En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Lun Nov 02 2015, 00:06

Estaba hecha un desastre. Por algún motivo sentía mi cuerpo pesado y me dolía un poco la cabeza. Por los dioses… tengo que dejar de hacer eso murmuré apenas moviendo los labios cuando el señor sueño comenzaba a alejarse de mí y ya empezaba a espabilar. Sentía que había estado dormida como mil horas, quizás más… lentamente comencé a recorrer en mi memoria los eventos del día anterior, gemí y mi voz se quebró, tenía la garganta seca. Intenté moverme, pero había un peso desconocido sobre mi pierna, aunque por algún motivo lo sentía natural. Abrí los ojos y me encontré con un techo desconocido, roído, probablemente de alguna posada en Verisar. Sí, mi mente comenzaba a dilucidar algunas lagunas.

Pelee contra un edredón que extrañamente estaba perfumado y olía a limpio y eché el antebrazo libre sobre mis ojos para tapar la luz que llegaba a mis pupilas. Malditos ladrones, conque me los vuelva a encontrar… comencé a mascullar, pero me detuve en medio de la oración. El peso sobre mi pierna no era uno muerto, y se estaba moviendo. ¿Kuzu? pregunté sin ganas de destaparme. Aún estaba bajo el efecto del sopor y el calor no ayudaba para terminar de tener la reacción que se suponía debería de estar teniendo. Nuestra relación no había mejorado desde que nos reencontramos, su llegada fue demasiado oportuna la noche anterior como para haber sido coincidencia, pero por algún extraño motivo no me sentía incómoda por su proximidad. Podía sentir su aliento sobre mi piel, allí donde él respiraba quedaba un rastro tangible en mí.

¿Qué pasó? ¿Cuánto hace que estamos aquí? ¿Cómo estás? oh… la claridad, era como si alguien estuviese echándome un balde de agua fría sobre el rostro. Tiré mi brazo para incorporarme  rápidamente pero mi torpeza intrínseca no hizo más que estampar el dorso de mi mano contra un tejido blando de su cara. Torpemente busqué su rostro Lo siento lo siento lo siento dije en voz alta, forzando mi garganta a emitir sonidos  que se me antojaron, rasposos. ¿Cómo terminó todo? pregunté al cabo de unos segundos que me parecieron eternidades. Mi vista se estaba adaptando al ambiente.

Allí estaba él, mi querido Kuzu, semidesnudo en mi cama.


________________
Esto queda abierto a quien quiera unirse. Kuu y yo estamos mas que oxidados... casi que somos  chatarra, asique no sean crueles xD.
Ah, y el tiempo de posteo... supongo que una vez a la semana está bien para desempolvarse ^^
[/color]


Última edición por Luna Kaliope el Miér Nov 04 2015, 21:28, editado 2 veces (Razón : problema de codigos)
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Lun Nov 02 2015, 00:39

- Kuu~, kuu~- sentía una dulce voz llamarme en desde un lugar cercano.

Reconocía aquella voz… era… familiar y nostálgica. ¿Luka? Traté de enfocar mejor mi vista. Me encontraba en un campo de flores. Frente a mí, una pequeña Luka venía hacía mi repitiendo mi apodo y dando saltitos. A medida que se acercaba iba creciendo hasta llegar a su edad actual. “¿Qué demonios?”

- Kuu. Kuuuuu. ¡Ku!- dijo la etérea y exhibicionista Luka con ojos de decisión, y antes de poder descargar el saco de preguntas que tenía para hacerle, cubrió mi rostro con la palma de su mano, como si de un pulpo se tratara. - ¡Pulpitooo!-

- ¡Gah!- exclamé algo agitado ante un golpe inesperado. De cierto modo mis pesadillas del pasado habían dado paso a sueños cada vez más bizarros, y la culpable probablemente era aquella que entre un ataque de pánico y una resaca mal llevada, aunque no recordaba que hubieramos bebido alcohol anoche, por algún motivo había decidido llevar su mano a mi cara. - ¿Realmente no lo recuerdas?- traté de ver si podía sacar provecho de su mala memoria, aunque fuera temporalmente, pero desistí.

- Creo que solo han pasado unas horas. Estoy bien excepto por cierto golpe en el rostro.- me detuve a mirarla seriamente, pero luego le guiñé el ojo para no preocuparla demasiado. - No estoy seguro de que pasó ni de cómo terminó todo, ¿pero supongo que terminó bien?- dije inclinando levemente la cabeza. Sinceramente no tenía idea de lo que había pasado, pero si fue la causa de despertarme con una belleza como Luka a mi lado, no podía ser tan malo, ¿no?

Busqué su mano y la puse sobre mi pecho mientras la miraba a los ojos. Su fragancia femenina llenaba la habitación y se sobreponía al olor a humedad y moho, subiendole un par de estrellas a esta posada del más bajo de los calibres. - Todo estará bien.- traté de confortarla para luego darle un beso en la frente. Tenía mis labios secos, como si no hubiera bebido agua en días. - Será mejor que salgamos de aquí, o moriremos de inanición.- dije mientras hacía un esfuerzo descomunal por levantarme al tiempo que le tendía la mano para que ella hiciera lo mismo. Aunque la verdad es que me interesaba echarle un mejor vistazo a su cuerpazo desnudo. - ¿Vamos?-
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Miér Nov 04 2015, 07:17


En consentimiento y coordinación inicial con Luna y Kuzu.

₪₪Audio ambiental I ₪₪


Dalorian estaba exhausto y hambriento, era de madrugada, saliendo de la aldea donde había una fiesta de la cosecha, todo termino literalmente en un cerrar y abrir de ojos, la niebla verde que le dejo dormido no le repuso nada, tenía que llegar a un lugar cercano para alimentarse, así que decidió dar un vuelco a su trayecto, y se dirigió, a Baslodia.

Caminando por los senderos de aquel rocoso lugar, se topo con una posada, no había nadie fuera y estaba muy silenciosa, eso le causo bastante curiosidad además de la que ya le daba el peculiar sitio.


Dal', desenfundo su espada y preparo su escudo, observaba cada detalle en su alrededor. Temía que fuese una emboscada o una trampa, miraba las ventanas en busca de movimiento en la posada...pero nada.

Se aproximo hasta la entrada, y la puerta estaba pesada de abrir, le pego una patada y se movió un poco pero algo detenía su movimiento, empujo con el hombro, no quería asomar la cabeza para mirar, podían cortársela, quería entrar seguro, empujo más fuerte y de pronto... al abrir se encuentra con un lugar repleto de sangre, gente tirada por todos lados, detrás de la puerta habían dos cuerpos mas sin vida, eran lo que atascaba la puerta, raramente, no había mal olor, todo era reciente.

Dal' ingreso lentamente, y se agachaba para mirar debajo de las mesas, buscando supervivientes, los cuerpos tenían múltiples puñaladas y cortes. Para romper el silencio entonces grito,
— ¿Alguien vivo? ¡Vengo a ayudar!— ... su alarido hizo un eco en el lugar, y nadie respondió.



₪₪Audio ambiental II ₪₪

Buscó pistas examinando los cuerpos, en ese momento, vio que había un camino de sangre, como si alguien hubiese arrastrado un cadáver, decidió explorarlo lentamente, puerta por puerta revisando, al llegar al último lugar donde le llevaba la gruesa línea de sangre, encontró una trampilla en el piso, que daba seguramente a un nivel inferior de la posada, era para atemorizar a cualquiera meterse allí, Dalorian pensó en su subconsciente "¿En serio? Mm, voy" El guerrero antes de ingresar, siguió revisando la posada asegurándose de que estuviese vacía, luego...abrió la puerta cuadrada sujetándola de un aro de metal, lentamente, para hacer el menor sonido posible.

Era un sitio negro de oscuridad, la sangre rodeaba las paredes, y desde allí si emanaba un olor nauseabundo.

Primero regresó a la barra a buscar una antorcha o lo que pudiese utilizar de iluminación... solo encontró unas velas en mal estado, encendió una y se adentro en la oscuridad.

Bajando las escaleras, se encontró con un cruce de pasillos inmediatamente, al llegar a las esquinas, se asomo despacio y miro a los costados, se veían profundos, lo cual tenía que decidir si seguir de frente, izquierda o derecha, tomo la izquierda.

Mientras avanzaba por el pasillo sentía como su fatiga aumentaba, pero más que eso, le dolía la cabeza, la vela iluminaba muy poco, casi no veía lo que tenía en frente, y luego, en un parpadeo, estaba en un pasillo similar al primer piso de la posada, se veía todo claro, como el amanecer de afuera, miro atrás, y había un muro sin salida, retorno la mirada y delante a unos metros, yacía una puerta semi abierta, parpadeaba para ver si dejaba de ver lo que le rodeaba, hace un momento estaba en plena oscuridad y ahora estaba en un lugar completamente iluminado.

Apago la vela ya que veía bien, se acerco a la puerta y para corroborar que no era mentira, la toco...la sentía, se pregunto
"¿Es verdad?" la palpaba, o al menos, eso sentía.

Continuó por el pasillo aquel, tenía unas ventanas, se aproximo hacia aquellas y no logro ver nada a través, era como si estuviesen empañadas, entonces decidió golpearla con el escudo para quebrar el vidrio, pero al hacerlo resistió firmemente el impacto, incluso le provoco dolor al guerrero, trató de tocar el marco de la ventana pero lo sentía liso.


₪₪Audio ambiental III ₪₪

Allí Dalorian sintió que estaba en una pesadilla ¿Era producto de la neblina verde?, no lo creyó, avanzó mas en el lugar estrecho y en ese entonces, al final del pasillo había otra puerta y justo antes, a su derecha, el pasillo continuaba doblando la esquina. Dalo' se aproximo un poco y apareció lentamente desde la derecha un tipo de pelo largo hasta la cadera y se detuvo delante de la puerta mirando a Dalorian. Era pálido y de pelo negro, se veía mojado y llevaba un hacha de una mano ensangrentada, Dal' no pensó en preguntarle nada, el tipo le observaba con una cara de desquiciado, seguro tenía que ver con la matanza de arriba.

