II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Amaranth el Miér Sep 13 2017, 21:54

Al fin se encontraba en su hogar, al cual no regresaba hacía mucho tiempo, debido a uno u otro trabajo el cual tardaba más de lo presupuestado, le mantenía fuera de sus dominios por largas temporadas, pero esto no le complicaba pues estaba acostumbrada a una vida casi nómade.

La vampiresa se encontraba contemplando el anochecer lluvioso por la ventana del salón, cuando su paz fue interrumpida por un fuertes e insistentes golpes en la puerta - ¿Quién pude ser a estas horas?- , no esperaba a nadie, mucho menos a esas horas, gruñó acercándose a la puerta para abrir de mala gana.

Temblando de frío y mojado hasta los pies un mensajero escuálido y debilucho le entregó un sobre, a lo que ella respondió con un movimiento de cabeza y cerró bruscamente la puerta olvidándose de todos los modales.

Miró el sobre mojado que sostenía entre la manos, no dándole importancia  lo dejó que se secara sobre una mesilla , sin embargo luego de un rato la curiosidad la embargó pues el sobre lucía muy elegante como para ser el típico que contenía misivas con instrucciones para algún trabajo, aún permanecía mojado pero lo escurrió un poco y procedió abrirlo con cierta ansiedad.

“Estimado Héroe: Has sido invitado a la gala de los II Oscar de Aerandir, evento que tendrá lugar en el Hekshold de Beltrexus en la luna llena de Septiembre, entrada al otoño. Se requiere un traje/vestido elegante”.

Acabó de leer y dejó nuevamente el papel sobre la mesilla, -¿Una gala?- pensó para sí, esos son los típicos lugares llenos de gente a los que no desea ir ni siquiera para un trabajo, pero…tal vez sería divertido reencontrarse con algunos conocidos y pasar un rato agradable en buena compañía, quizás después de todo no sería tan mala idea asistir.

Tenía que escoger su mejor vestido para deslumbrar esa noche pues no podía pasar desapercibida en ese evento tan importante, debía estar a la altura. Tardó horas en escoger el vestido que consideraba el apropiado para la gala.

El día había llegado, se vistió mucho más elegante que como de costumbre, llegaba retrasada por afinar los últimos detalles de su atuendo, tal como esperaba todo era deslumbrante, miraba para todos lados intentando ubicar alguna cara conocida, pero sin éxito.

Recorría el amplio salón luchando un poco con el largo y entallado vestido, el cual le dificultaba un poco caminar, entre la gente pudo ver al que parecía ser Matthew pero no daba crédito a lo que veía, estaba vestido como un conejo, lo que al principio le causó mucha gracia, el estaba rodeado de varias muchachas y la vampiresa desistió en acercarse para no interrumpir.
Ahora se estaba arrepintiendo de haber ido pues se comenzaba a aburrir, suspiró fastidiada caminando sin rumbo por el lugar. Se sirvió una copa y permaneció solitaria apoyada de un pilar mirando atentamente en busca de alguna cara conocida.
Vestido Amaranth:
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Rachel Roche el Miér Sep 13 2017, 22:54

Jules y yo habíamos llegado de los primeros a la fiesta. Faltaban más de cuatro horas para el comienzo del evento. Pero gracias al fantástico pase VIP que me había entregado mi jefa de espías, Virginia Harrowmont el día anterior, teníamos acceso prioritario a las salas.

-¿Y dices que este es un pase para gente importante, Rach? – preguntó Jules, mientras esperábamos la cola. Había un montón de gente esperando para entrar por aquella puerta trasera. Personas que NIA identificaba como “peligrosas”. – No sé… Toda esta gente… - miró a la cola y frunció la nariz. – No parece que vayan a una gala precisamente, más bien a pedir alimento a un comedor social.
-Está mal que juzgues a la gente por su apariencia, Jules. – sonreí en voz alta. NIA identificaba a todas las personas como “sospechosas de Me había puesto mi mejor vestido. – Virgie es muy buena y me ha dicho que quiere verme en la gala.
-Ya… A ver, Rach. – Jules no parecía muy convencido, pero ya parecía que llegaba nuestro turno de entrar.
-¿Su pase? – preguntó un señor obeso con un olor a diversas sustancias alcohólicas y cara de no haber dormido bien. Sonreí y le entregué orgullosa nuestro papel. Él en respuesta se hurgó la nariz. Alcé la vista de reojo para mirar a Jules.
-Ese saludo es típico de la tribu de hombres sapo del pantano. Debe ser de allí. – le susurré a Jules en muy bajito con una sonrisa mientras examinaba el pase. Gracias a NIA tenía una base de datos con las costumbres de la mayoría de pueblos de Aerandir. Jules miró al hombre y alzó una ceja.
-Escamas no parece tener, pero cara de sapo tiene un rato. – preguntó.
-¡Nooo! – le golpeé en el hombro. – Es un humano. – traté de aclararle. ¿Se había hecho un lío? – Un humano del pantano. – Luego éste se arrascó los testículos.
-¿Y ese gesto de qué tribu es? – curioseó poniendo una mueca de fastidio. Giré la cabeza para decirle que dicho gesto no estaba almacenado en mi base de datos pero…
-A ver callaos mierdecillas. – comenzó diciendo el tipo. – Nos hacen falta miembros de seguridad. No podemos permitir que pase nada dentro. ¿Podéis encargaros? – se cruzó de brazos.

Intercambié una mirada de extrañeza con mi hermano. ¿Seguridad? Aquello me había descolocado. ¿Pero no eran unos pases VIP para ver la gala? Jules agachó la cabeza se arrascó la nuca.

Mostró el dedo pulgar. -Primero, trátame con el debido respeto, soy un cazador de vampiros, no uno de tus matones de tres al cuarto – luego sacó el índice. – Segundo, mi hermana parece un trozo de pan, pero cuando te abraza es capaz de partirte las costillas. – Fruncí el ceño y miré al infinito, nerviosa. ¿En qué me parecía yo a un pan? Daba igual, Jules mostró el dedo corazón. – Y tercero, y esto va para ti, Rachel. – me miró. - Dile a Virgie que no somos sus chachos para todo.– me tomó por la mano y trató de tirar de mí, pero como no tenía las órdenes de movimiento activadas fue incapaz de moverme un milímetro.
-¡Se lo diré! ¡Pero vamos! ¡Tenemos un banquete que proteger! – y entonces con mi fuerza de cibernética tiré de él para arrastrarle dentro.
-¡No! ¡Espera! – ya le había metido dentro.


---------------


Instantes después estábamos dentro de la fiesta. Nos habían enfundado en dos vestidos muy bonitos y adecuados para ser los miembros de seguridad de aquel lugar. ¡Eran preciosos! El mío era azul y cerraba en un apretado corsé. El de Jules era también muy bonito. Con una chaqueta cerrada e incluso se le había permitido acceder con su carcaj y su ballesta pesada. Era el único que tenía un arma allí. Y aquello incluso parecía gustarle.

Rachel Roche:


Heridas de metal en la cara por cortes:
Jules Roche:



Y así terminamos Jules y yo, actuando como miembros de la seguridad del edificio. El comité organizador había pedido al Gremio de Cazadores de Beltrexus que dispusiese algo de personal para tanta gente. Me llevé una grata sorpresa al averiguar que yo también había sido nominada. Y no dudé en festejarlo por todo lo alto. No sabía si ganaría, pero el mero hecho de que me tuvieran en cuenta era algo que me ilusionaba mucho.

-¿Has visto qué guapos estamos? – me agarré de las faldas y hice un giro sobre mí misma.
-Sí… Preciosos. - Aseveró. Aunque no le veía muy contento. – Tu vete dando paseos, que yo me voy a ver si bebo algo - se dio la vuelta. – algo para olvidar esta mierda de día. – se susurró, pero le pude oír gracias a los afinados sistemas cibernéticos.

Marché a dar paseos por la zona de las mesas. Uno tras otro, pude ver a viejos rostros conocidos. Y otros no tanto a los que NIA iba nombrando en la base de datos. Estaba plagado de gente, y como responsable de seguridad, tenía que encargarme de que no hubiera altercados. - NIA, si ves que alguien hace algo malo, activa el protocolo de defensa. – ordené. “Orden recibida”, confirmó.

Tal y como esperaba, los golpes no tardarían en llegar. Y mi deber era proteger la fiesta. -¡Alborotadores! – advertí. Lo primero que noté como la sujeto hombre gato número diez (Eva)… ¡atacaba a la maestra Harrowmont con un caldero de agua! - ¡EH! ¡EH! ¡Gata mala! ¡Fute! ¡Fute! - corrí hacia ella para espantarla según los estándares de la inteligencia artificial para tratar con aquellos animales, pues yo nunca había tratado con ellos. Cogí una copa de vino y se la lancé a la cabeza. Aunque no me fijé si la alcancé o había huido, para tratar de espantarla. ¡Para colmo atacó a la maestra Harrowmont! Tenía que ayudarla del ataque de aquella criatura montesa pintada de rosa. - ¡Seguridad! – Y me tiré encima de la maestra Harrowmont para protegerla. - ¡No se moleste en pedir un arco, maestra Harrowmont! Yo la protegeré con mi vida. – mientras trataba de cubrir todas sus partes para evitar posibles ataques. Aupé a la maestra Harrowmont a hombros mientras un sonido de "Ras" sonaba a mis espaldas. Vaya. ¡Parecía como si un vestido de hubiese roto! - ¡Jules! ¡Jules! ¿Dónde estás?
-Aquí, tomando una cañita. – estaba sentado con toda la tranquilidad del mundo en una silla, pies cruzados, y alzó la jarra mientras observaba como yo defendía a la maestra. ¡¿Es que no iba a hacer nada?!

Para colmo, un hombre bestia y el pirata (Áquila) comenzaron a lanzarse objetos el uno a otro. Una niña (Magazubi) comenzó a llamar a seguridad. - ¡Voy! ¡Voy! – grité atareada, salté a por el hombre bestia. Aseguraba tener asientos para todos. Y mientras éste mantenía la nueva silla, yo subí a por él. Tratara de golpearme con ella o no, el resultado iba a ser el mismo. Al chocar conmigo aquella silla se haría trizas y mil astillas. Pero cuando me acerqué, entonces pude ver quién era él. – ¡Oh! ¡Mi príncipe-azul-hombre-bestia-Asher, – me apreté una mano con la otra. - Agradecería que no lanzaras utensilios del mobiliario del local al público. Soy miembro de seguridad. – le comenté de buen humor, sonriente. - Si continúas con actitud agresiva, como medida preventiva tendré que dislocarte el hombro. Pero no te preocupes, mi príncipe-azul-hombre-bestia-Asher, luego te las puedo volver a recolocar en su sitio. – sonreí con una mirada sincera mostrando los dientes de las que Jules decía eran psicópatas. - Tu conducta es fruto de tu frustración por ser feo y peludo. Pero como yo soy tu princesa puedo arreglarlo. Si te doy un beso en la mejilla te convertirás en un bonito humano. ¿Te parece? Duele menos que dislocarte un brazo, aunque la metamorfosis no sé como funcionará.– y salté a su cuello sin darle tiempo a reaccionar. Habría que ver si era lo suficientemente fuerte para soportar mis más de 200 kg o si terminábamos partiendo la mesa con toda la comida.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Sabael Bleak el Miér Sep 13 2017, 23:39

Me quedé plantado, delante de aquella hermosa dama, sin recibir respuesta alguna, tan solo un lamentable gesto de desprecio. Me sentí abochornado, avergonzado, incapaz de reaccionar ante tal situación, pues ni los mejores modales de toda Aerandir hubiesen hecho que ella moviese ni un solo ápice de su cuerpo para corresponderlos.

Al levantar la vista, volví a ser consciente de todo aquello que me rodeaba. En nuestra misma mesa, justo al lado de la vampiresa, se encontraba un humano, que me miraba fijamente, y con cara de pocos amigos, (Matthew Owens). Ahora todo tenía sentido, de nuevo mis modales y mi poca precaución habían conseguido dejarme en evidencia delante de los presentes.

Decidí hacer lo apropiado en estas ocasiones, realizando una ligera reverencia a modo de disculpa –Perdonad mis nefastos modales, no era mi intención importunar la velada, ruego que me disculpen –Sin esperar respuesta alguna, anduve unos metros sin saber realmente a donde ir.  Finalmente me dirigí hacia los aseos para intentar dejar atrás aquel mal trago. Me tomé unos minutos para despejar mi mente y acabar de alisar los pequeños pliegues del traje.

