[Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Ger el Dom Mayo 07 2017, 22:37


Helyare estaba muy asustada. Aquella niña iba a calcinarla por completo si la atrapaba. Y lo peor era que lo hacía como un juego. Definitivamente algo fallaba en la mente de aquella gente. No se esperaba menos de los familiares de una bruja que se vanagloriaba de ser la tetracampeona del concurso de caza de elfos organizado por ellos mismos: Los Lombardi.

La pequeña Lucrecia cometió el error de dejar abierta la puerta, por lo que Helyare pudo abrirla de un golpe hombro y cerrarla a su paso. Ahora tenía ante ella una escalera que, presumiblemente, la devolvería al nivel cero de la casa. Pero no tenía tiempo de detenerse, las manos de aquella niña podían derretir cualquier cosa y no tardaría en aparecer y para colmo seguía maniatada.

Llegó al piso cero tras abrir una puerta en la parte de arriba de la misma manera, y no parecía haber nadie. Ya sólo le faltaba la puerta de salida de la mansión. Parecía claro que abrir las puertas a hombrazos era su ataque y habilidad más efectiva. Iba a salir con el hombro bien entrenado aquel día. ¿De verdad creía la muy insensata que los dioses se lo iban a poner tan fácil? Cuando intentase repetir la opción por tercera vez, se daría cuenta de que había chocado contra un frío bloque de hielo que la escasa visibilidad general del lugar le había impedido vislumbrar. La puerta de entrada estaba congelada y, tras ella, escucharía la voz de una mujer: La de la matriarca de la familia.

Has despojado a una madre de su hija. ¿Cómo te atreves, repugnante elfa? – su mirada destilaba odio. A diferencia de la niña, ésta sí sabía lo que hacía, le iba a atacar, e iba a hacer daño. Tenía pocas opciones, tratar de acabar con Frederica Lombardi estando atada parecía una utopía, y con la puerta central bloqueada, tenía dos opciones: Subir al piso superior, en la dirección de aquel pasamanos cubierto por raíces, buscando escapar por arriba, o mantenerse en la planta baja, dirigiéndose a la cocina, de donde salían unos pequeños destellos o parpadeos brillantes, como pequeños rayos. Tal vez allí encuentre utensilios para liberarse. ¿Alguien estaba preparando la comida?

* * * * * * * * * * *

Fiona se disponía a salir acalorada por la puerta cuando Schott interpuso su brazo entre la salida del lugar y ella, cosa que sorprendió a la cazarrecompensas. Ni mucho menos contaba con que Franco contase con ayuda. La mujer rápidamente observó la insignia de la guardia que Schott llevaba bordada, o más bien parcheada, en sus ropajes.

-¿Te refieres a la de los carteles? – preguntó ella retóricamente. - ¡Oh, claro que te suena! Es mi hermana gemela. ¿No has visto a mi hermana gemela nunca? – intentó pasar. – Buena suerte encontrándola. – rió. Schott por sí solo no es que la intimidara demasiado.

Pero mucho menos contaba con que la pequeña Runa también aparecería en escena para recordarle que buscaban su cabeza. ¿Otra guardia? Sí, pero menuda pinta de guardias. Esta la tomó del hombro y le ofreció un pequeño pacto. Colaborar a cambio de libertad. Algo que descolocó a Fiona. - ¿Eres guardia y me estás haciendo un chantaje? Buena gente, la guardia, ya sé a quien no confiaría mi vida. – ironizó, tratando de apartar su brazo.
-No es un chantaje, Fiona. Es un trato. – interrumpió un Franco que se había acercado hasta la escena con su cabeza gacha y el poncho cubriéndole por completo. – Ellos quieren a la elfa. Yo quiero tu dinero. Y tú quieres terminar bien. – aprovechó el ballestero para tratar de convencer a Fiona de la coartada de Runa. Que no estaba demasiado convencido de las verdaderas intenciones de la terna.

La mujer quedó pensativa durante unos instantes, mirando a todos lados y resoplando. Ella ya tenía su dinero, y sabía que no estaban más que intentar timarla. Ella era demasiado pájara como para caer en tan burda trampa. ¿Acaso era alguien importante aquel par de guardias amigos de Franco? Pero estaba claro que no la dejarían escapar, y estaba rodeada. No tenía más que aceptar la propuesta. Su cabeza reaccionó rápido y, tras alzar las cejas, suspiró.

-Vale, está bien. Me uno a vuestra campaña contra la elfa. – Mentira, ya buscaría la manera de escapar de estos imbéciles cuando pudiera. - ¡Un poco de espacio! ¡No me atosiguéis! – y salió de la dichosa taberna. Para poder respirar algo más tranquila.

Todo el soleado día que hacía parecía que, ahora, iba a comenzar a llover. No hizo falta esperar mucho pues un sonoro trueno desembocó una lluvia torrencial. – Lo que me faltaba. – se resignó la chica del bombín.

Pero aún estaban en aquella taberna, que junto a las tres o cuatro casas que había en el pueblo y la casa de “veraneo” de los Lombardi, al fondo del mismo, era lo único destacable de aquella Villasauco perdida de la mano de los dioses. Hablando de la casa de verano de la familia de Vulwulfar, Fiona no tardaría en señalar el edificio como causa de todos los males. – Bien, vayamos. – sugirió Franco.

El grupo de cuatro no podría ni siquiera comenzar a andar pues una flecha aparecería anclada a los pies de Franco. Otra en los de Schott y, finalmente una tercera, atravesaría el bombín de Fiona. Un elfo tuerto que parecía dirigir a un pequeño grupo de asaltadores.
Almereth:

-Mi nombre es Almereth. Ya podéis decirme dónde está Helyare o podéis daros por muertos. – preguntó. Buscando respuestas entre las miradas de los cuatro presentes, más en cuanto los mismos pusieron sus ojos sobre Runa, los elfos comenzaron a gruñir como si estuviesen idos. Como si ella fuese ahora la única causa y motivo que les había llevado allí. Aquel comportamiento no era normal. Cosa que rápidamente pudieron notar Franco, Fiona y Schott.
-¿Qué les has hecho, Runa? ¿Seguro que eres guardia de palacio? – preguntó mosqueada la cazarrecompensas. Llevándose la mano a su ballesta, parecía que iba a haber lío.

* * * * * * * * * * *

Consecuencias: ¡Buena coartada, Schott y Runa! Habéis conseguido que Fiona os ayude, ayuda de la que no dispondríais si hubieseis ido al aserradero. De momento (sólo de momento) os será fiel, pero yo no me fiaría demasiado de ella. Además os ha dicho dónde se encuentra Helyare, en el viejo caserón del fondo. Sin embargo, nada más salir de la taberna, os encontráis con Almereth. Al haber cogido Runa la maldición, mientras permanezca en su línea de visión tratarán de acabar con ella a toda costa, ignorándoos al resto. La casa parece demasiado lejos.

Helyare: Runa media. Por ello te permitiré salir de esta primera estancia ilesa, pero tu suerte no es suficiente para escapar y librarte de los sádicos Lombardi. Ahora te enfrentarás a Frederica Lombardi. Te dejaré a ti describir sus habilidades de hielo. Finalmente, tendrás que decidir si, maniatada, huyes a la cocina o al piso superior. Tendrás que volver a tirar una runa. ¿Qué tanto daño te hará Frederica? . Te recomiendo que releas los posts de arriba antes de tomar una decisión a la ligera.

Schott: Tendrás que ayudar a Runa, tratando de defenderla de Almereth que es el que está más cerca. Tendrás que tirar una runa. El efecto será distinto dependiendo de la suerte: Le darás un golpe fortuito tan efectivo que lo matarás (sólo runa muy buena) lo dejarás inconsciente y no ayudará en la misión(runa buena) o le harás volver a la normalidad (runa media), pero tampoco falles el golpe (runa mala/muy mala) porque terminará esquivándote y yendo a por Runa.

Runa: Rápidamente te darás cuenta de el trío de elfos te dispara flechas a ti únicamente. No entiendes nada y te asustan. Mas tienes suerte, Fiona y Franco mantendrán a raya a cada elfo, que no te seguirán, igual que Schott de Almereth. Tú tendrás que huir, tratar de esconderte bien sea en el interior de la taberna, o corriendo hacia el bosque ya que el caserón está lejos. Y Almereth puede que vaya detrás de ti si Schott falla el golpe.Tú sólo tendrás que lanzar una runa si Schott falla el golpe, en este caso Almereth va a por ti.



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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Helyare el Mar Mayo 09 2017, 00:21

La elfa parecía haberse librado de la niña. A la desesperada golpeó la puerta con el hombro después de comprobar que no podía tirar de ella. Los nervios apenas la dejaban pensar con claridad. En cuanto llegó a las escaleras, pateo la puerta para que volviese a cerrarse y dejar a la niña ahí, aunque en ningún momento la aseguró, sólo quería ganar tiempo para escapar de aquel lugar. Al menos podía salvarse si de correr se trataba, era más rápida que la brujita.

Si no hubiera sido porque era habilidosa se hubiese caído en varias ocasiones por las escaleras, tropezaba pero le daba tiempo a no caer y seguir la carrera hasta llegar al piso cero, donde había estado antes. La luz seguía brillando por su ausencia, salvo por el sonido chispeante y los destellos que venían desde otra sala. No se entretuvo en comprobar qué eran, se fue hacia la puerta pero algo se lo impidió: un muro de hielo.

No… No… –Empezó a buscar cualquier forma de destrozarlo, lo arañó e incluso llegó a golpearlo con el hierro de las cadenas que rodeaban sus muñecas. –¡Maldita sea!

Una voz la hizo girarse de golpe e instintivamente miró hacia donde estaban las escaleras, su única forma de escapar. Volvió la vista al frente, quedando su espalda pegada al frío hielo. Las chispas de la otra sala dejaban vislumbrar la silueta de la mujer que tenía enfrente: la madre de Francesca. Helyare se mordió el labio tan fuerte que se hizo daño, pero no lo sentía. Estaba viviendo en una de sus pesadillas. Notaba todo su cuerpo de forma despersonalizada, como si no estuviera viviendo lo que estaba viviendo, como si ella no fuera la que estuviera ahí. Demasiado fuerte para soportarlo. Se había librado de la niña loca esa y ahora se encontraba con la madre, seguramente más poderosa y entrenada que su hija.
Los chispazos de la otra sala tampoco le daban muy buena espina. Miró por toda la habitación desesperada por salir de allí cuanto antes. Su única salida, aparte de la sala esa, era una escalera. Pero, ¿subir al piso de arriba? Escapar sería más difícil, aunque no le quedaba otra si quería salir con vida de esa casa.

La elfa miraba a todos lados buscando una salida más factible, que al final iban a ser esas escaleras. Tal vez pudiese saltar al tejado de otra casa, cualquier salida era mejor que enfrentarse a la bruja. No así, con cadenas y desarmada.

