Cabalgando al alba... (libre)

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Sáb Jul 13 2013, 22:37

El único sonido de la cercanía era el de su respiración entrecortada, la tensión de la cuerda  de su arco entre los dedos comenzaba a incomodarle… demasiada quietud… por más adentrado que estés en el bosque siempre existe algún sonido así sea en la lejanía, y sea lo que sea que la haya despertado no puede pasar desapercibido por mucho más tiempo. Mientras tanto, por un tiempo que a su parecer era eterno continuaría agazapada y armada hasta nuevo aviso.

Recordó su caballo…  no debía encontrarse muy lejos y aunque no sabía cuánto había estado dormida, el siempre le fue fiel y no se iría sin ella. Vinieron a su mente lejanos recuerdos vividos juntos y temió por la seguridad de su amigo. Giró lentamente buscando algo sospechoso y se acomodó en silencio para continuar en guardia aun a pesar de no haber notado nada extraño, si había algo que sabia por experiencia  es que un cazador sin paciencia se moría de hambre.

Permaneció descansando pero alerta unos minutos y al rato ya aburrida se movió suavemente a una rama contigua para darse cuenta de que seguía sin haber nada. Quizás lo que había escuchado estaba solo de pasada… No estaba segura de eso pero lo que si sabía era que ya había estado ausente por mucho tiempo. Era muy entrada la noche y la densidad del bosque no dejaba que la tenue luz de la luna alumbre su camino, y poco a poco, como si respondieran a su incertidumbre, los animales nocturnos comenzaron a llenar suavemente la noche. Se movió por las altas ramas mientras le fue posible, hasta que no tuvo más remedio que tocar el suelo si desplazarse quería. Camino un rato hasta que encontró a Kay pastando en un pequeño claro. Acarició su amarronado pelaje y sus doradas crines y apoyando su frente en su largo cuello le susurró le perdone por la tardanza. Acomodó su largo vestido, el carcaj en su espalda y las bolsas con las cosas que en la tarde había recolectado para el camino y cuando estuvo lista subió a lomos de su caballo para continuar su cabalgata. Aun era de noche pero no faltaría mucho para que los primeros rayos del amanecer tiñan de rojo cada rincón del bosque, adoraba ese momento del día en que el bosque parecía prenderse fuego antes de volver a su natural belleza, cuando escurridizos rayos de sol acariciando sus altas ramas se colaban en el camino. No sabía aun que haría pero el tiempo de descansar ya había pasado.
Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Eldarion el Dom Jul 14 2013, 15:30

La noche en Sandorai era profunda y llena de vida. También era el mejor recurso de los oscuros para obtener comida y bienes con los que comerciar en los túneles que recorrían las tierras desiertas y peligrosas de Midgar, el bosque que colindaba con el propio Sandorai y donde los drows de Aerandir fueron confinados largo tiempo atrás. Aunque las dos razas pertenecían al mismo género, los druidas o elfos, los drows no tenía buen trato con sus primos lejanos de la superficie a causa de su carácter violento y sanguinario. A menudo decían que debieron haber permanecido del lado de los brujos durante la guerra, pero las cosas no son tan simples en Aerandir. Si bien la enemistad entre elfos y drows siempre fue jurada y evidente, no tenían reparos en luchar juntos si el bien era común y necesario. Pero las guerras habían acabado, o eso parecía de momento, y los drows necesitaban recursos para abastecer sus miserables vidas bajo tierra. Así pues, no tardaron en hacer una incursión a la superficie con sus mejores saqueadores y rastreadores. R'Horir formaba parte de ellos a pesar de ser un simple esclavo por el mero hecho de que su ama, una de las sacerdotisas de Lloth, administraba las partidas de caza en el mundo externo. R'Horir no tenía más remedio que obedecer si no quería ser flagelado, aunque comenzaba a extrañarle que su ama lo mandase tan a menudo al exterior por muchos y muy variados motivos que a sus ojos no tenían ningún sentido. Lo más extraño de todo, es que a menudo lo enviaba completamente solo. Normalmente todos los esclavos iban acompañados de un encargado que los vigilaba. Pero no, su ama lo enviaba solo. Tal vez se había vuelto lo suficientemente dócil como para no temer que se escapase.

