Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Sáb Feb 06 2016, 10:04

Alanna pudo sentir, con las riendas del caballo aun entre los dedos, que el ambiente tranquilo que había logrado sentir momentos antes comenzaba a tensarse, a pesar de ser otoño, el calor subía por sus mejillas, y tuvo que tomar aire con fuerza sin acabar de entender que estaba sucediendo en ese instante,  

Parecía que la piel cosquilleaba en sus brazos y en su cuello, sentía que podría erizarsele el pelo de un momento a otro, y las expresiones del joven que tenía frente a ella no ayudaban a que pudiera volverse a calmar, definitivamente, cada vez que se encontraba con Paul, algo se removía en ella, algo salvaje y primitivo que debía esforzarse por controlar si no quería perder el control.

Por suerte, su ligera timidez, sobretodo para ciertos temas, le ayudaban a controlar su mente que, apesar de estar falta de claridad, más probablemente se quedaría estática que la haría actuar. El comportamiento de quien la acompañaba era provocativo, pero la Gata no sabía si lo hacía de modo premeditado o era su naturaleza, tal vez todos los vampiros tuvieran ese punto sensual, aunque si pensaba en otros conocidos de dicha raza, no podía decir que fuera el caso, quiza, simplemente, fuera que le gustaba el peligro.

Cuando le respondió que había problemas, Alanna no supo exactamente a que se refería, se había quedado estática, incapa de moverse, simplemente mirando al vampiro frente a ella, con un ligero sonrojo en las mejillas, casi invisible, con aire ensimismado. Titubeó un poco, sin saber que responder, y tragó saliva alejando un poco la mirada. No se le daban bien esas cosas.

La primera vez que se habían visto, era una chica inocente y timida, demasiado, que se había dejado llevar por la confianza que el vampiro le había inspirado al salvarla, la segunda vez, estaba desatada, furiosa, odiaba al mundo, lo odiaba todo tanto como en ese mismo momento, pero su ira era tan fría que no podía controlarla, y esa vez, esa tercera vez, era una chica diferente a las dos anteriores, sentía ira, odio y rabia, pero la tenía bajo control, sabía como usarla, y no se esparcía creando un aura negra sobre ella como tiempo atrás. Al menos, no lo hacía si no estaba frente a un enemigo.

Cuando ella apartó la mirada, sintió unos pasos acercarse a ella, de frente, y soltó las riendas del caballo alzando la cabeza. Tensandose al ver como Paul sacaba su espada y le acercaba el filo. ¿Iba a hacerle daño? ¿Cuanto lo conocía realmente? Aguantó la respiración mientras el filo se acercaba a ella, intentando no parecer alterada, y pronto notó el hierro sobre la ropa, cortando botón a botón su camisa.

Se abrió dejando a la vista la camiseta blanca de tirantes que cubría una venda que solía usar para, en parte, camuflar su pecho, se había acostumbrado a ello tras varios encuentros molestos en Lunargenta, cuando no era más que una aprendiz y todos la tomaban en broma por su aspecto, pensando que no podría hacer nada. Las mujeres no eran muy bien vistas como guardias de la ciudad, ni fuera, ni dentro de la guardia, por eso la chica pensaba que, cuanto menos rasgos femeninos mostrase, más en serio se la tomaría, aunque ciertamente, era dificil ocultar su pecho, e incluso con las vendas se notaba cierta grandaria.

Antes de poder bajar la cabeza, para ver el estado de la camisa, notó a Paul pegar su pecho con el de ella, extrañamente, era cálido, fue arrastrada a la pared y alzó la vista para mirar al chico, ¿como podía ser? ¿Acaso le latía el corazón? No podía ser, esa maldición que recaía sobre ellos, deberia impedirle ese tipo de cosas. Tragó saliva, nerviosa, el callejón junto a la puerta de la guardia no era muy transitado, y las profundas nuves de tormenta evitaban entrar, siquiera, la luz. Notó el aliento del hombre en la cara, y sus mejillas pasaron de un rosa suave a un profundo rojo vino.

Se mordió, erviosa, el labio inferior, y evitó una respiración trémula, estaban tan cerca que, con solo ponerse de puntillas, sus labios acabarían rozandose, pero, ¿era algo que debiera hacer? al fin y al cabo, sus otros dos encuentros habían sido... extraños, pero este, ¿qué debería hacer cuando era de ese modo? No tuvo tiempo de pensar, su cuerpo comenzó a actuar solo, y decidió elevarse sobre las puntas de sus pies, como si su boca buscase la de él.

Fue un mero instante de roce, cortó y rápido, interrumpido por una voz alterada que salía a la calle. El doctor que había tratado las heridas del vampiro salió alterado a la puerta, con los nervios a flor de piel y la respiración entrecortada por las prisas. Alanna, al saberse descubierta, bajó la cabeza avergonzada, aunque, por las palabras nerviosas del hombre, poco le importó lo que fuera que estuvieran haciendo tan juntos y con la camisa rota. Su voz nerviosa les instó a actuar.

- Hay problemas. En la plaza del centro de la ciudad, varios guardias están heridos y otros tantos civiles.- Dijo con nervios.

- Ah... si, yo... voy.- Comentó intentando resuperarse al instante de esa electricidad que había sentido instantes antes.Subió a Juvia y tendió la mano a Paul.- Vamos, sube.- invitó a que se montase detrás. Aun algo avergonzada, con las mejillas teñidas de color y los ojos brillantes.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Dom Feb 07 2016, 10:59

¿Y ahora qué hacemos?.-Susurró el rubio, levantándose lentamente hasta comprobar que sus músculos estaban bien acomodados, juntos y sosteniendo el hueso para mantenerlo recto, así no se tuerce por si hay alguna especie de movimiento brusco. Máyic simplemente apretó su propia mano, logrando que una poderosa aura de poder inicie desde sus dedos, viajando rápidamente por las venas de su muñeca, antebrazo y finalmente hombro, oscureciéndose por la cantidad de Nigromancia que puede emanar. Giró su cabeza y lo observó, pero no pronunció ninguna palabra, sólo levantó los deltoides, en signo de desconocimiento. El dúo no tenía ni la menor idea de dónde se encontraba su jefe, así que no podían volver a Sacrestic Ville sin conocer el rumbo del colmilludo.

La lluvia terminó de humedecerle toda la barba, al punto que las gotas del recurrente diluvio se abrían paso entre los rizados vellos del anciano. Andy, por otro lado, se colocó las garras al notar que la neblina también apareció, con intención de congelar los ya álgidos cuerpos. El suelo recibió un leve temblor, como si algún poderoso tipo hubiese pisado éste, similar a que viniese desde el cielo para aterrizar en el terreno Baslodiano. El brujo apenas se alarmó y estiró una palma, tratando de detectar al hombre que llegaba, saber cómo era, usar las almas perecidas para saber más sobre la nueva alma que estaba habitando en la misma calle que ellos. ¿A caso era un signo para preocuparse?. -¿Qué fue eso?.-Preguntó el muchacho, acomodando sus armas por si era necesario defenderse. El presentimiento que emanaba la escena no era reconfortante, menos porque la silueta se acercaba paulatinamente, atravesando la niebla que se apoderaba de todo el aire, cada viento que producía la naturaleza.

