Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Ocelote el Lun Jun 12 2017, 14:05

La luna iluminaba el cuerpo desnudo de Ocel, estaba a contra luz, dejando ver una figura hipnotizante, su cabello brillaba con la luz, parecía un ángel, aunque, quien estaba frete a ella, no apreciaba esas cosas –¿Te pones arriba?- Ella lo miró con una leve sonrisa asintiendo mientras él ya se iba desnudando. En la espalda de este, gracias a la luz de la luna, vio un tatuaje, una calavera muy realista con dos lanzas cruzadas, no le echó mucha cuenta a ello, pues iba a morir pronto por su cuchillo, y cuanto antes mejor. La brisa que entraba por la ventana, estaba haciendo que el bello de su cuerpo se le erizase por el frío, se acabó tapando sus pechos abrazándose. El hombre se giró levemente mirándola –¿Ahora te entra la vergüenza? O... ¿es que tienes frio?- Él sonreía de una forma asquerosa, se le caía por la comisura del labio un poco de babas –Túmbate boca abajo...- Le dijo Luna acercándose a él de una forma sensual –Por favor, hazlo- El bandido aceptó lo que ella dijo y se tumbó boca abajo, ignorando lo que ella iba hacer, ignorando que su muerte se acercaba, ignorándolo todo como había ignorado a lo largo de su vida.

Luna se agachó con lentitud sacando un cuchillo de cocina, estaba debajo de la cama, enganchado a unos hilos fáciles de quitar. Una vez se vio armada con el cuchillo, sonrió, de una forma verdaderamente diabólica, sus ojos estaban abiertos como platos, su sonrisa mostraba sus dientes blancos brillantes gracia a la luz de la luna. Se puso a horcajadas sobre él, acarició su espalda sonriendo –Tienes una mano muy suave, aunque prefiero algo mas húmedo, tú ya me entiendes- Bromeó él, se acercaba su muerte, su final, su ultimo destello de luz en sus ojos, el beso frio de la muerte. Hincó el cuchillo en la nuca de él, escuchó algo crujir mientras este se hundía en su dura piel, fue cuando se dio cuenta que le había partido la columna vertebral entre la vertebra C4 y la C5, logrando con ello que quedase inmóvil, cuando lo giró, vio su expresión de terror, y sus ojos moviéndose en busca del porqué.

-No pensé que alguien podría sobrevivir a esto- Ella estaba girando la cabeza como un perro que no entendía algo, su cara estaba llena de dudas –Bueno...- Sonrió nuevamente como antes -Así podré enterrarte vivo- La expresión de él llena de miedo, empezando a llorar en silencio al no poder ni gritar. Le vendó la herida del cuello con el cuchillo aun colocado, apenas había sangrado en comparación a los otros, y solo tuvo que ensuciar unas sabanas viejas. Lo envolvió bien, con cuidado de su herida. Quería que viviera hasta enterrarlo, aunque eso no pasó, murió cuando lo bajó por las escaleras, se dio un golpe en la nuca clavándose el cuchillo mucho mas, matándolo en el acto.

-Me encanta el olor de sangre cuando la luna llena se cierne sobre mi- Aun desnuda, deja el cuerpo en el frío suelo de huerto trasero de su taberna. El huerto estaba repleto de coles que habría que recoger pronto. En un hueco, en el lado contrario de la taberna, había un montón de tierra húmeda, empezó a cavar hasta dar con una trampilla, apenas había cavado con sus manos hasta llegar a esta, la abrió y del hueco enorme que había abajo, salió un hedor a putrefacto, nauseabundo, como si se estuviera pudriendo aun, una gran cantidad de cadáveres en su interior, y así era, junto vino añejo, comida de la cual solo tendría que quedar polvo. Pues a donde lo iba a lanzar, era una antigua bodega. Lanzó el cadáver y lo volvió a tapar. Para luego dormir en su cama como si nada hubiera pasado.

A la mañana siguiente se despertó a su hora, abriendo la taberna y preparándolo todo para sus clientes. Ahora Sol se preguntaba que cosas podrían haber pasado ayer, aunque algo le decía que había actuado Luna, le faltaba uno de sus mejores cuchillos en su cajón, suspiró al ver la ausencia y se fue a la barra apoyándose en esta, apoyando su mano en su cabeza, se acerco a ella uno de los clientes mas comunes mirándola los ojos sonriendo –Se te ve aburrida, ponme una de esas jarras de frutas que te sale tan bien preciosa- Ella le mostró su sonrisa mas dulce y sirvió dos, una para ella y otra para él -Esto, se vuelve aburrido- Suspiró y le dio un sorbo a la jarra –No tengo a nadie con quien compartir mis días- El hombre era alto, de pelo largo y blanco, tendría 50 años pero se conservaba bien, era fuerte y siempre cargaba con una gran hacha a su espalda, era y es un gran leñador, ayudó al antiguo dueño a construir los muebles con la mejor madera del lugar.

