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Resurreción. (Libre). [Cerrado]

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Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Miér Feb 10 2016, 21:15

Una vez que Alanna se ocupó del primer y solitario obstáculo todo el lugar quedó en un extraño silencio solo roto por el fuerte sonido de alguna clase de madera, una puerta o algo por el estilo, cerrándose de golpe proveniente de unas escaleras ascendentes tras una puerta entreabierta cercana. Níniel supuso que aquellas escaleras debían de subir hasta el campanario, donde seguramente habría algún enemigo vigilando. No había ni rastro de Demian y aquello resultaba perturbador porque el tiempo que la guardia les había prometido estaba a punto de acabar, aunque teniendo en cuenta que era capaz de volverse invisible, no verlo en ese caso no significaba necesariamente que le hubiera ocurrido algo. Una vez ocultado el cuerpo, lo cual a la elfa le recordó aquel trabajo para la guardia en la que fue compañera de la gata por una noche, continuaron avanzando hasta llegar a la nave de la estructura, un lugar donde difícilmente podrían ocultarse salvo con un poco de suerte entre los restos de alguno de los desvencijados bancos de madera que antaño sirvieran para rendir culto a un...Hombre de largos cabellos y barba, crucificado y según se veía representado en la talla, torturado horriblemente. Níniel había leído bastante sobre los cristianos y los encontraba bastante raros y curiosos, contradictorios en muchos casos pues predicaban una cosa y hacían otra muy diferente e incluso contraria.

Más importante que eso, en el lugar sus ojos de elfa solo revelaban a dos sujetos allí a parte de ellos. Uno de ellos miraba por una de las vidrieras del templo, cerca del portón de entrada el cual se encontraba atrancado con un par de gruesas tablas de madera lo cual resultaba preocupante pues los refuerzos no podrían entrar mientras siguiera así. el segundo sujeto a la vista paseaba por entre los bancos de madera silbando una canción cuya melodía resultaba conocida a la peliblanca aunque no precisamente para bien pues la letra que normalmente acompañaba a dichas notas era bastante obscena, típica de marineros. Parecía evidente que vigilaban pero no pasó por alto para la peliblanca que ninguno parecía ir armado. Con atención escudriño el resto del lugar buscando más enemigos o alguna trampa visible pero no vio nada más.

-Son dos, no llevan armas encima. Uno está a la derecha del portón de entrada y el otro camina en círculos alrededor de los bancos más cercanos al altar.- Les susurró a los demás.- Creo que Chimar podría ocuparse fácilmente de ambos. El portón está atrancado desde este lado, una vez acabemos con ellos solo tendremos que quitar esa madera y listo.-

En ese momento unas voces provenientes desde fuera comenzaron a gritar causando que aquel par de sujetos abandonaran su calma y, de entre los restos de los bancos tomaran arcos y espadas abandonando su burdo intento de hacerse pasar por simples sin techo. -!Nos atacan!, vamos muchachos a las armas, debemos evitar que nadie entre o El Cuervo nos sacará los ojos.- advirtió el más cercano a la puerta mirando hacia atrás claramente extrañado de que el resto de sus compañeros no acudieran a su llamada prestos para resistir el ataque. Su compañero se acercó hasta allí y pareció darse cuenta de lo mismo pero en su mirada no había extrañeza si no miedo. -Rápido dejemos entrar a Filmor y Yavis- Ordenó el primero retirando el tablón y dejando entrar a aquellos dos tipos que antes parecían estar tranquilamente en la plaza arreglando algo a la sombra de la torre y que ahora sin embargo dejaban ver bajo sus capas, agitadas por el movimiento que llevaban armadura bajo las mismas, así como armas y al menos uno además una ballesta de mano.

-Es la guardia, no sé cómo nos han encontrado pero son muchos...- Dijo uno de los recién llegados ayudando a volver a bloquear la entrada. -Ese inútil de Farún...¿Por qué no nos avisó antes?, apenas si he podido disparar una sola vez antes de tener que salir corriendo, al menos le he dado a su líder, un atontado con la armadura bien pulida...-Continuó explicando con una sonrisa de satisfacción en los labios por el orgullo de haber acabado con un miembro de la soldadesca de la ciudad. Níniel supo que hablaba de aquel guapo oficial y no pudo evitar lamentarlo, parecía un buen hombre.

-No tengo ni idea, los demás tampoco responden, no sé qué coño está pasando. Debemos aguantar aquí. Si matamos a esos cabrones el maestro nos recompensará. No dejéis que lleguen hasta el camino sin sombras.- Aleccionó el primero en lo que parecía una conjura en la que estaba dispuesto incluso a poner su vida, y los demás igual. No era la primera vez que uno de esos lunáticos mencionaba a "El maestro", pero desde luego estaba claro que debía de ser alguien muy peligroso para que su mera mención causara tal fanatismo.


Última edición por Níniel Thenidiel el Jue Jun 02 2016, 17:14, editado 1 vez
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Chimar el Jue Feb 11 2016, 22:17

Todo parece ir con buen pie para los infiltrados, de momento la alarma es una imagen lejana. Si logran neutralizar cualquier resistencia antes del combate será un allanamiento muy tranquilo, tal vez incluso aburrido. Es agradable ver como los planes salen bien para variar aunque en la mente del pequeño se encuentra muy claro cierto concepto, las cosas están lejos de terminar en este preciso momento.

Avanzan al unísono cuidando de no hacer saltar la alerta, queda poca gente adentro y eso seguramente se le debe agradecer al brujo. Llegan hasta un área relativamente descubierta y toman las precauciones adecuadas para no revelarse, no quieren dañar una aproximación exitosa con tonterías. En un momento especifico se detienen para planear el siguiente paso por lo que el inventor toma unos instantes para interpretar su alrededor.

Bizarro en el sentido literal, especialmente la estatua del sujeto medio desnudo. Los cultos religiosos son muy raros, algo que por obvias razones no despierta interés en una mente como la de Chimar. Los científicos rara vez se dejan engatusar por babosadas, prefieren ver todo desde otra óptica. Tristemente las creencias esotéricas actualmente tienen mucha más potestad que el pergamino, las masas son tontas.


Suena bien.


Dice mientras desplaza el brazo armado a una posición ofensiva, ha tenido peores panoramas que superar. Un virote por objetivo, esa es su forma discreta. No puede dejar que Dem gane en número de bajas por muy tonto y raro que suene eso, los niños actúan extraño a veces con su competitividad. Todo parece dispuesto para un ataque silencioso pero la mala suerte cambia el tablero.

Rayos…


La facción armada de la guardia inicia su ofensiva varios minutos antes del momento idóneo, típico. Los dos sujetos hostiles se equipan con armas y suben su adrenalina al nivel más alto, el sigilo queda descartado. Abren las puertas recibiendo dos personas más quienes dan un informe de situación, al parecer los chicos buenos han perdido efectivos. Restablecen la barricada y se preparan para la embestida, sin duda será necesario sudar esta vez.

Maquiavelo medita, incluso con las fuerzas tan mermadas el puño puede causar bastantes bajas dada su posición privilegiada. Si los asalariados de Lunargenta no reciben el apoyo del grupo infiltrado podrían perder la ofensiva, nuevamente le toca a terceros salvar el día. Suspira con desinterés, no pueden perder más tiempo. Eleva su puño armado y prepara el tiro, su objetivo es uno de los personajes interiores originales.

Dispara con pericia, el primer tiro siempre resulta efectivo si no tiene distracciones. Ese virote vuela con rapidez hasta que se incrusta violentamente en el cráneo del blanco, muerte critica. Cuando te perforan el cerebro mueres de inmediato pero el cuerpo muerto sigue haciendo ruido, al estar tan cerca de sus compañeros dicho cadáver ocasiona la alarma frenética. Chimar se esconde pero mantiene un ojo en el exterior, cuando alguien se descuide repetirá el proceso, solo queda esperar que pensaran los demás.

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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Sáb Feb 13 2016, 10:53

Alanna suspiró tras ocultar al tipo bajo a mesa del sacerdote y, en silencio, salió de la sala esperando que los demás la siguieran, le preocupaba que salieran heridos, era su responsabilidad cuidar de quienes estaban cerca, y más cuando, esas personas, eran más jovenes, o amigos, en este caso, ambas. Por ello la responsabilidad que Alanna sentía sobre los hombros era mayor que la que soportaba de normal, y eso hacía que sus precauciones se multiplicasen.

No quería sonido alguno, ni siquiera quería oir su propia respiración, debía ser silenciosa, calmada, ágil y veloz, debía ser un gato, debía concentrarse, y ser quienes todos querian que fuera, debía ser la Gata. Suspiró en silencio y se acercó a escuchar la información que Níniel daba de la situación fuera, satisfecha con los datos, detallados y concisos.

Observó como Chimar se disponía ya a disparar, si, eso sería efectivo, pero un estruendo pareció distraerle. La guardia, sin esperar a su posible señal, había iniciado el ataque. Alanna frunció el ceño, molesta, odiaba a los imacientes guardias de asalto que solo pensaban en atacar y provocar un destrozo cuando era mucho más fácil y efectivo destruir los objetivos desde dentro.

No entendía a la gente imaciente que ponía en peligro la vida de sus aliados, y mucho menos cuando estaban entrenados, como las guardia, lo cierto era que, de sus compañeros, aquellos que se hacían llamar "guardias de calle" eran poco más que brutos sin cabeza que se liaban a bofetadas con el primero que gritase, sin pararse a entender la situación.

- Esperad aquí- susurró.

Todos se habían empezado a poner en marcha, tomaban las armas y se disponían a devolver el ataque, si podían deshacerse de ellos antes de que entrasen los guardias, allanarían el terreno, era necesario acabar para minorizar las perdidas, al fin y al cabo, ya habían muerto bastantes guardias por culpa de esa maldita secta. Antes de que nadie pudiera hacer un movimiento más, mientras todos se fijaban en la puerta con aspecto temeroso y preparado. Salió corriendo.

Avanzó hasta la columna más cercana, donde un ángel colgaba intentando decorar el lugar de forma cándida dando, en realidad, un aire lúgubre y pesado a la sala. Subió hasta él, y, desde allí arriba, observó a quien podía alcanzar desde allí, primero debía lograr algún objetivo cercano, con acabar con uno o dos de ellos, tendría suficiente, quedaban tres en pie, necesitaba dejar uno solo, para que Chimar pudiera dar el ultimo golpe de gracia.

Desde allí arriba, sintiendose protegida por las alas del ángel, se sintió capaz de intentar calcular los movimientos, la puerta seguía temblando con los estruendos de quien intentaban entrar, y los cristales empezaban a romperse, una muestra más de la barbarie de un grupo con el corazón herido. No deberían haber matado a guardias con miembros infiltrados, eso sería su perdición.

Finalmente, tras unos segundos que se le hicieron eternos contemplando el ir y venir apresurado, notó que había un patrón extraño, por mucho que se movieran, siempre que pasaban ante el hombre crucificado, hacían una reverencia, como si le guardasen un gran respeto, esa era su oportunidad. Cuando el siguiente se acercó a la cruz, lanzó una de sus dagas apuntando al cuello, dando de modo certero.

Pronto cundió el pánico, y en cuanto el primero se acercó a ver si podía salvar a su compañero, lanzó la otra daga, que acertó en el pecho del tipo, dos habían caido, pero ella se había quedado sin sus dos armas, tendría que bajar a recuperarlas antes de que cundiera el pánico, pero los guardias parecían ya a punto de entrar, y quien quedaba vigilando parecía acercarse al angel con ira fría, Alanna lo había dejado solo, y pagaría las consecuencias.

Se fue a alzar para saltar de allí y salir corriendo para tomar sus dagas y atraer la atención del tipo tras ella, pero tan mala fue su suerte, que resvaló del suave marmol callendo al suelo. Aterrizó de espaldas, quedandose sin aire durante un instante, y de pronto respirando de nuevo. Se había hecho daño, y notaba una pequeña brecha en la cabeza. Pero la falta de aire no le permitía moverse, y sabía que el tipo se acercaba, más furioso que antes, y que las puertas a penas resistirían una nueva envestida.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Demian el Jue Feb 18 2016, 03:27


Los ruidos en el exterior avisaban que la pelea comenzaba y nadie tenía su atención puesta en la escalera, era la puerta donde se desarrollaba la acción. Si alguien hubiera mirado en la escalera habría notado que un niño ensangrentado bajaba lentamente. La sangre no era suya, por supuesto.

Se detuvo unos instantes a descansar. Había trepado y usado bastante magia recientemente, además de combatir y asesinar. ¿Pan de cada día?, quizás, pero el chico sabía que muchos peligros esperaban más adelante.

Los gritos se hicieron cercanos, el encuentro comenzaba y Demian sabía que no tenía demasiado tiempo. A estas alturas lo peor sería reunirse nuevamente con la Guardia. Aquello volvería el asunto un combate y ellos debían infiltrarse. En el momento en que se reunieran con los soldados volverían a la autoridad de aquel sujeto. No, era hora de moverse.

Terminó de descender por la escalera y sintió un hedor horrible. No tardó en percatarse de que sus amigos estaban presentes, emergiendo de un camino que no era el que tenían que seguir, seguro conectado al lugar por donde habían entrado.

Demian se deslizó por las sombras, silencioso, con cara de tranquilidad, ausente a todo lo que pasaba a su alrededor. "Soy uno con el mundo... soy uno con las sombras..." se dijo a sí mismo, como un mantra. Se sentó bajo la figura de un ángel en total silencio. El ángel parecía un guerrero, portando una lanza y una armadura muy ineficiente que dejaba las piernas y los brazos al desnudo.

Uno con las sombras... uno con el mundo... el caos reinaba, podía sentirlo. La respiración de hombres agitados, la desesperación de sus amigos por ayudar a la Guardia a entrar con pocas bajas. Todo menos su real misión, entrar allí abajo y acabar con el corazón de la amenaza. Respiró profundo, dejando que sus pensamientos se diluyeran. Sólo había lugar en su mente para una sola cosa, la imagen del mapa que había visto. La superpuso a su camino, poniéndose de pie sin abrir los ojos. Estaba cerca, muy cerca, mientras la atención de la pelea estaba en otro lado.

Al finalmente abrir los ojos pudo ver la puerta. En ella había una imagen de ese sujeto torturado y crucificado, tenía señales en su cabeza y manos del tormento, pero no lucía aproblemado. Sostenía un corazón en llamas en sus manos, a la altura de su pecho, como si lo estuviera ofreciendo. Al menos parecía que el tipo había tenido su venganza de quien fuera que lo hubiera clavado a esos maderos. No había que ser un genio para deducir que de algún modo había bajado de allí, había asesinado a su captor, le había arrancado el corazón y le había prendido fuego. Una manera un tanto brutal, incluso para los estándares de Demian, mucha violencia innecesaria, pero podía entender el enojo luego de ser torturado. Algún día debía probar hacer eso.

Así mismo, gracias a los libros recuperados tras el intento de sabotaje, estaba al tanto de que había un mecanismo de acción por medio de arcanos en ese camino, que en caso contrario actuaría como una trampa.

Pasó un dedo por su propio pecho, sacando un poco de la sangre que había sido salpicada. La sangre podía ser un efectivo ingrediente para llevar a cabo palabras rúnicas. Si lo que decía el libro era correcto, debía contrarrestar los elementos. Agua era contraria a fuego y el barbón de la puerta llevaba un corazón en llamas. No parecía ser demasiado complejo el primer acertijo, lo más probable es que bastara con escribir la palabra rúnica del agua. Hizo así, trazando finamente una figura rúnica con la sangre del fallecido. Al princpio no pasó nada, pero al cabo de unos instantes la runa pareció ser absorbida por la puerta, o bien evaporarse, costaba estar seguro. Un 'Click' marcó la señal de que las cosas habían ido bien. Sonrió.

Dio un empujoncito a la puerta, la que cedió amablemente.

Algo le decía que los retos más adelante no serían tan sencillos, pero al menos ya tenían acceso, aunque aún había un asunto pendiente, lograr que sus compañeros dejaran todo ese lío del combate. Subió la escalera para volver a la nave lateral del templo.

Dio un suspiro, levantó un dedo y miró en dirección a Chimar. Se concentró en generar una ilusión sólo visible para él, pero bastante llamativa. Era una flecha luminosa de aproximadamente medio metro de largo, justo frente a su cara, que contenía la palabra "rápido" escrita. Apuntaba directamente en dirección a Demian y la puerta. Repitió el procedimiento con Níniel y Alanna, esperando que entendieran la señal, que después de todo no era muy compleja.

Antes de volver a bajar mira nuevamente en dirección a Chimar y envía una nueva señal. Ahora era sólo una palabra flotante. Decía "apestas".


Off: Demian ha usado su habilidad pasiva de Arcanos.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Vie Feb 19 2016, 01:10

Aquellos sujetos parecían dispuestos a todo, y sin dejarse amedrentar por los gritos que llegaban del exterior y que dejaban claro que la guardia les supera en número por mucho tensaron las cuerdas de sus arcos preparados para asomarse a las rotas vidrieras para hacerles llover muerte desde arriba. A esas alturas y siendo solo cuatro ya debían de tener claro que lo único que iban a conseguir era causar algunas bajas entre a los soldados y ganar unos minutos de tiempo como mucho pero ni aquella certeza ni la extraña falta del resto de los suyos parecía afectar a su intención de resistir. Si había más como aquellos allí a dónde querían ir ya podían prepararse para una resistencia numantina.