El hombre le hizo un gesto a Dal' de que fuera a por él, un reto, Dal' no dijo una sola palabra, avanzo un poco lentamente, era todo muy raro e incluso observaba el piso por si habían trampas, el lugar se iluminaba y oscurecía extrañamente.

El guerrero se decidió y cargó contra el tipo que aparentemente era el asesino, y al chocar contra él lo empujo con tal fuerza con el escudo que juntos botaron la puerta, Dal' quedo encima del tipo y comenzaron a forcejear, aquel se reía de una forma distorsionada mientras lo hacía, Dalorian le pego un cabezazo y enseguida le corto el brazo justo en el codo, aquel quedo amputado con el hacha sostenida, y cuando el tipo comenzaba a gritar del dolor, Dal' cambio la postura de la espada y con las dos manos apresurándose le dio una estocada en el pecho.  

Terminado el acto el guerrero sentía un ruido de pasos corriendo detrás del, por donde había entrado, y cuando levanto la mirada, habían dos personas en una...cama a su derecha, de una habitación que parecía ser acogedora. Era todo tan extraño, Dalorian se levanto, alarmado por los ruidos en su espalda y por lo que acababa de ver. Seguía sin entender, se adentró más en la habitación, dirigió al muro de la izquierda pegándose a él y se oriento en guardia hacia los jóvenes en la cama y el lugar donde antes estaba la puerta, de donde provenían varios ruidos de gente corriendo y gritos,  no sabía quién era hostil, los jóvenes en la cama tenían una exótica apariencia y parecían buenos, pero no podía confiarse, estaba en una grave situación.


Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Miér Nov 04 2015, 22:27

¿Realmente no lo recuerdas?” preguntó él y me quedé sin palabras. Levanté mis dos cejas en un momento de debilidad, más me puse la máscara en cuanto me di cuenta por el brillo en sus ojos que solamente me estaba haciendo una broma de pésimo gusto. El sonrojo delator no llegó, más sentí una suave oleada de calor en mi cuello, por lo que me cubrí mejor con el edredón rompiendo el hechizo de su mirada sobre mi cuerpo. Aunque estuviera en paños menores, él parecía bastante ilusionado con la idea de continuar con la observación… o quizás algo más. Él respondió a mis preguntas con cierta premura, tenía demasiado buen humor para la hora del día que sospechaba que era. Guiños, manos sobre el pecho… tanta amabilidad me incomodaba.

En esos momentos probablemente debería de sentirme como en un cuento de hadas, pero había algo en el ambiente que no me olía nada bien; y no era la magnífica esencia de Kuzu… ese aroma masculino con apenas un deje de dulzura que lo hacía irresistible… no. Era algo oculto, algo sutil en el fondo de toda aquella escena. Había llegado a Baslodia luego de intentar proteger a una anciana de ser robada por un vil truhan, pero cuando no estaba prestando atención la misma anciana había sido llevada. Todo había sido una historia extraña y misteriosa. Al traspasar los muros de la ciudad, seguí al par de captores hasta una posada de bajo calibre. Ya había ideado un plan y estaba por ponerlo en marcha cuando fui descubierta y se armó un escándalo –puesto que no me iba a dejar pasar a llevar por un cualquiera- pero en ese mismo momento apareció Kamui Kuzuryu de la nada, salvando la noche.

Pestañee, ¿salir de la habitación? me pregunté haciendo eco de lo que él había dicho mientras volvía a la realidad. No me había planteado moverme de esa cama… ¿podría ser por alguna influencia externa? Por algún motivo que desconocía estaba reacia a abandonar el cuarto, pero su propuesta era demasiado tentadora y no pensaba dejar su mano tendida en el vacío. El contacto fue poco menos que eléctrico, el ambiente nos jugaba una mala pasada, pero no iba a dar mi brazo a torcer. Aún no le entregaría mi fruto prohibido, primero lo ataría a mí de todas las formas que me fueran posibles. Me parece una buena idea, pero primero informé, soltando su mano y levantando el dedo índice voy a vestirme, no creo que una bruja semi desnuda de cabello rosa sea muy bien vista, sobre todo luego del “incidente” de anoche.

Terminábamos de vestirnos y mis ojos estaban trabados en la miel de los de mi acompañante, nuestra distancia se acercaba cuando de pronto, se escucharon unos fuertes sonidos tras la puerta. Todo pasó muy rápido, quizás demasiado. Pegué un grito asustado y luego otro ya que no reconocí mi propia voz y reaccioné de la misma forma ante el primer sonido. Dos hombres se trababan en lucha. Mi visión se vio distorsionada por Kuzu. No estaba preparada para una mañana como esa. Definitivamente no. ¿Sería eso lo que había estado presintiendo? un brazo cortado cayó cerca de donde me encontraba agazapada contra la cama. Apreté los dientes, mi cuerpo temblaba. Era una escena demasiado violenta, una lucha entre bárbaros que no hubiese visto si jamás hubiese salido de la isla.

Mi cuerpo temblaba, quería cerrar mis párpados y dejar de ver, pero el morbo y el nerviosismo era demasiado grande. El hombre misterioso y de mirada ensangrentada terminó con la vida de su contrincante fácilmente y luego se detuvo como una bestia, resoplando, como escondiéndose del tumulto que parecía venir hacia nosotros. Cambié la vista entre la puerta, él y el cuerpo que yacía en nuestro piso varias veces. Entonces le grité a Kuzu Rápido, ¡cierra la puerta! No era evidente, pero había un cambio sutil del otro lado del marco del portal. Probablemente efectos de algún hechizo sobre la posada.

¿Quién eres y qué haces aquí? inquirí acercándome a mi compañero con cuidado de evitar lo máximo posible incluso la vista del yaciente. Y no intentes nada chistoso. Ahora que comprendía un poco mejor la situación había podido componerme un poco, sin embargo levantarme con todos esos hechos extraordinarios habían hecho que perdiera el temple usual. Intentaba pensar rápidamente, pero necesitaba respuestas. Los pasos del otro lado del delgado muro se acercaban cada vez más. ¿Estaríamos a salvo?.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Vie Nov 06 2015, 18:41

Tal parecía que mis ojos habían delatado completamente mis intenciones, puesto que la belleza semi-desnuda no tardó en arropar egoístamente su humanidad, privando a esta tierra de los placeres celestiales. “Tendré que practicar mejor mi vista periférica” pensé, ideando mejores estrategias para la próxima vez.

Más allá de eso, mi compañera estaba extraña. Demasiado alerta para mi gusto, haciéndome pensar en que probablemente yo también debía estarlo. Lo más preocupante era que no recordaba nada de lo que había sucedido ayer. Intentar hacerlo garantizaba una punzada en la cabeza, por lo que desistí temporalmente. - ¿Qué sucede princesa?- pregunté en voz baja, más no recibí respuesta. Parecía estar en alguna especie de trance, hasta que tomó al fin mi mano. Cada vez que lo hacía podía sentir una conexión especial con ella, sentía que ya no estaba solo en este mundo, que podía contar con ella y confiar en ella hasta mi propia vida, pero también me transmitía lo que sentía, su felicidad, sus expectativas, sus miedos e inseguridades. El sueño terminó cuando la soltó y me indicó que se iba a vestir.

“Anoche…” ¿Exactamente qué había pasado anoche? Al parecer Luka no tenía problemas en recordar, o tenía mayor recolección que yo de los hechos. Pero luego de mi broma probablemente no me tomaría en serio si le preguntaba sinceramente que había pasado. No recordaba ningún incidente en particular, pero por alguna razón no recordaba cómo era que había llegado a esta posada, ni siquiera el por qué me encontraba con Luka más allá de que la había estado siguiendo durante días.

- Discrepo. Creo que una bruja semi-desnuda de cabello rosa sería muy bien vista, si se trata de una tan linda como tú.- traté de animar un poco el extraño ambiente. Aproveche de vestirme mientras de reojo intercambiaba miradas entre su cuerpo y mi ropa. Probablemente sería lo mejor, ya que era muy difícil concentrarse con ella en ese estado. Extrañamente ella no salió de la cama para vestirse, y una vez que terminé de hacerlo me acerqué al borde de la cama y la quedé mirando fijamente, tratando de incitarla a que viniera conmigo, cuando de pronto se rompió la tranquilidad que nos había acompañado.

De la nada una batalla tuvo lugar fuera de nuestra habitación, o mejor dicho una masacre. Era demasiado unilateral para una típica pelea de taberna, aunque dudaba estar en una; era mucho menos común para algo que sucedería dentro de una posada. No, era casi una guerra, o una ejecución. Estaba entrando en una especie de trance, pero los gritos de Luka me devolvieron a la realidad y empecé a preocuparme más por ella que por otra cosa. Un brazo voló casi cómicamente por los aires hacia nuestra habitación, junto con la puerta de nuestra habitación. “Ya sé, esta es una de esas especies de pesadillas que parten siendo un sueño con la chica que te gusta desnuda.” inferí, más todo parecía bastante real. Sueño o no, no pensaba dejar que nada malo le ocurriese a mi musa.

Tomé mi espada y simulé una guardia descuidada mientras me interponía entre Luka y el asesino misterioso. Sus intenciones no podían ser buenas. - Rápido, ¡cierra la puerta!- exclamó mi compañera, pero cuando iba a levantarla me arrepentí. - Lo siento princesa, pero la puerta está fuera de combate.- me excusé con tristeza. Había sido derribada con mucha facilidad, y ponerla en su lugar no ayudaría en nada, solo garantizaría que futilmente terminaran de romperla o que la atravesara de un espadazo mientras yo la afirmaba en su lugar; y ciertamente no tenía planes de convertirme en brocheta de Kuzu, así que volví a al lado de Luka, pateando el brazo cercenado bajo la cama por si se le ocurría estorbar en el futuro, y esta vez sostuve con firmeza mi espada y me puse en guardia por si el hombre decidía cargar contra nosotros. - Será mejor que le hagas caso amigo, no queremos que ningún comediante pase a mejor vida.- inquirí en dirección a él.

