasta que se topa de frente con la entrada de líquido, esa zona se fragmentó por el impacto creando las múltiples fisuras que ahora aprovecha el mar. El problema más grave es que la abertura ocasionada por la punta superior enemiga es gigante y si el barco sigue hundiéndose comenzara a entrar agua por allí también.

Si el mar toma ese boquete no podremos contenerlo...

Murmura para sí mismo pues todos están ocupados arriba, deben controlar la entrada de agua o el hundimiento será irreversible. El niño hace un plano mental de los daños y se apresura a buscar soluciones, parece que lo más lógico es taponear las fisuras antes de que el liquido haga descender mas el barco. Necesita madera, herramientas grandes y ayudantes ahora mismo, eso solo puede conseguirlo de una forma por lo que se apresura a subir.


Capitán nos hundimos ¡¡pero puede detenerlo!!

¿Cómo? Eres solo un mocoso... parece que la Gamba Empeñada encontró su último viaje, debemos…

Debe darme lo que pido o se quedara sin barco. Se lo que digo, soy inventor y carpintero.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Miér Jul 29 2015, 06:22


¡Quédate... quie-to... jodido... anim-mal! —trató de instruir Demian al marinero que luchaba por salir a flote más de la cuenta, pero el agua no lo dejaba hablar bien.

Debe tomar una decisión y lamentablemente sólo hay dos opciones, o sobrevive él o ambos mueren, de modo que no resulta para nada dificultoso llegar a una conclusión. Prepara su daga, teniendo un dejo de humanidad en buscar un punto en donde poder liquidarlo con el menor dolor posible. Entonces escucha la voz de Chimar y cae sobre el marinero un barril de madera.

Pero... qué

Al levantar la vista le cuesta encontrar a su compañero. Ya la noche ha caído y las luces son escasas, principalmente algunas antorchas con que tratan de alumbrar a los que han caído al agua para encontrarlos. Extiende una de sus manos en alto para que le vean más fácil, ya que al menos no tiene que lidiar con un sujeto tratando de ahogarle, pudiendo escuchar pronto una voz conocida.

Ratita se las ha ingeniado para arrojarle una cuerda y con ella logra acercarse al borde del barco. De buena gana dejaría hundirse al marinero inconsciente que sostiene, pero sabe que eso no sería muy bien visto por el resto de la tripulación, de modo que sabe que debe salvarle la vida.

Amarra la cuerda alrededor de las costillas del sujeto, pasando por debajo de sus axilas. Unos sujetos ayudan a Ratita a jalar para poder izar al sujeto hasta la cubierta. Poco después la cuerda vuelve a bajar y esta vez Demian la utiliza para trepar. Ya en cubierta, se deja caer de espaldas. Está cansado y el cuerpo completo tirita por el efecto de las heladas aguas.

¿Te encuentras bien? —pregunta a su compañero el joven Ratita.

Sí, claro... sólo cansado.

Ratita no parece muy convencido, apuntando a la zona de las costillas del brujo, donde una mancha roja se comienza a formar tímidamente sobre la ropa mojada. Lo había olvidado, había recibido un corte en la refriega.

Se incorpora, sentándose con la espalda apoyada contra la madera y se quita la camisa, revisando la herida. No es tan grave como había imaginado por un momento, pero aún sangra y no es algo que deba dejarse sin cuidado, especialmente tan lejos de posible ayuda.

Tráeme algo seco, por favor, hermano —le dice al pequeño.

Al cabo de un par de minutos Ratita regresa con una camisa seca, algo grande, pero no es para vestir que Demian la ha solicitado. La rasga con su daga, formando unos vendajes improvisados, mientras deja un trozo para secar la zona antes de aplicarlos. Aunque le molesta un poco para respirar, los deja apretados para que eviten que continúe el sangrado, ayudando a la coagulación.

Vamos —le indica a su compañero— , nos pagan por ser parte de la tripulación, hay c-cosas que hacer

En efecto, las labores de rescate de los caídos al agua aún continúan. No todos han tenido la suerte de quedar cerca y la noche hace más difícil todo el proceso.

Demian se apoya en la borda y extiende sus manos, mientras Ratita a su lado explora el océano y pone oído a las voces de los pocos que aún quedan sin ser sacados. Su magia fluye, algo lenta inicialmente por el cansancio, pero manifestándose finalmente como una esfera luminosa ilusoria, la que flota por sobre el agua, hasta dar con la silueta de n hombre que flota con evidente rostro de cansancio, luchando para no hundirse.

Acá hay uno —grita Ratita, logrando que un grupo de marineros acuda en esa dirección con una cuerda para iniciar el rescate.

Durante los próximos minutos Demian seguiría iluminando el agua, hasta estar seguro de que no quedaba nadie más a flote en los alrededores y su magia cedió por el agotamiento, debiendo deshacer la esfera luminosa.

¿Y dónde ha... ha ido ese haragán... de Chimar? —pregunta finalmente.

Creo que lo vi bajar con el capitán —obtiene de respuesta de su amigo.

Algo me dice que eso... no son buenas noticias... vamos.

Haciendo un esfuerzo se pone de pie y comienza a dirigirse hacia la parte inferior del barco.




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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Miér Jul 29 2015, 20:38

Por muy preocupante que fueran las cosas arriba no se pueden comparar con lo que tienen bajo cubierta, pronto pasaran el punto de no retorno. Para sumar arena al saco el jodido capitán vacila, probablemente ver su querida nave herida de muerte es demasiado para él. Le ofrecen la salvación en bandeja de plata y no se lo cree, típico de los adultos, para tener más años a veces se pasan de dramáticos.