Como drow, R'horir era demasiado alto para su raza. La vida en los túneles los hacía habitualmente de baja estatura en cuanto a los machos y sólo las hembras gozaban, por sus comodidades, del cuerpo fuerte y atlético propio de un guerrero. Sin embargo R'Horir era incluso más alto que muchas hembras del subsuelo y esto constituía, a menudo, menosprecios y burlas al ser un esclavo por unos y admiración por otros, si bien estos últimos eran una ínfima minoría. Su piel era oscura como la obsidiana, un rasgo común en los elfos oscuros, así como blanco era su pelo, que caía ralo y lacio sobre sus hombros. Cuando la luz del exterior lo iluminaba, podía adoptar un tono ceniciento que pasaba desapercibido en las sombras. Pero el rasgo común más distintivo eran sus ojos dorados que danzaban en ocasiones con el rojizo del fuego y se antojaban, para quien no estuviera habituado a la raza de los drows, demasiado astutos, salvajes y peligrosos. Su cuerpo estaba cubierto por cicatrices de guerra y tortura, testigos de afrentas y castigos varios. Todos ellos crueles, como dictaban las leyes de los suyos. Hasta su rostro, a pesar de la belleza natural de todos los elfos sin importar su subraza, se veía deformado por varias de ellas que lo surcaban de un extremo a otro.

Sandorai se había dado cuenta de su presencia y durante mucho tiempo permaneció en completo silencio. Ni los animales, ni los árboles ni mucho menos el viento susurraban nada. Era como si el peso de la muerte hubiese caído de pronto en el reino de los elfos. El culpable era uno de los cuidadores quien, al ser su primera partida en el exterior, cometió el error de pisar donde no debía y que sus pasos se tornaran ruidosos a un extremo alarmante para el fino oído de quienes habitaban los bosques. R'Horir maldijo para sus adentros cuando el muy bastardo culpó a su propio esclavo, un trasgo más joven que él, del escándalo y prometieron latigarlo a su vuelta. Sin embargo nadie percibió que no estaban solos. Nadie, salvo R'Horir. Cuando la vida volvió a los árboles y los animales reanudaron sus cánticos, el esclavo drow atisbó por el rabillo del ojo una montura. Un caballo de piel marrón y crines rubias que caminaba de un lado a otro buscando un jinete y se detuvo lejos de su alcance. R'Horir no dijo nada y se separó del grupo aprovechando que le habían ordenado hacer uso de sus habilidades para cazar alguna pieza por cuya carne pudieran llevarse ganancias al bolsillo. Se escondió entre los árboles y observó la posición de las estrellas en el cielo nocturno. Si bien no tenía conocimientos de astronomía, sabía lo suficiente como para adivinar que apenas faltaban unas horas para el amanecer y que éste no debía pillarle en el exterior si no quería quedarse ciego. La luz solar era peligrosa para la visión infrarroja de los drows; aunque pudieran moverse igualmente entre las sombras y permanecer fuera durante el día, la gran mayoría prefería no estar presente cuando el Astro Rey alumbraba con sus rayos las tierras aerandianas. Esperó pacientemente con los ojos fijos en aquella bestia de montar. Podría no haber tenido jinete, sí. Podría, pero era difícil encontrar caballos salvajes en Sandorai. Su paciencia pronto dio sus frutos cuando una figura esbelta y femenina se abrió paso entre la maleza y caminó hasta el caballo.

Una elfa.