-Mala decisión. ¿No os han dicho que ponerse en guardia es el peor error?.-Respondió el misterioso hombre que seguía acercándose. El barbudo no resistió y apretó sus nudillos, liberando todo el poder que la magia podía regalarle. Después, toda la dirigió hasta el ser que seguía dando pasos hacia adelante, pero de alguna manera, no era capaz de detenerse. Las reacciones de los dos fue de impresión, porque extrañamente el montón de demonios malignos que rodeaban al humano no le afectaban. -Tanta debilidad es cómica.-Desenvainó su filosa espada, una tan peligrosa que al ondearla, pudo apartar la mayoría de borrosidad. Se abrieron como dos puertas y tuvieron que revelar la identidad del tal señor.

-H...Hon...-Se le acabó el aire. Le faltaron unos segundos para desmayarse. El diluvio, el frío, los gritos de las personas, todo se juntaba para que la escena de Hon fuera tenebrosa, espeluznante, justo como cualquier oyente imaginaría a un verdadero antagonista. El jefe del grupo de humanos, un infame morocho por haber derrotado a Paul, haberlo hecho sufrir, haber fomentado un poco de temor al chupasangre.

___________________________________

La sofocación me estaba matando. El collar con el copo de nieve parece que pronto se derretiría. Mis uñas se paseaban por el muro detrás de la dama, incluso podría decir que escribía su nombre a ciegas. Los hilos de saliva que creaba mis labios estaban a punto de compartirse con los de ella. El primer y último lazo que se crearía entre Alanna y yo sería un grueso cúmulo de babas, algo perfecto y reluciente. Llevé mi mentón hasta que dio contra el de la muchacha. Pudo haber ocurrido, pudimos haber terminado en el acto más salvaje que cualquier pervertido podría pensar.

Tragué su exhalación, la suficiente para llenar mis pulmones del deseo que en sí ya no lograba contener. Mi mano se posicionó en su cintura, con la intención de pegarla más contra mí cuerpo.

El hombre que me atendió apareció de golpe, acabando el pequeño instante de seducción. Nos contó sobre un asesino que estaba causando estragos, quizá se trataba de Yun u otro desquiciado. Recordé que Andy, Máyic y Talia se encontraban transitando por la zona, por lo que también tiene sentido que ellos hayan sido, o probablemente, el trío haya sido herido. Cualquier suposición podía ser real.

La rubia se alistó, subiéndose a Juvia. Tomé su mano para subir junto a la señorita y dirigirnos al punto central. Sonreí ante sus expresiones, al parecer no olvidaría lo que sucedió en aquel lugar, donde casi fuimos consumidos por el fuego.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Dom Feb 07 2016, 12:43

Sintió el tirón del chico en su brazo al subir tras ella al caballo, y suspiró nerviosa, tragando con fuerza y un ligero sonrojo al notar aun la cercanía del chico, Apartó su melena hacia un lado para que, con la velocidad, no azotase o hiciera cosquillas en el rostro del chico dejando a la vista uno de los lados de su cuello e hizo ponerse en marcha a Juvia.

No sabía muy bien hacia donde ir, no conocía esa ciudad y su sentido de la horientación seguía siendo tan pésimo como siempre, solo se manejaba por Lunargenta y porque había crecido allí, si no tenía un camino y unas indicaciones claras, se perdía totalmente, afortunadamente no estaban muy lejos del centro de la ciudad, y la gente que corría asustada marcaba el camino que debían seguir.

Azuzó a Juvia para que se dirigiera al trote en dirección contraria a la que corría la gente, el trote del caballo los llevó, tras esquivar a varios transeuntes, a un callejón que guiaba al centro de todo, donde se encontraba una inmensa plaza redonda con una fuente redonda de marmol blanco en el centro. La visión de los cuerpos ensangrentados en el suelo la hizo olvidar todo lo sucedido anteriormente en el otro callejón.

Tres cuerpos se desangraban en el suelo de la plaza ya vacía,  manchando la tierra de rojo, un rojo oscuro que era tragado por la arena. Bajó de su montura sacando su daga, observando a su alrededor mientras un trueno sonaba en el cielo haciendola estremecer. Seguía odiando las tormentas.

Se acerco notando e crujir de la tierra bajo sus botas, a cada uno de los cuerpos, le habían cortado el cuello y las muñecas, apartó la mirada de ese espectáculo, demasiado grotesco, y se levanto a sabiendas de que ya no había vida en esos ojos, respiró hondo y el aroma a hierro le llegó a la nariz.

Se levantó y tampó su nariz con la manga, el horrible aroma a sangre que cubría el lugar empezaba a volverse insoportable aun a pesar de la fina lluvia que comenzaba a caer sobre ellos limpiando la tierra. Incluso la fuente, de balnco puro, estaba ahora cubierta de un ligero color borgoña, y el agua, clara como debería ser, de un rosa profundo por el cuerpo que se encontraba semirumergido en ella.

- Esto es... una masacre- dijo en un susurro apenas audible mirando las marcas en el marmol blanco.

Todas las heridas habían sido provocadas por una daga, eso estaba claro, una espada no era tan certera a la hora de los cortes, ni podía usarse tal fuerza en una recta. las huellas que pudiera haber estaban perdidas, había demasiadas pisadas como para distinguir alguna que fuera más importante que otra.

Suspiró nerviosa, y miró a su alrededor, esperando encontrar algo o a alguien que pudiera serle de ayuda, no tuvo que esperar mucho hasta localizar, no muy lejos, a una mujer de sonrisa oscura, con las manos manchadas de sangre semioculta por una capa, que se acercaba bajo la tenue lluvia.

Alanna, con el pelo y la ropa ya humedos, alzó la mirada y se puso en guardia nerviosa, algo preocupada por si tanta sangre afectaba a Paul y, en lugar de enfrentarse a un rival, necesitaba, además, huir de la se de sangre del vampiro. Tragó saliva nerviosa, daba la impresión de que era hora de empezar la fiesta.
***************************************************
Off: puedes narrar lo que quieras con la npj, tienes libertad para ello n.n aunque es una nivel 5, más o menos, (o eso calculo yo xD) así que no podremos matarla facilmente .3.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Lun Feb 08 2016, 01:30

El animal se movía con la velocidad que podía brindar. Podía decirse que nos adentrábamos en el peligro, al menos por primera en tal lugar como Baslodia, libre de régimen y abierta a cualquier delito. ¿Acaso era por el presupuesto que recibía la pequeña villa exportadora de vidrios?. Hombres musculosos salían despavoridos a sus hogares, al igual que conocidos guerreros de Lunargenta, que gracias a sus recurrentes rostros tan exhibidos delante de mucha gente, no olvidaba sus rasgos físicos. Sentí una especie de vacío en mi estómago, y no era por el simple hecho de que alguien verdaderamente poderoso se encontraba esperándonos en el centro de la ciudad, si no que más bien habían pasado años desde el día que ubiqué a Hon y tuve una lucha sangrienta. Recordaba esa sensación de ansias, de incertidumbre, era como si la inmortalidad que caracterizaba a los vampiros fuera a perecer. -Es un trabajo bastante arriesgado, Alanna.-Dije mientras me encargaba de analizar la situación. Todos se encargaban de mantener sus vidas por medio de su agilidad, escapando de la amenaza. El caballo seguía avanzando hasta que llegamos a la plaza.

