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Ficha de Sophia.

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Ficha de Sophia.

Mensaje  Sophia el Jue Oct 05 2017, 18:12

Nombre: Sophia

Nombre de serie: "0r1ana"

Raza: Bio Cibernético

Edad: 15 años

Sexo: Femenino.

Historia pasada





-Mi hija... Disculpa que te deje aquí en este sitio tan... Espero puedas vivir feliz con tu nueva vida. Estoy segura de que serás muy feliz. -Una mujer alta de cabello negros indicaba a unos hombres que acostaran con cuidado el cuerpo de una chica que antes había sido su hija.

A la mujer se le partía el corazón en trozos que caían con cada paso que daba lejos de ese lugar. ¿Estaré cometiendo un segundo error? Pensaba, mientra recordaba el primero: dejarla con su padre, su alcohólico y nefasto padre. Si ella hubiera decidido tan solo dejarla en un orfanato y no con ese gorila amante de la bebida tal vez su pequeña hija, su ángel de luz podría haber tenido otra oportunidad. Pues el padre en su arranque de ebriedad por ser despedido de su trabajo golpeó a la niña con tal fuerza y brutalidad que cuando la pobre trató de levantarse, al apoyarse de un estante, este se le vino encima.

La madre era una ingeniera de alta categoría y rango en una importante empresa de biomecánica; se había separado hace mucho del padre de su hija pero aún, y por ley, tenía que dejarla unos días en su casa. Más sabiendo que no tenía tiempo para atender a su pequeña: a una madre nada le duele más que perderse del crecer de su hijo.

La ayuda, aunque llegó pronto, no podían hacer mucho. Los huesos fracturados se habían incrustado dentro y fuera del cuerpo de la niña. La madre al saber de su accidente y conociendo el final del mismo, en su negación, robó los equipos de la empresa en la que estaba para poder convertir a su hija en ser nuevo, aunque eso le costara su carrera y el ser su madre. Porque tenía que borrar sus recuerdos y su personalidad, si la niña la llegaba a identificar o buscar, la madre y la hija serían un blanco legal fácil para la compañía, pero la madre sería feliz solo sabiendo que su hija viviría un nuevo mañana, así no recordara nada.

La niña fue dejada en un lugar muy lejano de donde había nacido y renacido. La madre la dejó en ese sitio pues sabía que la compañía y sus intereses no la afectarían a ninguna de las dos. ¿El robo de los equipos? Con decir que explotaron en una prueba sería suficiente.

Desde entonces la chica, ahora reforjada por acero y biotecnología, había sido abandonada a su suerte en un callejón de una lejana tierra. Desnuda y desprotegida.

-//-

¿Pasado? ¿Qué es eso? ¿Mis recuerdos? ¿Recuerdo algo? No… Nada.

El día proseguía de forma sutil, común y simple como cualquier otro. La danza del sol sobre las tablas del cielo azul entre las nubes apenas si calentaba a los espectadores. Todo transcurría a su ritmo, movido y animado como solo ocurre en Lunargenta con su acostumbrados puertos, el mercado bullicioso y los transeúntes de la zona residencial en las afueras del castillo.

Entre lo que parece ser una empresa de comercio y una taberna había un pequeño espacio no mayor al alto de una persona con barriles colocados en uno que otro lado y, acostada boca arriba de cara al cielo estaba una joven de pelo negro y corto. Su piel era un montón de nubes aglomeradas con pequeñas pecas color pimienta y la textura del terciopelo.

Se encontraba quieta, inmóvil, miraba el pasar de las nubes con lentitud. Escuchaba los sonidos de personas pasando de aquí a allá. Sentía el suelo frío y un poco húmedo, le producía una sensación de hormigueo ahí donde la piel entraba en contacto con el suelo.

El olor era fuerte, penetrante y bastante denso pues había basura acumulada en los barriles. Sentía como la punta de su pelo pinchaba delicadamente dentro de sus orejas, pero ella solo estaba inmóvil, mirando el cielo perdida en la nada sin algún pensamiento en concreto. Su conciencia trataba de recordar dónde estaba, qué ocurría en ese momento, a lo que su inconsciencia respondió con silencio negro y vacío.

El viento no pasaba, no atravesaba ni se atrevía a correr entre los edificios por lo que no trajo ninguna sorpresa, pero la curiosidad siempre llama a uno o varios infantes. Pues la curiosidad es una dama que le encanta crear eventos y ver que final resulta de aquella lucha contra la ignorancia.

