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El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

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El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Wallace Mcgregor el Jue Sep 24 2015, 13:26

Las calles de Baslodia estaban llenas de cajas, gente y carbón por todas partes. Era un día normal y corriente de trabajo y calor. Los yunques eran martilleados y las chispas saltaban a la calle. Los mercaderes negociaban a gritos el precio del hierro y otros minerales raros mientras que caballeros de brillantes armaduras contemplaban como los herreros forjaban sus espadas (que jamas tocarían carne humana).
Baslodia se conocía por ser la ciudad por excelencia, de herreros y armeros. Una ciudad llena de hombres y mujeres trabajadores, tozudos como una mula. Todos aquellos que querían ser alguien en la gran cofradía de los herreros debía estar allí. Y los que no, se reunían en una de las muchas tabernas de la ciudad para quejarse de los precios, el duro trabajo en la mina y el trato despreciable de los caballeros y nobles.

Cerca de una de las muchas entradas hacia las enormes minas, un grupo de trabajadores contemplaba como un capataz "negociaba pacificamente" con un hombre encapuchado. Este, era alto y fornido, su pelo rojo como la sangre sobresalia de la capucha. Sus manos vendadas, protegidas por unos guanteletes de acero gastado, sujetaban una cabeza cortada de un hombre y su espada, una hoja de plata y acero brillante.

- Cien monedas por su cabeza?! Estas loco estúpido caza-hombres! No pienso pagarte eso! -gruñía el hombre mientras se movía nervioso. El hombre fornido lo seguia con la mirada. Su único ojo sano, tenia la pupila de un color dorado, felino. Lo miraba fijamente sin ningún tipo de expresión en el rostro. Dejo caer la cabeza del humano en el suelo haciendo gritar levemente al publico curioso.

-100 monedas por este asesino y otras 100 por el nido de ongilith que tus hombres no han sido capaces de limpiar.- dijo entonces el hombre fornido dejando caer una bolsa que dejo escapar un sonido metálico al caer. Los mineros empezaron a susurrar, temerosos y con dudas sobre la seguridad que sus capataces no eran capaces de prometer. el hombre empezó a ponerse rojo pero su rostro de lleno de temor cuando el fornido se inclino hacia el y le susurro con su voz cansada y aterciopelada.- elije...perder 200 monedas o 200 hombres...jefe.-espetó al final. El hombre, rendido asintió con cabezoneria y le lanzó una bolsa de aeros al fornido. Cuando todo se despejo y todo el mundo seguía con su trabajo, el cazador fornido caminó hacia la taberna mas próxima. Necesitaba descansar.

En la taberna, llena de gente bebida, mujeres chillonas y cerveza por todos lados, el hombre se sentó en una mesa apartada, iluminaba solo con una tímida vela. Con jarra en mano, el cazador bebía lentamente observando a la muchedumbre, con su pipa de nogal en la otra mano, relajado. Después de hablar con conocidos suyos, comprarla material y volvería al Nido, a su casa. Tenia la mente en sus cosas cuando escuchó la puerta chirriar. A pesar de la gran cantidad de ruido, era capaz de oir un mero sonido como ese, los años de experiencia cazando hombres le servían para algo. Hacia el se acerco una figura alta y esbelta. Un hombre joven encapuchado. Se miraron fijamente y este se sentó enfrente, cara a cara. Una mirada grisácea que chocaba con una dorada.

-Padre...-susurró el joven mientras tomaba cerveza de aquel que parecía ser su progenitor. El hombre dejo escapar una leve sonrisa y pegó una calada a la pipa.-...me satisface verte con vida.- dijo con esa voz seria y melosa. El joven, que descubrió parcialmente su cabeza, dejo ver sus orejas levemente puntiagudas. Un mestizo, un medio elfo. El hombre se fijo en ellas, recordando a la mujer que muchos años atrás quiso.

-Respiro, que es lo importante...-gruño como respuesta mientras se descubría la cabeza, dejando ver su larga melena roja y su rostro puramente masculino y viril, enmarcado por viejas cicatrices.-... tengo respuestas.- el mestizo asintió observando a la gente.-...Seth, hay mucho mas de lo que pensaba.- el joven miro a su padre a los ojos, reflejando una mirada de interés abismal, estrechando la mano del hombre para mostrarle respeto y apoyo.

