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No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

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No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Yomo Taemasu el Dom Mayo 28 2017, 19:22

Si me preguntabas hace un mes si me quedaría permanentemente en Lunargenta, mi respuesta seria un guantazo que le dolería hasta a tus ancestros. Demasiadas personas que soportar. Una subsistencia basada en el absurdo intercambio de productos por un círculo hecho de algún material fundido como el oro. Solo me gusta la organización social por la que se rigen en este sitio, demuestra quien eres y serás alguien, comparto esos ideales. Sin embargo, las cosas han cambiado demasiado de un tiempo para acá y ahora tengo un motivo con nombre y apellido por el cual permanecer más tiempo del deseado en el lugar donde se que le puedo encontrar —¡y también me tienes a mi! ¡No me olvides!—. A ti te tengo desde hace ya un buen tiempo, que ahora tengas una desagradable voz independiente la cual desearía que no hubieras desarrollado es otra cosa completamente diferente.

Como seguía diciendo, si voy a quedarme aquí tendré que adaptarme al estilo y condiciones de vida del lugar, consiguiendo una buena forma de ganar aeros al tener un trabajo estable. No será difícil, ya buscaba trabajos pequeños cuando venia a Lunargenta para variar un poco la rutina y divertirme un rato, ¿que tan difícil puede ser? Solo debo buscar a alguien que quiera a una masa de músculos con poca paciencia y ligeros problemas de trastorno de la personalidad como empleado, tan fácil como atarse los zapatos —pero tu no usas zapatos—. Silencio, nadie pidió tu opinión. Busco un trabajo en el que preferiblemente no tenga que interactuar demasiado con los civiles, ya lo he intentado una vez y no obtuve buenos resultados. No lo se, quizás pueda cazar alguna bestia para alguien o servir de mercenario, ustedes solo encárguenme algo en lo que pueda aprovechar mi fuerza y mis habilidades, y considérenlo un hecho.

Sin embargo, ya han pasado un par de días y solo he conseguido obtener pequeños y absurdos recados con pequeñas y absurdas recompensas. Quizás deba abortar la misión y volver al bosque, no tengo que hacer esto después de todo —si, si tenemos—. ¿Alguien dijo algo? Porque yo no he escuchado nada. Si, es mejor que vuelva a los bosques, ya buscare yo solo una forma de deshacerme de ti. Pero justo en el momento en que decido que no tiene caso continuar con todo esto y opto por volver sobre mis pasos, un extraño hombre de unos treinta y dos años se ha cruzado en mi camino y tras mirarme como si hubiera visto un milagro, ha salido a toda velocidad a mi encuentro. ¿Que le pasa? ¿Acaso tengo algo en la cara?

— ¡Tu! ¡Eres perfecto! —soltó el hombre deteniéndose frente a mi — Perfecto, perfecto, perfecto, ¡perfecto! —dijo mientras daba vueltas alrededor de mi sin quitarme ojo de encima —deja yo lo pongo en su sitio—. Relájate, ya hablamos sobre esto y acordamos no golpear a las personas solo por esforzarse en demostrarnos que son patéticas. — Alto, cabello erizado, sano y bien entrenado, ¡solo mira esos brazos! —dijo antes de inclinarse y posar con admiración sus sucias manos en mi brazo izquierdo. Ok, hasta aquí, ponlo en su sitio. Inmediatamente le solté un buen tortazo con la mano abierta por piedad de no desfigurarle el rostro golpeándole con los nudillos.

— ¡Cuidado, amigo! No estoy de ese lado si es lo que piensas —le aclare antes de continuar andando. Por supuesto, el hombre no dudo en comenzar a seguirme tras recomponerse del golpe.

— ¡E-espere, señor! ¡Solo necesito que me eche una ayudita con algo! —me rogo el hombre caminando a mi lado.

— Ni en tus sueños, piltrafa. Vuelve del agujero que saliste. —solté antes de acelerar el paso para intentar perderlo. Admiro sus esfuerzos, pero no pienso ayudarle después de ese teatrito que monto hace un par de minutos, de seguro solo es una chorrada y no estoy de humor para jueguitos.

— ¡E-espere! ¡Le pagare! —añadió haciéndome frenar en seco.

— ¿Cuanto ofreces? —le pregunte sin girarme.

— Mm... No lo se, depende de los resultados, si cumple con éxito el encargo le prometo una cantidad aceptable —oferto el hombre con picardía en su voz. Genial, patético y encima un rufián.

Demonios, no se que hacer, estoy entre la espada y la pared. ¡Yo buscaba un trabajo estable! No esto. Aunque debo admitir que su oferta suena bien para posiblemente tratarse de una simple y absurda idiotez. Mis opciones son muy limitadas —vamos, ¿que podemos perder?—. No lo se, ¿la dignidad? Di un bufido antes de girarme y cruzarme de brazos.

