Brilla y vuela [Desafío]

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Brilla y vuela [Desafío]

Mensaje  Sigel el Vie Jun 02 2017, 20:13

Sonagashira había estado toda la mañana pasando (sin disimular) enfrente de la joyería. Se le iban los ojos detrás de cada joya que veía. ¡Eran tan bonitas y brillantes! Jamás había visto tantas cosas brillantes juntas en un mismo lugar. Eran muchísimas. De todos los colores y de todos los tamaños. Había grandes piedras de un color tan rojo como la sangre y otras más pequeñas que eran blancas como pequeños dientes. Algunas de las piedras estaban atadas a cadenas, otras estaban ancladas en aros para los dedos y otras tenían ganchos con los que las humanas se lo clavaban en las orejas. ¡Eso tenía que doler! Sona se masajeó los glóbulos de las orejas pensando cómo las humanas se podían agujerar las orejas.

No lo pudo resistir. Era la quinta vez que pasaba por la misma calle. Si no entraba dentro de la joyera, aunque solo fuera para mirar las piedras brillantes más de cerca, se iba a tirar de los pelos. Por suerte para ella, la joyería parecía estar vacía. Podía estar todo el rato que quisiera allí dentro. Al menos, hasta que llegase alguien y la echase cosa que era muy factible.

Sonagashira fue directa al mostrador. Un cristal le separaba de las brillantes piedras colores. Puso sus las palmas de sus manos sobre el cristal y se imaginó cómo se sentiría al tocar las joyas. A lo mejor, parte del brillo de las piedras pasa a ella y sus manos se volverían de color verdes y empezarían a brillar. ¡Eso sería muy divertido!

Milagrosamente, el cristal cedió contra el peso de la chica mariposa. ¡Las joyas estaban libres! Cogió todas las que pudo coger con sus dos manos y se los llevó a un rincón de la tienda. Las vio de cerca, de lejos, por un lado y por el otro. Eran tan hermosas que no quería apartar los ojos de ellas. Pero, podían ser más hermosas. ¡Claro que sí! Solo hacía falta que les diera el color que necesitaban. Sona se quitó la mochila y sacó todas las pinturas que ella tenía. Al principio, solo pintaba las piedras que estaban perdiendo el color; pero, pronto acabó pintando todas las piedras con dibujas de mariposas. ¡Ahora sí que eran muy guapas!

Las brillantes piedras de colores y con dibujos de mariposas comenzaron a volar por toda la joyería como si, de verdad, fueran las mariposas que estaban dibujas. Sona señalaba las piedras con las manos y bailaba alrededor de ellas. Jugar con las piedras de colores era más divertido que jugar en el campo de amapolas.

_____________________

Había tenido que ausentarse unos segundos del mostrador. Hubo un problema que solucionó rápido, nada preocupante. Antes de irse a la trastienda, inscribió una runa en la puerta de la joyería; si alguien pretendía robarle alguna de sus joyas, ardería el mismo instante que cruzase la puerta. Lo había hecho ciento de veces y, tras cuatro incidentes carbonizados, nadie más se atrevió a robar ninguna joya del viejo Harambe.

Lo tenía todo bajo control. Creía tenerlo. Cuando saliese de la trastienda, habría unos clientes esperándole pero ninguno se habría atrevido a robarle nada. Quedarían carbonizados, todos en Baslodia sabían qué iban a quedar mal.

No, nada estaba bajo control. Las joyas de la vitrina parecían haber cobrado vida propia y estaban volando por todo el techo. Alguna de ellas se estaban escapando por la puerta (que estaba abierta) y otras hacían círculos alrededor de una chica mariposa.

Harambe golpeó el mostrador con sus dos grandes puños y rugió a pleno pulmón:

-¿¡Qué cojones ha pasado aquí!?-

Harambe:

_____________________

* Saludos amante de las cosas que brillantes: Entras dentro de la joyería y descubres todo el alboroto que Sonagashira ha causado. Harambe, el hombre gorila dueño del negocio, ha preguntado qué ha pasado, tienes el deber de darle una explicación. Tuya es la elección de salvar a Sona con tu explicación o culparla por lo que ha hecho.
Para los curiosos, la misma pintura que usa Sonagashira con las joyas las usó con Helyare en el Bragiväl
Para más información acerca de los desafíos pinchar (aquí).
Para más información acerca de Sonagashira pinchar (aquí).