-Habla entonces Wallace, padre, deseo saber...-le insistió con ganas. El hombre se inclinó hacia el y dejo salir una sonrisa triunfante casi macabra.

-No podrás creer a quien he conocido.


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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Lyemin el Vie Sep 25 2015, 10:16

Había logrado burlar miradas indiscretas pagando una habitación en una pequeña posada de la ciudad, donde pasaba el día encerrada esperando que el sol cayese. Debía continuar moviéndose, no era seguro quedarse en el mismo lugar mucho tiempo ya que a pesar de la serie de individuos de los que se alimentaba, todos acababan notando la presencia de un vampiro en sus pueblos y ciudades.

Se revolvió en la cama de forma perezosa, mientras abría los ojos despacio para observar satisfecha, que el sol comenzaba a caer. En sonido de sus respiración se vio interrumpido por el de su estómago, llevaba dos noches de travesía hasta la ciudad sin alimentarse. No había encontrado presas por los caminos, y a pesar de que su conciencia lo agradecía, sus ganas de seguir con vida y no morir de inanición la hicieron saltar de la cama. Era hora de cazar.

Sabía que no era una ciudad muy grande, por lo que debía ser rápida y discreta, si en lunargenta habían notado su presencia el tiempo que había pasado allí, ahora no sería menos. Por suerte para la vampira, había una táctica que nunca fallaba, las tabernas.

Las calles aún parecían tener algo de vida, personas que iban y venían, y por suerte para ella, nadie parecía notar la presencia de la encapuchada, que con paso firme y decidido, comenzó a recorrer el laberinto de calles hasta que dio con el que le pareció el lugar idóneo. Desde una ventana salía luz, podía escuchar el ruido, y oler el alcohol desde fuera del local, asomada a la ventana examinó el lugar. Mucha gente, muchos borrachos, y unas mesas alejadas de la barra, al fondo, en la penumbra, desde donde podía observar y acechar a quien seleccionase como cena.

Actuó rápido, ya que no le interesaba llamar la atención de los que se encontraban en el local. El sonido de la puerta duró mas de lo que ella tardó en acercarse a la barra y tomar una jarra de cerveza dejando unas monedas a cambio. Y con la misma facilidad, esquivando a la gente que se movía por el lugar, se dirigió a la zona menos iluminada, donde encontró una mesa libre junto a la de dos extraños. Uno de espaldas a ella, grande y con el pelo largo y rojo, y otro al cual examinó rápidamente ya que lo tenía de frente...¿un mestizo? No había coincidido con muchos en sus viajes, pero por el tamaño de ambos hombres, sabía que no le convenía enfrentarse a ellos, por lo que tomó asiento en silencio.

Sentada en la zona mas oscura de la taberna, a donde solo llegaba la luz de la vela de la mesa de los dos hombres, se acomodó retirándose la capucha que le cubría la cabeza y ocultaba su rostro. Tomó la jarra con ambas manos, y con su mirada fría como el hielo, comenzó a olfatear el lugar. Humanos en su mayoría, la sangre humana intoxicada de alcohol inundaba sus fosas nasales, solo contaminada por el mestizo y el mago que había localizado en la mesa contigua a la suya. La joven bebió tranquila, sin dejar de examinar el lugar con la vista, se podía notar la tensión en su rostro cuando advirtió las intenciones de un hombre bastante ebrio acercándose a su mesa.

Este la saludo con la mano dedicándola una torcida sonrisa, lo que produjo que Lyemin arrugase la nariz con gesto de asco. Cuando este llegó a la altura de su mesa, comenzó a vociferar. - Vaaaaaya prreciojsa! ¿Qjieres compañía? Te veo mmmuy sola! - La estúpida sonrisa del hombre se esfumó de su rostro cuando la vampira, con gesto rápido sacó una de sus dagas y con un fuerte golpe la clavó frente a el en la mesa de madera.