R'Horir barajó la posibilidad de dejarla escapar. Pero el recuerdo del trago injustamente castigado y el hecho de que la elfa podría descubrir la pequeña comitiva de drows que trabajaban en sus dominios y dar la voz de alarma, lo llevaron a tomar la decisión contraria. Rápidamente echó mano del arco, cuya cuerda tensó con la primera flecha. La saeta oscura silbó en el aire y se clavó en la tierra, frente al caballo, como una muda advertencia de no estar solos. En su extremo oscilaba una pluma de color negro que no hacía sino dotar la flecha de mayor tetricidad.
Eldarion
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 50
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Dom Jul 14 2013, 18:00


Un escalofrío le recorrió la columna tal como cuando su instinto le avisaba que algunos ojos la estaban observando. Si bien es una sensación común en el bosque a causa de todas las criaturas que habitan en él, el nudo que se le hizo en la garganta le indicaba que era algo más peligroso que un simple animal lo que rondaba cerca. Contuvo la respiración a causa de tal estremecimiento  y escapó todo el aire contenido en un resoplido en el preciso instante en que una flecha le cerró el camino. Fue todo en cuestión de pocos segundos. El portador de tal flecha representaba un peligro para ella, ya que era raro que la tomaran por sorpresa de esa manera. Recordó el silencio del bosque de momentos atrás y se dio cuenta que aquel que cuidadosamente colocó una pluma en una de sus saetas era el responsable.

En lo que pareció un solo movimiento bajó de su caballo y golpeándolo en el lomo le susurró:

-“No te alejes mucho” -

No podía simplemente huir y asumir el riesgo a que la próxima flecha busque reposo entre sus costillas o las de su montura. Fue ese segundo en el aire mientras descendía de Kay su caballo en el que tomó su arco junto a una flecha de su espalda. Cayó grácilmente en el césped, movió rápidamente su cabeza para apartar su rojizo cabello de los ojos y aunque semi-agazapada buscaba en la dirección en que debía encontrarse su enemigo, apuntaba al suelo ya que no tenía idea aún donde se encontraba. Era un blanco muy fácil para hacerse la guerrera pero tampoco podía bajar la guardia fácilmente. Aquel que tira sin preguntar no renunciará a tal actitud desafiante por encontrarse a alguien de su especie. Sabía que se encontraría con otro elfo, ¿Quién más podría usar ese tipo de arma para arremeter? Suave pero con tono decidido decidió presentar el primer acto con una sutilidad más diplomática que la de su escondido interlocutor, intentando dejar en claro que su postura era defensiva más que ofensiva, o al menos hasta que supiera a quién se enfrentaba, ya que la que era presa fácil en este caso era ella.

- ¿Quién está ahí? … Desconozco territorio de quién es este lugar… No busco pleito pero debes entender que debo defenderme si me obligas… - Esperó y agudizó el oído para encontrar la posición de aquél hacia quién se dirigía.

Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Eldarion el Dom Jul 14 2013, 19:59

El lado salvaje del drow permitió florecer una media sonrisa dañina en los labios de R'Horir. La elfa no solo había advertido su presencia y aparente hostilidad -habría sido una estúpida de no hacerlo-, sino que también iba armada con su propio arco y ya cargaba una flecha. Para la vista humana habría sido imposible percibir sus movimientos de alerta mientras desmontaba del caballo. Demasiado rápidos para los ojos comúnes. Pero R'Horir supo por estos que estaba igual de entrenada que él y que un duelo con arco entre ambos podría llegar a ser incluso interesante si no fuera porque debía asegurarse de que la comitiva con la que había llegado a Sandorai no fuese descubierta. Atraída la atención de la elfa, R'Horir aprovecho los movimientos del caballo para caminar en la misma dirección haciendo alarde de sigilo. No obstante, en un momento dado pisó con fuerza una rama que crujió asustando a las aves que se encontraban sobre sus cabezas. Los pájaros volaron entre graznidos de alarma y el drow echó a correr entre la maleza como si tan solo fuese una bestia más del bosque.