Un certero disparo de Chimar acabó con uno de ellos de inmediato. La buena noticia a parte de la reducción del número de enemigos era que con aquella exhibición de puntería los tres restantes perdieron interés en seguir disparando a las tropas de la ciudad que ya en el portón de entrada al templo comenzaban a golpearlo con fuerza y con sus armas para lograr entrar al interior. La mala era que aquellos miembros del puño que quedaban ya sabían lo que les había pasado a sus compañeros desaparecidos y no les costaría mucho dar con ellos una vez comenzaron a buscar intrusos. Alanna, haciendo honor a su apodo de "La gata", pudo ocuparse de otros dos de manera bastante espectacular lanzandoles sus dagas desde una posición privilegiada aprovechando una extraña mecánica de los enemigos y dejando a un único fanático, aunque en el último momento resbaló quedando expuesta a la ira del último remanente de los vigilantes del templo.

Chimar podría ocuparse de él con un nuevo disparo, pero preocupada por Alanna, Níniel salió de su cobertura y comenzó a llamar la atención del enemigo para que no recorriera los pasos hasta su amiga y la matara antes de que el pequeño inventor se asegurara un disparo letal. El modo de hacerlo no era otro que representar una amenaza para el humano o un objetivo más tentador así que para estar segura la peliblanca intentó ambas, acercándose bastón en mano y canalizando su magia para que este brillara de forma amenazadora y sabiendo qué debía decir para llamar su atención.

-Esperaba bastante más de los hombres del maestro, con soldados tan débiles seguro que debe ser un delincuente del tres al cuarto rodeado de parafernalia.- Dijo señalándole con el bastón y logrando de inmediato que se girara hacia ella y apartara de una patada un banco de madera partido por la mitad que había entre ambos, demostrando bastante fuerza y un enfado monumental ante el que no pudo si no retroceder, no era rival para él en combate singular ni pretendía serlo.

En ese momento los tablones que mantenían la puerta de la iglesia crujieron y con la siguiente embestida se partieron permitiendo que la puerta se abriera de golpe y entrara media docena de ballesteros acompañados por el teniente Rickson que tenía un virote clavado en el hombro. A una señal del oficial realizada con el otro brazo seis proyectiles fueron disparados al unísono asaetando al enemigo que cayó desplomado al suelo tras intentar dar dos pasos más hacia la peliblanca balbuceando algo imposible de comprender entre borbotones.

-Asegurad el lugar, vamos muchachos...- Ordenó el teniente a sus hombres que entraron en tromba al lugar en el que ya no quedaba resistencia alguna. -¿Estáis todos bien?.- Preguntó el hombre que parecía más preocupado por los demás que por el hecho de tener un proyectil clavado en el hombro. -¿Estás bien gata?, ese golpe parece feo, haré llamar a un sanador, aunque en realidad me gustaría que el privilegio de cuidar de tí fuera mío.- Continuó al ver a Alanna y sin querer perder la oportunidad de hacer gala de su amplísima sonrisa. Níniel se acercó rápidamente hasta su amiga y tras revisarla se limitó a colocar una de sus manos sobre la brecha de la joven y comenzó a sanarla, sería cosa de escasos segundos cerrar la herida sin dejar marca alguna. Fue mientras la sanaba cuando recibió una extraña señal que no podía ser obra de otro más que de Demian. -Parece que Demian está bien y quiere que vayamos con él.- Le susurró a Alanna dando por sentado que la humana habría recibido la misma señal y esperando ver si estaba de acuerdo.

-Solo es un golpe, será rápido. ¿Vuestra herida...?- Se interesó la elfa por el guardia que parecía no saber de que le hablaba o al menos lo disimulaba muy bien. -¿Qué herida...Ah!, no es nada. Esta clavada en la hombrera, no ha llegado a tocarme. Por eso siempre insisto a mis hombres en que mantengan su equipo siempre en perfectas condiciones. Aunque si insistis en examinarme, no tengo ningún problema en dejaros echar un vistazo bajo la armadura- Níniel se sonrojó y negó rápidamente con la cabeza. -Creo que no hará falta, es evidente que no estáis herido...Además debemos continuar con el trabajo, este lugar solo es la entrada al escondite de esos asesinos.- Respondió causando que el hombre riera por que parecía estar poniendo más una escusa. -Quizá luego entonces, primero el trabajo y luego el placer. Aseguraremos el lugar mientras os ocupáis del resto. Buena suerte. La vais a necesitar.-

Parecía que las órdenes del resto de la guardia eran tomar aquel lugar pero todo lo demás era cosa del escuadrón de Alanna. En cierto modo parecía el mejor plan ya que un pequeño grupo resultaría más funcional que un pequeño ejercito allí abajo, pero a pesar de ello la peliblanca no podía evitar sentir temor por lo que estaba por venir.

Bajó junto a los demás de vuelta hasta la cripta bajo el templo y aunque no era la primera vez que veía a Demian cubierto de sangre no pudo evitar preocuparse por él ignorando en un primer momento que había resuelto parte de la críptica pista del mapa abriéndoles el camino usando arcanos. Olvidándose de lo mal que la trataba se lanzó hacia él y comenzó a examinarlo de manera maternal y cariñosa hasta haber comprobado que toda aquella sangre no era suya y que estaba bien. -Me preocupé cuando no apareciste, sabía que eras demasiado listo para esos matones pero aún así...-Le dijo dejando el resto de la frase en el aire y mirando ya sí a las puertas abiertas que daban paso a un túnel oscuro como boca de lobo y que no contaba con ninguna antorcha o iluminación de ninguna clase. Era un camino de oscuridad sin fin precedido por el arco de piedra de la puerta que rezaba "Abandone toda esperanza aquel que aquí se adentre". -Conseguiste resolver la pista...- Dijo la elfa levantándose y creando un bola de luz en el extremo de su bastón para iluminar hacia el túnel. -El camino sin sombras...Sin luz, no las hay...-

-No hay más luz que aquella que traes contigo elfa.- Respondió una voz masculina proveniente de la negrura misma, como si la propia oscuridad hubiese querido responder a su comentario, logrando que la elfa saltara hacia atrás al oirlo y se pusiera en guardia esperando un ataque. -Aunque no es problema para los que ya estamos acostumbrados a vivir en ausencia de la luz.- Continuó la voz hablando con un tono paternal, como si fuera un maestro explicando una lección valiosa. - Ha pasado mucho tiempo mi pequeña mariposa azul, te estaba esperando.-
Spoiler:
Alanna: Ya sabes a quién pertenece la voz...
Chimar: Tienes en es cabeza de genio parte de los planos de las trampas que hay en el oscuro laberinto de túneles que tenemos delante. Recuerda el resto de la pista descifrada en el mapa en "Persiguiendo fantasmas".
Demian: No me mates por preocuparme por tí.



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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Chimar el Vie Feb 19 2016, 20:58

El combate se desenvuelve con fluidez, pronto múltiples objetivos son abatidos por las tácticas del grupo. Resulta casi poético ver a los defensores plantar resistencia hasta el final, especialmente luego de conocer su inferioridad total. Se nota que la facción enemiga no son simples criminales de calle, un aire extraño envuelve al misterioso puño rojo y seguramente se descubran mas realidades raras en el camino por delante.

Alanna barajea mal sus cartas, los errores le ocurren a cualquiera. Nin sale al rescate y gana tiempo para que Chimar intente neutralizar ese matón. El niño se prepara dispuesto a derramar más sangre con su ballesta pero pronto aparece un problema, la elfa está en su línea de tiro. Cambia de posición rápido aunque al final no logra coronarse como héroe, la guardia irrumpe enseguida.

Un grupo de ballesteros atina numerosos impactos en el sujeto hostil restante salvando la situación, nada mal para un montón de antigüedades mecánicas. Maquiavelo suspira, no siempre se gana. Aquel equipo de guardias inicia la típica estrategia de despeje, se dispersan por toda la estructura buscando enemigos vivos. Con la iglesia asegurada están un paso más cerca de la victoria total.

Nin y el sujeto con el virote clavado parlamentan un poco, su conversación se torna extremadamente aburrida. Parece que las aproximaciones del puño fueron erróneas, ningún guardia murió en el asalto. Trabajo bien realizado, quien lo diría de un grupo tan pintoresco. El inventor suspira aliviado pero pronto se lleva una sorpresa de muerte, menuda forma de llamar la atención.

Una extraña flecha destellante aparece frente a su cara… literalmente. El pequeño le mira incrédulo un par de segundos, luego pone cara de sorpresa. Le toma algo de tiempo mirar lo que apunta la extraña manifestación, cuando desvía sus ojos encuentra al responsable. Dem y su rara forma de magia, usa los trucos para todo. El Gorrión menor sonríe dispuesto a reencontrarse con su colega aunque rápidamente recibe un mensaje adicional.


Qué rayos…


Chimar arruga la cara, que molesto. Eventualmente se olfatea un poco y le da la razón mentalmente, tiene una esencia de cloaca concentrada. Suspira, es un mocoso bastante higiénico, no le gusta apestar. Ahora tendrá en mente la bañera del refugio durante horas, ser listo a veces puede resultar molesto. Sin dar oportunidad para otro mensaje flotante absurdo se acerca al brujo ilusionista.

Maquiavelo abre los ojos de par en par al distinguir toda la sangre pero luego de estudiar mejor a su hermano se tranquiliza, no es de él. Níniel prácticamente le salta encima preocupada, al final descubre el mismo punto. La elfa claramente se está encariñando de ellos, ese sentimiento es correspondido al menos por su amigo intelectual. Alanna parece funcional de nuevo, la magia sanadora es asombrosa.


Estas perdiendo el toque Dem, si te ensucias en tu oficio quiere decir que eres todavía novato jeje.

Una leve venganza inteligente, nadie le llama apestoso y sale libre. Dejando las trivialidades de lado es momento de continuar, la guardia les cubrirá. Dem ha logrado abrir la primera etapa del nuevo trayecto con algunos trucos arcanos pero sin duda aguardan muchas cosas, nunca es fácil. El grupo desciende con pericia observando un interesante mensaje antes de adentrarse en las sombras.

Acogedor…


Nin activa una luz de su bastón, eso es nuevo. La magia en todas sus formas resulta como mínimo interesante, trucos y más trucos. El lugar es tan negro como la noche, la pequeña fuente de iluminación de vez en cuando parece ser absorbida por la oscuridad. Finalmente una voz desconocida resuena, conoce intrínsecamente a alguien aunque es difícil deducir quien.

¿Algún conocido chicos?

Extrañamente al final se enciende un gran bracero revelando tres puertas de piedra cerradas, cada una posee cierta runa destellante en su centro. El camino principal continúa completamente oscuro con excepción del último recinto, se trata de un largo pasillo que ostenta la mampostería de cualquier tumba o cripta. Para agregar arena al saco algo ocurre con las luces en el lugar, parece como si perdieran intensidad. La manifestación mágica de Níniel apenas les permite ver pocos pasos adelante, una chispa ocasionada por el pedernal de Chimar ni siquiera altera el entorno, huele a magia por doquier.

Esto me da mala espina…

El jovencito se detiene de golpe, algo va mal. La escena tiene todo lo necesario para ser considerada una trampa, cualquier persona lista puede deducirlo enseguida. Prácticamente están siendo atraídos por la luz al final del túnel, muchas cosas pueden salir mal. Tristemente no tienen demasiadas opciones, es el único camino para seguir adelante. Cuando la puerta de ingreso se cierra atrás queda claro que han caído en algo peligroso.


¿¡Que le pasa a los muros!?

Off:

Bien chicos Nin me ha dado carta blanca para atormentarles “risa malvada”

El largo camino es en realidad una trampa de aplastamiento, las secciones han comenzado a cerrarse alrededor. Existen tres cajas de mando en todo el trayecto que permiten disminuir la velocidad del mecanismo pero solo alguien con conocimientos en trampas puede manipularlas. Para sumar emoción la sección está bastante oscura.

Al final del viaje tenemos una bifurcación, tres puertas selladas con posibles rutas para avanzar. Cuando alguien se acerque tendrá lugar una extraña vibración mágica que solo puede ser percibida por usuarios arcanos. Un estudio más detallado revelara la verdad, el tiempo sigue corriendo. Las tres runas son sellos trampa que desencadenan elementos primordiales poderosos, si estallan y queda alguien en el recinto “ahora cerrado por todos lados” la resonancia lo matara. Solo se puede avanzar desactivando una de las runas, eso abrirá la puerta de piedra predilecta y una ruta para salir.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Jue Feb 25 2016, 10:42

Desde el suelo Alanna contempló la escena, la brecha en su cabeza no cesaba de sangrar mientras comenzaba a recuperar el aliento tras la caída. Intentó levantarse varias veces antes de que el tipo que se acercaba, arma en mano, la alcanzara, sin demasiado resultado, pues aun debía luchar contra el mareo causado por la falta de oxigeno y el golpe. Sin embargo, los acontecimientos, como en cualquier asalto, fueron rápidos y confusos.

Desde el suelo, intentando alzarse, no pudo evitar reír al ver los intentos de la elfa de insultar al rival que se acercaba a ella. Era gracioso que una chica tan tímida como Níniel se arriesgara así cuando confiaba en alguien y realmente le parecía un elogio que lo hiciera por ella. Aunque eso solo la dejaba, para sus propios ojos, en mal lugar, era ella quien debía protegerlos, no podía dejar que fueran ellos quienes se arriesgaran por ella. Tenía tan anclado en su personalidad ese inmenso sentido de la responsabilidad que no podía evitar recriminarse y ser dura consigo misma cuando cometía el más mínimo fallo.

Se levantó al tiempo que se taponaba la herida de la frente con una mano justo a tiempo de ver como se derribaba la puerta. El sargento pronto se acercó a preguntar como estaban todos, parecía no fijarse siquiera en la saeta clavada en su hombro, Alanna abrió los ojos con sorpresa, ¿y su herida era fea? Debía estar loco, siempre hacía igual, no tenía en cuenta su propia seguridad, y, a pesar de ser un auténtico ligón, se preocupaba por todos aquellos que estaban bajo su cargo.

- Estoy bien.-
dijo asegurándoselo con una sonrisa, una brecha no iba a echarla hacia atrás.- Más importante, mejor que le vean lo de la flecha- sugirió mientras notaba a Níniel revisarle la herida.

Se sentía un poco como una niña junto a la elfa, que, a pesar de ser menos que ella, parecía más madura en ocasiones, o, al menos, más precavida y cuidadosa en lo referente a su propia salud. Alanna no era descuidada, pero usualmente olvidaba sus heridas o dolores con tal de finalizar misiones, sonsacar información o ayudar a alguien acabando, más de una vez, en el hospital o con resentimientos en huesos o musculos.

Mientras sentía un flujo cálido de energía cerrando su herida, notó una especie de tirón y alzó la cabeza, demasiado rápido, mareándose nuevamente. Negó con la cabeza intentando mantenerse en calma, no era momento de tambalearse. Giró al oír la voz de la elfa y asintió, también lo había sentido, era hora de reunirse nuevamente. Tras un intercambio coqueto de la elfa con su "jefe" que parecía estar bien gracias a la armadura que lo cubría, Alanna tomó sus dagas y siguió a sus dos compañeros para reunirse con Demian.

Al encontrarse con él, se limpió con la manga la sangre que había quedado en su cara y suspiró al oler el aroma a óxido, si algo odiaba, era ese olor tan fuerte que solo era un mal presagio, ese olor no podía significar otra cosa que la presencia de heridos o muertos, aunque, al menos, era suya y sabía que ya estaba bien.

Al ver al chiquillo cubierto de sangre, se le cayó el alma a los pies, ¿como había acabado así? ¿Era suya toda esa sangre? Al ver que Níniel se acercaba a él se mantuvo alejada, la elfa podría ayudarlo más que ella si es que estaba herido, pero, al ver que él no era el propietario de la sangre, suspiró aliviada y, sacando un pañuelo de su manga, comenzó a retirarle la sangre del rostro.

- ¿Por qué acabas siempre así de manchado?-
Le preguntó bromeando con una sonrisa, esperando que el chiquillo entendiera que debía tener cuidado, podría haberse hecho daño. Se giró, aun agachada, para escuchar lo que debía la elfa, y sonrió.- Ya sabes que estamos con dos genios, Níniel, por separado estos pequeños son más listos que tu y yo juntas.

De la nada, una profunda voz resonó por la cripta. Alanna, empuñando sus dagas, se alzó, vigilante, por algún extraño motivo que no era capaz de entender esa voz conseguía que un escalofrío le recorriera la espalda. Sus ojos se volvieron oscuros, con certo aire de ira controlada. Apretó las manos en torno a las dagas, haciendo que sus nudillos se volvieran blancos y su respiración pesada. Fue entonces cuando, al escuchar ese nombre, ese apelativo, lo entendió todo y la rabia comenzó a subir por su garganta.

"Mariposa azul" su padre solía llamarla así de pequeña, según él, porque era frágil pero fuerte y, si corría, se confundía con el cielo que se alzaba, usualmente azul, como único paisaje visible desde la granja, el hombre siempre había sabido que ella acabaría volando lejos, sin embargo, tras años de estudio, Alanna había descubierto la realidad de las mariposas azules, y ese apelativo, que tras la partida del hombre, dos veces, se había vuelto sin sentido, adquirió un nuevo tono, la mariposa azul, más conocida como Mariposa del mal, llevaba la desgracia por donde revoloteaba, ella, para el hombre, había sido su mariposa azul, al igual que él lo era para ella.