— Suéltalo, ¿Qué quieres? Dilo antes que me arrepienta. —levante una ceja expectante a lo que sea que vaya a encargarme.

— ¡No tan rápido! Aún falta buscarte un compañero que reúna las elementos necesarios para cumplir con el encargo. —me detuvo generando mi cólera con su comentario. No me preocupa tener que soportar a otro de esos civiles lunáticos, me he topado con tantos que he terminado acostumbrándome a lidiar con ellos. El problema es tener que dividir la recompensa.

— ¿¡Que!? No pienso compartir la recompensa con otra persona. —gruñí expresando mi desacuerdo.

— ¡Tranquilo! Les recompensare a ambos de forma individual. —añadió logrando calmarme un poco.

Mierda, ya me las he arreglado para meterme en otro lio. No me agrada esto en lo absoluto, pero no tengo demasiadas alternativas. Ella es la única que puede mantenerle controlado y debo permanecer aquí aunque no quiera. Todo sea por conseguir el dinero, ¿no? Me inquieta no saber que diablos quiere este hombre y porque yo soy perfecto para cumplir con el encargo. ¿Que características deberá reunir mi compañero? Solo espero que manipulable y silencioso sean parte de ellas.


Última edición por Yomo Taemasu el Lun Jun 05 2017, 06:01, editado 2 veces
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Chimar el Miér Mayo 31 2017, 15:14

Otro día, otra cadena de robos discretos. Nada puede superar la vida del ratero… quizás nacer noble pero eso es un poco difícil. Chimar lleva las primeras horas de la mañana desplumando objetivos, tiene tanta experiencia que llenar su cuota autoimpuesta es tan fácil como respirar en un bosque verdoso.

En este punto debe decidir qué hacer con el dinero, los Gorriones tienen un tesoro bastante abultado… eso sin mencionar las reservas de cada miembro. De seguir así podrían pensar seriamente en adquirir una nueva base de operaciones, deben haber varias mansiones en oferta pululando por la ciudad.

Sin querer Maquiavelo termina inmerso en sus pensamientos, es un chico al que le gusta planear los pasos a seguir. Para tomar una decisión tan importante debe lograr convencer a sus hermanos, no es algo demasiado complicado. El personaje más difícil de influenciar es Demian, jodido enano siempre hace las cosas complicadas.

Un espectáculo llama la atención del chiquillo, cierto sujeto golpea a su interlocutor con la mano. Los adultos no se cansan nunca de hacer tonterías, todo ese tamaño les atrofia el cerebro. Se prepara para retirarse pero peca de curioso, en su mente tal vez puede robar al que termine peor parado si estalla una pelea.


Aburridos…

Dice al pillar los acontecimientos posteriores, ambos frijoles logran un débil acuerdo. Chimar suspira, las cosas no pueden ser tan fáciles. Escoge retirarse, gastara un par de monedas en su sitio favorito para comer pescado empanizado y disfrutar de la mejor vista citadina. Ya tiene su cuota cubierta… ¿qué es la vida sin pequeños placeres?


Allí está tu futuro compañero, ¡es perfecto!

El niño arquea su ceja derecha a medida que un curioso sujeto se le acerca, es el mismo del conflicto anterior. Aunque suelta algunos cumplidos pertinentes Maquiavelo muestra un rostro de desconfianza, que tenga buen ojo para clasificar individuos no significa amistad instantánea y duradera.

No pongas esa cara, te pagare bien.

Una sonrisa maliciosa se forma en el rostro del mocoso, acaba de escuchar las palabras mágicas. Con la cuota diaria cubierta toda ganancia adicional es valor agregado, no existe mejor forma de motivar a un huérfano. Su posible empleador ha logrado ganarse varios minutos, ahora puede explicar bien su plan.

Acérquense, es tiempo de los detalles.

De repente Maquiavelo nota que no será una misión solitaria, tendrá un compañero. Su nuevo colega predilecto es el típico sujeto lleno de músculos, sin duda tiene el cerebro más pequeño de la cadena evolutiva. Por suerte a tratado con peores tontos, tiene mucho tiempo viviendo aventuras extrañas.

No nos dejes en vilo, ¿de que se trata?
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Yomo Taemasu el Lun Jun 05 2017, 07:24

Me limito a mirar el atardecer mientras el hombre busca de manera incesante a mi nuevo e indeseado compañero. No entiendo porque es tan necesario que alguien deba acompañarme, puedo hacerlo solo y el doble de bien, pero en fin, ya he comprobado que darle una buena zurra a este hombre no lo hará cambiar de parecer. Siempre me meto en líos donde debo tolerar la compañía de dos o tres agradables transeúntes, debo verle el lado positivo, al menos esta vez solo es uno, ¿no?