4 niños de pelos desde el castaño hasta el rubio, edades de 5 a 11 años se acercaban con precaución. Murmurando, riendo con la inocencia que tienen los huérfanos criados en el campo por padres adoptivos. La menor era una niña y el mayor varón.

-Jajajajaja. ¡Mirala, esta desnuda!
-Cuchicheaba el segundo menor.

-Seguro la robaron… Vámonos de aquí.. -Decía el mayor. -Los ladrones podría seguir por aquí.

-Como si tuviéramos algo de valor. -Respondía de forma altanera el segundo detrás del mayor.


-Ellos también venden esclavos. Le venden niños a los vampiros y a los hombres lobos. -Decía el mayor tratando de asustarlos.

Pero mientras los 3 discutían sobre qué raza daba más miedo, la pequeña niña de cabellos rubios fue caminando con sus raídos zapatos de tela hacia la chica que yacía en el suelo mirando el cielo. Esta notó como en su campo visual entraba la figura de un ser que ella nunca había visto, a parte del cielo. La niña se quedó mirándola unos momentos inexpresivas mientras los ojos vacíos de todo expresión de una biomecánica joven la miraban.

-Hola. -Dijo con todo dulce y agudo. No obtuvo respuesta de forma inmediata.

-...la… -Respondió con voz metálica y tratando de imitar lo que le dijo la niña.

-¿Estás muerta?

-...tas…uer…ta… -La niña soltó una pequeña sonrisa que fue imitada a la perfección pero no transmitía el sentimiento que de ella emanaba, pues los labios solo formaban una curva mientras el resto de su cara seguía inexpresiva. A al niña le pareció extraño y dejó de sonreír. -...la......tas…uer…ta… -Dijo nuevamente con espacios que sonaban metálicos y carentes de una voz humana.

-¿Latasuerta? -La chica notó como la niña movía los labios. Así como sonreía podía imitar los movimientos de su boca, solo tenía que afinar el sonido y aunque moduló sin sonido varias veces consiguió por fin decir su primera palabra.

-Hola. -Dijo la voz aguda y metálica.

-Hola. ¿Cómo te llamas?

-Hola. ¿Cómo te llamas?

-Jajajaja ¿Por qué haces eso? Me llamo Sophia.

-Ja… Ja… Ja… Ja… ¿Por qué haces eso? Me llamo Sophia.

-¿Te llamas igual que yo? ¿Qué haces... -Preguntaba la niña pero fue interrumpida por la voz de una mujer mayor e hizo que esta volteara.

-¡Niños! No se pierdan así… -Golpeaba en la cabeza al mayor. -Se supone que los cuides Rick, no que los lleves a estos sitios.

-Es que vimos a esa niña desnuda y queríamos ver qué le pasaba.

-¿Niña? -Al levantar la mirada la mujer se dio cuenta de que su hija estaba parada de frente con una chica desnuda. -¡Sophia!

-Mamá aquí hay una niña que también se llama Sophia. -La madre corrió apresurada y abrazó a la niña, alejándose de la chica que estaba en el piso sin ropas.

-¡Oh dios mio! Pero qué ocurrió…

-¿Está muerta?

-No lo creo cariño… -La madre examinaba con cuidado y veía que la piel blanca estaba intacta, sin indicios de violencia, sangre o algún moretón producido por un golpe o violación. Cerca de ella habían unas ropas. Una especie de traje blanco estaba muy cerca de la chica y a su vez también una bata larga y sucia. -No deberíamos dejarla aquí. Niños, ayúdenme a vestirla.


-Hola. -Dijo la chica haciendo la sonrisa que había aprendido.

-Hola… -Reaccionó la madre perturbada por el repentino saludo. -¿Como te llamas? -Mientras se agachaba y extendía para alcanzarla bata. La sacudió un poco, inspeccionó su suciedad pero no era tanta y la tela era de muy buena calidad. El traje blanco era un material extraño que ella no había visto jamás. Lo tomó de inmediato y pensó en venderlo luego. Cuando estaba doblando el traje la chica respondió.

-Ja… Ja… Ja… Ja… ¿Por qué haces eso? Me llamo Sophia. -La madre se quedó dubitativa ante la repentina risa metálica y la pregunta.