Me reincorpore a la fiesta, cada vez iban llegando más y más invitados, cada cual mas extraño y a la vez interesante por conocer. En aquel preciso instante, una última invitada atravesaba las puertas de la entrada, (Amaranth), a los pocos segundos su rostro expresaba felicidad, una sonrisa emergía de sus rojos labios. Pero por desgracia la alegría no duró mucho, pues su rostro expresaba cierto arrepentimiento cuando tan solo habían pasado unos segundos desde que había entrado.

Mi corazón se aceleró de repente, no podía concebir que aquel rostro se apagase, tenía que devolverle la vida a aquellos ojos grises. Sin poder remediarlo, marché hacia aquella dama, con decisión, sin miedos, con el corazón en un puño. En el camino me crucé con un sirviente, que llevaba una pequeña bandeja con diversas bebidas, agarré un par de ellas sin vacilar y proseguí mi caminata hasta llegar a ella.

Me planté delante de ella ofreciéndole una de las dos bebidas, mi pulso era firme, pero por dentro estaba temblando. -¿Tendría la amabilidad de pasar el resto de la velada con un servidor y concederme un baile? - dije de la forma mas caballerosa y educada que pude.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Paul Brown Moreau el Jue Sep 14 2017, 09:31

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Elizabeth (PNJ)


Interacciones: Alanna, Áquila.
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-Amor, el caos es lo mío.-Sonrió Elizabeth, al tiempo que llevaba una de las botellas a su boca. Rápidamente, se bebió todo el licor de esta, ni siquiera tomando un minuto para saborearlo. Ella conocía el gusto de antemano, así que no había necesidad de detenerse a disfrutarlo. Después de esto, la señorita soltó un poderoso suspiro, liberando su aliento impregnado de ron hacia la humana, inconscientemente. -Paul fue nominado para una especie de premio, pero... Solamente podía traer un invitado.-De manera teatral, se señaló a si misma, quizá como una señal de su prematura ebriedad. En pocas palabras, ningún movimiento sería llevado a cabo si todos los secuaces no estaban ahí.

La de cabellos rizos se fijó en las nominaciones; dos en específico, las cuales se referían a la guerrera de Lunargenta. Al ver aquel apellido "Delteria" trazado en esas paredes, se emocionó bastante y dio un buen salto de alegría. -¡Felicidades,
heroína! Iré a contarle a Paul, seguramente ya lo sabe. Suerte, Alanna
-Justo cuando finalizó su conversación, se dirigió rápidamente con el vampiro, ya que también no era una buena idea separarse durante mucho tiempo. Es más, había una cantidad de gente problemática en la ceremonía; El chupasangre podría correr peligro.

De repente, ya estando cerca del líder vampiro, un hombre simpático obstruyó el camino de la mujer. Este parecía escapar de un enemigo implacable, quién sabe quién. Sin más preámbulo, Elizabeth se enfureció bastante y desenvainó su espada, mientras que sus ojos seguían a el muchacho. -¡Áquila!-Vociferó a la multitud, sin importar en el volumen de su aguda voz. -Estás causando muchos estragos, mortal...-Apretó la empuñadura de su arma, ahora con intenciones de acercarse a luchar. -¡Y ese es mi maldito trabajo, no el tuyo!-La pirata no tuvo otra alternativa que perseguirle de modo ágil, saltando mesas, escalando paredes e impulsándose con las personas.
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Paul


Interacciones: Woodpecker

Menciones: Huracán, Cassandra Harrowmont
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Era sumamente imposible entender lo que sucedía en la gala. Habían demasiadas escenas importantes; una infinidad de sujetos relevantes en un lugar. Cada uno tenía fama de algo, sea de asesino, mercenario, o el típico salvavidas del mundo Aerandiano. En resumidas cuentas, la mayoría de las categorías estaban basadas en el tipo de gente que se presentaba allí, incluyendo su respectiva raza. Era claro que la gente aspiraba a ganar de cualquier forma, sea obligando a los jurados, o simplemente cruzando los dedos y esperar que los dioses estén de su lado. En lo que a mí respecta, el mero hecho de disfrutar una gala tan organizada era suficiente. Los meseros iban y venían, cada vez con más o menos licor, o precisamente el necesario para divertirse en un día como este.

Llevé mi rostro a la izquierda, y concentré mi mirada en dos brujas peligrosas. Así es, eran evidentemente las mismas que Máyic una vez me habló, hace algunos días atrás. No le di mucho interés, hasta ahora que entiendo su filosofía de ver la vida. Somos sus enemigos, somos la motivación de su existencia, somos la única manifestación de la maldad. Fruncí el ceño por unos minutos, con una facción maliciosa, examinando el equipamiento de las damiselas. Había considerado en atacarlas en aquel momento, sin embargo eso me traería una infinidad de conflictos. Lo más probable es que tenían soldados camuflados en la ceremonia, así sobrevivirían exitosa mente a una agresión vampírica proveniente de un grupo más clandestino.

Se hacían llamar las cazadoras de vampiros; No obstante, era razonable que no tenían buenos resultados en su clan, porque aún yo estaba vivo. ¿Por qué no han osado en asesinarme? ¿En hacerse de mi cabeza? Gracias a mi infamia, esperaba ser uno de los primeros objetivos. En fin, mis pensamientos se esfumaron y me percaté de que Elizabeth aún no había regresado, incluso cuando dijo que volvería con más licor. Se había desaparecido, posiblemente se escapó sin avisarme para echarle un vistazo a la ciudad de Beltrexus. Exhalé un fragmento de aire, para luego recostarme tranquilamente en la silla, manteniendo los ojos cerrados. Era un mala idea descansar en una locación pública, pero sinceramente no deseaba considerar las consecuencias.

Una voz celestial retumbó por mis tímpanos, seguido de mi nombre completo. ¿De quién se trataba? Podría apostar que era uno de mis perseguidores. -Querida, no tengo ánimos para luch...-Mi boca fue invadida por otra, una intensamente cálida y atrayente. Entrecerré mis párpados; no obstante, preferí quedarme inmóvil para disfrutar de aquel contacto tan inesperado. Posicioné una de mis manos en la mejilla de la dama, y estiré un poco el cuello para acomodarme perfectamente contra aquellos labios tan traviesos. Un jadeo resonó desde mis cuerdas vocales, en un murmullo grave de placer. Cuando noté que ella se iba a alejar, me aferré al labio inferior, y procedí a succionarlo.

-Wood...-Susurré. No fue necesario verle, porque tenía memorizada su presencia, su olor, el simple hecho de deleitarme con su figura. -Cuánto tiempo... ¿dónde has estado?-Quedé sin palabras, era interesante volverla a ver.

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Áquila el Jue Sep 14 2017, 15:34

El marinero respiraban hondo tras lo sucedido. Su contrincante parecía no haber realizado un movimiento más. Por la calma, supuso que la refriega había terminado. Para añadir más al tema, el grupo musical estaba recogiendo las cosas y comenzaban a marcharse. Áquila expiró, justo cuando un camarero que llevaba un pollo frito en una bandeja se cruzó al lado suya.

-Mr. Áquila, me temo que tendrá que abandonar el salón. Hemos avisado a los guardias para que vengan a por usted y a por el hombre-bestia.

-Yo...

En ese instante, un Eltrant borracho apareció en escena. El pobre hombre había llegado a tales límites que se tambaleaba casi. Por alguna razón que Áquila no logró comprender, Eltrant cogió el pollo que el camarero tenía en la bandeja y lo tiró al suelo. Luego lo aplastó con las manos.

- Te sentaría bien un sombrero. Cuack. Ahora relájate. Cuack. Cuack -dijo.

Evidentemente, su nivel de ebriedad era tal que debió confundir a aquel pollo con Áquila y, pretendiendo arreglar las cosas, le había hecho una llave manteniendo al animal frito "retenido" por una de sus alitas.

-Sr. Eltrant... Creo que se ha confundido...

Áquila intentó disimular la risa mientras se alejaba lentamente del lugar (pese a escucharse su cuackcuackcuack) mientras se alejaba. Sin embargo, otra figura le cortó el paso, era la pirata con la que había hablado antes. Le había perseguido causando estragos por todo el salón. El joven marinero se quedó quieto.

--¡Detente vaquera! La refriega ha terminado, pero si quieres podemos montar otra. -Áquila le guió el ojo a Elizabeth.

Lo que hizo a continuación, fue apartar la espada para que no se la clavase y acercarse a ella.

-Creo que usted y yo tenemos una conexión... Especial, Ms. Elizabeth. La piratería nos vuelve rebeldes, espero que sepamos entendernos mejor cuando esta gala acabe... Ya me entiende...

Áquila, le besó la mano y luego en la mejilla y después se volvió a la mesa partida de los brujos (Vincent, Elen y Wallace). Allí estaba su amigo Elliot, así que se sentó a su lado y saludó a los presentes.

-¡Muy buenas! Creo que les he incomodado sin presentarme. Soy un amigo del aquí presente Wall, creo que mi amigo Elliot ya se les ha presentado. Es un placer conocerles, si tuvieran la amabilidad de decirme sus nombres...

Mientras Áquila hablaba con ellos, los camareros se llevaban la mesa y traían otra nueva. Cuando la colocaron (con los cubiertos, manteles y copas), Áquila no tardó en servirle a Vincent una copa de vino. Le veía en los ojos las ganas que tenía de una.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Woodpecker el Jue Sep 14 2017, 16:57

Jajajaja eché a reír desde el estómago, mis intentos seductivos fueron fácilmente evadidos por una pregunta de lo más mundana. Probablemente si se enterase que su compañera de armas se había establecido por algún tiempo, con una vida más tranquila, se reiría de mí. Cuando las risas se extinguieron le dediqué una mirada apologética, probablemente había presionado demasiado con esto de invadir su espacio personal, sobre todo siendo yo un licántropo. Bueno… aquí y allá, probablemente igual que tú mi viejo amigo contesté. Podía ver que las cosas no habían ido mal para él y eso me reconfortaba. No era otro de los caídos, y no me refería a esa peste, sino a todo lo demás. Incluyendo a la autoproclamada cazavampiros* Huracán, a quién podía ver de lejos. Esa mujer podía hacer una impresión incluso en medio de una fiesta repleta como aquella. “¿Quién va de negro a una fiesta?” me pregunté, aunque la supervivencia vampírica probablemente le hiciera pensar que no era un buen momento. Tal vez. No sabía qué pasaba por su intrincada mente.

Otro de los posibles enemigos era la guardia, pero esos eran nuestros enemigos comunes, Eltrant, Schott desde que me enteré el rumbo que había tomado sus vidas me había sentido bastante comprometida, y aunque desde la posición en la que estaba podía verlos de vez en cuando, prefería no cruzar caminos con ellos. Me alegraba que siguieran vivos. Y así… desde donde estaba, podía ver a varios de mis antiguos compañeros de aventuras: el maloso Chimar, la elegante y poderosa Elen, la vampira Lexie e incluso el viejo Bio aunque a ese no lo vi, sólo pude sentir su esencia bastante difusa, pero, sabiendo que su hijita estaba allí, sólo esperaba la confirmación de su presencia. También habían personajes a los que había visto en otros festivales, me sorprendía lo interconectados que podíamos llegar a estar. Tomé otro sorbo de mi copa. Espero no estar causando inconvenientes Paul, y que la señora Moreau no se incomode por mi presencia…? Sabía el tipo de persona que era Paul, pero de todas formas, no estaba mal ir poniéndonos al día.

Uff… Por supuesto que también estaba ese PERRO y el amante de los bosques sin ser elfo. A ese Colm le debía un buen puñetazo por lo que había hecho. Y me regocijaba, desde el fondo de mis tripas que fuese como la hierba mala, para poder cobrármelas en el futuro. Mmmm murmuré escuchando al hijo del mal gritando que se armaba riña. Algo en lo profundo de mí se alegraba de no haber sido yo esta vez. La cosa venía más por el lado de los jóvenes y el pulgoso desproporcionado para pertenecer a una raza domesticada. Parece que se divierten comenté, me preocupaba la cercanía de Maguita, por lo que me movía incómodamente en la silla. Considerando a todos los que se preocupaban por ella, era mejor estarme quieta o probablemente me olvidaría que debía comportarme como una dama, al menos por una noche. Cuando la pequeña se perdió por un instante el corazón me dio un vuelco, pero al llamado de Seguridad solo pude reírme. Magazubi es Magazubi, ¿tal vez deberíamos saludarle? Claro, si aún no has ido.