¡Dejadme en paz! ¡Yo ni siquiera la conocía! ¡Murió por venganza a sus actos! –Gritó sin pensar. Sólo quería salir de allí cuanto antes. Había pasado un tiempo desde que se había encontrado con los Lombardi, ¿aún no se habían olvidado? En Vulwulfar no solo había muerto Francesca.

La matriarca de la familia no medió palabra, sólo hizo un gesto con su mano y el suelo empezó a volverse cristalino, se veía por el reflejo de la luz de la otra sala y el sonido crujiente que se iba acercando hacia ella. Trató de salir corriendo por la escalera, pero fue demasiado tarde, el hielo avanzaba muy rápido y apenas se dio cuenta que cuando quiso dar el primer paso la escarcha ya estaba sobre la superficie, por lo que resbaló y cayó de bruces contra el hielo que la bruja había creado.
Aunque le dio tiempo a frenar la caída con las manos, finalmente resbaló y quedó tendida en el suelo. No sintió el golpe, pero posiblemente se le estuviera poniendo morado el lugar donde se había golpeado. Pero al ser la superficie tan fría ni lo notó. Tampoco notó que su ropa estaba mojada por el contacto con el hielo. Eso ahora le daba igual, sólo quería intentar escapar, pero la superficie resbaladiza únicamente la permitió llegar a sentarse, pues le estaba costando demasiado ponerse en pie. La impotencia de no poder moverse con la rapidez y fluidez que la caracterizaba la puso aún más nerviosa.

Esa bruja tampoco iba a dejar que escapase tan a la ligera y a paso firme avanzó hacia ella. La temperatura bajó repentinamente y Helyare pudo ver como hasta las paredes tenían ese reflejo cristalino. Había congelado casi toda la sala.
Con un movimiento de su mano, la mujer lanzó una ráfaga de hielo que impactó contra la elfa. Helyare se se había cubierto la cara con los antebrazos, aunque parte de las esquirlas fueron a parar a su pelo y partes de su cuerpo, pero el golpe más fuerte se lo volvieron a llevar sus antebrazos. Empezó a notar como si miles de alfileres se clavasen en su piel y luego calor intenso. ¡Tenía que hacer algo para irse de allí cuanto antes! Su respiración era muy rápida y de su boca salían pequeñas nubecitas de vaho.

Volvió a mirar a todos lados buscando cualquier forma de escapar de allí, incluso probó a golpear los grilletes, de nuevo, contra el hielo. Pero como la vez anterior, tampoco funcionó. Intentó, otra vez, ponerse en pie, pero le costaba, tenía parte de su cuerpo entumecido, notaba el calor en varios lugares y la bruja no parecía rendirse. Ya no le quedaba más por hacer. Iba a morir ahí, congelada, y ante una vil hechicera. Mucha suerte había tenido al esquivar a la pequeña, pero esta sí estaba más entrenada y no dejaría escapar a Helyare con vida.

Se detuvo unos pasos frente a ella, estaba muy cerca y por fin la pudo ver mejor. Tenía una larga melena rubia y el rostro serio, muy serio. Sus ojos eran tan fríos como el hielo que las rodeaba y estaban llenos de puro odio. De sus manos empezaron a salir carámbanos  de diferentes tamaños y sin esperar siquiera a que acabasen de formarse, se los lanzó a Helyare.

Ella cerró los ojos, tratando de tapar su cabeza, pero nunca llegaron a rozarla. Desde su propio cuerpo salió una esfera de luz amarillenta que se expandió dos metros desde donde se encontraba la elfa. Apenas se dio cuenta, justo al cerrar los ojos, al notar cómo esos carámbanos iban a atravesarla como si fueran espadas, toda su magia salió disparada hacia todos lados, produciendo una gran cantidad de energía que derritió parte del hielo que la rodeaba, incluido el muro que había a su espalda. Un grito de la bruja la alarmó e hizo que abriera los ojos. Alcanzó a ver a ver el haz de luz rodearla e impactar contra las manos y parte de los brazos de la mujer que había estado a punto de matarla. Posiblemente tuviera quemaduras, pero Helyare no se paró a pensar en la salud de la matriarca de los Lombardi.

Estaba perpleja, sin moverse. No entendía qué había pasado ni de dónde había salido esa esfera. Se sentía tan agotada por el frío que no se había dado cuenta de que la energía lumínica había sido cosa suya. Incluso miró a todos lados pensando que alguien había decidido ayudarla. Pero no, no había nadie. Sin esperar ni un segundo más trató de abrir la puerta para escapar de aquella casa, antes de que la bruja se repusiera y volviera a la carga.

Off:
Subrayo el uso de la habilidad de nivel 1: Nova de luz
Espero haber roleado bien a la madre de Francesca n.n" Si tengo que cambiar algo, avísame, Máster Ger.
Vuelvo a rezar a las runas para que no me salgan malas T.T Por fi...

Edito: ¡Bueno! ¡¿Qué pasa con estos dioses?! Porque soy desterrada les soy indiferente hasta a ellos, les da igual que una bruja me vaya a matar u.u
Nota para Schott:
¡Saca mala runa! ¡No mates a Almereth! Te vigilo DDDD:


Última edición por Helyare el Mar Mayo 09 2017, 00:25, editado 2 veces
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Mar Mayo 09 2017, 00:21

El miembro 'Helyare' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Schott el Jue Mayo 11 2017, 18:18

Fruncí el ceño ante los comentarios de la fugitiva del bombín, estaba sin duda tomándome el pelo, apostaría lo que fuese a que no existía tal hermana gemela, por suerte Runa me respaldó rápidamente y comenzó a discutir con Fiona tratando de sonsacarle su ayuda sonreí y me mantuve vigilando la puerta por si la cosa se torcía, Runa lo hizo muy bien y al poco la Cazarrecompensas ya estaba dudando para finalmente acceder a ayudarnos.

-Bien, sabia decisión, ¿Nunca se sabe cuándo puede venir bien un “colaboró con la justica” en un expediente verdad? quizás hasta te libres de esta- sonreí, no obstante no me fiaba un pelo de ella, seguramente trataría de jugárnosla a la primera de cambio, lo mejor sería no perderla nunca de vista.

Sin perder un momento y con la nueva pista nos dispusimos a salir todos de la taberna.
-E..e..ey no esperad, que no he tomado ni un trago, me apetece..bueno lo que sea, hace horas que no bebo trago, además me..me pareció ver algo ahí fuera…no se…me da mala espina, tal vez sea mejor esperar un poco y…- Sin embargo mis palabras poco efecto surtieron y acabé cabizbajo cerrando la puerta de la taberna tras nosotros, cuando encima, para más desgracia, comenzó a llover. –Oh..venga ya…- maldije –Seguro que no preferís…- silencié mis palabras cuando una flecha paso a muy poca distancia de mis partes nobles para clavarse entre mis pies, antes de que pudiese siquiera darme cuenta un grupo de elfos nos tenían rodeados.

-Eh eh calma calma…guardia de Lunargenta…bajad las armas…creo que ha habido un malentendido- Por lo visto el elfo del parche quería también a Helyare, ¿En qué demonios se habría metido?, supongo que asuntos de elfos, el caso es que no podíamos entregársela, aún tenía una pena pendiente con la justicia.

Sin embargo algo raro les sucedía a los elfos, que comenzaron a hacer ruidos extraños mirando a Runa, esto no estaba bien, lentamente me fui poniendo delante de ella y acercando mi mano a la empuñadura de la pala, esto no me daba buena espina.
El elfo por su parte  estaba en tensión y parecía dispuesto a saltar y atacar a Runa por alguna razón.
-Vamos….vamos a calmarnos, he dicho que bajéis las armas, es delito muy grave atacar a un guardia…no quiero que nadie resulte herido, esto debe tratarse de un error– Dije ya desenfundando la pala y cubriendo a Runa con el escudo, esto se iba a poner feo.

Off: Oh mierda, creo que me lo he cargado :O  :'( , lo siento fue sin querer, lo juro


Última edición por Schott el Dom Mayo 14 2017, 19:17, editado 2 veces
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Jue Mayo 11 2017, 18:18

El miembro 'Schott' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Runa Thorgil el Dom Mayo 14 2017, 15:10

Todo había acabado bien, a pesar de estar dudando del chantaje de la ladrona, gracias a la introducción de Franco terminaron de convencerla, aunque se mostraba realmente poco fiable para la chica. Se había unido al nuevo grupo, al menos por el momento, ya se verían las circunstancias, ahora su única preocupación era salir de la taberna y encontrar aquella egolatra elfa, a la cual dejó un marca tiempo atrás.-Bien, pues no perdamos tiempo- Siguió a franco tras la puerta mientras Schott cabizbajo se negaba a salir con ganas de tomar un trago.-Vamos Schottie...- Le dijo a pesar del pequeño berrinche del joven.

"Ojala, en otra ocasión "pensaba con la grata idea de un zumo de cebada a su lado y volver a retomar aquel baile que todavía no aprendió.

Nada más abrir aquella vieja puerta, el cielo se encontraba oscuro, habían unas nubes tan grises que tapaban cualquier hueco de azul claro que se pudiera mostrar, estaba lloviendo bastante fuerte, por ello se escuchaban el choque de cada gota en sus ropas que poco tardarían en estar calados-Estupendo...- Comentó irónicamente mientras miraba al cielo y su rostro se había empapado, luego desvió la mirada en cada uno de sus compañeros, todos se encontraban un poco molestos pero continuaron hacía la mansión.

Derrepente el silbido de unas flechas fue a parar a los pies de Franco y Schott, y tres elfos con el típico rostro amargado hicieron presencia,uno de ellos, con un cuerpo aun más abundante que los otros, se presentó preguntando por aquella indeseable elfa. "Aliado" Volvió a pensar la chica mientras notó que algo cambió en el ambiente cuando los tres la miraban y comenzaron a gruñir sin motivo ninguno.-¿Que demonios dices? ¿Crees que les he hecho algo?- Respondió a Fiona un poco alterada al no entender ese comportamiento, aparentaban ser seres rabiosos y sin control que solo necesitaban ir contra ella, por ello su respiración se aceleró mientras rápida sacó su bastón para poder hacer algo.

Schott, enseguida trató de hacerles ver que no se podía atacar a un guardia sin motivo ninguno, pero aquel que se hacia llamar Almereth iba a lanzarse sobre ella, mientras su compañero fiel empezó a resguardarla con su escudo y cuando aquel elfo se lanzó a atacarla Schott acertó en su nuca dejándolo inconsciente.

Anonadada de la habilidad del pelirrojo, se quedo observándole boquiabierta. Todo este tiempo ella había estado protegiéndolo ante cualquier peligro que se le presentaba y cuando aparecía un enemigo poco comprensible bastante fuerte, este le derrotaba de un palazo en la cabeza.

El pecho de Runa empezó a dar pequeños botes-Hip...Quedan dohip... dos.- Ya no sabía si era por el susto que se había llevado o por la gran admiración que estaba sintiendo en ese instante, ella tan solo permaneció detrás de todos ellos mientras a lo lejos, vio la puerta principal de los Lobamdi abrirse con la imagen de una persona bastante conocida para ella.