Quizás no era la mejor idea intentar provocar a esta persona. No parecía estar lidiando con un rufián cualquiera, sino con el asesino más peligroso que me haya topado hasta ese entonces. Recordé los misteriosos incidentes, desapariciones y asesinatos que habían estado sucediendo desde mi reencuentro con Luka, y de algún modo parecía que habíamos llegado al final de la línea. - ¿Quién te envía y qué quieres de nosotros?- supuse que me buscaba a mí, y si ese era el caso quizás podría evitar que Luka resultase involucrada. De todas formas no tenía muchas esperanzas de que mis dudas fueran resueltas, pero no perdía nada con preguntar, ya tenía suficientes interrogantes en mi mente y quería empezar a resolver algunas.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Lun Nov 09 2015, 20:24



₪₪Audio ambiental I ₪₪

La pareja que estaba en la cama, se preparó y levanto para luchar, la mujer tenía el pelo...rosa, no tenía apariencia de guerrera cuerpo a cuerpo, por lo tanto seguramente tenía una carta bajo la manga, referirse así a Dalorian era inventar algo para tratar de intimidarle como ultima opción o porque tenía un poder superior a la fuerza bruta.

Dal', los miraba con una intensidad y confusión, tratando de hacer que cuadraran las piezas de toda esta locura, si hubieran sido asesinos, no habrían advertido, pero tampoco podía bajar la guardia. En los pasillos se escuchaban gritos, si estas personas no eran una especie de espejismo o brujería, debía ayudarlos.

Los alaridos que se propagaban en el eco del sitio eran de desesperación y agresividad, en eso, trató de explicarles de la manera mas rápida y creíble posible.

Les miro a los ojos y captó confusión en ellos, que se sentían igual a el.


— Soy un errante, me dirigía a baslodia, me tope con una posada llena de cadáveres y encontré una trampilla, cuando baje eran unos pasillos de roca oscuros con sangre, parpadee y cambió todo el lugar, pero este olor a putrefacción me mantiene creyendo que esto no es cierto, incluso dudo de que ustedes se vean como se ven, estoy aquí para ayudar y asesinar los que mataron a toda la gente, si ustedes son inocentes y esos gritos que provien..... —

₪₪Audio ambiental II ₪₪


Los gritos se escuchaban a unos pasos, Dalo' tuvo que tomar la decisión de confiar en los jóvenes sin recibir respuestas e ir a custodiar la entrada por donde tal vez venían varios locos como el que mató recién, se puso en guardia con escudo en frente, luego pasaron unos segundos...


— ¡AAAAAAH!, pasa un hombre desnudo y delgado a hasta los huesos, junto con una mujer en paños menores rasgados, miran a Dal' y se asustan casi de infarto, eso le descolocó, nunca había visto tal imagen y mirada de sufrimiento, en milisegundos giran la esquina sin darle la oportunidad a Dalo' de permitirles el ingreso y resguardales en la habitación, siguen corriendo en la continuación del pasillo hacia la derecha, por donde él había llegado.

Corrían como escapando de alguien, Dalorian se asomó para mirar a la izquierda y suena un impacto fuerte en su escudo, se le aventó un tipo de frente con una espada corta chocando, Dalo' atino a levantarlo para protegerse sin poder ver, casi le parten la cara por la mitad.

Le empujo y observó un instante para ver quienes eran, habían cinco tipos, dos de una tes muy oscura, que nunca había visto, y otros muy pálidos, el borde de sus ojos se veían negros, como pintados.

Akarios retrocedió un paso y en la puerta se preparó para la estampida...


Los oponentes llegaron gritando como bárbaros y le golpeaban el escudo sacando chispas, el guerrero les reflectaba los ataques ofensivamente con el escudo, — ¡PREPARENCE PARA CORRER O LUCHAR! —, le gritó a los que estaban detrás de el, temía por sus vidas.

— ¡RAAH! — gritó Dalorian y con fuerza empujo al grupo un poco hacía atrás, aprovechando saltó hacía atrás, al lado del cadáver sin un brazo, lo agarro firmemente del pelo y lo lanzó afuera como un proyectil chorreando sangre, el primero se tapo en un acto de repulsión e hizo retroceder a los dos que estaban detrás de el, el lugar era estrecho y costaba que pasasen, por la izquierda salió el cuarto tipo y justo cuando piso frente al marco de la puerta, Dal', empujó con la bota la puerta derribada e hizo que pierda el equilibrio cayendo al suelo, otro aparece detrás y sin importar nada le pisa la espalda al que acababa de caer — ¡AAAAAG!.—

Comienza un caos en la habitación, el tipo luchaba con una fiereza temible, tenía un arma a cada mano, Dalo' debe retroceder un poco evadiendo sus golpes y los demás tipos furiosos se apresuran a entrar. Había un gran hombre golpeando a Dal', uno en el suelo tratando de levantarse luego de haber sido pisoteado, y los tres que avanzaban luego de evadir el cadáver...
Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Jue Nov 12 2015, 15:55

Un mal presagio… el hecho de que la puerta no pudiera ser vuelta a usar no me gustaba nada. Las acciones de Kuzu eran reaseguradoras, por lo que me permití distraerme momentáneamente de la situación para intentar ver la escena completa. Me volví hacia el guerrero desconocido cuando comenzó a responder nuestros cuestionamientos, aunque de una forma bastante imprecisa para mi gusto. Ni bien terminó de decir sus palabras –aunque un mejor término sería “escupió”- se volvió hacia la puerta para impedir la entrada de cualquier extraño. Todo lo que había dicho sonaba demasiado loco, como extraído de alguna especie de pesadilla incoherente. Me acerqué a Kuzu y le susurré ¿Qué opinas? Yo creo que no es muy normal, pero todo es tan tan loco que podría ser real. Entre tanto los gritos y pasos en el pasillo se hacían cada vez más cercanos. Miré a Kuzu y asentí a su respuesta.

¿Correr errante? le pregunté tomando su flanco izquierdo. Aunque al parecer me apuré en mis acciones ya que de una forma un tanto… demasiado bárbara tomó al finado y se lo tiró a sus oponentes por la cabeza. La acción me hizo retroceder un par de pasos, aunque no pude tomarme demasiado tiempo para pensarlo mejor. Los atacantes se venían sobre nosotros y no entendía la razón, aunque parecían rábidos por el deseo de la lucha. Sentí como el rostro se me arrugaba mientras tomaba con la telequinesis un florero pequeño pero pesado de la mesa reposera, y lo estallaba en la nuca del adversario caído dejándolo inconsciente. “Uno menos” pensé con cierto orgullo, pero no pude regodearme demasiado con la idea, ya que habían otros tres libres para repartirnos entre Kuzu y yo, y por alguna razón parecían tenerle más ganas a él ya que no cargaban demasiado contra mí.

Usar la daga estaba fuera de discusión, los hombres eran demasiado fuertes como para mí, pero por otro lado el resto de mis poderes… Tomé mi arma y con ella inscribí unas runas en el piso, sobre el agua derramada del florero. Yo te conjuro agua que purga, agua que limpia, agua que une y separa comencé a recitar, más como una especie de mantra que como un hechizo per se, ya que el arcano estaba hecho y era para dar la ilusión de que ese poco líquido pareciera más de lo que en realidad era. Muchos humanos simplemente se asustaban cuando sabían que había un brujo de por medio, pero no fue exactamente el caso de nuestros adversarios. Lo bueno es que pude captar algo de su atención con las palabras y el truquito de mover una gran masa de agua a sus lados. Con suerte y mis compañeros serían capaces de aprovecharlo a su favor.

Tch, no es divertido pegarle a las mujeres dije en un tono entre bromista y arrojado cuando un hombre de mediana estatura que acechaba a Kuzu se volvió hacia mí con una sonrisa poco menos que maléfica. No veo qué es lo gracioso comenté dando unos pasos hacia atrás. Miré a mi alrededor, al frente el hombre armado con un par de cuchillos, a mi lado una estantería con velas y al otro la pared limpia. Estaba en un rincón y tras de mi, a unos dos pasos más o menos se me terminaba el espacio de maniobras. Las ideas se me iban agotando. ¿Por qué hacen esto? cuestioné fingiendo un tono más de desesperación del que en realidad tenía –que no era poco, por cierto- y sin darle mucha oportunidad a responder atraje hacia mis manos velas con candelabro y cargué contra el robusto cuerpo de frente luego de llamar su atención a sus lados con el agua, empapando su rostro con mi última carta de magia. Una vez finalizada esa acción no podría contar más con ese elemento.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Lun Nov 16 2015, 00:43

Estaba sorprendido. Era primera vez que un posible enemigo respondía a alguna de mis preguntas, si es que se le podía llamar “responder”, puesto que solo le faltó contarnos donde había nacido, y quizás lo hubiera hecho de no ser por los desesperados gritos que de pronto había comenzado a oír. Con cada palabra que había dicho el hombre se había generado una nueva pregunta, y lamentablemente no habría tiempo para respuestas, solo para acción.

- No te confíes, pero aprovecha la situación.- le susurré a mi compañera, tratando de iniciarla en mis artimañas. El sujeto tenía su merito, ya que se había detenido a explicarnos y no nos había atacado brutalmente como lo había hecho con el dueño del cadáver que yacía en la habitación. Y bien podría haberlo hecho, así que esperaba estar en lo correcto y no equivocarme al darle una pizca de confianza. “¿Y si lo apuñalo por la espalda mientras está distraído? Nah…” pensé mientras nos daba la espalda para atender a unos gritos salvajes que parecían estar aconteciendo fuera de la habitación.