Pero lo que más me incomodaba eran esos comentarios sobre nominaciones Eh Paul, ¿de qué va esto? ¿Es una gala de votaciones? ¿Tenemos que decidir algo? pregunté algo confundida. Miré su rostro e hice un puchero, si, lo sabía, era tonto intentar flirtear con un vampiro, pero mis instintos estaban totalmente al revés esa noche. No me importaba ser yo misma con Paul. Y como enviado por los dioses, vi a Athos no muy lejos de nosotros, con ese atuendo era difícil no verlo. Estiré mi mano para que se acercara, más no podía estar segura de si nos reconocería.


Off: *Eh Huri, que esto es opinión de Wood, no mía xDDD
Bueno, menciono a todos los que me acuerdo que conozco. Interactúo con Paul y Athos, si se da por aludido xD

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Eretria Noorgard el Jue Sep 14 2017, 17:49

He vivido de palabras tanto tiempo que ahora prefiero el silencio continuo, la compañía de la naturaleza, la melodía de los arroyos y el manto cálido de un amanecer, sin techos, ni paredes que puedan engullirme cuando ambos párpados decaigan del cansancio, no hay seguridad en dicha caja que grita por arrebatarme la libertad, cada sendero extenso, cada paisaje a grabar a fuego, no se convertirá en una trampa ni anhelaré ser parte de una comunidad. Más allá de los prados y altos árboles las sombras hacen de las suyas, se escabullen de entre las ramas y crean divinidades sobre la frondosidad, algunas partes oscuras y otras claras debido a lo radiante que puede llegar a ser el sol en medio de un cielo despejado. Sin ocupaciones y con el almuerzo servido aguardo a mi otra mitad, la de luceros aguados y cabellos satinados, el chispear de una daga en contra de la otra para ser afiladas es lo único que se escucha en todo el bosque, o al menos hasta que Valya chilla enloquecida por las nuevas noticias.

¡Anfa, hermana, nos llueve la suerte! ─ Y se abalanza en contra mía, no importó el peso de la muchacha pero sí su sonrisa traviesa, algo trama. ─ Mira, ¿ves? He sido invitada porque soy muy sabia. ─ Y la carta finaliza restregada en contra de una de mis mejillas, opté por gruñirle y arrancársela de sopetón, el abrirla no costó y mucho menos leer tanta cursilería. ─ No irás a esta mierda, uno, porque lo digo yo, y dos, porque siempre se hace lo que yo digo. ─ Valga la redundancia, pero así están las cosas siendo de mi propiedad, la última decisión la toma la más fuerte y astuta. La elfa de cabellera rubia refunfuña y por llevar la contraria infla ambas mejillas, grita enrojecida por la falta de aire y cierra los puños, llevándolos a mi pecho donde golpea suavemente. Con el paso de las décadas he aprendido que volar nunca fue lo mío, pero sí lo de mi hermana, y lo muestra con fiereza, no duele, siquiera cosquillea pero la motivación y el empeño que emplea deja claro que quiere asistir ya sea "dándome una paliza."

¿Y que harán dos elfas en plena fiesta, eh? ¿Sacarás la flauta y le tocarás a la gente o le echarás un baile a un cualquiera? Chorradas, está claro que algo apesta, y resulta, que no es lo mío andar entre ratas sucias. ─ Con las cuencas en blanco y los brazos descruzados traté de alcanzar la carta, quemarla, hacerla trizas o hasta tragármela con tal de que desapareciera, no obstante, solo trajo problemas, donde hubieron gentiles toques de atención nacieron golpes rencorosos, estos si que dolieron e intolerable esta vez fui yo quien la golpeó en el hombro, haciéndola caer de nalgas sobre lo verdoso. ─¿¡Y que harás, enfadarte, matarme?! ¡Vamos, te reto a que lo hagas! ¿Sabes qué? No te necesito, iré yo sola, ¡Bailaré con quien sea y haré con la flauta lo se me venga en gana! ─ Fue cosa de cerrar los párpados y abrirlos, un maldito segundo para perderla de vista y tan sólo oír como sus pasos se desvanecían en la foresta. ─ ¡Joder! ─ A manotazos agarré todas nuestras pertenencias y opté por perseguirla.

La sangre hierve a través de mis venas y en vez de un corazón desbocado yace un potro embravecido que trota en busca de su presa, puede que no vea su silueta pero conociendo la fragancia de mi hermana, de su sentido pésimo de orientación y cómo trabaja en solitario, no tardaré en hallar su paradero y darle su merecido por desobediencia. A caballo y detrás de una capa púrpura, hebras despeinadas al son del viento la persigo por uno de los caminos, noto como el alma se me aviva y el enfado se vuelve liviano, podría parecer extremista pero por inercia saqué el arco y desde la montura apunté al caballo de la elfa, la flecha salió despedida y como advertencia acabó cerca de una de las herraduras que porta el animal, los nervios afloran y la carrera se vuelve más intensa hasta llegar a las cercanías de Beltrexus. ─ ¡Detente, maldita! ─ Y la oigo reír, esto es zona de guerra y lo que era una broma comienza a ser algo serio, nos detenemos cerca de lo que parece ser un castillo y antes de que pueda nombrarme, ya la estoy jalando en sentido contrario.

Nos vamos. ─ Se resiste, pero me importa una mierda y harta de empujarla la llevo a uno de mis hombros. ─ ¡He sido invitada, y los brujos se portarán bien, no puedo faltar, Anfa, por fa! ─ No acudí a sus ruegos y antes de montarla al caballo unos guardias vienen a nuestro encuentro, de soslayo los observo y entre mi color y mi fama por ser una mal hablada las cosas no terminarán de fábula. Valya habla y saca la carta, la tensión se desvanece y nos señalan un lugar donde comprar vestidos. ¿Mis ahorros para unos trapos de zalamera? Va a ser que no, y sin embargo, acabé con uno puesto y ella con otro. Cuento hasta diez, quince, cincuenta mientras nos preparan, el azul no es mi tono preferido y las flores no acompañan a una actitud tan descarada. ─ Estás preciosa, aunque esa pulsera puntiaguda sobra. ─ Y la pequeña la señala con cierto énfasis. ─ Es por protección. ─ Lo que ella no sabe es que bajo la falda llevo las dos dagas, preparada para cualquier redada o disputa.

Vestido:

Brazalete de Odalisca:

Vestido de Valya:

Como últimos retoques aguzaron mis luceros café con unas sombras oscuras y embadurnaron mis labios de un tono carmesí, los hacía ver jugosos y codiciosos por llamar la atención, todo lo contrario a lo que esta guerrera ansía. La elfa rubia parecía un hada armoniosa, a trotes se adelanta hasta cruzar el portón y darse de bruces con un sin fin de razas, inspiré cuanto pude, apreté los puños y endurecí mis facciones. No parecía contenta, claro que no, con un rostro iracundo caminé hacia el interior con ciertos aires de superioridad, alcé la cabeza con ambas orejas descubiertas y traté de agarrar alguna copa, antes de tomar por supuesto olí el brebaje para asegurarme de que no está envenenado, no quise hablar con nadie, ¿para qué? Tan sólo me limité a vigilar a Valya desde cerca mientras entablaba conversación veloz cual gacela, bailaba y reía, se lo estaba pasando bien mientras yo servía como protectora.

Cada una de las especies, hasta la mía propia guardan distancia, quizá sea por mi color, o quizá sea por las malas pulgas que desprendo, perfecto. En el interior de la sala se arma un buen barullo y me sorprende no estar en medio en busca de sangre, pues soy consciente de que no estoy aquí para quitar vidas, sino para proteger una. Las doncellas bailan y son guiadas por algún que otro imbécil, sé danzar pero el único que consiguió tal crédito ha quedado atrás, en un pueblo que no quiero recordar como así tampoco sus expresiones, su largo cabello o el lazo que nos unía como almas gemelas. Gruñí para mi misma y acabé sentada, con una pierna sobre la otra mientras bebía, la mano suelta tintinea con las puntas de los anillos sobre la rodilla más alta, así como mis luceros persiguen a la elfa rubia, alguien le ha pedido bailar y no tardaré en sacarle las entrañas.

Spoiler:
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Ircan el Jue Sep 14 2017, 20:28

Bueno, la aparición del hombre-pollo no fue tan desafortunada. Sirvió para mitigar un poco mi metida de pata. De hecho, Zukura respondió de una forma mucho más amable de la que esperaba.

-Vaya, ¿Cazadora? - respondí mientras ella tomaba una nueva copa de vino. -Sin duda una profesión respetable y emocionante.- halagué de forma sincera.

La verdad me gustaba saber que al menos en las nominaciones a "Mejor licántropo" había licántropos útiles que darían honor a la raza si ganaban. No como yo, cuyo merito había sido caer enfermo, pese a que me honrara haber llamado la atención de alguien importante y con poder en Aerandir.

Tras esto, y de forma un tanto inesperada, Zukura me cogió del brazo y tiró de mi con fuerza, acto con el cual dio veracidad a su profesión, con el objetivo de dejar solos a Magazubi y a Dendrei.

Yo por mi parte, no pude evitar sonrojarme. Era la primera vez que tenía un contacto así con una mujer, así que no estaba del todo acostumbrado a esos actos con el sexo opuesto. Así pues, me deje llevar hasta una mesa de dulces. Lugar en el cual fui substituido por los diferentes postres que allí servían.

-Tranquila. - dije observando a Zukura. -Puedes dejar de fingir, - le dije al verla comer con una postura un poco rígida y que no le parecía ser muy cómoda. -yo tampoco soy de las altas esferas. -dije tomando uno de los postres y tomándolo sin vergüenza ni miramiento, para no tardar en coger otro. -¡Por los dihoses! ¡Esto está bhuenisimo!- exclamé con la boca llena. -¿A qué shi?- pregunté girándome hacía una señora, que por su vestido parecía de alta alcurnia.

-¡Lo que hay que ver!- exclamó la mujer airada mientras aumentaba el ritmo de velocidad de su abanico.

Me giré de nuevo hacía Zukura y sonreí mientras me encogía de hombros con un gesto cómplice.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Amaranth el Jue Sep 14 2017, 20:37

Cada minuto que pasaba se arrepentía más y más de haber asistido a esa gala, quizás a estas horas estaría cómodamente descansando en su sillón favorito de la sala de su casa y no entre un montón de extraños hablando trivialidades y chismes del momento.

Bebió el ultimo sorbo de vino y dejó la copa junto a la mesa contigua, la cual estaba vacía, pensó en ir en busca de Matthew e imponer su presencia para espantar a cuanta mujercita estuviera delante de él, por un momento rio al pensar en aquella idea, sin embargo al recordar la peculiar vestimenta de Owens, cedió inmediatamente en su cometido.

Tuvo leve esperanza de encontrar en medio de la muchedumbre a Gendry, así la velada sería mas entretenida, pero de encontrarlo el salón seria el último lugar donde se los vería, obviamente el de ojos azules encontraría un lugar apartado donde llevarla para “comentarle” cuanto la ha extrañado, sin embargo descartaba la posibilidad que él estuviera en la gala, seguramente estaría de viaje como es su estilo…nunca en un solo lugar, como un nómade.

Suspiró con nostalgia recordándolo, de pronto una voz desconocida la sacó de su letargo. Lo miró detenidamente intentando recordar si se habían visto alguna vez, el joven la invitaba a pasar el resto de la velada con ella.

La vampiresa aceptó la copa que le ofrecía, y le hizo un gesto de aprobación con la cabeza, bebió lentamente sin dejar de recorrerlo con la mirada, puso bastante atención en sus ojos, había algo en ellos que le cautivó al instante.

-Te aseguro que no soy buena compañía esta noche, estaba a punto de retirarme…pero si te quieres arriesgar- sonrió levemente mientras jugueteaba con la copa.

- Soy Amaranth , ¿Cómo te llamas Sr. Tembloroso?, mientras te diré así porque noté el pequeño temblor de tú mano al ofrecerme la copa de vino que por cierto esta deliciosa ¿no crees?- le volvió a sonreír esta vez con picardía dejando entre ver sus blancos colmillos. -Te parece si vamos a una mesa, a estar más cómodos para poder charlar, y después te concedo los bailes que quieras- le cogió la mano delicadamente haciéndole una pequeña reverencia antes que dijera alguna palabra.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Eva el Jue Sep 14 2017, 21:39



Como si el tiempo se alentará veía el líquido caer directo al hermoso vestido de la mujer (Cassandra), la miré directamente a los ojos, el vino  resbalaba de mi mano convirtiendo la botella en pedazos de vidrio. Retrocedí al ver a Cassie -así le llamó el anciano que venía con ella-  tan furiosa, había quedado claro que me había metido en un gran lío pero todos tenían que admitir, es divertido.