Realmente estaba siendo un día muy extraño.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Ger el Mar Mayo 16 2017, 21:12

Helyare se resignaba a morir y perecer allí. Había conseguido escapar de una niña psicópata que calcinó a dos compatriotas elfos suyos. Y ahora logró huir de la madre de la familia, que pretendía convertirla en un cubo de hielo y romperlo en mil pedacitos. Pero Helyare había tenido suerte y, cuando fue atacada por el hechizo de congelación, una repentina luz luminosa surgió para derretir no sólo éste sino también descongelar la puerta.

Ahí estaba su salvación. Pudo abrir de nuevo la puerta y escapar de la matriarca de la familia, que quedó cegada por la luz y la energía repentina desprendida por una joven que acababa de descubrir un nuevo poder. Corrió como alma que lleva el diablo. Y lo primero que podría ver, en frente de la plaza al fondo, era un rostro conocido: Almereth.

El siempre torpe de Schott se encontraba defendiendo a Runa, y pese a que su destreza no era nada comparable con la del ávido elfo, el hecho de que éste ignorara a los demás y se centrase únicamente en Runa. El palazo de Schott, probablemente no intencionado más que para aturdirle o evitar, había hecho que tras un quiebro extraño del elfo terminara dando en su cogote. Partiéndole las cervicales por completo y cayendo este muerto al suelo ipso facto. Una acción fortuita y, probablemente, no intencionada por parte.

Helyare vio morir a Almereth. Lo vio morir a golpe de Schott. Y conociendo a la elfa no habría que esperar mucho para imaginar que ahora ya había fijado un nuevo enemigo. Los dos elfos que escoltaban al líder pronto fueron reducidos por Franco y por Fiona respectivamente, aprovechándose de manera similar a la de Schott. Ya que únicamente se centraban en Runa. La exladrona pudo, de esta manera, respirar tranquila.

En la plaza central de aquel pueblucho de Villasauco en el que no había más que tres casas para los taladores, la casa abandonada de los Lombardi y la taberna de paso casi vacía, se encontraban, por un lado, Helyare y por otro, Schott, Runa, Franco y Fiona. ¿Qué había pasado con los Lombardi?

Giovanni Lombardi. El padre de la familia, aparecería por el balcón de su casa, abriendo con furia. - ¿A dónde crees que vas, Helyare? – gritó furioso el hombre. - ¡¿Crees que puedes escapar de la furia de los Lombardi?! – estaba prácticamente endemoniado, poseído, fuera de sí mismo, él y toda su familia. Helyare corría, sin detenerse. – ¡Ahora conocerás el poder de la tierra! – Estaba furioso. Nadie había conseguido escapar a ellos. Helyare los había ridiculizado y, para colmo, maniatada. No iba a huir.

El tensái estiró sus manos al cielo con furia, y el suelo de todo el pueblo comenzó a vibrar. Tras Helyare comenzó a surgir un enorme árbol del suelo, o mejor dicho, un tocón de proporciones descomunales y “cortado” en su parte delantera. Pero aquel no era un árbol normal, tenía vida. Y tenía dos “brazos” o raíces saliendo del mismo, brazos que parecía mover a su antojo y que tenían pinchos. En el centro, una especie de cavidad en el mismo que hacía de boca del terror. Era tan grande que un par de personas podrían caber en su interior.


Uno de los látigos agarró a Helyare por una pierna y comenzó a arrastrarla hacia dentro. - ¡Devórala! – gritó el Lombardi. Con Furia. La joven rápidamente fue tragada por la criatura. Al impactar contra uno de los “dientes” del tronco psicópata, las ataduras se rompieron y la joven, una vez en su interior, volvió a ser libre.

El segundo de los látigos fue dirigido hacia los cuatro jóvenes. Y con tan mala fortuna que Schott, esta vez, fue el agarrado y absorbido hacia el interior de Helyare. Cayendo por el mismo orificio. El asesino de Almereth y la elfa huida estaban, ahora, cara a cara.

A elfa y humano dentro no le esperaba nada halagüeño. Una enorme cavidad llena de pasillos y, arriba, las fauces trilladoras del árbol, que parecía estar combatiendo con los demás. ¿Cómo se tomaría Helyare ver al asesino de su amigo cara a cara? Ahora sí que podría arreglar cuentas pendientes o, tal vez, colaborar para salir vivos del interior de aquel subterráneo lleno de pasillos. ¡Estaban bajo tierra!
Interior del árbol devorahombres:


Fuera quedaban Runa, Franco y Fiona. Que miraban absortos la escena.

-Bueno chicos, ha sido un placer. – comentó Fiona. – Que lo paséis muy bien y eso… – y huyó al bosque. El árbol podía ser muy peligroso, pero por lo menos, no podía andar. Así que mientras se mantuviera lejos de su alcance, la timadora no corría peligro. Eso sí, cubría la plaza por completo. Runa y Franco estaban ahora, solos frente a un enemigo temible.
-No podemos abandonar a Schott. – inquirió el cazarrecompensas, que parecía tener más corazón que su homóloga del bombín.

* * * * * * * * * * * *
Hay dos consecuencias evidentes: La primera de ellas es que Helyare consigue escapar sin heridas de nuevo gracias a su suerte media, pero eso, de nuevo, le impide librarse por completo de la familia Lombardi. El padre de la familia, el tensái de tierra y el más poderoso, ha invocado un descomunal árbol devorahombres, en cuyas fauces introduce a Helyare y a Schott, por la mala discordia de los dioses: http://aerandir.foroes.org/t5277p50-suerte-oficial-de-temas-aleatorios#79729 Y es que caprichoso es el destino, cuando decide juntar al asesino de Almereth está frente a la elfa.

Helyare: No quiero pecar de malvado, pero has visto como Schott ha matado a Almereth y ahora, por el karma, aparece justo a tu lado. Estás liberada, aunque sin armas. ¿Pelearás con Schott o tomarás cordura y colaborarás para salir del embrollo en el que os habéis metido? Parece haber una red de túneles subterráneos bajo el pueblo. ¿Quién los habrá generado? No podréis saberlo a menos que exploréis. Aunque alternativamente, puedes intentar salir del árbol devorahombres a través de su enorme boca. Buena suerte intentándolo. Tendrás que tirar runa si decides tomar acciones ofensivas contra Schott o decides salir por la boca del árbol, que se abre y se cierra. No así si decides explorar junto al guardia.

Schott: ¡Has matado a Almereth! Conociendo tu sentido de la justicia, estoy seguro de que no era tu intención, pero a veces ocurren accidentes. Los caprichos del destino haces que termines junto a su amiga tras ser devorado por el árbol. ¡Qué curiosa casualidad! Ahora tendrás que ver como reacciona ella y dispones de las mismas acciones que ella: Explorar el interior del pasaje o salir por las fauces tirando runa. Tendrás que defenderte con una runa si Helyare te ataca. El tiempo apremia, y cuando más tiempo paséis en ese árbol, peor terminaréis.

Runa: ¡Qué bonito es sobrevivir sin hacer nada! ¿Verdad? Primero la suerte de Schott te libra de tener que luchar o huir, y después mi suerte te libra de ser engullida por el árbol y vértelas con Helyare, que te tendría que atacar sí o sí. Bueno, al menos estás junto a Franco. Ese árbol va a intentar tragaros, tendrás que distraerlo o deshacerte de él de alguna manera. ¿Quizás incendiándolo? ¿Quizás esquivando sus ramas y haciéndolo golpear la casa de los Lombardi? No lo sé, tienes libertad de acción. En cualquier caso, tendrás que tirar siempre una runa para delimitar la suerte de tu acción. Puedes y debes utilizar a Franco. No andáis precisamente sobrados de efectivos, ¿y no esperarás que lo haga yo, verdad? Ya ves lo bien que uso otros NPC.

Fiona ha huido al bosque. No quiere saber de vosotros. Vosotros habéis evitado entrar ahí… Algo me dice que su presencia en la misión no terminará aquí.


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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Helyare el Miér Mayo 17 2017, 11:05

Por los pelos y sin saber exactamente qué había pasado, Helyare consiguió salir de la casa. Aun adolorida por los golpes y las quemaduras del hielo, pero libre a fin de cuentas. Había salido de esa maldita casa de los horrores y por un instante en su rostro se reflejó alegría al ver a Almereth a lo lejos. ¡Estaba vivo! Todavía se le encogía el corazón al pensar que había abandonado al elfo en Vulwulfar, pese a que esa fue su petición. Pero de nuevo algo de luz apareció en su camino al poder reencontrarse con él. ¡Por fin! Llevaba tantos meses queriendo saber cómo estaba…

Pero esa luz fue muy fugaz. Casi al instante de ver al elfo y apenas gritar su nombre para llamar su atención, justo lo que tardó en incorporarse para correr hacia él, un hombre golpeó su pala contra él y cayó desplomado. En ese momento sintió como si también la hubiesen golpeado a ella.

¡Almereth! –Gritó la elfa corriendo hacia él.En su mente esperaba que estuviese bien pero el guerrero no reaccionaba. Quería llegar a donde estaba tendido. Necesitaba saber cómo estaba pero los presagios que tenía no eran buenos. La expresión de su rostro, la forma en que había caído y ese golpe seco indicaban que no estaba inconsciente, aunque Helyare rezaba porque fuera así. Al menos despertaría.

Su carrera se frenó en seco al escuchar la voz del patriarca de los Lombardi. Miró de reojo hacia el balcón donde estaba, comenzando a sentirse abatida por momentos. No hizo caso siquiera a lo que dijo el hombre, sólo miraba el cuerpo del elfo esperando el instante en que se incorporase y poder salir de allí cuanto antes. –Por favor… Por favor… Levántate. –Musitó para sí, con la voz entrecortada. –Por favor… No puedes irte ahora…

Aún  estaba muy lejos de él, pero iba avanzando despacio, un poco atenta a lo que pasaba en la casa de los Lombardi, pero sobre todo pendiente del elfo. Volvía a sentirse despersonalizada, como si ni ella misma existiese. Sólo notaba un nudo en su garganta a cada paso que daba y se aproximaba a Almereth. Otra parte de ella sentía rabia hacia el muchacho que le había hecho daño. Pero más fuerte, incluso, era la parte de odio que sentía hacia la maldita humana esa. ¡Había muerto! ¿¡Qué hacía viva de nuevo!? La marca que había hecho en su piel esa miserable no podía verse, aún la llevaba tapada con unas vendas y trozos de tela. Hacía tiempo que había cicatrizado pero se negaba a dejar ver en su piel esas cicatrices tan desagradables. Pero sentía que el odio iba más allá. Quería matarla antes que a quien la acompañaba. Sentía ganas de correr, abalanzarse sobre ella y estrangularla.

Sin poder evitarlo, lo hizo, salió corriendo de nuevo hacia ellos. Pero el suelo empezó a temblar, frenando su carrera. La elfa se giró para comprobar que ese temblor era causado por lo que había emergido de la tierra:un árbol de aspecto monstruoso, del que trató de huir como pudo. Algo imposible, pues el maldito tocón la agarró por la pierna y la arrastró, a pesar de que trataba de poner resistencia. Pero era bastante más fuerte que ella y acabó engulléndola, aunque soltando sus grilletes.

