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(Práctica de rol) EL dios de la locura

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(Práctica de rol) EL dios de la locura

Mensaje  Aradu el Sáb Ene 20 2018, 17:08

Como médico y detective de profesión, me dedicaba a buscar pistas, información o cualquier indicio que pueda llevarme a mi (o a mi queridos compañeros) hacia, por así llamarla, luz al final de túnel.  Como es de costumbre, era el que llevaba un pequeño diario donde anoto nuestros casos de lo más interesantes, anecdóticos y enrevesados que nos hayan ocurrido.
El que vas a leer a continuación es uno de esos relatos. Y, como uno ya se puede imaginar por la situación en la que me encuentro hoy, dicho caso nos marcó de por vida.
 
Todo empezó una noche fría de invierno, mi equipo y yo nos encontrábamos en una habitación minúscula de alguna taberna sin importancia. La habitación, hecha de 4 paredes de madera de pino y un techo alto en punta (como todas las tabernas de esa zona) hecho de paja y madera robusta. No era un trabajo cuidado, la estructura entera parecía irregular y chapucera, seguramente obra de algún constructor principiante.
Sin embargo, ninguno de nosotros nos dimos cuenta de aquellos detalles insignificantes, ya que nuestra atención estaba puesta en en centro del cuarto.
-¿Que piensa hacer con él, señor doctor?- Dijo un miembro del grupo
-Como puede ver, los dedos le han sido amputados y la mandíbula arrancada..Parece un zarpazo..- anotó otro, mientras tomaba apuntes en un cuaderno.
-Ojos abiertos, pero en vez de pupilas dos agujeros pequeños que parecen perfectamente redondos..¿Que opina? dijo una tercera voz reponiéndose la máscara sobre el rostro.
Yo me mantuve callado, necesitaba un corto periodo de tiempo para observar el fatídico acontecimiento. 
En medio de la habitación hacía un hombre de mediana edad, bastante robusto y bien vestido, lo que me dio a entender que era de una clase social bastante favorecida. El desgraciado hacía en una posición fetal en un charco de sangre que parecía la suya propia; sus pies y rodillas, aún vestidos (por lo que supuse que no estaba durmiendo antes de la tragedia) se encontraban rotados hacia detrás como si el sujeto tuviera las articulaciones en la parte trasera de la pierna, no delantera como el resto de seres vivos; los dedos se encontraban (o mejor dicho, no se encontraban por ninguna parte) amputados desde la base, y los ojos, sin pupilas con un círculo que ni yo (cirujano toda mi larga vida) habría visto y mucho menos ser capaz de realizar.
¡Créame lector, que describir una situación tan grotesca y maquiavélica me trae náuseas, dolores y una intranquilidad tan poco razonable que preferiría no recordar!, pero siento que antes de mi muerte usted debe conocer la verdad.
El resto de detalles del cadáver carecen de importancia, ya que fueron fruto del posible desplome del pobre hombre en el suelo en el segundo de la muerte.
-Poneos las máscaras, coged las mantas esas, envolvedlo y vamos a quemar-lo  ya he visto todo lo que hay que ver.
Al decir aquello, mis compañeros obedecieron. Quemamos el cuerpo detrás de la taberna con la luna llena brillando sobre nosotros. Dimos gracias a los 7 Dragones por que nadie más haya visto al detalle a ese pobre desgraciado, pagamos al tabernero unos pocos Aeros por las molestias y partimos en busca de respuestas, cada uno de nosotros como mejor sabía .
Lo que a mi me concierne, dediqué esa noche a vagar por las calles,  tragándome en pavor que debía ocultar frente a los otros. Todo con la esperanza de ver algo digno de mi atención y que me indique el camino a seguir.
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Re: (Práctica de rol) EL dios de la locura

Mensaje  Sigel el Lun Mar 05 2018, 11:33

¡Hola Aradu!

Me gusta empezar diciendo cómo hago las "críticas". Escribo directamente, sin pensar, en la misma página donde posteo. Ni corrijo las faltas ni vuelvo a leer lo que he escrito por si, en algún momento, no me he expresado bien (cosa que puede suceder). Es una práctica muy poco profesional, lo admito. Quiero que sea así. Aunque tenga diversos relatos publicados en diferentes revistas, no soy ninguna experta. Ninguno de nosotros lo somos. Creo que hablar del tirón hace que la Escuela de Rol se convierta en una charla entre dos amigos. Como si ambos nos hubiéramos reunido en un bar para comentar la última película que hemos visto en el cine. Busco ese dinamismo y esa espontaneidad. El decir, sin pelos en la lengua: "pues a mí la peli no me ha gustado" y otra persona "pues a mí sí que me ha gustado y volvería a pagar por verla". Si te parece un mal método o piensas que he hecho de otra manera puede ser más útil, sin problemas, puedes decirlo.