- Padre...- murmuró con un odio jamás conocido en su tono.

Alanna tragó saliva, no pensaba gritar aun las palabras que pensaba, no iba a darle, a ese hombre, la satisfacción de saber que la había marcado, y no en el buen sentido, nunca iba a permitir que supiera las noches que había llorado por estar sola, por saberse abandonada y odiada, jamás dejaría que lo supiera, había sobrevivido a base de orgullo, y su orgullo seguía manteniéndola en pie, por ellos jamás le dejaría obtener esa victoria, si lo único a lo que podía aferrarse era a su amor propio, era lo que pensaba hacer.

Un brasero inmenso se encendió de la nada, dejando el cuarto iluminado, ni rastro había del hombre al que tanto odiaba, solo tres puertas con runas dibujadas, la rabia seguía subiendo, llegando a sus ojos que se habían cubierto de un color negro que podría asustar al más valiente guerrero. Se acercó al centro de la estancia y poco le preocupó que pudieran oírla, demasiado sumida en su propia ira.

- ¡Cobarde, siempre huyendo y escondiéndote, enfréntate de una vez a lo que tienes delante!-
le recriminó- ¡Plantame cara, deja de escapar!- siguió quedándose, tras eso, en silencio a espera de una respuesta, obviando por completo las puertas que parecían una clara trampa, pero que, cegada por la ira, no había siquiera analizado.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Demian el Sáb Feb 27 2016, 06:17


Sabía que lo último que había hecho antes de alejarse del grupo había sido insultar a Níniel, de modo que no se esperaba un recibimiento muy afectuoso, pero pronto la realidad fue otra. Ambas mujeres se preocuparon de que estuviera sano y salvo y hasta lo limpiaron.

Era una sensación extraña para Demian ser tocado de esa manera. No se podía decir que no había conocido el afecto. Sí, no había tenido un padre o una madre, pero su maestro siempre había sido una figura inspiradora y, sin duda, quien más le había querido en su vida... el mismo maestro al que asesinó traicioneramente... pero el viejo Emil no era una persona que expresara demasiado. Era conocido por su capacidad de enmascarar sus sentimientos a tal punto que nunca sabías si estaba enojado, alegre o preocupado. Demian había aprendido de él que mostrar los sentimientos era peligroso. Para él el contacto humano sólo podía llevar a una de dos cosas, dolor o muerte, por tanto se puso tenso ante tales señales de afecto. Sus vellos corporales eran aún casi imperceptibles, pero el que mirara de cerca notaría que estaban erizados.

Ustedes están pe-peor, huelen a peste —contestó a Alanna.

Unas manchas de sangre eran fáciles de ocultar, pero un aroma tan fragante era peligroso. No se trataba de un tema de higiene, era la vida la que estaba en juego.

Y Chim, prefiero estar manchado en s-sangre que en... no quiero ni saber con qué te has manchado, pero ese color no luce muy b-bien —bromeó, aunque luego se puso un poco más serio—. En serio... puedo ocultar su aroma en momentos clave con ilusiones, pero eso consume energía y ya he g-g-gastado bastante. Busquen una manera de limpiarse si no quieren que nos descub-b-bran a un tiro de piedra de distancia.

Optaron por seguir, pero el tema del aroma aún preocupaba al chico. Claro que no alcanzó a llegar demasiado lejos, prácticamente apenas entrar una voz les llamó la atención. Demian de inmediato sostuvo firmemente sus dagas en sus manos. No tenía intenciones de saber quién era ni por qué estaba allí, sólo sabía que sería un obstáculo y había que eliminarlo.

Se movió con una sutileza que sólo alguien de tan poco peso como él podía lograr. La oscuridad era su aliada, especialmente una tan espesa como aquella... es más, había algo especial sobre esa oscuridad, era demasiado completa para un lugar que debería aún tener iluminación proveniente de la entrada. Algo andaba mal. No se detuvo demasiado sobre el asunto, debía aprovecharla, luego habría tiempo de conocer más detalles.

Se acercó hasta estar casi a distancia de ataque, preparando sus dagas con cuidado, apuntando a donde creía debía estar el abdómen de su enemigo. Su maestro le había enseñado que, si bien el cuello y el corazón eran puntos donde podías acabar de manera decisiva con un enemigo, acertar en ellos era más complicado de lo que parecía, de modo que en la mayoría de los casos era mejor apuntar al abdomen, allí casi siempre podrías terminar la pelea de una cuchillada, aún cuando la muerte no era tan fácil de lograr de inmediato.

Pero algo ocurrió, Alanna lo llamó padre.

Incluso alguien como Demian sabía que si era un familiar era mejor no meterse. Ya Alanna sabría qué hacer con el sujeto, así que se devolvió sobre sus propios pasos. A los pocos instantes el sujeto había desaparecido y la chica lucía bastante molesta. Al parecer no había una relación muy sólida entre ellos.

Si quieres matar a alguien —le dijo Demian a su compañera— , lo primero que debes hacer es considerarlo una cosa, algo sin vida, algo no humano... sólo así puedes ser completamente efectivo para matarlo... eso me enseñó mi maestro.

Sin embargo no habría mucho tiempo para compartir las artes del asesinato con Alanna, pues Chimar advirtió pronto de un asunto que requería suma urgencia. Estaban en una especie de trampa y pronto el objetivo de la misma se hizo claro.

Aplastado entre olor a m-mierda, no —comentó decidido.

Ser convertido en una bola de carne no era tan terrible como el hecho de serlo con olor a excremento, así que debía encontrar una solución, en especial considerando que al menos una entre sus compañeros no estaba del todo disponible en ese momento para solucionar asuntos tan poco... emocionales.

Siente... no pienses... se dijo a sí mismo el chico, aunque claro, no se refería a algo cursi, sino que a lograr ese estado de calma mental para pensar de manera realmente efectiva, la habilidad más importante de un asesino. ¿Qué había allí?, sabía por la investigación entre los textos que la clave de las trampas de ese lugar estaba en los arcanos.

Al menos el fuego le permitía observar el escenario. Tres puertas con runas se encontraban presentes de una manera tan obvia que no se cuestionó el que pudieran formar parte de la trampa. Claramente no sería tan fácil como caminar por ellas, pero todo indicaba a que debía buscar señales de elementos en ellas para romper sus sellos. Las miró con detenimiento. Una de ellas tenía tallada la figura del mismo hombre que destruía los corazones enemigos y los quemaba, sólo que ahora estaba estaba en una cruz, bastante maltratado. ¿De qué iba eso de mostrar a su dios siendo torturado tan a menudo?. Un soldado le atravesaba el corazón con una lanza y manaba un líquido transparente de sus pulmones. ¿Y la sangre? se preguntó, pero no tenía tiempo. La siguiente puerta mostraba al mismo sujeto, pero ahora parecía muerto. Una mujer mayor, que bien podía ser su madre más que su pareja, lo sostenía, mientras gruesas lágrimas corrían por su rostro. La última puerta contenía al mismo sujeto, pero ahora parecía levitar. De fondo unas nubes espesas, tan espesas que en los bordes llovía, se abrían para mostrar el sol que parecía recibir al sujeto volador.

Sacó sus conclusiones de inmediato. No había mucho tiempo. Si el tipo levitaba la respuesta era obvia, era un tensai de aire. No había otra explicación, el tipo se elevaba con sus ropas flameando y podía controlar el aire para incluso abrir las nubes, así que debía ser alguien realmente poderoso. Muy pocos tensai de aire podían llegar a realizar esas hazañas.

Lo contrario del aire es la tierra, así que la respuesta era fácil. Dibujó frente a las puertas la runa que simbolizaba la tierra y sonrió satisfecho, en cualquier momento debía desactivarse la trampa.

¿O no?


Un relámpago salió de la puerta y le dio de lleno en el pecho. El pequeño cuerpo del chico poco podía hacer contra eso, menos de sorpresa, así que salió literalmente desprendido por los aires para caer y quejarse de inmediato de manera lastimera. Eso realmente había dolido y bien podría haber causado considerable daño. Su mente tardó unos segundos en entender lo ocurrido e intentar sobreponerse al dolor y la parálisis. Intentó ponerse de pie, pero no pudo, sólo se quejó nuevamente. Su mente intentaba analizar lo ocurrido, en algo se había equivocado, su análisis había sido erróneo. No era el aire la respuesta al acertijo... pero ¿entonces qué? no podía ponerse a probar runa por runa, pues acabaría seguramente muerto si tomaba un castigo nuevamente por equivocarse.

Sus ojos se llenaron inconscientemente de lágrimas. No pretendía llorar, pero fuera el dolor o los efectos del relámpago, de alguna forma no tenía control de sus ojos y corrían lágrimas... lágrimas de derrota... lágrimas...

Claro. En la primera imagen al sujeto le salía agua en vez de sangre de la herida. En la segunda había lágrimas de una madre por su hijo muerto... en la tercera llovía... agua.

Si la respuesta era agua, entonces debía hacer la runa para el fuego. Quiso pararse, pero no pudo. Las paredes seguían cerrándose, quedaba muy poco tiempo. Hizo otro esfuerzo, pero nada, aún no podía mover su propio cuerpo por los efectos residuales de la descarga eléctrica. Con impotencia, usó la sangre que aún quedaba manchando partes de su cuerpo para dibujar la runa que representaba el fuego en el piso. Esperó.

Nada.


La marca estaba demasiado lejana como para hacer efecto, debía ser hecha en el lugar correcto para funcionar. Miró al lado y entre las lágrimas que nublaban su vista pudo notar que las paredes estaban ya demasiado cercanas.

Apretó los dientes derrotado.


Off: Demian ha utilizado tanto Arcanos como Trampas y Venenos para intentar solucionar el dilema.

Off 2: Lamentablemente ha fallado, así que tocará a otro solucionar el lío en que ha quedado esto, hehe.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Dom Feb 28 2016, 02:41

"Pequeña mariposa azul", aquello no parecía un apodo nombrado a la ligera y desde luego Níniel estaba segura de que con ello no se refería a ella. ¿Quién era aquella persona y qué quería?, ¿Cuáles eran sus intenciones hablando de ese modo a pesar de al estar allí todo parecía indicar que se trataba de un enemigo?. Aquella voz masculina no dijo nada más ni ningún sonido añadido pudo escucharse proveniente de la espesa negrura de aquel túnel que tenían delante y que parecía alimentarse de la escasa luz que portaban consigo. Nada delató si el dueño de aquellas palabras estaba a punto de atacarles o no, nada indicó si desenvainó arma alguna para defenderse de la posición de combate de Demian, y la nada fue la respuesta a la única palabra que Alanna pudo pronunciar en ese momento y que bastó para que la peliblanca se sintiera de repente invadida por un millar de dudas que no necesitaba pues bastante peliaguda era ya la situación por sí misma sin necesidad de complicarla aún más.

Enseguida, tras ver que todos estaban en guardia, la sacerdotisa aumentó la intensidad con la que iluminaba hacia el túnel con la intención de dejar a la vista a aquel sujeto pero allí no había nada ni nadie, si alguna vez había habido algo más que una voz en la oscuridad ya no estaba allí. La peliblanca tuvo ganas de detener el avance del grupo un tiempo más, pararse y preguntarle a su amiga por qué había llamado padre a aquella voz y por qué había sido capaz de alterar su ánimo con tan pocas palabras. Estaban adentrándose en la boca del lobo y parecía que aquello era importante, no solo para la humana si no para todos los demás. Sin embargo pronto quedó patente que el grupo no disponía de tiempo para algo así, aquello tendría que esperar.

Quienes diseñaran aquel oscuro túnel era evidente que lo construyeron con la clara intención de que ningún profano llegara hasta su final para importunarles. Por si las puertas selladas con arcanos no fueran suficientes para disuadir a los intrusos, incluso a pesar de haber descifrado las pistas, parecía que contaba con mecanismos de defensa adicionales. Ya fuera un sistema que se activaba automáticamente al abrirse las puertas o al percibir de algún modo su presencia entre aquellas paredes, el túnel comenzó a estrecharse de manera lenta pero inexorable convirtiendo el ya de por sí asfixiante descenso en algo aún más opresivo y en una carrera contra reloj para no ser aplastados con la única guía de una tenue luz al fondo que les indicaba hacia donde ir. Tan opresivo resultaba y tan densa era la oscuridad que a punto estuvo la peliblanca de no percatarse de que tras unas decenas de metros de descenso, en una de las paredes había una especie de mecanismo sencillo fácil de pasar por alto salvo que se supiera que estaba allí. La peliblanca se detuvo un instante a examinarlo, iluminando una serie de símbolos inscritos en la pared y que recordaron a la elfa aquel panel semioculto que Alanna activase durante su camino hasta el templo por las alcantarillas plagadas de trampas. Níniel tiró hacia fuera de la palanca, la giró y la volvió a colocar en su sitio tal y como parecían querer decir las inscripciones y al hacerlo pudo notar como el túnel, aunque seguía estrechándose, lo hacía más despacio. Sabiendo aquello fue más atenta a las paredes y activó hasta dos paneles más antes de llegar a una amplia sala iluminada y con tres puertas bloqueadas que les impedían el paso.

Llegó la última hasta allí al haberse entretenido con los paneles y en cuanto dejó el túnel atrás este se cerró dejándoles sin camino de regreso, aunque sinceramente Níniel dudaba mucho que de todos modos les diera tiempo a regresar hasta la cripta del templo antes de que el túnel les aplastara de haber querido hacerlo. -Son escenificaciones de momentos importantes de la figura de culto de los cristianos. La crucifixión y longinus atravesando su costado del manó agua y no sangre, su madre llorando al hijo difunto, creo que la hacen llamar la dolorosa....Y la resurrección al tercer día.- Comentó la peliblanca nada más alcanzar al resto y haciendo memoria a lo que había leído sobre los cristianos. Era evidente que estaban ante otra prueba relacionada con arcanos pues su magia era fácilmente percibida por la elfa, ésta con límite de tiempo pues aquella sala también amenazaba con aplastarlos si no obraban con la celeridad de quien sabe las respuestas a los acertijos de antemano. Puede que con la manipulación de los paneles Níniel les hubiera ganado algo de tiempo, pero no demasiado. Por suerte era un grupo que no iba precisamente corto de agilidad mental y mejor aún, contaban un conocedor de los arcanos...O al menos eso pensaba la peliblanca hasta que un fogonazo que desapareció en lo que dura un pestañeo envió por los aires al joven brujo como modo de indicar que la respuesta dada a aquella prueba no había sido la adecuada.

-!Demian! ¿Estás bien?.- Exclamó la elfa tan pronto procesó lo que acababa de ocurrir lanzándose a atender al niño arrodillándose a su lado y observando con espanto como el chiquillo estaba que echaba humo...Literalmente. Enseguida comenzó a aplicar su magia sobre él para restaurar cualquier daño que pudiera haber sufrido, pero por suerte parecía que aquello no había sido un ataque a matar, más bien un aviso, un castigo por haber errado. Muy posiblemente no pudieran permitirse fallar una segunda vez. Mientras le atendía, vio como dibujaba una runa en el suelo con parte de la sangre que aún lo cubría y no hizo falta más para que la elfa entendiera que se trataba de una nueva respuesta, pero el brujo aún no estaba en condiciones de aplicarla por si mismo.

-Chimar...Mira...usa este dibujo en la puerta de la derecha, la del barbudo volando, es la que representa la resurrección, como ponía en el mapa.- Sabía que no tenía que decirle que debía ser una transcripción perfecta de aquel símbolo o, primero él, y luego los demás, iban a acabar muy pero que muy mal.

Las paredes de aquella sala estaban ya muy cerca, pronto incluso taparían el acceso a las dos puertas laterales dejándoles solo con la opción del centro...La de la muerte. Una que no daba precisamente buenas vibraciones a la sacerdotisa cuyo instinto le decía que no se trataba de un mero recurso pictórico. Níniel tomó a Demian en brazos y tan pronto como la puerta estuvo abierta cruzó al otro lado con la trampa de la sala que dejaba atrás casi rozándola.

Al otro lado de la puerta, la cual quedó cerrada cuando la trampa la bloqueó, un pasillo de paredes de piedra cuyas dimensiones eran cada vez mayores terminaba tras un camino bastante largo y laberíntico iluminado con candiles mágicos en un enorme arco también de piedra flanqueado por la figura de dos esbeltas sirenas mostrando sus atributos femeninos sin pudor y enroscadas a las columnas que sujetaban dicho arco.- Vaya...Esto es...- Más allá una enorme caverna se extendía a sus pies. Era tan grande que a unos cientos de metros de dónde estaban y conectado con un puente había un templo tan grande como el que habían dejado atrás y cuyo punto más alto conectaba con el techo de aquel lugar. Rodeando el templo había un lago subterráneo nutrido por las aguas que se filtraban por varios puntos de las paredes y del techo, una gran luz mágica en lo alto del templo iluminaba todo el lugar sumiéndolo en una penumbra en la que no costaba demasiado moverse con normalidad. Desde donde estaban podía verse movimiento de personas en la entrada de la estructura consagrada a un dios marino pero no en la zona del gran arco. Al menos hasta que de detrás de una de las hermosas sirenas de piedra aquella voz que antes les hablase volvió a hacer acto de presencia, esta vez dejándose ver.