–¡Ups! – fue lo único que exprese intentando contener mi risa, suspiré fuertemente aguantando los gritos de la ojiazul –Después de que… quisimos ayudar, ¿así lo agradeces bruja?, si tienes magia no será problema para ti quitar una mancha de vino en tu ya no tan hermoso vestido...– agregué. Los que estaban alrededor estaban enojados, asombrados o soltaban aplausos con una expresión de satisfacción, lo que me hacía creer que esta mujer no tenía muchos amigos, ella se retiró sin dejar de insultar para -suponía- limpiarse.

Giré mi rostro hacia la chica que me dio la botella (Alanna), – Gracias linda...– finalice con un guiño y volví a mi mesa con mi… tan amable acompañante, -claro que lo pensaba sarcasmo-.

Sentada una vez más en la mesa, la chica seguía presumiendo sobre su puesto en el instituto, vaya que cansaba, aún no mencionaba nada sobre mi acción anterior contra Cassie. Puede ser que se perdió en sus negativos pensamientos y no se percataba de lo que pasaba a su alrededor. Momentos después llegó un tipo con pinta de monje, que para mi no tan grata sorpresa era el idiota que me había confundido en aquella caza.

Asentí como respuesta hacia el hombre, –No esperaba menos de tí venir con ese tan… peculiar traje– reí –Para ser tan agresivo con ella, deben haberse conocido de antes, ¿en qué la cagaste con ella, también le caíste encima?– le cuestioné, es Bio, una respuesta asertiva a lo que me imaginaba que podía haber pasado entre estos dos.

Tomé mi tibio tarro que seguía en la mesa y le di un sorbo, intentaba buscar a Matt entre los invitados pero entre tanto loco gritando, bailando, cortejando, era difícil aún con esas largas orejas. Pero algo sí que era grato, y era un hombre de traje ceñido (Dag)… maldita sea, solo será una mirada rápida, una examinación rápida a ese esculpido cuerpo que sin duda alguna iría tras él como un gato tras una presa.



Interacciones: Cassandra, Bio, Huracán y Bio.
Menciones: Dag.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Dag Thorlák el Jue Sep 14 2017, 22:26


Lo único comparable al caos que bullía dentro de la mente de Dag todos los días de su miserable vida, era el tremendo alboroto que estaba poniendo patas arriba la amplia sala de aquel lujoso establecimiento. Sillas volaban por los aires, los meseros no tenían brazos suficientes para atenderlos a todos y la gente gritaba, reía, se insultaba y halagaba a partes iguales.

El vampiro era uno de los pocos comensales que permanecía sentado y quietecito en su lugar, con la vista clavada en la copa vacía que tenía enfrente. Su petición de un humilde vaso de sangre había sido descaradamente ignorada y su paciencia comenzaba a menguar. Pasó al menos cinco minutos en estoica espera hasta que un pato gigante (Áquila) se acercó para decirle unas cuantas palabras que no se dignó a responder y llenarle la copa de Brandy. La bebida era apestosa, para nada elegante y Dag odiaba su sabor. Claro que el pobre chico no podría haberlo adivinado y, por suerte para él, desapareció tan pronto como vino, ahorrándose sin saberlo la ira del autoproclamado monarca de Lunargenta.

El salón se llenó de música y los invitados se revolucionaron más. Dag, harto de no ser atendido adecuadamente y de tener entre sus manos una copa llena de un brebaje que aborrecía, estampó un puño contra la mesa y lanzó la bebida al suelo, causando inmediatamente que uno de los meseros se resbalase y cayese. Una dama de alta sociedad se tropezó con él, trastabillando hacia adelante y empujando el asiento de uno de los invitados justo antes de que posase el trasero en éste, haciéndolo caer al suelo. El último eslabón de la cadena fue uno de los asistentes en avanzado estado de embriaguez que se sumó también a los tropezones multitudinarios y, con el bamboleo, terminó vomitando sobre los zapatos de un niño demasiado pequeño para estar en un lugar tan caótico sin la supervisión de un adulto: Chimar.

El exguardia, totalmente ajeno a esto, ya se había puesto de pie para internarse en el gentío en busca de Iredia. No sabía siquiera si había sido invitada, pero le hacía ilusión verla. No obstante, los minutos pasaban y era incapaz de encontrarla. Quizás, en efecto, no estaba allí. Frustrado, harto de abrirse paso por medio de codazos y de que su andar se viese entorpecido porque le pisaban la capa cada dos segundos, decidió combatir la frustración distrayéndose con la primer persona que encontrase. Los músicos estaban tocando ritmos movidos y le pareció oportuno invitar a bailar a una mujer con un disfraz bastante realista de gata (Eva) que estaba tranquilamente sentada en una mesa.

-¡Usted! -Bramó, parándose frente a ella con decisión. Era tan alto, y su traje tan ceñido, que sus “partes púdicas” quedaban peligrosamente a la altura del rostro de la señorita, creando un panorama de lo más... interesante- ¿Me concedería esta pieza, mujer felina? -Cuestionó, tendiéndole la mano e hinchando los pectorales con orgullo.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Fredericksen el Vie Sep 15 2017, 01:32

- ¿Entonces quieres decir que este mensaje llegó hasta ti? – Comenté aun sin comprender mientras sostenía la carta, en el pasado los mensajes o información llegaba directamente a mí, era extraño que aquella vez lo hubiesen dejado en otro sitio. - ¿Además como saben que me conoces? Creí que la sociedad te hacía… ya sabes… muerta.

- Yo…yo no sé. – Comentó Delilah bajando la mirada al cuenco con sopa que tenía entre manos. – Además ya te dije que fue un ave quien entregó el mensaje, si hubiese sido una persona yo…- Dejó la frase en el aire para seguir comiendo.

- Si, sé que no hubieses tomado nada. – Agité una de las manos restándole importancia a aquello, Delilah había tenido gran mejoría desde que la conocía pero aun no quería tratar con extraños. – pero es que tan solo escucha lo que dice  “Estimado Héroe: Has sido invitado a la gala de los II Oscar de Aerandir, evento que tendrá lugar en el Hekshold de Beltrexus en la luna llena de Septiembre, entrada al otoño.Se requiere un traje/vestido elegante”. – Reí al acabar de leer aquello, debía ser un error, yo no era un Héroe, si algo era yo era “un sobreviviente”.

- ¿Dónde queda Beltrexus? – Comentó Delilah volviendo a levantar su mirada de la comida.

- Lejos, muy lejos. Pero centrémonos en lo importante, seguramente fue un error y esto debería ser para otra persona.

- ¿Y si no lo fuese? ¿Si… realmente te están invitando? – La chica dejó el cuenco en el suelo y se limpió las manos en su traje. – No puedes descartar esa idea.

- Pues iría, pero aun así me faltan algunas cosas.

- ¿El qué?

- Acompañante y traje elegante. – Jalé la camisa de mi atuendo verde para que Delilah entendiese mejor el mensaje. – Estas son mis mejores ropas.

- Pues creo que… ya estoy preparada para volver a estar entre personas. - Dijo la joven con cierto temblor en su voz, realmente era sorprendente que dijese aquello; desde que la había encontrado y ayudado había preferido mantenerse recluida en esa pequeña “cabaña” que había construido con ayuda de la dragona.

- Beltrexus -


- Me siento estúpido… hubiese preferido venir con mi traje de caza. – Aflojé un poco el corbatín que me asfixiaba, por un momento consideré arrancar a aquella cosa del mal pero posiblemente quedase mal visto. – Al menos esto no me hace sentir tan idiota. – Le di unos suaves golpes al sombrero que había fabricado con hojas, aquella había sido una gran idea.

- Si, nada mal. – Respondió Delilah frotando sus manos con cierto nerviosismo, ella también llevaba un sombrero de hojas, así íbamos casi totalmente a juego y podría reconocerla si se perdía. - ¿Fue una buena idea venir?

- No, no lo fue, pero ya estamos aquí. – Le di unas palmadas a la joven en el hombro y caminé junto a esta hasta la entrada, en otro caso hubiese propuesto una retirada pero ya habíamos viajado lo suficiente y gastado dinero en la ropa.

- ¿Nos permite ver la invitación? – Dijo uno de los guardias de la puerta alargando su mano e impidiendo el paso, algo muy descortés, solo hubiese bastado decir “Esperen un momento” “Pero hoy en día los modales ya se están perdiendo, que tristeza.” Negué con la cabeza lentamente chasqueando la lengua, cosa que el sujeto malinterpretó. – Entonces largo.

- ¿Qué? Ah no, si tenemos invitación. – Retiré el carcaj de mi espalda y revisé dentro de este, quizá era una estupidez ir con armas a un encuentro tan elegante pero mi paranoia no me hubiese dejado ir con las manos vacías. Saqué el cuerpo de una ardilla y le coloqué la invitación entre las paticas, luego la acerqué hasta el guardia. – Tenga, el señor ardilla la estaba protegiéndola.

Por la mirada que dirigió el guardia supuse que creería que yo era un loco. Este acercó su mano hasta la ardilla para tomar la invitación, al menos tuvo la decencia de aceptar lo que el señor ardilla ofrecía. - Si, supongo que pueden pasar.

- Se lo dije señor ardilla, no había problema alguno. – Coloqué al animal muerto frente a mi rostro y lo sacudí a modo de reproche. - ¿Qué? Como se atreve a decir eso, lo discutiremos mejor en casa… si llegas en buen estado. – Escondí al señor ardilla en el carcaj para que nadie sospechara de aquel segundo invitado, la carta había expresado que solo se podía llevar a una persona y aquella era Delilah.

- ¿Conoces a alguno de los que está aquí? – Preguntó la joven a medida de que entrabamos en aquel sitio, estaba claro que estaba nerviosa y tenía miedo pero aun así trataba de ocultarlo.

-No tengo idea,  algunas caras vienen y otras van… cuando reconozca a alguien te lo diré. – Me encogí de hombros  y observé a los presentes, no sería raro que pudiese haber allí gente que ya conociese en el pasado.

- Espere señor, no puede entrar armado. – Dijo en alto uno de los guardias, al parecer el señor ardilla no los había distraído lo suficiente.

- No son armas, son palitos para… la comida. – Desenfundé una flecha y la usé para pinchar algo de fruta servida en un platillo cercano. - ¿Ve?

- Si claro, y esto que llevo aquí es para limpiarme los dientes. – Contestó el sujeto de mala gana mientras le daba palmadas a su espalda.

- Pues mira las cosas que se aprenden, tenga cuidado  y se saca un ojo. – Debía hacerme lo más tonto posible tratando de que me dejasen tener mi preciado arco.

- Señor Candau, solo entréguelo… si hay tanta seguridad nada malo puede pasar ¿No?

- De acueeerdo. – Me despojé del carcaj con mis cosas y se lo entregué al guardia, no sin antes sacar al señor ardilla y colocarlo sobre mi hombro. – Si algo le pasa a eso, buscaremos venganza. – Acaricie la cabeza del señor ardilla esperando que este no se abalanzara sobre el guardia de manera agresiva “No hará eso, está muerto, recuérdalo.”

  Si hubiese analizado mejor el panorama hubiese podido notar a aquel enano que me había topado una vez en un barco (Chimar)  o tal vez a la elfa que antes me había tratado de robar el alma, pero mis pensamientos se detuvieron al notar a aquel vampiro que me había nombrado “Chucho” el peor apodo de la vida.

- Plan de emergencia, Delilah, retirada rápida. – Tomé a la chica de los hombros y comencé a empujarla suavemente entre las personas mientras me escondía a sus espaldas, debía alejarme antes de que mi nombre fuese mancilladlo nuevamente con un vil apodo.

- ¿Q…qué sucede señor Candau, todo está bien? – La joven estaba notablemente más nerviosa ahora, por lo visto debería explicarle luego que sucedía.

- Por el momento si, no hay problema. – A causa de mi descuido no noté a una posible pareja que estaba en el camino, causando que chocásemos contra estos (Amaranth y Sabael) “Bien hecho Fred ¿Ahora qué?” Sacudí la cabeza alejando aquel reproche, nada que un plan C de emergencia no arreglase.

- R…realmente lo lamentamos. – Delilah se inclinó un poco disculpándose con aquellos extraños, al menos tenía modales.

- ¡Amigos míos, cuánto tiempo! – Abrí los brazos y sonreí como si me estuviese reencontrando con gente y no con personas extrañas. – Quien diría que nos veríamos en este sitio.

- ¿Señor Candau, usted les conoce? – Esta vez Delilah demostraba asombro.