De pronto un sonido familiar hizo eco en todo el lugar: el sonido del choque de metales. Algo estaba atacando al autoproclamado “errante”, convirtiéndolo de alguna forma en la nueva puerta de la habitación. Y ante su grito dejé mis dudas de lado, eran ellos o nosotros, y no era el mejor de los lugares para una pelea campal. Mientras nuestro nuevo “aliado” mantenía ocupado al grupo agresivo, preparé el terreno, volteando la cama en forma vertical contra la pared para tener más espacio para movernos.

Me hubiera gustado poder hacer más, pero nuestro escudo humano no resistió mucho. Correr no era mi estilo, ¿y para donde íbamos a correr si la única salida estaba bloqueada? Solo quedaba luchar como hombres y bruja pelirosa, pero antes tenía planeado deshacerme del cadáver. Sin embargo, oh, ahí iba volando su brazo contra el grupo de enemigos. Bueno, eso se ocupaba de eso, supuse, así que tomé mi espada y me dispuse a luchar muy seriamente.

- ¡Guerra de almohadas!- grité mientras atacaba con un salto con mi espada a uno de los agresivos ensangrentados. Nunca había sido buena idea anunciar los ataques, y esta vez en parte no había sido la excepción, ya que mi contrincante reaccionó rápidamente, cubriendo el ataque con su espada, la cual se resquebrajó al recibir la peor parte del impacto. - ¿Alguien más quiere participar?- gruñí al resto mientras forcejeaba con el primero, tratando de desviar la atención que podría recibir una mujer como Luka.

La distracción había sido un éxito, y los otros dos ensangrentados habían llegado al auxilio de aquel que había atacado inicialmente. ¿Ahora qué? Aún no había pensado hasta esta parte del plan, ¿podría yo solo contra 3 hombres armados en un espacio tan reducido? La única vía de escape era la puerta por la que ellos mismos habían entrado, mientras el errante, él cual había demostrado una capacidad ofensiva impresionante al principio, parecía estar teniendo complicaciones con un sujeto que lo superaba en constitución física. Fue entonces cuando Luka comenzó a recitar una especie de conjuro sobre un deprimente charco de agua al lado de un atacante inconsciente. “¿Es broma?” me pregunté, pero sacudí mi cabeza, era una distracción, y una muy buena, ya que los tres hombres voltearon a verla casi como si estuvieran en presencia de un ilusionista a punto de hacer un truco de “mágia”.

Silenciosamente sostuve mi arma con ambas manos y la esgrimí contra uno de los que había salido a la defensa del que había bloqueado mi ataque. Su tiempo de reacción fue pésimo y logré asestar un golpe mortal que le rebanó la mitad de su torso. “¿Por qué los humanos tienen que ser tan duros?” me cuestioné mentalmente, tratando de sacar mi arma como si hubiera quedado incrustada en una roca. - Uno menos.- sonreí hacia los dos que quedaban y que parecían no saber a quién dirigirse. De algún modo hacíamos un buen equipo.

Enfurecidos, por unos segundos se avanzaron hacia mí, haciéndome retroceder mientras mantenía mi guardia firme. Uno de ellos era bajito y fornido, y no fue cautivado por los reclamos de Luka a diferencia del de la espada trizada. El muy brutal portaba un hacha de dos manos, y si tenía espacio para actuar podría ser imposible de bloquear o desviar. Mientras me iba acorralando hacia una de las paredes de la habitación, las ideas se me agotaban y esta vez no habría distracción que valiera, además que cada uno parecía tenía sus propios problemas.

---
Off-rol: Siento la tardanza, ha sido un fin de semana algo ocupado ^^U.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Lun Nov 16 2015, 05:45



₪₪Audio ambiental ₪₪

— ¡WRRAG! — gritaba el tipo de tes oscura disfrutando cada golpe que propinaba sobre Dal', sus ojos se veían como la luna llena entre la noche.

Encima de la puerta estaba el tipo pisoteado levantándose, y de pronto Dal' alcanzo a ver un florero en trayectoria a su cabeza y se quebró en varias partes al impactarle, el objeto le daba pruebas de que el lugar era real y contrastaba con lo que él sentía, el hombre quedo en coma seguramente, los guerreros que faltaban entraban sin importarles nada.

El gran guerrero que atacaba a Dal' fue el primero que vio que se levantase el florero de la nada, eso fue lo suficiente para desconcertarle, y en tal lapsus Dalorian reflecto un descuidado ataque con su escudo, lo giro y dio una estocada con las dos puntas bajas del escudo en el cuello del adversario, este inmediatamente soltó las armas y se puso mas manos en el cuello que sangraba mirando agónico a Dalo', dio unos pasos hacia atrás y la sangre se escurría por sus manos, el tipo cayó de rodillas.


Escudo:

Los oponentes eran fríos y desquiciados, los nuevos aliados, hablaban cosas raras mientras luchaban, parecía que no le tomaban el peso a lo que estaba pasando, o de esa manera se sentían mas seguros frente a violenta situación.

De pronto el agua se levanto del suelo y Dalorian observándolo pensó,
"Mierda", había visto muchas cosas raras en los últimos días, pero no le dejaban de sorprender las cosas, y esto era algo nuevo, alguien estaba usando magia en el lugar y seguro podría ser la mujer, por su exótico pelo rosa y su manera de expresarse rudamente hacia Dal'. Todos en el lugar quedaron atónitos, el joven de pelo extraño aprovecho el momento y rajo la cara de un tipo , otro se le acercaba con un hacha a dos manos.

Atrás a la izquierda de Dal' un tipo se acercaba a la joven con dos cuchillos, ella le lanzó agua a la cara y le daño con un candelabro, cuando este se estaba sacudiendo la cara, Dalorian trato de llamarle la atención alejándose y golpeando el piso fuerte con su bota, levanto una espada del reciente desangrado gran guerrero haciendo un ruido arrastrándola en el piso, luego preparándose para lanzarla al que estaba al otro lado de la habitación acorralando al chico con el gran hacha, el hombre de las dagas le propino un rápido corte para intentar frenarle, que si no fuera por su estatura y brazos cortos, habría sido letal, solo le alcanzó a cortar un mechón de cabello.


Cabello:

Mientras Dal' sentía ese leve y rápido movimiento a sus espaldas, caía el poco de pelo, había resultado llamar la atención del asesino, el calculo de distancias no fue preciso, casi le costo la vida, pero fue lo correcto por unos centímetros, lanzó la espada corta hacía el pequeño del hacha de dos manos sacrificando su seguridad y aquella choco contra el cuello del enemigo, pero por la parte de su pomo, Dal' no era un maestro de arrojar cosas, menos una espada, y aquel se giro furioso cortando el viento a sus espaldas con el hacha pensando que había alguien detrás del, esto...seguramente le daría la oportunidad al joven espadachín de acabar con el.

Dalo' al quedar expuesto lanzando la espada mientras que el tipo del cuchillo iba a atacarle, reflecto con el escudo corte, pero con el otro el oponente rasgo un poco la armadura de cuero de Dal' por la parte del brazo derecho, haciéndole una herida superficial que le ardía. Al pasar de largo el corte, Dalorian, que mide metro ochenta y siete de estatura, boto su espada, agarro las muñecas del tipo y las apretó con todas sus fuerzas para desarmarle, le golpeo la boca del estomago con la rodilla y este al agacharse del dolor soltando las armas, le dejo ver a la chica de pelo rosa, la miro a los ojos y se dio cuenta que todo había sido muy sangriento para ellos, entonces en vez de acabar con el tipo de una manera similar, golpeo la cabeza del hombre con el escudo dejandole inconsciente.

En su pensar estaba la duda de las personas que huían de estos tipos, le mantenía preocupado. Habían tres cadáveres y dos tipos inconscientes, Dal' no sabía que había pasado con el joven y el guerrero de hacha de dos manos mientras luchaba, ¿Habría que rematar a los tipos inconscientes o interrogarles? eso estaba por verse.
Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Lun Nov 16 2015, 18:11

Escuché caer pesadamente dos cuerpos al suelo con poca diferencia entre ambos; le sonreí al hombre que tenía en frente, el ataque con el candelabro había resultado, pero no había hecho demasiado daño, más bien le había enojado –más- y le había puesto más alerta. El hecho de que sus compañeros estuviesen cayendo tampoco le hacía sonreír demasiado Parece que no les está yendo muy bien le dije arrogante, levantando la cabeza de mi posición agazapada. Podríamos negociar ofrecí, levantando las manos, disimuladamente buscaba posicionar la zurda sobre la daga. Mi contrincante no me quitaba el ojo de encima. Mujer, te voy a matar se limitó a responder fríamente. Eso pintaba mal para mí, afortunadamente, el errante le distrajo lo suficiente como para que pudiera atacarle nuevamente, esta vez con mi buena daga. Levante mi mano y quise apuñalarle el cuello, pero estaba en guardia y puso su antebrazo bloqueando mi ataque.

“Perfecto” pensé al percatarme que, ante su mirada furibunda lo único que había hecho fue volver a mi rincón, pero sin la daga; la cual había quedado clavada en el brazo sangrante de la bestia frente a mí. Per-fec-to murmuré y le dediqué mi sonrisa más encantadora. Apostaba que eso no le iba a ablandar a la hora de matarme, al menos sería más rápido. O eso quería pensar. No podía ver los acontecimientos en el resto de la habitación, ya que mi enemigo acaparaba todo mi campo de visión. “Hubiese sido bueno ver un rostro amigo antes de morir solté para mis fueros internos a modo de última plegaria. El hombre enardecido, sin haber podido quitarse la daga de su miembro venía directamente por mi cuello, pero se detuvo. Abrí los ojos para verle, pero me di cuenta que en algún momento me había replegado contra la pared, hecho una bolita de carne y tapado el rostro.