No es tiempo para quedarse trabado… ¡¡deme lo que pido!!

… ya que más da ¡chicos ayuden a este enano con lo que necesite!


Chimar sonríe de par en par al ver como los marinos acatan la orden, desgraciadamente esa batalla apenas acaba de comenzar. El pequeño se aclara la garganta y comienza a gritar instrucciones, pide madera junto con herramientas de buen calibre. Una vez el taller improvisado está formado cierta luz de esperanza aparece, tal vez puedan lograrlo. Es un poco premeditado dar por ganado el intento pero tener buen humor ayuda en esto de la creación.


Ustedes dos imiten lo que hago, ustedes cinco usen cubetas para sacar el agua, el resto prepárense para actuar rápido cuando lo diga.


Aquel jovencito comienza a cortar barras de madera, utiliza las herramientas que le trajeron para ahorrar tiempo. Dos de los tripulantes crean replicas exactas o su equivalente, intentan ser precisos y el flujo de agua constante les anima a no fallar. Cinco hombres se apresuran a realizar las labores de vaciado, una tarea algo tediosa pero fundamental para no perder la cubierta antes de tiempo.

Es una suerte que los barcos siempre lleven suministros de tablas para situaciones como esta, claro que tener un carpintero de buen nivel también ayuda. Los trozos de madera están completados por lo que sigue la parte difícil, crear el armazón. El intelectual con ayuda de sus asistentes arma la placa reforzada uniendo varias partes diferentes, una vez está materializada la forma le encajan usando clavos y remaches.


Bien ahora todos ¡¡tapemos las fisuras!!


Un nutrido grupo de personas coloca la pesada placa en el área dañada, Chimar junto con otro par de sujetos proceden a clavarla. No toma mucho tiempo gracias a la gran cantidad de colaboradores, con los remaches en su lugar la nueva sección no se moverá. Por unos segundos el joven científico detalla el trabajo, se hace evidente a pesar de la mala iluminación que el agua no sigue entrando. Una buena noticia para variar, lograron contener el daño.


Bien… ¡¡así se hace!! Todos echen el agua restante por la borda que no nos iremos a pique hoy jeje.


El humor mejora de inmediato, vencieron la ofensiva pirata con todas las de la ley incluyendo sus daños colaterales. El niño respira aliviado, demostró su valía. Aun tienen un enorme agujero arriba pero está lejos del mar, pueden llegar sin problemas a puerto aunque seguramente la Gamba necesitara una restauración completa. Saemon por fin tendrá que darle “cariño” a su nave.

Una vez al aire libre el joven se recuesta de la pared más cercana, ha sido un día lleno de emociones. El tosco capitán cuando se entera de las buenas nuevas le dedica un gesto de aprobación al muchacho, se queda corto pero seguramente no se puede pedir más de alguien como él. Aquel niño Da un vistazo y nota como el mago de túnica naranja se pone a dibujar el cumulo de muertos en su diario, sin duda tiene material para un libro.

Ya más descansado observa como sus hermanos se acercan por lo que extiende la mano derecha para llamar su atención, en este punto está tirado en el suelo. De repente siente el hambre volver a manifestarse y como si le leyeran la mente el cocinero reparte unos platos de sopa caliente, parece ser de pescado. Como ese sujeto tuvo tiempo de hacerla con todo el ajetreo es difícil de adivinar pero seguramente se paso todo el rato bajo cubierta cocinando, algunas personas se toman sus labores muy enserio. Chimar recibe la ración correspondiente y saca su herramienta culinaria, selecciona la cucharilla pero antes de comer dedica unas palabras a los demás Gorriones.


¿Alguna vez tendremos un día aburrido hermanos?
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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Jue Jul 30 2015, 05:57


Cuando finalmente bajaron de cubierta encontraron a Chimar de vuelta. Al parecer ha terminado una labor con la ayuda de otros marineros para reparar los daños más urgentes. La borda aún está completamente rota por estribor y seguro habrá que extraer más agua que de costumbre del barco cada cierto rato, pero no están en peligro inminente.

Regresan al exterior y un marinero, el cocinero, a juzgar por sus ropas les facilita un poco de sopa de pescado. Esto pilla por sorpresa al chico, pero por supuesto no lo rechaza. El encuentro ha sido duro y cansador y su cuerpo se encuentra lastimado y frío por el chapuzón, por lo que aquello le viene como anillo al dedo.

Recupera su capa y la coloca sobre sus hombros, arropándose y sentándose en un rincón, el más discreto que encuentra en ese momento. A decir verdad se encuentra agotado y quiere un momento de calma entre tanto peligro para simplemente disfrutar de un trago caliente.

Y allí están nuevamente reunidos los Gorriones, en un rincón de un insignificante barco en el vasto océano, bajo el estrellado cielo, indiferentes al ajetreo que aún resuena en el barco.

¿Saben?, por algún motivo me he acordado de una historia de Beltrexus —dice con una repentina sonrisa, aunque una casi imposible de apreciar por la oscuridad reinante— , me odiarán después de esto, pero es una vieja leyenda que oí en mis tierras.

¿No es una de esas historias de terror, no? —pregunta un Ratita que comienza a intuir para dónde va su hermano.

Si te dan miedo me detengo.

No, claro que no —afirma el chico abrazando sus piernas. Demian no puede contemplar su rostro para saber si luce sincero o no.