El hombre se puso pálido, y retrocedió antes de sentarse, tambaleándose hasta volver donde sus amigos lo esperaban, riéndose a carcajadas de el. La vampira decidió ignorarlo, solo era un borracho, no había hecho nada que lo hiciese merecedor de ser su cena. Dejó la daga clavada sobre la mesa, y relajó su gesto mientras bebía un nuevo trago de su cerveza.
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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Wallace Mcgregor el Lun Sep 28 2015, 13:24

Antes de que el empezara hablar, Seth inclino levemente el rostro, moviendo su oreja hacia el sonido de la daga clavándose con fuerza en la madera podrida. Se fijó entonces en la mujer, por su aspecto y su aura una vampiresa. Seth sonrió levemente. Si fuera esa vampiresa su padre ya estaría a su lado comiéndole los morros. Eso pensó el mestizo mientras su padre bebía lentamente la cerveza servida. Se quedo mirando sus rasgos, su rostro, todo lo que ella dejaba ver. Era hermosa, mucho.

-Seth me estas escuchando muchacho? -gruño su padre mientras se peinaba la barba. Antes de quedar con el había podido ir a una barbería a arreglarse un poco. No quería parecer un vagabundo y por supuesto se había pasado por los baño públicos. Seth lo miró a los ojos asintiendo.- bien...como te decía, hay mucho mas y he conocido a alguien...-Seth se inclino hacia el para que no tuviera que alzar la voz. Era cosa de los dos y a nadie le interesaba.- A nuestro antepasado mas lejano Seth...- el elfo abrió los ojos lentamente sin poder creérselo.

-Lejano...por cuanto? -pregunto lleno de dudas cogiendo con fuerza su jarra.

- 100 años.- espetó el apoyándose en la silla con una sonrisa triunfal. Seth negó sin poder hablar y pensó sobre eso.- Y el cabrón ha vivido solo por una cosa. Es un...- antes de que el hombre pudiera acabar una mujer se acerco corriendo con las manos ensangrentadas.

-Señor! Mesere! Pido clemencia! -suplicó la mujer mientras enseñaba una moneda de plata. En ella había un cuervo grabado. Padre e hijo sabían lo que significaba.- Mi hijo...mi pobre niño...-Wallace cogió a la mujer de los hombros apretando la mano que sujetaba la moneda.

-Cálmese, le ayudaremos con mucho honor, donde esta su hijo. Respire. Seth.- ordenó el. El mestizo puso una mano en la frente de la mujer que se calmo al instante. A pesar de que era un mestizo, muchas habilidades de sanación elficas residían en el. Wallace llevó a la mujer fuera del sitio, caminando entre los murmuros de la gente y los susurros. Al salir, se vieron rodeados por un grupo de hombres armados. Seth los observó uno a uno y encontró al supuesto chaval, en manos de uno de los hombres, alto, fornido y calvo, que sujetaba una daga en el cuello del pobre muchacho. Wallace dejo a la mujer sentada en un banco de fuera y se puso al lado de su hijo, imponente. Eran bandidos y por sus armas Wallace supuso que no eran de los que tenían suerte en sus "trabajos".

-Jah! Parece que teníamos razon! Un Cuervo aquí, solo..bueno acompañado de un bastardo...-los hombres rieron mientras uno mas bajito y rechoncho salia de entre la multitud. Era el jefe. Anillos en todas las manos, dientes podridos. Era asqueroso. Y lamentablemente a Wallace le era familiar.- Creo que ya sabes quien soy maldito asesino! Wallace el Rojo!-bramó apuntándole con su garrote reforzado con púas de hierro.- Tu mataste a mi padre! -gritó con rabia mientras sus ojos se humedecían. Wallace suspiró negando, perdiendo la paciencia. Seth no pudo evitar sonreír de lo gracia que era la escena.

-Parece que el pasado te persigue en forma de bola de grasa...-susurró a su padre. Este intento no reírse y se cruzo de brazos.

-Tu padre era el asesino! Asaltaba las caravanas y violaba a las muchachas de los templos! Libere a la región de una pesadilla! -le dijo Wallace con su voz autoritaria. La gente se empezaba amontonar alrededor. El hombre se puso rojo como un tomate lleno de rabia.-...y tu vas por el mismo camino...-gruño el cuervo con cierto asco. Seth, quien tenia su bastón en mano, se puso a la defensiva pues sabia que los hombres no tardarían en atacar.

-Basta! Matarlos! A los dos! No dejéis nada para los cerdos! - Ordenó el enano mientras escupía al suelo. En total eran 6 hombres. Wallace calculó rápidamente cuanto esfuerzo gastaría en cada uno y llevó su mano a la espada que llevaba en la espalda. al tocar el pomo sintió como alguien se metía en su cabeza y gruño.