-No está nada mal, debo admitir que empezaba a pensar que no ibais a lograr llegar hasta aquí. Bienvenidos al templo sumergido de Niord.- Dijo amablemente y de algún modo pasando por alto que su presencia inquietaba a todos los allí presentes y en especial a Alanna a la cual nunca había visto con semejante expresión de puro odio. -Sé lo que estáis pensando...Pero sin mi ayuda no sald´ris vivos de aquí...Así que si pudieseis bajar las armas...-Añadió aumentando aún más desconcierto al que ya acumulaba la peliblanca, que no era poco.


Spoiler:
Aún queda por utlizar la pista "N-E-N-N" del mapa para el pasillo laberíntico que acabo de dejar atrás, por si alguien quiere usarlo^^. He preferido avanzar un poco.Podemos usar el lago para limpiarnos un poco, hasta no cruzar el punete hasta e templo no hay enemigos ni peligros.
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Mensaje  Chimar el Dom Feb 28 2016, 17:47

Por un momento Alanna pierde el control, parece haber reconocido la voz misteriosa. Sin duda el propietario y la mujer tienen una historia detrás, nada placentera por lo que puede observarse. Una mueca de odio se forma en el rostro de la guarda, no es normal verle con esa expresión. Es un mal momento para dejarse llevar por las emociones con varias trampas andando pero algunas cosas no pueden controlarse.

¡¡Debemos salir de aquí!!


Extrañamente a medida que avanzan no logran localizar al emisor misterioso, otra anomalía para el saco. Todos corren con velocidad a falta de una mejor idea, las soluciones sencillas de vez en cuando son acertadas. Níniel gasta algunos segundos manipulando paneles de control, resulta sorpresivo ver que dicho intento funciona. El túnel disminuye su avance y todos logran salir del otro lado antes de que se cierre.

Nada como una mente lista para solucionar problemas jeje.


Chimar suspira intentando bajar sus latidos pero pronto se da cuenta que nadie está fuera de peligro, esa jodida trampa continua andando. Tres puertas detienen el avance, todas ostentan una runa a modo de sello. Imágenes cristianas siguen decorando las pistas, alguien no se cansa. El niño inventor conoce algunos aspectos del culto pero no es un tema que domine, ciencia y religión no se llevan bien.

El recinto comienza a volverse más pequeño, tienen varios minutos antes de quedar aplastados. Las runas son territorio de Demian, cosas arcanas. El inventor se cruza de brazos mientras observa a su hermano trabajar, pega algunos vistazos buscando posibles puntos débiles en el mecanismo pero no tiene suerte. Eventualmente un destello le hace despabilar, el pequeño brujo recibe una descarga dolorosa.


¡¡Dem!!

Se acerca corriendo con rostro de preocupación, el personaje herido vuela una buena distancia. Afortunadamente parece estar bien, adolorido pero vivo. La puerta solo emitió un simple castigo por fallar, si hubiera desencadenado más poder la historia sería diferente. Níniel rápidamente se acerca para comprobar el estado del hechicero, su rostro confirma que no es nada grave.

El tiempo no se detiene por nada, las paredes siguen avanzando sin inmutarse. Maquiavelo comienza a sentir bastante miedo, deben largarse ya. Desgraciadamente el mago no está en su mejor condición, las opciones se acaban. Este último comienza a llorar, es raro verle así. Su hermano Gorrión se preocupa pero rápidamente enfoca los ojos en otra cosa, cierta runa formada por el mismo chico herido.


¡¡Enseguida!!


El científico recibe las instrucciones de Nin y memoriza ese extraño diseño arcano, no es rival para su prodigiosa mente. Avanza hasta la puerta que tiene al sujeto levitando mientras busca algo en el portaobjetos, saca un carboncillo comenzando a dibujar poco después. Sale bastante natural, para alguien acostumbrado a plasmar planos complicados un extraño símbolo no supone reto alguno.

¡¡Funciona!!


Luego de algunos segundos molestos el sello de la puerta cae, eventualmente ese camino se despeja. Chimar sonríe, parte de su mente tenia la certera idea de que iba a recibir otra descarga. El grupo ingresa con velocidad y poco después la ruta trasera queda bloqueada, se salvan por los pelos. El chico se recuesta de una pared mientras respira agitadamente, demasiadas emociones por un día.


Alguien debería regular mejor la construcción de templos sagrados…

Siguen el camino directo, siempre cuidando de no accionar alguna otra cosa. Dicho trayecto resulta engañoso, gastan buen tiempo recorriéndolo. Es de agradecer que se encuentre iluminado por magia, da algo más de confianza. El intelectual medita cierto aspecto mundano mientras camina, podrían utilizar un método similar de iluminación en la ratonera. Se acerca a su hermano para vociferar la idea pero rápidamente nota algo más pertinente.


¿Ahora quien huele mal Dem?


Dicho brujo tiene un aroma a niño chamuscado algo concentrado, el karma resulta impredecible. Dejan el camino atrás y entran en un lugar lleno de estatuas, son sirenas talladas. Parece que acaban de abandonar el tema cristiano, esto se pone más extraño con cada paso. La estructura aumenta de tamaño hasta que finalmente desemboca en una gruta con cierto templo descomunal, toda una obra cultural.


Qué rayos…


Los viejos dicen que Lunargenta tiene muchas facetas, quien diría que esa frase debía tomarse tan literalmente. En el fondo del templo se ve movimiento, no están solos. Un punto que pierde su importancia cuando alguien les habla, la misma voz del principio. El chico listo prepara su ballesta al notar que esta vez la manifestación sonora viene con un cuerpo, mantiene una pose relajada aunque lista para responder si es necesario.


…. Si me disculpan debo hacer algo primero.


Teniendo en cuenta que sus compañeros pueden encargarse del sujeto si intenta algo y la creciente sensación de asco interna producto de su estado antihigiénico decide tomar un paso significativo, las prioridades primero. Se acerca al lago subterráneo mientras detalla el entorno en busca de posibles enemigos cercanos, al no encontrar nada se arroja al agua como si fuera una piedra. Pasa los siguientes minutos retirando la suciedad de su cuerpo y ropa como si estuviera en un día de campo.


No se detengan por mi.

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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Dom Feb 28 2016, 19:11

A pesar de sus protestas, de sus intentos por que su padre saliera y luchara, no logró recibir respuesta. Fue todo infructuoso, y, para colmo, las trampas seguían en marcha, las paredes no parecían querer detenerse, y, lo peor era que a la guarda no le sorprendía para nada, no le sorprend´ia que su propio padre intentara matarla, no le sorprendía que la quisiera dejar encerrada o la intentase ahogar, y aun era peor saber que, p or desgracia eso le afectaba. Le afectaba de tal manera que era incapaz de reaccionar.

Dem tenía razón si quería matar, no podía considerar al oponente una persona, debía pensar en el como un objeto, algo que saltar para llegar a un objetivo, sin embargo, no era algo tan sencillo de hacer, no para ella, no para una persona que lloraba cada vez que mataba a un desconocido, no para una persona que se dejaba la vida por salvar otras, no cuando el simple echo de escuchar a voz de su padre la dejaba totalmente inmovil.

Debía reconocer que, con toda la rabia que la llenaba, habá un ligero rastro de nostalgia, al fin y al cabo, esa era la voz que tantas veces la había calmado en las noches de tormenta, la voz que le había contado cuentos y cantado nanas, pero no quitaba que la había abandonado a su suerte, no una, si no dos veces, que le había arrebatado lo que era bueno en su vida, y, por ello, aunque fuera la rabia lo que la guiase y no una determinación firme, aunque luego se arrepintiera por el resto de su vida, no pensaba dejar que ese hombre se saliera con la suya, no esa vez, además, necesitaba saberlo, necesitaba preguntarle ¿por qué? Por qué la dejó atrás, por qué solo a ella, y dónde estaba Elise.

Solo cuando vio salir volando a Demian se recuperó y volvió a la realidad, corrió hacia el justo cuando Chimar dibujaba un signo en una de las puertas que los precedían. Tomó al brujo de brazos de Níniel, al fin y al cabo, ella era más fuerte y rápida que la elfa, y accedió al pasaje dejando atrás las paredes que se cernían sobre ellos instantes antes. Siguió avanzando con el brujo a cuestas, sintiendose inutil, no podía dejarse llevar por sus sentimientos, no cuando tres vidas dependían de ella.

- Ey, Brujito, no llores, Níniel te ha curado, y has sido muy valiente.-
susurró para que solo Demian pudiera oirla, en un intento de animar al niño.

"Mucho más que yo." Pensó para si cuando finalmente alcanzaban lo que parecía la salida. Dejó al chiquillo en el suelo y observó por un instante la inmensa construcción rodeada por un precioso lago de agua cristalina. Parecía que iban a tener un segundo de respiro cuando nuevamente esa voz conocida salió de detrás de una columna mostrando a su padre. El hombre ya rondaba los cincuenta años, su barba y pelo eran de color ceniciento, dejando atrás el lustroso caoba que había tenido en la infancia de la niña. Su rostro juvenil era ahora un surco de heridas y arrugas, causadas por los dificiles tiempos que posiblemente había vivido el hombre, y sus ojos, esos ojos marrones que tanto se parecían a los de la Gata, parecían ahora cubiertos por una fría sombra que no dejaba mostrar emoción alguna.

Esa visión hizo que el corazón de la guardia sufriera una punzada, y que tuviera que obligar a sus ojos a permanecer secos. El hombre hablaba como si no le importase que ella estuviera delante, era algo que Alanna no podía aguantar, ella lo odiaba, no podía ser que, para ese monstruo, ella fuera, sencillamente, indiferente, no, se le hacen las cosas que el le hizo a ella cuando alguien sencillamente te es indiferente, no podía ser posible. Alanna lanzó una daga que rozó la mejilla del hombre, creando una nueva cicatriz, pequeña y apenas visible en su mejilla y, al tiempo que Chimar se acercaba al lago, ella habló caminando hacia su padre.

- Esa ha sido de advertencia, si les tocas un solo pelo a ellos, la próxima irá al corazón.- siseó tomando la daga, que se había clavado en la columna junto al guerrero.
- Hija, no me mires así, me hieres.- escuchó Alanna decir al hombre con tono jocoso.
- Tu no me llames, hija, no tienes derecho a llamarme así, hace años, que dejaste de ser mi padre.- siseó en voz baja, eran temas familiares, y nadie tenía porque enterarse de eso.

La Gata se apoyó en la columna, mirando con desprecio al hombre, esperando que el hablase, al fin y al cabo, era él quien debía dar explicaciones, si el hombre había esperado un tierno reencuentro en el que la chiquilla se lanzase a sus brazos en busca del afecto paterno que le había sido arrebatado, podía sentarse, no iba a suceder nunca, al contrario, la joven había optado por un acercamiento distante y frío, con sus brazos cruzados frente a su pecho y las dagas en las manos.

- Has crecido mucho, mi mariposa.-
pareció sonreir el hombre, sin crear reacción alguna en el semblante de la muchacha, que por dentro se sentía totalmente confusa y ciertamente, dolorida, demasiadas emociones, demasiado profundas, en un espacio demasiado corto de tiempo y en un momento en el que no se sentía lista, no había podido prepararse para el encuentro, no sabía como reaccionar, lo que si sabía es que no iba a dejar que nadie viera su confusión, y que, para ello, debía, sencillamente, mostrar su rabia y su odio.
- ¿Qué querías decir con que no podremos salir vivos de aquí sin ti?- preguntó cortante, alejandose hacia el lago, para limpiarse la cara y los brazos, quitandose de encima la mugre y la peste, para, a instante, volver a alzarse para mirar al hombre, cuando aclarasen o importante del presente, sería momento de hablar del pasado y de que su padre respondiera a sus preguntas.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Demian el Lun Feb 29 2016, 04:20


La electricidad tenía efectos muy curiosos sobre el cuerpo humano. Uno de los maestros asesinos, un tensai de aire que se había desviado a nuevas disciplinas, le había enseñado una vez que el cuerpo humano se mueve gracias a la electricidad. En ese entonces le había sonado a una tontería a Demian, ¿cómo podía el cuerpo obedecer a esa fuerza sólo posible de encontrar en los relámpagos?. Ahora aquello cobraba más sentido.

Gracias a la ayuda de Níniel el daño físico no parecía ser muy grave, pero aún no recobraba el control completo de su cuerpo. Y cómo dolía. Sentía una especie de hormigueo en la zona del impacto y en sus extremidades, pero dolía y no le dejaba moverse adecuadamente. Otras reacciones tuvieron lugar de manera incontrolada durante unos minutos, como la dificultad para respirar o las lágrimas que salían sin su control de sus ojos, por lo que fue de gran ayuda ser transportado por Alanna. Ella le dijo que no llorara y eso le hizo sentir impotente. Quiso reclamar, decirle que eso estaba fuera de su control, que él no quería llorar, pero las repentinas náuseas no se lo permitieron.

Por suerte fue dejado en sus pies en el momento preciso, alcanzando a ir hacia un rincón a vomitar. La oscuridad, al menos, sirvió para ocultar la parte más repugnante del hecho. De algún modo eso le alivió y pronto los calambres redujeron su intensidad. Era como si parte del daño sufrido se hubiera ido en el vómito. Comenzó a caminar por su cuenta, aunque sin mucha precisión aún.

Aún hueles a peste —comentó a su hermano cuando éste quiso burlarse. Por mucho que ahora tuviera olor a quemado, no había comparación con el intenso olor a cloaca.

Avanzaron más y llegaron a un extraño lugar. Parecía ser una gigantesca caverna que contenía su propio templo, aunque aquel lucía muy diferente al anterior y no veía simbología cristiana en las cercanías.

El hecho de que Chimar se comenzara a dar un baño no dejaba de ser sorprendente, considerando la cantidad de peligros a los que podían enfrentarse en cualquier momento, pero también era cierto que requerían librarse de la carga de ese aroma si querían infiltrarse exitosamente. Claro, la aparición del sujeto de la voz anterior vino a cambiar todo el escenario.

Escuchó que dijo algo, pero no captó por completo el mensaje. Al parecer su oído tampoco estaba del todo recuperado, o quizás era simplemente la confusión por el impacto. Eso le hizo notar que estaba un poco mareado. En la oscuridad casi no lo había notado, pero ahora que había algunos puntos de comparación las cosas parecían moverse un poco y no precisamente por tener muros móviles.

No tenía tiempo para perderlo recapacitando sobre su estado. Tomó sus dagas y caminó en silencio. Se cubrió de ilusiones, pero no como siempre. Éstas eran ilusiones defectuosas, erráticas, que desaparecían a los pocos segundos o adquirían tonalidades extrañas. Claro, esa parte no la sabía Demian, sólo sabía que el objetivo estaba en frente y debía acabar con él, pensaba que sus ilusiones seguían funcionando como siempre, al menos esa era la orden que intentaba darles.

Acabó en el suelo.

Había tropezado con una piedra, probablemente a causa del mareo. Comenzaba a sentirse mejor, pero no estaba del todo funcional tras la descarga. Se hacía raro no tener control normal de tu cuerpo. Dio un combo al piso, por ahora no era más que un estorbo andante, un chiquillo que no tenía ni magia, ni discreción, ni destreza en combate. Ni siquiera tenía una altura regular.

Sus ojos, que ya parecían haber dejado de llorar, se volvieron a humedecer. Odiaba sentirse inútil, había crecido en un lugar de entrenamiento, no un hogar. No sabía lo que era el amor incondicional, sino sólo el éxito o el fracaso. Desde muy pequeño que acostumbraba ser considerado talentoso, un gran aprendiz y un futuro maestro del asesinato. Por el contrario, sabía que el ser un inútil era duramente reprendido no sólo en su templo, sino en general en todas las Islas Illidenses.

Sí, había perdido en el juego de las trampas y al parecer era un pésimo perdedor.
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Mensaje  Níniel Thenidiel el Miér Mar 02 2016, 01:01

No se podía negar que el momento que Chimar había elegido para librarse de la suciedad que en su caso le había llegado a cubrir hasta la cabeza resultaba extraño, estando donde estaban y con aquel sujeto delante de ellos. Si bien también era cierto que no parecía haber ningún enemigo más cerca y que aquel tipo no parecía tener ni la más mínima intención de atacarles, de hecho ni siquiera hizo ademán de evitar la daga lanzada por Alanna ni tampoco hizo gesto alguno al causarle ésta un pequeño corte en el rostro. O realmente todo le daba igual hasta límites difíciles de creer o estaba totalmente seguro de que nadie de los allí presentes, Alanna incluida, iban a o podían hacerle daño. ¿Quién era y por qué decía querer ayudarles? ¿Era realmente el padre de Alanna?. De ser así resultaba más que evidente que su relación no era precisamente cordial aunque apenas se dirigieran unas pocas y cortantes palabras. En cualquier caso estaba claro que no podían fiarse de él.