¡Suéltame! –Antes de que acabase dentro del tronco vio al elfo por última vez, todavía inmóvil. Le llamó lo más fuerte que pudo, pero ni con esas reaccionó. Lo siguiente que vio fue la oscuridad del tronco y después cayó por a-saber-dónde.

Estaba mareada, desesperada, triste, enfadada, abatida… Ese cúmulo de emociones era demasiado para ella y no sabía cómo controlarlo así que en cuanto cayó sobre un sitio firme dio un grito desesperado y un puñetazo a una de las paredes, haciéndose más daño ella que a lo que fuera que había golpeado. No sabía qué hacer, ni a dónde ir. No tenía siquiera ganas de moverse de allí, pero a la vez sí, pues quería ir a por el elfo. ¡Lo había dejado allí arriba con los Lombardi! El miedo se apoderó de ella, más todavía. ¡La cría esa lo podía calcinar! A él y a los otros dos que habían capturado los cazarrecompensas. Empezó a moverse con notable ansiedad y casi al instante de empezar a cavilar, otra persona cayó.

El chico que había hecho daño a Almereth.

Ni siquiera le dio tiempo a levantarse. Se abalanzó sobre él con ira incontenida. –¿¡POR QUÉ HAS HECHO ESO!? ¿¡POR QUÉ ERES TAN HIJO DE PUTA!? –Lo agarró de la pechera y comenzó a zarandearlo con mucha fuerza, haciendo que chocase contra el suelo. –¡¡NO TENÍAS QUE HABERLE GOLPEADO!! ¿¡POR QUÉ LO HAS HECHO!? ¿¡POR QUÉ!? ¡¡VOY A MATARTE!! –Su voz retumbaba por todos los túneles, formando eco. Ni siquiera ella era consciente de lo que hacía en esos momentos. Tan solo estaba dejando salir toda la rabia y ansiedad que había vivido desde que había pisado Sandorai hacía tres días. Eso, el encuentro con los Lombardi, lo de Almereth… Todo era un cúmulo de cosas que a Helyare se le habían juntado de tal forma que estaba al borde del colapso. –¡Voy a matarte! –Repitió con la voz quebrada y con intenciones de descargar toda su ira contra Schott. Estaba temblando a causa de la rabia. Sólo quería venganza o escapar de allí cuanto antes para ver al elfo. No podía creerse aún que sólo le hubiese dado tiempo a verlo en pie durante apenas unos segundos, y no iba a dejar las cosas así con ese hombre. Quería acabar con él. Sin más comenzó a golpear a Schott.


Off:
Schott, ¡qué malo! Te has cargado a Almereth T.T Me voy a vengar de ti como las runas me lo permitan, a ver si los dioses ya me hacen caso de una vez... ¬¬"
Edito: TT_TT ¡JODER! Ya ni las runas me dejan vengarme. Schott, déjame darte un puñetazo aunque sea, que me sienta a gusto o algo xDD
Hasta los dioses me impiden la venganza u.u Esto es mu' triste.


Última edición por Helyare el Sáb Mayo 20 2017, 19:32, editado 2 veces
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Miér Mayo 17 2017, 11:05

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Schott el Dom Mayo 21 2017, 14:06

Las piernas me temblaban, abrí la boca de par en par, la pala se me escurrió de entre los dedos, me quedé helado, de piedra, era horrible, por los dioses ¿Qué acababa de hacer?

Todo había sido muy rápido, el elfo del parche no atendía a razones e inexplicablemente saltó sobre Runa sin pensar, por alguna razón pretendía atacarla, debía protegerla, yo actué rápido, casi por instinto, ni siquiera tengo claro como lo hice, cubrí a Runa con el escudo y lancé un palazo al aire para tratar de desviar su ataque, está claro que algo falló, y el elfo cayó inmóvil al suelo, pude notar como algo crujía bajo mi pala en un fortuito golpe que jamás habría logrado de haberlo intentado a posta, ¿era esta pues la cruel voluntad de los dioses?

-Oh…ohhh..ohhh- alcancé a mascullar con el corazón en un puño, el elfo yacía en el suelo, no se movía, estaba muerto, yo lo había matado.
El tiempos se detuvo a mi alrededor, no, no pretendía matarlo, matar a un elfo en su bosque sagrado era sin duda lo peor que podías hacer, maldije mi suerte, me maldije a mí.

-¡M..médico, medico!- grité sin saber bien que hacer, vi que por un lado se aproximaba otra elfa, quizás fuera sanadora y pudiera hacer algo, sin embargo nunca llegó a acercarse, por alguna razón que desconocía y de pronto un árbol inmenso surgió de la tierra con un fuerte temblor haciéndome perder el equilibrio y cayendo al suelo, junto al cuerpo inmóvil de mi desdichada víctima.

Por alguna razón el shock ni siquiera me dejaba pensar qué demonios estaba pasando ¿Qué era ese árbol?, nada, no importaba, solo podía pensar en aquello tan terrible que había hecho, había matado ya antes, si, innumerables veces de hecho, más de las que jamás hubiese deseado, pero esto, sentía que el elfo no lo merecía, no pretendía hacerle más daño que el de desarmarlo, no había justicia en ello, el elfo no había hecho aún nada malo, todo había sido un malentendido, que ahora había derivado en tragedia.

Entre todos estos pensamientos no pude darme cuenta siquiera de que una rama del árbol gigante me agarró del pie y me arrastró a sus abiertas fauces, donde terminé cayendo a una extraña cavidad bajo tierra ¿eran las entrañas del árbol? Poco me importaba ya.
Me puse lentamente de pie, dolorido, tratando sin éxito de aclarar mi mente, vi con sorpresa que delante de mí a la elfa de antes ¿también había terminado aquí?, pero antes de que yo pudiese articular palabra, la elfa se me abalanzó agarrándome, caí de espaldas al suelo bajo ella con un fuerte golpe, yo apenas oía nada, era como estar bajo el agua, solo podía mirarla sin saber que decir mientras ella me sacudía y me profería insultos, debía de ser alguien cercano al difunto elfo.

La elfa comenzó a golpearme en la cara, podía sentir su ira, su tristeza, su dolor, sentí lastima por ella, el dolor de los golpes que me propinaba nublaban cualquier otra sensación, notaba mi sangre caliente manar, manchar sus puños, pude contemplar sin embargo desde abajo su rostro, de una belleza inigualable, incluso entre los elfos, sus cabellos blanquecinos se sacudían con cada puñetazo, sus ojos, claros, de un precioso color verde ahora solo desprendían furia e ira, sus finas y delicadas facciones estaban siendo salpicadas con gotas de mi propia sangre, pero yo no me resistí, no hice nada, seguía inmóvil, tendido en el suelo recibiendo su descarga llena de dolor, sentía que me lo merecía, ella tenía razón, por maldito capricho divino había matado al elfo, estas eran las consecuencias.


Última edición por Schott el Lun Mayo 22 2017, 18:07, editado 2 veces
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Dom Mayo 21 2017, 14:06

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Runa Thorgil el Jue Mayo 25 2017, 18:13

El elfo se desplomó delante de sus ojos, fue algo rápido, el golpe al ser tan veloz y tan instintivo por parte del pelirrojo había partido las cervicales del contrincante, así dejando un campo de visión para la muchacha que aun anonada, observó desde lejos la figura de Helyare tratando de correr hacia ellos, pero una vez, cuando la suerte parecía volver a estar de la suerte de ella, todo se volvía contrario para su amigo.¡Oh mierda...! Exclamó la ladrona mirando como el suelo se agitaba y tras él aparecía un gigantesco árbol cortado del tronco para arriba,

Aquel poseía dos brazos, dos brazos bastante peligrosos y rozaran la piel tan débil de un simple humano . La primera vez , cuando aun estaban asimilando que estaba pasando, uno de los brazos agarró a la elfa y la introdujo en el interior.-Esta mierda devora hombres... Se dijo casi para si misma dando unos pasos para atrás, por primera vez queriendo salir de ahí.
Pero no todo era tan sencillo, la suerte que había tenido para sobrevivir fue tan gastada, que el otro de los brazos arrastró a Schott también dentro de él. No pudo reaccionar, ni ayudarle, ni agarrar una espada para cortar la rama, no tenía ninguna opción rápida de ayudarle, tan soló lo agarró y lo arrastró a saber lo que habitaba dentro de esta criatura tan misteriosa que invocó aquel brujo.
-¡SCHOTT! ¡MIERDA SCHOTT! ¡NO! Grito furiosa al no poder hacer nada.

Fiona, embustera y bastante hábil, no dudo en desaparecer del mapa en cuanto el árbol se dispuso para otro ataque, casi sin poder atraparla, la chica trató de intentar ir tras ella pero Franco agarró su brazo con fuerza.-No podemos abandonar a Schott La frenó mostrando que ante un cargo así, en ocasiones existía algo de corazón y escrúpulos
-Ya lo sé, maldita sea.... Bramaba furiosa y asintió con la cabeza. Era cierto que no podia dejarle ahí, ella no era tan irresponsable de dejarle con una criatura tan oscura como aquella elfa, siempre tan llena de odio y discriminación, sin duda en sus manos él no estaría seguro, solo rezaría para que aguantara hasta que pudiera ayudarle.

El momento emotivo se cortó entre el caza recompensas y la chica cuando una de las ramas azotó a donde se encontraban parados,así provocando un distanciamiento entre ambos. Habían esquivado el primer golpe, y tras el primero vendrían unos cuantos más, y posiblemente más seguidos.- Hay que buscar la manera de sacar a tu amigo Pudo diriguirse ante ella antes del segundo ataque, otra rama volvió a azotar contra Franco que casi de un salto rápido lo dejo a unos escasos metros del punto anterior.- ¿Alguna idea? Preguntó al no tener ni la más remota idea de como vencer a aquella criatura.

Runa, que tras por ahora permanecía relajada, quisó dar un vistazo rápido ante la situación antes de que el árbol volviera contra ella. Analizó que aquellas ramas eran demasiado flexibles como para enredarse como unas simples cuerdas cuando las guardas en una mochila, sonrío ante aquella posibilidad, cosas más atrevidas le había tocado hacer para salvar una vida,-Tengo una cosa, pero necesito que me cubras... respondió lanzándose hacia el árbol como una verdadera kamikaze, y el árbol que mostraba su atención en el pistolero, cambió radicalmente a dirigir los ataques hacia la chica.

Los primeros golpes eran fáciles de esquivar, pero cuanto más se acercaba más notaba el silbido de la madera empujar con demasiada fuerza contra el suelo, haciendo que se requebrara a su alrededor. Tras varios ataques cubiertos gracias a la puntería de franco, logró ponerse en el centro donde empezaría el plan.-Vamos, ahora no puedes fallar... Se susurró mientras esquivando el primer ataque, agarró la rama con fuerza a pesar del daño que le estaba causando y el árbol por instinto golpeo con su otra rama hacia esa misma, girando sus extremidades para intentar atraparla, así logrando que se enredaran entre si y quedara inmóvil por mucho tiempo.