Ahora que lo pensaba mejor, quizá su plan fuese demasiado precipitado y no diese sus frutos. Pero no lo sabría hasta que se detuviera a comprobar si la elfa lo seguía o no. Aprovechó las sombras, los troncos y los arbustos en un intento de que ella, de seguirle, nunca viese la totalidad de su cuerpo y poder permanecer así en el anonimato. Era su cebo, pero tenía intenciones de convertirse más tarde en su depredador. Los árboles se abrían a una velocidad vertiginosa para él. Si bien tenía los pies descalzos, la piel de estos estaba acostumbrada a situaciones mucho más extremas e ignoraba fácilmente la textura punzante de las ramas y piedras que se clavaban en sus plantas. En ese sentido la elfa iba mejor provista de atuendo, pero R'Horir contaba con la ventaja de la noche y que esta le permitiese tener mejor visión que la joven que debería tener a sus espaldas. No se atrevió a salir al camino por miedo a ser sorprendido de pronto por más elfos, aunque le venía bien no hacerlo para hacerle creer a la elfa que realmente estaba huyendo de ella y persiguiendo a su caballo con intenciones poco recomendables y menos aún fiables. Cuando atisbó las crines rubias del animal, se llevó el arco a la espalda y cogió impulso. Sus piernas atléticas y fuertes le permitieron saltar con energía hacia la rama más baja de uno de los árboles y subirse con una gracilidad pasmosa y alarmante. Saltó de rama en rama, unas veces subiendo y otras bajando, hasta situarse en una posición estratégica desde la que podía tener a tiro al caballo y a la elfa en el momento que entrase en su campo de visión.

De pronto, protegido por las sombras que lo vieron nacer, el bosque volvía a estar en completo silencio y sólo se oyeron los relinchos del caballo cuando el drow, desde su escondite, lanzó una segunda flecha para asustarlo.

OFF: no he querido herir al caballo sin tu permiso, así que dejo a tu elección el dónde caiga mi flecha, si en el suelo, en un árbol o en el animal. Si escoges el animal, no será una herida grave. Tampoco quiero matarlo.
Eldarion
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 50
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Dom Jul 14 2013, 21:13

Nadie contestó…  pero si la escuchó. El crujir de una rama delató que se movía y hacia donde se encontraba. Unas aves asustadizas comenzaron a volar asustadas y supo rápidamente que comenzó a moverse entre las sombras a gran velocidad, pero lo más extraño es que no corría hacia ella sino que parecía alejarse aunque siguiendo el camino. ¿Quién tira una flecha y luego escapa corriendo en dirección contraria?  Siguió sus pasos a los largo del camino y comprendió cuál era el verdadero objetivo del extraño… Kay… Corrió tan rápidamente como sus pies lo permitieron, el extraño también corría pues aunque aun no lograba verlo si percibía sus movimientos y las hojas que arrancaba al correr delataban hacia donde se dirigía. Vio a lo lejos su caballo y el silencio reinante delato que se detuvo y lo tenía aparentemente en la mira. Sin saber que hacer gritó:

-¡Quieto!¡Te ví! – Aunque era mentira solo necesitaba un segundo de titubeo y lanzó una flecha hacia donde podría haber detenido su marcha el desconocido para comprobar cómo otra flecha con pluma negra en su extremo salía despedida hacia su compañero y le daba cerca del lomo justo sobre su bolsa de provisiones. El animal había salido herido sin duda pero las bolsas lo protegieron bastante, el relincho de dolor la  hirió a ella también y comenzó a galopar asustado.

-¡Tranquilo! Después me encargo de tu herida- Le dijo a su amigo mientras retrocedía hacia las sombras alejándose del camino, pronto amanecería y delataría a su enemigo, que sea quien fuere aun no entendía qué problema tenía. Decidió probar hablar de nuevo e intentar civilizar al que oculto tras las sombras evidenciaba perversidad con sus movimientos.

- ¿Cuál es tu problema? No pretendo hacer ningún daño -
Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Eldarion el Jue Jul 25 2013, 17:57