Níniel por su parte no bajó la guardia en ningún momento, ni siquiera cuando Demian falló en su intento de atacar al hombre, pues sin duda era eso lo que se propuso sin lograrlo. Ya lo conocía lo suficiente como para saber que las preguntas le gustaba hacerlas con una daga en el cuello del interrogado. Ni siquiera cuando el hombre se dispuso a responder a la pregunta de la gata, momento en el cual la peliblanca se acercó hasta Demian para ayudarle, dejó de prestar atención a cada gesto del hombre de cabello cano y mirada perturbadóramente serena, como si esperase que en cualquier momento agarrara una de las armas que portaba al cinto y pusiera fin a la conversación tratando de devolver el corte a su amiga.

-Dejadme que os explique dónde os habéis metido.- Dijo adelantándose un par de pasos con calculada calma, permitiéndose incluso el lujo de darles la espalda a la elfa y al brujo pues parecía más interesado en dirigir sus palabras hacia su hija.-Como podéis ver no hay camino de vuelta, al menos no por aquí. Delante, tras cruzar el puente hay una docena de fanáticos bien pertrechados que no dudarán en hacer lo que sea necesario para mataros, eso sin contar con su líder, un tipo al que le gustan las máscaras y por lo que he oído ya tenéis el gusto de conocer. Subestimarlo sería un gran error. A eso hay que sumarle lo que sea que estén haciendo allí dentro, algo que me pone los pelos de punta hasta a mi. Ayer mismo llevaron el cuerpo de una mujer muerta. He eliminado a los que vigilaban por aquí pero no tardarán en darse cuenta de vuestra presencia y de mi...Pequeña falta de profesionalidad al dejaros llegar tan lejos y no dar la alarma. -Hizo una pausa para permitirles digerir toda aquella información y que no era poca cosa. Desde luego era una sorpresa desagradable saber que aún quedaban tantos enemigos, y una aún peor saber que aquel sujeto de la máscara que les persiguió hasta las mismísimas puertas del cuartel de la guardia también estuviera presente. -Conozco este lugar, puedo guiaros por él, evitar combates que no podéis ganar y ayudaros en los que sí, o bueno, quizás sí. Soy vuestra única opción de éxito e incluso de huída, lo cual sería bastante sensato debo añadir.- Terminó de explicar el hombre que desde luego sabía cómo resultar persuasivo. -Entonces..¿Qué queréis hacer?-

Níniel miró a los demás dubitativa antes las palabras de aquel tipo, especialmente a Alanna, pues se trataba de su propio progenitor aquel que con tanto descaro les preguntaba sobre qué pensaban hacer justo tras dejarles meridianamente claro que de no hacerlo a su manera sus posibilidades eran menores que cero. Al menos si decía la verdad y no les estaba tratando de engañar de algún modo para conducirlos a una trampa, lo cual aunque posible no tenía mucho sentido para la elfa pues, al fin y al cabo ya estaban en una. Con su vista de elfa observó los movimientos de los hombres del puño carmesí en las puertas de aquel templo contando a media docena, y tal como decía aquel inquietante sujeto no iban escasos de armas e incluso contaban con armaduras de calidad. Desde luego aquello no iba a resultar tan sencillo como pillar por la espalda a los vigilantes del templo cristiano. ¿Realmente tenían otra opción que no fuera fiarse de él?. Demian estaba agotado y ella apenas si sabía luchar por mucho que su fuerte no fuera ese. La propia Alanna acababa de recuperarse de una pequeña contusión en la cabeza y la presencia de su padre y tanta tensión entre ellos no ayudaba...

-No iremos por ahí joven elfa, cruzaremos el lago, hay una zona donde apenas cubre y desde la otra orilla rodearemos una de las columnas de la gruta sin que nos vean...- Comentó el padre de Alanna sabiendo lo que la elfa estaba pensando.- Aunque antes deberías seguir el ejemplo del chico y mi Alanna.-

Níniel volvió a mirar a los demás y despacio se acercó hasta su amiga para imitarla y tratar de limpiarse lo mejor posible dadas las circunstancias, aunque sin poder evitar seguir observando a aquel hombre con el rabillo del ojo sin atreverse siquiera a susurrarle algo a la humana por temor a que de algún modo pudiera ser escuchada. Cuando termina y ya con la decisión tomada la elfa les pide a todos que esperen un momento y comienza a buscar algo en su bolsa. Saca una pequeña caja llena de pequeños viales que contenían preparados alquímicos de diferentes colores y densidades y les entrega uno a cada uno de su grupo.

-Esto te ayudará a recobrar las fuerzas Demian.- Dijo dándole un pequeño frasquito con un líquido de un color azul muy claro a base de agua de manantial, semilla de cardo lanudo y flor azul de la montaña. Se trataba de una poción que ayudaba a recuperarse tanto físicamente como de un uso excesivo del maná.

-Alanna...- Le dijo tendiéndole otro vial con contenido de color azul.- Flor azul de la montaña, musgo colgante y seta brillante, te hará sentir renovada, aunque ya sabes que no sabe a cereza- Explicó sabiendo que con ella ya había usado aquel truco y no colaría dos veces.

-Chimar, esto te ayudará a ver mejor en la oscuridad, vamos a necesitar tu puntería más que nunca me parece.- Dijo tendiéndole u frasquito aún más pequeño con un líquido negro de aspecto bastante desagradable.- Tómala cuando la necesites, los efectos solo duran un tiempo.-

En cuanto a la propia elfa, tomó para sí misma una poción como la que le había entregado al brujo. No estaba cansada pero prefería prevenir que curar y tenía la terrible sensación de que lo iba a necesitar.



Subrayado uso de alquimia


Última edición por Níniel Thenidiel el Jue Jun 02 2016, 17:28, editado 1 vez
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Mensaje  Chimar el Miér Mar 02 2016, 20:21

Chimar continua bañándose sin hacer mucho caso a su alrededor, tiene suficiente seguridad para confiar en los demás miembros del grupo. Rápidamente toda la desagradable porquería esta retirada y vuelve a tener un aroma relativamente decente, se lamenta de no haber traído su jabón del refugio pero es imposible tener todo en cuenta. Suspira a medida que se da un último chapuzón, le gusta bañarse.

Mucho mejor.

Eventualmente las mujeres imitan el proceso, lógico pues pasaron por una ensuciada similar. Dem debería unirse para disminuir su nuevo olor aunque dicha acción no es tan necesaria, no existe punto de comparación entre los niveles de peste. El científico sale del lago y se escurre un poco la ropa, el proceso de secado siempre resulta relativamente rápido, lo bueno es que sin corrientes de aire no existe riesgo de enfermar.

Alanna conserva esa expresión de odio en el rostro, tema delicado. Parece que el sujeto misterioso es su padre y no se llevan bien, el motivo de esto permanece oculto y es mejor que siga así. Maquiavelo baja la mirada, todo el contexto le entristece. Se llevaba bien con Giaco y le dolió bastante perderlo, la gente no debería enemistarse con sus padres aunque tristemente tales trasfondos existen por todo el mundo.

Dejando la ira asesina entre padre e hija de lado existe otro punto pertinente, Dem se muestra particularmente frustrado. Su pequeño fracaso de hace minutos parece haber tenido un efecto más complejo que la simple descarga, tiene su ego roto. El orgullo es un mal sustituto de la inteligencia y los brujos le poseen en abundancia, no puedes darle mucho poder a una especie sin que desarrolle la típica arrogancia insoportable.


Tranquilo hermano en unos minutos deberías estar como nuevo, los efectos alterados no duran mucho en esa intensidad.


Ciertamente las manifestaciones naturales hostiles pierden fuerza con rapidez en variaciones tan ligeras, leyes científicas. La electricidad es una fuerza complicada que altera de manera rara al cuerpo humano, afortunadamente sin un flujo constante se disuelve rápido. si la runa hubiera atacado con mayor fuerza el caso sería muy diferente, es bueno que todos tengan golpes de suerte ocasionales.

El extraño intento de ataque perpetrado por el brujo instantes atrás le da una idea a Chimar, es posible que los magos sean bastante susceptibles al daño eléctrico. No es una fuerza fácil de fabricar pero una vez investigada podría convertirse en la contramedida perfecta, fascinante. Aquel chico listo permanece con cara pensativa hasta que Níniel le devuelve al mundo real con un regalo.


… gracias… creo.


El niño toma nerviosamente aquel frasco, recuerda una experiencia previa con las pociones de Nin. En una rara y jodidamente irracional pelea contra trasgos decidió probar suerte con cierto brebaje… los resultados fueron extraños. En pocas palabras los niños no deberían tomar estimulantes o pueden volverse completamente locos por un tiempo, un estado demencial que termina con un enano dormido por 24 horas.

Confió en que tus habilidades hayan mejorado…


Escucha atentamente el dialogo del sujeto canoso, mas problemas al pozo. El puño rojo tiene toda una fuerza de reacción bajo tierra con líder incluido, un ataque frontal seria suicidio sin apoyo oficial. La idea de pasar desapercibidos por zonas poco vigiladas encargándose sistemáticamente de exploradores dispersos parece viable, lastima que todos los planes malos suenan aceptables al principio también.

Sigo su juicio chicos.


Esta es una de esas situaciones en las que Maquiavelo debe delegar liderazgo, a veces pasa. No sabe muy bien si confiar en el viejo pero ese punto solo puede ser aclarado por Alanna, ella es la única capaz de emitir un juicio de valor con potestad. A simple vista el plan parece bueno aunque nada resulta bien con un traidor a cuestas, la “alianza” debe ser funcional o terminaran mal. sea como sea es tiempo de moverse pero aun queda tiempo para algo importante.


Dem, te toca baño jeje.

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Mensaje  Alanna Delteria el Jue Mar 03 2016, 22:55

Se quedó de pie con brazos cruzados, apollada en una columna tras limpiarse, sin importarle lo que dijese ese hombre, demasiado sumida en sus pensamientos como para hacer caso al pequeño brujo que aun se encontraba mal, al genio empapado o a la elfa que se preocupaba por el primero. Solo sus propios pensamientos resonaban en su mente, sin dejarse reflejar en su semblante serio e, incluso, frío.

Por qué estaba allí ese hombre, y por qué parecía no importarle todo lo que había pasado durante esos años, ¿se habría molestado en saber, si quiera, como había vivido ella el tiempo que había estado sola? Sabría, a caso, de cómo empezó a seguir sus pasos de asesino, cómo le enfurecían sus acciones. Bueno, eso último seguro que lo sabía, dado que su comportamiento para con su padre lo demostraba de sobra.

Evitó un suspiro mientras miraba hacia el templo que se encontraba cruando el lago subterraneo, la cueva olía a sal, por lo que, suponía, debían esta bajo la costa. Eso cuadraba bastante bien con lo que habían descubierto la noche anterior en la biblioteca, pero no le hacía demasiada gracia estar allí abajo, si por cualquier cosa se derrumbase a cueva, acabarían muriendo ahogados. Ese pensamiento fue lo único que la hizo dignarse a escuchar a su padre.

Alzó la vista y le mantuvo la mirada seria y serena. Por mucho que le molestase, por mucho que quisiera decir que se largase, se  hundiera en el fango y salir de allí sola con sus amigos, no podía hacerlo, porque no conocía el modo. Mientras el hombre hablaba, pudo notar que la miraba a ella. Era algo que Alanna no entendía, ¿qué quería, que corriera a abrazarlo llamandolo salvador, heroe o papa? Ni hablar, aunque le pagasen todo el oro de aerandir.

Ese hombre era una persona rastrera y retorcida que aprovechaba que sabían que no tenían más salida para salir con ellos, se debía haber metido en algún problema, a la Gata no le extrañaría después de lo que había oido de él los últimos años, ese hombre no era más que una rata.

- Está bien,-
accedió al final, alzandose de su lugar contra la columna, mirando al hombre con frialdad y rabia contenida.- pero eso no significa que me fie, eres nuestra unica opción, lo se, y aunque no me gusta, lo acepto.- dijo sabiendo que aunque quisiera, él lo sabía.- Pero pienso tenerte vigilado, y como intentes jugarnosla, te aseguro que perderás algo más que un poco de barba. Oh, y, no soy "Tu" Alanna.- Comentó con frialdad, esperando a que él avanzase antes que ella, para poder ir detrás, controlandolo.

Tomó la medicina que le tendió Níniel, y le dedicó a la chica, una mirada cansada y una ligera sonrisa en señal de gracias, la situación no era cómoda para nada, lo sabía, pero no sabía como evitarlo, no confiaba en ese hombre que parecía insistir en pensar que era su padre, cuando no era así, un padre no es quien te da los genes, es quien te cría, quien te cuida y te hace crecer, él hacía mucho que había dejado de ser un padre para ella.

Tomó la bebida de la elfa e intentó reprimir una cara de disgusto, era realmente ácida. El hombre, que lo vio, amagó una sonrisa de modo eficaz, pero no el pequeño desteño de nostalgia que mostraron sus ojos, a Alanna nunca le habían gustado los sabores ácidos, y de niña lloraba horrores cuando tenía que tomar algo de eso, para el hombre, saber que ese rasgo de la que había sido su pequeña, era algo especial.

Alanna se acercó a Demian, y, agachandose, le preguntó en un susurro por su estado, si el pequeño, aun habiendo bebido la poción de Níniel no se encontraba recuperado, ella misma lo seguiría llevando a cuestas un rato, aun sin haber estado atenta, sabía que el chiquillo no estaba bien, y por mucho que odiara la situación, no iba a dejarlo colgado, y poco le importaba si ante los ojos del hombre parecía debil, el pequeño era importante para ella, y no iba a dejarlo tirado.

- Vaya, parece que sigues cuidando de los demás, mi Mariposa.- comentó el hombre mirando a su hija con ojos, nuevamente, fríos.
- Es algo que tu deberías haber hecho.-acusó la chica, cortante, lazando una furiosa mirada de reojo e, intentando recuperar la calma, haciendo lo que pensaba correcto con el pequeño brujo.- Salgamos de aquí.- dijo.

Quería alejarse cuanto antes de ese tipo, ese sucio traidor que tanto le enervaba los nervios, necesitaba respuestas, pero, ciertamente, no era capaz de soportar, siquiera, estar en su misma estancia. Si la guarda no hubiera estado tan cegada, tal vez habría visto la imperceptible sombra de culpabilidad y tristeza que cruzó los ojos del hombre, ante las palabras de su hija, que tan ciertas eran y tanto mal le hacían.

************************************************
Off: Dem, puedes manejar a Alanna si quieres subirte a su espalda o algo por el estilo, lo dejo a tu criterio n.n
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Mensaje  Demian el Dom Mar 06 2016, 02:10


Las palabras de ánimo de su amigo lo devolvieron a la realidad. No se encontraba en las Islas Illidenses ni nada grave parecía haber sucedido. No sacaba mucho con lamentarse, eso sólo conseguiría empeorar las cosas, o al menos eso le había enseñado su maestro en tantas ocasiones. Los lamentos eran para después de las batallas, no antes.

Eso lo dices porque a ti no te frieron con un rayo, algún día aprenderé a lanzar rayos y te mostraré lo que se siente —le contestó a Chimar con una pequeña sonrisa.

El chico tenía razón y Demian se puso de pie. Tuvo la intención de ir al agua, pero Níniel lo detuvo para entregarle un frasquito. No sólo la elfa le ayudaba con su magia, sino que además manejaba la alquimia, algo que siempre había considerado un arte característico de su raza. Todavía un lado suyo sentía vergüenza y orgullo de tener que recurrir a un elfo, eso de que te enseñen de pequeño que son el enemigo y que sólo desean arrebatarte tu hogar no ayuda mucho a las relaciones entre razas, pero no dijo nada, no era el momento de rechazar una oferta así.

Gracias —dijo procurando sonar tan macho como fuese posible a su aún infantil voz.

Bebió de la pócima y rápidamente sintió sus efectos. Un brujo sabía cuando su conexión con la magia se debilitaba porque dejaba de sentir su agradable presencia con la fuerza de siempre. Era difícil imaginarse cómo el resto de las razas percibía el mundo sin esa omnipresente energía.

Iba a dirigirse hacia el agua nuevamente, pero ahora fue Alanna la que se dirigió con él, preguntándole cómo estaba.

Bien —contestó de manera seca, alejándose.

¿Por qué estaba molesto con Alanna? no es algo simple de explicar, existían varios factores que en ese momento se mezclaban, pero se puede resumir en principalmente un hecho. Alanna estaba enojada con su padre, según se desprendía del diálogo, mientras éste incluso trataba de ayudarlos y tenía palabras de cariño para ella. ¿Por qué era esto relevante? porque frente a ella se encontraban dos niños que, por distintos motivos, no tenían un padre. Por un lado Chimar lo había perdido de manera dramática y Demian sabía que lo extrañaba. A veces recordaba el hecho y entonces Demian no sabía muy bien cómo ayudarlo para hacerlo sentir mejor, simplemente ese tipo de cosas no eran su fuerte. Por otro lado, Demian mismo, si bien al no haber conocido nunca a su padre no se podía decir que lo extrañara, sí había habido una figura en su vida que había tomado ese rol, la misma que Demian había tenido que asesinar a sangre fría, a traición. Podía sonar hipócrita, pero Demian lo extrañaba, no había querido matarlo, había sido el hombre más querido en su vida, era simplemente que había debido hacerlo, no había tenido elección. Sabía que tanto él como Chimar serían capaces de pagar casi cualquier precio por encontrarse con sus propias figuras paternas, aunque fuera en ese lugar.