Hoy no.

El hombre gruño mas aun y dejo la espada en paz. Estaba claro que hoy tampoco podría usarla. Se quito la capa mostrando su cuerpo protegido por una ligera armadura de hierro. Sus brazos, vendados hasta los codos, eran musculosos y fibrados. El primer valiente atacó al cuervo, gritando como un salvaje con su hacha oxidada alzada. No era ni rápido ni hábil así que fue extremadamente fácil quitarlo de encima. Wallace giro sobre su propio pie y lo golpeó con el tobillo justo en la mandíbula, con una patada giratoria fácil de ejecutar. El golpe dejo al bandido k.o en el suelo. Los demás miraron como su amigo caía con el miedo en sus rostros. El segundo decidió probar suerte con el mestizo, subestimando-le por el hecho de ser medio elfo. Maza en mano, quiso embestir a Seth pero este previno su movimiento fácilmente y dando un simple paso esquivo al hombre, justo cuando este paso por su lado, su bastón lo hizo tropezar cayendo de boca en estiércol de caballo. Seth observó como el hombre se desmayaba del golpe y el olor y se centro en el siguiente. Su padre estaba luchando contra dos. Uno de ellos le había golpeado en el brazo justo en el guantelete así que Wallace aprovecho ese golpe para coger al otro del cuello y lanzar-lo con fuerza contra su amigo. Los dos hombres cayeron patosamente enredándose entre brazos y piernas. El enano gemía de miedo al ver como perdían.

-A-Atacad todos a la vez! MATARLOS! -rugió finalmente. Los que quedaban mas algunos que se habían sumado como refuerzo, gritaron y cargaron contra ellos. Seth se puso detrás de su padre de un salto y este apretó los puños. Acabaría esa estúpida pelea en unos segundos, se estaba cansando.

En nada, sintió como su sangre se calentaba a temperaturas inhumanas, llevando el calor del fuego hacia su garganta. Concentró su fuego interno en su boca y con la ayuda de la telequinesis consiguió sacarlo. Wallace rugió soltando una llamarada por la boca que paró en seco a los hombres haciéndoles gritar de miedo y dolor.

-Es dragón! Un dragón! - gritaron horrorizados. Wallace aprovechó el humo provocado para saltar entre ellos con agilidad. En el aire, cargo el fuego en su puño y cayo encima del enano. Todo el mundo se paro observando la escena. Wallace sujetaba al hombre del cuello y el puño ardiendo lo tenia a escasos cm de la cara. El enano se meaba encima suplicando entre balbuceos.

-Soy Wallace McGregor, El Gran Cuervo, brujo y cazador de monstruos...fuera de esta ciudad. Ahora.- Ordeno con su gran porte. El enano asintió cagado de miedo y sus hombres se lo llevaron junto con los heridos. El niño, liberado ya, corrió hacia su madre que lo abrazo con ansia, llorando. Wallace observó la escena mientras se calmaba. Seth miró a su padre y entro en la taberna dejando que la gente susurrara y todo el mundo volviera a su trabajo. La mujer agradeció al brujo lo que había echo y este negó pues era su deber.

Las primeras gotas cayeron en la plaza. Wallace se había mantenido fuera para calmarse pues las altas temperaturas de su cuerpo eran peligrosas. Su hijo lo observaba des de la ventana, jarra en mano mientras en la taberna contaban lo que había pasado. Wallace suspiró y miro hacia el cielo, mojándose el rostro.

-Maldita sea...
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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Lyemin el Lun Sep 28 2015, 17:45

La noche transcurría demasiado tranquila para el gusto de la vampira. Sin nadie que se metiese en lios, nadie que diese problemas, no podía atacar a personas inocentes, pero era su tercera noche sin sangre y debía encontrar por todos los medios alguien de quien alimentarse. Siguió paseando la mirada por la taberna, examinando a cada individuo mientras bebía tranquilamente de su jarra. Empezaba a perder la esperanza, y casi había decidido ir a otro lugar al que probar suerte, cuando una mujer con las manos llenas de sangre irrumpió en el local.

