Últimos temas
» Linksa
Ayer a las 20:59 por Sigel

» Solicitud de Trabajo
Ayer a las 20:05 por Ansur

» Ficha de habilidad (Diane Nodalhard).
Ayer a las 19:36 por Diane Nodalhard

» Lista de tareas de Diane Nodalhard.
Ayer a las 19:22 por Diane Nodalhard

» Registro de avatares
Ayer a las 19:15 por Diane Nodalhard

» Karre'xha, el árbol del amor
Ayer a las 18:09 por Sigel

» Luna, Podría ser un buen nombre [Privado-Ashak][Noche]
Jue Ene 18 2018, 21:45 por Claudena Orsteni

» La espada Arcana {Arcanos/Herrería}
Jue Ene 18 2018, 06:09 por Ansur

» Registro de armas y armaduras
Miér Ene 17 2018, 10:43 por Elen Calhoun

» ¿Malas compañías?
Mar Ene 16 2018, 22:05 por Ashak


Aedan Valdren.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Aedan Valdren.

Mensaje  Aedan el Dom Ago 13 2017, 22:50

- Nombre: Aedan
- Apellido: Valdren
- Raza: Brujo
- Edad: 35 años, real y aparente.
- Sexo: Masculino

Historia pasada.

La historia de Aedan no la cantarán los bardos ni la escribirán los poetas, pues nada hay de interés en su joven vida y sólo añadiendo dragones, princesas y monstruos descomunales podrían hacer de su juventud un relato digno de una canción.

Nació en una pequeña granja en los bosques de las Islas Illidenses, en el seno de una familia humilde que poco tenía que ver con las arrogantes y competitivas coyunturas que tenían lugar en Beltrexus. Los altivos hechiceros se regodeaban de sus logros y de su intelecto pero… ¿acaso hacían aparecer la comida en sus mesas todas las noches? ¿O tal vez curtían sus propias vestiduras y las fundas de sus colchones y almohadas? Y sí, claro que sus queridos padres poseían aquel “don divino” de dominar el maná, pero alguien tiene que hacer el trabajo sucio al fin y al cabo.

Heredero de una curtidora de pieles y de un pastor que las veces que podía vendía leña, el futuro de Aedan se presentaba incierto si sus dotes mágicas no se desarrollaban por encima del nivel de sus padres que, como es evidente dado su oficio, nunca llegaron a deslumbrar por su maestría.

Pese a todo pronóstico, Aedan comenzó desde muy niño a desarrollar cualidades ‘extraordinarias’, claro que en las Islas, mover una cuchara sin tocarla medio metro no era algo especialmente peculiar… ¿quién no podía hacer algo así? Con todo, nunca deslumbró por su egoísmo y, a medida que fue creciendo y desarrollando los arcaicos conocimientos arcanos que sus padres pudieron transmitirle, no dejó de ver la belleza en los pequeños actos de una vida sencilla. Claro que aquello, como era evidente, no había de durar toda la vida. Con la edad también creció de forma exponencial su ansia de conocimientos. Quería comprender por qué el mundo era como era y no de otra forma; por qué podía manipular algunos elementos del cosmos y por qué no otros; dónde estaban los límites y dónde se difuminaban las fronteras de la realidad y, por mucho que le pesase, aquello no lo lograría siendo un vulgar granjero.

En su adolescencia ingresó en la Academia Tensai, donde se puso al cargo de los que se hacían llamar maestros en la magia elemental, y si bien sus intereses se centraron en todas las disciplinas encontró un particular gusto por el estudio de elementos tan básicos como el fuego, el agua o el aire. También demostró una inusitada fascinación por la alquimia y, ¿quién sabe? quizá con el tiempo hubiese llegado lejos de no ser por lo tediosa que le resultaba aquella vida de enclaustramiento. Pese a su joven edad, Aedan tenía un dicho: “Si quieres conocer algo tienes que observarlo con tus propios ojos”, así que todos aquellos libros y todo aquel discurso abstracto le resultaba, cuanto menos, inútil y algunos años después de su ingreso en la Academia decidió seguir por su propio camino con el permiso de sus maestros, decidiendo pues que si quería conocer el mundo tenía que verlo con sus propios ojos.

Historia presente.

Tras arribar en los territorios humanos, al sureste, Aedan decidió en sus viajes recuperar parte de los conocimientos que había adquirido de forma teórica sobre los dragones. Cierto era que la historia de Aerandir estaba íntimamente ligada a ellos y, por tanto, su raza inspiraba un gran interés en él. Viajó al norte, a Dundarak acompañando a una caravana de comerciantes que nunca llegó a su destino y que terminó con el hechicero de nuevo en las fronteras de los territorios humanos de forma inexplicable. Ahora trata de buscar nuevos retos en su vida, habiendo decidido abandonar la búsqueda de respuestas en el frío norte hasta que el momento fuese oportuno.

Carácter.

Si bien Aedan era una persona afable, algo en su viaje a Dundarak lo cambió, haciendo que se endureciese poco a poco su carácter. Aunque extremadamente curioso no suele presentarse especialmente hablador y valora ante todo el poder de la propia observación por encima de las palabras. Taimado y algo pretencioso, se muestra condescendiente con aquellos a quienes considera inferiores intelectualmente, lo que lo ha vuelto en buena medida una persona solitaria. Tal vez es el destino de todos los de su clase acabar convirtiéndose en arrogantes y retorcidos individuos.

Armas.

Además de una rama que arregló para usar a modo de apoyo -y ocasionalmente para defenderse de animales- tiene una sencilla daga de acero con una empuñadura de madera y un pequeño cuchillo que se fabricó el mismo cuando aún vivía en las Islas Illidenses y que emplea para fines más arcanos.
Daga de acero.:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Cuchillo artesanal.:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Apariencia.

Pese a ser un individuo relativamente alto, su aspecto es, a simple vista, un tanto escuálido. Es delgado y no tiene una complexión especialmente atlética. Su cabello es de un tono rubio cenizo y tiende a rapárselo. Su rostro tiene, además de la barba, una apariencia ligeramente enfermiza, tal vez en parte por su tez pálida y su delgadez; suele tener ojeras y a menudo se pinta los ojos con pigmentos que él mismo fabrica.

Suele vestir ropas sencillas y gusta de envolverse en una capa con capucha.
Apariencia aproximada.:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Defectos.

Su mayor defecto, adquirido no hace demasiado tiempo es su aparente arrogancia, su condescendencia y su falta de interés por los demás. Orgulloso como pocos detestaría pedir ayuda a alguien incluso si la necesidad fuese realmente acuciante, lo que sin duda supone una gran debilidad en algunas situaciones. Por lo demás posee diversas rarezas difícilmente salvables y notoriamente llamativas a ojos de los más “normales”.
Aedan
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 16
Nivel de PJ : : 0

Volver arriba Ir abajo

Re: Aedan Valdren.

Mensaje  Nana el Mar Ago 15 2017, 14:29

FICHA ACEPTADA



[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Fuerza
0
Destreza
6
Constitucion
0
Sabiduria
12
Inteligencia
12
Nana
Admin
avatar
Cantidad de envíos : : 1982
Nivel de PJ : : 9

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.