Bueno, la leyenda dice que, como saben, la magia puede llegar a muchos extremos. Todo comenzó cuando un grupo de brujos comenzó a comerciar productos con el continente, pero est-tos productos no eran comunes, eran cosas siniestras, cosas que nadie debería tocar jamás —se acomodó para arroparse mejor con su capa, colocando la capucha sobre su cabeza— pero como todas las cosas peligrosas, un día t-todo salió mal. Algunos dicen que se liberó una maldición, otros q-que fue un simple naufragio... algunos dicen que en verdad estos brujos hicieron un pacto con criaturas oscuras que duermen en lo p-profundo del mar. Se dice que murieron, pero que no murieron del todo, que sus cuerpos se transformaron, pero que nunca dejaron de navegar.

Su voz se iba haciendo más tenue, más lenta y ligeramente más ronca, sumándose al silencio que se iba apoderando del barco en la medida que los marineros iban buscando finalmente el descanso luego de aquel día tan intenso, especialmente dado que la oscuridad no dejaba ya hacer nada útil.

Sólo aparece su barco, el Calexus, cuando hay noches muy frías o con niebla. El barco parece luminoso y se escucha música de su cubierta, como si hubiera una fiesta. Si te acerc-ercas los marineros te invitarán a la fiesta, pero al final eres tú quien será el plato principal, dicen que se ven como personas bien vestidas, elegantes, pero que ocultan unas bocas enormes con siete hileras de dientes.

Se hizo el silencio absoluto tras terminar su relato, pero de pronto se empezó a oír de manera muy tenue una música, como traída por la distancia. Era la magia ilusoria de Demian haciendo su trabajo, por supuesto, pero fue suficiente para que Ratita emitiera un pequeño gemido en un tono más agudo que todo lo que le había oído Demian a su compañero jamás.

Descuida, fui yo el de la música Ratita —comentó riendo, divertido por el sonido.

En respuesta recibió un merecido puñetazo del pequeño en su brazo, pero no se molestó. Ratita tenía pleno derecho de tal básica venganza, además de que era sorpresivo que usara tal medida contra Demian. El pequeño y cobarde gorrión al menos podía tener la confianza de golpear a su amigo asesino.



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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Vie Jul 31 2015, 04:18

La calma poco a poco vuelve “en manera de lo posible”, los tripulantes realizan el conteo de bajas mientras arrojan a cada corsario muerto al mar. Pese a la victoria han perdido cerca de seis personas, pudo ser mucho peor sin duda. Chimar recuerda haber leído un pasaje acerca de los ritos funerarios marinos, envuelven los cuerpos en una sábana blanca y se arrojan al agua. Tosco pero efectivo pues llevar muertos abordo desencadenaría enfermedades, seguramente el proceso comenzara dentro de unas horas para las bajas aliadas.

Rayos esto esta bueno.

Expresa el inventor a sus hermanos reunidos refiriéndose a la sopa, nada cae mejor con el creciente frio y luego de un buen esfuerzo físico. Aquel niño termina su ración rápido quedando con cierta mueca triste, le hubiera gustado un poco más pero no quedara como el malcriado. Al final se sujeta la nuca delicadamente mientras recuesta su peso de la pared, con el hambre saciada está de buen humor.

A… veo por dónde vas jeje.


Parece que Demian quiere vociferar una de sus “historias”, el brujo y ratita compiten por ver quién inventa la más descabellada en el refugio aunque siempre terminan poniendo inquieto al joven científico. No lo admitirá nunca pero peca de miedoso en temas paranormales, irónico si tenemos en cuenta su formación, seguramente es la edad. El Gorrión intermedio se prepara para mostrarse valiente en todo el relato.

Se debe admitir que el niño hechicero tiene buenas cualidades para ingresarte en la trama ¿de no ser asesino hubiera sido cuenta cuentos? Esa es una imagen de lo más extraña aunque posible en lo que cabe. Chimar escucha atentamente cuidando de no bajar la guardia, ya sabe como actúa su hermano. En el momento de más suspenso no puede evitar tensarse, presiente que el susto vendrá pronto.


Pero que…


No sabe que le sorprende mas, si la música tenebrosa o el chillido de ratita. Decide reírse para quedar como el fuerte y es que la situación no es para menos, el pequeño ladronzuelo cae víctima del truco elaborado con todas las de la ley. Un ambiente tan ameno con ese cielo estrellado y la brisa suave animan al intelectual a relatar cierto cuento, rara vez participa pues sus historias suelen ser algo complejas pero ¿para qué desperdiciar tan buen momento?

Genial Dem muy… pintoresco, ahora es mi turno Muajaja.

Verán, en Lunargenta hay muchos secretos bien guardados… uno de ellos es el del Doctor Carsiopelo.


Carsi… ¿qué?

¡El nombre no es importante! ... era uno de esos filántropos conocedores que ayudan a la gente con sus habilidades... hacia consultas medicas gratis en el puerto.

¡Oh creo que escuche de el!

Shhh ratita sin adelantarse… como decía, la gente le consideraba alguien bastante bueno y sus cualidades galenas ayudaban a muchas personas pero... tenía cierto “gusto” peculiar que nadie sabía.




La gente comenzó a desaparecer en el distrito. Eran pobres miserables así que nadie les extraño pero los estandares empezaron a subir, Marinos, mercaderes, capitanes, niños, mujeres de compañía, incluso guardias, llego el punto en que nadie estaba a salvo en el puerto.