Allí se detuvieron. Yo, sin más preámbulo, pegué un salto y caí de pie. Me encargué de revisar la zona. El piso estaba lleno de sangre, cuerpos y tripas desprendidas. Desenvainé mi espada en modo de defensa, revisando lentamente y tratando de ignorar el delicioso olor que emanaba el lugar. Mis colmillos aumentaron su tamaño, ahora el filo casi chocaba con el de abajo, recreando un sonido ensordecedor. Mis pupilas se encogieron, y alrededor del ojo se tiñó de carmesí. Tragué saliva, quizá dos montones de ésta, incluso tres y media. Era necesario calmarme, o terminaría mordiendo cuellos y absorbiendo cada difunto. Sacudí mi cabeza por enésima, era necesario.

Aprecié una figura desde la lejanía. Era de una muchacha, con una sonrisa tan típica a la mía, esa digna de los psicópatas, de los amantes a descuartizar humanos de todas las maneras posibles. -Buenas carnes.-Susurré con sarcasmo, haciendo referencia al montón de muslos perecederos, provenientes de seres terrenales. La paz desaparecía, y mi garganta se secaba por cada minuto que sucedía. La sed me dominaba, era el mejor momento para beber. -¿También te cortaste la lengua?, habla.-Mis entrañas rugían como un lobo en el anochecer. La dama se transportó justo al frente mío. Nos examinamos con quietud, sin hablar, sólo en un combate por quién mantiene una expresión más siniestra. Enterré mi espada hasta el fondo de su costado, con la intención de matarla y poderme tragar toda su garganta, es más, bruñir con los dientes para que los huesos posicionados en la zona quedaran relucientes. -Lo siento...-Para rematar, estrellé mi frente con la de ella.

La mujer simplemente dio unos pasos a atrás, derramando líquido rojizo pero sin ningún quejido, sólo con la misma cara divertida. Levanté mi ceja en modo desconcertante. ¿Por qué no gritó?, ¿Por qué no se quejó?. Sin más preámbulo, volvió a juntar su nariz contra la mía. -Hazlo de nuevo, sanguijuela...-Volví a intentarlo ante su manifestación, pero inmovilizó mi brazo, enterrando su daga en el codo, tallando sus iniciales en el hueso de éste. Solté un alarido, aunque lo resistí. La empujé con los hombros.

-¿Qué diablos eres?.-.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Lun Feb 08 2016, 18:20

La joven a penas pudo reaccionar al ver los sucesos, de un momento a otro, Paul, a su lado, se situaba frente a ella para enfrentar a la joven que cubría su rostro con la capucha negra. Su sonrisa de loca, que se habia estado acercando con lentitud, de repente apareció frente al vampiro.

Paul, a ojos de la Gata, estaba comportandose de forma extraña, los colmillos se le habían alargado, claramente estaba sediendo, y situación una extraña agresividad parecía hacer vibrar sus músculos. Alanna tragó saliva, cuando un vampiro se ponía de ese modo, es que la situación era más peligrosa de lo que nadie suponía en un principio.

La mujer con sonrisa de loca pareció decidir su victima, y corrió hasta situarse frente a Paul con una velocidad que superaba la de la propia Alanna, que no podía considerarse precisamente lenta. No obstante, el vampiro, que tampoco era precisamente lento, pronto atravesó el vientre de la asesina haciendola sangrar. Pero la mujer ni se inmutó al sentir el filo sobre su piel, atravesandola casi de lado a lado. Al contrario, parecio disfrutar de ello.

Alanna tragó saliva, nerviosa, pero pensando que era mera chulería, pues esa estocada era dificil de resistir, nadie normal sobreviviría a ella, o eso pensaba Alanna, totalmente equivocada. Sádica como solo una persona irracional podía serlo, la chica tomó su daga y la clavó en el codo del vampiro, dando la impresión de estar escribiendo algo. El alarido de dolor de Paul, hizo actuar a Alanna, que, con toda la fuerza que le permitían sus piernas, empujó lejos a la asesina herida.

La risa de la joven se escuchó por la plaza, mientras se tocaba el vientre, sangrante como un rio, poco le debía quedar ya, y parecía dispuesta a llevarse a alguien con ella. Sin embargo, Alanna no estaba dispuesta a permitir más muertes, ni a morir ella, tomó sus propias dagas con fuerza, y, aprovechando que la enorme herida que le había provocado Paul a la joven la había vuelto lenta, corrió con rapidez y, con una puntería certera, apuñaló a la joven en el pecho, notando como esu rival le clavaba un cuchillo, sin fuerza a penas, en el brazo.

Retiró el filo con un sonido metálico, sin disculparse siquiera, escuchando, en su oido, la risa de la muchacha, que, sin tempor alguno en sus ojos, mandaba una amenaza clara, había más igual de poderosos que ella, o incluso más, y no descansarían hasta acabar con quienes la habían matado.

Cuando el cuerpo calló al suelo, inerte y ya sin sangre a penas, Alanna se retiró y, sin pensarlo a penas, acudió junto al vampiro, preocupada por su estado, posiblemente no fuera la mejor de las ideas, un vampiro herido y rodeado de sangre, no era la mejor compañía para una humana como ella, pero qué más podía hacer si no. Al fin y al cabo, no le habrían herido si ella no lo hubiera invitado a acudir a la plaza.

- Paul, ¿estás bien?- Le pregúntó algo alterada.

Bien, ¿cómo iba a estar bien? ¿es que era tonta? acababan de herirse, y le habían llegado a tocar el hueso, era imposible que estuviera bien. Mientras la lluvia caía, ya con más fuerza, llevandose la sangre que la cubría, que, por suerte, no era propia, excepto por un fino hilo procedente del brazo derecho, se quitó la camisa rota y la usó para atarla en el codo del vampiro, ansiosa. No tenía idea alguna de curar heridas, y menos de vampiro, no sabía si necesitaba sangre, un brebaje o simplemente un torniquete.

Apartó su pelo humedo hacia un lado, aun nerviosa, sin saber como actuar, Juvia esperaba paciente no muy lejos, esperando la orden para acercarse. Alanna, miraba a su alrededor a la espera de alguien que pudiera ayudarla, aunque dificilmente encontraría a nadie cerca. Su propia herida seguía sangrando, escocía, pero no era nada comparable a lo que le había sucedido al vampiro, y su ropa comenzaba a pegarsele al cuerpo a causa de la lluvia torrencial en la que se había convertido la fina llovizna de momentos antes.

- ¿Qué puede hace para ayudarte?- le preguntó nerviosa, dispuesta a ayudar como pudiera.
Alanna Delteria
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Mar Feb 16 2016, 08:30

Respiraba hondo. Era lo único que podía hacer ante la sorpresa de mi contrincante, que además de poderosa, era una psicópata. Podría disfrutar de aquella lucha, pero la situación alrededor mía no era favorable, teniendo en cuenta que cada inhalación me mataba por dentro. Los rugidos de mi estómago se hacían imposibles de omitir conforme pasaba el tiempo, incluso los oía mi enemiga, quien se encontraba justamente en frente mío, sonriéndome con el mismo descaro que yo lo haría. Sostenía la espada con fuerza, es más, la movía de lado a lado, como si deseara enterrarla en ella. Preparé mi garganta para pronunciar algo, pero de repente ésta fue cortada por las intuiciones de la señorita que pensaba matarme. -Ese comportamiento...-Murmuró la dama, analizándome. Yo sabía perfectamente que estaba pendiente de mí, porque cada desviamiento de mis ojos era algo posible de deducir. -Condenado al anochecer, esclavo de beber sangre, depredador elegante...-Me describió en un instante, para después, caminar libremente por la plaza, pisando cuerpos y terminando de matar a los que aún emanaban fragmentos de vida. -Esa actitud, esa forma de ver el líquido regado entre nosotros... ¿Crees que no me daría cuenta, imbécil?.-Con su daga, recogió un coágulo y lo acercó a su propio rostro, amagando de la manera que parecía bebérselo.