Runa, bajó de un salto como pudo y lo que sus piernas dejaron aguantar. Franco la miraba un poco asombrado, como si fuera la primera persona tan impulsiva que había podido ver en todos sus años de profesión.Estas chiflada chica... Hay que sacar a tu amigo de ese agujero Le comentó un poco despreocupado ante la situación.-Pues para ello hay que vencer al invocador... Contestó tomando poco a poco el aire mientras se recuperaba.
-¿Pretendes que luchemos contra él? ¿Acaso te falta un tornillo? ¡Morirás! No podía creer que la chica realmente fuera un guardia y estuviera pronunciando esas palabras.
-Bueno, en mi curriculum profesional ya figura ese dato. Y sonrío mientras se dirigía hacia el invocador, sin saber todavía como iba a vencer a una persona así.¡Cubreme Franquito! Le chillo mientras avanzaba hacia el lombardi.

-Sin duda soy un imán para las mujeres locas... Se comentó a su mismo, mientras apretaba el labio inferior apuntando hacia el brujo.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Jue Mayo 25 2017, 18:13

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Ger el Lun Mayo 29 2017, 22:31

¿Qué haría una persona normal cuando es devorada por un árbol devorahombres? Desde luego, no haría lo que hizo Helyare: Ponerse a golpear al pobre Schott que acababa de ser, también, devorado por aquel tronco. ¿Para qué huir y tratar de buscar una salida cuando puedo quedarme dentro? ¿Por qué esperar a la entrada del mismo si seguro que la niña tensái que casi me acaba de convertirme en ceniza no va a salir a buscarme y a quemar ese estúpido árbol antropófago que me acaba de comer... conmigo dentro? Porque no saldría, ¿verdad?

Por supuesto que sí, la pequeña hijita, Lucrecia, salió por la puerta de la casa poco después de que el árbol devorase a Schott. Con sus manos bien separadas, achicharradas, convertidas no ya en fuego sino en lava, la pequeña corrió hacia la boca del enorme árbol que su padre acaba de invocar, con tan mala suerte que éste ni advirtió la entrada de su hija en el mismo pero con tan buena que el tronco tampoco la trituró con sus dientes de sierra, nunca mejor dicho. Ella simplemente saltó hacia dentro y cayó junto a Helyare, que sacudía a Schott en el suelo.

-¡Helyare! ¿Juegas conmigo? – interrumpió la pequeña Lombardi corriendo con sus manas envueltas en llamas. Con sus coletitas girando de un lado al compás de su carrera hacia Helyare y Schott, mostrando sus manos imbuidas en lava que desde la distancia a la que estaban ya calentaba. - ¡Señor! ¡Juegue conmigo! - ofreció al guardia.

¡Ojalá la niña fuese lo peor del lugar! No era demasiado difícil huir de una pequeña por aquel espacio. Pero lo peor no era ella, sino los diez, veinte, quizás treinta o cuarenta, arbolitos que venían por todas las salidas posibles. Eran pequeños clones del grande, aunque todos llegaban a elfa y guardia a la altura de la rodilla, o a los hombros de la niña. Los arbolitos hacían ruidos guturales y andaban a través de sus pequeñas raíces que tenían por pies. Ambos podrían intentar huir a través de las laberínticas cavidades de subterráneas de aquel árbol, pero saldrían más, y más de estos pequeños troncos. Daba igual por donde fueran. Habían tenido la opción de escapar, pero la habían desaprovechado. Y ahora los perseguían no sólo ellos, también la pequeña.
Arbolitos:

-Taari canten. Hildor hlarntë. Hildor taldrïn alda. Taari turntë alda. – gritaban al unísono los pequeños troncos, que parecían hablar en élfico. Con sus “brazos”, y digo brazos por no mencionar ramas nada pulidas y altamente abasivas, trataban de rasgar las vestiduras de los jóvenes, en su parte baja, para tratar de herirles. No eran muy fuertes, pero eran bastante cantidad. – Tauriolmë, obedecen taari dörtaar. Alda ndengiänte quendi. Alda ndengiänte hildor. – Podían parecer pequeños, pero pegarles una patada era inviable.

Sí. Los pequeños troncos eran las almas torturadas de todos los árboles caídos durante todos los años que la explotación forestal de Villasauco permaneció activa. Crecidos a partir de los trozos de tronco que permanecían anclados en el suelo que, al despertar, en vez de salir a la superficie se hundieron en el interior de la tierra, hacia las cavidades del gran árbol madre que había controlado el Lombardi para atacar a Helyare. Y es que Giovanni Lombardi, como brujo de tierra, podía controlar el alma de este gran árbol para luchar a su lado. Lo que no sabía era que, el resto de árboles que habían sido talados, también aparecían resucitados.

¿Y acaso se le debía atribuir a él la resurrección de estos cientos de arbolitos? ¡Ni mucho menos! ¡Ni siquiera sabía lo que se cocía en el interior de su gran árbol digestivo. Y es que todo era culpa de aquella dichosa bruja del bosque, parece ser que en su ritual no fue a Runa a la única a la que resucitó. Todo ser vivo fallecido en unos pocos kilómetros a la redonda había tomado vida. Y los árboles eran seres vivos. Hablaban élfico, la lengua que durante siglos habían escuchado.

Quizás la valiente Runa pudiese cambiar el sino del combate. Ahora estaba en el balcón, frente a frente con el patriarca de los Lombardi, que hacía gestos intentando controlar el monstruoso tronco. Un árbol que, bajo las órdenes de éste, se revolvía para tratar de atrapar a Runa, en cuyo movimiento falló y se llevó medio tejado por delante, que cayó sobre la terraza de ambos, aunque pudieron escapar las tejas, pero no evitar que se llevase parte del balcón al suelo.

-¡Giovanni! ¡Amor mío! – gritó la madre, la hechicera de hielo, que rápidamente salió para complicar las cosas aún más a Runa.
-Señora, el dinero que le dio a la mujer del bombín era mío. Discúlpeme por lo que voy a hacer. – aprovechó un Franco que llegó hasta el balcón colgado de una especie de liana improvisada. Disparó al entrecejo de la mujer con su ballesta de clavija, pero la flecha se congeló antes de llegar a ella. – Discúlpeme de nuevo, el gatillo se disparó solo. No era mi intención. – trató de disculparse, pero la mujer miraba a Franco con evidente odio. Todo parecía indicar que iba a haber un decisivo combate en aquel balcón. Miró a Runa, esperando una decisión de esta, que parecía haber tomado la iniciativa. Tendría que decidir rápido pues el árbol iba contra ellos, aunque por su tamaño, por los golpes perfectamente iba contra todos los que estuviesen en aquella dichosa terraza.


Traducción árboles (sólo entiende Helyare):
-Brujos mandan. Humanos obedecen. Humanos talan árboles. Brujos controlan árboles. Nosotros, los hijos del bosque, obedecemos taari. Árboles matan elfos. Árboles matan humanos.


* * * * * * * * * * * * *
Helyare: Por mucho que te enfades, nada te devolverá a Almereth. Craso error al decidirle pegar a Schott. No sólo te has condenado a ti, sino también a él. ¡Estarás orgullosa! En vez de escapar por los túneles, habéis esperado y ahora aparecen cientos de pequeños arbolitos. Y también Lucrecia Lombardi, la niña de tus pesadillas. ¿Sabes lo que pasará si las manos de la juguetona Lucrecia tocan alguno de esos cientos de arbolitos que os persiguen a ti o a Schott? ¡Muy bien! ¡Lo has deducido tu sola! ¡Ella es la llama y ellos, el combustible! Aún así, eres la única que puede entender a los árboles. Detén a la niña que te persigue arriesgándote a que te “acaricie”, dialoga con esos árboles que hablan tu idioma y que ahora rasgan todo tu cuerpo, quién sabe, tal vez te hagan caso a cualquier cosa que les digas (si Runa obra bien y tiene suerte). O simplemente dedícate a huir de ellos y de la niña, y a tratar de evitar que te dañen. Decidas lo que decidas: lanza la voluntad de los dioses.

Schott: Has tenido mala suerte, pero Helyare aún es más desafortunada que tú, así que sus golpes no te causan daño alguno. Ahora estás en una situación parecida. ¿Recuerdas cuando chapurreaste no se sabe el qué a los hombres pájaro en el reino de las aves y, en realidad, te acordaste de sus madres? Aquello no terminó muy bien. Ahora puedes volver a intentar dialogar, tal vez ahora tengas más suerte. También puedes tratar de evitar que la niña-fuego, que corretea entre los tronquitos peligrosamente, incendie el árbol, o, al igual que tu compañera, puedes tratar de huir mientras eres atacado por estos. Tienes las mismas tres opciones que ella y, también el mismo sino, tirar una runa.

Runa: ¡Admiro tu valentía, valiente heroína! ¡Has ido a por el "malo"! Con tu media runa consigues evitar que el árbol boxeador te trague a ti también y terminas frente a Giovanni Lombardi, que se revuelve con el árbol, y su esposa, Frederica, que os atacará con hechizos de hielo. Casi nada. Al menos tienes a Franco a tu disposición al que puedes manejar. Tendréis que centraros únicamente en uno de los dos para ser efectivos. Tendrás que tirar una runa, cuyo resultado decidirá:

-Runa muy mala/mala: Perdéis el combate y terminaréis de nuevo en el piso inferior con severas heridas. El árbol seguirá bajo el control de Giovanni y Frederica os causará daños.
-Runa media: Si vais a por Giovanni, éste perderá el control del árbol, pero vosotros terminaréis de nuevo en el suelo, severamente heridos. Si vais a por Frederica, la reduciréis y terminaréis ilesos, pero el árbol seguirá bajo el control de Giovanni (dañando a Helyare y Schott).
-Runa buena/muy buena: Mataréis al Lombardi a por el que vayáis, y terminaréis ilesos. Si vais a por Giovanni, perderá además, el control del árbol.

Es una encrucijada, lo sé, pero me encanta. ¿Te sacrificarás por la buena de Helyare? ¿O tal vez por Schott? ¿Mejor salvar tu trasero? Tú decides, pequeña.



Criad cuervos, criadlos. Y os sacarán los ojos.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Helyare el Miér Mayo 31 2017, 18:42

Habría seguido golpeando a ese miserable humano de no haber sido por la interrupción de la pequeña bruja. Por el hueco por donde antes habían caído ella y  Schott, ahora había aparecido la niña de la que había tenido que huir un rato antes. Esa maldita cría había intentado atraparla, como si fuera un juego, y reducirla a cenizas. Esa loca se dedicaba a quemar a los elfos como si fuera algo divertido. Y ahora estaba ahí, como si no hubiese pasado nada, con sus mismas intenciones de seguir jugando. ¡Esa familia no estaba bien de la cabeza!