 
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Re: Brilla y vuela [Desafío]

Mensaje  Iliaki el Miér Jun 14 2017, 08:31

¿Terminar en Baslodia sin tener que gastar un solo centavo? ¡Claro que es factible! Sin embargo, los modos de llegar no siempre son los más convencionales. Sobre todo si eres un polizón en una carreta repleta de heno.

No es que haya sido mi intención ir de viaje para conocer el mundo y hacerme más sabia y esas tonterías, simplemente estaba echando la siesta en el primer lugar que se me acomodó, y heme aquí, que mi siesta duró hasta convertirse en un sueño pesado y de paso, he sido trasladada de contrabando a una ciudad de la que apenas sé su nombre.

¡Mi Lunargenta! ¡Mi amada Lunargenta! ¡Detesto tener que salir de mi terruño! ¿Y ahora cómo vuelvo? Nadie se acomoda tan fácilmente y menos sin conocer algo o a alguien del lugar. Lo único que he hecho desde que desperté es rondar en busca de comida, y de paso, un medio de transporte que me lleve de vuelta en un santiamén, no obstante, la búsqueda de alimento es un tanto infructuosa.

Han de ser las formas de ganarse la vida, pues mientras en Lunargenta uno se puede hartar la vista y el olfato con comercios repletos de fruta, pan y pesca, aquí lo que llena más el panorama son tenderos que ofrecen firgurillas de alambre y ornamentos metálicos cuidadosamente forjados. En las cercanías siempre se oyen martilleos, y en las esquinas de las calles siempre hay algún mozo cargando sacos de carbón o de cobre.

Quizá tengan algún lugar donde tengan pan o carne, pero por ahora me he rendido, ¡horas explorando la ciudad y ya me duelen los pies! ¿Pues qué mejor que pararse a descansar un rato y conocer los alrededores.

Y así, nuestra elfilla se dispuso en un andar más lento y relajado, dejando que sus ojos se deleitaran con la habilidad artesanal de los orfebres, tan distinta de lo que los carpinteros del puerto la habían  acostumbrado. Silbaba y preguntaba por el precio de hermosas joyas y cristales, en aquella ocasión ella podía despreocuparse por un momento de su papel de ladronzuela y convertirse en un viajero cualquiera.

Aunque los precios la desalentaban, no quitaban el brillo de admiración que le provocaba el contemplar el trabajo de los artesanos, haciendo de aquel oficio algo encantador. Le gruñían las tripas ¡Ay, pero eran más bellos los collares que le hacían enorgullecerse de su propio colgante de ámbar azul!

Habrían pasado por lo menos un par de horas cuando escuchó que un enorme alboroto surgía de uno de los locales. Movida por la curiosidad, se dirigió hasta la entrada de la joyería de donde provenían todos aquellos los ruidos. ¡Joya por aquí, gema por acá!
Para su sorpresa, enormes piezas de pedrería salían volando en todas direcciones con el mismo compás de una... oh, por supuesto... de una mariposa como lo era Sonagashira, quien se encontraba retozando entre todos los trozos de vidrio y piedras.

Pensó en girarse y volver sobre sus pasos, cuando, un enorme hombre gorila cruzó el umbral de la trastienda. La ira del comerciante evitó que todos sus planes se llevaran a cabo, dejándolos hechos trizas tales como lo estaban los vidrios del mostrador.


¿Es que los problemas no me pueden dejar en paz aunque sea un día? El "¿Qué ha pasado?" es siempre mi condena, cuya respuesta siempre son dedos apuntando a mis orejas.

El instinto le decía que lo que fuese que hubiera pasado ahí, realmente no pudo ser manejado por la mariposa en sus cabales.
En su corazón, ella aún no comprendía lo similares que eran los vidrios del suelo con la mente de Sonagashira. Para ella simplemente era una chica que no asimilaba en su plenitud los factores a tomar en cuenta para las actividades que eran tan naturales para ella. Una novata, vamos, pero alguien de mala estrella, jamás.

Respiró tranquilamente, intentando planear cómo sacar de ahí a la chica mariposa. Armándose de valor, habló así al gorilón.


- ¡He- hey! ¿Qué tal le va, Don Panzón? - decía con soltura pero con una sonrisa forzada - Pues verá... emm... que la he empujado, sin más.