Intenté ignorarla, pero no pude, la provocación me controlaba de pies a cabeza. Cada diente crecía rápido, se estrellaban entre sí, crujían por morder. El color azulado de mis ojos se transformaba en uno vinotino. Pegué la penúltima exhalada, y con velocidad la embestí, tratando de arrancarle los dedos. Ella no se molestó en moverse, aunque no tardó en agarrarme del traje y lanzarme contra la rotonda que se ubicaba justo en la mitad. El golpe me dejó confundido, pero rápidamente recordé el deseo de sentir ese elixir que me revive cada vez que lo pruebo. No tardé en levantarme, empuñando mis manos. Antes de mi segundo ataque, apareció Alanna, preguntándome si me encontraba bien. La observé con el rabillo del ojo, pero no fui capaz de dedicar alguna expresión coqueta. -Estoy bien, sólo... Son tonterías.-Murmuré más para convencerme a si mismo.

Rememoré mi primer conversión al vampirismo. Esa vez en que noté mi dependencia al dolor humano. Fue difícil al principio, pero bebiendo por alrededor de un siglo, conociendo que cada día tendría que probarla, al menos una pizca era suficiente. El color pálido de mi piel parecía desaparecer, pero a un color más blanco. Los músculos se endurecían al igual que los huesos, que algunas veces sobresalían. La señorita soltó una carcajada y lanzó una de sus dagas a mi dirección. Escuché el silbido de ésta, así que me escabullí por la rotonda hasta quedar fuera de su alcance. La rubia ofreció regalarme un poco de su sangre. No oí con claridad, así que no le regalé una respuesta. El interés de mi especie se apoderaba de mí. La ansía no me dejaba otra opción.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Dom Feb 21 2016, 20:14

A Alanna le daba la impresión de que Paul estaba controlandose para no ponerse a lamer el suelo en busca de algo de sangre, lo que estaba caro era que no podía seguir allí, en medio de esa masacre, para un vampiro eso debía ser una situación de autocontrol como ninguna otra, no por nada cuando algúno se volvía loco la guardia usaba sangre de cerdo meclada con algunas gotas de sangre humana para atraerlos.

Y funcionaba bien, si eso pasaba con sangre de animal, con el reguero de sangre humana que había allí, el chico debía estar esforzandose mucho. Con ceño fruncido y mordiendose el labio de abajo, intentó alzarlo tomando parte de su peso y silvó llamando a Juvia que se acercó y se agachó por orden suya para poder cargar con el vampiro.

- Es posible que me lleve un puñetazo en la cara por llevarte en este esado.- dijo Alanna relfexionando en voz alta.- Pero no se como ayudarte, así que vamos a buscar a tus amigos, aunque me odiarán por llevarte en este estado.- Dijo con una media sonrisa sabiendo que, probablemente, no estaba lejos de la realidad.

Miró nuevamente el desastre que había en la plaza, debía avisar a alguien cuanto antes para que fuese a limpiar eso, la gente debía enterrar a sus familiares y olvidar lo antes posible el terror que eso había desatado, no podían dejar que algo así afectase al normal funcionamiento de la ciudad, aunque ponía la mano en el fuego que, durante varios meses, habría quien no se atrevería a poner un pie allí, y otros muchos que pondrían flores o velas para recordar a los caidos.

Miró fijamente hacia el callejón, y escuchó unas pisadas metálicas. un grupo de cuatro guardias se adentró en la plaza, y se acercaron con prisas a pedir explicaciones de mala manera, haciendo que Alanna frunciera el ceño de forma más profunda, No podia creerse que tuvieran la desfachatez de exigir explicaciones cuando no habían estado allí para hacer su propio trabajo. Si pudiera, les daría un bofetón a cada uno.

Con un suspiro intentando controlarse, intentó ordenar sus ideas para explicarlo todo sin sonar demasiado cortante o borde, aunque no lo consiguió, no se acercó siquiera remotamente a ser educada, pero, al fin y al cabo, estaba exasperada, no podía aguantar más a los incompetentes que llegaban cuando ya no se les necesitaba y, para colmo, exigían saberlo todo sin un remoto signo de vergüenza por no haber estado presentes para ayudar.

- Mire.... intento de guardia.- dijo ya cansada.- primero no es quien para venir exigiendo cuando no ha hecho nada, segundo, es capaz de ver pos si mismo que ha pasado, han matado a gente, pero no se preocupe, mientras usted y sus amigos estaban por ahí escondiendose y llorando como bebés, mi amigo y yo nos hemos encargado de detener al culpable y, tercero, ahora es cuando, al menos, van a mover el culo para limpiar esto y buscar a los familiares de las víctimas.- Dijo antes de darse la vuelta, tomar las riendas de Juvia e irse dejandolos con palabras sin pronunciar en los labios.- Bien, busquemos a tus amigos.- suspiró con cansancio, ya estaba nerviosa por la pelea, pero esos tipos la habían puesto de mal humos.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Mar Mar 01 2016, 09:14

Seguía con mis manos empuñadas, a pesar de que el combate estaba prácticamente perdido. El dolor de mi cuerpo no se comparaba con el deseo de beber sangre. Sabía que si me encargaba de avanzar y atacar de la misma manera, sin pensar en alguna estrategia para luchar, prácticamente terminaría muriendo. Mis dedos lentamente se quedaban paralizados, al igual que mi cuerpo también perdía el movimiento, como si estuviese congelándome. La contrincante, a bastantes metros, me observaba con una sonrisa exageradamente grande. Quería abalanzarme contra su cuerpo, pero de repente los huesos de mi cuerpo empezaron a fallar, al punto que coloqué mi rodilla en el suelo, aún captando los movimientos de la enemiga. Pronto me desmayaría, o es más, moriría si no me encargaba de beber algo, así sea un poco de ese anhelado líquido carmesí. De repente sentí que alguien se acercaba, a lo que simplemente ignoré. ¿Quién sería además de los soldados o la chica rubia?. No me rendí, y aunque traté varias veces recuperar mi postura, los músculos se desgarraban debido a la debilidad.

La dama se acercó con la intención de ayudarme, a pesar de que desee lo contrario. Intenté mantenerme inmóvil para no descargar mi peso en ella, si no resistirlo y no incomodarla. Finalmente terminé arriba del animal, quedándome aferrado a su lomo. Por otro lado, la chica hizo unos comentarios, diciendo que se ganaría un gran problema con mis secuaces. Solté una especie de risa, una sin tanta energía. -No es tu culpa, hablaré con ellos...-Mi rostro se recostó en su hombro, sólo para aliviar la carga del cuello, y en parte, del pecho. Sin querer, inhalé su olor... Dulce y provocativo, como siempre lo ha sido, desde la primera vez que la encontré. Los colmillos volvieron a endurecerse, al igual que mi boca se humedeció exageradamente, saliendo pequeñas gotas de saliva, que caían de modo descarado por su sedosa piel. El sentido auditivo se desconectó por un momento, sin embargo sabía lo que sucedía, como por ejemplo, la acalorada discusión de la muchacha con los guardias.

