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Eileen Sinclair

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Eileen Sinclair

Mensaje  Eileen el Sáb Jul 15 2017, 21:39

Nombre:
Eileen.


Apellido:
Sinclair.


Apodo:
Loba Escarlata.


Raza:
Licántropo.


Edad:
20.


Sexo:
Femenino.



Historia pasada:

Astrid observaba con impaciencia los rasgos vislumbrados de su pequeña hija, quien admiraba la gran y resplandeciente belleza de la Luna.
Aquella niña de cabellos escarlata vivía junto a sus padres a las orillas de la Península de Verisar; una familia de agricultores muy respetada entre los ciudadanos, principalmente gracias a su padre, Rouge, quien auxiliaba a aquellas personas que carecían de subsistencia por sus condiciones desfavorables.

Al cumplir su noveno año comenzó a presentar aquellos síntomas que su madre temía. La pequeña parecía aturdida y como si todo a su alrededor se estuviera cayendo a pedazos; sentía como si una gran ola de estacas le rasgaran segundo a segundo su pecho y la dificultad para respirar comenzó a hacerse presente. Sin embargo, su madre no hacía nada para remediarlo, ni siquiera aparentaba estar confundida al ver a su hija agonizando de tal manera; parecía como si ella ya tenía idea de lo que le sucedía. No se veía preocupada, más bien desesperada.  
Los vecinos, preocupados por aquellos gritos que se oían frenéticamente, la visitaban a Eileen pero la mujer no les permitía el paso diciéndoles que sólo estaba incubando una gran fiebre. Ni siquiera a Rouge le permitía entrar y él estaba decidido a saber que era lo que le sucedía.

La mujer, al no conseguir otra opción, tomo de las muñecas a la niña y la obligó a que caminase a rastras hasta conducirla al bosque, cerca de la Base de los Bios. Ella no quería hacerlo, le dolía en el alma oír las articulaciones que transigían con dolor; pero debía hacerlo y se lamentaba no haber planeado algo sabiendo que esto algún día pasaría. Con cautela la adentro en una escalofriante cueva y la acomodó junto a la esquina de esta… dejó salir un pequeño sollozo y formuló “Pase lo que pase no te alejes de aquí, no quiero que vayas a la Aldea. Resiste, mi niña”.

Eileen no tenía conciencia de lo que su madre le decía, solo veía como se alejaba dejando a su paso una penumbra que se esfumaba cada vez más. El tiempo invernal era descomunal y comenzaba a apaciguar el dolor que sentía, reemplazándolo por un intenso frio que le imposibilitaba moverse. De un momento a otro los parpados comenzaron a decaer dejándola inconsciente.
La niña, después de un lapso, comenzó a abrir sus ojos que vislumbraban un lugar rocoso y algo desaseado. Intentó ponerse de pie pero no lo soportó, notando así como se desvanecía y su pecho chocaba contra las rocas que yacían debajo; al hacerlo nuevamente, notó que sus manos habían sido reemplazadas por un par de patas, al igual que sus piernas. Con tan solo nueve años ya creía que se había vuelto loca o que el frio la estaba consumiendo provocando alucinaciones. Era humana, vivía entre humanos, no podía ser posible.

Ante la desesperación comenzó a llorar, pero solo articulaba pequeños aullidos y ya no podía soportar lo que estaba transcurriendo. Sin pensarlo dos veces, salió de la cueva y comenzó a correr hacia la Aldea, pero el camino comenzaba a hacerse más y más tedioso, ya que padecía de fuertes contusiones que le saturaban su cuerpo, ahora el de un pequeño lobo.
El largo camino había terminado, pero el sufrimiento no dejaba de cesar y sus aullidos desgarradores llegaron a los oídos de una figura que ella creía reconocer. Claro que lo reconocía, era su padre Rouge. Eileen, con una pizca de esperanza, intentó dirigirse hacia él aullando lacerantemente; sin embargo la respuesta que recibió por parte de su querido padre no era la que ella anhelaba. De una fuerte embestida, Rouge trastazo a la pequeña hasta dejarla sin aliento sobre un carro de frutas que había sido destrozado con el alboroto. “¡Siempre fuiste una niña inútil! Ni siquiera como un maldito licántropo sirves.” Fue lo último que escucho antes de recibir una patada que le estrujo los órganos. Se podía percibir como él ya estaba al tanto de la situación y lo estaba aprovechando, como si todo este tiempo estuvo fingiendo no saber nada.

Afortunadamente, desde lo lejos se hoyó una voz aún más familiar, con la diferencia de que no era dulce como siempre lo solía ser, esta vez desprendía furia de aquellas palabras que nunca se le borraran de la mente “¡Déjala en paz, Rouge! Te asesinaré si la vuelves a tocar”. Estrepitosamente la pequeña escarlata vio como Rouge estaba dispuesto a golpearla una vez más. Era como si todo estaba planeado a la perfección por aquel hombre de ojos oscuros. Sin embargo, lo que no se esperaba era que detrás de él estaba ocurriendo algo que ella nunca hubiese imaginado que pasaría. Su madre, en unos pocos segundos, se desprendía de su atuendo para pasar a un pelaje negro como la oscuridad, demostrando así la apariencia de un lobo, el cual a kilómetros se notaba que estaba realmente furioso.
Todo lo que sucedió después fue lo que a Eileen le costó asimilar. Rouge había sido asesinado por Astrid, quien le había desgarrado el cuello con cierta habilidad exuberante.