Solo me he despistado un par de segundos y ya el hombre ha traído consigo a un mocoso, le echo un vistazo con el rabillo del ojo a mi compañero, algo en él me recuerda a un duende, del tipo gruñón y maquiavélico. Tantos lunáticos adultos que podías traer y te has decidido por un niñato, magnifico. ¿Qué me molesta de que mi compañero sea un niño? Pues no tiene nada que ver con que ahora tenga que cambiarle los pañales y servir de niñera, ya que Magazubi no me dio ese tipo de problemas, o al menos no que recuerde. Pero no quiero tener que empezar a hablar de mi maravilloso encuentro con aquella maldita niña y sus cuervos, pues solo una cuarta parte de mi relato tratara sobre mi encuentro con ella y el resto será soltar maldiciones y obscenidades a diestra y siniestra. Las quemaduras y los picotazos sanaron hace nada, pero no por eso he olvidado lo ocurrido, aún tengo un par de asuntos pendientes con ella y sus dulces pajaritos. Por otro lado, este enano no parece ser específicamente del tipo tolerable, no sé qué me da más mala espina, la mirada ambiciosa o ese peinado de pijo.

Dejando de lado mi alegría de ver al duende, el hombre se adentró en un callejón y nos pidió que nos acercáramos, ya era momento de que nos explicara de que iba todo esto. ¿A dónde nos lleva? ¿Por qué tanto misterio? Empiezo a creer que esto no será algo tan sencillo después de todo... aunque sigo creyendo que será una idiotez. El hombre finalmente entro por una puerta al final del callejón, el lugar era un pequeño cuarto iluminado solo por una antorcha y una mesa de madera en el centro acompañada de tres asientos, al final de la habitación puedo apreciar otra puerta. El hombre tomo asiento en una de las sillas y nos hizo una señal de que hiciéramos lo mismo.

— Estoy bien así. —
me negué a imitarle, será más difícil salir corriendo si estoy sentado. El hombre hizo un gesto de desagrado, pero al final se abstuvo de protestar.

— Bien, no hay tiempo que perder. —inicio el hombre, despertando mi curiosidad. ¿Qué clase de encargo necesita de un par de individuos tan opuestos? — He logrado enterarme que esta noche se ha programado un evento, varios peces gordos de las catacumbas tendrán una muy importante reunión secreta en cuestión de tan solo unas cuantas horas. Se dice que se hará una importantísima revelación al final de la velada, algo que cambiara por completo el mundo como lo conocemos. —anuncio aquel hombre con dramatismo. Imagino que ahí es donde entramos nosotros. — Quiero que os infiltréis en la reunión y me traigan esa valiosa información. —finalizo con codicia en su mirada

— ¿Y cómo demonios planeas que nos colemos en tan importante velada? —pregunte al ver que el hombre no continuaba. — A juzgar por el punto de reunión, el lugar estará plagado de matones.

— Estas en lo cierto, pero no os preocupéis, por algo les he elegido. —respondió el hombre con un atisbo de malicia. — Un buen amigo mío fue invitado al evento, pero al final ha preferido no asistir. Ambos comparten un increíble parecido con él y su guardaespaldas, haciéndose pasar por ellos podrán colarse. —¿qué es este mal presentimiento? El hombre señala al mocoso — Tu serás Lord Abrazos, el amoroso magnate enano, —y luego me señala a mí. — y tu su fiel y amable guardián, el señor Caricias.

Parpadeo un par de veces. Ok, ok, esto debe tener una buena explicación. Los nombres solo son una forma sarcástica de referirse a lo terribles que son, ¿cierto? Decido creerlo en una primera instancia, pero empiezo a dudar de ello al percatarme de como la sonrisa del hombre no desaparece. Demonios, esto tiene que ser una broma, tiene que ser una maldita broma. Pienso en salir corriendo, por algo he decidido no sentarme, pero entre la recompensa y la influencia de alguien que había estado muy callado hasta estos momentos, termino quedándome en el lugar. No sé por dónde empezar con tantos puntos débiles en ese plan, ¿y si no se lo tragan? Entiendo que no me conozca, ¿pero acaso no le he golpeado lo suficientemente fuerte para que haya entendido ya que no soy específicamente amigable?

— E-está bromeando, ¿cierto? —
pregunte arqueando una ceja.

— No, va completamente en serio, —afirmo el hombre. Mierda. — el parecido que tienen es increíble. Pocos conocen el verdadero rostro de Lord Abrazos, es un hombrecito bastante misterioso, aunque eso no quita lo buen tipazo que es. —comento divagando en sus recuerdos. — El señor Caricias es más o menos igual, pero siempre se preocupa por todo el mundo. — añadió para luego volver a mirarnos — Si os mostráis amables con todos y no llamáis la atención, no creo que haya problema alguno para cumplir el encargo.