Abrí mi boca y los dientes rozaron el cuello de ella. Podía notar la sangre fluir por sus venas, incluso era lo único que oía. Alanna hizo una declaración, la misma que no escuché pese a mi estado actual. -Corres peligro, Alanna...-Susurré antes de morderla, ni siquiera había extendido las comisuras hasta el límite. -Golpea mi sien, Alanna...-Dije, colocando los colmillos justo al lado de la garganta.

-¡Hazlo!.-Vociferé, conociéndome a mí mismo. Pronto perdería la cordura y empezaría alimentarme de lo que haya a mi alrededor. No había otra opción válida.
_______________________________________

Mientras tanto - Calles de Baslodia

-Sí, soy el verdadero Hon.-Pronunció de manera sarcástica. Después, dio varios pasos hacia adelante, haciéndose en frente del brujo. -¿Me extrañabas, anciano?.-Se acercó al rostro de él, y luego mostró una sonrisa repugnante. Máyic, frente a ésto, no hizo nada, sólo siguió con su boca cerrada y con el mentón en alto.

Andy observaba la escena con sus brazos cruzados, pero notablemente preocupado por la presencia del tipo en aquella ciudad tan liberal. No era nada nuevo que probablemente era permitido asesinar a alguien. -Máyic, ¿por qué no lo asesinas?, ¿acaso no eres nigromante?.-Habló el rubio con su ceño fruncido, observando al enemigo, que con plena tranquilidad, danzaba delante de los ojos del dúo.

-Es bastante veloz. Para invocar un hechizo, debo extender mis manos. Seguramente él las cortaría antes de que intentase algo.-Se resignó el barbudo, ahora cabizbajo. Una poderosa brisa pasó justo en la mitad de los tres, casi creándose un ciclón. Hon solamente giró su cuerpo y le dio la espalda a los dos. -Me encanta tu inteligencia, abuelo.-Sacudió su espada de izquierda a derecha. -Ojalá todos fuesen como tú.-Con cierta burla, observó fijamente al muchacho de cabellos amarillentos.

-Hijo de p...-

-No. Te está provocando.-El mago atravesó su brazo en el camino de su compañero, quien estaba a punto de iniciar una batalla. -No sería agradable que te asesinen, y para más colmo, éste idiota.-Con sus sabias frases, no tardó en relajar a su aliado.

-Bueno, deberíamos posponer nuestras amigables presentaciones, e ir al grano.-Volvió con sus comentarios irónicos. Hon, fingió aclarar su garganta y volver a dar la cara al dúo. -¿Dónde está Paul.?-La felicidad se terminaría, y a cambio de ello, aparecería la tensión entre el trío.

-Han matado a tres de mis guardianes... El cuarto, está combatiendo ahora mismo con Talia.-Las venas de su frente empezaron a hincharse, al punto que se denotaban con facilidad. -Y yo simplemente podría igualar ese número... Ya sabes, os mato y... Ayudo a mi amigo con la pulgosa esa.-Indirectamente, el de cabello morocho exigiría una respuesta, dejando la posibilidad de "asesinar" como la consecuencia general.




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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Mar Mar 01 2016, 17:48

Subida al caballo, Alanna notó la ligera risa de Paul ante su comentario y el peso de la cabeza del chico en su hombro mientras, tras la discusión con los guardias, comenzaba a abanzar por las callejuelas del lugar, que se empapaban con el agua. Sentía su ropa pesada, posiblemete acabaría pillando un resfriado. Pero le daba igual, lo que más le urgía era alejar al vampiro de la zona ensangrentada.

Hizo avanzar con rapidez al caballo, hasta que notó que, con la debilidad que parecía estar tomando poder en el vampiro, este podría caerse al suelo. Frenó al caballo poco a poco, logrando que caminase despacio, y giró un poco su cabeza para mirar al vampiro que sostenía su cabeza en su cuello, estaba tan pálido que, si no fuera porque no era posible, la guardia habría pensado que el chico tenía fiebre y que las gotas de agua de lluvia que resvalaban por su pelo no eran si no sudor provocado por esta, pero sabía que eso no podía ser.

Mientras Juvia se detenía, nerviosa por un trueno, que hizo estremecer también a la amazona, respiró hondo, cansada, debía pensar, dónde debían estar los compañeros de Paul, ellos sabrían que hacer, ella no sabía tratar con un vampiro en ese estado si no era con la fuerza bruta, y no quería herir a ese vampiro en particular, al fin y al cabo, él se encontraba así por querer ayudarla.

Mientras los engranajes de su cabeza intentaban hacer funcionar su lógica para sacar aunque fuera una minima suposición aceptable de dónde debían encontrarse la mujer que parecía ir siempre desnuda y los otros dos hombres que solían acompañarlo, escuchó un murmullo bajo mientras un líquido cálido y unos ligeros pinchazos, que aun no traspasaban la piel se cernían sobre su cuello. Los ojos de la guarda se abrieron asustados y escuchó la petición de Paul. Quería que lo golpeara, no iba a hacer eso.

Girandose con la rapidez que había ido adquiriendo, se giró y logró bajarse del caballo arrastrando a Paul con ella, tirandolo a la calzada empapada de la estrecha calle en la que se encontraban, quedando sobre él, sosteniendole los brazos, estendidos en forma de cruz a los lados mientras ella se sentaba sobre su vientre.

- Paul, controlate, ya no estamos cerca de la sangre.- pidió mientras notaba las gotas de lluvia, cada vez más fuertes, caer sobre ellos.- Calmate, encontraremos el hospital, deben tener sangre almacenada, no lo se, pero manten la compostura.- casi ordenó más que pidió, intentando que siguiera el lado más racional del chico.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Miér Mar 02 2016, 04:07

Mientras tanto - Alrededores de Baslodia

-Hasta que te detuviste, cobarde...-Susurró la dama, con sus brazos cruzados y los nudillos completamente tensados ante la presencia del famoso indio. Éste no fue capaz de decir algo, sólo seguía con sus ojos perdidos entre la naturaleza, cubriendo su frente con un pañuelo de animal. Sus ojos rasgados se asemejaban a los de ella, sólo que éste hombre poseía una piel morena, mucho más oscura que la de la chica. Aquel hombre soltó un suspiro, sacudiendo los árboles y logrando que las hojas asciendan hasta rodear su cuerpo. Las pupilas parecían brillar, pero no era así, solamente cambiaron su color a un verde claro. La luna comenzaba a aparecer, y a pesar de la poderosa lluvia, sus azulados rayos alcanzaban a iluminar el pavimento. Todo era humedad, nada estaba seco, ni siquiera las gargantas de los luchadores.

-Cayó en mi trampa, señorita.-Extendió su mano y con una concentración sobrenatural, empezó a aumentar el tamaño de las plantas que habían alrededor. Talia alcanzó a notar la inestabilidad de los objetos, entonces intentó alejarse de la zona forestal, pero lamentablemente sus pies quedaron aferrados al suelo, todo gracias al pastizal que sostenía sus tobillos. -Mierda... No eres un humano.-Se esforzó bastante por zafarse, pero la energía de Yun superaba cualquier intención.