-Cierto es que se te va a ir pronto todas las oportunidades, pero...- Acarició su mejilla –Vas a tener suerte te lo aseguro- Ella le devolvió una sonrisa y de golpe entró mas personas –Me voy a poner a servir- La mañana empezaba bien, algunos carros comerciantes llegaron a la taberna para dejar su dinero y hacer feliz a Sol. Cuanta mas clientela mejor, aunque cuanta mas gente mas posibilidades de problemas, en donde Luci y Luna actúan. No de la mejor forma pero de la forma mas eficaz.

En uno de lo momentos, cuando fue a servir una jarra de cerveza, uno de los comerciantes, grande y fuerte la cogió de la cadera sentándola en su regazo -Vamos, acompáñame en esta comida- Ella se empezó a intentar zafarse del agarre –Tengo a gente que servir- Él dejó una bolsa de dinero en la mesa –No pasa nada, que yo te pago, no me importa todos esos cortes que tienes en el cuerpo- él le guiño un ojo, y la expresión de ella lo decía todo, se sentía impotente y no tenía muchas maneras de librarse –DEJAME- Le dijo elevando la voz molesta, la había llamado puta al poner la bolsa, y el hombre no la soltaba, al gente no quería meterse en problemas, y el único que podría ayudarla, el leñador, se había ido, ahora estaba llorando en silencio, Luna y Luci dormían, mientras el hombre iba tocando su cuerpo con lentitud.
Ocelote
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 15
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Matthew Owens el Lun Jun 12 2017, 18:17

Matt podía sentir sus pies húmedos, era lo que tenía el estar caminando por el frío barro durante semanas, no quería ni imaginarse como estarían sus dedos en cuanto se quitara las botas. Le había costado mucho encontrar una caravana que aceptara llevarlo, principalmente porque no tenía nada para aportar que fuera de ayuda y porque la gente podía ser muy desconfiada con los desconocidos.

Pero ahora por fin había logrado sumarse a un grupo de comerciantes, y si, no eran los compañeros más cultos, ni los más divertidos, de hecho Matt había tenido que recurrir a toda la charla mundana que conocía para poder caerles en gracia y que lo dejaran subir a un carro. Iba rebotando dentro de una de las carretas mientras el conductor le comentaba con lujo de detalle una de sus últimas conquistas, el erudito sonreía con picardía y hacía comentarios picantes de vez en vez, mientras se aguantaba con todas sus fuerzas para no hacer algún comentario mordaz.

-Tendrías que haber visto como me monte a esa guarrilla, se hacía la puritana pero en cuanto bebió unas pocas copas de vino en seguida se dejo convencer la muy putilla, jajaja, todas son así – Dejó escapar otra risotada mientras le daba con el codo a Matt en tono socarrón.

-Jajaja, es usted todo un galán, Señor – “Deben ser unos 100kg de galantería pura y musculosa” Pensaba por dentro Matt – De seguro no hay mujer que se le resista – “Que resista su peso encima de ellas, la pobre muchacha de la anécdota debió morir asfixiada” – No me cuente más ¡Qué envidia me da!- “No sé si podré pasar mi siguiente comida si sigue dándome detalles”

-Jajaja, ya lo verás, te enseñare un truco o dos en la próxima taberna que nos detengamos – Y una nueva risotada acompaño al comentario.

Poco después llegaron a una taberna donde decidieron detenerse para comer, Matt agradeció el poder bajarse y estirar un poco las piernas, además de poder deshacerse por un rato de su fastidioso acompañante. Aunque poco le duro el descanso, en cuanto entró al lugar lo llamaron para que se siente con ellos.

-Esto de ser simpático comienza a ser un dolor de culo – Murmuro mientras se acercaba sonriente y se sentaba con el resto. Una bella muchacha de cabello claro les tomo el pedido y fue en busca de los platos, Matt pensaba comer lo más rápido posible para luego alegar que estaba muy cansado y retirarse de la mesa sin más. Pero sus “compañeros” tenían otros planes.