Mas se dio cuenta que todo eso no explicaba ni las pinturas, ni el hecho de que las gemas estuviesen volando cual golondrinas.
No quedaba otra opción, sería el chivo expiatorio. En un ágil brinco, terminó por aterrizar en el mostrador desde el cual atendía el joyero, tomando una piedra voladora en el acto.


- ¡Soy un poderoso miembro de la Orden del Bosque! -
dijo mientras sacaba una llave que mostró en la cara del pobre hombre [1] - Y esto, por supuesto ¡Es un asalto! ¡Necesito estas joyas para poderosos rituales fuera de toda comprensión mortal, en especial la tuya, cara de mono! - exclamaba alzando y agitando los brazos al aire, intentando captar la atención de la artista de las piedras - ¡Y no es que esté ocultando un obsequio sorrrrpresa en la entrada de la ciudad para Sonagashira!

Dicho esto, tomó varias piezas que se encontraban en el aire y en el suelo lo más rápido que pudo y echó a correr, guardándose en el camino todos los objetos que había cogido en cada uno de sus bolsillos.



[1] Muestro la Misteriosa Llave Plateada, que causa aversión y rechazo a quien la vea, para más información, consultar la Lista de Tareas.
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Re: Brilla y vuela [Desafío]

Mensaje  Sigel el Sáb Jun 24 2017, 11:58

Dily era muy lista. Todo lo que tenía de canija, lo tenía de inteligente. Era tan lista que, nada más ver al peludo grandullón (al que Sonagashira lo llamó con el nombre malo de Goro) supo que tendría miedo de la llave de plata. ¡Qué lista que es Dily la canija!

Goro dio un salto hacia atrás y se subió al mostrador donde Sona había cogido las brillantes piedras de colores. Rugía y se golpeaba su pecho de la misma manera que lo haría un gorila de verdad. Pero Goro no era un gorila de verdad igual que Sonagashira sabía que ella no era una mariposa de verdad. Goro era en realidad un hombre malo que tenía el cuerpo de un gorila.  Al menos, eso creía Sona; quien no dejaba de reír y aplaudir al ver lo ridículo que parecía Goro. ¿Cómo un hombre tan grande podía tener miedo de una chica tan canija como Dily?

-¡Muy bien hecho canija!- Sona le dio un fuerte beso en la mejilla a Dily. - Ningún hombre malo podrá con nosotras mientras estemos unidos- y acto seguido, se burló de Goro enseñándole la lengua.

Las dos chicas cogieron tantas brillantes piedras de colores como pudieron. No era fácil porque estaban volando por toda la tienda. Qué se lo dijeran a Dily sino; al ser tan canija apenas llegó a coger unas pocas piedras. La señaló con el dedo y se río de ella. ¡Era tan graciosa! Canija, lista y graciosa. Dily lo tenía todo.

Lo más divertido fue correr fuera de las calles. Cuando Goro dejase de ver la llave de plata de Dily, dejaría de tener miedo e iría a por las chicas a hacerles cosas malas. Debían de correr muy rápido, tanto como fueran capaces (Dily lo tenía todo: canija, lista, graciosa y rápida). Las bonitas piedras pintadas como si fueran mariposas, siguieron a las chicas volando tras ellas.

-Las llevaremos al campo de amapolas. Está lejos, pero si llegamos las mariposas estarán a salvo de Goro. ¿Te puedes creer que el hombre malo cambia las mariposas por monedas?- En la distorsionada realidad de Sonagashira, las joyas eran mariposas de verdad.

-¡Ladrones!- Goro salió de su tienda corriendo tanto con sus piernas cortas como con sus largos brazos- ¡A mí la guardia!-

-No somos ladrones, somos rescatadores- le contestó Sona.

-¡Devolvedme las joyas ahora mismo o acabaréis en prisión!-

-Corre, canija, que no te coja-.

_____________________

* Iliaki: El siguiente turno será el último del desafío. Puedes elegir entre hacer el bien y devolver las joyas al inocente Harambe o seguir a Sonagashira con sus locuras y sus delitos. Déjame advertirte: Si eliges lo segundo, la guardia te tendrá como un delincuente. Y si eliges lo primero, le romperás el corazón a tu amiga. ¿Qué vale más tú seguridad o tu amistad?
 