Helyare se apartó rápidamente del humano, dejándolo ahí tirado, y retrocedió para alejarse de la pequeña, que tenía las manos convertidas en lava. El calor se sentía incluso desde la posición de la elfa, a varios pasos de la niña. ¿Y todavía quería jugar? En un segundo se le ocurrió algo para librarse de la cría. Era cruel, en circunstancias normales no lo habría hecho, la elfa no disfrutaba de la muerte de quien no la merecía, como en el caso de los brujos. Pero en ese momento la rabia por haber perdido a Almereth a manos de ese humano sí hizo que tomase esa macabra decisión. –Él estará encantado de jugar contigo. –Señaló a Schott con la cabeza en cuanto la pequeña Lombardi le ofreció participar.

Ese miserable humano sí merecía morir. No le importaba lo que la bruja hiciera con él, lo merecía. Su vida ya no era importante para Helyare, no después de lo que había hecho. Se alejó más de él para darle paso a la pequeña a que obrase como bien quisiera, sin ser herida ella. Aparte, si esa cría se entretenía “jugando” con ese asesino, ella podría escapar de los túneles del árbol. Al menos tendría cierta ventaja.

Cruzó la mirada con Schott durante un segundo, apretando los dientes con fuerza. Sus ojos reflejaban el dolor que había sentido al presenciar cómo mataba al elfo. Por su mente pasaron los recuerdos de haberle visto abrazado a Farnasse en Vulwulfar y ahora él también se había ido por culpa de esa persona que tenía enfrente. A pesar de que la mirada de Schott no reflejaba odio o alegría por haber matado a Almereth, a la elfa le dio igual. Era mucho más fuerte el sentimiento de pérdida y la rabia por no haber podido detenerlo, que la compasión que pudiera tener por el accidente o por lo que la bruja hiciera con él.

Antes me ha dicho que quería jugar contigo, piensa que puede batir el record de aguantar más de cuarenta y tres segundos. ¿Por qué no le enseñas quién gana? –Trató de engatusar a la niña para que se dirigiera a Schott. Muy sutilmente dio otro paso hacia atrás y se giró levemente, quedando medio de espaldas a ellos, aunque sin perder de vista a la bruja. Iba a escapar de allí en cuanto pudiera encontrar una salida. Por ahora quería alejarse lo máximo posible de esa niña loca y no tener que presenciar lo que podría hacer con el humano. –Voy a ir a busc…

Su conversación se vio interrumpida por un ruido cada vez más alto que se aproximaba a ellos. Casi por inercia dirigió sus manos hacia su espalda con intención de cargar el arco para apuntar. Pero no había nada. Ni el arco, ni el carcaj con las flechas, ni la daga. Por tener, no tenía ni su capa, se la había tirado a esa maldita niña antes para tratar de escapar. ¿Con qué se defendía de lo que fuese ahora?

A los pocos segundos multitud de pequeños árboles llenaron los túneles mientras decían frases en élfico. Ella se detuvo al verlos, pensando que harían lo mismo, pero no. No sólo no se detuvieron sino que intentaban rasgar sus vestiduras y herirles. La elfa pateó al primero, pero no sirvió de mucho. Eran pequeños pero demasiados como para librarse de ellos a patadas y también iban a por el humano y la niña. –Á pustalyel! –Volvió a patear a un arbolito que había rasgado un poco la tela de su pantalón a la altura de su rodilla. –Á pustalyel!!

A Helyare se le estaba haciendo eterno esquivar las ramitas de esos árboles a pesar de que había pasado muy, muy poquito tiempo desde que había aparecido la niña loca y estos seres. Volvió a gritar lo mismo más alto, mientras avanzaban hacia ellos. La elfa se giró para ver si tenía escapatoria por el resto de túneles pero esos árboles cortaban el paso e inundaban las galerías. ¿Cuántos había? Era imposible contarlos pero la estaban poniendo muy nerviosa al arañarla con sus ramitas. Le importaba muy poco lo que hicieran con Schott y la niña, ella quería salir de allí cuanto antes y le estaban entrando unas ganas irrefrenables de patear a esos pequeños troncos, aunque sabía que era mejor no hacerlo, pues eran parte del bosque. ¿¡Por qué la atacaban!?

Quiso traducir lo que decían para avisar al humano de que eran peligrosos. A lo mejor usando alguna de sus armas podía escapar, que era lo que la interesaba, luego si el guardia se quedaba ahí… No importaba. Pero también avanzaban hacia la pequeña y, aunque de primeras esperaba que la hicieran daño, el aura anaranjado de sus manos hizo que cayese en la cuenta de que era mejor que no se acercaran a la niña o estarían metidos en un lío muy grande. En esa galería no sabía por dónde podría salir el humo de los arbolitos quemándose, morirían asfixiados antes de calcinarse, aunque estaban rodeados, así que el fuego no tardaría en expandirse.

Con prisa se dirigió hacia la niña. –Niña… –No sabía cómo dirigirse a una bruja tan pequeña, pero tenía que hacer algo o no saldrían de allí con vida. Apretó los dientes de nuevo al sentir el choque con las ramas y se fue acercando con cierta dificultad y mucha precaución hacia Lucrecia. –Vamos a jugar a otra cosa más divertida. ¿Quieres? –Carraspeó tratando de sonar lo más amable que podía, aunque le estaba costando muchísimo. Estaba muy nerviosa porque si esa cría no obedecía acabarían muertos. Le temblaba la voz, se estaba conteniendo de soltar algún improperio en cualquiera de las dos lenguas, pues tanto los que habían caído con ella, como los árboles, la podrían entender y se iría al traste su intención de convencer a la pequeña de que no los llevase a una muerte segura. ¡Pero es que esos troncos no paraban de arañarla! –Levanta los brazos, vamos. Levántalos. Estos arbolitos no pueden tocar tus manos, si las tocan perderás el juego. Si ganas te daré un premio. –Hizo un gesto con sus manos moviéndolas varias veces hacia arriba para incitarla a que subiera los brazos. –Yo les diré que no te hagan daño. –Sabía que si la arañaban como hacían con ella tarde o temprano la niña se enfadaría, se asustaría o se pondría a llorar y acabaría quemándolos. –Á pustalyel! Hlaranyë! Hildor aucirin aldar, Taig Sleanrielto. Quendi meldaldalmë, gayalmë aldaren. –Hablaba rápido, sin perder de vista a la niña, salvo en ese instante, donde la mirada la dirigió durante un segundo a Schott y luego volvió a hablar. –Ndenginahen.



Traducción:
- Á pustalye!!: ¡¡Parad!!
- Hlaranyë! Hildor aucirin aldar, Taig Sleanrielto. Quendi meldaldalmë, gayalmë aldaren: ¡Escuchad! Los humanos son quienes cortan árboles, son "asesinos de árboles". Los elfos los amamos, los respetamos.
- Ndenginahen: Matadlo a él.

Off:
Schott lo siento T.T No me mates D:
Me toca rezar a las runas... Ay, por favor, salid buenas, malditas!

Off 2 - IMPORTANTE:
Este es último post hasta que regrese de Tokyo, espero que podáis esperarme. Volveré el 23 de junio dispuesta a seguir dándoos quebraderos de cabeza. No me matéis mientras no estoy, pls, que he sacado buena runa (por fin!).
Sólo serán tres semanitas, disculpad, Runita, Schott y máster Ger por atrasar el tema n.n". Me pondré las pilas a mi vuelta.


Última edición por Helyare el Vie Jun 02 2017, 16:03, editado 1 vez (Razón : Añadir despedida :3 (Clickbait))
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Miér Mayo 31 2017, 18:42

El miembro 'Helyare' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Schott el Vie Jun 02 2017, 12:47

Apenas podía ver nada, tenía los sentidos embotados y los ojos hinchados, era como si estuviese en una pecera, tan solo podía mirar al rostro de la elfa que me estaba apalizado, lo sentía por ella, podía notar su rabia y su dolor, yo no era quien para negárselo.

De pronto sus golpes pararon y se hizo a un lado, quizás se hubiese cansado ya, por suerte, tan ciega de ira como estaba, sus golpes no habían sido letales y yo aún conservaba la cabeza, de no haber sido así seguro habría logrado partirme el cráneo.
-Lo…lo siento- dije sinceramente tosiendo sangre cuando paró de golpearme, pero no había parado por mí, sino por una niña pequeña que acababa de entrar en escena, yo tenía los ojos amoratados pero aun así pude ver como las manos de la niña eran de fuego, no, de lava, era una bruja, otra más hoy no por favor, ya había tenido suficiente.

Contemplé con horror como la elfa azuzaba a la niña contra mí -¿Q.que?  eh.noo- mascullé, yo aun en el suelo veía como la niña se acercaba sonriendo lentamente hacia mí, sus manos como dos volcanes desprendían calor y pequeñas ascuas caían al suelo, iba a fundirme literalmente.

-No..nonopor por favor- dije escupiendo sangre nuevamente tratando en vano de levantarme, la elfa me había dejado para el arrastre y la niña iba a acabar el trabajo, miré a la elfa a los ojos con desesperación, pero ella no hizo nada, podía ver el dolor en sus ojos, supongo que mis palabras de disculpa no la valdrían nada.

La elfa motivó más a la niña, que estaba ya a dos pasos de mí, diciéndola algo de aguantar unos segundos. –No..no..no..no quiero jugar a eso, no- mascullé, sin efecto.
La niña se puso a mi lado y sonriendo alzó las manos, el calor que desprendían era casi insoportable, creo que iba a quemarme vivo.

-No..no espera..podemos hablarlo…yo- traté de razonar, pero por suerte la niña centro su atención en otra parte, era la elfa que la avisaba de ¿un montón de arbolillos andantes?, sí que me debía de haber dado fuerte en la cabeza, una especie de criaturas árbol pequeñas pero a decenas comenzaban a inundar la estancia, la elfa, muy inteligente indicó a la niña que alzase las manos, ahh claro, así no prendería fuego a los arbolillos y todo esto no se convertiría en un horno.

Los arbolillos canturreaban en una lengua extraña, sonaba como elfico o similar,  si, debía de ser elfico porque la elfa les acababa de decir algo.
-Ehh.que..¿qué les has dicho?¿que..?.no.no nooo….Ahhhhhggg- Rápidamente me di cuenta de que había sido, los arbolillos se abalanzaron sobre mí, que seguía tendido en el suelo.

-Ahhhhhh..uaaaa.aaaggggg- gritaba de dolor cuando decenas de arbolillos me rasgaban la piel con sus afiladas ramas, así como estaba en el suelo era una presa fácil –Agggg…arrgg..aaaaa- Gritaba tratando de protegerme los ojos, daba igual que los apartase, otro rápidamente ocupaba su lugar.
Sacando fuerzas de la flaqueza logre con mucha dificultad ponerme finalmente de pie sujetándome a una pared de la habitación, los arbolillos se cebaban con mis piernas que comenzaban a fallarme, notaba los pantalones empapados en sangre.