Luego de aquella noche, Astrid había tomado fuerzas para contarle toda la verdad, o al menos alguna parte de ella. Era licántropo, después de todo lo que sucedió la niña lo suponía; pero nadie de la Aldea podía saberlo, ni siquiera debían saber que su madre también lo era por el simple hecho de que era una comunidad de humanos. De todas formas, la mayor decidió no tomar más riesgos procurando encaminarse hacia la Tierra de los licántropos, donde las acogieron amablemente.

Aunque aquellas mujeres habían encontrado la paz, Eileen siempre vivió con la incertidumbre sobre lo que había ocurrido ese día, de alguna manera sentía que su madre no le decía la verdad. Y esa teoría se confirmó cuando, luego de diez años, Astrid se tomó el atrevimiento de decirle que Rouge en verdad no era su padre, simplemente él la había acogido porque la encontró en la puerta de su casa, desorientada y débil; pero sobre todo, con una pequeña panza de 4 meses. Asimilado así, que él la había acogido por su condición y no por su ignorancia, ya estaba al tanto de la situación y planeó una espera extendida para que cuando la pequeña presentara sus primeros síntomas, la secuestraría para así tener a Astrid a su merced. Ella, por su parte, nunca se transformó frente a él, ni siquiera durante esos nueve años que convivieron juntos. Astrid tenía una razón, tenía un propósito, estaba desesperada y asustada por que Eileen no tuviera un hogar donde vivir o un pedazo de pan para alimentarse. Ella había cometido errores, pero aún no se ha desenlazado por completo para contarle la verdadera identidad de, ahora, la mujer escarlata.


Historia presente:

Desde entonces había conseguido olvidar cierta parte de su pasado. Sin embargo, el trato con su madre había cambiado. Ya no se hablaban, resultaban ser desconocidas pero a Eileen no le afectaba, estaba deplorada, traicionada.
Inexplicablemente, el hecho de recordar aquellas palabras que le suprimían el pecho “¡Siempre fuiste una niña inútil! Ni siquiera como un maldito licántropo sirves.”, fue lo que la consumió cada día desde esa vez. Rouge tenía razón, no tenía utilidad, ni siquiera siendo un perro gigante.
A raíz de esto, después de un largo año, Eileen se renovó con éxito y aprendió a controlar su transformación; había tomado la decisión de ser alguien, ser fuerte, ser útil. Cada día, al salir el Sol, va a cazar en la Arboleada Central, es el único momento en el que puede ser útil, en el que se sentía así. Comenzó a  utilizar aquellos colmillos y garras que la caracterizaban para defenderse; no quería que vuelvan a suceder situaciones donde no podía hacer nada, sintiéndose patéticamente débil. A pesar de haberse familiarizado con este nuevo estilo de vida, su rostro dulce y encantador siempre fue su arma secreta, si no podía por la fuerza, lo haría discretamente.


Carácter:

Es una persona misteriosa pero a la vez sociable. Suele ser muy intuitiva y con carácter fuerte, se enoja con facilidad. A pesar de esto siempre tiene la última palabra y posee aquella capacidad de persuasión que hasta parece dulce y seduce, pero detrás de ello hay alguien que sabe aprovecharse de situaciones. No tiene miedo al peligro, se lanza sin pensarlo, ama la aventura. Tiene una gran destreza. Sin embargo, detrás de todo ese cascarón que parece indestructible, habita una mujer tímida que teme a lo que la gente piense de ella. La ironía ya forma parte de ella, ama el peligro, pero teme a las críticas.
Exaltadamente suele tener pensamientos macabros pero siempre trata de hacer lo mejor por las personas.  Tal vez no demuestre sus sentimientos pero es una persona que tiene demasiados, y algún día puede explotar.
En conclusión, bipolaridad sería su característica principal, puede estar demasiado enojada y al segundo estarse riendo estrepitosamente.  


Armas:

Como todo licántropo sus armas son sus colmillos y garras, pero cuando requiere la ocasión siempre lleva consigo una daga en su bota izquierda.


Apariencia:

En su forma humana es mediana mujer de cabellos escarlata que, generalmente, suele llevarlo suelto y con leves ondas. Posee ojos esmeraldas, aquellos que resaltan con sus prominentes labios rojizos.  Se ve como una mujer delicada y de tés blanca. No suele llevar accesorios ya que cuando se transforma se extravían o se rompen.  Solía usar telas de cuero o algo rústicas pero debió adaptar su atuendo a su transformación.

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En su forma lobuna desaparece todo rastro de mujer delicada para darle paso a un animal robusto con grandes dientes y garras despampanantes, pero que conserva sus características seductivas. Su pelaje cobrizo claro, con algunos toques rojizos, hace que resalte aún más sus ojos verdes. Lo contrario a su madre que adopta un pelaje completamente negro, algo que siempre le resultó extraño.

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Defectos:

Trata de llevarse bien con otras razas o gente de su misma raza para conseguir algo a cambio. Es muy olvidadiza y siempre está a la defensiva. Tiene ataques leves de ira y es muy ambiciosa. Puede hacer que alguien corra riesgo por su simple beneficio.  Dormir es su prioridad.
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Re: Eileen Sinclair

Mensaje  Johannes el Lun Jul 17 2017, 16:02

FICHA ACEPTADA



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Destreza
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