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Re: Brilla y vuela [Desafío]

Mensaje  Iliaki el Dom Jun 25 2017, 07:16

Mauricio era un muchacho debilucho, de mala suerte pero de buen trabajar. Día a día se esforzaba por madrugar para lograr llevar a su boca un pedazo de pan, y su trabajo, aunque sonaba sencillo, era de cuidar las rodillas y los pulmones. Era, pues, uno de los que acarreaban el carbón desde las minas hasta las casas y comercios. Había nacido en lo que la mayoría de los pobladores conocían como en un "día de mala estrella".

A pesar de su mala racha de suerte, siempre se había mantenido optimista, sin embargo, aquel día se replanteó en verdad si lo que la gente decía de su fortuna era verdad. Una verdadera estampida se dirigía hacia él, liderada por un par de extrañas muchachas que fueron seguidas de cerca por una multitud compuesta de vendedores, pobladores y guardias enfurecidos.

Toda aquella muchedumbre se abalanzó sobre el pobre muchacho, quien, a costa de todos sus esfuerzos, terminó con varias marcas de botas en su cara y con los costales de carbón esparcidos en el suelo.

Iliaki, mientras tanto, se percató que la mariposoide corría a la misma velocidad con que lo hacía ella, y del que más temía que las atrapara era del enorme hombre gorila que apoyaba sus nudillos en el suelo alcanzando una rapidez tremenda. Cuando el joyero les gritaba, Sonagashira respondía. Las respuestas de la chica mariposa sorprendieron a la ladronzuela, quien se fijó inmediatamente con los ojos como platos en las manos de esta.


- ¡Se supone que solo dejarías esas cosas! - le gritó Iliaki en plena carrera, con las orejas tan rojas como si alguien se las hubiese frotado con papel de lija - ¡Ahora, dame esas, tú corre al portón de la ciudad mientras yo me deshago de ellos! - continuó mientras tomaba casi arrebatando las joyas de las manos de la chica.

¿Cómo es posible? El único principio y axioma que sigo en mi vida es tomar solamente lo necesario ¡En la vida no importan las riquezas, en la vida no importan los suntuosos vestidos ni las grandes mansiones! ¡Todos terminaremos bajo tierra! Pero ella... ¡Ella se ha avorazado!

Pero... no soy quién para cesar la ambición de los demás. Ladrona seré ¡Sabía que este día llegaría! ¡Mi nombre retumbará como leyenda entre los pobres! ¡Iliaki, la gran...! ¿Pero qué diantres? El tacto y el brillo no me fallan, jo, jooo, no soy la única ladrona aquí.

El resto de las piedras tomadas las metió en los bolsillos y se introdujo en otra de las calles más transitadas de la ciudad, justo en el sitio en donde llegaban cientos de comerciantes de todas partes a intercambiar mercancías: El puerto de Baslodia. De Roilkat, de Baslodia, de Lunargenta, y hasta de Dundarak, cada quien conseguía lo que más necesitaba. Sin embargo, el bullicio de la compra venta fue interrumpido de nueva manera por nuestro querido desfile de persecución, no de percusión.

En él, Iliaki empujaba los barriles de mercancías y las carretillas de prendas y frutas, llevándose una que otra consigo hasta los bolsillos. Cerca de ahí, por fin, se hallaba el portón, no obstante, los pasos de la elfilla no se dirigieron ahí, sino que se desviaron hasta una de las casas, trepando por sus paredes hasta llegar al techo del edificio.


- ¡Nadie atrapará a Iliaki Nihi! - gritó la ladronzuela, sabiendo que eso pondría a su rostro en los tablones de las cantinas y de las plazas. De su bolsillo sacó una hermosa y refulgente piedra color carmín, y miró a lo lejos hasta cruzarse con la mirada de Sonagashira. Dejó escapar una sonrisa y susurrando, dedicó - Esta va por ti...

Inmediatamente, la acomodó en su Lanzarrocas y apuntó a uno de los guardias en la cabeza. Una lluvia de brillantes piedrecillas caían una a una en los ojos y cabezas de los perseguidores, terminando sin mayor cuidado en la arena del lugar. Algunos huyeron de tales golpes, algunos otros no corrieron con la suficiente suerte como para evitar un par de puntos en el sanatorio, otros tantos comenzaron a recoger las gemas y comenzaron a correr en otras direcciones.

Pero cuando volvieron su mirada al techo, ella ya no se encontraba ahí.