Levanté la mirada y vi nuevamente al errante, desarmando al hombre que venía por mí, en mi nerviosismo no recordaba sus cuchillos, y desde lejos parecía un poco más pequeño, pero no había dudas, era él. No es más pequeño, el errante es gigante susurré cuando nuestras miradas se cruzaron. Aquél que había llegado a esa habitación distorsionando nuestra paz, era el mismo que me estaba salvando la vida y por algún motivo en sus facciones se dibujaron unas emociones bastante humanas. Se escuchó un golpe sordo y el malnacido cayó al suelo, inconsciente. Podía sentir como mi cuerpo se movía por sí solo en un temblor que parecía no querer acabar jamás. Era como una hoja seca de otoño a punto de desprenderse de su última ancla a su realidad. Pero de la nada sentí que algo fuerte me asía al suelo, estaba apretada y apenas podía respirar, pestañee un par de veces, no veía nada.

La colonia le delataba ¿Kuzu? pregunté abrazando a esa gran figura. ¡Oh Kuzu! dije con la voz ahogada, a punto de romper en lágrimas y llanto, pero hice de tripas corazón y me contuve. Minutos más tarde los hombres habían acordado interrogar al par sobreviviente. Los habían atado con sábanas espalda con espalda. Mientras esperábamos que volvieran en sí aprovechamos para intercambiar algunas palabras.
Esto está muy mal. ¿Dices que parpadeaste y todo cambió? Cuando la puerta se abrió sentí un cambio en el aire. Puede que estemos bajo la influencia de algún brujo o brujos. Sería mucho poder para un solo ser. ¿Hay algo más que debamos saber errante? ¿Qué hay de los otros clientes de la posada? .

Preferí quedarme en el pasillo mientras los hombres se ocupaban del interrogatorio. Después de eso habíamos acordado ir juntos a recorrer la posada. Pensaba en las respuestas que estaban obteniendo ellos y lo que habíamos hablado. Fuera de los gritos de los dos prisioneros no habían muchos más sonidos. Extrañamente estaba todo bastante tranquilo. La apariencia del pasillo fluctuaba cada cierto período de tiempo, pero la regla era que cada vez parecía más catacumbas llenas de agua, humo e insectos más que el acogedor corredor que habíamos recorrido la noche anterior. De pronto, escuché algunos pasos acercarse hacia mi dirección. Me puse en guardia y asomé parte de mi cuerpo donde estaban el errante y Kuzu, en caso de alguna emergencia, pero frente a mí se encontraba la mujer que habíamos rescatado la noche anterior con una joven de no más de dieciséis.

__________________
Off: Dirigí a Kuzu bajo su consentimiento y el interrogatorio fue pre-pactado.
La mujer y la chica son personajes favorables a la trama, irán explicando lo que nos perdimos
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Sáb Nov 21 2015, 01:09

“Así que este es el fin de la línea, ¿eh? No si puedo evitarlo.” pensé mientras mi adversario me acorralaba. Puse mi mejor cara y con una sonrisa confiada me dirigí a él. - Podríamos negociar.- saqué una de mis mejores cartas, solo necesitaba captar su interés y crearme una distracción. - Te voy a matar, insecto.- soltó con una frialdad capaz de cambiar las mismísimas estaciones del año. “Bueno, ahí van las negociaciones…además de mi raza original… fue un placer haberlas conocido.” lamenté ante la escases de opciones que me iban quedando.

De pronto se sintió un golpe seco en la habitación. Mi contrincante empuñó su enorme hacha con ambas manos, y cuando pensé que acabaría de un solo golpe conmigo, sus ojos se desorbitaron y se volteó furioso, lanzando un hachazo al aire. Solté mi espada y rápidamente saqué la daga de mi familia, presionandola contra su nuca. - Muere.- dije con frialdad mientras acababa con su miserable vida. Mientras el hombre caía al suelo producto del shock, aproveché de limpiar la hoja de la daga.

“¿Mierda Kamui… ya te has cargado a dos… con Luka presente… que pretendes?” reclamó la voz de mi conciencia, devolviéndome en parte la cordura. Había olvidado por completo su presencia, y eso no era bueno. “Esto no hubiera pasado si hubiera acabado de un golpe con aquel sujeto” lamenté brevemente mi descuido anterior. Mi compañera tenía los ojos cerrados y una expresión de sufrimiento, mientras uno de los sujetos yacía a sus pies. Parecía resignada a morir, pero mientras dependiera de mi no dejaría que eso pasara, aunque esta vez quizas hubiera llegado demasiado tarde. La abracé fuerte y esperé que se calmara. - ¿Kuzu?.- preguntó la de cabellos rosáceos, ¿y quién más sería que yo mismo? No conocía asesinos que tuvieran la costumbre de abrazar a sus víctimas, por muy interesante que pareciera el prospecto. - ¿Estás bien, princesa?- pregunté con preocupación, para luego darle un beso en la cabeza. - Ya pasó, ya todo está bien.- traté de devolverle la seguridad perdida.

- Gracias por ayudarnos, te debemos una.- le dije al errante. Realmente se había salido de su camino para ayudarnos, y en parte había salido perdiendo. - ¿Te encuentras bien? Puedo ayudarte con esa herida si quieres.- apunté a la herida que tenía en su brazo izquierdo, aunque quizás no era demasiado profunda para necesitar primeros auxilios. - Por cierto, no me he presentado. Kamui Kuzuryu, cazarrecompensas y filántropo.- me presenté, aún no teniendo idea sobre cuáles eran las cosas filantrópicas que había hecho en mi vida. Mientras conversaba con él, uno de los sujetos comenzaba a recuperar la consciencia. - ¿Quizas deberíamos encargarnos de eso?-

No había mucho con que atarlos, más que la propia ropa de cama. - Esto debería servir.- dije casi alegremente mientras inmovilizaba a uno de los sobrevivientes. - Bien, juntitos se verán más bonitos.- solté casi maquiavélicamente mientras tomaba el hacha a dos manos. - Espero que sepan colaborar.-.

Mientras esperaba a que recobraran la consciencia, interpelé a quien quizás tendría todas las respuestas que necesitaba. - ¿Donde habíamos quedado?- pregunté, instándolo a que continuara con su historia inconclusa. De algún modo todo sonaba bastante irreal, por lo que no me quedaba más que confiar en el criterio de Luka. ¿Confiar o no confiar? Mis mañas me impedían hacerlo por completo, aún cuando nos había salvado la vida hace pocos minutos. No le daría mi confianza a nadie nuevamente. Luego de eso, uno de los ensangrentados despertó, y con una sonrisa que intentaba ser perturbadora, acariciando su oreja con el hacha, comencé el interrogatorio. - Habla, ¿quien te envía?.-

- Off-rol: Siento la tardanza nuevamente u.u semana algo ocupada X_x
- Off-rol 2: Te concedo la parte del interrogatorio (?)

Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Dom Nov 22 2015, 21:38


₪₪Audio ambiental I₪₪

Dalorian miro al hombre que parecía ser la pareja de la joven o su mejor amigo, muy preocupado por ella le consoló, luego agradeció a Dal', el respondió asintiendo la cabeza— No hay de que, era lo correcto. —, después el joven pregunto por su herida, Dalo' la observo y le dijo — Solo me vendaré con lo que haya, gracias. —, se giro y diviso los harapos del noqueado, tenían la apariencia de sucios, Dalo' lo único que poseía largo como tela era su estandarte que llevaba amarrado a su cuerpo con cuerdas, este en su interior cubría un códice que portaba a todos lados, utensilios y un pañuelo muy pequeño como para rodear su brazo.

No le quedo otra alternativa y rasgo un poco de la prenda del tipo, se hinco y desamarro su especie de morral que tenía hecho con su estandarte, lo desenvolvió y saco el pañuelo que estaba un poco mas limpio dejando un instante a la vista sus cosas, mientras hacía eso el joven aliado se presento. Dal' le hizo un gesto con una leve sonrisa asintiendo su cabeza como diciendo (es un placer conocerte.) Su nombre era bastante extraño, como el de algunos bio-ciberneticos de la fortaleza, Dal' le miro analizándolo curioso un instante y pensó
"¿un bio?, no..." ladeando su cabeza como negando con ella mientras miraba el piso envolviendo sus cosas nuevamente, por un momento creyó el joven guerrero era uno, pero Dal' encontró que lo que decía era demasiado emotivo, ademas de sus expresiones, su mirada de inocencia, no podía ser uno.

Pasado unos segundos se puso el pañuelo sobre su herida y lo envolvió enrollándolo con la prenda, con una expresión concentrada dejo firme el amarre, entonces, reunió sus cosas y las amarro en su espalda para luego recoger su espada, en ese momento llamado Kamui le dijo - ¿Quizás deberíamos encargarnos de eso? - mirando a los tipos noqueados, seguro se levantarían para asesinarles si despertaban,
— Bien. —, Dijo Dal' mientras buscaba con la vista algo que sirviese, el joven llamado Kamui se aproximo a la cama y cogió una ropa de cama, parecía ser lo suficientemente resistente, en lo siguiente se dirigió hasta la puerta donde se estaba despertando un tipo, que parecía tener una enorme resaca.

El joven le amarró y Dal tomo otro de la cama y amarro al que estaba frente a la mujer que ya se veía mas calmada, ella tenía una apariencia tierna, entonces Dal' sonrió un poco, mientras le amarraba pensó en romper el mal ambiente, así dijo en tono medio,
— Mi nombre es Dalorian. —, tomo al tipo y se dirigió a un lugar para juntarlo con el otro amarrado. -Juntitos se ven mejor- dijo el chico, parecía eso, un niño jugando, eso le causo bastante gracia a Dal' y soltó una sonrisa mientras pensaba que preguntar, la joven se acerco a la puerta hablandole a Dalorian con curiosidad, ante eso el le respondió.

