Tal vez son comestibles [Privado] [Interpretativo]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tal vez son comestibles [Privado] [Interpretativo]

Mensaje  Ashryn Elaynor el Dom Sep 10 2017, 23:29

Allen miraba a su hermana con un gesto de preocupación. Desde que la encontraron no había pronunciado palabra alguna, solo se había limitado a preguntar quiénes eran y dónde se encontraba, mirándolos con esos ojos plasmados de terror. Su preciada gemela no recordaba absolutamente nada de su vida, ni siquiera era capaz de reconocerlo e inclusive desconocía su propio nombre. El elfo hubiese preferido llevarla a Sandorai, el Clan Elaynor estaba preocupado por la seguridad de la sanadora, y seguramente ella estaría mejor bajo el cuidado de la familia. Aun así, sus planes se vinieron abajo cuando su brillante ‘‘cuñado’’ abrió la boca, soltando sandeces sobre el elitismo de los elfos, asustando a su pobre hermana más de lo que ya se encontraba. Allen no creía que ese joven realmente estuviese relacionado con su hermana. De hecho —si alguien le preguntase—, él se atrevería a decir que el collar de la familia principal que el arquero portaba sobre su cuello había sido obtenido por medios muy poco honrosos.

Desafortunadamente la única que podía desmentir o confirmar sus sospechas era la rubia, quien, en esos momentos, tenía la memoria completamente en blanco, dejándose guiar por lo que Allen y el cazador le habían contado. Para ella todos eran extraños que en algún momento podrían hacerle daño. Solo los Dioses sabrían la clase de atrocidades que la ojiazul tuvo que presenciar, para el enorme horror que se había plasmado en su mirada. Si no fuese por el collar que el joven portaba hacía mucho que se habría marchado; no obstante, hasta no tener sospechas de que realmente el símbolo del clan Elaynor había sido robado y no ofrecido como señal de matrimonio no podría abandonar a su amada gemela. Por ahora todo lo que tenía eran teorías, observando cada movimiento del cazador con sumo cuidado, esperando encontrar un indicio que le dijese que él no tenía ni un solo lazo con la rubia. Después de todo no actuaba como si realmente le importase, especialmente teniendo a esa chica colgada de él.

— ¿Quieres descansar un momento? —Preguntó a la ojiazul con cuidado—. Hemos caminado durante mucho tiempo, lo mejor será parar y dejar que Ryn descanse —la ayudó a tomar asiento sobre una roca y le tomó la temperatura—. ¿Tienes sed? ¿Quieres un poco de agua?

La ojiazul se limitó a asentir con cierto temor, paseando su mirada entre las tres siluetas que la acompañaban. El primero era el muchacho rubio que decía ser su hermano y cuyo contacto solo le transmitía una pequeña sensación de seguridad. El segundo era un extraño joven con un arco y un carcaj de flechas, que al parecer había convivido con ella durante mucho tiempo. Y por último estaba una hermosa mujer, quien no hacía más que matarla con la mirada, al tiempo que buscaba acercarse más al arquero. No los conocía, o —en este caso— no era capaz de recordarlos. Sus memorias estaban tan vacías como un cántaro sin agua, y por más que lo intentaba no conseguía traerlos a su mente. Le habían dicho que se llamaba Ashryn, que era la heredera de uno de los clanes de los elfos, que había trabajado como doctora en un lugar llamado Lunargenta, y que algo terrible había sucedido con el mundo.

— Tengo hambre...

Susurró con la mirada clavada en el piso. Todo lo que le habían contado parecía un sueño, como si no se tratase de ella misma, como si esa vida no hubiese sido la suya y eso hacía que dudase de la veracidad de las palabras. Desde que se encontró con ellos no la habían dejado sola ni un minuto, aunque sospechaba que Allen y el otro muchacho tuviesen similares puntos de vista, considerando que el elfo señalaba un camino y el humano otro, aunque ninguno de los dos optaba por la opción de separarse, algo que le causaba una enorme contrariedad a la de orbes cristalinos. Le aterraba la idea de volver a aquel sitio, no quería ni siquiera pensar en eso, porque rápidamente comenzaba a temblar. Ojalá la amnesia hubiese borrado ese terrible sucedo de su mente también. Salió de sus pensamientos para notar que —por primera vez— su hermano parecía estar de acuerdo con el cazador.

—Las fronteras son un caos —explicaba el ojiazul—. Las ciudades están cercadas y vigiladas por los guardias…aunque quisiera llevarla a Sandorai —miró en dirección a la elfa—, estoy seguro de que no es la mejor opción. Hay personas buscando la cura en nuestros bosques, la situación se ha salido de control y la vigilancia extrema impedirá que dejen entrar a Ryn…especialmente en su condición —se removió el cabello con frustración—. Supongo que lo mejor será escondernos un par de días en los bosques, quien le hizo daño debe estar buscándola —miró a Candau—. Si quieres seguir tu camino eres libre de hacerlo, después de todo mi hermana es solamente mi responsabilidad.

Allen lanzó aquello esperando acertar en el clavo. Una palabra, solo necesitaba una palabra para marcharse con su hermana y alejarse de ese joven, y esperaba pacientemente que sus sospechas fuesen acertadas.