El que aquella mujer entrase de golpe, inundando el ambiente de aquel olor a sangre, o quizás ella lo percibía mas nítido por su hambre, no lo sabía, pero la alteró demasiado. Se tensó en el momento mientras sus pupilas se dilataban y clavaba sus ojos en las manos de la mujer. La fijación del momento, le impidió prestar atención a lo que se decía, pero pudo ver como los hombres de la mesa contigua se levantaban y acudían a la llamada de la mujer.

Al verlos levantarse y dirigirse a la salida, la vampiresa pudo observar el rostro del hombre que hasta ahora había permanecido de espaldas a ella. Aquel tuerto de pelo rojo, su sangre de olor a mago, no había duda de que era el herrero que la había ayudado tiempo atrás. Sus labios se torcieron en una media sonrisa mientras lo observaba irse, y a continuación, volvió a colocarse la capucha antes de recoger su daga y seguirlos hasta la entrada de la taberna.

Se quedó en el exterior junto a la puerta, observando y confundiéndose entre los curiosos que querían saber que pasaba. Pudo ver a los mercenarios, y ya se estaba relamiendo, tenía varios entre los que elegir, tenía su cena delante de ella, pero había demasiados testigos, y el herrero y el extraño mestizo que lo acompañaba acabaron con ellos demasiado rápido, ahuyentandolos lejos de la hambrienta joven. Frunció el ceño y gruñó por lo bajo malhumorada, y al ver como la multitud se dispersaba, decidió aguardar junto a la entrada de la taberna. Pasó a su lado el mestizo que acompañaba a Wallace, ahora despertaba la curiosidad de Lyemin, preguntándose quien era y que hacía reunido con el mago, en un antro como aquel, hablando en voz baja entre ellos. Si lo hubiese llegado a saber hubiese puesto mas atención a sus voces. Con un rápido vistazo lo examinó, pero eso no ayudó a disminuir su curiosidad, y a pesar de que el había entrado en la taberna, esta esperó a que el pelirrojo se quedase solo en el exterior.

Avanzó un poco conteniendo una maliciosa sonrisa aún protegida por su capa, hasta parar a un par de metros a sus espaldas. - Has ahuyentado a mi cena herrero - dijo con tono jocoso antes de retirarse la capucha para dejarse ver - Deberías invitarme a una jarra por lo menos, para compensármelo- dijo con tono orgulloso y fanfarrón mientras se estiraba sacando pecho. Era cierto que la mujer era alta, pero el tamaño de Wallace tenía algo de intimidante, no obstante, ella trataba de erguirse para salvar la notable diferencia de altura.

Su estómago aún la pedía alimentarse, pero aún quedaba mucho de noche, y sabía que si esos bandidos estaban por las calles de la ciudad, mas tarde podría darles caza. Además, el herrero parecía tener un imán para las peleas, recordó cuando estuvo a punto de pelearse con el bárbaro en su forja. El estúpido bárbaro al que algún día haría pagar...
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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Wallace Mcgregor el Jue Oct 08 2015, 15:12

Wallace sonrió lentamente al reconocer la voz de la vampiresa. recordó su rostro sin mirarla y se giro para observar que efectivamente era ella. La miro de arriba abajo y la saludo con un gesto cordial con la cabeza.

-Lyemin...es un placer volver a verte...-susurro mientras caminaba hacia la taberna. Se fijo que su hijo estaba mirándolos desde la ventana de la habitación que habían cogido y no puedo evitar imaginar que estaría pensando su bastardo.-...ven..es bueno ver a viejos amigos, un vino tal vez?- le ofreció entrando junto a ella.

En la taberna la gente no paraba de hablar sobre lo ocurrido, mirando al brujo de reojo y sobre todo a la vampiresa. Botella de vino en mano, el brujo llevo a la vampiresa hasta la habitación. Allí Seth estaba relajadamente sentado en el banco del ventanal, fumando lentamente de la pipa de su padre. Al entrar ellos, el mestizo miro fijamente a la vampiresa y esbozó una tenue sonrisa picara, muy como su padre.