-Eh, mira esto… - Dijo el insoportable sujeto que había pregonado sobre su habilidad con las chicas durante medio camino - Vamos, acompáñame en esta comida- Claramente la chica tenía buen gusto y por lo tanto no le interesaba la propuesta del sucio comerciante –No pasa nada, que yo te pago, no me importa todos esos cortes que tienes en el cuerpo- “Y a ella no le debe preocupar que te falten algunos dientes ¿Cierto?”

La joven se debatía contra el grandulón, negándose rotundamente a aceptar los términos y condiciones que le planteaban, incluso llego a darle un poco de pena a Matt, pero no tenía la menor intención de pelear con las personas que le aseguraban el poder viajar cómodo y con los pies secos el resto del camino.

-Oiga, buen amigo, tal vez sea su primera vez por aquí, pero, como lo aprecio y le tengo gran estima me siento en el deber de avisarle que todos aquí saben la fama que tiene esa muchacha – Hizo una pausa como para darle aires de seriedad al asunto, acompañando con gesto adusto agregó – Todo mundo sabe que esta apestada, usted me entiende – No era necesario dar muchos detalles para que se entendiera que se refería a alguna enfermedad sexual, bien conocidas por su facilidad de contagio.

Ahora solo esperaba que la muchacha fuera lo suficientemente avispada como para seguirle el juego, y sino, de todos modos Matt dormiría con la consciencia tranquila ya que había hecho todo lo posible.
avatar
Cantidad de envíos : : 9
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Jarle Björn el Lun Jun 12 2017, 22:07

Jarle llevaba varias semanas por Lunargenta, desde que había vuelto de su última expedición se había hospedado en la Posada Estrella, la comida no estaba del todo mal, pero empezaba a echar de menos el olor a mugre, alcohol barato y sudor agrío de comerciante. Con lo que aquel día decidió acercarse a la taberna a pegar un trago y probar alguno de los platos de la casa. Llevaba varios días dándole vueltas al encuentro que había tenido con aquella rubia, Kwensdsadf, como fuera, pero le había marcado y cualquier brisa le traía su olor, parecía un perro buscando su presa.

Salió de la posada despidiéndose de la recepcionista, le había informado que hoy sería un día bastante transitado, puesto que habían bastantes reservas de comerciantes en la posada. Si por algo no le gustaba Lunargenta era por esto, por el ritmo continuo de forasteros, no tenía nada en contra de los comerciantes pero poca veces traían nada bueno, además de ser rácanos y mareantes, eran unos usureros de mucho cuidado, más de una vez les habría arrancado la cabeza a más de uno del cuerpo. Había tenido que mantener la tentación en más de una ocasión.

Mientras se acercaba a la taberna un comerciante que saltaba del carro mientras Jarle pasaba, acabó manchándole las botas de gotas de barro, Jarle respiró y siguió caminando, no era el día ni el momento. - Hay que ver por donde se camino forastero, nunca se sabe de donde puede salir uno mal parado- le dijo el forastero al ver a Jarle suspirar, 'mal comenzamos el día Jarle' Se giro hacia el comerciante, sonrió y le espeto - Está en lo cierto comigo comerciante, hay que ir con mil ojos, nunca sabemos cuando el marrano quiere revolcarse en el fango. La próxima estaré más atento y le rebanaré el pescuezo antes de que muerda la manzana. - El comerciante rebuzno con cara de pocos amigos, pero menos amigos tenía ganas de hacer Jarle, con lo que se giró y entro en la taberna.

Una joven preciosa le sirvió una jarra mientras se ponía cómodo en una de las mesas del fondo de la taberna, no quería llamar la atención y quizás entrara la rubia por la puerta con sus cinco matones, viniendo a buscarle. Jarle reía mientras pensaba en aquella situación tan cómica, seguramente reiría más con cinco o seis jarras más, pero había que ir despacio. Los comerciantes entraron poco después y se sentaron en una de las mesas, entraban uno detrás de otro, haciendo un escándalo de un par de cojones, no había allí quien pudiera descansar y disfrutar de una buena jarra.

-Vamos, acompáñame en esta comida- Escuchó a aquel comerciante de la entrada de la taberna rebuznar, en un tono jocoso como si fuera el pionero de la gracia, Jarle giró la cabeza y vio a la joven que le había servido la cerveza intentando zafarse de aquel marrano de 200k, pegó un sorbo largo, muy largo a la jarra, no quería desperdiciar en gran medida –No pasa nada, que yo te pago, no me importa todos esos cortes que tienes en el cuerpo- le dijo el seboso sujetando una bolsa de dinero encima de la mesa, mientras la chica agonizaba por soltarse de aquel bellaco, Jarle comenzó con otro sorbo largo - DÉJAME!