El tipo, por otro lado, sacudió su cabellera, notando que su pañuelo cayó el suelo, mostrando sus orejas puntiagudas. Acto seguido, la muchacha frunció el ceño, y luego volvió a pegar uno de sus típicos rugidos al aire. -¡Graaawr!... ¡¿Acaso no era un maldito grupo de humanos?!.-Las uñas le crecieron velozmente. La piel también se transformaba en un montón de pelaje, el que sería suficiente para cubrir las cicatrices de guerra que ha tenido. Luego, con un garrazo destrozó las ramas que le prohibían el desplazamiento. Ahora su conversión a licántropa era más fuerte.

Yun se sorprendió ante la brusquedad de su enemiga. Sin más preámbulo, mantuvo la calma y extendió sus manos sin molestarse en trasladarse de lugar. -Estate! Krysser de ditt hjerte.-De repente las raíces de cada árbol se estiraron con el propósito de atravesar su corazón. Ella, con su poderosa mandíbula, agarró aquellas amenazas y se las tragó completamente. El nativo no tuvo más opción que desenvainar su lanza y ensartar sus riñones. Talia saltó de tronco en tronco, desplazándose rápidamente, hasta que lo confundió y en el momento en que el indio se decidió a atacar, terminó enterrando el filo de su arma contra la madera.

Enseguida, la mamífera se posicionó detrás del contrincante, para clavar sus garras muy dentro de la espalda, rasgando los músculos en tres lados. Obviamente, el indiano pegaría un alarido de dolor y giraría su cabeza, pero ésta sería rápidamente mordida por la fina punta de sus dientes. No tendría problemas en arrancarle la garganta. Así que lo hizo, ejecutó un agresivo movimiento hacia atrás. y sin pensarlo dos veces, masticó la manzana de adán hasta que los huesos perdieron la sustancia jugosa. Escupió éstos.

La batalla había terminado.

_________________________________________________________

Mientras tanto - Calles de Baslodia

-No sabemos de él. Hace meses que rompimos nuestra alianza.-Mintió el brujo con determinación, esperando que Hon le creyese sus palabras. Probablemente lo haría, dado que él mismo conocía la tensión entre los miembros, incluyendo el comportamiento de Talia... Ya se sabe, completamente salvaje y rebelde. Andy no tendría otra opción que ignorar al dúo y tratar de observar a otra dirección, sin intentar entrometerse. Las miradas volvieron a cruzarse entre el mago junto con aquel tenebroso humano.

La neblina apareció para empeorar las cosas, además, la noche también era acompañaba por el denso color azulado que la naturaleza brindaba. La situación tarde o temprano terminaría en acero y chispas, pero la cortesía del morocho haría que se calmara el acto. -Ya veo... Así que, dejaré una petición para ustedes.-Murmuró el joven, serio y algo incómodo ante la actitud cordial de éstos. -Dejaremos de mentirnos y todo saldrá a la perfección.-Pretendió estrechar la mano con el barbudo, así todo finalizaría prácticamente bien. -´Tú, Andy, Talia y Paul no correrán peligro. ¿Sí?.-Manifestaría por último, luego de regalarle a Máyic un buen apretón. Éste tragaría saliva de forma discreta, aunque aún mantenía su facción incrédula ante lo que él estaba diciendo. ¿Por qué querría detener algo, luego de haber tantas muertes involucradas?.

-¿A... A qué se debe ese drástico cambio de opinión?.-Tartamudeó, prolongando las expresiones faciales cómodas, que por supuesto, eran una completa falsedad.

-Me han ahorrado trabajo sucio, muchachos.-Volvió con sus divertidos hechos. -Tenía que pagarles mil aeros por el apoyo que me han brindado durante una década. No tengo dinero.-Lentamente fue desapareciendo entre la neblina, quedando solamente su silueta, así como el primer momento en que emergió. Todo era un milagro, la guerra entre los dos bandos habría acabado, ahora sólo se trataba de contarle la historia a su jefe. Si Paul no se exhibía en aquellas circunstancias, la paz volvería a reinar.

De repente, aconteció lo inesperado... Alanna se hizo presente junto el vampiro a rastras.

-Maldición.-

-¡Joder!.-

-¿Uhm?...-Hon voltearía su rostro y allí vería a su eterno rival... -Paul...-
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Jue Mar 03 2016, 21:36

Alanna pensaba que con su movimiento podría retenerlo, podría evitar que se volviera loco, pero cuando, con una fuerza que la chica no esperaba, la fue a tumbar, dispuesto a morderle la yugular, Alanna no se lo pensó dos veces, tomó una daga de su pierna mientras forcejeaban y, con un golpe sordo en la nuca, lo hizo desmayarse.

Cansada por el forcejeo, notó caer sobre ella el peso muerto, respirando con dificultad. Con cuidado, salió de debajo del vampiro sormido, notando la espalda embarrada, y mientras la lluvía los seguía empapando, se arrodilló frente al vampiro dormido, y comprobó no haberse excedido con el golpe. Por suerte no le había hecho nada grave, solo dormirlo.

Mientras el chisporroteo del aga cayendo aplacaba el silencio de la calle, Alanna comenzó a arrastrar a Paul, tomandolo por los brazos, intentando adentrarse a algún callejón, donde, al menos, hubiera un techo para resguardarse de la lluvia. Suspiró mientras estiraba del vampiro dormido y lanzó una mirada a Juvia, que empezó a seguirla a paso lento por el estrecho callejón, con aspecto agobiado.

A medida que se adentraba en el callejón, empezó a escuchar voces, parecían estar discutiendo, enemistadas, pero, si no se equivocaba una de esas era la voz de uno de los secuaces de Paul, la había escuchado claramente una vez, en una plaza de Sacresticville, y aunque no podía decir que le gustase, le vallera bien o quisiera hablar con el nuevamente sin estamparle, ni que fuera, una bofetada en la cara, debía dejar esas cosas a un lado, Paul no estaba bien, y ella no podía hacer nada para ayudarlo, tal vez el tipo ese si pudiera.

Comenzó a avanzar hacia el grupo de voces. Al llegar a la entrada de la curva donde estos se encontraban, se detuvo y dejó a Paul sentado, con la espalda apollada en una pared. Tragó saliva y se alzó con aspecto serio. No le gustaba esa gente, la única aceptable era la mujer que se le había acercado en la plaza aquella ultima vez, parecía cruel, y sádica, pero no le había dado mala impresión, sin embargo, no estaba allí.

Alanna se cruzó de brazos y alzó una ceja, conocía a dos de los presentes, pero no al tercero, no sabía si podía hablar frente a ese tipo, ni que relación tenía con Paul y sus secuaces. Sin molestarse a tantear sus dagas por precaución, alzó una ceja sin preocuparse por el aspecto que debía dar estando embarrada y empapada, mostrando altanería aun de esa guisa, sabiendo que, la oscuridad que cubría sus ojos, ya no estaba oculta por el cansancio.