Quiero protestar, decirle que se vaya a la mierda, pero termino optando por no hacerlo. ¿Cuándo me he vuelto tan avaricioso por algo que hace un rato he llamado absurdo? —no se trata de eso, solo queremos otra aventura— Maldito oso suicida, para ti es fácil decirlo, no eres tú el que ahora tendrá que buscar una forma de no perder la paciencia y ser amable sin querer romperle un brazo a alguien en el proceso. Me resigno a bufar para intentar recuperar la tranquilidad, después de todo, me queda una larga noche de tolerancia que no ha hecho más que comenzar.
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Chimar el Mar Jun 06 2017, 23:16

El nuevo compañero predilecto despierta intriga en Chimar, tiene algo raro pero no logra definir qué. Cuando se mantiene callado sus ojos bailan, como si tuviera una fiesta interna en su mente. Vale destacar que es bastante normal sumergirse en los pensamientos pero algunos lo disimulan mucho mejor.

Son guiados por el empleador hasta una extraña oficina, sin duda un lugar discreto para cerrar tratos extraños o hablar de cosas secretas. Maquiavelo reclama la silla lateral sin chistar, tanto tiempo tratando con los elementos más “bruscos” de la sociedad le han dado experiencia… casi siempre se solicita tomar asiento para que entablar combate requiera esfuerzo adicional, eso tiende a tranquilizar.

Sin más babosadas los detalles son dispensados, es una trama interesante. El niño es miembro del gremio de ladrones, por suerte nadie distingue a un enano de otro. Espiar a otros integrantes sin duda demandara habilidad y eso lo hace intrínsecamente más divertido, ¿Qué es la vida sin desafíos?


Debe ser un jodido chiste…

Cuando se exponen sus nuevas identidades temporales ambos involucrados expresan descontento, menuda situación incómoda. El joven inventor revisa la habitación buscando algún Gorrión, por un momento cree firmemente que es una broma molesta de sus hermanos… tristemente se da cuenta que todo es en serio.

Aterrador...

Chimar es un niño genio con complejo de superioridad que ocasionalmente debe recurrir al asesinato para salir bien parado… aunque no es malo se le puede llamar “incomprendido”. Puede ser bastante agradable cuando se lo propone pero eso suele pasar una vez al año, tener que fingir una personalidad amena suena horrible.

¿No puedo ser el que sirve las bebidas?, de todas formas me enteraría de todo.

Una negativa discreta del hombre a cargo tira por la borda el nuevo e improvisado plan, por lo visto esta vez el dinero tendrá que ser ganado con sufrimiento. Al mocoso no le queda más remedio que aceptar su cruel destino de momento, al menos nadie se enterara de su terrible numerito, eso es lo bueno de las reuniones secretas.

Ya que más da “largo suspiro”, ¿a donde tenemos que ir?

El dado tiene un lado bueno esta vez, su colega debe sentirse más miserable. Se nota que es el típico sujeto carente de empatía, su actuación divertirá a sobremanera. No es bueno sentir alegría por el sufrimiento ajeno pero si sirve para superar una situación de por si perturbadora bienvenida sea.

Con todo fijado el enano se levanta de su asiento, al mal paso darle prisa. Otra cosa colma su mente con rapidez, ¿de qué será la reunión?, tanta planificación apunta algo gordo. Más vale que sea así por el bienestar de todos los involucrados… si al final era una tertulia para degustar queso más de una persona recibirá un virote.


Adelante señor Caricias… ¡Puaj!
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Yomo Taemasu el Dom Jun 11 2017, 04:26

¿Por que? De tantas personas que hay en Lunargenta precisamente yo, el nómada, tengo que parecerme al guardián-mayordomo de un lord enano del que no tengo ni la más mínima idea. Se que me gusta meterme en líos, pero esto ya es un poco exagerado. Con lo mucho que me gusta enloquecer y volverme una fiera, he tenido que conseguirme un encargo donde debo mantenerme completamente controlado, buen trabajo, Yomo. Vamos, podemos hacerlo, solo debemos mantener la calma, no golpear a nadie y ser amable con todos, no puede ser tan difícil, ¿cierto? —lo será, estamos muertos— Gracias por animarme, eres un gran apoyo. Doy un último suspiro antes de recomponerme.

— ¿Y bien? —pregunte arqueando una ceja. — ¿Cual será nuestro destino?

— La reunión se realizara en una taberna, es un lugar sencillo pero no es lo que parece, tiene una habitación de reuniones subterránea donde se llevara a cabo el encuentro. Esta es la dirección. —con una enorme sonrisa en su rostro, el hombre me entrego un papel, arquee la ceja ante los casi incomprensibles garabatos en los cuales estaba plasmado la dirección.

— Genial. —suspire. Mi adorado compañero dio la iniciativa para que partamos y demos inicio a nuestra misión de espionaje, estoy a punto de soltarle un "No me molestes, mocoso", pero recuerdo a tiempo que se supone que debo ser amable y me abstengo. — D-después de usted, Lord Abrazos.