No… no me gusta esta historia…

Las autoridades no encontraban nada por lo que un día decidieron revisar todos los edificios del muelle. Dejaron para el final el consultorio del buen doctor jeje… todo parecía en orden pero había cierto olor a muerte en una pared. Intrigados, los guardias trajeron mazos y rompieron la sección… adentro estaban un montón de partes humanas junto con varios cuerpos conformados de distintas piezas… aquellos “humanoides” tenían una peculiaridad… cuando te les acercabas… emitían un aura... roja…


Dice las últimas secciones dejando espacios incómodos cuando de repente y sin más aviso que un ruido leve acontece cierto efecto extraño. Una explosión rojiza se manifesta en el centro del grupo desencadenándose con gran rapidez, no dura mucho pero sus características sin duda despiertan la sorpresa. El pequeño ratita cae de espaldas y cubre su rostro, instantes después al escuchar las risas de Chimar se levanta molesto sentándose en las escaleras cercanas.


¡¡No le veo lo gracioso!!

Jajaja vamos ratita jajaja fue solo una broma inofensiva jajaja ¿tu también te asustaste Dem? Jajaja esos polvos explosivos los tenia reservados para un momento así jajaja.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Vie Jul 31 2015, 05:37


La historia de Chimar no dejaba de tener cierto atractivo, quizás porque sonaba más real que aquello del barco embrujado, era algo que era perfectamente posible encontrarse en la vida real, en especial luego de las cosas que ellos habían pasado.

El truco de la explosión tuvo un efecto moderado. En cierta manera con el ruido ya estaban un poco curados de espanto, sabían que una sorpresa podía venir como remate, aunque lo violento de la misma provocó una curiosa reacción de Demian. No gritó ni hizo ruido alguno, pero sin siquiera él mismo darse cuenta tenía sus dagas en las manos, listas y apuntando, y algo en su mirada daba a entender que ciertamente había estado dispuesto a usarlas.

Las guardó con disimulo y estaba a punto de ponerse de pie, pero entonces Ratita hizo sonar su garganta.

Es mi... turno —dijo con algo de su característica timidez.

Ese chico en ocasiones podía comportarse como uno más, libre, divirtiéndose y jugando, pero a veces se ponía tímido y temeroso. Este era uno de esos momentos, quizás porque sabía que se había asustado ya en dos ocasiones, o quizás simplemente porque no se sentía tan bueno.

—[color]Cuando yo era pequeño...[/color]

Demian tosió.

Digo, más pequeño... había una casa que me llamaba mucho la atención, pero mi mamá me tenía prohibido acercarme allí. Me decía que allí a veces iba por las noches algo que llamaba La Bestia. La Bestia no era un animal, me decía que tenía tentáculos largos que le salían de la cabeza y uñas afiladas como cuchillas. En cada uno de sus tres pies tenía unas garras como de águila y tenía unos ojotes así —hizo una demostración gráfica de unos ojos enormes y afilados— . La Bestia era hambrienta y le gustaba devorar a las personas para comer, como si fueran piezas de pan con carne.

La comparación sacó una sonrisa a Demian, una oculta en la oscuridad, claro está. A Ratita le gustaba esa simple comida, para él era todo un manjar y un privilegio raro, pues la carne era ciertamente el tipo de comida más difícil de obtener... a excepción de la carne de rata, pero hasta esta última estaba más bien escasa desde la llegada de Artyhom a la Ratonera.

Un día mi mamá estaba durmiendo porque... ya saben, ella dormía muy profundo cuando bebía. Entonces yo salí a jugar. Era de noche, pero sabía que no me diría nada, cuando roncaba era porque nada podría despertarla, así que solo salí y me puse a jugar con un muñequito de trapos que tenía que representaba a un caballero —miró a su alrededor— ¡no me miren raro, seguro tenía como cinco años!.

La verdad es que Demian no se encontraba juzgando su uso de muñecos, pero ante su paranoia no pudo evitar soltar una pequeña risa. Tras unos momentos Ratita continuó.

Entonces, yo estaba solito jugando afuera, no hacía frío ni nada, y no se cómo se me ocurrió ir a ver la casa de La Bestia. Debo haber estado muy loco. Caminé y llegué allí, yo lo veía entonces como lejano, pero creo que no eran más de dos casas de distancia.

Demian se fijó que al menos dos marineros se encontraban escuchando de manera disimulada la conversación. No sabía si habían estado allí desde antes o sólo en el relato de Ratita, pero lucían interesados, aún cuando pretendían estar haciendo otra cosa. Prefirió no darle mayor importancia.

Cuando llegué nuevamente estaban esos ruidos, como lamentos de personas. Yo me imaginé que había alguien llorando y pensé que La Bestia la tenía atrapada o algo, que quizás se la iba a comer y a mi me daría miedo que una bestia me quisiera comer, así que pensé que a esa persona la gustaría que la salvara. Tomé un palo que me pareció bien duro y empujé la puerta, que no estaba cerrada... entré con mi palo y casi meándome del susto, caminando lentito, acercándome a los gemidos.

El joven brujo debía de reconocer que, comparada con su historia del barco embrujado, el relato de Ratita tenía algo que lo hacía mucho más llamativo, algo que le ponía incluso nervioso de imaginarse allí.

Me acuerdo que me demoré mucho cuando llegué a punto de entrar a la habitación y los gemidos se hacían más fuertes, era raro, me daba miedo, parecía que le dolía algo a la persona, que era una voz de mujer. Al final me atreví, entré amenazando con mi palito, diciendo 'alto ahí, bestia', pero allí no había ninguna bestia... era una cama de paja y sobre ella estaban dos personas. No vi mucho, porque había una sábana, pero el hombre que estaba encima me gritó, me dijo 'lárgate crío o te doy una golpiza'. Yo, por supuesto, corrí de vuelta a mi casa, me metí a mi cama, me tapé hasta la nariz y no salí de allí hasta el otro día.