- Claro que sí. – Dije mientras negaba con la cabeza, aquella señal debía ser lo suficientemente clara.-  Son mis buenos amigos… eh…estem ¿Cómo se llamaban? -  Aquello serviría para conocer los nombres de la mujer y del sujeto, nada mal para ser un plan de emergencia. - ¿Qué les quiere saludar usted también? Por supuesto señor ardilla. – Tomé a la ardilla de mi hombro y le estiré una de las patas hacía el hombre, a modo de saludo. - Síganme el juego y pronto me retiro. – Comenté entre dientes para que aquella pareja me escuchase, cuando estuviese seguro de que el peligro había pasado me marcharía con Delilah nuevamente a buscar un sitio lejos del profanador de nombres.

Traje de Fred:
Sombrero:
Vestido de Delilah:
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Asher el Vie Sep 15 2017, 20:02


Si esperaba alguna clase de desafío, iba a quedar tremendamente decepcionado. Al verlo de cerca, se hizo evidente que mi oponente no era más que un crío. Y no precisamente uno espabilado. Más bien, uno experimentando algún tipo de sobredosis de Väruk. En lugar de quedarse frente a mi y pelear como una persona normal, el chico se puso a hacer el payaso, corriendo por todas partes y arrojando cosas.

Ninguna fue realmente certera. Aquello no era una amenaza, era una molestia. El chaval saltó hacia mi, buscando atacar, pero fue demasiado previsible. Le cogí del brazo y lo arrojé lejos. Ni siquiera merecía la pena atacar. Se iba a cansar él sólo.

Lo siguiente fue algo más molesto. El chico se puso a lanzar vajilla, aunque la mayoría de platos no se acercaban a su objetivo o carecían de la fuerza necesaria para ello. Me crucé de brazos. No se detuvo ahí. Lo siguiente fue patear mesas y buscar algún tipo de... espada decorativa. Empezaba a pensar que tenía alguna enfermedad mental, o delirio. ¿Estaba peleando contra mi o con algún tipo de ser imaginario?

Suspiré. Daba igual. Por algún motivo, ese desastroso espectáculo había animado a la gente a tomar ejemplo, y otra gente no involucrada estaba haciendo el idiota. Me di la vuelta, pensando en si lanzarle otra silla a los músicos o no, pero algo me detuvo. Una mujer. No, espera. La conocía, lamentablemente. Era aquel robot defectuoso.

Rachel empezó a hablar sobre dislocarme el brazo. Que era del equipo de seguridad, decía. Me lo creía, considerando todo lo que había pasado hasta el momento.

-¿Feo y peludo? Tu put- ¡AH, JODER! ¡SUÉLTAME, ESTÚPIDO INTENTO DE PERSONA!- grité, cayendo al suelo. Aquella cosa se había abalanzado sobre mi, y pesaba mucho más de lo que había imaginado. Me protegí la cara con una mano mientras ese ser intentaba "besarme". -¿Por qué me toca lidiar con tanto retrasado mental?- gruñí. Probablemente era algún tipo de castigo divino. Una respuesta kármica por haber derramado tanta sangre. Casi era suficiente como para hacer que me arrepintiese. Casi.

Me levanté, aún teniendo que soportar el peso de la bio. Una vez libre de su mortífero abrazo, me mantuve a una distancia prudente, y lancé una runa eléctrica a sus pies. Con suerte, la descarga haría que dejase de ser una molestia... durante un rato.

Eltrant se dirigió hacia mi. Por alguna extraña razón, la estupidez ambiental se le había pegado. O eso esperaba, al menos. ¿Que era eso del libro de Lyn? Me di la vuelta, mirando al gato con gesto extrañado. Se encogió de hombros, y suspiré. La sala empezaba a ser algo agobiante, y mi trabajo ya estaba hecho, así que decidí seguir a Eltrant al patio.

-...al menos lo de Asheron es leal a la verdad. Nunca lleva camisa.- bromeó el gato.

-Pues Sylvan es nombre de chica.- repliqué. Syl me sacó la lengua, y se sentó sobre el borde de la fuente. Un gesto extrañamente adorable y poco común. -¿Crees que si empujamos a Eltrant a la fuente se le despejará la cabeza?-

-¿Quieres decir la que normalmente está vacía?

Reí, mirando al humano. Tal vez fuese mejor así.

__________________________________________________________________________
Usada habilidad de nivel 2: Runa Elemental: Descarga


Última edición por Asher el Sáb Sep 16 2017, 01:57, editado 1 vez
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Helyare el Vie Sep 15 2017, 23:27

Nillë continuaba revoloteando por toda la sala, aunque siempre teniendo cuidado de no molestar a nadie. A ella le gustaban mucho más esas cosas que a sus dos compañeros. El elfo estaba deseando largarse de allí, se le notaba en la cara, sus gestos tensos y que no apartaba la mano de la empuñadura de la espada. Helyare, por otra parte, estaba aún anonadada por las nominaciones, sin entender nada. Pasó la vista por el lugar, como si las paredes fueran a decirle qué estaba ocurriendo ahí. Un vaso voló cerca de ella, aunque por muy poco pudo esquivarlo. ¡Iba a matar a quien hubiese sido! Mas no fue capaz de encontrar al culpable y eso era muy frustrante. Y más en ese lugar tan desconocido y violento para ella. Deberían estar explorando la isla, no ahí. Pero la curiosidad era más fuerte y el saber qué pintaba su rostro en esos retratos era superior a sus ganas de irse. ¿Por qué a ella? ¿Y por qué a los demás? También pudo ver a la bella Ingela en otra categoría, “mejor dragón”. Por supuesto, ¿acaso había más dragones tan perfectos como ella? Bueno… la verdad es que no conocía a más. Ingela era la única de su especie que había conocido.
Miró a las demás categorías. Vincent también estaba en una, junto a la bruja maldita (Huracán) esa. ¡Se horrorizaba al ver su cara! La ladrona también estaba por ahí… ¿Es que los dioses no tenían criterio para elegir? ¿Se podía dar premios a esos indeseables?

Kael, me voy afuera. No puedo estar aquí. –Torció el gesto haciendo un movimiento de cabeza, como señalando alrededor. No soportaba verse rodeado de tantas razas que consideraba inferiores, y mucho menos cuando estaban armando jaleo. Ahora sí que tenía claro que estaban en categorías diferentes, ellos muy por debajo de él. Con tanta seguridad que resultaba cargante, se encaminó en dirección a la puerta, aunque algo, o más bien alguien, hizo que se detuviese. Allí estaba, sentada en una silla con un gesto muy parecido al que acostumbraba a tener su compañera. Aquella joven era una antigua conocida del joven Aranarth, quien, sin dudarlo, se acercó a paso lento a saludar. –Querida Eretria, ¿eres tú de verdad? –Saludó con mucha educación, inclinando ligeramente la cabeza a modo de respeto, una forma de saludar a sus hermanos. –Este es el último sitio de Aerandir donde esperaba verte. ¿Cómo te encuentras? –Le dedicó a la elfa una media sonrisa, contento de poder encontrar otra cara conocida en ese sitio. No había visto a Ingela, estaba demasiado ocupado renegando por haber entrado a ese lugar infesto de bichos indeseables. Pero encontrar a Eretria también podía aportar algo de oxígeno a su asfixia racial. El barullo que estaban montando los decadentes invitados fue tapado con una pieza musical, aunque el elfo dudaba que tuvieran el mínimo interés por la melodía. –Lamento no quedarme más tiempo, pero este lugar no es… apropiado para elfos como nosotros. –Dudó al buscar la palabra más adecuada, a la vez que volvía a hacer una pasada por el lugar. –Más bien para otros seres. –El gesto de su cara en esos momentos denotaba un asco atroz hacia el resto de presentes. Si por él fuera habría decapitado a todos. –¿Te apetecería venir conmigo afuera? –Tendió una de sus manos como gesto de ofrecimiento. Su mayor interés era escapar de ese lugar donde tantas razas se concentraban.

Nillë, por su parte, sobrevoló hasta donde estaba Ingela, quería saludar. Pero al ver que ella estaba ocupada con un precioso animal con aspecto de zorro (Zatch), se fue revoloteando. También se acercó a saludar a Vincent, pero igualmente estaba hablando, y no era dada a interrumpir. Al final, incapaz de mostrarse educada y simpática con quienes había conocido, decidió quedarse con una joven rubia (Valya) que tenía un vestido de hada, dándole un aspecto similar al suyo, lo que la congratuló. –¡Chiri! ¡Chiri!

Helyare seguía intentando ver qué misterio se escondía tras esa gala, qué dioses habían sido los artífices de eso. Debían ser muy caprichosos y malvados para hacer que todas las razas de Aerandir se concentrasen ahí, sabiendo las diferencias entre todos. ¿Acaso querían fomentar una guerra? Estaba claro que no era obra de Imbar y el Partenón élfico.

Resopló, frustrada por no entender, y fue a buscar a Aran con la mirada. Ese estúpido elfo se había ido al final, ¿tan poco aguantaba? En ese momento se quedó pensando que no había visto ningún retrato de su compañero, quien en esos momentos se encontraba hablando con una elfa. Le miró de reojo, algo molesta porque se iba a ir y la había dejado sola ante tanta gente. Resopló y fue a buscar el asiento que, en esos momentos, un chico estaba indicándole. ¿Para qué? Si no tenía intención de quedarse. Si Aran no hubiese estado hablando con alguien habría ido corriendo junto a él para que siguiera haciendo de acompañante, pero no se sentía a gusto de presentarse ante alguien a quien no conocía. Prefería quedarse ahí, sentada, sin saber qué hacer, aparte de contener sus ganas de matar a los brujos que había presentes.

Pasó la mirada por las mesas cercanas y pudo ver a Ingela. Quería levantarse e ir con ella, pero a su lado había un engendro con pelo, que se asemejaba a un zorro. Hizo un gesto de asco, parecido al de su compañero, y se quedó apoyada en la mesa, con mala cara. Odiaba cualquier tipo de relación que incumbiera a dos razas diferentes. Sin pensar mucho en las consecuencias, se levantó con intenciones de decirle a la dragona que no se debía acercar a ese animal, no con las intenciones que parecía por sus gestos.

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Dendrei el Sáb Sep 16 2017, 02:10

La explicación de Zukura me dejó muchísimo más tranquilo, lo único que me quedó haciendo ruido fue que terminó diciendo “el corazón de Maga sigue libre” ¿acaso era tan evidente que sentía algo por ella?, si fuera así ¿lo habría notado maga? o fue simplemente una frase azarosa. Sin importar cual de las dos respuestas fuera, no pude evitar bajar la mirada intentando disimular lo sonrojado que estaba, estaba muy nervioso de modo que había olvidado que toda mi piel estaba cubierta por pelo y no solo eso sino que también por hojas (producto de una maldición) por lo que era casi imposible notar si estaba sonrojado o no.

-eh no, gracias zuzu, no... Tengo sed- cosa que era mentira, pero en esos momentos recordé lo mucho que hacía arder la boca esa cosa, y la verdad esperaba más un plato que un vaso.

Maguita no se veía muy bien, tal vez no disimulaba tan bien como imaginaba ¿tal vez se aburría de mí? Mientras más tiempo pasaba junto a ella más confuso, incomodo, extraño y con sensaciones en el estomago me sentía.

Mientras traían los platos y hacía aparición el chico que chocó con mi pierna, por algún motivo la brujita se paró y con ese movimiento quedó en el suelo, inmediatamente intenté pararme a recogerla, pero esta con dificultad logró pararse por su cuenta -¿estás bien Magui? le pregunté. Antes de que pudiera responder cayó un pollo gigante en nuestra mesa, y al mismo tiempo, mis sensibles oídos se veían atacados por el aullido del perro cavernícola, que había molestado Magui hace un rato. Todo esto fue seguido de la llamada a seguridad que realizó Mag, cosa que despertó un instinto primitivo, protector el cual casi me hace pararme y atacar al pollo, pero como estaba saltando de mesa en mesa salió rápidamente de mi alcance permitiéndome pensar fríamente.

Luego de aquella escena  el joven que chocó conmigo se fue con Zu-zu y  quedamos solo  Mag y yo. Tras una pequeña pausa me realizó una pregunta, bastante incomoda, amplia que no sabía exactamente a que se refería .pero lo peor fue que lo dijo con el  tono más serio que le había escuchado hasta ese momento.