———————————————————

Tras salir de aquella pocilga, mi adorable compañero y yo emprendimos rumbo al lugar del encuentro: La taberna "El vampirito". Ignorando la espontaneidad del nombre, hay demasiadas cosas revolviendo mi mente con respecto a la reunión que se llevara a cabo en el lugar. ¿Cual será esa importante revelación? ¿Como será esa zona subterránea debajo de la taberna? ¿Lograremos hacer que se traguen nuestras falsas identidades? No lo se, puede que me parezca físicamente, pero no creo que el señor Caricias suela vestir con toda la piel que cargo encima y toda la pintura tribal que llevo en el rostro, ¿o quizás si? A todas estas, aún no he entablado conversación con el mocoso ni le he dicho mi nombre, no es que me emocione la idea de forjar lazo alguno con este niñato, pero no esta de más darle a conocer una forma de dirigirse a mí aparte de "Señor Caricias".

— Oye, niño. —inicie llamando su atención. No soy específicamente bueno iniciando conversaciones. — Puedes llamarme, Yomo. —afirme para luego quedarme en blanco y en silencio, tampoco soy bueno continuando conversaciones. — Mira, creo que es ahí. —dije señalando y agradeciendo la oportuna aparición de nuestro destino, me ha salvado de uno de esos silencios incómodos.

El lugar parecía una taberna común y corriente, tanto por dentro como por fuera, a excepción de que el lugar estaba relativamente vacio, ¿quizás se deba a la reunión que se hará en el lugar? Solo habían un par de hombres con semblante de bandidos que nos dedicaron una mirada de pocos amigos, al final optaron por pasar de nosotros. Tengo un mal presentimiento, solo es la entrada y ya este lugar me da mala espina, no quiero imaginar con que nos encontraremos al avanzar. Un hombre enorme y robusto como una muralla bloquea lo que parece ser una cortina, imagino que él es el guardia que custodia la entrada a la zona subterránea; su expresión estoica le delata y refuerza mis creencias de que fracasaremos intentando colarnos.

— Ha llegado la hora, Lord Abrazos. —afirme para prepararme mentalmente y "encender" mi modo amable, exprese la sonrisa menos fingida que me fue capaz antes de dirigirnos con el guarda.

— Identifíquense. —dijo el hombre tras habernos observado un tanto confuso, ¿acaso esta poniendo en duda nuestra identidad? ¿En serio hay una pequeña posibilidad de que este plan funcione?

Estoy nervioso, ¿y como no estarlo? Quien sabe que nos harán si descubren que somos espías. Me mantengo detrás de mi compañero sonriendo en silencio. Realmente agradezco que yo solo sea el guardián y que de momento no me toque a mi hablar, pero de todas formas ruego porque el enano sea bueno fingiendo y que el guarda se trague su actuación. Todo depende de ti, niño.
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Chimar el Lun Jun 12 2017, 16:44

Y así comienza la aventura, con una dirección. Claramente el frijol se encuentra en una situación incómoda, no debe estar en su naturaleza fingir empatía. Chimar no puede hablar mucho del tema tampoco pero al menos sabe mantener una tapadera… eso sin mencionar que de vez en cuando es agradable.

Una cosa esta clara, Maquiavelo tendrá que hacer su mejor esfuerzo mental para no poner al adulto en situaciones molestas. ¿Qué se puede decir?, es un enano y le gusta jugar. Con paso decidido el dúo avanza, la taberna objetivo no está demasiado lejos, bastante curioso si tenemos en cuenta que es una ciudad enorme.

Bien tommo, puedes llamarme Chimar.

Dice a modo de broma, pillo el nombre pero siempre viene bien inventar un mote. Cuando llegan al destino otra cosa llama la atención del enano, menudo calificativo para un establecimiento. Parece que la regla tabernera sigue vigente, entre más raro el nombre del local mejor… sin duda deben tener una competencia secreta sobre dicho aspecto.

Ingresan en el lugar con cautela, esta sorprendentemente vacío. Dos matones les observan con suspicacia, por suerte todo se queda en miradas. Claramente la soledad del sitio se debe al pequeño intercambio secreto de abajo, el método que utilizaron para ahuyentar a todo el mundo sigue siendo desconocido.

Son detenidos por un portero enorme, la primera línea defensiva. Su tosca expresión ante la respuesta de Yomo hace que Chimar despabile, parece difícil de convencer. El enano mira discretamente a los presentes, podría neutralizarlos con virotes pero sin duda causaría ruido y su tapadera terminaría en la cloaca.

“Que me parta un rayo…”

Una idea aparece con violencia en su mente… una bastante aterradora vale destacar. Si el personaje que interpreta hace gala a su nombre tal vez exista una forma de no levantar sospechas y poder ingresar sin mayores contratiempos. Completamente resignado el pequeño toma aire, después hace algo que aborrece con todo su ser.

Toma la posición característica y luego le propina un fuerte abrazo al portero, intenta parecer “lindo” aunque su mente solo piense en vomitar. Se toma algunos segundos para hacerlo creíble, luego repliega sus pasos. Sale bastante bien, logra parar toda expresión de aversión antes de que se manifieste.