Es cierto que el chico no sabía la verdadera historia detrás de esa actitud de Alanna, bien podía ser que estuviera justificada, pero a pesar de su inteligencia Demian seguía siendo un chiquillo y a veces le costaba ver el mundo desde los ojos de otra persona.

Sin perder un segundo más entró al agua, justo luego de que Chimar le dijera que le tocaba baño. El agua no sólo permitía borrar la sangre fresca sobre su piel, sino también permitía que las lágrimas se diluyeran. Incluso iba a tener algo de justificación para tener los ojos rojos.

No tardó mucho, al final no tenía una peste pegada como sus amigos y no había mucho tiempo, pero fue suficiente para lograr su cometido. Salió del agua y, si bien aún algunos de sus músculos actuaban un poco raro de vez en cuando, podía considerarse que estaba completamente recuperado del impacto eléctrico, lo que era positivo considerando los desafíos que se avecinaban.

Si quiere jugar sucio con n-nosotros, lo mataré de la manera más dolorosa posible —le dijo al alcanzar al hombre. Su rostro demostraba que hablaba en serio.

Ciertamente no era la mejor estrategia para hacer amigos, pero era la manera de Demian de actuar frente a las circunstancias.
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Mensaje  Níniel Thenidiel el Dom Mar 13 2016, 01:05

Tras ver como los demás tomaban sus respectivas pociones sin rechistar, y en el caso de Chimar la guardaba a buen recaudo para cuando la necesitase, Níniel apuró de un sorbo también el frasquito que mantenía entre sus manos notando enseguida como comenzaba a hacer su efecto revitalizador a la par que un agradable cosquilleo recorría su cuerpo haciéndola sentir llena de energía y, por un momento, bien a pesar de cuanto la rodeaba. No era para menos, pues a pesar de las dudas verbalizadas por el joven inventor su habilidad para realizar esa clase de preparados se había incrementado notablemente desde aquella última vez a la que debía de estar haciendo indirecta referencia, y eso que en aquella ocasión ya había demostrado resultar bastante eficaz, de hecho demasiado. No obstante aquella sensación de alivio fue fugaz y momentánea, e incluso antes de que desapareciese del todo de su piel la dura realidad reclamó de nuevo toda la atención de la peliblanca mientras la tensión entre el grupo, especialmente Alanna, con aquel extraño nuevo aliado podía cortarse con cuchillo.

Al final todos estaban de acuerdo, aunque con no pocas reservas, en seguir el plan del padre de Alanna y aceptar su ayuda, al menos por el momento, y aunque éste parecía encontrar divertidas las amenazas hacia su persona por parte de Alanna y Demian, pues las encajó con una enigmática media sonrisa y sin tensar un solo músculo de su cuerpo y sin decir nada más ni responder de modo alguno a dichas amenazas se puso en marcha por un camino inferior a la derecha del puente de madera que conducía a las orillas de aquel lago subterráneo totalmente en calma iluminado por la gran luz en lo alto del templo levantado en la isla de roca maciza en su centro. Luz que generaba destellos allí donde incidía directamente al mismo tiempo que dejaba otras zonas de la superficie peligrosamente oscuras. El hombre pareció calcular a ojo algún tipo de distancia con respecto al puente y tras dar un par de pasos laterales se quedó quieto un instante y luego comenzó a introducirse en el agua con paso lento pero firme. Níniel no le perdió de vista y escudriñó aquella parte del lago con suma atención, pero si había realmente un modo de cruzar a pie aquel lago desde luego permanecía oculto incluso ante los ojos de la joven elfa para la que todo el lago parecía igual de profundo.

-Moveos por donde yo lo haga, estas aguas calmas pueden ser traicioneras pues esconden zonas muy profundas- Les avisó el hombre de cabello cano adentrándose aún más en las aguas sin esperar que los demás le confirmasen si quiera si le habían entendido o si habían decidido echarse atrás en el último momento. -Muchos de los primeros seguidores de ese "Maestro" acabaron ahogados aquí, seguramente a vuestro lado ahora mismo haya alguno pudriéndose.- Comentó con un tono casual, como si comentase algo completamente normal y para nada espeluznante, lo cual no hacía si no aumentar el enorme interrogante que suponía y causaba que la sacerdotisa no pudiese evitar preguntarse dónde encajaba Alanna con semejante sujeto, por mucho que fuera su padre.

La elfa siguió los movimientos del hombre tratando de mantener su capa por encima del nivel del agua para mantenerla seca sin perder detalle de cada uno de sus gestos, memorizando cada paso que daba, cada momento que se detenía y cada cambio de dirección que daba siguiendo un camino invisible a través del lago en el cual, tal y como había dicho, el agua, contra todo pronóstico, nunca llegó a cubrirla por encima de su cintura, algo más a los niños por su baja estatura. Avanzaron despacio y en silencio pero aún así pronto la otra orilla dejó de parecer inalcanzable aunque a veces su guía parecía desviarse bastante de su destino, seguramente para evitar algún peligro cuya posición aparentaba tener bastante clara, aunque el cómo era un misterio para la peliblanca.

Al llegar a la otra orilla les condujo aún en silencio por detrás de una de las gruesas columnas de oscura roca hasta el lateral del templo, haciéndoles un gesto para que se mantuvieran callados y señalando a los guardias de la puerta y luego a una especie de apertura en el lateral de la estructura causada seguramente por el deterioro del muro y que si no se lo estuvieran señalando difícilmente habría podido ver pues apenas era más que un estrecha fisura. Patrullando por el lateral solo había un par de guardias con armadura media y lanzas largas que por su semblante se tomaban tan en serio vigilar el perímetro como la puerta principal.

-Tal y como os dije...Ese hueco en el muro lleva a un almacén donde guardan armas y cosas así, normalmente no hay nadie allí, por el otro lado está tapado por unas cajas que tendremos que apartar con cuidado. Desde allí, por el pasillo a la derecha llegaremos al altar, aunque no sé lo que allí espera exactamente. De este modo evitaremos a su líder, o al menos un enfrentamiento con él y el maestro a la vez. Mi idea siempre fue pillar al maestro solo, asesinarlo y huir antes de que los demás se dieran cuenta...Al menos hasta que llegasteis.-Explicó el hombre revelando sin pudor alguno y en una sola frase cuál había sido su plan desde el principio, causando que Níniel lo mirara directamente a los ojos sin encontrar en ellos ni el menor atisbo de aflicción o vergüenza. La expresión de la peliblanca no obstante tampoco fue de sorpresa, algo así era de esperar, la cuestión era cuándo iba a producirse.

-Ahora bastaría un ruido para que se nos echaran encima todos esos asesinos...Así que o te ayudamos a te ayudamos...¿No es así?. Seguro que había otro modo de regresar por donde vinimos...Y todos estos conocimientos...El lago, esta entrada, las patrullas...- Comentó la peliblanca resignada, al fin y al cabo incluso de haber podido regresar tenían una misión que cumplir, aunque quizá podrían haber pedido refuerzos.

-Eres una chica lista, el mecanismo de las trampas puede rearmarse desde este lado, claro...Y sí, llevo tiempo preparando esta muerte. Pero no me miréis así, he salvado la vida a muchos guardias...Todos aquí sabemos que algo así es tarea para un grupo pequeño y bien preparado. Hubieseis intentado hacerlo solos igualmente...Y habríais muerto...Pero juntos...- Fue la respuesta del padre de la gata cuya voz no traicionaba a sus ojos, realmente parecía no lamentar en lo más mínimo nada de lo que había hecho. Solo al mirar a Alanna le pareció a la sacerdotisa ver un pequeño...Algo, en su mirada. Definitivamente Alanna debía de haber salido a su madre.

Spoiler:
Bien, ahora mismo hay varias opciones para avanzar. El cuervo ha revelado sus intenciones. Podemos hacerle caso e ir por la entrada lateral con dos guardias, por la principal, con seis o hacer algo con el cuervo y tratar de volver a por refuerzos. Sea lo que sea mejor no hacer mucho ruido. Estos guardias no son como los de antes y deben considerarse guerreros expertos. Si alguno quiere llegar al altar que me mande mp para concretar un par de cosillas.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Chimar el Dom Mar 13 2016, 04:35

¿Dem lanzando rayos? Una idea de lo más rara aunque técnicamente posible… o tal vez no, los magos guardan celosamente el desarrollo de sus habilidades arcanas así que es difícil saber. No existen libros titulados “como lanzar rayos para novatos”, al menos no en Lunargenta.  Este es uno de esos casos en el que se debe dar el beneficio de la duda al pequeño brujo, un evento memorable sin duda.

Si tú aprendes a lanzar rayos… yo usare mandoble por una semana jeje.


Una apuesta completamente justa que Chimar espera nunca necesitar saldar, los niños y las armas de dos manos no se llevan bien. Resulta extraño que se encuentren bromeando a pocos metros de un culto asesino aunque la vida del inventor últimamente no tiene nada de aburrida, quien diría que volverse huérfano seria la puerta para vivir demenciales aventuras a cada momento.

Por otro lado se nota que Alanna está pasándoselo mal, el encuentro paternal afecta su calma. No cabe duda de que en otras condiciones la cosa podría descontrolarse a niveles serios, una trama triste. Los rencores familiares son crueles, no importa la causa siempre terminan lastimando a todos los involucrados, las personas que te conocen bien pueden hacerte el peor daño.

Eventualmente con el brujo bañado y las pociones repartidas están listos para avanzar, obviamente nadie quiere darle demasiada larga a una pausa en territorio hostil. Maquiavelo nota algo de rudeza en cierta respuesta del hechicero a la guarda, no es natural escucharle molesto. Demian es un elemento social extraño, pillarle subido de tono es bastante difícil, debe ser una de las pocas personas vivas que mata con serenidad.

“mejor no arrojar leña al fuego…”

Piensa con discreción, seguramente pasara de largo. Caminan algo de tiempo por el puente de madera, el Angulo es perfecto para observar ese recinto con toda propiedad. Se les debe dar crédito a los constructores del templo subterráneo, resulta mucho más vistoso que la cúpula cristiana de arriba. Solo falta una idea estúpida para que la gente construya maravillas, nadie crea bibliotecas tan majestuosas.

A medio camino el viejo elije una táctica extraña, avanzar por el agua. Expresa sus preocupaciones pero no se detiene a esperar consenso, simplemente toma la iniciativa. Agua y cadáveres “genial”, con razón la universidad de los susurros siempre tiene una buena cantidad de cuerpos para estudiar en sus clases anatómicas. El pequeño científico se mete discretamente al agua después de resoplar unos instantes.


A este paso no me secare nunca…


Dice con tono bajo, cada vez están más cerca de los enemigos. El agua le llega hasta la parte alta del pecho, no resulta agradable avanzar aunque sin corriente es fácil. Es probable que al enano mago solo le quede la cabeza descubierta, sería buena idea que aceptara la propuesta anterior de Alanna. Sea como sea tienen un camino muy tenso, un paso en falso y alguien podría hundirse como una piedra.

El guía realiza unos movimientos completamente erráticos aunque les lleva por buen camino, Chimar logra seguir el trayecto fijado sin ninguna experiencia desagradable. La memoria del anciano no parece haber menguado con la edad, recordar la ruta se puede considerar como todo un reto mental. Eventualmente llegan a la orilla opuesta, los sentidos del chico listo se activan al notar enemigos tan cerca.

Pega algunos vistazos calculadores a la patrulla predilecta, se enfoca en su equipamiento. Usando un conocimiento básico de herrería logra formular cierto diagnóstico, nada bueno. Peto de láminas, brazales, espinilleras, cascos de soldado y espadas largas de buena forja. Estos no son simples matones, se encuentran frente a un nivel completamente diferente, nadie da equipo bueno a novatos.


Es una armadura media, puede soportar buen castigo… si deben atacar apunten a las partes descubiertas en las extremidades.


Un pequeño consejo de combate para más adelante, contra enemigos blindados se debe aprovechar cualquier información previa. Maquiavelo escucha atentamente las palabras del anciano, a ratos parece el padre perdido de Dem. Es difícil endosarle parentesco con Alanna, son la pareja más dispareja que alguien puede encontrar en esta parte del continente, los genes son extraños a veces.

Un grupo sin líder se dispersa… opino que le sigamos el juego al anciano. Podemos enviar a alguien para pedir refuerzos pero en este terreno un equipo grande sufriría muchas bajas.


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Mensaje  Alanna Delteria el Lun Mar 14 2016, 15:08

Puso los ojos en blanco ante el comportamiento del brujo que, sin razón alguna, empezaba a portarse como un niño, todo el tiempo que había tenido para hacerlo, y elegía el peor momento sin tener razón alguna, tan maduro que quería ser, que lo fuera realmente, fingir no sirve de nada si no lo tienes en el interior realmente. Ignoró el comportamiento del chiquillo y lo dejó a su aire, intentando atribuirlo a la confusión del pequeño por la descarga que había recibido.

Alzandose del sitio siguió con cuidado los pasos de su padre, con una de sus manos sobre una daga, atenta, dispuesta a atacar al hobre si intentaba cualquier cosa. El trayecto que este quería que siguieran no le parecía el más seguro, y, a medida que avanzaban, podría haber apostado a que, como era usual en ese hombre, les había tomado el pelo, y ella, una vez más, como una total idiota, había caido.

Avanzó cuidadosamente reprochandose a si misma su inocencia, después de todo lo que había pasado, después de saber que no podía confiar en quien la había abandonado tantas veces, por el simple hecho de querer sacar de allí sanos y salvos a sus amigos, se había obcecado y había caido, nuevamente, en las triquiñuelas del hombre. Guardó un suspiro y siguió caminando a traves el agua, que le hacía cosquillas en la cintura al moverse, hasta llegar a la orilla.

Miró hacia atrás, habían cruzado el lago, pero ya si que no había marcha atrás, y eso era lo que más preocupaba a la guardia, solo les quedaba una única dirección, solo podían seguir adelante y enfrentar lo que fuera que hubiera allí, solos. Miró con reproche al hombre, que parecía haberse decidido a tomar el mando. No estaba dispuesta, no de nuevo, a seguirlo a ciegas. Después de eso ya no confiaba en él.

Miró el lugar, parecía un templo viejo, en ese tipo de lugares siempre había pasadizos escondidos, siempre. Incluso en el castillo de Lunargenta los había, los nobles y los hombres de fe no podían arriesgarse a morir en un ataque, si algo había aprendido en sus años de estudio era que, para quienes construían castillos y fortalezas, y para los que, como ella, debían arriesgar su vida por los demás, los principal era salvar a esas personas, le gustase o no, se pensaba que no importaba si moría un campesino, un guardia o un cocinero, todos eran criados, armas de usar y tirar, nada importaba, podía vivirse sin ellos, el mundo no perdía a nadie, pero jamás podía desaparecer un noble o un sacerdote.

Niniel había supuesto lo mismo que ella, y sin tapujos se lo hizo saber al hombre, que, sin remordimiento alguno, lo reconoció. Alanna apretó los puños, tenía unas inmensas ganas de darle un puñetazo en la cara a ese hombre que se hacía llamar su padre. Mientras Chimar explicaba su teoría de como poder tumbar a los guardias que vigilaban la entrada, Alanna cabilaba sus propios planes.

Tomó al hombre del brazo y lo arrastró tras una columna obligandolo a guardar silencio, se había acabado, era su turno de hablar, y no estaba dispuesta a que ni sus amigos ni ella fueran peones en el plan de un hombre lo bastante cruel como para abandonar a dos niñas y a una mujer enferme. No, no iba a dejarse amedrentar por esa sensación de volver a ser pequeña que tenía cuando el hombre la miraba como lo estaba haciendo en ese instante.

- No vamos a seguir tus juegos, sabes que hay otro modo de acceder, lo sabes tu y lo se yo, y si quieres matar a alguien, lo harás tu, bajo tu cuenta y riesgo.-
El hombre no parecía querer decir una sola palabra, la Gata no sabía si eso la hacía sentirse aliviada o molesta, por fin tenía una oportunidad de hablar.- Si quieres un peón, yo seré quien colabore, pero ellos.- señaló a los dos niños y a la elfa.- quedan fuera de esto, no quiero que más gente se manche las manos por tu culpa.- murmuró con convicción mirando al hombre de frente, haciendo que su altura, escasa en comparació a la del hombre, pareciera igualarse a la de este. Haciendo que, en el interior del Cuervo, una punzada dolorosa pero acertada se hiciera resonar.
- Está bien.- suspiró el hombre apartando la mirada, cansado.- sigues igual de cabezota que de pequeña.- prontestó el hombre, escondiendo el deje de nostalgia en su voz.- El pequeño tiene razón, hay que acabar con eso dos sin hacer demasiado ruido, y la unica forma es con las zonas descubiertas. Posiblemente dentro estén ya empezando el ritual, si quieres entrar, y si quieres que ellos no se vean involucrados, deberás escucharme.- Alanna retrocedió, tensa, no queriendo hacer caso de alguien en quien no podía confiar. El hombre habría apelado a su condición de padre, pero, por mucho que le doliera, sabía que eso solo haría retroceder más a su hija, no la culpaba, él mismo sabía que no había sido un buen padre ni un buen ejemplo, y que era muy tarde para remediarlo.
- Vale. - Accedió la chica sin estar demasiado convencida.- Pero entraremos a mi modo.- dijo de modo seco

Quitó su broche con la insignia de la guardia de su cinto y la desmontó. Abrió uno de los botes de veneno que había tomado del cuartel y mojó la aguja en él, sabiendo que el efecto era rápido, silencioso y que a penas unos segundos después de que el liquido verdoso entrase en contacto con la corriente de la victima, esta caería sin hacer el menos sonido, pensando que un mosquito le habría pinchado, sin saber la realidad.