Ya me comentaste por mp que este era tu primer foro de rol y créeme que se nota. No por nada malo, sino por falta de costumbre. Si somos estrictos, el rol puro se basa en la improvisación, en interpretar a un personaje y dejarse llevar por las situaciones que se desarrollan en el tema. Esto es similar a ponerse un disfraz e interpretar el personaje del disfraz. Piensa en un payaso en una feria. Él no tiene una historia pensada o un guión que seguir. Simplemente, actúa.

¿Qué quiero decir con esto? Pues que, si estás actuando, tienes que olvidar que estás escribiendo y que la gente te va leer. En varias ocasiones, rompes el rol. Por ejemplo en la introducción en la que nos dices que nos va a relatar una historia o cuando te diriges directamente a los lectores. ¿Esto es malo? No. Esto es falta de costumbre. En un foro de rol, no cuentas una historia, no estás relatando nada. Tienes puesto disfraz de payaso y estás jugando con otros payasos.

Estoy convencida que, a medida que vayas leyendo otros roles y participando en los tuyos propios verás que rolear no es como escribir.

Recuerdo un personaje en otro foro (que no mencionaré por no hace publicidad) en el que conocí a un personaje que rompía la cuarta pared y se dirigía a un público lector. En este caso si era rol porque el personaje estaba tremendamente y en su locura había desarrollado una consciencia propia, sabía que estaba actuando y que no era real. Una locura que me fascinó. No aconsejo a nadie hacer un personaje así si es que está empezando a rolear.

Bien, dicho esto como introducción, paso a la organización general. Puntos negativos y positivos.

Críticas positivas

Sabes utilizar el suspense a tu favor.

Buena estructura. Básica y confiable: primero narras la escena y luego el cuerpo. Al más estilo de los capítulos de CSI. Perfecta para un investigador como es tu personaje.

No sé si está hecho con ese propósito, pero la estructura de un texto también puede hablar por el personaje. Imagina un personaje. Que hayas descrito primero la habitación y luego el cuerpo, quiere decir que tu personaje se ha fijado antes en la forma de la habitación que en el cuerpo. ¿Eso significa que tu personaje no se extraña de ver un cadáver? ¿O que tu personaje es extremadamente analizador y examina todo el entorno antes de concentrarse en el problema? Quizás lo hayas hecho por casualidad, pero, si lo has hecho con ese propósito, lo has hecho muy bien. Por eso hago hincapié en la estructura. A veces, sin decirlo, puedes hablar mucho de un personaje por las cosas en las que mira o piensa.

Críticas negativas:

Comenzamos con lo más simple:

La palabra "aeros" va en minúscula. Sería equivalente a decir dolares, pesos o euros. El nombre de una moneda es en minúsculo. Un error común que todos hemos hecho.

Hay un énfasis exagerado en la descripción del cadáver. El uso de las cursivas no es necesario. Hace poco hablé con un escritor de terror reconocido de mi país. Me dijo un consejo que es el mismo que te voy a decir a ti: cuando se intenta horrorizar, las descripciones deben de ser escasas. Deja que el lector se lo imagine. No le pongas adornos de cursivas, o exageraciones desmesuradas porque el lector no se las va a creer. "sus piernas eran como astillas quebradas" o "el cuerpo tenía la posición de un perro durmiendo". Haz que la imaginación del lector trabaje.

Aconsejaría dar diferentes colores a los diálogos de los personajes.

-Hola.- dijo Federico.

-¡Hola Fede!- contestó Alberto - ¿Qué hay? Hacía mucho que no te veía-.

En un rol, ayuda el uso de varios colores para seguir a los personajes.