-Para llevarla Sophia. Me imagino que es tuyo. Vamos párate para vestirte. -Pero la chica no hacía nada. Solo se quedaba tirada en el suelo. La madre le ordenó a los niños levantarla para vestirla pero los niños apena pudieron sentarla, era más pesada de lo normal. Apenas pudieron colocarle la bata para levantar la chica se daba cuenta de que podía hacer algo más que solo estar acostada, incluso en esa forma podía ver de otra forma. También se dio cuenta que tenía un cuerpo, extremidades. Levantaba su brazos y los observaba.

-Vamos, ayuden a pararla. -Esta vez la madre también trató de ayudar y notó que tenía un increíble peso, apenas pudieron hacer que se apoyara sobre sus pies la chica de balanceó hacia un lado y cayó de bruces contra el suelo produciendo un golpe que sonó un tanto metálico y hueco. -¡RICK! ¡Ten más cuidado!

-¡Yo no hice nada, ella se cayó sola! -La chica por primera vez experimentaba el dolor y la sensación de vértigo al caer. Sentía como lentamente sangre corría por su mejilla y llegaba al suelo, tibia y húmeda.

-Hola. ¿Cómo te llamas? -Repetía la chica boca abajo.

-¿Eh? Yo me llamo Julia. ¿Te puedes parar?

-Hola. -La mujer la miraba extrañada y sin poder entender porqué repetía lo mismo. “Es retrasada… Eso explica porque la abandonaron” Pensaba la mujer mientras trataba de darle la vuelta para secar la herida con una parte de vestido que había lamido previamente. Cuidadosamente le tocaba la herida a la chica.

-¿Te duele? ¿Sabes por qué estás aquí? ¿Sabes caminar? -La chica inmediatamente se levantó y se sentó para mirar a sus brazos de nuevo. La madre trató nuevamente y lograron ponerla de pie. Esta vez la chica pudo mantenerse de pie, la madre con paciencia le indicó como caminar y poco a poco fue dando pasos con pérdidas de equilibrio. Como un bebé que aprende a caminar la chica después de 5 pasos pudo andar sin problemas.

-Vamos querida… Da un paso tu puedes, ¿Te sientes bien?

-¡Bien bien! -Sonreía y aplaudía la pequeña Sophia.

-Bien, bien. -Con la acostumbraba mueca veía e imitaba a Sophia. La niña se acercó y tomó de la mano a la chica y se fue caminando con ella y el resto de la familia. Poco a poco la chica fue aprendiendo palabras pero ignoraba cosas como el dolor de sus pies al caminar descalza. Julia veía pero le extrañaba que la cara de la chica no se inmutaba ni mostraba signos de dolor.

Al final del día llegaron a una pequeña granja a la afueras de la ciudad. Julia era la esposa de Ermero. Campesino como muchos otros, estéril como él solo. Se notaba que Julia lo amaba a pesar de eso aunque a veces le frustraba criar niños que no eran suyos pero también los quería. Los varones iban de vez en cuando a trabajar con el padre. Las mujeres se quedaban en casa con las labores habituales.

La chica fue llamada Sophia también pero de una extraña forma imitaba a la más pequeña que crecía feliz de tener una hermana mayor. Juntas compartían, Sophia la menor empezó a hablar hasta por los codos, cosa que sorprendió a sus padres. Ambas, como dos gotas de agua empezaban a parecer cada vez más. La chica aprendía palabras pero solo por repetición o ciertas experiencias pero nunca sabía el trasfondo de las mismas.

Creció desarrollando la personalidad de la pequeña en cuestión, alegre, sonriente, curiosa, habladora, preguntona pero sin motivo, sentido u objetivo. Solo por repetición.



Historia presente

Apenas 4 meses luego de ser recogida en un callejón de Lunargenta, la ciudad cae ante los vampiros. Una noche los campesinos salen con antorchas a reunirse pues ha habido una víctima esa noche pero esto solo era un señuelo: el ataque sería a las casas cuando nadie estuviera ahí. Los gritos fueron la obertura la gloriosa noche roja de las bestias chupasangres. Eran los soldados rasos que se conformaban hasta con ganado: los campesinos.

Dentro de una pequeña cabaña uno a uno cayeron muertos los hermanos de las niñas mientras sus padres apenas podían huir por su cuenta. Cuando la pequeña Sophia lloraba en un rincón con las cara entre las rodillas y Sophia la mayor se encontraba delante de ella, el sujeto de armadura negra con las manos y bocas manchadas con la sangre de los infantes de sus hermanos se lanzó sobre estas, la chica estiró su mano velozmente y de su palma surgió un una especie de aguja metálica que atravesó la cabeza del vampiro que se había precipitado contra ellas con intención de succionar la sangre de la niña desde su muñeca.