Entre murmullos le explicó al hombre que tenía que fingir que era su presa, debía convencerlos para dejarlos entrar, y, una vez dentro, solo tendría que girarse y pincharlos con la aguja, el cuervo le ató las manos a la espalda con un pañuelo, y se dispusieron a llevar a cabo su plan. Dejó atrás a los demás, cabilando aun planes, y les lanzó una mirada de disculpa. No podía hacer que se arriesgasen más de lo que ya lo habían hecho, no por ese hombre. Con las manos a la espalda, y la aguja fuertemente agarrada entre dos dedos, Alanna se presenció frente a los dos soldados, dando tumbos, dejando que el Cuervo la empujase y dejandose caer de rodillas.

- Cuervo.-  Dijeron los dos de la entrada, poniendose tensos, y rectos, en señal de respeto.- No podemos dejar pasar a nadie, el maestro...- comenzaron a hablar mirando a Alanna de reojo.
- Me manda llamar él, el sacrificio, no les sirve. Por eso traigo a esta.- dijo señalando a Alanna con calma impasiva. Los otros dos se miraron dudosos.- Si no me dejais pasar, no podrán acabar el ritual, ¿queréis ver al Maestro enfadado? Sabéis como soy yo, pero aun no le habéis visto a él.- sonrió de modo oscuro.

Los dos hombres se apartaron nerviosos, dejandolos pasar, sabían que el Cuervo era temible, no querían probar en su piel la ira de su lider. Cuando ellos entraron, volvieron a cerrar el paso sin dignarse a mirarlos, Alanna se había mantenido en silencio, mirando con odio y orgullo maldisimulados. Probablemente eso había acabado de convencer a los dos hombres, una mirada como esa no se deja domar, no sin el miedo o la derrota.

En el interior, Alanna retiró el pañuelo y lanzó la aguja envenenada al cuello de uno e ellos, descubierto entre la parte de la armadura y el casco. Esperando a que este callese. El lugar estaba pobremente iluminado, ni un sonido más que el eco de sus pasos se escuchaban al avanzar, siguiendo el camino que trazaba el cuervo. Esperaba no tardar en llegar a su destino, temía que los demás los alcanzasen y volvieran, una vez más, a ponerse en peligro por su causa.
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Mensaje  Demian el Lun Mar 21 2016, 03:34


Demian se mantuvo cerca de su amigo. A fin de cuentas, y a pesar de los ocasionales arranques de violencia que presentaba en situaciones extremas, era en quien más confiaba.

Sería divertido v-verte con un mandoble —le contestó. En realidad de sólo imaginar la escena daba risa.

A continuación deben atravesar un trecho en el agua, para lo que el sujeto les indica el camino. Demian pronto se da cuenta que el agua es bastante profunda para unos chicos y ya Chimar tiene la mayor parte de su cuerpo sumergida. Para Demian, sin embargo, esto no parece ofrecer mucho problema.

En primer lugar, es una suerte haber sido despojado de su camisa tantas horas atrás, la ropa común suele ser más un obstáculo que una ayuda bajo el agua. En segundo lugar, Demian creció en las cercanías de Beltrexus, junto al mar, en un archipiélago de islas. Si bien los magos no destacan por su actitud atlética, cualquier habitante de las Islas Illidienses ha debido aprender a nadar de pequeño y esa habilidad es algo que a Demian se le da muy bien. Decide darse al nado en vez de caminar, al fin y al cabo es hasta más fácil, cuando el agua te llega casi al cuello no puedes avanzar mucho y eres fácilmente arrastrado por la corriente. Se mueve lento, pero seguro. No es una competencia de velocidad, sino un esfuerzo que requiere sigilo, así que nada acorde a las circunstancias, tan silencioso como puede, impulsándose moviendo piernas y brazos bajo el agua de manera amplia y lenta, sin salpicar, con el cuerpo completamente sumergido.

El trecho no es demasiado largo y pronto emerge del otro lado. La actitud del sujeto no le termina de convencer, aunque al menos ya sabe que es un asesino... como él. Justamente es eso lo que no le agrada mucho de la situación, los asesinos no suelen confiar y hacer parte de sus planes a completos desconocidos.

Para dificultar aún más el asunto Alanna parecía realmente estar afectada por sus emociones en todo esto. Era claro que tenía una enemistad con su padre más grande que la situación en que se encontraban y ya no podía confiar plenamente en su juicio.

Demian dio un paso atrás y dejó que su magia, ya plenamente recobrada gracias a la pócima de la elfa, le envolviera. Esperó a que nadie le estuviera mirando directamente y desapareció en el aire, como esfunmándose. La penumbra del lugar favorecía su ilusión.

Se quedó cerca, sin decir nada, mirando lo que ocurría, juzgando sobre cuándo sería el momento de revelarse nuevamente. Por ahora tenía una prioridad, salir de aquella situación con su amigo con vida. Sabía que no podía simplemente arrancar, pues aquellos tipos les tenían en la mira y no los dejarían simplemente en paz, pero no iba a arriesgar más de la cuenta, especialmente no luego de percatarse que los guardias de allí conocían al "cuervo". Eso no pintaba para nada bien.

Aprovechó el momento creado por Alanna y su padre para entrar tras ellos, aún oculto. Tomó sus dagas en sus manos y se preparó. No sabía qué le esperaría más allá de esa puerta, pero iba a estar listo para acabar con las vidas que fuere necesario tomar.

Su instinto asesino rugía con aún más fuerza.


Off: Lo siento, chicos, me tomé unos días alejado del foro y fueron más de los que esperaba.
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Mensaje  Níniel Thenidiel el Mar Mar 22 2016, 02:14

Alanna se llevó a su padre a parte y tras una acalorada discusión, cuyo contenido al menos Níniel no pudo escuchar aunque sí ver los gestos, se encaminaron solos hacia aquella apertura con la gata maniatada y sin dedicarles a los demás ni una sola explicación o petición alguna, lo cual causó que la peliblanca enarcara una ceja al no entender qué demonios estaba pensando esa humana por muchas miraditas de cordero degollado que pusiera. Pronto el plan en sí resultó obvio, hacerse pasar por prisionera para entrar delante de las narices de los guardias, lo que no estaba tan claro era la parte que quería que los demás jugasen en aquella operación, pues si contaban con que hicieran algo tenían un pequeño problemilla de comunicación, y si lo que pretendían era que se quedara allí...Pues iban listos. Habían llegado hasta allí y sobrevivido a aquellos malditos sectarios permaneciendo juntos y no entraba dentro de los planes de la elfa quedarse sentada a ver cómo crecía el moho en las paredes de aquel templo mientras su amiga se enfrentaba a vete a saber qué.

-Creo que quieren dejarnos fuera del último acto, después de todo lo que hemos pasado y de todas las alcantarillas por las que nos hemos tenido que arrastrar para llegar hasta aquí...No se vosotros pero yo aquí no me quedo. ¿Qué opináis? ¿Demian?- Preguntó al aire pues había visto al chico desvanecerse y no sabía hacía dónde dirigir su interrogante. Enseguida se extrañó de no recibir respuesta y con cuidado volvió a asomarse para ver como "el cuervo" hablaba con los guardianes. No vio ni rastro del brujo pero por alguna razón ya sabía sin duda alguna dónde debía de haber ido. -Genial, debemos de ser el escuadrón más disfuncional de toda la guardia con diferencia...Claro que técnicamente somos de la guardia desde hace un par de horas.- Dejó escapar un suspiro tratando de pensar en qué hacer si todos los demás les dejaban atrás y se veían avocados a quedarse allí o a enfrentarse solos a los guardias.

En ese momento los guardias dejaron pasar a padre de Alanna y a la propia Alanna haciéndose a un lado y bloqueando de nuevo aquel acceso tras su paso. Entonces uno de los centinelas se llevó una mano al cuello con un manotazo y mientras su compañero le miraba con curiosidad cayó desplomado al suelo. Era ahora o nunca. -!Chimar!- Indicó a su joven compañero mientras ella misma salía de su cobertura y lanzaba un orbe de luz justo encima de la cabeza del guardia restante que levantó su mirada hacia la luz exponiendo su cuello, tal y como había planeado que sucediese, aunque sin atreverse a hacerlo antes con los dos por si uno de ellos daba la alarma antes de que el pequeño inventor recargara su ballesta.

Dentro, tal y como les había explicado antes el cuervo, se encontraron en un almacén bastante amplio aunque no enorme lleno de cajas, algunas con una buena cantidad de polvo sobre ellas que denotaba que hacía tiempo que no eran abiertas. También había armeros con espadas y otras armas de pobre calidad y pilas de objetos amontonados sin orden ni concierto tales como antorchas, mantas y herramientas viejas. El lugar estaba iluminado por un par de antorchas que apenas daban suficiente luz para no tropezar con nada de todo aquello y que proyectaban en algunos segmentos de las paredes las sombras de las tallas en la piedra que representaban a criaturas marinas, algunas de las cuales bien podrían aparecer en pesadillas, con sus cuerpos alargados, sus escamas, sus ojos saltones y sus bocas llenas de dientes. Sus compañeros no se habían detenido a esperarles, aunque sus huellas en el polvo del suelo, las únicas que entraban desde la apertura, eran un buen rastro a seguir y no debían de andar muy lejos pues apenas les llevaban unos instantes de ventaja.

-Vale, el pasillo a la derecha nos llevará al altar...A la izquierda debe de estar la puerta de entrada principal, supongo.- Le susurró al único compañero que no la había abandonado aún haciéndose una imagen mental de la distribución del interior del templo en consonancia a lo que les había dicho el padre de Alanna y lo que habían podido ver desde fuera. El pasillo no era muy largo y estaba iluminado por algunas velas a medio consumir en el suelo y por unas lámparas sencillas de madera sujetadas a las paredes por unas cuerdas que habían visto tiempos mejores, lo que les daba un aspecto bastante precario. -¿Qué crees que harán los guardias de fuera si bloqueamos la puerta desde dentro?. Aunque necesitaremos también evitar que entren por el mismo lugar que nosotros...- Sugirió la peliblanca pensando en que harían bien en preparar el escenario tan a su favor como les fuera posible antes de vérselas con alguien por el que todos aquellos sujetos del puño carmesí estaban dispuestos a matar y a morir.

A la derecha, rumbo seguido por Alanna, se encontraba el altar, una estancia redonda amplia y grande de dos pisos de altura y bastante despejada de obstáculos, con altas columnas adornadas con motivos de la deidad vikinga del mar y criaturas de las profundidades, muchas de las cuales eran consideradas únicamente leyendas fruto de la imaginación colectiva. Sirenas, tritones, hipocampos...Las imágenes y tallas se extendían a lo largo de las paredes hasta el techo en el que un fresco en mal estado a causa del paso del tiempo y la humedad representaba a alguna especie de deidad venerada en aquel lugar antes de caer en desgracia tiempo atrás, una criatura divina de un color rojo intenso ante la que sus fieles habían sido retratados en posición sumisa, postrados en el suelo. En el centro de la sala había un círculo mágico complejo, formado en realidad por varios círculos para el ojo entrenado en tales artes. A su vez en el centro del círculo se hallaba el cuerpo desnudo y sin vida de una mujer pelirroja de labios también rojos con los ojos abiertos de par en par y clavados en el fresco del techo. Frente al cuerpo, en el altar propiamente dicho, una mesa de piedra negra como el carbón, maciza y alargada con tres personas tras ella. Una de ellas es el Maestro, un hombre de entorno a los cincuenta años con el pelo y la barba blancos, muy arreglados y unos profundos ojos de color rojo que hacía las veces de sacerdote y rezaba en un lenguaje extraño, cargado de fuerza. Los otros dos, portando túnicas con el emblema del puño rojo y el rostro tapado con telas también carmesí recitaban incansables un mantra que parecía no tener fin y que podría poner los pelos de punta a cualquiera incluso sin encontrarle un sentido propiamente dicho a las palabras recitadas en un infinito bucle. Ante el trio, sobre la mesa, siete piezas que juntas forman un todo reposaban emitiendo unas leves pulsaciones luminosas y de maná como si de los latidos de un corazón se tratara.

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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Chimar el Mar Mar 22 2016, 20:32

La explicación del pequeño es recibida con buenos ojos por varios miembros, nada mal pues dicha información puede salvar vidas. Obviamente están en los pasos previos a la infiltración importante por lo que a partir de ahora no abra mucho espacio para el descanso, nada extraño si se tiene en cuenta la inestable línea temporal seguida hasta ahora. Eventualmente algo cercano llama la atención del grupo.

Alanna se retira con su padre y parlamente en secreto, lo violento del proceso despierta curiosidad. Lastimosamente la guarda se cuida de no filtrar información a los demás, quiere mantener esa conversación lo más discreta posible. Chimar arquea una ceja, no es buena idea ponerse con secretos a pocos instantes de una operación sigilosa en la que eres superado astronómicamente.

Está claro que la mujer guerrera no se fía de su padre, esto mezclado con el odio intrínseco que le tiene puede arruinar todo, no es momento para problemas familiares. Maquiavelo les observa de reojo una buena cantidad de tiempo siempre cuidando de no parecer demasiado obvio, eventualmente ambos personajes mueven ficha, para variar tienen un plan potencialmente viable.

Los adultos humanos inician su propia estrategia sin tener en cuenta a los demás, no se dignan siquiera a dar explicaciones. Hacen el típico jueguito del prisionero, trillado pero funcional. Logran avanzar aunque revelan un aspecto ignorado hasta ahora, el viejo es conocido por los matones del puño. No es necesario escuchar la conversación para llegar a esa conclusión, salir de problema sin luchar es suficiente prueba.

El inventor voltea buscando contacto visual con su hermano pero para su sorpresa dicho personaje ha desaparecido, sin duda sus habilidades vuelven a estar activas. La aproximación de Niniel tiene bastante verdad, por ahora el grupo se fragmenta y sigue sus propios intereses. Indiferentemente no podrán dejar a Chimar fuera de la acción, no es de los que permanecen a un lado mientras el resto suda.


… tranquila Nin, puedes hacerlo mejor jejeje.

Murmura con cuidado de no llamar alguna atención indeseada, nunca está de más un pequeño chiste para romper el hielo. De repente algo más toma protagonismo, uno de los matones se desploma. El grito de la elfa hace despabilar al jovencito, cuando ve el enemigo restante distraído sabe lo que debe hacer. Luego de apuntar dispara un virote que logra entrar por la garganta del objetivo y encajarse en su cerebro.

Es imposible aburrirse con ustedes…

Con los centinelas muertos solo les queda una ruta segura, avanzar. Los únicos personajes con algo de cordura grupal ingresan sigilosamente, es mejor evitar combates por ahora. El interior parece una ruina, está bastante deteriorado, solo quedan algunos vestigios de su antigua gloria y mucho material maltrecho. No parece una base regular del puño rojo aunque los grupos criminales rara vez se preocupan por estética.


Considéralo hecho.


Sonríe mientras se acerca a la puerta principal, la idea de su compañera le gusta. Que esté cerrada pero sin seguro se ajusta perfectamente a sus necesidades, solo tomara un momento. Usando unos modestos conocimientos en carpintería localiza las secciones ideales para convertir esa entrada en una pared sólida. Con pedazos de madera cuidadosamente extraídos, clavos y un par de piezas menores logra sellar la entrada con el mismo principio que usan las estructuras modernas para mantenerse en pie.


No se abrirá a menos que la tiren abajo y eso les tomara tiempo... la otra entrada es un poco más complicada de sabotear porque no tiene puertas pero sugiero que la dejemos como ruta de escape.


Da su juicio de valor, no es buena idea encerrarse en un fuerte con tantos enemigos afuera y pocos defensores. La ruta seguida por Alanna “deducible gracias a las pisadas en el polvo” parece llevar al centro del templo, en una estructura religiosa solo puede tratarse del altar. Chimar toma la delantera pero se detiene al vislumbrar un cuerpo femenino desnudo y muerto al final del camino, aún está lejos así que los detalles se le escapan pero la macabra escena junto al extraño cantico de fondo le hacen titubear, será mejor andarse con cuidado.

Parece que nos toca ser el grupo de apoyo...



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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Mar Abr 05 2016, 17:06

Siguió andando, dejándose guiar, con la desconfianza pintada en las pupilas, por su padre. Sentía que las preguntas se le atenazaban en la garganta y pugnaban por salir a borbotones, no sabía cuanto tiempo más iba a aguantar sin explotar, los sentimientos le salían a flor de piel, la rabia le recorría la boca y la lengua le sabía a recuerdos amargos. Apretó la cinta de su pelo y caminó en silencio contemplando los oscuros pasillos que se abrían, silenciosos, frente a ella.

- ¿Por qué?- se le escapó de entre los labios en un murmullo tenue y entristecido.- ¿Por qué estás intentando destener a tu propio líder, te has cansado de ser un peón?- intentó arreglarlo, al darse cuenta de su metedura de pata.
- Oh, mi mariposa, lo ultimo que soy aquí, es un peón.- se rió sin gracia el hombre, con aire meditabundo.