Aquel grito le revolvió el estomago, si algo no le gustaba a Jarle eran aquellos comportamientos, y sobre todo en humanos, después de todo, seguían habiendo ingratos y soberbios que se pensaban que eran impunes. En otra situación, quizás, pero si vienen mal dadas, Jarle estaba allí para recibirlas, nobleza espiritual. -Oiga, buen amigo, tal vez sea su primera vez por aquí, pero, como lo aprecio y le tengo gran estima me siento en el deber de avisarle que todos aquí saben la fama que tiene esa muchacha – Jarle con la cabeza baja sonrió al oír aquellas palabras, apretó el puño y los dientes mientras sacudía la cabeza negando aquella situación, odiaba ver como la gente hacía de todo menos mover un dedo, pero como aquel forastero media taberna, sentados o en la barra viendo la situación pasar, algunos reían jocosos, solo quedaba respirar hondo – Todo mundo sabe que esta apestada, usted me entiende'Apestada, ya he esperado bastante señor' pensó Jarle que se levantó de la mesa de inmediato, con la jarra cogida por el borde y la lanzó directa a aquel berraco, 3 metros de distancia, manteniendo la misma altura y dirección, impactando contra la boca del comerciante que sentado en la silla se balanceó hacia atrás, si aquella chica no hubiera estado sentada en sus piernas habría caído como la torre más alta, una pena pensó Jarle. El comerciante se tiró las manos a una boca, a una porque ya no sabía ni cuantas tenía, en cuestión de cinco segundos rebosaba de sangre, mientras el resto de presentes atónitos no supieron como reaccionar.


Última edición por Jarle Björn el Mar Jun 13 2017, 21:19, editado 1 vez
Jarle Björn
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 13
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Ocelote el Mar Jun 13 2017, 15:41

Estaba entrado en estado de pánico, nuca le había pasado aquello en la taberna, sus manos temblaban mientras intentaba zafarse de él. Demasiados recuerdos que quería olvidar rondaban su cabeza, su corazón estaba yendo a casi 200 pulsaciones por minuto, como si llevase corriendo una gran cantidad de tiempo, estaba sudando y le salían lagrimas por sus ojos, las cuales caían por sus mejillas hasta llegar al mentón, le costaba respirar, se iba poniendo peor por momentos ''está apestada''. Eso no la ayudó para nada, pues Luna estaba tomando el cuerpo, estaba intentando apoderarse de ella. Aunque Luna era fuerte y de estas cosas se reía, podría provocar muerte, podría acabar con la vida de ellos, volverse loca y matarlos a todos, bañarse en su sangre y hacer un festín con las tripas de ellos. Lo cual no era lo mejor para la reputación de la taberna, ni que el hombre ese crease falsos rumores sobre el cuerpo de ella. Había demasiados cobardes en aquella taberna, demasiada gente que no sería capaz de enfrentarse a una cucaracha muerta.

Ella buscaba con la mirada a alguien que la ayudase, aunque sus lagrimas hacían que fuese mas difícil, pues no tenía ni fuerzas ni valor de limpiarse las lagrimas, estaba casi como una muñeca de porcelana, que buscaba a su príncipe. El hombre empezó a llevar sus manos a otras partes antes de que llegase a decir aquello el moreno, sintió sus manos acariciando sus caderas, sus senos, los cuales sintió sucios aun con la ropa por medio. Sentía como se iba excitando aquél hombre, se le iba poniendo mas dura y a ella le estaba molestando aquella cosa que se le clavaba en la nalga -Chico, no me impor- De golpe, escuchó como algo crujía a su espalda, sintió algo húmedo caer por esta y trozos rotos de algo. La erección del hombre se bajó y con ellos las manos de este la soltaron. Aprovechó el momento, casi por instinto, levantándose y alejándose un par de pasos antes de girar la cabeza y saber que a pasado.