Demian se quedó unos momentos en silencio, tratando de encontrar sentido a todo lo que había pasado en la historia de Ratita, pero había un par de detalles que se le escapaban, en especial aquello de los gemidos, pero al final decidió reír un poco y poner una mano en el hombro a su amigo.

Eres muy gracioso, Ratón —le dijo.

Oyó carcajadas profundas de los hombres que estaban mirando, que al parecer comprendían alguna parte de toda la situación que se le escapaba completamente al mago, a juzgar por su estridente risa. Demian iba a decir algo, pero no alcanzó, pues una voz interrumpió la escena.

A dormirse, mocosos, que no es día de fiesta y mañana hay mucho trabajo desembarcando, ya, ya, ahora dije, y ¿qué me miras así t-t-tú?, a la ca-ca-cama ahora.

El tacto del capitán no era el mejor, mucho menos cuando acababa de sufrir tantos daños en su barco y la muerte de algunos de sus hombres, pero al final era el hombre a cargo de todo eso y Demian había una cosa que sabía hacer, sabía hacer caso a una jerarquía, había crecido entrenando en un ambiente casi militarizado, al fin y al cabo.

Agachó su cabeza y comenzó a caminar hacia el lugar donde tenían para dormir. Ciertamente no merecía ser llamado 'cama'.




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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Vie Jul 31 2015, 20:37

Es difícil ver la reacción de Demian en la oscuridad pero parece no haberse inmutado demasiado por el espectáculo de luz y humo, a veces ese chico es como un tempano de hielo. Chimar pone cara de ironía dispuesto a replicar pero entonces ratita toma la palabra, está en su derecho claro pues es el Gorrión que falta. Dicho niño muchas veces logra formular historias interesantes en la ratonera, es hora de ver que le recorre la mente.

Los mayores se quedan escuchando atentamente mientras el pequeñuelo inicia su historia, a diferencia de los relatos anteriores este parece tener algo de cierto. El inventor se concentra para imaginarse los detalles, no es difícil pues su hermano menor es bastante explicativo. Con tono nervioso pero indetenible aquel orador forma su trama, muestra la típica expresividad que le caracteriza.

Chimar sonríe por los detalles, ratita adora el pan con carne. La historia prosigue revelando algunos puntos ya conocidos sobre la niñez “inicial” del chiquitín, una infancia dura sin duda pero es bueno hablar de eso según dicen. El intelectual se pierde unos instantes tratando de darle forma a la criatura descrita, totalmente imposible por supuesto pero no arruinara el ambiente con algún dato científico.


Sin problema, seguro que Dem jugó con muñecos también… bueno tal vez Dem no pero si la mayoría de personas jeje.


Dice para animar al chico quien se pone algo nervioso. Lo cierto es que el inventor jugaba con prototipos y piezas desde muy pequeño, recuerda haber tenido un juguete con el cual dormía pero los detalles se perdieron en el tiempo. Agita la cabeza un par de veces volviéndose a centrar en su hermano, no fue muy difícil recobrar el hilo del asunto por lo que se imagina la situación de nuevo.

Un inesperado público se hace presente, disimulan pero es obvio que siguen el relato. Chimar no les presta atención y sigue escuchando, parece que ratita tiene golpes de valor por instantes juzgando que lo que dice sea cierto. El momento del susto empieza a vislumbrarse así que el científico se prepara, tensa su cuerpo para evitar saltar cuando de repente escucha algo de lo más extraño.


... no entendí…

Aquella parte no se le hace conocida y parece que a Demian tampoco, no logra asociarla con nada. Los tripulantes chismosos parecen captarlo a la primera comenzando a reír de inmediato, debe ser algo solo manejado por adultos. El chico listo pone cara de pensativo pero nada le llega, ya preguntara más adelante. Al final se acerca al pequeño orador agitándole el cabello a modo de juego, luego le coloca la mano en un hombro mientras expresa.

Eres valiente hermano jeje.


El capitan aparece y les indica que es hora de dormir, es la primera vez en mucho tiempo que un adulto le dice esa frase a Chimar pero este obedece sin rechistar. El brujo sigue siendo víctima de las bromas malas pero muestra buen control, después de lo vivido no es momento para más peleas. Aquellos jóvenes avanzan hasta la cubierta inferior y encuentran los “dormitorios”, un montón hamacas ajustadas en la estructura. El Gorrión intermedio corre tomando la más alta, se quita los zapatos procediendo relajarse en esa inestable creación.

Buenas noches chicos... pese a todo me alegra haber venido jeje.
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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Sáb Ago 01 2015, 07:59


Despertar en la Ratonera no era la mejor de las experiencias. Alguna rata caminando sobre tus frazadas, una cucaracha queriendo meterse en uno de tus orificios nasales, una piedra cayendo de la vieja estructura para saludar tu cara... eso sin contar el olor de los pies de Ratita.

Pero en ese momento lo extrañó. El marinero despertando a todos a gritos, el frío y salino aire, el vaivén del barco que te recibía con un leve mareo, el olor no sólo de Ratita, sino de las distintas emisiones corporales de un grupo completo de marineros en un espacio cerrado. Eso sin contar el pescado que la red había alcanzado a atrapar.

Buscó con qué lavarse la cara, al menos, pero pronto cayó en cuenta que simplemente no habría con qué hacerlo, no al menos hasta llegar a destino, además de que le pasaron una especie de paño casi tan sucio como los pies de Chimar, con el cual se suponía que tenía que limpiar toda la zona de cubierta de proa.