Alanna mantuvo el silencio que se creo tras esa respuesta, por qué alguien del alto mando de una secta querría deshacerse de la secta, estaba dando los últimos coletazos, era un pe que se ahogaba en manos de su pescador, lo que intentasen hacer no era ya más que un intento vano de salir a flote sin lograrlo. Su dios, ese al que defendían, ese dios sufriente que sangraba en la cruz y parecía no querer más que desgracias para sus seguidores, ese dios tan irreal comparado con sus propios dioses, mucho más humanos y terrenales, tenía las horas contadas.

Miró de reojo al hombre que caminaba junto a ella. No lo conocía, el hombre que había partido años atrás de la granja no era el mismo que tenía frente a ella. Ese hombre tenía una herida en la mejilla, que pronto cerraría, sus manos estaban callosas, pero no por su duro trabajo arando, si no por blandir su arma, no, igual que en su momento su padre había sido su punto de apoyo y este había desaparecido mucho tiempo atrás, ahora era alguien de quien desconfiar. Miró los techos abovedados, repletos de frescos estropeados que más que armonía provocaban escalofríos y siguió andando pensativa.

Tras girar a la derecha y andar un largo trecho más sin articular un solo sonido, su padre la detuvo poniendo un brazo frente a ella. Habían llegado a la entrada de una inmensa sala de dos pisos, amplia y repleta de dibujos estropeados incluso más que los que cubrían los fríos pasillos. Observó los sucesos con calma fría, apartándose del brazo del hombre como si quemase. Los murmullos de tres voces se alzaban al unísino creando una perrorata molesta e incesante que ponía los pelos de punta. Temiéndose lo que podía entender si escuchaba con atención, pero sabiendo que tal vez encontrase respuestas, Alanna intentó traducir los versos de la oración.

No lograba captar totalmente las frases, pero si gran parte de ellas, su dios adorado no era otro que un tal leviatán, para quien hacían el sacrificio con la esperanza de que este les ayudase a enfrentarse contra la guardia. Lo que no sabían era que, contra la ira de los guardias enfurecidos y tristes por la perdida de los suyos, ningún dios podía ayudarles, porque era más terrible su ira que la de cualquier ser divino.

- Vientos gelidos mortuorios/se dejan ver por el norte sagrado!/niebla negra carcomida de muerte y dolor/presencias diabólicas atormentan los últimos recovecos/Ya no queda escondite para los corderos/Legiones de Demonios se levantan orgullosos/a retomar su lugar al cual fueron encomendados/Iglesia negra comienza tu imperio/Niebla omnipotente suspiro infernal/claman por ti todos los caídos del edén/cánticos blasfemos y trompetas muertas/falsos profetas inician el tedeum..../marchan ya los espíritus inmundos/son tantos que tapan el sol/el final ha llegado, la profecía se cumple/martirio a los feligreses/declaramos su gran temor de aborrecer el mal/Antes de los abismos fui engendrado...-
susurró la chica con preocupación mientras traducía lo que decía el hombre del centro.

Respiró hondo, temerosa, esas personas estaban locas, no estaba bien de la cabeza, había que frenarlos, detenerlos como fuera, gente que hablaba de ese modo, no podía estar cuerda, y la mujer ensangrentada y desnuda que se encontraba en medio de los círculos de la sala solo era una prueba más de ello. quien ofrecía a una persona como sacrificio a los dioses, ningún dios quería la muerte sin sentido de quienes creen en él.

- ¿Ves esos circulos?- murmuró el hombre que la había mirado sorprendido al ver que entendía cada una de las palabras que se formulaban de los labios de quien parecía un sacerdote.- hay que borrarlos.- informó a la chica que asintió con seriedad, el problema era, ¿cómo alcanzarían el lugar?, era el mismísimo centro de la sala, no podían llegar allí sin ser vistos y el efecto sorpresa era su mejor, no, su única baza.

Off: Subrayado el uso de la profesión, erudición, conocimiento cultural, lenguas.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Demian el Dom Abr 24 2016, 06:36


"Cada persona tiene al universo dentro de sí, porque el universo no es más que una ilusión", le había dicho una vez su maestro, hace lo que parecía tanto... tanto tiempo. No lo entendía del todo, pero al menos había aprendido a utilizarlo a su favor. Los ruidos son más fuertes de noche y no porque el oído funcione mejor, ni porque la oscuridad sea mejor conductor, sino simplemente porque estamos libres de distracciones para poder sentirlos mejor.

Era un asesino, pero sobre todo era un ilusionista. Acostumbraba a usar un puñado de trucos eficientes y certeros para clavar la daga, pero había más en su repertorio que el manto de sombras. Su magia estaba ahora al máximo gracias a la pócima alquímica y los enemigos, si bien se esperaban una amenaza, no sabían exactamente donde estaba. Era el momento de actuar.

Al llegar a ese salón pudo contemplar lo que ocurría. Algún tipo de ritual se estaba llevando a cabo y daba la impresión de que intentaban invocar alguna fuerza demoníaca, alguna deidad olvidada que pudiera salvarlos de la situación en que se encontraban.

Insensatos.

Si existiera una magia capaz de tal hazaña no se encontraría en las catacumbas de Lunargenta, sino en los salones de Beltrexus, lista para ser usada cuando se le necesitara. Si tal poder fuese posible no habrían sufrido tantas derrotas hace doscientos años, cuando los terrestres atacaron con sus caballos de metal escupefuego. Era el orgullo que proviene del fanatismo lo que estaba frente a sus ojos, pero un orgullo basado en una fe ciega.

Pero la fe puede hacer que veas lo que quieres ver.

Se sentó tras un pilar, en la zona más oscura que pudo encontrar. La oscuridad era su amiga, claro que sí, siempre lo había sido. Cruzó sus piernas para formar la posición de la flor del loto, mientras la magia a su alrededor se concentraba. De algún modo tanto círculo mágico dispuesto en esa estancia ayudaba a canalizar el mana, podía sentirlo, llenándole, seduciéndole como un río de un manjar delicioso.

Vació su mente, dejando que su propio universo se transformara en su interior.

El arte de la ilusión requiere no sólo de saber qué es lo que se desea proyectar, sino también imaginarlo, creerlo, visualizarlo como si estuviera allí, como si fuera cierto, sólo así se puede lograr una ilusión creíble.

"Soy un dios", murmuró.

Sintió la magia arremolinarse en torno a él, fluir por sus poros. Abrió los ojos.

Antes de terminar su conjuro hizo un pequeño ruido, un silbido imitando el trinar de un gorrión. No era una señal que usaran muy a menudo los Gorriones, pero esperaba que su hermano supiera identificar que aquello quería decir que él estaba detrás de lo que iba a pasar.

Una figura emergió de la pared, del mismo lugar donde la deidad roja estaba retratada. Su color intenso parecía nublar la vista y sus ojos llenos de furia y poder parecían a punto de salirse. Al pisar el suelo las piedras se hicieron a un lado, mientras que su respiración se asemejaba a la de un toro embravecido.

Era la ilusión más grande que Demian hubiera intentado jamás, además de contener suficientes efectos especiales como para animar las festividades de Beltrexus, todo lo cual requería un enorme esfuerzo del joven brujo, que apretaba sus dientes y sus puños para no perder la concentración.

Su plan era simple, con tamaña distracción esperaba que la atención de todos esos fieles se centrara intensamente en su truco, abriendo paso así para que sus aliados llevaran a cabo cualquier plan que tuvieran en mente, además de posiblemente perturbar el ritual que se estaba llevando a cabo.
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Re: Resurreción. (Libre). [Cerrado]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Sáb Mayo 07 2016, 17:52

Eran un grupo tan reducido en número que cualquiera podría haber dado por hecho que ponerse de acuerdo no debía de haberles resultado demasiado complicado, especialmente cuando tras tantos peligros vividos juntos habían llegado tan lejos, hasta el mismísimo corazón de aquel extraño culto oscuro que tanto mal había causado por todo Aerandir en su búsqueda fanática de aquellos extraños fragmentos que en esos momentos reposaban sobre el altar de piedra negra como la noche y palpitaban con una energía propia, tan poderosa como antigua. Por desgracia la realidad era otra y ante el mismo final cada cual había optado por un modo de actuar para el que no habían contado con el resto, y eso inquietaba a la joven peliblanca acostumbrada a contar con el apoyo de otros siempre que los dioses habían puesto una prueba como aquella en su camino, especialmente con la de la humana. ¿Qué estarían haciendo los demás?.¿Estaba Demian con Alanna?. ¿Estaría bien la gata en compañía de su padre, el cual como poco resultaba indigno de confianza y solo les había ayudado lo justo para usarlos para sus propios planes?. ¿Por qué habían tenido que separarse justo en ese momento?. La sacerdotisa no pudo contener una mueca de desagrado por el devenir de los acontecimientos al pensar en aquello mientras Chimar terminaba de bloquear el portón de entrada al templo.

-Al menos nos dará algo de tiempo. Esperemos que la frustración por encontrarse con la puerta que deben guardar bloqueada les haga ignorar unos instantes que disponen de otro acceso.- Respondió tratando de mostrarse agradecida por los esfuerzos del chico aunque sin poder ocultar que le hubiese gustado bloquear también la entrada a través de la grieta en el muro del almacén o al menos haber colocado alguna trampa o algo por el estilo, aunque supiese que no tenían tiempo para acondicionar tanto el escenario a su favor. En cualquier caso habían hecho cuanto habían podido y era el momento de tratar de encontrarse con los demás.

Desandaron los metros de pasillo recorridos para llegar hasta el portón y una vez de nuevo ante el almacén continuaron por el pasillo siguiendo los rastros dejado por sus predecesores, fácilmente visibles gracias a la capa de suciedad de aquel lugar y que mostraban claramente las huellas recientes de un par de adultos y de un niño entre otras. La peliblanca no pudo evitar pensar que ni siquiera los asesinos, los ladrones o los espías podían evitar del todo dejar rastros a pesar de su entrenamiento, al menos en el polvo, aunque al pensarlo la idea de que quizá ninguno de ellos había hecho ningún esfuerzo por evitar que les siguieran comenzó a ganar fuerza. Quizá en el fondo el grupo no era tan disfuncional como parecía y a pesar de haber acabado juntos en aquel lío casi por accidente sí que contaban los unos con los otros...O no y solamente era lo que le gustaría que hubiese pasado. No tardaron en escuchar el eco de un canto repetitivo e inquietante que fue ganando en intensidad conforme se acercaban hasta el corazón del templo, que no podía ser otro más que el altar, un altar impío y que poco tenía que ver con el del templo cristiano que habían dejado atrás una hora antes.

Las voces, la escena con los sacerdotes alzando sus manos hacia el techo, las columnas decoradas con criaturas abisales con sus ojos de piedra observándolo todo, casi expectantes. Las corrientes de maná retorciéndose de manera antinatural a su paso por los círculos mágicos del suelo, las piezas reunidas y el cuerpo desnudo y sin vida de la dama roja en el centro de los círculos y que resolvía el misterio de qué había pasado con su cuerpo tras haber muerto a manos de Demian un par de días antes...Ni todo aquello junto resultaba ni la mitad de inquietante que el altar de piedra negra. Era como si no tuviera que estar allí, como si no perteneciera al mundo. Emitía un frío helador desconcertante...No un frío que se notara en la piel, un frío que se notaba dentro, atenazante...Como si fuese algún tipo de magia Chimar no parecía sentirlo o al menos no cambió su expresión, de hecho parecía más interesado en el cuerpo de la mujer. Quizá solo lo notase ella por su afinidad mágica o por su condición de sacerdotisa elfa...Lo cual lo hacía aún más inquietante. Sin saber por qué sabía que algo así no debería existir, incluso ignorando su función.

-Técnicamente siempre hemos sido el grupo de apoyo. Salvo que ahora no vemos a la vanguardia. Debemos tener mucho cuidado, aquí hay implicadas energías muy poderosas...Y pase lo que pase no te acerques a ese altar...Me da muy mala espina.- Comentó a su compañero mientras se acercaban con cuidado y tratando de no ser vistos lo máximo posible lo cual les llevó a terminar por encontrarse con Alanna y su padre que habían logrado adelantarse unos metros más. Níniel hizo un gesto a su amiga con el que quiso transmitirle que no debió dejarles atrás y mientras lo hacía pudo notar como el cuervo hacía una mueca que más de enfado era de curiosidad y cierta exasperación. En ese momento, el espectáculo comenzó.

Como si el ritual hubiese dado su fruto la figura de la deidad marina del techo comenzó a brotar de la pintura y a cobrar vida. En un primer momento los fanáticos sacerdotes oscuros, inmersos en su cántico no se percataron de ello pero tan pronto como lo hicieron uno de ellos interrumpió su monótono canto con un fuerte grito de pánico que causó que el segundo acólito le mirara antes de alzar su vista y caer de culo al suelo ante lo que tenía ante sus ojos, arrastrándose por el suelo para apartarse de aquella cosa que brotaba de la piedra y que cada vez se acercaba más hasta ellos. ¿Acaso no era eso lo que se suponía que debía pasar?. ¿Por qué temían a su propia obra?. Solo aquel sumo sacerdote en el centro parecía ajeno a la terrible aparición y continuó como si nada ocurriera mientras el miedo se apoderaba de sus ayudantes. Níniel se puso en guardia y comenzó a acumular maná dispuesta a actuar pero entonces el "maestro" abrió lentamente los ojos, miró a la manifestación del dios de aquel templo y sonrió de medio lado.

-Así que tenemos invitados en la última morada del señor de las aguas- Dijo, e hizo una pausa en la que amplió su sonrisa.- Una magnífica ilusión, que bien me hubiese venido alguien con semejante talento hace unos años cuando creé el puño carmesí y nadie parecía dispuesto a entregarme su lealtad...Salvo que acompañara mis palabras con bolsas de oro. Llegáis en el momento perfecto. Debéis de ser el grupo que escapó de mi hija en las catacumbas...Y de Xanos, mi mejor guerrero. Admiro vuestra determinación...Y habilidad. También me vendría bien gente como vosotros, no puedo gobernar Aerandir solo y sería una pena que se desaprovecharan vuestros dones en una tarea estúpida e inútil como tratar de detenerme.- Continuó con un potente tono de voz que denotaba ser una persona segura de sí misma y acostumbrada a ser obedecida. Volvió a hacer una pausa, como si esperara una respuesta antes de proseguir. -El sello está completo, el recipiente, el cuerpo de mi propia hija, dispuesto...Solo hace falta un poco de sangre...Y vine preparado.- Con un gesto de ambas manos una poderosa fuerza invisible agarró a sus dos acólitos, que ante la seguridad de su maestro habían recuperado la compostura, y los golpeó sin dejarles ninguna opción a defenderse contra el negro altar matándolos en el acto y salpicándolo todo de sangre. En cuanto la sangre tocó la oscura piedra esta pareció absorberla y comenzó a emitir una corriente de energía oscura a la vez que las pulsaciones de los siete fragmentos aumentaban su ritmo hasta hacerse casi imposible separar unas de otras. Los sellos en el suelo comenzaron a brillar con una intensidad cegadora y mientras el maestro alzaba las manos en alto y gritaba el nombre de Leviathan el cuerpo de su hija comenzó a convulsionarse, y para horror de todos los presentes...A gritar.

Todo acabó tan rápido como empezó y cuando la luz se disipó el cuerpo de la dama roja, aún desnudo, se encontraba de pié en el centro de la sala con los ojos cerrados y el extraño altar negro estaba partido en dos y las siete piezas dispersas por toda la sala. Cuando la mujer abrió sus ojos estos eran como brillantes gemas de un rojo fulgurante tan fuerte como la sangre que miraban todo a su alrededor con curiosidad y cierto desprecio. Trató de dar un paso fuera de los círculos pero una barrera se lo impidió con un nuevo fogonazo que le causó una seria quemadura en la mano lo cual pareció únicamente aumentar su curiosidad.

-Poderoso Leviathan, he removido cielo y tierra para despertarte. Encontré tu negra prisión, reuní los fragmentos del sello y ahora por fin vuelves a estar entre nosotros. Aerandir se postrará ante nuestro poder y juntos...- El maestro dejó de hablar de repente y un borbotón de sangre brotó de su boca ante la atenta mirada del cuerpo de su hija que en esos momentos esbozaba una amplía sonrisa. Una lanza hecha de agua pura había surgido de la nada y había atravesado su cuerpo de lado a lado sin esfuerzo alguno.

-Nuestro poder...- Dijo con una sensual voz femenina que incitaba al pecado a pesar de estar cargada de malicia.- Eso ha tenido gracia. Aunque me gusta como suena eso de que Aerandir se postre ante mí.Parece que mientras dormía el mundo me ha olvidado...Voy a tener que recordarles por qué llenaban mi templo de tesoros y elevaban sus penosas plegarias hasta mis oídos.- El cuerpo de la mujer comenzó a canalizar una gran cantidad de energía tratando de romper las barreras que la retenían, pronto los símbolos del suelo comenzaron a desdibujarse a un ritmo alarmante.

Spoiler:
El ritual se ha completado y "algo" poderoso ha escapado de su prisión. Por el momento los sellos la mantienen prisionera pero aún así el ser puede lanzar ataques mágicos de elemento agua fuera de los círculos. Aún está débil y le llevará un rato romper los sellos pero tened por seguro que lo hará salvo que podamos evitarlo.
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