No llegó a ver quien fue el que le rompió la mandíbula al comerciante. Se limpio las lagrimas y empezó a ver la sangre brotar  de la boca de este como una fuente -¡AAAAAAH!- Grito con las manos en la boca intentando acallar el grito, sus ojos estaban como platos mirando la sangre, mientras se iba encobrando hasta acabar agachada y hecha un ovillo llorando. Odiaba la sangre, le recordaba a los cortes que le hacia Gordon, se pasaba las manos por sus brazos en búsqueda de heridas, de cualquier cosa que pudiera haber sucedido. El comerciante se acabó levantando al cobrar la noción escupiendo a los pies de Ocelote una gran cantidad de sangre, que la volvió mas histérica y la hizo gritar mas fuerte -No,no,no,no,no... otra vez no... no a mi... no... por favor... soy una niña buena... soy buena...- Su voz se entre cortaba al igual que su respiración, apenas lograba mantenerse en la posición en la que estaba -¡Puta zorra de mierda!- El comerciante le dio una patada en la boca a ella, haciendo que cayese de espalda. Cogió un cuchillo de su comida, ya que se prohibían las armas al entrar, sino, quizás hubiera sacado una espada -Por no haber aceptado lo que te propongo, ese desgraciado me a lanzado la jarra- Acabó escupiendo de nuevo mas sangre acompañada de un diente, uno de los pocos que le quedaba. Ella ahora estaba sangrando por la boca abrazada a si misma llorando -No... no otra vez...- El comerciante se lanzó a por el hombre que lanzó la jarra -Te voy a matar, puto cabrón- Grito corriendo hacia él.

Ella se acabó arrastrando hasta la barra, escondiéndose detrás de ella, en una de las esquinas abrazándose a si misma -Ma-ma... Pa-pa... ve-ve-venir... o-o-os echo de-de menos- Sus lagrimas se unieron a la sangre que le salía de la boca, no lograba calmarse, estaba tiritando del miedo, mientras miraba a un mismo lugar. Le estaban hablando -No puedes salir... sabes lo que ocurrirá... sabes que puede pasar...- Las palabras que salían de ella, estaban mas calmadas, algo mas relajada, aunque no dejaba de llorar y tiritar -Se que...- En ocasiones se veía interrumpida por alguien, pero ese alguien estaba en su cabeza, eran las personalidades -Dejarme- Se tapó los oídos y se quedo en la esquina, tapando su cara con las rodillas, sentada en la esquina, no había pasado tanto miedo desde aquellos tiempo con Gordon, era insufrible.

Ocelote
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 15
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Matthew Owens el Mar Jun 13 2017, 22:51

La situación no solo no mejoro, sino que no hizo más que empeorar más y más. La muchacha parecía tener algún tipo de ataque, con lágrimas desbordando sus hermosos ojos y todo lo demás, cualquiera pensaría que debía estar más que acostumbrada a ese tipo de tratos siendo dueña de una taberna, pero al parecer era nueva en eso. Matt sabía muy bien como fingir lágrimas, como provocarlas y como evitarlas, lo que no estaba muy seguro era como detenerlas, se sentía francamente incomodo en ese tipo de situaciones.

Cuando vio que su “compañero” no iba a detenerse pensó por un instante en detenerlo, claro que ni por un instante cruzo por su mente la idea de levantar los puños, pero bien podía alegar que prefería ser el primero y luego dejarla ir, o algo similar. De todos modos apenas había abierto la boca para comenzar con su espectáculo de mentiras cuando vio que un objeto volaba hasta golpear al comerciante en pleno rostro.

“Yo diría que lo dejo más bello de lo que era” Pensó Matt mientras veía como la cara del hasta entonces “galán” de la caravana sangraba copiosamente. Dirigió la mirada hacia el causante de tan oportuna intervención y se encontró con un sujeto enorme que tenía toda la apariencia de alguien que podía hacer del romper columnas todo un arte. De pronto al artesano le pareció que era un excelente momento para desaparecer de la escena, con disimulo fue escabulléndose hasta quedar debajo de la mesa.

Mientras, a su alrededor todo se volvía una confusión, la chica gritaba incoherencias, el comerciante la golpeaba, eso no estaba bien, Matt se encogió e hizo un gesto de dolor al imaginar cómo debió sentirse eso, sin duda si el grandulón hubiese intentado golpearla de nuevo se habría metido en medio, pero por suerte para él no fue necesario. En cambio fue a por el sujeto que lo había atacado, acompañado claro por el resto de sus compañeros.

-Ah… Peleas de taberna, que nostalgia me da esto – Dijo para sí mismo Matt, ciertamente le hacía acordar mucho a cuando era joven y se metía en más de un problema, pero actualmente había aprendido a lograr mantenerse al margen. Lentamente fue dirigiéndose hacia atrás de la barra donde, además de buscar algo que pudiera beber, se escondió de todo el desorden.