Allen Elaynor:


Aclaraciones: Según el adelanto que me ha dado Master Fehu, Ashy perderá la memoria, aunque no estoy muy informada al respecto, por lo que trataré de no tentar mucho a los Dioses~ :3
avatar
Cantidad de envíos : : 245
Nivel de PJ : : 2
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Tal vez son comestibles [Privado] [Interpretativo]

Mensaje  Fredericksen el Sáb Sep 16 2017, 02:29

Si en el pasado había sido tedioso lidiar solo con Ashryn ahora resultaba mucho más complicad, tan solo tener que mirarla dos veces era agotador “Aunque claro… el otro es su gemelo, pero la idea se entiende.” Desde que acompañaba a los elfos en aquel viaje Genevive no se había apartado ni un solo momento de mi, me abrazaba y apretaba contra si tratando de dejar en claro algo que no era real, a veces pensaba que podría dejarla fuera de combate pero eso sería pasarme un poco.

  Si en algún momento consideré que la elfa era terca ahora retiraba mi idea, su hermano resultaba ser mucho peor “Aunque claramente puede ser esa típica preocupación de hermanos… pero aun así estaba exagerando.”  Además me veía como si no le agradase ¿Qué tenía de malo el cazador vestido de verde, con un pie de arena y una acosadora? “Ciertamente muchas cosas, pero tampoco viene al caso.”

   Mi caminata ahora era lenta, antes había podido recorrer cualquier distancia sin problema pero ahora usar un solo pie y algunas ramas para apoyarme resultaba una molestia.  Seguía a los gemelos con algo de distancia prudente, tanto por el leve miedo que le tenía a aquella familia como por la posible reacción que pudiese tener Genevive al notar proximidad con Ashryn, la condición de la elfa era preocupante, en todo el tiempo que la llevaba conociendo era la primera vez que la veía tan … extraña.

- Claro que quiero descansar. – Comenté en voz alta al escuchar la propuesta de un descanso dada por Allen, aunque al parecer no venía a una leve consideración por el sujeto con el pie de arena. - Ah claro, porque Ashryn debe descansar… si, suena lógico. – Aún así una parada siempre valía la pena.

  El “Ashryn varonil”  había ofrecido nuevamente alimento a su hermana, esta vez la elfa había al menos admitido tener hambre, aquello era un progreso “Y en cualquier momento pedirá un alma, allí es cuando yo deberé correr.” No, aquello era casi imposible por el estado actual de la elfa, realmente parecía haber pasado un mal momento.

Según hablaba el elfo todo el mundo era un caos, no era novedad realmente, no tenía ni idea porque Allen supuso que me importaría el estado actual de las fronteras y su defensa actual… por lo visto no sabía que yo era un habitante libre y que me movilizaba de acá para allá sin mucha necesidad de tocar sitios importantes.

- Muy bien amiguito, ahora que tú hablaste déjame dar mi punto de vista. – Aparté con una mano el rostro de Genevive que estaba pegado a mi brazo, con aquella mujer agarrada a mí dudaba que el elfo me tomase en serio. – No la llevaremos a Sandorai, ambos sabemos que es una pésima idea, prefiero que me amputen el pie a pisar aquella parte del bosque… bueno no, ya solo me queda un pie y lo aprecio mucho. – Adelanté un poco la rama que usaba como bastón y me impulsé para colocar mi pie sobre tierra, los primeros días había intentado caminar con normalidad y literalmente había llorado de dolor a causa de la sensación en mi ahora extremidad arenosa. – Y si, es buena idea eso de esconderse en el bosque, tal vez les sirva la ayuda de cierto cazador que vive en estos… no sé solo opino. – Me encogí de hombros abrazándome a la rama de apoyo. – Y por ultimo pero no menos importante, aquella torpe de orejas puntiagudas no es responsabilidad de nadie. – Señalé a la elfa con el pulgar para dejar en claro de quien hablaba. – Si te quedas es porque te preocupa, si yo me quedo es para verificar que… no se morirá, yo que sé, pero por el momento seguiré con ustedes.

 Levanté la rama y le di un par de golpecitos al elfo en la frente, aquello solía hacer mi maestro para eliminar las terquedades en mi cabeza… claro que solo me enfadaba cuando él hacía eso “Espero que Ashryn Varón no sea así.”

- Ahora si me lo permites, yo si necesito descansar.  – Saqué una manzana de mi bolsa y le di un mordisco. – Tú solo avisa cuando debamos reanudar la marcha.

   Dejé la manzana mordida en manos del elfo y luego me alejé dando leves saltos hasta un árbol cercano, No resultaba tan difícil mantener el equilibrio porque Genevive técnicamente no se despegaba nunca, a final de cuentas al menos servía como fuente de apoyo.

- Candau, nosotros mejor deber irnos, ellos no ser buenos. – La joven dirigió una mirada asesina a la elfa de cabellos rubios. – Ellos querer lastimarnos, no deber estar aquí.

- Dime algo que no sepa. – Abrí mi bolsa de provisiones y retiré a un conejo que había cazado aquella mañana, la flecha había dado en su ojo y ahora el cuerpo muerto del animal estaba tuerto. – Por eso mismo lo tengo a él, es mi mano derecha para tomar decisiones. -  Sacudí al animal frente al rostro de Genevive. – Se puede decir que tiene buen ojo para ello. – Esperé que la mujer al menos riese ante aquel comentario irónico, pero su rostro seguía siendo frío y molesto. – No le haga caso General Algodón, ella se lo pierde, ahora dígame que podemos hacer con esos elfos. – Coloqué al conejo junto a mi oreja y asentí con la cabeza cada dos segundos. – Si si, comprendo… aja, ayudarlos… de acuerdo, espero que estés en lo cierto. – Le di unas palmadas al animal y luego lo guardé en la bolsa. – Nos vemos en la cena, general.
Fredericksen
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 257
Nivel de PJ : : 1
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.