Es necesario hablar sobre el uso de los signos de puntuación. Pocos fallos he podido ver de este tipo (dos o tres), otra prueba más de que no es la primera vez que escribes algo y que sabes hacerlo bien. El más notorio: "Todo empezó una noche fría de invierno, mi equipo y yo nos encontrábamos..." En lugar de una coma, la separación debería ser de un punto ya que primero hablas de la noche y luego de tu cuerpo. Si te fijas, al leerlo en voz alta, la pausa es de un punto. Otro ejemplo del mismo caso: " ....por que nadie más haya visto al detalle a ese pobre desgraciado, pagamos al tabernero un....".

En conclusión: Lo haces muy bien para estar empezando, pero te falta saber qué es el ROL y ya, a base de práctica, lo demás viene solo.

Sigel
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Re: (Práctica de rol) EL dios de la locura

Mensaje  Sigel el Vie Mar 09 2018, 19:15

El hombre tuvo una muerte desgraciada. No era necesario ser sacerdote ni creer en Dios Padre, el único Dios verdadero, para saber que el espíritu del fallecido estaba condenado. El Padre Callahan se imaginó el alma flotar por encima del cadáver con ambas manos cubriéndose la cara para que no supiera que estaba llorando. ”Así vivirá por siempre. Pobre infeliz”. El asesino, fuera quién fuera, se había tomado las molestias de asegurar que el pobre hombre tuviera una vida eterna maldita. Después de matarle (o quizás mientras le mataba) abusó del cuerpo. Uno de los doctores comentaba en voz alta, en el momento que Callahan entró en la habitación, que había encontrado restos de sangre y semen en la boca del cadáver. El sacerdote pensó que había tenido mala suerte. Si hubiera llegado dos segundos más tarde, se habría ahorrado ese último detalle escamoso.

Primero trabajaron los doctores y los hombres de la Guardia. El Padre Callahan no podía molestar, cualquier cosa que hiciera y dijera podría influir para mal en la investigación. Lo que se traducía en más tiempo libre para el malhechor. Callahan se permitió el lujo de pecar en ira. Encerró sus manos en dos puños y deseó que al asesino le hicieran lo mismo que él le había hecho al pobre hombre.  

Terminada la investigación, los guardias dejaron que la esposa del difunto y el Padre Callahan se acercasen al cadáver. No podían pasar más allá de la línea de tiza blanca que dibujaron en el suelo.

-¿Cómo se llamaba?-

-Olson. Han Olson, mi señor-.

-¿Era cristiano?-

-No señor-.

-¿Era un buen hombre?-

-Un muy buen hombre, mejor padre y perfecto esposo-.

-Es todo cuanto necesito saber. Dios cuida de los buenos hombres-.

La mujer se echó a llorar.

Callahan sacó una pequeña cruz de madera de su túnica y la apuntó al cadáver. De otro bolsillo, sacó un pequeño libro de rezos.

-El Señor es mi pastor, nada me falta. En verdes praderas me hace repostar…-

-Señor, no sé qué está haciendo,- interrumpió la viuda- pero me gustaría acompañarle. Usted no conocía a Han. No tiene por qué rezar por su alma. ¡Y lo hace! Está aquí y se preocupa por el espíritu de mi marido más de lo que parece preocuparles a esos hombres- se refería a los guardias, en ese momento ya se habían marchado del edificio- Me gustaría ayudarle-.

-¿Sabe leer?-

-Sí señor-.

-De acuerdo, lo que voy a decir está en esta página- le pasó el libro rezos abierto por la oración que había empezado - tiene que orar a la vez que yo-.

La mujer no había sido totalmente honesta. Era cierto que sabía leer, pero solo unas pocas palabras. Hasta tres veces Callahan tuvo que detener el rezo porque la mujer le costaba entender qué estaba escrito. No le importo. Habría parado y vuelto comenzar cien veces si con ese podía aliviar el dolor de la mujer.

-Por favor, quédese a dormir. No quiero pasar la noche sola con un cadáver en la otra habitación. Los guardias han dicho que hasta mañana no se llevaran a… a…- se esforzó por no romper a llorar- a Han y…. No puedo. De verdad que no-.

–No puedo quedarme, pero tenga. Es todo lo que tengo encima- le dio una bolsa de aeros - hay lo suficiente para que usted y sus hijos puedan pasar la noche en un hostal. No es necesario que se quede aquí-.