Claro que el muchacho que jugaba al héroe y el grupo de comerciantes no eran los únicos que se pusieron a pelear, pronto todo aquel que fuera capaz de levantar una jarra para usarla de arma se había sumado. Matthew podía escuchar el enorme barullo que estaban armando desde su privilegiada posición, y para su sorpresa pocos segundos después de que llegara apareció la causante de todo el conflicto para esconderse también ¡Muchachita lista!

-Oye, este es buen lugar para…- Se detuvo al notar que la chica en verdad no estaba nada bien, es decir, nadie está bien luego de que te patean la cara, pero no era eso a lo que se refería – Mmm – Era evidente que no le hablaba a él, más bien era como si estuviera perdida en sí misma, siquiera notaba que había alguien más allí. Supuso que lo mejor era dejar que se calmara primero, espero pacientemente mientras todo alrededor de ellos se iba al demonio, con sonidos de golpes y muebles rotos.

Cuando la muchacha dejó de hablarse a sí misma y se agarró las rodillas Matt solo atino a sacar un pañuelo que tenía en el bolsillo y acercarlo lentamente.

-Ten, por si quieres limpiarte el rostro, mmm, es lamentable que algunos hombres solo sepan recurrir a la violencia para intentar conseguir lo que desean… Emmm ¿Te lastimo mucho con el golpe? – Como suponía que lo último que la muchacha querría en ese momento es que otro hombre la tocara Matt se aseguró de mantener las manos bien quietas y lejos de su persona.
avatar
Cantidad de envíos : : 9
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Jarle Björn el Miér Jun 14 2017, 00:01

Aniquilar a sus fantasmas y vivir en la utopía. Pelea de tabernas, que clase de clase social dormiría esa noche y quien no despertaría más. Jarle recibió un impacto de aquel gorrino, 200k sin nada que lo detuviera más que su cuerpo. Lo volcó sobre una de las mesas y Jarle se golpeó con la cabeza en ella, perdio durante dos o tres segundos la orientación. Aquel cerdo se aprovechó, no contento le cogió de la barba y lo levantó como si de un muñeco de trapo se tratara, pero antes de que pudiera arrancarle la barba con otro tirón, Jarle le golpeo con el antebrazo de nuevo en la mandíbula, provocando que el comerciante se posara de rodillas y gritara de dolor como un gorrino -.. esto no ha acabado, has despertado al berraco de verdad- le dijo para acabar partiéndole una silla en la espalda y verle caer como un peso pluma contra el suelo de la taberna. Pensó en aplastarle la cabeza con sus botas manchadas de fango, pero aquel pensamiento duró un instante, el suficiente para recordarse.

En pocas ocasiones Jarle ha perdido la cabeza, ese deseo de desear víctimas hasta por su signo del zodíaco, a veces le invadía ese odio eterno y una especie de sádico se hacía con el, el deseo de aniquilar por el simple hecho de compartir el dolor... Jarle se limpió con la manga los labios, le escocían, seguramente se había hecho sangre al morderse, tanta rabia contenida por algún lado tenía que salir. Miró al resto de caballeros presentes, algunos habitantes del pueblo estaban en el tumulto, golpeando a algunos de los comerciantes amigos del cerdo, la cobardía acababa cuando lo que peligraba era la taberna. Ninguno de los presentes, presentó muestras de proseguir aquella pelea, ni Jarle tampoco tenía ganas de seguir con aquella estúpida escena . - Llevaros a este saco de grasa y recordarle que no vuelva por estas tierras, o yo me encargaré de que su cabeza sea un aviso a los forasteros mareantes. - les espetó mientras señalaba a aquel comerciante del tres al cuarto.

'Los miedos en ocasiones se convertían en fuegos artificiales, nos invade en ocasiones como la diosa Atenea, pero al miedo lo matas o lo moldeas. El temor era capaz de invadirte, pero podía ser beneficioso, ese era el buen consejo de un maestro. Pero tanto entrenamiento convertía tu vida en algo frustrante, el vino en las cenas a veces sabía a sangre.' pensó para si mismo Jarlé, sacudió la cabeza para olvidar todos aquellos pensamientos, no le gustaba aquel lado que no acababa de comprender, aquel Jarle que se puede comparar con sus ancestros.