R'Horir no esperaba dañar al caballo, sino solo asustarlo. Pero no hay mal que por bien no venga y los relinchos de la bestia atrajeron la atención de la elfa al punto previsto. La cabellera cobriza de la joven se dejó ver fácilmente entre la maleza bajo la mirada infrarroja del drow, que seguía en las ramas de los árboles y se aseguró, a su vez, de que la amenaza no fuese cierta. No, no podía verle. Lo supo en cuanto la elfa comenzó a dar vueltas y hablar a la nada, quizá esperando que R'Horir se apiadase por su debilidad. Tal vez fuese consciente de que acababa de meterse en un problema al perseguirlo en pos de una simple bestia que bien podría sustituir por otra cualquiera. Así, R'Horir quedó desconcertado al ver que la elfa se preocupaba excesivamente del caballo y prefirió calmarlo antes que ponerse en guardia. Los drows son criaturas rastreras y traicioneras por naturaleza. R'Horir pudo haber aprovechado su torpeza para terminar de derrotarla, pero no lo hizo. Extrañamente no lo hizo. En su lugar apartó suavemente las hojas para mirarla desde su escondite en la distancia. Observó, por segunda vez, la cabellera cobriza, la piel marmórea que tanto contrastaba con la suya propia y los ojos firmes, sabios y serenos de los elfos de Sandorai. Nadie habría podido negar que fuese hermosa. Un humano común y corriente habría enmudecido ante su presencia, pero R'Horir estaba acostumbrado a ver bellezas mucho más físicamente exóticas que su rival. Las hembras de los drows solían tener curvas exuberantes, ojos salvajes y cabellos perlados que a menudo adornaban con los mejores rubíes y sedas de los mercados del subsuelo que resaltasen sus atributos. No obstante, lo que dejó al drow completamente desubicado fue precisamente la honradez estúpida e inconsciente que mostraba. La vida de un animal le preocupaba más que la suya propia y estaba dispuesta a dialogar con aquel que la había disparado. R'Horir, acostumbrado a las traiciones, no creyó posible que ninguna criatura pudiera hacer alarde de semejante despliegue de cordialidad. Lo achacó a una trampa y supo que debía disparar. Aun así, no lo hizo.

Un ruido atrajo su atención haciéndole mover las orejas como un animal que hubiese percibido algo extraño en su territorio. Olfateó el aire y palpó la corteza del árbol en busca de temblores o cualquier otra anomalía que le indicase qué sucedía. Alguien se acercaba y sólo le bastó echar un vistazo para comprobar que su propia comitiva se acercaba donde se encontraban. No supo qué pensar ni qué hacer tampoco. Si lo dejaba todo a la suerte, la elfa podría descubrirles y delatarles... Eso si lograba escapar. Si los drows la atrapaban, probablemente abusaran de ella por odio a los elfos. Después la matarían o esclavizarían en función de si encontraban o no atributos en su cuerpo. Volvió a contemplarla en la distancia. Sin duda se estaba volviendo loco.

Tan pronto volvió a oir sus pisadas, R'Horir se puso en pie devolviendo el arco a su espalda, pero manteniendo la flecha en su mano. Entonces saltó al árbol contiguo y dejó que su cuerpo se moviera solo. Primero saltó sobre la elfa hasta que su cuerpo cayó sobre la espalda de la joven como una sombra en la noche. La contrapartida de aquello fueron los relinchos del caballo, pero R'Horir los ignoró usando la flecha como un cuchillo y amenazando con esta a su joven presa.
No te muevas— advirtió su voz susurrante, grave y cascada en el idioma de los elfos del exterior, sonando éste ligeramente brusco y sin tanta elegancia como lo habría pronunciado un nativo de los bosques.

El rugido de un trasgo se oyó en la distancia. Seguramente el mismo al que habían castigado antes de su descubrimiento. R'Horir susurró algo al oído de la elfa, algo en su idioma materno y que no pudo entenderse, mientras cubría su boca con la mano libre y se arriesgaba a que lo atacase al dejar sus manos sin atención, quizá como voto de fe para que entendiera que no pretendía.... ¿Dañarla? Prefería no pensar en eso y guiarla hasta la maleza para esconderla de las miradas ajenas que podrían acecharles...

¿Pero qué hacía él protegiendo a una elfa?
Eldarion
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 50
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Jue Jul 25 2013, 21:26

Escuchó como a corta distancia de ella algo o alguien se movía, miró hacia la zona donde anteriormente se encontraba y percibió que eran varias figuras las que se desplazaban. Eso la tomó por sorpresa, porque indicaba que su atacante y ella no estaban solos y comprendió que serían ellos, sean quienes fueren, los que la habían despertado hace un momento atrás. Fue durante ese escaso instante en que contemplaba todo esto en que oyó  un movimiento por encima, levantó la vista para comprobar que alguien caía justo detrás, antes de poder siquiera moverse, una punta de flecha se posó amenazante en ella… Por un segundo que podía haberle costado la vida se olvidó completamente de su agresor….