Tenía que pensar algo, ojala tuviese un hacha, bueno, casi, tenía una pala, si, por suerte había caído a mi lado, la recogí llevándome un par de serios cortes en la muñeca y comencé a luchar contra esos malditos arbolitos que me rodeaban, de un golpe mandé a uno al otro extremo de la habitación, y con un tajo con el canto de la pala partí a otro en dos de arriba abajo, sin embargo eran decenas mas, me dispuse a seguir defendiéndome tratando de conservar la vida, antes de que la pérdida de sangre me hiciese desfallecer.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Vie Jun 02 2017, 12:47

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Runa Thorgil el Lun Jun 12 2017, 20:24

Aquel fortuito ataque que dirigió el pistolero hacia la mujer que había asomado ante tan fortuitos ruidos del exterior, provocó nada más y nada menos que el deseo de muerte de aquellos dos que aun permanecían quietos, todavía enfrente a ellos. El señor Lombardi se agitaba al movimiento de aquel árbol agresivo que había iniciado la pelea, tras el arrastre de sus pies y el movimiento ascendente de la señora Lombardi a sus mangas dejando claro el comienzo de un combate.

Runa suspiro ante el comentario un poco hipócrita de su compañero y lentamente deslizo su mano derecha al bastón, agarrando firmemente en la espera de su primer ataque. Franco sin embargo retrocedió unos pasos todavía alzando el lado derecho de su labio para tratar de tranquilizar a Frederica Lombardi.-De verdad, Señorita Lombardi no fue mi intención , tan solo me retiraré y no molestaré más Se excusaba ante la mujer que colocó su mano a la altura de su vista, apuntando hacia Franco con la mirada fría la cual dejaba claro, cual era su verdadero don.

Hubo una fuerte corriente fría derrepente correteando por el lugar,chocó frente el rostro de la ladrona,despertando aun más sus sentidos. Runa ojeo al pistolero y casi sin moverse casi nada, asintió despacio,con la mínima esperanza que su plan suicida diera efecto. -Uff que frío derrepente ¿no? exclamó casi riéndose de la absurda situación.

-Puedes morir y no sentirás nada Entonces la mano de Frederica cambió apuntando a Runa y una forma de hielo, que aparentaba un puñal, fue lanzado hacia ella con la intención de tocar un órgano vital, por ello Runa desenfundó y nada más girarse rompió aquel ataque.

El hielo hizo una escena bonita, todo el lugar brillaba gracias a las partículas congeladas , la mirada de ambas se cruzaron en ese micro segundo , en ese instante era una nueva enemiga que iba a dar problemas a la cual debían derrotar, pero no era el mejor momento. Antes que pudiera volver a alzar las manos, la chica reaccionó rápida dándole una patada que la metía fuertemente otra vez en la casa- Franco ciérrala rápido le pidió mientras arremetía contra el patriarca con la intención de golpearle y acabar con todo.

Franco, bloqueo la entrada y se dispuso para una batalla aun más seria.-Nos vas a matar muchacha, pero pocas personas tienen esta valentía Le comentó mientras apuntaba en la entrada aun sabiendo que Frederica no tardaría en regresar.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Lun Jun 12 2017, 20:24

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Ger el Lun Jun 19 2017, 17:07

El combate entre Runa y Giovanni Lombardi no fue algo digno de recordar, al menos no para el brujo, que ignoraba a Runa y estaba centrado en controlar el gigantesco tronco dentro del cual se encontraban Helyare y Schott. El brujo recibió un imprevisto golpe en la nuca por parte de la exladrona, dejándolo inconsciente en el suelo de un intenso golpe.

Su esposa, Frederica, se encontraba entretenida con Franco, aunque el ballestero del sombrero tenía tan buena habilidad que de una patada la hizo retroceder y consiguió encerrarla en el interior de la casa. Cerrando rápidamente una puerta de madera. Si bien era cuestión de tiempo que ésta terminara por liberarse y descargar toda su ira gélida contra Runa y cualquiera que se atreviese a desafiarla. O que su hijo mayor llegase. - ¡Tenemos que salir de aquí! – dijo Franco a Runa desde el balcón, incitándola a bajar. Aunque finalmente sería ella la que decidiría si hacerlo o no. Permanecer arriba no parecía buena idea, y máxime tras la llegada del hijo mayor de la familia, Cesare. Quizás, el más común y sensato de todos. - ¡Padre! – exclamó, llegando a atenderlo, aunque no quiso meterse ni con Runa ni con Franco, y menos estando aquel árbol descontrolado.

Al perder el padre el control sobre éste y todos los demás arbolitos. Imbuidos en magia, pasaron a hacer caso a aquella elfa llamada Helyare, que hizo de nuevo ademán de gran persona tras enviar a la pequeña y a los arbolitos tras Schott, que parecieron hacerle caso. Lucrecia Lombardi estaba ahora dispuesta a jugar con Schott, idea que al pelirrojo, evidentemente, no le gustaba nada. Y empezó a revolverse y a patalear con su pala por salvar su vida. - ¡Juega conmigo! – reía la pequeña, tratando de hacerse paso entre los árboles sin tocarlos, tal y como le había ordenado Helyare. Schott no tuvo otra que huir.

Tras un buen rato perdiéndose por los túneles, sin dejar de ser perseguido por aquellos pequeños árboles que poco a poco iban apagándose al perder el Lombardi el control, terminó saliendo por una especie de enorme cavidad o raíz a lo más profundo y espeso del bosque de Sandorái. ¡Aire al fin! Pero no había mucho tiempo para disfrutarlo pues, de pronto, se toparía casualmente con… ¡Fiona!

-Vaya, si es el pelirrojo de la taberna. – rió ella. - ¿De dónde has salido? – le preguntó. Parecía apresurada. Huía de algo o de alguien.
-HAHAHAHAHAHA. – se oía gritar todavía muy a lo lejos, aunque acercándose a la posición. Un escalofrío recorrió a la del bombín por completo.
-Mira, chico. En realidad no huí sólo trataba de… - se quedó sin excusas cuando volvió a escuchar el sonido de la bruja. – Oh, mierda, para qué mentir. Trataba de desaparecer. Pero me perdí en este bosque y… una bruja loca que me secuestró anoche ha vuelto a aparecer. – la cazarrecompensas no sabía que la bruja también había tenido su encuentro con Schott. Fiona desvió la vista pues algo llamó la atención en el tocón por el que había salido Schott.
-¡Jugad! ¡Jugad conmigo! – la niña Lombardi se había adelantado a los arbolitos y ahora salía tras ellos, corriendo de un lado al otro, por el mismo tronco por el que había salido Schott. La pequeña mostraba sus manos en lava.
-¿Pero quién es esa niña? – preguntó la que iba con la feria, y volvía con los del mercado. - ¿Y por qué le arden las manos? ¡Niña ve en esa dirección. Hay una bruja que seguro que quiere jugar contigo! – luego instó a Schott a ir tras ella. - ¡Vámonos! Esa niña servirá de distracción. - La bruja volvió a reír, estaba cada vez más cerca.

A menos de medio kilómetro estaba Villasauco. Helyare salió de nuevo a la plaza por la misma boca que la había devorado. Ahora el tronco parecía muerto tras perder el patriarca Lombardi el control.

Desde el suelo, la elfa pudo ver una perspectiva del panorama. La escasa gente del pueblo había huido tras todo el ajetreo. En el balcón de la casa de los Lombardi, Cesare atendía a su padre, inconsciente, y la madre trataba de congelar la puerta para salir. Almereth permanecía muerto, justo a los pies de la elfa.

Abajo, esperaban Runa y Franco. Pero Helyare sólo se fijaría en la ladrona. Ella. La conocía de un encuentro anterior y la elfa era consciente de que había perdido aquel combate. La había ridiculizado junto a otra bruja con malas pulgas y aquella era su oportunidad de revancha. ¿Por qué tenía ganas de matarla? Cualquiera podría pensar que era fruto de la maldición que recaía sobre Runa. Sí. Probablemente, pero ella tenía también sus razones particulares.

Y aunque estaba desarmada, no permanecería así mucho tiempo. A su lado tenía el arco y el carcaj de su amigo. De Almereth. Una tentación demasiado irresistible.

* * * * * * * * * * *
Helyare &Runa: ¡Los dioses os han sonreído! Runa ha conseguido detener al árbol, permitiendo que Helyare escapara, y la elfa, también ayudada por los dioses, ha enviado a la niña y a los arbolitos tras Schott. Elfa, por fin has podido salir a la plaza de Villasauco. Ahora estás junto al cuerpo de Almereth. En medio de la devastación, delante tuya, tienes a Franco y Runa. Si ella hubiese librado la maldición, te daría la opción de ignorarla (tranquila, sé que no quieres), pero lamentablemente, tendrás unas ganas enfermizas de matarla.  Soy consciente de que os enfrentasteis hace tiempo. Aquella vez os hicisteis mucha pupa. ¡Pero no había un master delante! Ahora os resultará más divertido al saber que sí que puede haber consecuencias y severas para al menos una de las dos. Utilizad habilidades, objetos, o cualquier elemento del entorno, y tirad runas. Al igual que se ha hecho en otros combates de esta índole en Aerandir, durante los próximos tres turnos pelearéis. Os dejaré a vosotras decidir en función de la suerte cómo os entran los golpes. La que mejor suerte tenga o mejor utilice sus habilidades, ganará el combate.

Franco ayudará a Runa. Lo siento, Helyare, ella, a diferencia de ti, sabe socializar y se ha ganado su confianza. Justo es recompensarla de alguna manera. Y Almereth no ha sobrevivido. Aunque ambas podéis utilizarlo, en uno de los turnos (sólo en uno) Runa puede hacer una doble tirada de runas y de las dos que obtenga, su suerte ese turno se corresponderá con la mejor de las dos.

Schott: Tu situación es bien distinta. Estás en el bosque, junto a Fiona. La bruja loca que te dio una paliza viene a por ti y la pequeña Lucrecia Lombardi, también. Aunque Fiona la ha incitado a irse con la bruja. Puedes decidir huir junto a Fiona hacia el pueblo o apañártelas para golpear a Fiona y dejarla allí a su merced (ella te ha dejado colgado antes, a fin de cuentas). También debes decidir qué sucede con Lucrecia, puedes convencerla para que vaya a “jugar” con la bruja (conseguirás que ésta os deje en paz), o convencerla para que os siga a Fiona y a ti. Es una niña, y hará lo que le digas. En este turno no tendrás que encomendarte a la voluntad de los dioses.

En los próximos turnos intervendré, pero únicamente para rolear con Schott. Cuya actuación será vital en el desenlace de la misión, muy próximo tras el combate. Y tal vez para poneros alguna traba/inconveniente según vea como se desarrollan los acontecimientos y que hacéis con los Lombardi, a los que podéis utilizar también si lo veis oportuno.


Criad cuervos, criadlos. Y os sacarán los ojos.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Helyare el Dom Jun 25 2017, 14:26

Los pequeños y molestos árboles hicieron caso a Helyare y empezaron a perseguir al humano y a la pequeña bruja que todavía seguía creyendo que todo era un juego. ¡Mejor! Se había conseguido librar de esa indeseable cría. Lo que hiciera con el guardia ya no le importaba en absoluto a ella. Cuando se fueron todos ella consiguió salir del árbol. ¡Por fin pudo escapar! Había costado esperar a que los pequeños tronquitos se fueran, eran tantos que algún empujón se había llevado, pero al menos iban a por Schott y la bruja. Ella ya estaba libre.