Las palabras de ella resonaban en mi mente, divagaba entre los posibles respuestas que podía darle; “no me pasa nada”, “¿qué te pasa a ti?”, “¿de qué hablas?”, “Es que hace tiempo…” y por otro lado me abordaban un sin fin de sentimientos que se arremolinaban, pero al final todo desembocó en un –me gustas- acabado de decirlo, por no decir vomitarlo sentí primero alivio, después un escalofrió que recorrió toda mi espalda por la incertidumbre de lo que pasaría ahora.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Magazubi el Sáb Sep 16 2017, 04:52


El vestido que Yomo quiere arrugarme + peinado

    Al parecer la seguridad del local era bastante buena y eficiente. Justo después de mi llamado llegó una mujer con un lindo vestido, y ¿eso es piel muerta cayéndosele de la cara? Me estremecí al pensar en eso, así que traté de no pensar y asentir agradecida hacía la ¿mujer? (Rachel) ¿Tendrá sentimientos? … En fin; me encantó que el servicio fuera tan bueno, y además la forma malvada con la que la chica resolvía el problema me encantó, fue muy yo… o bueno yo soy muy ella, excepto porque si me lanzan una silla, esta no se rompería, sino me aplastaría si no soy lo suficientemente rápida para usar mi magia.

-Sí, estoy bien-
le contesté al chico jaguar de forma distraída.

    Entre tanto jaleo logré ver a mamá Wood, una loba espectacular, con un corazón muy dulce; y luego ¿papá? Aguanté la risa y cambié la dirección de la mirada para enfocarme en el desastre de fiesta. Pronto todo se calmó un poco y decidí encarar al jaguar que se estaba comportando extraño conmigo.

¿QUÉÉÉÉÉÉ? Ya va, ¡respira lentamente! ¿Oí bien lo que Dendrei decía? ¿Dijo que le gusto, pero… gustar de gustar o… gustar que le agrado mucho? ¿Tal vez se refería a que le gustaba comportarse de esa forma rara conmigo? ¿O le parezco linda e inteligente y quiere ser mi príncipe? ¿Puede ser que lo haya dicho en broma de forma exagerada fingiendo que su comportamiento anterior haya sido por celos? ¿Estaría realmente celoso? No, no, no puede ser… ¿o sí?

    Me mordí los labios de forma preocupada viendo al felino, mientras no daba crédito a mis oídos por escuchar aquellas palabras que me confundían toda. En mi cabeza siempre he pensado que cada ser existente y con buen humor me amaba… pero era un pensamiento muy superficial, relajado, tranquilo… No esperaba que alguien me lo dijera en serio. ¿Den estaba hablando en serio?

    Tragué saliva sin saber qué decir (no quería tomarme aquellas palabras con un sentido que no era el que él le hubiese querido dar), me preocupaba reírme y que no fuese un chiste, o decirle algo romántico y que lo haya dicho en juego. Mis ojos a cada segundo se hacían más grande porque le lancé una mirada analizadora tratando de comprender a qué se refería él; no quería dañar el momento.

    Abrí mis labios, mientras mi cuerpito estaba un poco tenso y estuve a punto de pronunciar algo, pero justo llegó Yomo. Solté todo el aire almacenado de forma exagerada en mi cuerpo y me relajé un poco al escuchar su intervención. Había llegado en el momento adecuado para salvarme (y no porque considerara que lo que hizo Den fuese malo, pero estaba muy confundida como para responder a aquello).

-¡¡¡Yomoooo!!!- le dije muy contenta por verlo en aquel evento, y porque me salvó de una metida de pata.

    En cuanto él me dijo “tigresa” me sonrojé porque Den seguía ahí, y no quería que se hiciera más mentes, por suerte el sobre nombre de “terror de las vacas” le quitaba todo índole seductor a lo que el “oso” decía. Creo que en mi cara se pudo notar el cambio brusco entre la súper tensión y luego el mega alivio, hasta que el chico me abrazó con tanta fuerza que me sonó la espalda, y solté por instinto un suave quejido (sentí que me iba a dejar sin aire). Cuando me bajó, le sonreí fingiendo que no me había aplastado como 20 órganos e hice señas de que no se preocupara.

-Estoy muy muy bien, ¿y tú?- dije más tranquila, ya que sentí mis tripas y supe que no iba a morir aquel día.

-Yomo… te presento a Dendrei-
hice una pausa para señalarle al jaguar –Él es…- ¿es mi quéééé? ¿Qué debo decirle ahorita?. Me quedé unos eternos segundos pensando y luego pronuncié –Es mi pareja de baile- dije abrazándome a uno de los brazos de mi gatito. Aquella presentación era perfecta, era un punto intermedio… Si Den bromeaba o si lo decía en serio seguramente no se enojaría por presentarlo de aquella forma.

-Dije que eras mi pareja de baile… así que en algún momento tenemos que bailar- le susurré al felino.

-Ufff, Zuki seguramente se estuviese burlando mucho de mí si viera esto- pensé.
___________
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Iliaki el Sáb Sep 16 2017, 06:52

No tenía nada qué hacer, el verano me obligaba a permanecer debajo de los árboles para evitar que el sol me achicharrara el cerebro... más de la cuenta. La gente pasaba sin cesar por la plazoleta, y otros tantos se resguardaban del calor en el mismo árbol que yo, conmigo en una rama.

Pero la calma no duró demasiado, pues ahora parece costumbre que cada que intento pasar el rato relajándome en la sombra, un mensajero siempre da conmigo para entregarme un mensaje.

- ¿Iliaki Nihil? - preguntó aquél.
- Nihi - corregí
- Mensaje para ti - continuó estirando su brazo lo más que pudo para entregarne un sobrecito de papel amarillo con dorado y con una estampa roja.
- Me tienes que contar un día de estos tu secreto para encontrar a cualquier trotamundos fuera de mapa.

Pero el mensajero simplemente se reservó a sonreír y a despedirse para continuar con su camino. Intrigada por el contenido del misterioso sobre, lo abrí destrozando todo, sin embargo, las prisas valieron la pena. Al principio, mis pensamientos fueron acerca de que al fin me habían reconocido en algo, pero luego mi preocupación se centró sobre otra cosa:

- ¡Santa virgen de la papaya, la ceremonia comienza en 3 horas! - exclamé llevándome las manos a la cabeza.

Y entre tanto movimiento y otro, seguramente llegaré tarde. He pasado todo el rato buscando algo decente, pero mi mala suerte y la mala palabra que me ha arrojado el joyero de Baslodia lo han retrasado todo. No he podido tomar nada de las tiendas de ropa, ni conseguido un buen perfume para ocultar mi olor a alcantarilla de las Catacumbas, así que me he visto en la penosa necesidad de recurrir al plan B: Cobrar favores.

Para ello, con la primera persona que recurrí fue con el viejo Billie John, el raboverde que más me ha contratado para cumplir su fetiche: Conseguir la ropa interior usada de mujeres casadas, siendo yo la responsable de robar sus "tesoros". Al llegar a su pequeña tienda de antigüedades e irrumpir en ella a grito de revelar su pequeño secreto, he conseguido de él una peineta, un chal y un aventón al lugar donde se haría el banquete por el Óscar.

Luego, he decidido ir a la taberna donde una banda de músicos trompetistas solían beber cerveza para pedirles un número especial como agradecimiento de haber desviado a unos guardias de su paradero. Con gusto aceptaron y brindaron para animarse.

Después, he ido a ver a mi querida Ashryn a su consultorio para ver si podía conseguirme algún traje decente, sin embargo, al asomarme por la ventana, no había ni un alma que me respondiera, así que he tenido que romper un vidrio para lograr echar un vistazo dentro ¡Vaya que espero que no se enoje conmigo! No obstante, dentro de uno de los armarios no había nada más ni nada menos que mi disfraz de paloma. Ugh... ¡Pero, pero, podría ser útil, pensé!

Aún así, no quería irme con las mismas fachas de siempre, pero lastimosamente no tenía a nadie más a quién cobrar favores, pero todavía podía pedirlo yo. Hace una hora que he buscado al señor Clemente Jenkins, de quien había escuchado que estaba pasando la temporada en la ciudad, y por lo tanto, podría ayudarme en mi cometido.

Al tocar a la puerta de su morada, cargando aún con mi traje gigante emplumado, unos gorilones me amenazaron con romperme la cabeza si no me iba, sin embargo, el señor Jenkins acudió a recibirme (y a salvar mi trasero). Me hizo pasar y charlamos un poco... un poco mucho, como tres horas en las que había olvidado por completo mi porqué de estar ahí. Al darme cuenta de la hora, le conté por fin lo que necesitaba, y ahí lo tenía buscando de pronto entre sus suntuosos armarios algún vestido que se hubiese quedado de sus esposas anteriores.

Preparado todo, corrí de vuelta con todo a avisar a los músicos de nuestra partida, luego de nuevo con Jenkins para irnos todos apretados, y luego corrían más los caballos para poder llegar antes de que acabara la reunión. Y, pues, ¿qué puedo decir? ¡Estoy nerviosa! ¡Quedaré plasmada en la historia!

- ¡Ya casi llegamos! - gritó Billie desde el frente del coche.
- Me duele todo - se quejó uno.
- Ni que lo digas - le secundó el otro, con la pierna doblada sobre sus costillas.
- Hemos estado aquí por 20 minutos y no ha habido segundo sin que esa cabeza de pájaro me golpee la nuca, zoquete - se quejó uno más.
- ¡Ay, perdón, señor delicado! - contestó irritada la elfilla, quien acomodaba su brazo dentro de las plumas de su disfraz.
- Ya huele a humanidad... - decía otro que cuyo cuerpo estaba extendido sobre el resto.
- ¡Hemos llegado, ahora bájense de mi maldito coche!

Como si hubiesen escuchado la palabra mágica, todos cayeron de golpe al abrirse la puerta. La entrada se alzaba frente a ellos majestuosa, y la reunión ya estaba bastante avanzada. La noche ya caía sobre el recinto, con la música saliendo de sus paredes.
Risas, golpes, gritos, canciones, voces que salían como una invitación a cualquiera que quisiese entrar.

Iliaki, feliz de la vida, sacó su invitación ya arrugada y llena de sudor, y la presentó a los guardias que protegían la entrada, pero al pasar los músicos, fueron detenidos por estos.


- ¡Vienen conmigo, son músicos, tocan unas y luego se van! - resolvió Iliaki. Los guardias, viendo que aquello con era lo peor con lo que habían lidiado en la noche, soltaron un respingo y los dejaron pasar. Dentro, el ambiente armonioso y elegante era iluminado con luz dorada emanada de antorchas y candelabros desde el techo.

Los invitados mostraban sus más hermosos atuendos, y la música, junto con la comida y los adornos, no se podía manejar más exquisita. Un deleite total para todos los sentidos. La elfilla, emocionada, habló emocionada hacia los trompetistas.


- ¿Trajeron una para mí?

- Aquí tienes, toda tuya - decía uno de ellos, alcanzándole una trompeta que guardaban de reserva.

La ladronzuela se plantó en la entrada caminando con la misma gracia de una paloma, permitiendo que los hombres se formaran como lo hacían los mismos anunciadores cuando llegaba el Rey: 4 a un lado, 4 al otro, e Iliaki al centro. Luego se aclaró la garganta y gritó estruendosamente para llamar la atención de todos. Luego, volviéndose hacia los músicos, les ordenó:


- ¡Listo, como lo habíamos ensayado! - dijo alegremente.
- Pero si no ensayamos nada...- contestó confuso el más cercano a ella.
- ¡Que empiecen, con un...!

Y así lo hicieron.

Gloriosa entrada triunfal con trompetas y la webada:


Las trompetas comenzaron su enervante tonada, la armonía se posaba una tras otra hasta dar paso melódico a Iliaki, quien bajaba las escaleras de la entrada al ritmo de su sonido, donde ella, aún envuelta en su disfraz pajaresco, comenzó con un solo impresionante, pero la desgracia de un atuendo demasiado grande la hizo tropezar por las escaleras con todo y trompeta, dando sus propias trompas al suelo.

Trastablilló por los escalones, el instrumento salió volando por los aires y varias plumas terminaron en las narices de los asistentes. Sin embargo, con toda la dignidad y la fuerza que poseía, Iliaki, quien sorprendentemente no se había roto la nariz en el acto, logró levantarse con una amplia sonrisa y los brazos-alas en alto.


- ¡Muy buenas noches a todos! - dijo finalmente mientras se quitaba su pellejo de rata voladora, quedando únicamente con las prendas que llevaba puestas debajo de la botarga.

7u7:

La manipulación de su escenario, sumado a sus habilidades para aparecer y desaparecer fortuitamente, le habían facilitado el retirarse de ahí junto con los trompetistas hasta un rincón. Mientras ella terminaba por hacer a un lado el traje de paloma, comenzó a reír con la banda, convenciéndoles de que les ayudaría a que les dejaran tocar aquella noche.