Con la pérdida de hombres y los daños del barco estaban faltos de manos y todos tenían que hacer su parte en las labores de limpieza. Se dirigió a su puesto, lamentando ni siquiera haber tenido tiempo de saludar a sus amigos por la mañana entre tanto ajetreo, hincándose para comenzar la tarea.

Las manchas en la madera pronto probaron ser más resistentes de lo que parecía, en especial la sangre, pero a pesar de todo Demian no era ajeno a ese tipo de tareas. En el templo todos los aprendices tenían que dejar el lugar reluciente, cada día, así que no perdió tiempo antes de ponerse a hacer un trabajo efectivo. No estaba contando el tiempo, pero para cuando terminó miró con rostro satisfecho el fruto de su esfuerzo. Si no hubiese sido por lo viejo de la madera y la falta de una cera apropiada seguro hubiera sido posible usar ese piso como espejo.

Se secó el sudor de la frente y contempló el firmamento. Por supuesto que el astro rey ya estaba muy alto, mostrando cómo el tiempo podía volar cuando hacías algo con esfuerzo. Sonó la campana para el almuerzo.

Tras recibir su plato de sopa de pescado, para sorpresa, claro, buscó con la vista a sus compañeros. Al encontrarlos sonrió y se dirigió hacia ellos, sentándose en el piso del barco simplemente porque no había allí siquiera un mesón como para que la gente comiera.

Exploró en el fondo de su plato, encontrando al menos la mitad de una papa pequeño, lo que le daba algo de consistencia a la razón, y comenzó a beber de la sopa. No era un manjar, pero con todo el esfuerzo estaba realmente hambriento y lo disfrutó, vaya que le pareció deliciosa esa ración, acabándola en cosa de instantes.

¿Quién dijo que la vida de marinero era la mejor? —exclamó asegurándose de relamer bien sus labios para no desperdiciar nada del alimento— vamos, aprovechemos al menos el descanso.

Caminó, aunque no fueron necesarios más que unos pasos, hasta llegar a la borda, o lo que quedaba de ella. El océano parecía un desierto extenso, interminable, como si pequeñas dunas azules lo cubrieran por completo. Pero había un lugar, un área en lo lejano que no tenía el mismo aspecto.

¡Pe-p-pe-pero si son las Islas Illidenses! —sus ojos adquirieron cierto brillo por la emoción, apuntando con el dedo a la porción de tierra que se asomaba, aún pequeña, pero prometiendo que ya no quedaba demasiado a su destino— , se ven tan hermosas desde acá.

En efecto, el verde abundaba en su tierra natal, lo que les daba un aspecto vivo, dinámico. Era muy diferente a contemplar Lunargenta, no se veían enormes murallas ni castillos, de hecho la distancia ni siquiera permitía aún distinguir las casas.

Demian parecía a punto de caer por la borda, asomando su cuerpo como si con eso pudiera, de alguna forma, acelerar el paso del tiempo para poder llegar a su antiguo hogar sin problemas.




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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Sáb Ago 01 2015, 21:25

La primera regla para sobrevivir en un lugar con fuertes olores corporales es situarse alto, la pestilencia suele quedarse abajo por razones científicamente probadas. Una lástima que no todos conozcan ese punto pero algunos deben sacrificarse por los demás ¿verdad? Indiferentemente nadie se ha muerto por un mal olor. Chimar pasa una noche relativamente tranquila hasta que es despertado temprano para las labores diarias.

Ya voy… ya voy


Le reniega al marinero que lo levanta bruscamente, luego de colocarse los zapatos da un salto al suelo y descubre que sus hermanos ya partieron. Gracias al trabajo realizado con anterioridad en aquella reparación forzosa la tripulación lo ve con cierto respeto por lo que le endosan varias tareas mas cómodas, lo primero que hace es revisar el estado de los remaches en la cubierta inferior para evitar llevarse sorpresas.


Si… resistirán.


La placa se amolda bien a su nuevo hogar por lo que no hay peligro de un fallo en mitad del viaje, mientras los marinos se dediquen a vaciar el agua que entra por la abertura superior no abra problemas comprometedores. A continuación el niño sube a cubierta para revisar los daños causados por el ariete, sin duda son considerables pero ya que no está en un nivel cercano al mar se puede navegar con esa herida.


Tuvimos suerte sin duda…


Un golpe más certero les hubiera hundido en minutos,  fueron afortunados de que la trayectoria no lograra su máxima eficiencia. El inventor pasa la primera parte del día inspeccionado todo, el capitán mantiene su mirada severa pero no interfiere, a pesar de tener poca educación comprende que navegar con agujeros requiere un estudio constante. La gente puede ser muy permisiva bajo las situaciones adecuadas.

Suena la campana del almuerzo y todo tripulante recibe su plato, allí por primera vez desde el amanecer los Gorriones pueden reencontrarse. Sin duda el resto ha tenido una jornada dura con tan pocas manos para trabajar, aquel intelectual no puede evitar sentir algo de culpa por haberlo tenido más fácil gracias a sus conocimientos. Sacándose esos pensamientos come su ración, es la primera vez que recibe pescado dos días seguidos pero no está nada mal.

Una vez los tres terminan su comida siguen el liderato de Demian quien parece tener una idea de cómo pasar el rato, se acercan a la parte buena de la proa y admiran el paisaje. No te sientes como una aguja todos los días, el mar es inmenso pero tiene cierto atractivo. Pasan unos instantes y de repente el brujo se emociona tanto que tartamudea varias palabras, allí al final casi perdiéndose en el horizonte aparecen unas masas de tierra.