Soy Lord Abrazos y este es mí fiel guardián el Señor Caricias, por favor déjenos pasar.

Reciben un par de miradas pertinentes, luego les permiten ingresar. Su “nuevo amigo” abre la puerta con discreción, una vez Chimar y Yomo están adentro la vuelve a cerrar… no despierta mucha confianza pero seguro son medidas de seguridad. La escalera que desciende se encuentra iluminada por antorchas, en ese momento de soledad el jovencito aprovecha de informar un punto importante a su compañero.

Si le dices a alguien lo que ocurrió allá arriba… te cortare tu miembro más valioso.    
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Yomo Taemasu el Jue Jun 15 2017, 04:06

El ambiente esta increíblemente pesado y tenso, el guarda no desvía la mirada de Chimar y al mismo tiempo parece tener un tercer ojo que vigila cada uno de mis movimientos. Hago lo posible por mantener una sonrisa decente, pero la situación no me ayuda en lo absoluto. Empiezo a pensar en un plan B, honestamente preferiría siempre poder usar el plan B —yo adoro el plan B—, tan sencillo como usar la fuerza bruta para deshacerme del guarda y acceder a la reunión sin más contratiempos. Me va a costar derribar semejante muralla. En serio, ¿para que necesitan una puerta si con el guarda ya tienen tres? Al menos tengo al enano pijo, ¿no? Algo podrá hacer... supongo. Nadie lo notara, ¿cierto? Solo más de la mitad del edificio que se alertara con el ruido y ahí se ira nuestra falsa identidad. Demonios.

Lo siguiente que ocurrió fue... inesperado. El duende se acerco al hombre e hizo lo que pudo para rodearle con sus brazos haciendo gala de su falsa identidad. El guarda parecía estar en una situación similar a la mía, de hecho, creo que todo el universo parecía estar impresionado con esta —increíblemente adorable y tierna escena —. Me espabilo para volver a la realidad, pues tras asimilar que aquello acababa de ocurrir, el guarda finalmente nos dejo acceder al lugar del encuentro. Tras cerrar la puerta a nuestras espaldas, nos encontramos en un breve momento en el que no teníamos que mantener la fachada, momento que aproveche para reírme de aquel acto que tanto le había costado al enano.

— Vamos, pero si has estado adorable. —bromee como respuesta a su mortal amenaza, la cual solo me genero mayor gracia. — Andando, milord. —añadí tras recuperar la compostura.

Descendimos por las escaleras que parecían no tener un final, agradezco que al menos el pasillo este bien iluminado. Finalmente dimos con el final: una puerta muy similar a la anterior, con la diferencia de que esta era más pequeña y no tenia ningún tipo de guardián ni nada similar. Me detuve frente a ella para volver a centrarme en mantener la fachada. Tras suspirar, dirigí mi mirada hacia mi compañero.

— ¿Listo? —pregunte para finalmente abrir la puerta.

Trague saliva mientras sentía un escalofrió correr por mi nuca al ritmo en que nos abríamos paso a la tan dichosa reunión. Nos encontramos con un lugar enorme, plagado de matones que acompañaban y protegían a sus respectivos magnates, un gran mesón servia como el centro del salón. Empece a sudar al mirar como no pudimos evitar captar la atención de todos y cada uno de los presentes. Me di por muerto por un par de segundos, hasta que una guapa mujer-bestia de apariencia felina, pelaje blanco, ojos dorados y finas ropas salio de la nada con un efusivo grito.

— ¡Lord Abrazos! —grito la mujer antes de salir a toda velocidad a capturar a Chimar y apretarle las mejillas, quizás con demasiada brusquedad. — Purr ¡Ven a mis brazos! —ronroneo antes de atraer el rostro del niño hasta su pronunciado busto para luego llevárselo a quien sabe donde.

— ¡L-L-Lord Abrazos! —alcance a decir para intentar frenar a la gata antropomórfica sin éxito alguno. Me disponía a perseguirle, pero fui detenido por un extraño hombre de cuerpo delgado y anteojos.

— Es un placer verle de nuevo, Señor Caricias. —
dijo el hombre cerca de mi rostro, demasiado cerca de mi rostro. Mi bestia me ordena directamente soltarle un buen guantazo, pero mi cerebro sabe que no puedo hacerlo. Demonios, odio esto.

— Igualmente... mi adorado señor... —dije con nervios, tenerle tan cerca no esta ayudando en nada. Un nombre, maldita sea, piensa en un nombre.

— Stewart, veo que sigue tan olvidadizo como siempre. —dijo justo antes de soltar a reír a carcajadas. Uff... casi no lo cuento.