Pero esa no era la única muerte. Inconsciente de esa acción, la otra mano de Sophia la mayor, que se hallaba en el pecho de la pequeña Sophia, pues había sido atravesada por otra aguja y con una gota de sangre saliendo  por su boca la vida se escapó de la última infante. Sophia la mayor no comprendía qué había sucedido, solo se quedó ahí hasta el amanecer. Cuando el sol entró por la ventana el cuerpo del vampiro se volvió polvo. El cuerpo de Sophia la pequeña comenzaba a descomponerse y oler tal como el callejón donde la habían encontrado por primera vez.

En ese momento la chica se levantó, vio todo y tomó las ropas que la madre nunca vendió. Se colocó el traje blanco ajustado al cuerpo hasta el cuello, muñecas y tobillos. Se puso el vestido de la pequeña Sophia que le quedaba algo corto y sus zapatos. Salió de la cabaña y comenzó a caminar sin rumbo fijo.


Carácter

Sophia es un modelo extraño carente de emociones pero capaz de imitarlas y sus patrones. Hasta el momento sólo puede imitar la alegría y actuará en todo momento de forma alegre, tal como lo hacía la pequeña Sophia. Suele ser callada cuando está sola pero en compañía de alguien comienza a preguntar sobre todo aquello que desconoce.

Ella no sabe lo que es el bien, mal, amor, muerte o cualquier concepto moral; solo sabe que debe comer, dormir, caminar. Buscará evitar el dolor o sangrar ella o alguien cercano a ella si sabe que pueda suceder. No sabe nada de su pasado y tampoco siente interés en averiguar pues no sabe que es presente, pasado o futuro.

Aunque se muestre alegre con su sonrisa o risa siempre tendrá una mirada vacía. “Duerme” con los ojos semi abiertos. La visión de Sophia es como la de cualquier humano común pero en su mente el chip no tiene una base de datos previa. Inició en 0 y se expande conforme ella vive experiencias.

Aprende rápido por imitación pero sin saber exactamente el porqué de las cosas. No posee un estado de conciencia continuo y sufre de pequeños lapsus en los que solo se queda quieta, sin pensar. Su procesamiento va acorde a su memoria por lo que entre más almacene mejor respuesta antes situaciones tendrá.


Armas

Posee dos agujas de 18cm de largo y 3cm de grosor que salen de la palma de sus manos. Aún no sabe como sacarlas pero sospecha que es cuando su sistema se acelera o quiere prevenir sangre o dolor.


Apariencia

Una chica de 1,60 mts. Piel pálida y blanca. Tiene el cuerpo de una chica bien desarrollada de 15 años. Pelo negro ondulado hasta los hombros. Nariz chata y ensanchada. Pecas en muchas partes de su cuerpo y cara. Labios pronunciados y rosados que resaltan con su piel blanca. Cejas un tanto pobladas pero poco expresivas. Ojos color verde oliva inexpresivos.

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Lleva un traje blanco de cuero fino pegado al cuerpo que realza sus pequeños pero redondos senos, su pequeña cintura, sus glúteos aún en formación pero notables en comparación a sus estilizadas y delgadas piernas. El traje le llega hasta el inicio del cuello, sus muñecas y sus tobillos. Zapatillas de cuero y tela verdes. con un vestido de falta que le llega apenas a las rodillas.

Ambos brazos son totalmente mecánicos, por lo que posee una mayor fuerza en estos y tienen un recubrimiento especial que da la apariencia de piel, posee un depósito de una aguja que sale con fuerza de la palma de sus manos y se guarda con lentitud. Lo pesado de los brazos hace que muchas veces no mida su fuerza y no tiene tan buena motricidad fina. La coraza de metal cubre todos su huesos y protege pequeños conductos similares a venas que sirven para mejorar su fuerza, empujar las agujas cuando salen y mantener todo su organismo. Además de que funcionan como ligamento.  

Posee manos delgadas y estilizadas al igual que pies pequeños. Pesa aproximadamente 80 kg.
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Defectos


  • Es desinteresada con lo que ocurre a su alrededor si no hay alguien a quien preguntar.
  • Desconoce de las razas, moral o estereotipos.
  • Apática en ocasiones cuando sabe de algo.
  • Hiperactiva y tanto histriónica cuando aparenta estar alegre.
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Re: Ficha de Sophia.

Mensaje  Nana el Jue Oct 05 2017, 19:14


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