Giró la cabeza nervioso cuando se dio cuenta que no localizaba a aquella chica, le había perdido el rastro cuando el cerdo le arrastró contra la mesa. Pasó la mano por la barra de la taberna, el rastró de las jarras vertidas se perdía en un tramo de la barra, alguien había pasando la mano por ahí antes. Jarle dio la vuelta para entrar por la parte de detrás de la barra, allí vio cuatro pies acurrucados como podían en un pequeño espacio, se puso de cuclillas delante de ellos y le ofreció su mano a la chiquilla. - Soy Jarle, ¿puede servirme la señorita una jarra bien fresca por favor?
Jarle Björn
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 13
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Ocelote el Miér Jun 14 2017, 13:01



La situación en su cabeza empeoraba, toda la sangre, el golpe en su boca, demasiados recuerdos se le venían a la cabeza, conjunto a un nombre ''Gordon'' maldito sea. Aunque ese golpe en la boca no fuese nada en comparación a las torturas, el hecho de volver a vivir un dolor que se le acercaba, la estaba matando por dentro, destrozando su mente. Se le había inflamado el labio por el golpe y sangraba un poco; se le caía la sangre por la comisura del labio, aparentando ser una vampiresa que recién se había alimentado, a Luna le hubiera encantado estar en esa situación, con todo lo que sucedía. Los gritos por la pelea que estaba habiendo, los golpes y crujidos de su inmobiliario, la estaban matando por dentro, su hogar estaba siendo destrozado por infelices que no sabían actuar, por personas que se creían que por tener algo de fuerza, eran dioses del mundo. Mentes insanas, sucias por la arrogancia y por su alto ego, mentes que se pudrían día tras día. Algún día, alguien mas fuerte acabaría con sus vidas, acabarían matándolos.

De pronto, alguien a su lado le ofreció un pañuelo que ella cogió sin mirar a esa persona, limpiándose la boca y las lagrimas y sonándose los mocos -Gra-gracias... y... pe-pe-perdón...- Miró el pañuelo, se sentía mal ahora por limpiarse en el -Sss-sselo limpiaré- Su voz sonaba rota, aun le costaba recobrar la normalidad en su respiración que cortaba cada palabra que decía con cortas aspiraciones -Llevaros a este saco de grasa y recordarle que no vuelva por estas tierras, o yo me encargaré de que su cabeza sea un aviso a los forasteros mareantes.- Escuchó aquellas palabras que en parte la relajaron, varios clientes comunes se pusieron abuchear a los comerciantes que apoyaron al gordo, no todos los comerciantes se pusieron a su favor, es mas, muchos, acabaron echando al resto y escuchó algo que le hizo tener un destello en su mente -Los de la calavera con lanzas acabaran con ellos, ya veras, esos bandidos son despiadados- No supo quien lo dijo, pero se le vino a la mente dos cosas que la dejaron con los ojos como platos de nuevo, mirando el pañuelo aun, sin ni siquiera girar su cabeza a quien se lo ofreció -Twinblade- Susurró en silencio. No solo fue el nombre de aquel hombre que casi la viola, no, sino que también recordó al bandido que mató a la noche.

Giró levemente la cabeza para mirar al hombre que le ofreció el pañuelo, le había sonado algo la voz y nada mas se giró al verlo, lo reconoció. Fue nada mas reconocerlo y suspiró -Eres un cobarde- Su voz sonó calmada, pero triste, no entendía como alguien podría ser tan cobarde, como no podía hacer algo para ayudarla. Solo fe capaz de ofrecer un pañuelo, el cual miró ella de nuevo y negó -No mereces ni que te lo limpie...- Parecía que iba a volver a llorar dentro de poco, pero por suerte, un hombre, fuerte y valiente, le ofreció la mano, era quien había echado a esos bellacos. Cogió su mano impulsándose para abrazarlo y llorar en su pecho. Llega a pesar mucho y podría haberlo tirado, pero por suerte no fue el caso -¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!- Repitió consecutivamente abrazándose mas a él, supuso que era el hombre que la había ayudado anterior mente con la jarra, supuso que era el valiente que le partió la mandíbula al comerciante y eso la tenía muy contenta. Estaba ante un héroe para ella.