— Lo que les dije es lo que se, solo se que todos están muertos allí arriba, y que recién pasaron personas que parecían inocentes, creo que tu percibes mejor que yo lo que pasa, debemos rescatar a quienes sean esas personas y despejar este lugar de estos desquiciados, por que si alguien mas pasa por esta posada y entra aquí no saldrá con vida... —

₪₪Audio ambiental II₪₪

Kamui interrogaba al tipo con el hacha de dos manos que había tomado del suelo, del reciente tipo que mato.
-Muééranse bastardos, decía el recién despertado pero con una sonrisa desagradable. - con una expresión repentina de furia el tipo lanzo un escupo a Kamui tratando de acertarle.

El otro despertó y dijo, - ¡DESATENME INMUNDAS RATAS, AAAAAAA!, - gritaba de dolor al sentir la herida de la daga enterrada por la joven, -¡AAAAAA!- gritaba como esperando que otros le escuchasen, Dalo' le dio un puñetazo y su cabeza choco contra la pared, dejandole nuevamente inconsciente, entonces sin paciencia tomo al otro del cuello con una mano y le dijo
— Responde maldita mierda, o desearas no estar con vida. —Para demostrarle que hablaba en serio no le dejo ni hablar y le golpeo el brazo con la punta del escudo haciéndole una herida, -!AAAG¡, arj, aj... esta bien, aj, maldito, hah...hahaha, morirán todos ustedes, somos varios, están condenados. -

En un arranque repentino de ira nuevamente, esta vez el loco trato de morder a Dal',- !AAAA¡ - comenzó a gritar también como lo hacía su compañero, Dal' le golpeo con el escudo y sonó fuerte el metal contra su cabeza, seguramente quedo mas que inconsciente, Dal' miró a Kamui con la joven, con cara de decepción por la interrogación.

La joven, de pronto se puso en guardia observando el pasillo y se acerco unos pasos a Kamui con Dal', algo se avecinada y Dal' alertado desenfundó preparándose para lo que viniera por aquel corredor.
Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Miér Nov 25 2015, 23:58

Está bien, no es nada avisé a mis compañeros al percatarme de que ambos se tensaban junto conmigo. Quizás fuera por la pequeña batalla compartida o porque finalmente había sonreído y me había dicho su nombre de una forma reconfortante, pero ya no me sentía tensa a su alrededor. Creo que no lo había dicho antes, lo siento Dalorian, mi nombre es Luna Kaliope, de las Islas Ilidinenses, puedes llamarme Luka. Es un placer le informé con una delicada reverencia. Esto… ¿alguno podría retribuir mi daga por favor? pregunté mientras ojeaba el pasillo de tanto en tanto. Las féminas tardaban en acercarse, pero lo hacían inexorablemente, como si fuesen el mismo estandarte del destino.

Cuando llegaron a nuestra pequeña base parecieron algo sorprendidas, pero no tanto como lo esperaba. La señora estaba en los finales de su cuarta década, al menos eso pude inferir por los suaves mechones blancos que poblaban su sien. Se le veía muy elegante, probablemente sería de un buen origen ya que no se le notaba desmejorada para los tiempos que corrían. La joven que iba a su lado era tan alta como yo si no más. Su mirar era claro y directo.
-Te saludo Luna Kaliope y compañía
-Te saludo Alondra le respondí en el mismo tono. De alguna manera su tono era más solemne que el de la noche anterior. Algo en ella parecía haber cambiado.
-Como esperaba, no están posesos por la ilusión. Aunque no contaba con la presencia de alguien externo- comentó.
Aquél fue el preludio de una larga conversación. Al parecer la joven a su lado, Mariann, era el objetivo de alguna especie de secta. La señora Alondra era parte de su escolta y tenía como misión despistar a los asaltantes o erradicarlos. Sin embargo algo había salido mal y las cosas habían llegado a ese punto. Kuzu, yo y algunos de los huéspedes habíamos sido inmunizados contra la ilusión gracias a un brebaje que mezcló en la comida que se sirvió la noche anterior. Eso explicaba por qué teníamos lagunas en nuestra memoria.

El hecho que Dalorian había sido capaz de entrar en la posada y ver lo que vio era un mal indicio y al parecer tanto Alondra como yo estábamos en la misma sintonía. Las cosas iban peor de lo que parecían.

-Entonces debemos rescatar a los que podamos, dejar inconscientes a los que cayeron bajo el efecto del hechizo y deshacernos de los enemigos-
-Los que me persiguen llevan capas verdes y una banda negra en la muñeca derecha. Hay brujos y asesinos- Intervino Mariann, era la primera vez que lo hacía, pero fue un dato más que interesante.
-Entiendo- respondí. Entonces miré tanto a Dal como a Kuzu.
-Tal vez debamos aprovechar los pasillos, uno de ustedes tendría que ir delante y el otro detrás, Alondra, Mariann y yo iremos entre ustedes y nos encargaremos de los brujos- comenté.
- Hay trampas dispuestas ¿serán capaces de sortearlas?- preguntó Alondra. Por unos momentos me había olvidado de lo arrogantes que podíamos ser los brujos en cuanto a la confianza sobre nuestros propios poderes. Enarqué una ceja y dejé que ellos se entendieran.
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Sáb Nov 28 2015, 23:24

El guerrero, como era de esperarse, había rechazado mi ayuda, prefiriendo vendarse de forma artesanal, tomando incluso un trozo de tela de uno de los enemigos. “Aparte de desconfiado, ¿acaso sabe realmente lo que está haciendo?” sacudí ligeramente mi cabeza ante el pensamiento. De todas formas no insistiría en el tema y lo tendría presente para el futuro. Al menos nos había dicho su nombre, si es que realmente era su nombre verdadero, pero de todas formas era mejor que llamarlo “errante”.

Había llegado el momento del interrogatorio, y nuestro primer invitado de honor no parecía muy dispuesto. Sus amenazas salvajes de algún modo le daban crédito a la historia que nos había contado Dalorian. - El único que morirá aquí serás tú si no hablas ahora.- amenacé débilmente. Solo me faltó pedirle “por favor”. No estaba acostumbrado a este tipo de interrogaciones grupales, y se notó al ver que el tipo más que asustarse decidió que hasta podía escupirme desde su vulnerable posición y salirse con la suya.

Probablemente por la incómoda posición y el peso del hacha, no alcancé a reaccionar lo suficientemente rápido y el escupo dio de lleno en mi rostro. Sentí como la sangre se me enfriaba mientras me preparaba para asestarle el golpe final, pero hubiera sido demasiado. Saqué el pañuelo con el que había limpiado mi daga ensangrentada y me limpié la cara, luego presioné el hacha contra el cuello del sujeto y le puse el pañuelo en la nariz, obligándolo a abrir la boca. - ¿Puedes oler tu inmundicia y la de tu compañero? Huele bien, ¿no? Pues cómetela.- le susurré al oído y forcé el pañuelo sucio dentro de su boca, casi asfixiándolo en el proceso. - Y agradece que hay una dama presente, porque la tortura para hacerte hablar hubiera sido peor que la muerte.- finalicé en voz baja. Retiré el hacha de su cuello y me puse de pie, aprovechando de dejarla apoyada sobre la pared, acto seguido le di una fuerte patada en la cara que casi lo noquea, provocándole un corte horizontal en el lado izquierdo del rostro, y que de paso le hizo escupir el pañuelo. - Lo siento, las negociaciones fracasaron.- dije sonriente.

El golpe despertó al otro sujeto, el cual comenzó a gritar como una nena furibunda. Era el turno de Dalorian y lamentablemente no le fue demasiado bien tampoco, aunque mucho mejor que a mí. Como si cinco locos no fueran varios, y probablemente el cadáver del brazo cortado también era uno de ellos. Esta definitivamente se llevaba el premio a la posada más hostil en la que había estado, así como para “descansar en paz” toda la noche, y el día siguiente, y así hasta el fin de los tiempos.  

Algo sucedía en el “frente Luka”, y de inmediato pensé que serían más desquiciados. - ¿Que sucede?.- pregunté, recuperando la seriedad. “¿Nada… o algo?” dudé un momento mientras terminaban de hacerse las presentaciones. Curiosamente yo también era de las Islas, pero no recordaba la última vez que lo había incluido en mi presentación, y dudaba seriamente que alguien fuera a creerme sin una demostración de magia. - Yo iré, no se preocupen.- aproveché de asegurarme. No solo sabía lo preciada que era esa daga para ella, sino que también había escuchado de la costumbre de los brujos de infundirle secretos y habilidades a sus armas, y había muy pocas oportunidades para echarle un vistazo de cerca.

Me acerqué al tipo que aún la tenía incrustada en su brazo. Dormía plácidamente como un bebé, uno muy feo por cierto. Sacarla de su brazo fue fácil, y el golpe que había recibido contra el muro había sido lo suficientemente fuerte como para no despertarlo en dolor cuando lo hice. La sangre comenzó a brotar de su brazo, pero ya no era mi problema, si moría desangrado o su sangre lograba coagular ya sería un capricho del destino, y bien merecido se lo tenía si sucedía lo primero. Mis pañuelos lamentablemente no eran infinitos, y ya había malgastado uno, así que usé sus propias ropas para limpiar bien la daga. Le di un par de vueltas, observando cada ángulo de ella mientras. Un par de inscripciones en un idioma que nunca aprendí yacían grabadas en cada lado de su hoja, lo cual confirmaba mis teorías. “Algo para tener en cuenta al enfrentarme con ellos.” reflexioné.

- Su daga a domicilio, mi bella dama.- le dije con un guiño mientras se la entregaba en sus manos. Me percaté de que teníamos nueva compañía, la cual saludé con una reverencia. Me sorprendió que fueran conocidas de ella, no solo porque no recordara haberlas visto nunca mientras estuve en su compañía, sino por el peligroso lugar en el que nos encontrábamos. Aunque lo que menos sentido de todo era la conversación, hablaban de ilusiones y de brebajes raros en la cena de anoche que hacían perder la memoria, lo cual tuve que tragarme sin mucha opción de discutir, porque en el fondo sabía que al menos esa parte era cierta, y porque la experta en brujerías estaba de mi lado. Lo peor de todo es que estaba metido en una misión que no recordaba haber aceptado, y no tenía forma de probar nada, por lo que solo me quedó callar y seguir la corriente mientras fuera prudente hacerlo.

