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The moon is watching [Priv. Rachel Blanchard]

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The moon is watching [Priv. Rachel Blanchard]

Mensaje  Invitado el Mar Jul 12 2016, 21:49

Background music:

Decidió que era hora de marcharse de aquel lugar y buscar un nuevo cometido para su particular venganza, sumido en esos pensamientos estaba al salir de una posada donde se pernoctaba no el sueño sino los placeres de la carne mortal.

Despues de los últimos acontecimientos, Revan se encontraba recién recuperado de las debacles sufridas de aquellas semanas tan subidas de adrenalina con sus congéneres. Vagaba un tanto sin rumbo por los alrededores de la ciudad, como un espectro resurgido de una novela de tinte antiguo, sin rumbro pero sin deternerse en ningún momento. Al llegar a un pequeña llanura árida de las afueras, quiso entonces el destino ponerle delante, un encontronazo que no olvidaría jamás.

Perdido andaba en sus pensamientos cuando, de fondo, escuchó a alguien que parecía combatir, no rugían los sonidos del acero ante aquella aparente debacle sino más bien parecía una refriega en solitario o quizás un duelo. Movido por la curiosidad se acercó a la rivera de un río que brillaba bañado por la luz de la Luna. Allí, encontró a una muchacha que enseguida reconoció como uno de los suyos haciendo arte con el estoque. Movimiendos de diestra verdadera, con fintas, choques, contras y demás movientos con una sutileza y gracia digna de admiración.

No la interrumpió hasta que notó su presencia observándola, hecho que ocurrió unos minutos más tarde, cruzándose los ojos levemente. Revan se acercó tranquilamente a ella y con una reverencia de tiempos algo pasados, se presentó a sí mismo.

-La vigilia te guarde amiga mía. No pretendía interrumpirte, mas mostraba curiosidad por tu entrenamiento. Ante ojos inexpertos como los míos pareces mortal con ese arma. ¿Quién te enseñó a manejar el estoque con tal destreza?-

No era raro entre vampiros, las señas de mutuo respeto independientemente de la edad aparente que tuviesen, ya que se prestaba imposible saber si realmente tanto unos como otros podrían tener cientos sino miles de años de antiguedad y no verse mutados en lo más mínimo de su físico.

-Dónde están mis modales... Me llamo Revan compañera.-

Alzó su mano para estrecharla ante la pequeña joven mientras prestaba atención a sus palabras, asintiendo de vez en cuando. Se sentó al borde de la rivera en un pequeño ascendo de la geografía dejando reposar sus piernas al aire de cara al pequeño riachuelo. Sacó de su zurrón de piel curtida un vino cortesía de la última juerga en la que se vio involucrado y bebió un largo trago para después ofrecerle a ella.


-Es de buena cosecha, eso te lo garantizo. La mejor sangre de Aerandir reposa en su contenido.-

Le tendió entonces la botella con una sonrisa. Después de todo, por el momento necesitaba despejarse de lo vivido y recuperarse del todo de sus heridas recientes. Quizá una buena charla reconfortante, quizá unas clases de esgrima o historias a la luz de la dama nocturna.

La noche era joven.

OFF:
A promise is a promise.
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Re: The moon is watching [Priv. Rachel Blanchard]

Mensaje  Rachel Blanchard el Miér Jul 13 2016, 01:06

La oscuridad se adueñaba de los recovecos de la ciudad con el dudoso honor de ser considerada la más tétrica de Aerendir, las sombras formaban criaturas que, en muchos casos, rivalizaban en malicia con los seres que la poblaban, seres cuya vida había sido dejada atrás y gozaban de un lamento eterno, subyugados bajo la maldición de tener que alimentarse de sangre de victimas.

Por supuesto, habían quienes disfrutaban de ello, quienes lo veían un arte y quienes lo admiraban como una caza violenta y agresiva, dejando tras ellos cuerpos desmembrados y familias rotas, todo para satisfacer su eterna sed.

Sin embargo, la vampiresa que nos ocupa distaba mucho de esos planteamientos, estaba tan alejada de ellos como de la propia ciudad, situándose ella misma en las afueras, apartada de esos ansiosos seres que se desperezaban y comenzaban su andanza, mientras la luna era testigo mudo de sus múltiples horrores.