Así que esa es la tierra de los brujos ¿no?

Agita un poco a ratita dejándose impregnar por el sentimiento de su hermano, en breve desembarcaran en una tierra lejana llena de misterios. Sonríe como tonto un rato fascinado ante la idea, es su primera gran aventura. Hubiera continuado de ese modo pero una voz molesta le saca de foco, el capitán quiere que se prepare todo el barco pues pronto atracaran, deben quedar pocas horas de viaje.

De vuelta al paraíso chicos jeje.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Demian el Dom Ago 02 2015, 03:44


En ese momento hubiera deseado ser un tensai de viento para impulsar más rápido las velas del barco y terminar luego con todo ese asunto, pero era como si el transporte se empeñara en avanzar lo más lento que podía, sin llegar a estar nunca realmente quieto, o esa era la impresión que le quedaba al joven Demian.

Eh, críos, es hora de tra-tra-trabajar —interrumpe el capitán con su ya sobre-usado humor.

Demian no tiene más remedio que agachar el moño y hacer caso, pero ya puede decir con total convicción que detesta a ese hombre, lo detesta con todas sus energías.

Los adultos son unos patanes —murmura en su camino a sus tareas.

Por suerte el trapeo del cubierta ya no será necesario, dada su eficiencia en la mañana, pero aún quedan muchas tareas por hacer. El capitán le indica que debe buscar las instrucciones con un tal Otto. Por primera vez se da cuenta que no ha interactuado mucho con los otros marineros, principalmente siendo sus hermanos Gorriones con quienes ha conversado, de modo que no conoce al tal Otto, pero pronto le indican con quién hablar.

Señor Ot-t-to, me dijeron que me daría instrucciones —le dice tras dar con él.

El sujeto es un calvo de casi dos metros, fornido y de bigote cuidadosamente cepillado, lo que curiosamente sólo ayuda a darle un aspecto más intimidante. Su espalda parece un ropero, sin mencionar sus enormes manos.

Huhmm... ¿no había nadie más? tienes menos espalda que una niña... ve a pedir que venga alguien más.

Demian comprende que el capitán lo ha hecho a propósito, que le ha mandado a una tarea difícil sólo para humillarle. Quizás el sujeto se ha dado cuenta de las miradas de odio del niño o quizás sólo le ha tomado mala desde el principio, pero el brujo no caerá tan fácil.

No, no, yo lo haré, sólo dime qué tengo que hacer.

El sujeto suelta una carcajada y apunta a un montón de cajas que están repartidas por el suelo. No hace falta mucho ingenio para darse cuenta que los embates del barco pirata acabaron por derribarlas y tienen que estar en su lugar para cuando al fin lleguen a puerto.

Comienzan a trabajar, siendo pronto evidente que Demian no posee la fuerza suficiente, por lo que Otto no parece de muy buen humor, todo parece indicar que tendrá que realizar doble esfuerzo.

Pero Demian no es un chico que se rinda con facilidad, no cuando está molesto al menos, así que hace de tripas corazón y se pone a la tarea. Nunca ha destacado por su fuerza, pero utiliza su telekinesis como apoyo para dar un impulso adicional y pronto coloca la primera de las cajas en su lugar.

Calma crío, terminarás lastimándote, sólo ayúdame con esta —le dice Otto.

Demian acude en su ayuda sin decir palabra alguna, mostrando una determinación en su rostro que, de alguna manera, logra capturar el alma de Otto, quien desde ese momento no parece recriminarle más por su estatura y falta de fuerza.

La jornada continúa desarrollándose con un ritmo de trabajo constante. Las cajas no son demasiadas, pero no dejan de tener un peso considerable y el movimiento del barco hace las cosas más difíciles, pero Demian no se queja un sólo momento, a pesar de que pronto tiene algunas ampollas que parecen latir demandando su atención en las manos.

Vale, es hora de un merecido descanso —indica Otto.

Demian, por otro lado, cubierto en sudor mantiene su mirada de determinación y se dispone a subir a cubierta para solicitar de modo desafiante nuevas instrucciones al capitán. Otto, de alguna manera, parece adivinar sus pensamientos y lo levanta como si fuera un muñeco, sujetándolo desde abajo de las axilas para luego sentarlo sobre una de las cajas.

Hey, ¿por qué...

Vale, vale, crío, no se a quién intentas demostrarle tanto, pero no saldrás de aquí sin antes tomar un buen descanso.

Pero...

Nada de peros —le interrumpe— primero me dirás por qué estás a punto de ponerte a llorar.

No estoy a punto de ponerme a ll... —la voz se le tranca, pero no por tartamudeo, sino que por las lágrimas que comienzan a salir de su rostro— ¿C-cómo has hecho eso?

No es por el capitán, ¿cierto?

Sin saber cómo, Demian se descubre a sí mismo contándole a Otto sobre su maestro, sobre cómo fue expulsado del templo donde creció a causa de algo malo que hizo, que ahora va a volver a su tierra natal y espera encontrarlo, pero no sabe cómo reaccionará éste cuando lo vuelva a ver, no sabe si lo aceptará o lo rechazará y, si lo rechaza, no sabe qué hará a continuación.

Más sorprendente aún es descubrir que esa enorme torre de músculo tiene la suavidad de escucharlo sin criticarlo y decirle que todo irá bien, dándole incluso de beber un líquido de sabor fuerte y gusto ligeramente amargo que tiene guardado entre las cajas. A Demian no le gusta, pero de alguna manera siente que con ello limpia su garganta y al poco se siente un poco mejor.