El Padre Callahan no ponía en duda la valía ni el trabajo de los guardias. Eran profesionales. Se habían pasado horas examinando el cuerpo y anotando todos los detalles de la habitación. Sin embargo, no podía dejar de sentirse molesto por la falta de empatía que los guardias ofrecían. ¿Cómo pudieron haber trabajado con los llantos de una mujer de fondo? ¿Es que estaban acostumbrados o es que no les importaba el dolor de los vivos? Teniendo en cuanta que trabajaban con muertos, era posible que fuera lo segundos.

De camino a casa, Callahan se cruzó con uno de los doctores. Qué Dios Padre le perdone, no pudo resistirse. Tomó a doctor de los hombros y le empujó contra la pared más cercana.

-¡Cabronazo! Tú y los tuyos sois unos cabronazos. Allí- señaló la casa del difunto con la cabeza sin dejar de mirar a los ojos al doctor - habéis abandonado a una mujer sin marido y a unos niños sin padre. ¿Sabes lo que le sucederá? Ella tendrá que trabajar del oficio más antiguo con tal de alimentar a sus hijos. El más mayor, con seis años, trabajará por un sueldo miserable en el campo. El más pequeño, con ocho meses de edad, morirá por falto de alimento. Acabarán vendiendo la casa, te aseguro que lo harán. Y entonces ella enloquecerá y los niños, los que queden con vida, se convertirán en los vagabundos que tus compañeros de la Guardia echan a patadas de la ciudad-.

Soltó al doctor de un empujón contra la pared. Ya había dicho lo que tenía que decir. Hablar en exceso, sería un error. El Padre se espolsó la túnica y le dedicó una mirada de indignación en contra del doctor.

_____________________

* Aradu: Como te dije, el rol es improvisación. El Padre Callahan, un personaje recurrente en mis historias, te ha cogido del hombro y te ha renegado por la falta de empatía que ve en los guardias. Te toca. Improvisa. ¿Qué hará tu personaje ahora? Al mío no le puedes tocar. Tú eres tu personaje, haz lo que él haría. ¡Será divertido!
Ficha del Padre Callahan: link
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Re: (Práctica de rol) EL dios de la locura

Mensaje  Aradu el Dom Mar 11 2018, 02:11

Sumiso a mis pensamientos, andaba por las calles con las manos en la espalda y el cuerpo arqueado. Me parecía a aquellos ancianos que sólo les quedan pensamientos de su antigua juventud y  la mente volaba como un colibrí revolucionado en busca de respuestas. Como un niño que recibe su primer puñetazo, sentía el pavor y desconcierto de aquella situación tan horrorosa pero, al fin de cuentas, normal.

Tenía los ojos entreabiertos y tragaba en seco. Ellos sólo observaban la calle nevada y algunas luces de antorchas tanto en el interior como el exterior de las casas de los vecinos. Pobres, no tenían ni idea de lo que acababa de ocurrir y disfrutaban de las últimas horas de la noche.

Las piernas, ya débiles de tanto trabajo, me llevaron de vuelta delante de la casa. Alcé la vista agotado pero incapaz de sentir dolor por la familia que se encontraba dentro.
De repente el sopor desaparece y me veo empujado por alguien contra una pared. Confuso, busco un rostro con la mirada.
La bronca y los insultos que me empezaban a llover no tenían precedentes y la brusquedad estaba al nivel del tono de voz del anciano. Emanaba cólera por algo que ni yo ni mis compañeros podíamos controlar. ¿Abandonar a la mujer? quizás tenía razón, pero soy médico y no se tratar más que a moribundos o muertos por completo.

-Escúchame bien viejo, lo que ha ocurrido allí es una desgracia -empujando al anciano lejos de mi- ¡pero no es mi trabajo ni el de los míos cuidar de la familia de los muertos! -alzaba la voz, cada vez mas alto- ¿Acaso crees que para nosotros es sencillo? ¡El número de familiares que hemos visto llorar ronda los miles! -golpeaba su pecho con el dedo indice- ¡Tu y los tuyos habéis visto 10 muertes en vuestra vida, y eso es decir mucho! -sentía como enloquecía- Yo he visto centenas, guerras,¡¡ guerras! ! -no me podía controlar, estallé a carcajadas- ¡¡No sabes lo que es!!

Antes de darme cuenta, mi estoque estaba puesto en su garganta. Los ojos me ardían, inyectados en sangre y las manos temblorosas. Casi mueren dos aquella noche.
Guardé el arma y temblando susurré:

-Lo siento.
Aradu
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Re: (Práctica de rol) EL dios de la locura

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