-No te muevas…- pronunció este en un susurro grave y salvaje al mismo tiempo.  Aquella situación le transmitía una extraña sensación, parecía estar ocultándose más que evidenciar su presencia ante sus compañeros, que sería lo más lógico. Murmuró nuevamente unas palabras a su oído pero esta vez no pudo entenderle, acercó lentamente su mano hacia ella y la posó sobre sus labios y comprendió que no se había equivocado: se estaban ocultando, más precisamente, la estaba ocultando a ella. Miró fugazmente hacia su derecha hacia donde momentos antes se encontraba su herido caballo, pero este se había alejado un poco como testigo del peligro que se avecinaba con ese grupo de extraños. Permaneció quieta junto a aquel que momentos antes había considerado su enemigo por tan extraño comportamiento de ataque apenas un momento atrás. Acercó lentamente su mano hacia la de él que aún se encontraba sobre sus labios y apoyó la propia sobre la del extraño como señal de que había entendido el mensaje de guardar silencio y la tomó para quitarla lentamente. El la guió para ambos alejarse del camino y ocultarse tras la tupida vegetación. No quería hacer movimientos bruscos porque no sabía que esperar de él, hasta ahora solo había visto a una criatura oscura como la noche con cabellos blancos, que por alguna extraña razón aparentaba protegerla. Se volteó suavemente y pudo ver a los ojos por primera vez a aquel personaje. Sus cabellos, blancos como la nieve, caían sobre su rostro a causa de la postura y se dispersaban sobre sus hombros,  la oscuridad de su piel que observó en su mano se extendía ahora por todo su cuerpo, el cual se encontraba surcado por profundas cicatrices también. Lo miró con desconcierto a los ojos y se colocó a su lado e hizo seña hacia el grupo cercano y se agazapó delicadamente para demostrar que se ocultaría junto a él. No pudo evitar mirar las huellas que viejas heridas habrían sellado sobre su cuerpo, ni disimular un suspiro de preocupación hacia aquello que pudo haberlas ocasionado. Permaneció así, junto a él, observando entre los árboles a que los demás se acercaran o alejaran de ellos, se sintió como si en vez de un reciente enemigo se encontrara segura  junto a un compañero de caza que le cubría las espaldas.
Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Eldarion el Lun Jul 29 2013, 15:39

No era la primera elfa con la que R'Horir tenía contacto. A decir verdad, últimamente estaba teniendo demasiado trato con el mundo exterior y los habitantes de los bosques. Con la cazadora ya oculta, a su lado, R'Horir aferró de nuevo su arco con intenciones de defenderla... De los suyos. Pensarlo le hizo sentirse ridículo y extraño. No entendía ni entendería nunca por qué ahora le había dado por defender a las mujeres del exterior cuando sólo debía lealtad a las del subsuelo. La esclavitud le estaba pasando factura para mal. R'Horir se incorporó un poco haciendo que los jirones de tela marrones que apenas cubrían sus partes íntimas oscilaran. Estuvo tentado de disparar, pero entonces, casi por instinto, recordó a Elëneidë, la elfa de cabello rojizo que encontró en los límites entre Sandorai, su hogar, y Midgar, el hogar de R'Horir. Recordó la paz que le transmitía hablar con ella y pensó que la joven habría recurrido al diálogo antes que al conflicto en un escarceo como este. Pensó que debía estar loco, pero tras hacerle una seña a la elfa para que se estuviera quieta, R'Horir salió de la maleza y encaró el camino que seguían los suyos en la comitiva. Al cabo de medio minuto apareció el trasgo que habían escuchado. La criatura era más baja de estatura que R'Horir, pero también guardaba facciones indiscutiblemente más atroces. Al igual que el drow, su piel estaba sembrada de cicatrices y heridas sangrantes. Lo miró con odio al principio, pero se calmó al reconocerle y ver que se trataba de alguien a quien debía tratar como un igual: otro esclavo. Tenía arrugas que surcaban su cuerpo haciendo que su propia piel cayese como una sucesión de pliegues oscuros. Apenas tenía pelo y el poco que poseía se veía encrespado por su lucha contra las ramas de los árboles. La mandíbula era amplia, pero no lo suficiente como para contener los colmillos grandes y gruesos que sobresalían de sus labios creándole llagas con el cambio de temperatura y el aire de Sandorai. Las piernas eran delgadas y se veían arqueadas hacia fuera, de modo que cualquiera que estuviera acostumbrado a estas criaturas encontraría la estampa ciertamente cómica. El propio R'Horir habría reído la desgracia del trasgo tiempo atrás, pero hacerlo ahora no sería más que alarde de hipocresía. La espalda del ser también estaba arqueada por la cantidad de peso que tuvo que cargar durante su cautiverio en las minas.
Ph'dos si, ussta abbil?*
—Alur taga dos, Ssa'ch d'illingen.*