Rachel, pese a tener el aspecto de una niña de apenas 13 años, ya sabía por donde moverse en aquella ciudad, la cual había visitado en contadas ocasiones, todas sin haber llegado a trabar amistad, pues ninguno de los vampiros que se había encontrado compartía la única pasión que tenia Rachel, al igual que ella no compartía las "aficiones" de estos.

Por ello estaba sola, como siempre, acompañada por el viento, su fiel estoque y como única melodía sus rápidos ataques cortando la suave brisa que acariciaba su rostro jovial.

Pese a su experiencia con la espada, Rachel nunca estaba conforme, pasando casi todas las noches entrenando con cualquier ser suficientemente competente o, en casos como este, con arboles cuya forma se asemejase a la de un adulto. Retrocedía esquivando los imaginarios ataques, daba vueltas alrededor del árbol y clavaba su estoque con fiereza pero con templanza, mientras fijaba la mirada en la corteza del árbol y mantenía la serenidad como bien había aprendido a hacer.

Rachel, en uno de sus movimientos, pudo advertir la figura que la observaba, la cual tampoco parecía esconderse, sino más bien parecía apreciar su arte, algo realmente extraño de ver. Prosiguió unos minutos más, mientras intentaba no desconcentrarse con la mirada de aquél hombre alto de ojos azules y pelo rubio.

Finalmente no aguantó más la impertinente mirada de aquél hombre adulto (pese a que ella había alcanzado la madurez hacia unos años ya, pero aún así seguía viéndose como una niña, algo que le pasaría por toda la eternidad), por lo que dio un giro estudiado para encararse a él y, tras limpiar el estoque con un pañuelo, lo guardó, viéndolo levantarse y hacerle una reverencia que ella imitó, pese a que la veía algo anticuada, algo que no concordaba con la elegancia de su vestir:

-La vigilia te guarde amiga mía. No pretendía interrumpirte, mas mostraba curiosidad por tu entrenamiento. Ante ojos inexpertos como los míos pareces mortal con ese arma. ¿Quién te enseñó a manejar el estoque con tal destreza?- Tal sinceridad súbita provocó que Rachel levantase una ceja, a lo que, acariciando el mango de su estoque, respondió sin mostrar ningún tipo de aprecio por lo que él le había dicho:

- Agradezco tu interés, extraño. Sin embargo antes que conocer mi arte deberias conocer mi nombre. Y mi nombre es Rachel.
El hombre no parecía incomodo ante la obvia respuesta agresiva de Rachel, pues esbozando una leve sonrisa dijo:

-Dónde están mis modales... Me llamo Revan compañera.- Tras ello se acercó a la pequeña niña y le extendió la mano, que Rachel estrechó tras una leve duda. Tras ello se sentó en el borde de la rivera, sacando un pequeño zurrón del cual echó un trago, mientras Rachel debatia entre sentarse a su lado o seguir practicando:

- Hace mucho que no tengo una conversación con nadie... y parece más inteligente que el resto de morralla que hay en el pueblo. - Pensó para sus adentros Rachel mientras ocupaba un sitio al lado de Revan y este le ofrecía un trago de su zurrón:

-Es de buena cosecha, eso te lo garantizo. La mejor sangre de Aerandir reposa en su contenido.- De nuevo el hombre le sonrió a la niña, la cual tomó el zurrón y lo agradeció, mirando la calidad de la piel antes de darle un trago, la verdad es que estaba algo sedienta tras el entrenamiento, no sabia muy bien cuantas horas llevaba, pero eran más de dos sin ningún tipo de descanso.

Miró de reojo al hombre, que parecía tener la mirada en el vacío y le preguntó, por seguir la conversación más que por genuino interés:

- ¿Una noche dura? Mi maestro murió tras enseñarme lo que sabía, por cierto. Una lastima.
Echó otro trago al zurrón y se lo devolvió, tras lo cual se descalzó y metió los pies en el riachuelo, sintiendo la corriente acariciar sus pequeños pies y recordando aquella vez que su mentor la había llevado al lago a entrenar con las piernas debajo del agua, para dificultarle la tarea de moverse y así fortalecerlas.
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Re: The moon is watching [Priv. Rachel Blanchard]

Mensaje  Sarez el Miér Ago 31 2016, 18:28

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Re: The moon is watching [Priv. Rachel Blanchard]

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