- No me importa de lo que estuvierais hablando y no vengo por gusto.- proclamó con voz fría, denotando una seguridad en si misma que pocas personas poseían, importandole poco la confusión que había provocado su llegada.- Vosotros dos, ayudadlo,  he tenido que dejarlo K.O- dijo a los dos que ya conocía ignorando por completo al otro presente, sencillamente, ese tipo le importaba poco, estaba cansada y harta, hasta el punto de no poder, ya, evitar volver a ser la misma que fue en Sacrestic, sin tapujos, sin miedos, solo odio y misterio tras su mirada. El cansancio y la exasperación por lo dicho por la asesina, junto al reciente descontrol de Paul, habían acabado con su fachada.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Dom Mar 06 2016, 21:17

La mala suerte rondaba en el lugar. Finalmente todos se habían encontrado, faltando la licántropa, que obviamente no tardaría en venir. Por otro lado, Máyic no tuvo otra opción que tener su arco en mano, todo por si el enemigo se decidía a atacar al vampiro. Hon, mientras tanto, sonrió exageradamente, pero a la vez, frunció demasiado el ceño, al punto que se desconocía si sus expresiones eran de alegría o furia. Paul seguía con sus ojos cerrados y la piel pálida, todo por haber tratado de morder a Alanna, quien en ánimos de defenderse, le propinó un buen golpe. La lluvia se arreció de modo sorprendente, incluso pareciendo que el cielo caería en cualquier momento.

La rubia rompió el hielo, manifestando que no le importaba la situación, sólo deseaba que ayudasen al vampiro. Andy estaba tan atónito, que simplemente asintió con su cabeza y se dirigió velozmente hasta su jefe. Colocó sus nudillos en las mejillas y sintió el álgido tacto, el cual por poco le congela todo el brazo completo. -Vaya, no ha bebido sangre desde hace varios días.-Murmuró el humano, recordando las veces que el vampiro ha tenido que calmar su sed, sólo por mantener la discreción en la Península de Verisar, desde la primera vez que llegaron. Toda la cantidad de humanos que ha visto pasar, todo ese exquisito olor que ha acariciado sus fosas nasales, cada una de los cuellos que ha visto frescos y suaves, justos para clavar sus colmillos... Le ha afectado demasiado.

-Talia tiene las dosis. Tendremos que esperar a que llegue.-Respondió el bruho a su compañero, mientras que los ojos estaban posicionados en el morocho. Las flechas estaban intactas, pero probablemente no durarían mucho dentro de la funda. Las personas que anteriormente se ubicaban fuera, ahora veían el acto desde sus hogares, casi adivinando lo que sucedería después, como por ejemplo, el combate que estaba a punto de estallar entre el mago y aquel poderoso humano. Los cuervos, extrañamente, empezaron a cantar cerca de los cuerpos. Uno producía un ruido más desgarrador que el otro. El problema era que las aves volaban cerca del chupasangre, como si de antemano supieran que éste tipo había muerto. Aquel silencio sería cortado por Hon.

-Me mintieron, imbéciles.-Vociferó el hombre, apretando sus puños hasta que los brazos adquirieron la fuerza necesaria parar volarle los dientes a quien quiera. -Pero está bien. Afortunadamente, hoy no será el día en que me vengaré de sus patrañas.-De repente se oiría un zumbido, que después se transformaría en una horrenda canción, como si las cuerdas de un Laúd fuesen arrancadas. Luego, Hon desapareció del lugar, con una rapidez increíble. Sólo quedaría polvo y la neblina dispersada ante su retirada. En ese instante, justo cuando el rival se marchó, Talia se hizo presente, transformada en lobo.

-Justo cuando te necesitábamos.-Pronunció Máyic, algo agitado y con un notable cambio en su mirada, ahora reflejaba más tranquilidad. -Supongo que aniquilaste a Yun.-Caminó hasta el cuerpo del colmilludo, viéndolo con preocupación.

La mamífera encogió su cuerpo, convirtiéndose en humana por tercera vez en el día. -Sí. Era un cobarde.-Agarró las botellas de sangre y acercó sus manos a la boca de Paul. -¿Colapso de tanto deseo?.-Alzó una ceja, dejando derramar el líquido carmesí por la garganta del depredador. -Me lo esperaba. Debo decir que me ha sorprendido su control en éstos días. Yo de él, me hubiese comido a Andy.-Hizo una leve burla al rubio, quien solamente se sonrojó y tapó su rostro con la máscara.

-Hola, general.-Culminó los comentarios, ésta vez dirigiéndose a Alanna. -Gracias por traerlo.-.

Entretanto, el guapetón empezaba a adquirir color, musculatura y temperatura.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Lun Mar 07 2016, 21:20

La chica contempló con calma impasiva como los dos compañeros de Paul se lanzaban a ayudarle tras su pequeña declaración, y miró de hito en hito al hombre que no conocía. Parecía no llevarse muy bien con los presentes, incluso diría que tenía un aspecto amenazante que a la guardia no le hacía ninguna gracia. Algo le decía que debía sacar las dagas y prepararse para un batalla, pero sabía que esa lucha no era suya, y, si no era necesario, prefería mantenerse al margen.

Los murmullos del brujo y el otro tipo se escuchaban a sus espaldas, al parecer Paul no había tomado sangre en días, y, para como, había estado en una plaza repleta de ella, incluso Alanna, con su simple olfato humano, había notado el fuerte aroma oxidado de la sangre, no le extrañaba que la hubiera intentado morder, mucho control había tenida aguantando tanto tiempo y habiendo llegado a advertirla. Para colmo, las "dosis" como ellos lo llamaban, y Alanna supuso eran botellas de sangre, no las tenían ellos, si no la loba.

Alanna seguía sin apartar la vista del tipo que, por momentos, parecía haberse ido poniendo furioso, y lo demostró con un potente grito que hizo esconder a cabeza a los curiosos que observaban por las ventanas. Parecía furioso, y decia algo acerca de mentiras, pero pronto se desvaneció en el aire como si nunca hubiera estado allí, y, como si esto fuera una señal de entrada en escena, apareció la licantropa.

Dio una corta explicación sobre alguien asesinado que Alanna, por no buscarse problemas, cansada como estaba, decidió ignorar, miró apoyandose en la pared mientras la lluvia terminaba de calarle hasta los huesos como la licantropa se acercaba a Paul y le deba un bote de un liquido rojo, saludando en general dandole las gracias en particular.

Ante esto la guardia le regaló una media sonrisa, y negó con la cabeza, dejandose caer al suelo, ciertamente había sido un día muy largo, solo quería encontrar una posada donde pasar la noche y partir al día siguiente a Lunargenta para poder informar de lo sucedido y descansar en su casa unos días. La ojeras eran notables, llevaba días sin dormir, y eso hacía que el más mínimo esfuerzo resultase titánico.

- Se la debía, el me salvó la vida una vez, aun no le he devuelto ni la mitad del favor.-
comentó cerrando los ojos, ya sentada, y alzando la cabeza para que la lluvia le empapase la cara, intentado despertarse con el agua fría.

Con la que estaba callendo no sabía si encontraría alguna habitación libre, aunque, en realidad, tampoco es que fuera a dormir mucho, desde que volvió del norte no pegaba ojo, solo quería darse un baño, secarse y no tener que pasar la noche en medio de las tormentas que tanto la aterraban. Ciertamente, llevaba desde que inició la lluvia intentando controlarse, de momento, lo lograba, pero no podía evitar dar un ligero respingo cada vez que sonaba un rayo.