En algún momento se escucha el grito de que han llegado a puerto y Demian baja de un salto de la caja, entusiasmado por ver su tierra una vez más. Antes de subir la escalera se gira hacia Otto y le una de sus escasas sonrisas realmente sinceras.

Gracias —le dice.

Momentos más tarde Demian pisa por primera vez en mucho tiempo el suelo de las Islas Illidenses.




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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Chimar el Dom Ago 02 2015, 19:28

Parece que el capitán le tiene el ojo puesto a Demian, sus bromas no cesan. Al final el trió de pequeños es enviado a labores distintas separándose de nuevo, solo deben tolerar un par de horas más. Esta vez a Chimar le ordenan hacer recuento de la mercancía por el simple hecho de ser letrado, baja hasta la cubierta de carga y comienza el conteo de barriles, no es una tarea carente de esfuerzo pues la cantidad es numerosa.

Bien, a trabajar.


Suma los números mentalmente mientras revisa el estado de aquellos contenedores, parecen estar intactos a pesar del agitado viaje. De estar ordenados equitativamente hubiera realizado una simple ecuación pero al encontrarse todos dispersos es imposible hacer el cálculo, debe ejecutar dicho conteo al viejo estilo. Una cosa esta clara, es bastante ron, parece que los magos disfrutan del alcohol como cualquier humano adulto.

Bien… 150 barriles grandes y 300 pequeños… adicional 50 cajas con botellas de vidrio duro sorprendentemente intactas… lo tengo.


Debe haber gastado cerca de hora y media en esa bodega, un trabajo tedioso sin duda. Ya con los números en su mente sube a cubierta listo para dar el recuento, se acerca al capitán y expone los datos. El líder de la embarcación parece satisfecho de no haber perdido nada en la ofensiva corsaria, seguramente eso le hubiera golpeado más que las bajas en los tripulantes. Con tan buen humor deja escapar cierta sonrisa “o su equivalente” y le dice al inventor que espere en cubierta pues ya están llegando.

El científico se acerca hasta la borda escuchando involuntariamente un monologo entre el mago de túnica naranja y su propia mente, parece que la obra “viajando por el mundo” esta casi completa. No le presta demasiada atención al pintoresco sujeto y se centra en los muelles próximos, están a punto de atracar. En breve se le une ratita quien parece haber finalizado sus labores también.


¿Qué te parece enano?

Creí que sus muelles flotaban o algo.

Seguramente ya tendremos tiempo de sorprendernos en tierra.

Mientras ese chiquitín mira sin ningún disimulo al adulto que parlotea solo Chimar detalla las famosas islas, a pesar de tener una tecnología similar poseen cierto estilo arquitectónico diferente. Los humanos se centran en la defensa pero parece que sus primos piensan más en estética, bueno si tu población puede lanzar piedras y fuego con tan solo pensarlo seguramente las prioridades varían del resto.

Pronto Saemon pone la nave en posición para atracar, un estilo bastante bueno se debe admitir. Están a minutos de desembarcar por lo que el buen ánimo contagia al barco, fue un viaje difícil pero la mayoría salió con vida. El chico listo sonríe mientras mantiene a raya la ansiedad por tocar tierra de nuevo, los segundos se hacen eternos a medida que el barco se adentra en el muelle. Un par de ajustes más y todo está listo, llegaron.

¡¡Jaja eso es!!

Los tripulantes mas fornidos arrojan el ancla mientras el resto asegura aquella nave a la estructura marítima, varios marinos expresan felicidad a la vez que el capitán suelta su timón. Dicho adulto atraviesa la cubierta y una vez los hombres colocan la trampilla de acceso desembarca, allí le espera un mago de edad elevada con cara de ironía quien enfoca su mirada en el vistoso daño que llevan al aire libre.


¿Viaje agitado no?

No más de lo usual, ahora a los negocios.

Ciertamente.

Ambos adultos parlamentan mientras los marinos finiquitan cada detalle, en breve la nave está más segura que una espada envainada. Cinco sujetos desconocidos dejan carretillas en tierra y abordan directamente, al parecer descargaran la mercancía con ayuda de la tripulación. Está claro que cargar pesados barriles de ron no puede ser llevado a cabo por niños así que el contrato está terminado.

Vamos ratita, es hora de volver a tierra firme… más o menos.

¡¡Sí!!

Demian se adelanta y baja, su hermano menor le sigue pero Chimar tiene otro punto pertinente. Toma rumbo directo hasta el capitán quien ha terminado las negociaciones quedándose con un modesto cofre lleno de aeros, le aborda con cierta sonrisa y no hacen falta palabras. El tipo le pasa tres bolsas de monedas por los servicios prestados, podrá ser un sujeto desagradable pero honra el trabajo. Antes de reunirse con sus compañeros suelta cierto consejo.


Gracias, Yo le agregaría una balista en la proa para mejor defensa.

… interesante.

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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

Mensaje  Sigel el Vie Ago 07 2015, 22:47

He disfrutado leyendo el relato, los felicito a ambos. No tengo más comentarios que hacer.

Recompensas:

+10 puntos de experiencia base.
+10 puntos por desarrollo.
+300 Aeros.
+3 puntos de habilidad pasiva en carpintería para Chimar.
+2 puntos de habilidad pasiva en trampas y venenos para Demian.

* No olviden solicitar las recompensas en el tema indicado y registrar la suma de Aeros en su lista de tareas.
Sigel
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Re: Gorriones de altamar [Trabajo] [Chimar] [TERMINADO]

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