La lengua de los drows era hosca, sibilante y violenta a oídos de las demás razas. Ambos esclavos la hablaban con fluidez, uno por ser su lengua materna y el otro por la cantidad de décadas de cautiverio que llevaba a sus espaldas. Sin embargo, no parecía haber hostilidad entre ambos y R'Horir se atrevió a esbozar una sonrisa a medias que mostró ténuamente unos dientes blancos y perfectamente alineados a pesar de su condición de esclavo. El drow se inclinó sobre la criatura y prosiguió hablando en esa extraña lengua que sólo conocían los habitantes del subsuelo.
Gaer ph'darthirii wun l'taur. Usstan talinth nind kyor udossa.*

El trasgo pareció inquieto con esto y miró en derredor asustado y con una mano sobre la honda y el saco de piedras que pendían de su cinturón. R'Horir lo tranquilizó apretando la mano sobre su hombro y lo obligó a mirarle de nuevo.
Usstan inbal rilbol harl tortha. Kyone l'byr lu'alu tarthe.*

El trasgo vaciló, pero finalmente asintió y desapareció tomando el mismo camino de llegada. R'Horir todavía se mantuvo durante unos minutos más en pie y con los músculos tensos mientras se aseguraba de que no volvía sobre sus pasos.

Ph'dos si, ussta abbil?*
—Alur taga dos, Ssa'ch d'illingen.*
¿Estás bien, amigo mío?
—Mejor que tú, saco de huesos.

Gaer ph'darthirii wun l'taur. Usstan talinth nind kyor udossa.*
Hay elfos en el bosque. Creo que nos han visto.

Usstan inbal rilbol harl tortha. Kyone l'byr lu'alu tarthe.*
Lo tengo todo bajo control. Avisa a los demás y marchaos.
Eldarion
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 50
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Lun Jul 29 2013, 20:52

No sabía que esperar y su primera opción era la de desconfiar pero no demostrarlo. Sabía lo que él era y aunque su comportamiento era extraño para los de su especie, recordaba una charla con su padre en algún otro lugar del mismo bosque en una tarde como cualquier otra, que aunque era pequeña reconstruía con claridad:


    "- No todos se nos parecen Lys –
    - ¿Qué no todos son como nosotros? ¿Cómo los que tienen otro color de pelo u ojos? – el cabello de la niña era como fuego y sangre crepitando juntos, tal como el de su madre, pero los ojos verdes como el bosque pertenecían a su rubio padre.
    - Mucho más que eso. Existen otros que antes fueron considerados elfos como nosotros, pero su piel es oscura como la noche y su cabello más blanco que tu rostro. – la niña había recorrido muchos poblados con su padre pero nunca había conocido elfos oscuros - … y sus actitudes son muy diferentes también.
    - ¿Diferentes cómo papá? –
    - Crueles… - sabía el significado de la palabra pero no había conocido nada tan cruel como para fruncir tan repentinamente el ceño de su padre ante la mera idea. - No salen de día pero siempre están rondando… Debes cuidarte de ellos hija… Drows, así les dicen y son… salvajes y no como los animales bravos, sino que rebosan malicia… no confíes en ellos nunca… -"