Miró al grupo que estaba rodeando al vampiro, a la espera de que este abriera los ojos, al fin y al cabo, era ella quien lo ahbía dejado k.o, no iba a dejarlo tirado después de eso cargandoles el muerto a otros, al menos debía esperar a que se despertase. Suspiró y, alejada como estaba de ellos, miró de nuevo al cielo, si algo tenía claro en ese instante es que la tormenta no amainaría pronto.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Dom Mar 13 2016, 08:25

La tarde, que en pocos minutos terminaría volviéndose una noche, era aburrida. Los problemas habían desaparecido, esfumados, como si la neblina se encargara en desaparecer éstos. Ahora sólo se oían las agitadas respiraciones de los presentes, que por cada minutos, se iban apaciguando, de tal manera que solamente se escuchaba el cansado silbido de Máyic, representando perfectamente a su avanzada edad, a su barba rubia y con canas repartidas por las mejillas, justamente donde los hoyuelos se muestran. Andy, solamente cruzó los brazos, frunciendo el ceño y percibiendo el genuino aroma de la naturaleza, que en forma de aguacero, se materializaba en los presentes.

Paul, con su cuerpo completamente mojado, y a pesar de su palidez, también se notaba la forma veloz en que recuperaba su color, bebiendo fragmentos de sangre y recuperándose ante su sorprendente resistencia de sangre, que si no fuese por la frecuencia en que bebe del elixir, estaría muerto. La licántropa conforme pasaba el tiempo, iba cambiando de frasco en frasco, hasta que los músculos regresaran a su normalidad. De repente, parecido a la magia, sus tendones se expandieron dos veces su tamaño, al igual que las venas, las cuales se brotaron por unos segundos, y después, regresaron a la normalidad. Cada uno se percató del nuevo aspecto que llevaba el vampiro, una complexión bastante extendida, no tan gigante, pero si tonificada.

Talia, luego de sonreír satisfactoriamente, colocó las manos en el suelo y soltó un suspiro fuerte. Miró a Alanna, ésta vez por segunda oportunidad. -¿Salvar?.-Sin mucho cuidado, movió la cabeza del chupasangre, quien obviamente rodó por el suelo. -Bueno, eso es algo completamente inesperado de éste loco.-Sin más preámbulo, colocó las manos detrás de su cabeza, recostándose en el piso, sin otras opciones más que descansar del agitado día, como era de esperarse en un lugar tan libre. La loba oyó que ella también se había acomodado, dejando que la lluvia los empapara, dejándose relajar por el poder del clima, que suavemente chocaba contra el suelo, solamente para crear un ambiente musical.

La luna ya empezaba a esquivar los ya acabados rayos del sol, solamente para dar un color grisáceo y azulado al cielo. Ya la noche estaba a punto de aparecer, ya era la hora de los malditos. Nadie pronunció nada después de eso, solo el diluvio poderoso que no se detendría hasta que las nubes desaparezcan. Los minutos pasaron, o mejor dicho, sucedieron ante el peligro de encontrarse en las calles de Baslodia, donde en cualquier instante saldría una amenaza preocupante. El brujo se fue a un rincón, solamente con intenciones de practicar sus poderes, su destacada nigromancia. Andy, no le quitaba la vista a la muchacha, era el mismo odio el que no dejaba su corazón tranquilo.

-Mmmmm...-Una especie de incómodo gemido resonaría por todo el lugar. Un varonil jadeo proveniente de la grave garganta que Paul posee. -Qué rico...-Sus labios derramarían saliva, pero una provocativa gota, que transparente, se resbalaba por el mentón, recorriendo la curvatura y cayendo en su pecho bien trabajado. -Tienes el mejor sabor que...-La boca roja y reluciente era característica. Quizá sería por el hábito de morder cuellos. En fin, no finalizó su discurso. -Ya colmillos, sé que estás despierto.-Lo interrumpió Talia, para luego dar un brusco pisotón.

El muchacho manifestó una carcajada y después colocó su azulada iris en la de cabellos amarillos. -Gracias por ayudarme...-.

-¿Nos necesitas en algo, querida?... Al menos en forma de compensación...-
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Dom Mar 13 2016, 19:16

Se limitó a mirar como el vampiro comenzaba a recuperar el color, notando la vista de uno de los compañeros de este fija en ella, estaba claro que no era bien recibia, no podía culpar a nadie, ellos eran delincuentes, ella una guardia, y al menos estaba guardando las distancias en lugar de lanzarse al ataque y arriesgarse a perder la vida, porque si, podía ser que los presentes la superasen en fuerza, pero pocas personas en Aerandir podían presumir de tener su velocidad.

Suspiró y le lanzó una sonrisa a la otra joven presente, al menos sentía que había una persona de las presentes, y conscientes que no la odiaba, no sabía si el que la hubiera salvado del veneno era o no normal en el vampiro, pero, sin duda, le debía un favor de los grandes, se sentía bastante afortunada de no haber muerto en ese instante, aunque de un tiempo a esa parte, su cabeza y su corazón le pedían a gritos estar muerta.

Al ver que el vampiro tenía fuerzas incluso para bromear, se levantó al tiempo que escuchaba la pregunta de Paul, ¿Necesitar? lo unico que necesitaba era dormir durante meses seguidos y no despertar nunca. Suspiró retirando el pelo totalmente humedo de su cara, dejando que la lluvia resvalase por su piel, seguramente debiera ir al cuartel más cercano, secarse y empezar las labores de organización, la gente normal, cuando sucedía algo así, tenía tiempo de descansar, pensar, aceptarlo y recuperarse, los guardias no.

El camino que Alanna había elegido para ella no era precisamente de color de rosas y olor a labanda, sino de rojo sangre y aroma a óxido, aunque algo le decía que, más que escogerlo, si repasaba su historia, podría decir que ese destino le había estallado en la cara.

- Me he de ir a arreglar el desastre que ha dejado ese amigo vuestro y su compañera. Lo creais o no, vosotros y yo no somos tan distintos, no hay descanso alguno para quien lucha, sea de un bando u otro, la diferencia es que vosotros escogeis por quien luchar, los guardias somos solo perros de presa sin voz ni voto.-
murmuró asegurandose de llevar bien atadas sus armas.- Paul, mantente vivo hasta que volvamos a vernos.- Le sonrió al vampiro, agachandose para darle un suave beso en los labios antes de alejarse por el callejón, a modo de despedida.

Tomó las riendas de Juvia, que aun la esperaba paciente a la entrada de la callejuela, y subió a ella dirigiendose al puesto de guardia donde había estado esa mañana, si debía empezar por algún sitio a arreglar entuertos, sería por allí. Seguramente le tocase mandar una misiva a Lunargenta, tardaría en ir un par de días, allí aun quedaba mucho trabajo, y estaba segura de que no podría siquiera sentarse a reposar durante el tiempo que tardase en arreglar ese entuerto.

Lo que había dicho en el callejón había estado de más, su lengua, estando cansada, la traicionaba, pero no por ello había mentido de modo alguno, ella había elegido su camino, ayudar a la gente y defender a su rey, proteger a quienes pusieran un pie en la penincula de Verisar y a todo ser vivo de Aerandir, pero no por ello iba a escuchar ordenes sin razonamiento, al igual que tenía obligación de acatar ordenes, también tenía libre albedrío, algo innato en todo ser vivo, y pensaba ejercerlo hasta que le cortasen la lengua, le sacasen los ojos y le arrancasen el corazón. Podrían acallarla a ella, pero nunca cambiarían su modo de pensar en ese sentido.
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