“Deshacernos de los enemigos”, me gustaba esa parte, porque significaba que no tendría limitaciones a la hora de deshacerme de ellos. Poder hacerlo a mi modo… si se habían tomado la libertad de meterme en esto, al menos tendrían que aceptar esa pequeña e insignificante condición.  - Si no hay problema, cuidaré la retaguardia. Creo que el hombre del escudo está mejor situado para ser nuestra vanguardia, además que estoy acostumbrado a las misiones de escolta y se cómo tratar con quienes gustan atacar por la espalda.- sugerí, aunque estaba consciente de que los enemigos podrían venir de cualquiera de los dos lados, o quizás más de dos. - Si no somos capaces de sortearlas moriremos, es así de simple, mujer.- respondí a una pregunta que no tenía mucho sentido. - No hay otra opción, las sortearemos.- dije con confianza en nuestras habilidades.

Una ver acordados todos los puntos, salimos por el pasillo en dirección a la salida. Tenía pinta de ser una típica catacumba, con paredes de roca, humedad y musgo creciendo en las terminaciones, así como estructuras de madera afirmando la integridad del pasadizo. Pero apenas puse un pie fuera de la habitación, mi visión se tornó borrosa durante un segundo, y luego comencé a tener visiones fugaces cada diez segundos de pasillos “alternativos”, yendo desde inofensivos pisos de madera lujosos y paredes tapizadas, hasta paredes de roca filosa por las cuales brotaban ríos de sangre que daban a charcos que reflejaban caras horrorizadas. “¿Qué demonios sucede?”

- ¡Ayuda!- escuché el grito de una mujer proveniente de una puerta por la que íbamos pasando. Instintivamente traté de abrirla, pero estaba trabada. Le di una patada que me dolió más a mí que a ella, y en un segundo la puerta se desvaneció, dejando solo una pared de roca, como si nunca hubiera existido puerta alguna.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Lun Dic 07 2015, 22:07

₪₪Audio ambiental I₪₪

Dalorian se acercaba lentamente espectante de lo que se aproximaba, Luka, el nombre de aquella joven que utilizaba telekinesis les dijo que no se preocuparan, que eran conocidos. El guerrero Akarios quedó confuso, al asomarse para mirar vio dos mujeres en calma y muy serias. Creyó que eran parte del espejismo por un momento, la cabeza le dolía como si fuera un alcohólico con resaca máxima y las tres mujeres dialogaban de una forma elocuente.

Lo que alcanzó a escuchar el guerrero, fue sobre la ilusión, a ello atribuyo su dolor de cabeza, sin embargo, no encontraba la manera de vencer la manipulación mental que le afectaba. Veía borroso a veces y cambiaba la iluminación del entorno, trato de distraerse de su dolor presentandoce a las mujeres, una se llamaba Alondra por lo que había escuchado,
— Saludos, soy Dalorian, un guerrero de Verisar. — (diciendolo no decir exactamente de donde era y darle más confianza expresando que era un hombre proveniente de tierras humanas.),— será un honor escoltarlas. —

Por lo que escuchó de kuzu entre lo poco que oía, harían una formación en columna, aquel joven le sugirió tomar posición en primera linea, entonces aceptó diciendo — Bien, iré delante, denme un espacio, si llego a pisar una trampa o algo es mejor que no estén cerca mio. — caminó entre las féminas mirando el suelo por donde pisaba y para saciar su incógnita pregunto, — ¿Cómo llegaron aquí, de donde vienen?— , escuchando atento aferro su escudo en guardia y comenzó a avanzar por el pasillo izquierdo lentamente.

₪₪Audio ambiental II₪₪

Adentrandose por el estrecho y derruido lugar, habían instantes en los que Dalorian se detenía, divisaba la realidad, oscuridad plena, — Necesito luz, hay veces que no puedo ver, por favor. —,puede que al haber dicho eso haya sonado como un loco, pero si las mujeres entendían bajo el hechizo que estaba Dal' comprenderían el por que. El lugar se volvía a iluminar a la vista de Dalorian, pero con menor intensidad y ya no cambiaba su aspecto, se notaba el desgaste de las piedras y los soportes de madera por el moho. Ya pasado unos pasillos de pronto se comenzó a oscurecer desde el fondo del pasillo en el cual caminaba hacía el guerrero, este se puso en guardia y freno su paso, cuando la oscuridad llego a el, comenzó a ver en las paredes, rostros con sus ojos cerrados, eran muchos, y desde sus orejas brotaba sangre hacía el suelo. El guerrero miró hacía atrás callado para asegurarse de que sus compañeros estaban, y en sus caras veía los mismos rostros, para asegurarse dio una estocada con la espada a un rostro del muro y le atravesó como al aire, continuó avanzando sin importar lo que veía hasta llegar a una gran puerta, trató de abrirla y estaba bloqueada. Decidió acercarse para escuchar que si había algo dentro, captó un susurro constante en una voz aguda, desgastada, y unas pisadas muy cerca de la puerta.

El guerrero Akarios miró hacia atrás, y a pesar de lo escalofriante que veía a sus compañeros, les dijo,
— Esta cerrada, cuidado. —, se hizo hacía atrás y cargó con su hombro.

₪₪Audio ambiental III₪₪

Al entrar tuvo que cubrirse con la espada, era un tipo armado de capa verde que le había atacado con una pequeña hacha, Dalorian le empujo un poco y vio que había otros dos tipos armados tratando de salir debajo de la puerta pesada de madera que había caído sobre ellos, le dio una patada al hombre con el cual estaba luchando haciendo espacio para que sus compañeros entraran en la habitación, — ¡Adelante! — les vociferó y se dio cuenta que estaba en una planta alta, la sala grande se dividía en dos, la parte alta se conectaba con una escalera gruesa de roca en el centro que daba a un nivel inferior y allí se encontraba un tipo frente a una mesa con velas recitando unas palabras, al rededor del habían tres guerreros saliendo de una especie de trance, quizás el grito de dalorian les había sacado de tal estado.

El guerrero golpeo fuerte en la barbilla del cultista noqueandole, no sabía si era uno malo de verdad o una ilusión, así que se aseguró de no matarle y luego Dalorian cayó de rodillas dormido, con sus brazos estirados y su espalda recta, su cabeza parecía mirar hacía el suelo pero sus ojos estaban cerrados.

Al fondo del sitio, había otra puerta, esta abierta, eso quería decir que el lugar no terminaba allí, seguro habían muchos más lugares dentro de los túneles, pocos imaginarían que este lugar inmenso existiese bajo tierra, y con una posada como una de sus entradas.
Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Invitado el Jue Dic 10 2015, 16:00

Me mordí el labio inferior al escuchar a Kuzu hablar de esa forma. Aquél ya no era el niño dulce que solía hacerme reír, era un hombre que estaba acostumbrado a poner su vida en la línea de fuego para ganarse el pan. Tenía unas ganas incontenibles de llorar. Miré hacia el techo. De vez en cuando aquello que distorsionaba mi visión se hacía menos espeso y podía ver un techo distinto al que estaba en mis recuerdos. Nada es lo que parece susurré como un mantra varias veces consecutivas, mientras digería el nudo en mi garganta. El único consuelo que había frente a ese conocido con los ojos del amor de mi infancia, era que tal vez yo no era la misma para él tampoco.

Cuidado, no sabemos como puedan reaccionar los humanos ante los trucos mentales. Veo que aún estás bajo los efectos de la ilusión. No sabemos qué ven ellos, no te confíes me susurró Alondra mientras pasaba a mi lado secundando a Dalorian, con varios pasos de distancia, siguiendo su consejo. Mariann fue tras ella, seguida yo y luego Kamui. Arriesgué una mirada hacia atrás, si la mujer tenía razón, todo aquello era una trampa de muy mal gusto que podría terminar con nuestras vidas con la más ligera de las chispas, amigos contra amigos... la más grande de las tragedias. Respiré profundamente, encuadré los hombros y procuré concentrar en mis manos algo de aire en movimiento.

Provenimos de las Islas Ilidinenses guerrero. Mi señora es la hija de una prominente familia de brujos, sin embargo no es su trasfondo familiar, ni su propio valor por sus proezas con su elemento, sino el amor de un mal hombre lo que la ha llevado a la ruina. Escapamos de un hombre de influencias y poder que quiere hacer suya a esta joven.

Mi sorpresa fue tan grande que casi olvidé como digerir. Mariann, era esa Mariann. Me sentía como una reverenda tonta que no tiene ni dos palmos de visión. Giré mi cabeza y miré de reojo a Kuzu. Esperaba que no se enterase de los orígenes de la fémina o él se convertiría en uno de los más acérrimos combatientes en su contra, o peor, la mataría sin dilaciones. Caminábamos en un grupo compacto, Dalorian se detenía de vez en cuando, cada vez que sucedía me sobresaltaba e intentaba mirar hacia todos lados nerviosamente, hasta que comprobaba que todo estaba bien. Luz pide, como si el fuego fuera capaz de iluminar su conciencia comentó con ironía la bruja. Aquél comentario me había parecido de muy mal gusto, cuando estaba por contestarle algo que me pareció brillante para la situación, las cosas se complicaron.