Luego, terminado el pacto, se dirigió hasta las mesas, donde la conmoción de los resultados estaba desbordando, pues faltaban pocos minutos para que el veredicto fuese dado.


- ¡Matanga, dijo la changa! -
exclamó mientras se apoderaba de una bandeja llena de bocadillos que uno de los camareros llevaba sobre sus manos.

Y con tal y cual, en vez de irse a sentar a una de las mesas, decidió esconderse detrás de una de las cortinas a zamparse los ricos bocadillos ella sola.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Eretria Noorgard el Sáb Sep 16 2017, 18:53

Con la mirada aguzada los perseguía de un lado de la sala hacia la otra, la elfa rubia danzaba alrededor del pestilente humano, le enseñaba el color aguamarino de su flauta o se regodeaba de lo bien que le quedaban las alas en su espalda, en sí, no soy paciente y mucho menos benévola con quien me importa una mierda. Fue cosa de un segundo en el que me levanté, llamando la atención de la pequeña que dejó de sonreír, sabe a la perfección que no me gusta verla rodeada de seres que no sean elfos, lo sabe y por el bien del pobre humano le hace gestos para que me observe, cuestión de darle mi aprobación. Iluso, a varios metros alzo sólo una comisura, reflejando una sonrisa menguante colmada en malicia. El brazo derecho lo levanté, arrastrando a continuación el pulgar de un lado del pescuezo hacia el otro, lentamente, pues así sería su muerte si sigue tocándome los cojones.

Pude oler la pestilencia que emanó tras mi gesto, miedo, pues lo mío no son las advertencias sino las amenazas efectivas, retrocedía paso a paso y a base de articulaciones nerviosas se despedía de Valya, la cual me echaba maldiciones con la mirada, acto que me hizo reír con soberbia. El vestido resulta incómodo y ya estoy echando en falta unos buenos pantalones de cuero, a lo lejos, alguien se acerca y para que fue aquello, el corazón se me dispara y por inercia contemplo su distinguida cabellera, larga, lisa, y rubia. ─ ¿Aranarth? ─ La madre que me parió, inspiré con fuerzas por las fosas nasales y tuve que cruzarme de brazos, optar por mostrar una actitud sosegada aunque el nudo en mi estómago dijese lo contrario. ─ Estoy de fábula, hecha un cuento, ¿no me ves? ─ Forrada en un vestido que resalta todo tipo de cicatrices y no va a juego con el tono atezado de mi piel. Por desdicha o fortuna, no pude evitar observar su rostro ya más adulto, las facciones, el mentón o la profundidad de sus luceros... Ha heredado más parecido a su hermano del que yo misma creí hará ya décadas.

No lo lamentes, el ego los ha convertido en seres descerebrados. Normal que disfrute matándolos. ─ Quizá no era un buen comentario para entablar una conversación con un viejo familiar, ¿pero qué se le va a hacer? Si escupo, lo haré con sinceridad, y visto lo visto desde el fondo del salón, el tremendo barullo, estaría de acuerdo en que esta gente no sirve ni para limpiarnos la suciedad de las botas. En cuanto a su ofrecimiento, no dudé ni un segundo en aferrarme a su mano, levantarme con la otra el bajo del vestido y alejarnos juntos a uno de los balcones más tranquilos. Mi hermana pasó a un segundo plano, en el interior estaría casi a salvo, y pobre del insensato que tentase a la suerte al tocarla, mirarla, respirar su propio aire. ─ ¿Qué te ha traído hasta aquí? ─ A secas, no habrán indirectas y antes de pasar a las preguntas más serias, prefiero saber si no ha venido solo, o con "él."

He venido como acompañante de una vieja amiga. ─ Manifestó con claridad, su voz es casi idéntica a la de Arzhak y yo no tenía previsto verme tentada por un reflejo que ha quedado en el pasado. ─ He visto a una joven elfa de ojos azules y cabello rubio, tu hermana, ¿cierto? No ha cambiado en absoluto, a diferencia de ti. ─ Mal asunto, mal asunto. Tuve que apoyarme en el balcón de piedra y fijar la mirada al horizonte, no estoy preparada para decirle por lo que he pasado o cómo he cambiado, a mal sobretodo. ─ Deberías saber ya lo básico. Maldición, destierro, chica mala con el corazón roto, súmalo todo y darás con un resultado trágico. ─ Cual víbora ya estoy soltando veneno en contra de quien nunca me ha fallado, y me molesta que por costumbre ya sea así con todo el mundo.

Digamos que es largo de contar y prefiero centrarme en otras cosas ahora mismo, ¿te parece? ─ Calmo más el tono y poco a poco, voy acorrándolo contra uno de los muros laterales, las cortinas tapan nuestras siluetas y sin miedo a morder, o ser mordida, estampo mi torso en el suyo con seriedad. ─ Estás hecho todo un hombre, Aranarth. Aún recuerdo como jugabas de pequeño con las espadas, corriendo de un lado a otro y sacando a brillar tu faceta de caballero. ─ De reojo analizo sus ropajes en busca de broches y hay uno que llama mi atención. ─ Veo que no sólo has crecido en cuerpo sino también en status. ─ El dedo índice y pulgar lo llevo a uno de los mechones que caen sobre su vestimenta, le doy forma y lo suelto de sopetón, nada de esto me está gustando un puto pelo.

Seguir el ejemplo de quien he admirado ha servido para crecer y sobretodo, hacerme más fuerte. Conozco más o menos que te pasó, pero no es lo mismo saberlo por rumores que por ti misma, ¿no es así? No creo que sea un buen momento para dedicarnos el uno al otro, a hablar del pasado o del presente, pero sin duda, nada me enorgullecería más que podamos vernos y ponernos al día. ─ Indulgente con los de su raza se despega e intenta sonreír, ¿él sonriendo? Alcé ambas cejas y negué como quien dice, no lo intentes. No obstante, la espina que sigo notando en mi pecho quiere salir, y no saldrá si no formulo la pregunta correcta, posiblemente enrojecí de rabia, o de nostalgia, pero aún así, lo dije en voz alta. ─ ¿Cómo está Arzhak?

Nota:
Uso a Aranarth con permiso de Helyare.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Ger el Dom Sep 17 2017, 13:36



II Gala de los Premios Oscar de Aerandir






La noche fue transcurriendo, pero era evidente que aquello se había ido de las manos. Y lo que comenzó como una tranquila y apacible fiesta en la que todo el mundo debería estar contento, terminó convirtiéndose en un desorden en el que comenzó prácticamente una batalla campal.

Desde un invitado pirata de nombre Áquila y Asher comenzaron a lanzarse sillas el uno al otro, a una entrada triunfal a cargo de la vampiresa que había destruido la fábrica de toxinas (¡piénselo! ¡Recibir un premio por destruir la única esperanza para la humanidad!). Brujas engreídas, vampiros seductores, algún hombre pasado de alcohol y varios candidatos a romance del año. Un espectáculo digno del patio de un colegio.

-Veo que tienen ganas de fiesta… - Ante tal caos y desorden, la profesora Adda Lovelace no tuvo mejor idea que realizar que embriagar la sala de un hechizo mágico que calmaría los ánimos de todos los asistentes. – A ver qué tal os sienta esto. – Y un polvo rosa comenzaría a ser respirado por todos los asistentes de aquella gala. Si bien la magia no haría efecto hasta horas después. Y tampoco lo haría con todos, sino con unos pocos, aquellos que habían decidido armar jaleo en la gala, de una u otra manera.

Con todo el mundo algo más calmado, el director del colegio, el profesor Heck Hartem, pronto subiría al estrado. Era el momento más esperado de la noche.

-Disculpadme si interrumpo vuestras… “entretenidas”, conversaciones. – carraspeó. – Pero me congratula decir que es hora de dar la lista de los ganadores de los premios y sus respectivas puntuaciones. – y acto seguido, pasó a colocar los ganadores de las distintas categorías y las puntuaciones que los miembros del jurado habían asignado.

Tras comentar uno a uno y con expectación, quienes habían sido los tres ganadores de cada categoría, el profesor Hartem, con su gesto habitual, volvería a colocarse sobre el estrado. – Un aplauso. – dijo rápido con su ronca voz, se llevó la mano al mentón. – Un aplauso, por favor. – repitió, cerrando los ojos. Después de un sonoro aplauso en toda la sala, procedió a hacer la siguiente parte. – Bien, los ganadores de las medallas de oro, plata o bronce podéis subir a por el premio y dar un pequeño agradecimiento. – y dicho esto, comenzó a dar paso a los asistentes, ya en la finalización de la gala. - Sólo me queda decir que espero que hayáis disfrutado de la noche. - Miró el desastre general. - Veo que sí... - musitó, antes de elevar de nuevo la voz. - Enhorabuena a los ganadores.
¡Y que los dioses os acompañen en vuestros caminos!


Mejor Héroe

Eltrant Tale desbanca a la vigente campeona, Alanna Delteria, en una reñida lucha. Nuestro guardia lo ha trabajado mucho. ¡Enhorabuena, Eltrant!
Eltrant Tale
119
Alanna Delteria
105
Elen Calhoun
97
Vincent Calhoun
85
Bio
84


Mejor Antihéroe

Huracán vence una reñida batalla contra la elfa Helyare. Y se corona como mejor antihéroe del foro.
Huracán
122
Helyare
111
Chmar
93
Asher
87
Geralt
63

Mejor Villano

Categoría muy igualada en la que entre el primero y el tercero únicamente existen 6 puntos de diferencia. Finalmente, Lexie es la ganadora de la categoría desbancando este año a Gerrit por tan sólo 2 puntos de diferencia.
Lexie
108
Gerrit
106
Zatch
102
Destino
77
Karkaran
53

Mejor Secundario

Única categoría que cuenta con dos ganadores. Dag Thorlak y Rachel Roche compartirán el premio en esta categoría. Categoría muy reñida con los puntos muy repartidos pues el campeón ha necesito menos de 100 puntos para coronarse.
Dag & Rachel
97-97
Segundo
-
Lexie
87
Zero
79
Akanke
70

* * * * * * * * *

Mejor Humano

Eltrant
143
Alanna
129
Fredericksen
120
Chimar
113
Runa
92
Yomo Taemesu
90

Mejor Elfo

Ashryn Elaynor
144
Helyare
126
Níniel
103
Iliaki
98
Windorind
89
Iredia
88

Mejor Brujo

Huracán
154
Elen Calhoun
127
Vincent Calhoun
118
Cassandra Harrowmont
91
Magazubi
90
Gerrit
87

Mejor Licántropo

Woodpecker
122
Fritdpjofur
101
Niura
85
Zukura
67
Ircan
57

Mejor Vampiro

Bio
109
Dag
86
Paul&Lexie
83
.
Amaranth
70

Mejor Bestia

Zatch
105
Asher
93
Eva
79
Dendrei
78
Akanke
61

Mejor Cibernético

Rachel
74
Z9-42
60
Alois
49

Mejor Dragón

Ingela
76
Athos
61
Alice
47

* * * * * * * * * *
Llegamos al final del evento. Me ha sorprendido para bien vuestra participación en el evento. Y me ha encantado que lo hayáis hecho en tal cantidad de posts y os hayáis incluso atrevido a crear tramas entre vosotros. Eso es justamente lo que se pretendía. Por todo ello, me complace felicitaros a todos.


  • Los que hayáis ganado una medalla de oro, plata o bronce, podréis subir y dar un discurso si lo deseáis, así como recoger vuestro pergamino de admiración tirando una runa (leer más abajo).
  • Los que queráis coger las recompensas (o el pergamino de admiración) o narrar el final del mismo evento. Vuestras impresiones y/o decepciones. También podéis escribir postear


Como prometimos, habría recompensas adicionales si había buena recepción en el hilo.

Recompensas:

Alborotadores:

Eva, Lyn (Eltrant Tale), Matthew Owens, Gerrit Nephgerd, Chimar, Cassandra C. Harrowmont, Bio, Rachel Roche, Asher, Áquila. Quedáis embriagados por el “Aroma de la magia de la amistad” de la profesora Lovelace, esto os obligará a tener que llevaros bien durante al menos un día en las islas si queréis salir de éstas. De lo contrario existirá una barrera cuando queráis tomar un barco que os impedirá salir. Así que juntaos como queráis en diversos temas libres en cualquier parte de las islas, pero hasta que no aprendáis a llevaros bien los unos con los otros, un hechizo mágico no os permitiá escapar.