No le hallo gracia alguna, pero hago lo posible por reírme con el, se supone que somos amigos o algo similar. Todavía me cuesta creer que esto de las falsas identidades este funcionando, esa mujer se ha llevado Chimar, al menos se que con mucho esfuerzo el pequeño puede sobrevivir solo. De momento solo tengo que preocuparme por mi y por lidiar con este sujeto y su exagerada cercanía. Genial, ¿algún otro lunático quiere unirse a la fiesta?
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Chimar el Vie Jun 16 2017, 17:03

El comentario no le hace mucha gracia a Chimar pero evita caer en debates… no es adorable. Avanzan un par de minutos por la escalera, vale destacar que la jodida cosa es bastante larga. Cuando finalmente llegan al otro extremo el enano toma aire, ahora debe continuar con su pequeño numerito.

Ingresan sin vacilar, claramente atraen la atención de los presentes. La sala privada está llena con guardaespaldas y señores, resulta fácil identificar a cada facción. En condiciones normales Maquiavelo se sentiría en el paraíso con tanto noble dispuesto para desplumar, por desgracia no puede comprometer su tapadera.


Hola…

Una mujer felina aparece, se nota que tiene confianza con el tal Lord Abrazos. Atrapa al enano y presiona sus mejillas con brusquedad, su víctima debe hacer un esfuerzo sobrehumano para no dispararle un virote. Eventualmente y como si la tortura anterior no fuera suficiente dicha mujer decide propinar un fuerte abrazo, el chico inventor termina atrapado entre su… busto.

“Esto no puede ser natural…”

Poco después Chimar es separado de su compañero por la misma dama felina, parece que tendrá que arreglárselas por si solo un momento. Logra detallar como Yomo es abordado por otro sujeto peculiar, tampoco será fácil para él. La dinámica de espionaje comienza, hora de obtener información sin comprometer la tapadera.

La señorita con cola termina guiando a su “prisionero” hasta un grupo de sujetos bestia, cierto hombre perro y su acompañante con forma de conejo. El jovencito siente un escalofrió a medida que se acercan los desconocidos, es suficiente con decir que sus temores se cumplen cuando ambos personajes repiten las acciones molestas de su igual.

“No creo en los dioses pero… denme fuerzas esta vez”

La tortura termina sorprendentemente rápido, sin duda algo favorable para todos los presentes. Los siguientes minutos Maquiavelo intenta seguir el curso de conversaciones empalagosas, existen nobles de nobles y estos son de la clase más rara. En un determinado momento los dos sujetos masculinos se frotan el pelaje como gesto de "cariño"… aterrador.


Cambiando de tema, ¿alguien sabe de qué va la reunión?

Un gesto audaz pero necesario, existe un límite para tolerar tonterías. Muchas veces las reuniones discretas se realizan sin revelar información previa, en pocas palabras todos deben estar igual de perdidos. La cara que forman los interrogados confirma dicha teoría, todo parece indicar que se encuentran en las mismas.

Nadie lo sabe lord abrazos, dicen que sorprenderá a todos, por eso estamos aquí pillín.

No me digas...


Eso sin duda trae problemas agregados, el más pertinente es que ambos infiltrados tendrán que soportar toda la reunión. No todo es malo, una ignorancia colectiva significa que las preguntas no serán mal vistas. Las intrigas no es un tema que domine mucho el inventor pero sabe pasar desapercibido… nadie sospecha del enano nunca.
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Yomo Taemasu el Mar Jun 20 2017, 00:31

Me vi obligado a sostener una conversación con el hombre noble de nombre Stewart. Su constante invasión hacia mi espacio personal me esta sacando de quicio, pero al menos su constante palabrería me ha hecho fácil la tarea de "conversar" —puesto que no he hecho nada más que decir si o no—. En cuestión de minutos, el hombre me ha hecho un breve resumen de lo que ha comido en las ultimas semanas, cuantas veces ha sacado a pasear a su mascota, y de todos los trucos sucios que ha usado su jefe para estafar personas, tomo nota de esto ultimo, quizás me venga bien recordarles, me podrían servir algún día.

— Oh, vaya, creo que me he extendido, solo un poco. —rió el sujeto. No, ¿tu crees? Para nada.

— No, no se preocupe, siempre es un placer escucharle. —afirme escondiendo mi incomodidad y fingiendo una sonrisa.

Tras terminar de reír, el sujeto y yo decidimos —y con decidimos me refiero a que literalmente me obligo a caminar— ir hasta un interesante trió, imagino que serán amigos del Señor Caricias. Entable una "agradable" conversación con un dúo de guardianes cubiertos hasta arriba con una resplandeciente armadura, se muestran cariñosos uno con el otro, demasiado podría decirse. Y con una coqueta y atrevida mujer: Lady Barbariccia, esta mujer parece mostrar un cierto interés en el bondadoso guardián de Lord Abrazos, es decir; en mi, pues sin contar sus constantes provocaciones e indirectas, parece competir con Lord Stewart a ver quien invade con mayor frecuencia mi espacio personal. Intento sacarles alguna información a los presentes sobre los misterios de la reunión, pero ninguno demuestra saber mucho más de lo que ya conozco.