Traspasamos una puerta que se movía bajo nuestros pies. Los quejidos de un par de hombres se volvieron evidentes. Sentí un cambio en mi cuerpo, era como si la corriente que fluía por mis venas se detuviera por lo que dura un latido y finalmente comenzara a correr en el sentido contrario. Ya no era tiempo de juegos, era hora de usar mis habilidades y demostrar mi maestría en los elementos que tan orgullosamente controlaba. Ese par de brujas no sabría qué les golpeó la arrogancia y el orgullo y de paso le daríamos una paliza a los malos. Así todos felices y contentos. La vida podía solucionarse tan fácilmente…

El de la vanguardia luchaba con un temible guerrero, Alondra se adelantó y cargó contra dos de los tres guerreros que estaban despertando de alguna especie de conjuro. La bruja resultó ser una maestra de la conjuración, demostrando una habilidad poco antes vista ante mis ojos. Mariann simplemente dejó desmayado al tercero con una descarga directa sobre su cuerpo. Temible susurré indecisa si seguir hacia el que parecía ser el ilusionista que mantenía el conjuro sobre ese lugar o apegarme a Kuzu. Por un segundo cotejé la idea de ir a la otra puerta abierta pero no podíamos separarnos tanto. Mejor continuar en la estructura que habíamos estado manejando.

Me encargaré del brujo le adelanté a Kuzu, di un par de zancadas para acortar la distancia que me separaba de mi adversario corriendo, pero aquello solo prometía hacer que gastara energía sin necesidad. Mi objetivo se encontraba parado tras una mesa, rodeado de velas y potenciadores de poder. Caminé hacia él sugiero que te rindas mi voz era baja, casi seductora. Tus poderes no se pueden comparar a los mios oh… la arrogancia debía correr por la raza. En ese momento no me importaba, estaba entrando en una especie de trance, esta vez tenía una razón por la que luchar, un verdadero premio que valiera la pena para regresar a mi hogar y sentirme orgullosa. Me encargaría de hacer pagar a ese brujo por levantar sus poderes contra una par en tierras lejanas.

El hombre, vestido de verde y encapuchado estaba perfectamente en la descripción de los malos. Detuvo unos momentos su cántico y levantó la cabeza para mirarme. Unos crueles dientes blancos aparecieron de las sombras enmarcados en una sonrisa que se me antojó malévola. Es tu última oportunidad agregué, haciendo un movimiento con el brazo diestro para crear una correntada que apagó las velas bajo sus propias narices. El sonido pegajoso de su garganta se apagó y la boca desapareció entre las sombras, al igual que la mayoría de su cuerpo. A los costados aparecieron calabazas gigantes con rostros que saltaban en mi dirección. Frente a mí, él.

Las calabazas medían alrededor de medio metro de diámetro las más pequeñas, las más grandes, el doble. Destapé el frasco donde había encerrado parte de la magia de multiplicación que tenía de mucho tiempo atrás* y la imbuí en mi daga luego de pincharme un dedo con ella. Con mi sangre dibujé una runa en el filo de la misma y comencé a recitar palabras antiguas. La daga comenzó a multiplicarse, primero en dos, luego en cuatro, dieciséis hasta llegar a las veinte. Las hice levitar y apuñalé aquellas cosas con toda la fuerza que tenía. Me costaba horrores mantener mi dominio sobre tanta cantidad de objetos, sin embargo una vez en movimiento todo resultaba algo más fácil. Lo que me sorprendió fue darme cuenta que había caído en el engaño. Las calabazas no eran más que burdas ilusiones. Detuve las armas y busqué con la vista a la fuete del engaño.


___________________
Off:Uso de la hab. pasiva arcanos en el subrayado
Invitado
Invitado
avatar

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Kuzu el Dom Dic 13 2015, 23:09

A medida que avanzábamos sentía que algo trataba de hacerme perder la cordura, sin embargo necesitarían mucho más que eso para lograrlo. Me preocupaba si la integridad mental de mi bruja preferida, quizás de forma infundada ya que ella por su raza podría hacer mejor frente a este tipo de artimañas. Además que se le veía a gusto escuchando los chismes de la vieja arpía que lamentablemente no alcanzaba a oír por ir al fondo de la fila, y a cada rato se daba vuelta a observarme “Estará preocupada por mí, o estarán hablando de mí?”. No pasó mucho tiempo hasta la “caravana” se detuvo frente a una puerta.

Como era de esperarse de nuestra vanguardia, una cerradura no iba a impedir nuestro avance, aunque en mi caso probablemente hubiera elegido una forma más elegante para abrirla. Las cosas habían estado poco interesantes en la retaguardia, así que quizás no era gran pérdida una entrada que ya no se podía bloquear. Unos quejidos se escucharon cuando la puerta terminó de tocar el suelo. “Que gracioso… puertas con sentido del dolor.” pensé brevemente, ya que de inmediato Dalorian fue bien recibido por un atacante. No sabía si era por la presencia de las féminas, la advertencia de las recién llegadas, o el cansancio, pero ya no parecía combatir con la fiereza de la primera vez que lo vimos.

La señal para entrar no tardó en venir, y cada vez que una de las mujeres pisaba la puerta, ésta se quejaba. Cuando fue mi turno de pisarla, esta emitió un quejido aún más pronunciado, como si le afectara más mi peso que el de ellas. “Malditas ilusiones realistas…” estaba enfadado ya, y sin pensarlo desenfundé mi espada. - ¡Ya… cállese!- desquité mi enfado perforando dos veces con mi arma la puerta. Esta vez el quejido fue casi imperceptible, pero de todas formas mi espada salió ensangrentada. “Curioso… puertas que sangran… “ reflexioné sorprendido ante el realismo de la ilusión para ciertas cosas. De lo único que estaba seguro, es que esa puerta no se volvería a quejar nunca más.

La batalla se desató rápidamente dentro de esa gran habitación. La planta superior se veía sospechosa, pero por suerte no tenía arqueros o brujos atacando a distancia como para indicar una emboscada. La escalera tenía pinta de ser de roca simple, pero su aspecto era sobrenatural, como si hubiera sido creada en otro mundo. Más bien parecía que interrumpíamos algo, y el guerrero no tardó en cargar contra uno de los tipos que acompañaban a quien supuse era el maestro de ceremonias, lo que acabó precozmente como una especie de doble noqueo. Alondra y Mariann hicieron lo suyo propio con tres más, pero nadie lo atacaba a él, aquella alimaña escondida tras esa mesa. ¿Acaso nadie podía verlo? - Me encargaré del brujo.- dijo con decisión Luka, sacándome de la duda.

Luego de esto, acortó rápidamente la distancia hacia el objetivo. Procuré no descuidar la retaguardia mientras me acercaba lentamente hacia ella, pero no valía la pena, nada interesante estaba ocurriendo en la dirección en la que veníamos: ningún alma entrando desde el pasillo por el que veníamos, la puerta seguía desangrándose y ya había formado un charco a su alrededor. De algún modo me había tocado la parte menos emocionante. Volví a centrar mi atención en la bruja de cabellos rosados, parecía desorientada, como buscando a quien ensartar con sus dagas flotantes infinitas. “¿Acaso no puede verlo?”

“¡Mierda…!” supuse que el ilusionista no podría controlarlos a todos al mismo tiempo, pero había hecho un buen trabajo engañándonos. Me apresuré al lado de ella y traté de sacarla del trance. - No te dejes engañar, ataca justo adelante, confía en mí. Si no puedes lo haré yo mismo.- palabras grandes para un simple humano que no estaba seguro de si se trataba de una ilusión también o no, pero estaba dispuesto a romper la formación con tal de avanzar.

Una vez finalizada la batalla, me dirigí a nuestro varguandista durmiente. Estaba de rodillas con la cabeza hacia el piso, como si observara el fascinante mundo de las hormigas, pero con los ojos cerrados. Despertar a un guerrero en el campo de batalla nunca era buena idea, así que tomé prestado su escudo y espada, me cubrí con él frente a él y golpee fuertemente el trozo de metal como si de una campana se tratara. - ¡Despierte cadete!.- grité, aún sorprendido de lo narcoléptico que había resultado el feroz guerrero.

Luego de eso exploré brevemente la habitación. La escalera hacia la planta alta había resultado ser otra ilusión más, un vil fiasco; simplemente nos encontrábamos en una habitación de techo alto, pero la puerta abierta se veía bastante real, salvo quizás porque las paredes del pasillo que había más allá de ella simulaban millones de murciélagos en reposo. Una luz tenue iluminaba en el fondo del camino. - ¿Quizás deberíamos mantener la misma formación que antes?.- propuse al resto del grupo, aunque estaba dispuesto a acatar cualquier decisión que tomaran.
Kuzu
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 139
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Dalorian el Vie Feb 05 2016, 03:10


₪₪Audio ambiental.₪₪

Los acompañantes del guerrero fueron bastante eficaces en sus ataques, claramente había tenido la fortuna de estar en un grupo el cual no debía ser el único protector, ya que en ese momento, Dalorian fue el protegido.

Recupero la conciencia y divisó una silueta borrosa, cuando recuperó bien los sentidos, se dio cuenta que era Kuzu, con su escudo, ante esto quedo muy confuso, estiro su brazo hacía kuzu esperando recibir sus cosas y preguntó,
— ¿Que pasó, todos bien? —, dijo Dal' mirando a su alrededor, vió que los oponentes estaban muertos, y sus compañeros a salvo, se levantó y dijo,—  Disculpen, una niebla me afecto en una aldea cercana, por alguna razón esa niebla verde duerme a la gente, a mi me alcanzó una vez y aun sufro sus efectos —. Miró al noqueado que tenía a su costado en el piso y dijo,— ¿Que hacemos con este, le amarramos y dejamos tirado? o le matamos —,luego observó a las mujeres y les dijo, — Ustedes señoritas que conocen mejor a estos capas verdes, deciden —,el guerrero se preparó para hacer lo necesario, continuar en la vanguardia o donde el grupo le guiase.
Dalorian
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 177
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Elen Calhoun el Jue Feb 11 2016, 22:43

Tema pausado
A petición de Luna.
Elen Calhoun
Moderadr/a.
avatar
Cantidad de envíos : : 1353
Nivel de PJ : : 8
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: En Baslodia [interpretativo libre] [3/4]

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.