Amigables:


El resto, los que no estéis en la lista superior, unos más que otros, no habéis causado líos o inconvenientes, y por ello, el hechizo de Ada Locelace no os afectará.

Recompensa para todos los asistentes:


Aquellos que habéis participado en el evento, por vuestras tramas interesantes, así como por la participación en el hilo de manera activa, se os hace entrega del “Pergamino de admiración de ganadores”. El cual podéis añadir a la lista de tareas.
Pergamino de admiración de ganadores:

Entrega particular obsequio del colegio de brujería del Hekshold para honrar a los campeones de la gala. En principio aparece en blanco, este pergamino os permite seleccionar cualquier habilidad de uno de los personajes ganadores de alguna de las categorías: - Eltrant, Huracán, Lexie, Dag, Rachel, Ashryn, Woodpecker, Bio, Zatch e Ingela.

Pero no podréis elegir la habilidad que más os guste. Para poder utilizarlo, entre los 10 campeones,tendréis que pensar aquellos que os resulten más admirables (que os gusten más) y tirar una runa en este mismo hilo siguiendo un criterio (Ej: Buena - Ingela, media, Eltrant o mala Ashryn). Del campeón que dicte la runa, el pergamino absorberá una de las habilidades aceptadas de su ficha de habilidades que podréis almacenar en vuestro pergamino y utilizar en vuestras aventuras cuando lo consideréis (es decir, la habilidad que deseéis del personaje que os haya tocado).

Además:

- Todos los participantes en el hilo recibís 5 puntos de experiencia, que ya se han sumado a vuestros respectivos perfiles.

Los que hayáis ganado al menos una medalla de oro recibís la siguiente recompensa, que podéis añadir a vuestra lista de tareas:

- Cabeza de León de Oro de los II Oscars de Aerandir
Cabeza de León de Oro:

¡Eres el ganador! Y aquellos deberán respetarte. La medalla del león es lo que distingue a un personaje valiente de uno más cobarde. Mostrarlo a según qué personajes, puede persuadirles o convencerles de lo que desees sin necesitar nada más. Simplemente por ser quién eres.

Un único uso. Después perderá el efecto

Los que hayáis ganado al menos una medalla de plata recibís la siguiente recompensa, que podéis añadir a vuestra lista de tareas:

-Cabeza de Lobo de Plata de los II Oscars de Aerandir
Cabeza de Lobo de Plata de los II Oscars de Aerandir:

Dice un viejo dicho que el segundo es el primero de los perdedores. Este no es tu caso, ya que tú eres un lobo con piel de cordero. Esta medalla te hace permanecer en las sombras, esperando siempre el momento más oportuno. Cuando la llevas puesta, te hará más sigiloso e indetectable durante un turno.

Un único uso. Después perderá el efecto.

Los que hayáis ganado al menos una medalla de bronce recibís la siguiente recompensa, que podéis añadir a vuestra lista de tareas:

-Cabeza de Caballo de Bronce de los II Oscars de Aerandir
Cabeza de Caballo de Bronce:

La cabeza del caballo parece casi más una burla que otra cosa, pero lejos de ello, los terceros puestos también son muy respetables. La próxima vez, estarás más cerca de los primeros. Permite al personaje desplegar una velocidad increíble durante un turno.

Un único uso. Después perderá el efecto

Por último, el premio a mejor vestido se lo lleva Cassandra C. Harrowmont. Ya que se lo han destrozado y ha causado sensación entre varios de vosotros, por lo menos que se lleve una alegría.

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Ircan el Dom Sep 17 2017, 22:10

La gala había llegado a su fin. Cuando vi mi posición suspiré algo aliviado, los licántropos no me odiarían por ser premiado por algo que no era honorable. Aunque tenía sentimientos enfrentados, tampoco me había gustado acabar el ultimo. Pero todo aquello se me pasó al pensar en toda la comida que me había comido y el premio que se nos había entregado por participar, algo que sin duda me sería de gran utilidad.

Cuando cogí mi pergamino me dirigí hacía Zukura.

-Bueno ha sido un placer compartir esta noche contigo. -dije con una sonrisa.- Espero que nos volvamos a ver. Y que esta vez me muestres ese traje de cazadora del que me has hablado.

No hubo mucho más tiempo para más, pues vi como el mercader al que le había robado la ropa estaba cerca y podía verme.

-Bueno.... he de irme... ¡Adios! -me despedí mientras salia corriendo al tiempo que zarandeaba la mano a modo de despedida.

Me apresuré en llegar a la tienda del mercader.

Cuando llegué me quité la ropa a toda prisa y la deje en la puerta con una nota.

"Muchas gracias por haberme dejado el atuendo para la fiesta."

Podía ser muchas cosas, pero por ahora no era un ladrón.

Sin más preámbulos me fui hacía el puerto para subir al barco que me llevaría de nuevo a casa.

-¡Mierda! - maldije una vez estaba en la cubierta del barco. -¡Me he olvidado de la comida para Tom! -me quedé un rato pensativo pensando en la excusa. -Bueno le diré que se puso mala en el trayecto, ya que son muchos días. -me dije a mi mismo trazando mi plan mientras me sujetaba la barbilla.- Seguro que lo entenderá.

_____________________________________________________________________________________________________
Off rol: Me ha aparecido un buen evento y las tramas que se han formado me han parecido divertidas. Espero quedar en mejor posición el año que viene jajaja.

Hago mi tirada para el pergamino con estos parámetros:

Runa muy mala: Huracan
Runa mala: Woodpecker.
Runa normal: Bio.
Runa buena: Ingela.
Runa muy buena: Ashyin Elaynor

Me ha salido una runa muy mala, elijo la habilidad nivel 1 de Huracán. "Medio natural"


Última edición por Ircan el Dom Sep 17 2017, 22:12, editado 1 vez (Razón : Cargar el pergamino según la runa.)
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Tyr el Dom Sep 17 2017, 22:10

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Eva el Lun Sep 18 2017, 18:33



-¡Usted!-escuché una voz varonil dirigirse hacia mí… tal vez, cuando giré para saber quien me llamaba, mis labios quedaron a pocos centímetros de un… gran falo patriarcal envuelto en un traje de lo más extraño, no dije nada y solo podía pensar: Bueno, que no era el momento ni el lugar adecuado para esto.

Recorrí el cuerpo del hombre con mi mirada examinando su bien torneado cuerpo hasta su rostro, no podía negar que era de lo más apuesto… y vaya que el maldito me enardecía. Intenté controlarme para no saltarle encima y hacer con él lo que me apeteciera, ahora estaba enamorada de un buen hombre. Si tan solo hubiese conocido a este sujeto antes, me hubiera divertido con él en más de una ocasión.

Con pose heroica y la mano extendida me invitó a bailar. Retrocedí un poco y tomé su mano.
–Sin duda... – dije en un susurro mientras me guiaba a la pista de baile, de reojo veía a Bio y a la bruja con una sonrisa.

Ya estoy maldita… ¿qué más da?, te la dedico Dag <3:

Coloqué mi mano izquierda en su cuello y mi diestra con la suya comenzamos a movernos al ritmo de la música. Intentaba no tropezar con su capa colorada. Recorrí su cuello suavemente, pasando por su espalda hasta llegar a las posaderas y darle un pequeño pellizco.

¡Ouch!, exclamó en un susurro y le dediqué un guiño acompañado con una sonrisa pícara.

Bailábamos mientras esquivamos las sillas y otros objetos que lanzaban algunos invitados al azar. ¿¡Alguien más quiere su traje manchado para tener un poco de calma aquí!?, pensaba malhumorada ya que casi se estrellaba un plato en mi cabeza.

Al pasar unos minutos la música fue brutalmente interrumpida, daban el anuncio de que darían ya los ganadores de la premiación. Me despedí del hombre con un beso en la mejilla agradeciendo por el baile tan peculiar y pase a retirarme hacia mi mesa.

No me interesaba en absoluto quienes serían los ganadores, ¡vamos!, ni siquiera me fijé en los nominados. Seguía con ese pensamiento hasta que dijeron mi nombre, al parecer había ganado como mejor hombre-bestia por un patético punto contra un chico… ¿jaguar, leopardo?, bah.., otro gato.

Pasé por mi premio que era una cabeza de caballo tallada en bronce y un pergamino conmemorativo por haber asistido a la gala, en silencio caminé nuevamente hacia mi mesa esperando el momento de irme ya de este salón.



Querido Dag, te dejé algo libre lo del baile si deseas agregarlo.

Runas

Pésima: Ashryn Elaynor (Nivel 0: Vinculo de fuerza)
Mala: Ingela (Nivel 1:Proyección elemental)
Normal: Eltrant Tale (Nivel 4:- Superviviente. (Rasgo):)
Buena:  Rachel Roche (Nivel 1: Doppleganger.)
Milagro: Huracán (Nivel 3 – Bombardera)

Cualquier problema mandar un MP.
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Tyr el Lun Sep 18 2017, 18:33

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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Ingela el Lun Sep 18 2017, 21:43

La velada de Ingelita había sido la mar de pacífica. Solo fueron ella y el hermoso zorro que le robaba los suspiros. Así que todo el bullicio y escándalo había pasado desapercibido para ella. Cosas volaban, gente gritaba y viceversa, pero eso a la chica no le importaba, ¡ella ni siquiera se enteró de que había ganado! Tuvo que ir un muchachito a avisarle que subiera por su premio.

-¿Yo? ¿Mejor dragón?- dijo, perpleja ante tal declaración -Debes estar confundido, hay muchas, muchísimas Ingelas...- dijo, intentando zafarse del agarre del chico, pero este no la soltaba y continuaba tirando de ella con fuerza.

Al final, se dejó llevar por el niño, subió al escenario y recibió del Profesor Hartem una preciosa cajita de terciopelo rojo con una figura de oro en ella, una cabeza de león que brillaba con el reflejo de las luces.-Yo..- dijo, y su voz resonó por toda la sala. Ella dio un respingo de sorpresa y luego carraspeó -..pues, gracias! No me lo esperaba. Espero poder representar bien a todos los dragones de Dundarak y promover la paz mundial- dijo y se bajó, con una lagrimita en el ojo.

OFF ROL:

Usaré la misma escala tanto para Ingela como para Akanke porque no se me ocurre cómo sacar a Akanke del evento ahora. Runa #1 es para Ingela, Runa #2 es para Akanke.

Runa Muy Mala: (Huracán) Nivel 4: Tinte sombrío de los Boisson. Anastasia ha aprendido a controlar el viento a niveles moleculares. Esto le permite controlar la radiación solar que absorben las particulas de aire bajo su control, por lo que es capaz de "teñir" el viento del color del humo negro mediante la absorción del espectro visible. Generando estelas de humo a su paso, envolviéndose en ellas, o creando formas con las mismas a la vez que ataca. Este "humo" es inerte y no dañino, pero gracias a él Anastasia es capaz de infundir un estado de miedo en las víctimas cercanas. El enemigo podrá desde huir atemorizado a proporcionar información que se le pida. Duración: 1 turno. Cooldown: 3 turnos.
Runa Mala: (Rachel Roche) Nivel 0: Dama de hierro. Las extremidades de Rachel están hechos de un metal muy resistente. Esto tiene dos efectos: Que sus ataques físicos hagan más daño y que pueda detener espadazos con estas. Siempre y cuando el rival no sea muy fuerte.
Runa Normal: (Woodpecker) Nivel 2 Control de la metamorfosis: (Rasgo) El licántropo puede transformar una parte específica de su cuerpo, como brazos o piernas.
Runa Buena: (Ashryn Elaynor) Nivel 0: Vinculo de fuerza: El elfo infunde una bendición sobre un aliado. Mientras el aliado se encuentre más cerca del elfo, más beneficio obtendrá de la bendición. La bendición otorga un máximo de 40% adicional de fuerza al objetivo, a distancia de cuerpo a cuerpo, llegando a 0 el efecto a los 10 metros. Duración: 2 turnos. Enfriamiento: 4 turnos.
Runa Muy Buena: (Bio) Nivel 10: El Caos Reptante. Efecto: Con un grito, se intentará que las criaturas con mente en un radio de 5 metros alrededor del vampiro sientan un gran cansancio y reciban algo de daño derivado del dolor corporal. Sus músculos no responderán adecuadamente a las órdenes de su mente, lo cual podría reducir la velocidad de movimiento de los afectados. Tipo: Mantenida Duración: 4 turnos Enfriamiento: Usable una vez por día (On-Rol).
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Re: II Gala de los Premios Oscar de Aerandir

Mensaje  Tyr el Lun Sep 18 2017, 21:43

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