A todas estas, ¿como le estará yendo al enano? No me preocupa que le vaya mal, puesto que ya ha demostrado que puede cuidarse solo, pero buscarle es una excusa perfecta para escapar de este grupito antes de que terminen de sacarme de quicio y acabe el jueguito de las falsas identidades, soy su protector después de todo. Pierdo el hilo de la conversación y me dedico a buscar a Chimar con la mirada, finalmente logro visualizarle con aquella mujer felina y otros hombres-bestia.

— Mis disculpas —inicie con una muy costosa reverencia — Lord Abrazos necesita de mi presencia. —y finalice despidiéndome y retirándome rumbo a la ubicación de mi compañero.

Mis acompañantes solo hicieron pucheros y se quejaron de mi partida, pero fuera de eso no representaron mayor obstáculo. Me desplace por la sala hasta llegar al punto en el que se encontraba el mocoso junto al grupo de animales antropomórficos, veo que se encuentra en una situación similar a la mía, le ha tocado un grupito de lunáticos. En serio, ¿no pueden simplemente ser estafadores y malvados como las personas normales de Las catacumbas?

— Buenas noches, mis señores, ¿están disfrutando la velada? —inicie haciendo mi mayor esfuerzo por parecer inferior a ellos, según entendí, a los nobles les importa mucho estas cosas. Que asco, odio esto, me importa un bledo si me responden o no, solo vengo a rescatar al enano. — Lord Abrazos, ya es hora. —afirme con la mejor sonrisa que pude fingir, esperando que el niño entendiera y se retirara sin dar muchos detalles. — ¿Has conseguido algo de información? —afirme tras estar ya apartados del grupo de hombres-bestia y en un lugar donde podíamos vigilar que nadie escuchara nuestra conversación. — Yo solo aprendí que todos están realmente mal de la cabeza. —afirme con ironía. Mataría por salir de este lugar, ¿a que hora revelan esa tan importante información? Por como están yendo las cosas, ya me huele a que sera una idiotez y créeme que nada terminara bien si solo me hicieron perder el tiempo.
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

Mensaje  Chimar el Miér Jun 21 2017, 18:33

Un evento aleatorio termina salvando al enano de esa molesta situación, su “fiel protector”. El frijol finalmente demuestra su utilidad, ¿se lo agradecerá?... ni en sueños. Maquiavelo se despide educadamente del trio raro, luego es guiado hasta una zona discreta en donde puede conversar con su aliado sin intervenciones ni peligro directo a la tapadera.

Es claro que están dementes… por desgracia nadie sabe nada.

Claramente todos los presentes fueron atraídos por la promesa de algo interesante y nadie se preocupó en indagar más… típicos nobles. Eso deja poco espacio para maniobrar, ahora ambos espías deben limitarse a esperar un anuncio oficial completamente rodeados de gente muy aterradora.

Parece que será necesario permanecer más tiempo aquí…

No es algo agradable, los invitados asustan. Si se les pudiera robar la historia sería diferente pero por desgracia ese no es el caso, la vida puede ser cruel. En la otra mano se tiene un pequeño consuelo, la gente pudiente no es reconocida por su paciencia y todos los que tratan con dicha facción lo saben.

De repente y como si las plegarias colectivas del dúo fueran oídas se forma una discreta conmoción adelante, Chimar decide forzar sus ojos para detallar todo. Los contactos criminales se hacen presentes, es fácil distinguirles por su vestimenta. El niño logra reconocer a uno del gremio aunque no teme por su fachada, si han cruzado miradas un par de veces es mucho.


Señor Caricias, es tiempo.

Dice con firmeza, el anuncio importante se dará en cualquier momento. No se puede llegar a otra conclusión lógica, todos los nobles se arremolinan como abejas en un panal. El chiquillo logra colarse entre los presentes y alcanza las primeras hileras, tener un cuerpo pequeño puede ser bastante útil a veces.

Peca de temerario y por desgracia existen algunos peligros que no tiene en cuenta, uno de ellos le observa con recelo desde cierto lateral. Parece uno de los guardaespaldas aunque curiosamente no tiene señor, lleva camuflándose entre los presentes por casi una hora, saber sus intenciones resulta difícil.

El segundo recién llegado se aclara la garganta, eso genera un silencio rápido. Se le debe dar crédito, callar a decenas de nobles con un pequeño ruido gutural merece apreciación. La persona misteriosa rompe contacto visual por un momento, ahora observa al individuo cotizado. Eso no significa seguridad para el grupo aliado, cada que puede desvía los ojos hacia Chimar o el propio Yomo.


Bienvenidos a la primera reunión del año, estamos aquí para fijar el interés por la venta de mercancías exóticas y… poco aceptadas. El gremio propone… 60%.

“Protesta general”


Subrayado el inicio de la complicación “Aparecen más espías que compiten contigo y quieren ganarse el favor de tu empleador”.
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Re: No hay espacio para intolerantes [Trabajo] [Chimar]

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