En cuanto pudo salir del tronco miró a su alrededor pestañeando unas cuantas veces. Estaba en la plaza donde había sido devorada… Y donde Almereth había muerto. A sus pies estaba el elfo. Se quedó mirándolo durante unos segundos, incapaz de hacer nada más que ver su cuerpo inerte. Una parte de ella esperaba que hubiese sido una horrible pesadilla como las que perturbaban todas las noches su sueño, pero no. –Almereth... –Probó a llamarlo aunque era consciente de que no tendría ningún efecto, por más que estuviera pidiendo a los dioses que, al menos, solo estuviese inconsciente. Volvió a pronunciar su nombre, esta vez agachándose junto al elfo y tocándolo con cuidado, como si se fuera a romper. Sacudió su hombro con delicadeza, pero no reaccionó. –Vamos, despierta…

Sabía que no lo haría, que había perdido a alguien a quien tenía cierto aprecio. ¿Por qué? Ella sólo había visto cómo el humano golpeaba a Almereth, no entendía qué le había llevado a matar al elfo. ¿Qué le había hecho? Se mordió el labio, presa de la rabia, deseando que la niña o los arbolitos dieran su merecido a Schott. Que pagase la sangre derramada con la suya propia.

Al alzar la vista su rabia aumentó. Allí estaba la maldita ladrona a la que se había enfrentado en Vulwulfar. En aquel encuentro también había tenido que vérselas con una bruja asquerosa que merecía la hoguera más que ningún otro de su raza. Unas cicatrices en su brazo hacían que recordase a diario a aquellas dos mujeres a quienes odiaba a muerte. Se incorporó mirándola con frialdad. Su sorpresa fue que estaba viva, pero la devolvería a su lugar, y la quemaría para asegurarse de que los dioses no la resucitasen de nuevo. Su lugar no era entre los vivos.

Tú. –El odio estaba presente en esas dos letras. –Ya me he encargado de tu amiguito. Serás la siguiente. –Amenazó mientras cogía el carcaj y el arco del elfo y cargaba una flecha con gran rapidez. No iba a darle la opción de defenderse. Y luego iría a por su compañero y recuperaría lo que era suyo. Ni siquiera se había fijado en los Lombardi, ahora sólo era capaz de prestar atención a Runa. Algo muy fuerte la llevaba a querer acabar con ella. Ese odio tan visceral estaba exacerbado, más de lo que ella imaginaba. Tenía sentimientos muy negativos para con ella pero, ¿tan fuertes? Ella lo achacó a las marcas que le hizo en el antebrazo con una daga. A día de hoy no eran más que sendas marcas que cruzaban su piel sin ningún tipo de orden, eso había sido producto de su propia rabia. Pero prefería tener esos cortes a tener el nombre de la bruja en su piel. Lo llevaba tapado con unas vendas a pesar de que había cicatrizado hacía tiempo. No era algo que quisiera ver.

Avanzó un paso para adelantarse al cuerpo de Almereth, con su arco en alto, apuntando hacia la ladrona. Sin mediar palabra disparó con intención de acertar. ¡Tenía que hacerlo! Estaba nerviosa por el elfo y lo que había sucedido en el interior del árbol, pero estaba ansiosa por acabar con la vida de Runa y vengarse por todo lo que había hecho. Quería matarla con sus propias manos, que sufriera. Su único fin era que dejase de vivir. La rabia recorría cada parte de su cuerpo. –Te mataré. –Susurró con odio, casi para sí misma, como si fuera su misión. Sin dar opción a defensa volvió a cargar otra flecha y apuntó a la ladrona.

No había nadie más en el pueblo, no para Helyare, que estaba centrando toda su atención en Runa. Con la flecha cargada y la cuerda tensa calculó el tiro para ir a matar. Cuanto antes acabase con esa indeseable, antes podría llevarse el cuerpo de Almereth y darle el funeral que merecía un elfo.

Todavía mantenía la distancia con la humana, aunque iba dando pasos lentos para acortarla para hacer más eficiente el tiro. Cuanto la tuvo en buena posición soltó de nuevo la cuerda. Esa maldita ladrona no iba a salir de allí con vida.


Off:
Ya he vuelto n.n
Y otra vez vuelvo a rezar para que las runas sean buenas, a ver si los dioses me hacen casito xD
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Tyr el Dom Jun 25 2017, 14:26

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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Schott el Mar Jun 27 2017, 12:45

La situación era terrible, maldita sea mi suerte, los engendros arbolillos estaban desgarrándome la piel con sus afiladas ramas, y la niña loca de fuego no parecía haber perdido en interés en mí y se acercaba, mire hacia la elfa, la única que podía ayudarme pero ya se había marchado, dejándome de cebo.

Mis intentos por combatir eran infructuosos, los arbolitos se me estaban subiendo encima, y ya tenía a la niña junto a mi, tan solo los arboles impedían que me prendiese en llamas, aunque logró aferrarme de un tobillo ocasionándome una fea quemadura.

-Aggggg- grité patalenado logrando quitármela de encima.
Armándome con las últimas y escasas fuerzas que me quedaban conseguí arrastrarme y usando la pala como muleta traté de salir de allí lo más rápido que pudiese.

Avanzando a trompicones por las laberínticas estancias del árbol seguía oyendo al fondo el rascar de los árboles y la risa de la niña, yo estaba dejando un claro rastro de sangre en el suelo por lo que no les sería difícil seguirme.
Finalmente y tras unos momentos que se me hicieron eternos, logre vislumbrar luz al final del túnel, era la salida, gracias a los cielos, conseguí al final arrastrarme fuera ya al borde de mis fuerzas, el bosque de Sandorai de abría sobre mí, pero estaba fuera.

Me puse de pie con dificultad apoyándome en la pala cuando un ruido me hizo darme la vuelta, vaya, parece que aquí estaba ni más ni menos que nuestra “aliada” la fugitiva, que sorprendida de verme parecía que la había pillado justo escapando.
-¿Qué...corriendo para pedir ayuda eh?- sonreí irónico tosiendo más sangre –Mira no tengo tiempo para esto, ayúdame, me persigue una…- callé cuando escuche en el bosque una horrible risa que me sonaba de antes.
-Oh.no.mierda…la bruja..lo que me faltaba- maldije mi suerte.

Por si la situación no estuviese lo bastante fea la niña salió del árbol y se dispuso a seguir asándome a la brasa.
-Nono, cuidado con la niña, es bruja o algo, no la toques, quiere quemarme vivo- maldije avisando a Fiona, la risa de la horrible bruja sonaba cada vez más cerca, debíamos salir pitando de aquí y bien rápido.

Fiona me instó a seguirla huyendo de allí, no me fiaba de ella, ya me había abandonado antes, pero tal y como estaba de herido no podía privarme de ninguna ayuda, por muy poco fiable que fuese.
-Espera… ayúdame a andar- dije pasando un brazo por encima de su hombro y apoyándome en la pala con el otro.
-Venga vamos… salgamos de aquí- dije avanzando a la par con ella con suma dificultad.
Fiona había mandado a la niña contra la bruja, eso nos daría tiempo, pero yo ya había visto a la bruja antes, por muy poderosa que fuera la niña, esa bruja la iba a hacer pedazos.
-Espera…cof..cof..espera.no podemos dejar así a la niña, la bruja la va a matar- Dije mirando atrás.
-¿Bromeas?, es un peligro, quiere matarnos, es otra bruja- Me grito enfadada Fiona.
-¡Es una niña!, no podemos dejarla a su suerte con esa bruja- Repliqué.

-Ey niña, síguenos, luego jugaremos a algo te lo prometo, pero hay que salir de aquí, viene una mujer mala malísima…cof..cof…corre ven, pero no nos quemes, luego ya si eso- insté a la niña a seguirnos mientras avanzábamos, aunque con mi lastre y mi cojera no sé si lograríamos escapar a tiempo de esa bruja.
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

Mensaje  Runa Thorgil el Lun Ago 14 2017, 11:34

Allí permanecían sin saber como reaccionar, aquel árbol perdía el control y abría de nuevo una grieta tras de él, la joven asintió ante el comentario de su compañero y saltó con el máximo cuidado y rapidez posible.-Franco rápido achucho a su compañero para que tomara la decisión lo más pronto posible.

Tras el olor a quemado del cuero de sus botas, y sus dedos ya hundidos en la tierra, ella alzó la mirada para comprobar que él también se puso a salvo, pero no todo se iba resolver tan sencillo,faltaba el pelirrojo y aquella sucia elfa que estaba claro que no sería la más grandes delas compañías.-Hay que ir a por Schott... Añadió al pistolero que también había logrado poner sus pies sobre la tierra- Cuanto antes mejor, la cosa se está desmadrando demasiado por tu culpaRespondió con templanza a la muchacha rebelde.-Culpa... Trató de bromear pero sus palabras se cortaron cuando una flecha rozó su mejilla izquierda,ambos giraron sobre si mismos para ver a la elfa volviendo a cargar con otra flecha y apuntando seriamente contra ella.

-Digno de alguien como tú... susurro antes de romper a correr hacia una arbolera cercana, mientras sentía el zumbido de las flechas tratando de alcanzarla y que lograba esquivar gracias a las pequeñas leñeras, parte de las paredes de lo que antes eran hogares para aquella gente. Los Lombardi les cobrarían con creces cuando se recompusieran ante el pequeño ataque de ambos, mientras tragaba saliva recordaba aquel encuentro tan poco fortuito con Helyare, ahora si que no olvidaría su nombre, sin duda era una criatura tan desagradable como sus modales, y de nuevo la vida le puso frente a ella para tomar cuentas pendientes.

Una de las flechas alcanzó su brazo izquierdo, con la buena suerte que no parecía ser una herida tan profunda. Runa, procuró llegar a la arbolera y trató de ocultarse unos minutos, los necesarios para arrancarse la flecha, hacerse un tornillete y subir a la copa rápida .
Una vez allí, mientras aquella elfa gruñía , y observaba como actuaba como si estuviera olfateandola ¿Era como un perro?, desenfundo despacio el bastón sin emitir sonido y se dispuso a saltar sobre ella.

Por otro lado, su compañero Franco, no permaneció quieto ante la situación y quería aprovechar la oportunidad de volver a apresarla ahora que Helyare como el antiguo elfo solo querían ir a por la joven. A la carrera siguió el paso de Helyare, disparando también a distancia con la intención de inmovilizarla.
Su ultimo disparo fue exactamente debajo de el árbol donde se encontraba su compañera.

- No me gusta tener que repetir las cosas dos veces muchacha Advirtió a la elfa para que frenara sabiendo que sería en vano.
Runa Thorgil
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Re: [Mastereado] No hay tumba que quiera vuestros cuerpos [Helyare-Schott-Runa]

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