Era la primera vez que tenía uno frente a frente, observaba atenta sus movimientos mientras iba armándose lentamente y salía con paso firme de la maleza hacia otro que comenzaba a acercarse. "...No confíes en ellos nunca…" resonaba en su cabeza, pero el joven no parecía tener malas intenciones para con ella, quizás él fuera diferente… Recordó a Kay y su herida, era superficial pero aún así fue atacarlo. No lograba comprender al extraño parecía renegar de los suyos al defenderla y habiendo tenido oportunidad de matarlos, tanto a ella como a su montura, a ambos dejó ir. Quizás fuera alguna especie de prisionero, lo cual explicaba en cierta forma su tan rudimentario ropaje y marcadas cicatrices.

Mientras él se alejaba hasta su grotesco compañero, ella volvió a cargar su arco, ya que existía la posibilidad de que el otro no fuera tan “amigable” como él, lo que su apariencia dejaba bastante claro. Habló con él en una lengua que ella no conocía y cuando el nuevo se fue, quedó él solo, de pie, mirando sin moverse como su colega se retiraba.

La joven frunció el ceño, porque sabía de sobra que no debía confiar en él… "…Nunca…" pero sentía mucha curiosidad por conocerlo, era la primera vez que se cruzaba alguien de su especie y quería ver qué sucedería, cómo reaccionaría. Caminó silenciosa sobre la hierba acercándose al borde del camino pero sin salir a él y se apoyó sobre un tronco a observarlo. Se sintió de alguna forma identificada con él, era hosco pero parecía tener un buen corazón o algo similar en el fondo, ágil como ella y hábil con el  arco también, contaba con una ventaja que ser una criatura de la noche le proveía, veía todo lo que a sus ojos podían ser sombras nada más. Esperó a que voltease para ver cuál sería su reacción mientras sonreía suavemente a causa de la curiosidad que todo esto le provocaba, sabía que era imprudente pero su brillante y vivaz mirada indicaba que a pesar de ello quería saber más. Él aún se encontraba de espaldas pero sabía perfectamente que la escuchaba, mas no si la entendía:
- Eres bastante confuso debo admitir... - lo cual no significaba algo negativo ante sus ojos, lo miró seria pero sus ojos trasmitían cierta parsimonia ante todo ello, y aunque él era el rudo allí no quería asustarlo - ¿Quién eres? -
Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Lys el Sáb Ago 10 2013, 14:44

Estaba a punto de responder pero algo lo detuvo. Miró hacia el este y supe cual fue el motivo, el primer rayo de sol comenzó a colarse en la alborada. Volví a mirarlo cómo se tapaba los ojos como si lo encandilara, al parecer el sol no era su aliado como era el mío, es claro, era un drow y al parecer la luz solar puede dejarlos ciegos al estar acostumbrados a las cuevas subterráneas. Me miró serio y comenzó a dar unos pasos hacia atrás alejándose un poco, para luego girarse y adentrarse en los bosques. No lo seguí porque no solo no sabía donde iba sino que tenía a mi caballo allí herido, era un corte superficial pero aún así debía ocuparme de mi amigo.

El bosque rojo apareció ante mis ojos mientras buscaba a Kay que se había alejado un poco. Silbé una dulce melodía mientras caminaba y el acudió a mi encuentro. Miré su lomo y allí estaba la flecha, sobre mis bolsas de frutos secos. Quité rápidamente la flecha luego de hacerle entender lo que haría, más allá de ser mi amigo por años, los elfos tenemos afinidad con las criaturas por lo que sabía que me entendía y que buscaba ayudarlo. Canté despacio una antigua melodía mientras me disponía a curarlo con la magia que fluye en mi especie  y que mi madre me había enseñado. No había pasado mucho cuando la herida ya había cerrado, por lo que ya se encontraba bien. Miré mi saco y supe que cuando llegara a algún lado tendría que remplazarlo. Me alejé caminando junto a Kay con las primeras luces del día.

{CERRADO}
Lys
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 524
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Cabalgando al alba... (libre)

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.