-Cla-claro, pa-pa-parati lo que sea- Le costó mucho decirlo, ahora estaba nerviosa por su actitud de abrazarlo de aquella manera, se separó de ese hombre fuerte despacio, dejando caer el pañuelo al suelo. Se acercó a una de las jarras y se la llenó al hombre, se quedó mirando la taberna; había un par de comerciantes que estaban intentando arreglar una de las sillas con un martillo y unos clavos, la silla se había roto demasiado, pero al menos hacían lo que podían, algunos de sus clientes frecuentes se pusieron a recoger los destrozos y eso a ella le estaba alegrando el corazón haciendo que sonriese mirándolos a todos, quienes la veían sonreían mirándola, se le escapó un par de lagrimas que se limpió con la muñeca dejando la jarra ya llena a un lado -¡Gracias a todos!- Les acabó gritando sonriendo y estos rieron mirándola y alguno que otro le soltó un piropo. Se acercó al héroe dándole su jarra -Toma...- Se sentía rara, tenía los mofletes algo rojos y no por el golpe, ademas de que de golpe se había vuelto tímida ante ese hombre, quizás no se sentía digna de haber sido salvada por él.

Ella se fue a una silla a sentarse tras darle la jarra, estaba algo cansada después de lo que había pasado y le dolía algo la cabeza. Lo que había pasado había hecho que Luna quisiera salir fuese como fuese y eso no era bueno para nadie del lugar, eso hubiera causado muchos problemas que eran mejor ignorar -Debería lavarme la cara- Se limpió con el dedo indice la comisura del labio, el cual tenía algo de sangre, ni lo miró, se limpió en su ropa y suspiró triste.

Los comerciantes que habían salido, se reían de lo que había pasado y de como habían dejado la taberna mientras montaban en el carro y montaban al grandullón -Deberíamos haber salido a por las armas- Uno de los comerciantes, se fue al cartel que había en la entrada en donde se podía leer:

''Si quieres entrar
tus armas has de dejar
pues no podrás matar
en este lugar''

Arrancó el cartel y se monto en su carruaje con el resto de compañeros alejándose. Dejó el cartel en el suelo manchado de barro que no dejaba ver apenas lo que decía. Le había costado mucho a Ocel hacer aquel cartel, le había ayudado su amigo el leñador, se notaba que a la gente el trabajo de otros no les importaba, y eso dolía en el fondo.
Ocelote
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 15
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Matthew Owens el Miér Jun 14 2017, 18:04

Observo satisfecho como la muchacha aceptaba el pañuelo, por un segundo pensó que podría tomar algo en esa taberna después de todo sin que nadie quisiera golpearlo ni obligarlo a reír de chistes malos. Matt no se sentía siquiera mínimamente responsable de cómo se habían desarrollado los acontecimientos, pero entendía que visto desde afuera podía ser fácilmente mal interpretable su actitud.

-Oh, no es necesario que lo limpies, de todos modos pensaba dejártelo – Respondió despreocupado – Parece que el héroe del momento está terminando con su trabajo – Comentó el artesano al escuchar las amenazas del grandote ¡Que bien que le quedaba ese papel! casi parecía haber nacido para él.

Cuando la tabernera por fin se giro para verlo Matt la recibió con una amplia sonrisa ¿Por qué no? ¡Él no había hecho nada! Aunque debía haber supuesto que la chica podía disentir, y le soltó en pleno rostro un “Eres un cobarde” sin más. El artesano suspiro mientras revoleaba los ojos, claro, eso era típico, quien solucionaba las situaciones a los golpes siempre eran los que mejor quedaban. Pero no tenía sentido discutir con ella, solo era una muchacha asustada, no tenía la culpa de entender todo mal.

-Viva por ti, fortachón, te mereces varias rondas de cerveza por tu trabajo – Le dijo Matt al hombre que se asomaba por la barra. Claro que no había agradecimiento para el artesano, los beneficios eran para los que actuaban de modo más llamativo, recogió el pañuelo del piso y salió de atrás de la mesa para ir a sentarse a una mesa cercana.

Podía sentir las miradas poco amables del resto de los clientes que habían visto todo lo que había pasado, no podía culparlos por pensar que era parte del desagradable grupo de rufianes. Pero Matthew no estaba dispuesto a dejarse intimidar, acababa de quedarse sin medio de transporte por intentar ayudar a la dueña de ese lugar, lo mínimo que podía esperar es que le permitiera beber algo y luego alquilar una habitación por una noche.

-Disculpe Señorita ¿Puedo solicitarle algo de vino? – “Y en lo posible que no lo escupa mientras lo trae”, el ruido que continuaron haciendo afuera los comerciantes no estaba ayudando a la popularidad de Matt – Oh vamos, que se vayan de una buena vez – Murmuro el artesano mientras se tapaba la cara con una mano en un gesto de exasperación.
avatar
Cantidad de envíos : : 9
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cuidado, no sabes con quien hablas. [Libre] [+18]

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.