-Lyemin, te presento a mi hijo Seth...-dijo entonces el brujo, sirviendo un poco de vino para dos. Seth la saludo con el mismo gesto de cabeza que su padre y siguió fumando.- siento haberte estropeado la cena muchacha.- se disculpó el brujo antes de probar el vino. Estaba amargo, levemente afrutado pero no resaltaba. Un vino barato al fin y al cabo. Wallace se sentó en uno de los sillones y con un simple gesto de la mano, bajo la intensidad del fuego en la chimenea. Por comodidad de su huésped vampiresa, era mejor que el fuego no fuera muy alto.-....cuéntame, que has echo todo este tiempo muchacha? -le preguntó entonces con una gran sonrisa mientras le daba la copa de vino.

Seth observaba a la muchacha detenidamente, memorizando cada gesto, cada rasgo. Le perturbara que le pareciera atractiva y apetecible. era un hombre al fin y al cabo y no de piedra. Suspiro casi inaudible y dejo la pipa a un lado mientras su padre seguía la conversación con la chica. Seth era demasiado curioso y mas cuando se trataba de una mujer.
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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Lyemin el Vie Oct 09 2015, 15:09

La joven exhibió una media sonrisa al ver que el mago aún la recordaba y ante el ofrecimiento. Se colocó la capucha antes de seguirle al interior de la taberna, y agradeció habérsela puesto, ya que el mago llamaba bastante la atención tras lo ocurrido, y parte de esa atención recaía en ella por acompañarle. No le gustaba aquello, lo siguió tensa a su habitación, dando gracias por alejarse de miradas indiscretas.

Al entrar, el extraño mestizo estaba sentado junto a la ventana fumando, no entendía que hacía el en la habitación de Wallace, pero el mago respondió a sus pensamientos aclarándolo todo. ¿Su hijo? La vampira se retiró la capucha mientras intercalaba miradas de duda entre ambos individuos. El tal Seth, tenía el porte y los gestos de su padre, pero poco mas les veía en común. Lyemin se mantuvo junto a la puerta, lejos del fuego, desde donde podía observar a ambos hombres. Le extrañaba pensar en el herrero como padre, cosa que hizo que un amago de sonrisa asomase en su rostro.

Cuando el mago bajó la intensidad del fuego, se sintió mas tranquila, desprendiéndose por completo de la capa con la que se ocultaba, dejándola sobre el sillón al que se acercó para tomar la copa que se le ofrecía. - No te preocupes por la cena, tengo aún toda la noche para cazarlos - Dijo mostrando sus colmillos en una maliciosa sonrisa mientras tomaba asiento. A pesar de que era consciente de que el herrero no tenía ningún problema con los de su raza, a su hijo no lo conocía de nada, por lo que de forma disimulada, solía vigilar su reacción por el rabillo del ojo.

Se acomodó en el sillón, hundiéndose en este al tiempo que cruzaba las piernas de forma femenina, y tras dar un trago de vino sin levantar la vista del mestizo, volvió a centrar su atención en el herrero para proseguir la conversación.

-Lo cierto es que no mucho, viajar y sobrevivir todo lo que me permiten - dijo con un amago de sonrisa al recordar los incidentes que solía tener cuando la descubrían, suspiró con aspecto cansado antes de proseguir - Por otro lado, para tu tranquilidad, diré que aún no he matado a ese enorme y estúpido bárbaro - dijo refiriéndose al altercado en el que este la había ayudado tiempo atrás - pero no descarto hacerlo algún día - su sonrisa se volvió oscura, antes de dar otro trago y suspirar, sería mejor no seguir la conversación por ese camino, por lo que trató de cambiar el tema.

- No sabía que fueses padre - dijo alzando las cejas curiosa con una maliciosa sonrisa cuando volvió su vista al hijo de Wallace - ¿Seguro que a tu hijo no le molesta que bebas con una de mi especie? Parece no quitarme la vista de encima, como si no se fiase - dijo con tono suspicaz al herrero a pesar de tener la vista fija en el mestizo - No muerdo - dijo dedicándole una pícara sonrisa en la que podían distinguirse sus finos y afilados colmillos- Al menos no sin motivo - dijo antes de dar otro trago a la amarga bebida de la taberna.

El hecho de que el joven la examinase de forma tan obvia la impedía relajarse con el herrero, no se sentía cómoda siendo observada, pero lejos de mostrarlo, su orgullo y fanfarronería se encargarían de ocultarlo.
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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

Mensaje  Sarez el Dom Nov 29 2015, 09:58

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Re: El Retorno del Cuervo.[Libre-Interpretativo]

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