En la distancia, caminando en la playa, Iliaki paseaba con Sonagashira, quien se hallaba ciertamente triste, no obtante, Iliaki comenzó a explicar.


- Si querías gemas realmente brillantes, me hubieras dicho, sé de una gran joyería que sirve al rey de Lunargenta. - dijo con mirada melancólica mientras pateaba una concha marina - ¿Sabes? Ahora seguro que me ponen el ojo encima, jamás me había llevado otra cosa que no fuera comida o cosas por encargo.

La elfilla, sin más rodeos, sacó unas hermosas piedras aún manchadas con la pintura que Sonagashira les había puesto.

- Aquí tienes - decía mientras dejaba a las gemas volar nuevamente. Entonces, paró un segundo, observó atentamente a las joyas y señaló algunas - Esas de ahí no son de verdad, esas son de mero vidrio de Roilkat. Buenas imitaciones. Eso me enseñaron los falsificadores de las catacumbas. Cuando huía entre las personas, alcancé a tomar unas cuentas de colores que me encontraba entre los que vendían. ¡Oh, cuando se den cuenta, yo...!

Iliaki de verdad se sentía desanimada, y se sentó en la arena de la costa. Los días y las noches le habían enseñado que lo que verdaderamente valía en la vida era el oro y el dinero, pero no había comprendido jamás que existían seres que apreciaban más otras cosas que las riquezas y el poder.
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Re: Brilla y vuela [Desafío]

Mensaje  Sigel el Dom Jun 25 2017, 16:57

La chica mariposa se sentó al lado de Dily. Parecía triste y a Sonagashira le gustaba que su amiga la canija estuviera triste. Ella había sido muy valiente enfrentándose contra todos esos hombres malos. Si Goro la hubiera cogido le habría hecho cosas muy malas y Sona jamás hubiera vuelto a verla. Dily era más rápida y más lista que Goro. El hombre gorila malo no le tocó ni un pelo. ¡Debía de estar contenta por haber escapado!

Sona puso sus manos en la espalda de Dily  como si fuera un preámbulo del fuerte abrazo que le daría después. Se asomó a ver la cara triste de la canija y la besó en la comisura de los labios.

-No puedes estar triste porque estamos las dos juntas- dijo mirando directamente a los ojos de Dily- mientras estés conmigo no dejaré que te pase nada. Eres mi amiga y te quiero Dily-.

Después de las palabras bonitas, vino el abrazo. Con un movimiento lento y delicado, puso la cabeza de la canija entre sus pechos y la atrapó en el abrazo más fuerte que jamás había dado. Quería mucho Dily. Era una de sus mejores amigas. Haría todo lo que fuera por ella. ¿Matar? ¡Claro! Si Goro se hubiera atrevido a tocarle un pelo a Dily le habría arañado la cara hasta que la dejase en paz. Si papá y sus amigos de la tribu podían hacer cosas malas a las mujeres mariposa por diversión, Sonagashira podría hacer daño a las personas malas por venganza.

A Dily no le iba a pasar nada. Ningún hombre malo la tocaría. Y, si algo habría aprendido Sona, era que todos los hombres eran malos.

Mientras la estaba abrazando, la chica mariposa se fijó que en la nuca de la canija, justo bajo toda la enredadera que tenía como pelo, había un tatuaje. Era muy bonito. ¿Cuándo se lo había hecho? Sona no recordaba haberlo visto antes. Quizás se lo hizo con alguna de las piedras brillantes.

-¿Me puedes hacer uno igual que esté?- dijo la mariposa pasando un dedo por la marca de la nuca de Dily.

_____________________

* Iliaki: Malas noticias. Sonagashira se ha enamorado de Iliaki. ¿Conoces el libro Misery? Espero que sí, pues Sonagashira es igual que la protagonista de ese libro. Si se enamora/obsesiona con alguien no la suelta.

Recompensas:
* +2 ptos de experiencia en función de la calidad del texto.
* +3 ptos de experiencia en función de la originalidad del usuario.
* 5 ptos totales de experiencia
Los puntos han sido sumados directamente a tu perfil.
Maldición:
¡Al ladrón!:


Como viste en el primer post, Harambe era famoso por sus runas. Cualquiera que saliera por la puerta con una joya robada acabaría maldito. Tú no eres una excepción. A partir de ahora, siempre que toques algo que no te pertenece, sentirás un cosquilleó, un picor y un fuerte quemazón en la nuca.  

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