Chica sin nombre

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Chica sin nombre

Mensaje  Sigel el Jue Oct 12 2017, 18:23





Nombre completo: Por ahora es desconocido.

Raza: Licántropo

Breve Historia: Cuando empezó en el Yegua Rosa, le dijeron que solamente tenía que contonearse entre las mesas, lucir corsés de generosos escotes y soportar, muy de vez en cuando, algún borracho que hiciera la intención de tocar más de lo permitido. Entonces era una chica ingenua, tenía doce años recién cumplidos. Veía Lunargenta con unos ojos muy diferentes a cómo ahora, a los diecisiete, los veía. Lo recordaba muy bien. El ajetreo de gente, todos bien vestidos y con dulces aromas que en el bosque no existían, la encandilaron. Se imaginó yendo al mercado vestida con un vestido con patos dibujados en la falda y con una cesta de mimbre repleta de especies de todos los sabores y aromas. Los tenderos la saludarían con la mano y dirían con una alegre voz cantarina: “Venga señorita y pruebe estas almendras. La gente opina que están tremendas”. Por alguna razón que no entendía, se imaginaba que los mercaderes hablaban rimando.

En su cabeza, a la de los doce años, Lunargenta era un lugar maravilloso. Cuando creyó que era mayor para vivir sola, se escapó de la manada y fue a las grandes ciudades de los humanos.

Los primeros días fueron horribles; tenía tanta hambre que no podía controlar su lado salvaje. Correteaba entre los tejados cazando gatos, durones y brambos para poder comer. Si encontraba oportunidad, como niña, también se dedicó a robar, pero no se le daba bien y siempre acababan cogiéndola del brazo y llevarla a la guardia de la ciudad. Entonces, volvía a ser una loba; peleaba, corría y volvía a pelear. Fue una mal experiencia, pero lo peor estaba por llegar.

Estaba en el calabozo de la ciudad, solamente pasaría unos días y escaparía. Había aprendido que si era buena y obedecía a los guardias, le llegarían a dar pan y leche. Puso su mejor cara de niña buena y se quedó quietecita en la celda. Fue un gran error, no tuvo en cuenta que ya no era una niña sino una mujer en desarrollo y que los guardias la verían como tal. Un hombre entró y abusó repetidas veces de ella. Se transformó en lobo en el mismo momento en el que la penetraron, pero eso no hizo que el otro hombre se quedase quieto. Llamó a sus amigos para que la esposasen y entre ellos se fueron turnando. Cuando terminaron, un nuevo hombre con una agradable que olía a las especies del mercado dijo que le llevaría a un nuevo hogar. Que podía dejar de temblar, no tenía por qué tener miedo. La llevaría a un lugar llamado el Yegua Rosa. Tenía que portarse muy bien porque ese era un lugar para las niñas buenas. Vestir los corsés con pronunciados escotes, contonearse entre las mesas y bla bla bla… Mentiras; muchas mentiras que ella tomó como pequeños milagros. Cualquier cosa era mejor que quedarse en el calabozo.

En el Yegua Rosa le dieron ropa nueva, perfumes, jabones y comida en abundancia. No lo podía creer. Mientras se daba su primer baño de burbujas lloró de felicidad. Era lo que siempre había deseado. Jamás hubiera imaginado que el Yegua Rosa era como aquel pequeño calabozo de los guardias, pero peor.

Su habitación era la número 19. Los jefes la presentaban como una promiscua niña salvaje que cumplía los deseos más pervertidos de los que pudieran pagar por ella. Los chicos entraban en su habitación. Si era buena con ellos, los jefes le daban los perfumes y la comida. Si era mala, si sacaba la loba, la cogían del pelo y la llevaban al sótano donde la tenían cinco días encerrada sin comida ni bebida. La poca agua que podía tener acceso, la suficiente para sobrevivir, era la que goteaba por una humedad. Con el calabozo de los guardias nunca le habían castigado sin comer ni beber. Ellos sabían que estaban haciendo algo malo al abusar de ella, pero le daban más comida que a ningún otro guardia para que se quedase callada.

Los primeros años, pudo controlar con relativa facilidad a la loba. Pero llegó el día, un mal día, en el que una bruja ilusionista, haciéndose pasar por un cazador, le obligó a convertirse en loba y matar los que en su día fueron sus carceleros. Fue una artimaña que utilizó la bruja para robarle el objeto que olvidó haber tenido alguna vez.

(Esto es lo que se sabe, hasta el momento de ella. Se irá editando conforme se descubra más cosas de su vida).

Carácter: Sufre una extraña especie de alzhéimer. No recuerda su nombre o el nombre de sus padres; pronto se le olvidarán más cosas como qué comió ayer o de qué color tiene el pelo. Ella lo ataña a los abusos físicos y psicológicos que ha sufrido en la Yegua Rosa, lo cierto es que es por culpa de la maldición de uno de los objetos del 19, un collar con un cascabel similar al que se le ponen a las vacas. Tampoco recuerda cómo consiguió el objeto. Sí que se acuerdo, detalle por detalle, de cómo se lo quitaron.

En la Yegua Rosa le enseñaron a ser una buena chica: decir y hacer lo que los hombres esperan y quieren que se les diga y hagan; cumplía con sus deberes como un perro quien obedece las órdenes de su amo. Fuera del burdel, fuera de un entorno social, ella es un animal salvaje. Fría y desconfiada. No quiere estar con nadie, no quiere que la miren ni siquiera que le den de comer. Es una superviviente nata, lo que tiene es porque ella se lo ha ganado. Una personalidad más acorde a su lado bestial que a la de una humana. Sin embargo, a lo que la loba se refiere, la chica siente un poderoso miedo hacia ella. Como si el animal supiera más cosas de las que ella sabe.

Apariencia: A simple viste, puede parecer una flacucha niña por lo pequeña que es, mide poco más de metro y medio. Su cabello es de un vivo color castaño. Durante sus años en la Yegua Rosa, llevaba el cabello suelto y perfumado con las lociones que le daban para atraer a los hombres; ahora que ha escapado, se lo ata con toda clase de coletas en un infantil signo de rebeldía.  Sus ojos son enormes, resaltan en su cara como lo harían dos lunas de plata en el cielo. Su piel es nívea y aterciopelada. Una vieja costumbre que todavía conserva del prostíbulo es tratar con cuidado su piel y bañarse con esmero para parecer atractiva y no un pequeño monstruito.
 


Chica sin nombre

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Re: Chica sin nombre

Mensaje  Sigel el Jue Oct 12 2017, 19:44

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Última edición por Sigel el Jue Oct 12 2017, 19:54, editado 1 vez
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Re: Chica sin nombre

Mensaje  Sigel el Jue Oct 12 2017, 19:44

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