Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

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Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Jue Jul 09 2015, 19:19

Lunargenta y sus olores casi nunca eran nada agradable, además de que la mayoría de la gente iba a lo suyo y si se chocaban contigo encima se cabreaban e indignaban. Por tonterías como esa ya empezaba a cansarse del lugar, pero allí seguía, caminando por sus calles como si fuera una recién llegada, aunque hablando de llegadas, tampoco hacía tanto que había regresado de su última aventura. Porque si, podría llamarse perfectamente aventura si había dragones y licántropos de por medio; faltaba aquello del ''amor'', o no.

-¡Estate quieto ya! -Delante de sus narices y en el último momento tuvo que esquivar a una mujer que llevaba a su hijo tirándole de las orejas, lo cual en un principio le resultó de mal gusto y luego le recordó a las niñas de la mansión Chateaux.

Por un momento quiso tener alguna habilidad especial o ser de otra especie solamente por tener ventaja sobre el viejo licántropo y con ello salvarlas del infierno de vida que les esperaba, pero terminó por decirse a sí misma que ya había tenido suficiente con el tema, lo mejor sería relajarse y tomar un merecido descanso. ''Todo el mundo merece un descanso después de estar a punto de morir'', sonrió para si misma mientras lo pensaba y se dio cuenta de que echaba de menos los chistes y gracias de cierta persona.

-Maldito Curgo -Pronunció en voz alta, pero tenía una sonrisa de oreja a oreja. Resultaba que a lo tonto habían formado una buena amistad y confiaba en él más que en alguna otra persona con la que se hubiera cruzado.

La calle en la que se encontraba no formaba parte de las principales y aún así se encontraba abarrotada aquel día, algo ocurría en la ciudad y no tenía muy claro el qué, pero la cosa se fue aclarando conforme de acercaba a la del mercado:

-¡Compren, compren, todo tiene premio! -Un hombre subido sobre un pedestal hecho de madera tenía bajo sus pies unas cuantas cestas con cajas que se asemejaban a cofres de tesoros. ''Más tesoros no, por favor''.

Había un montón de gente alrededor de dicho vendedor, lo que no sabían los incautos que estaban comprando dichas cajas era que no guardaban más que arena y polvo: les estaba timando. Pero por supuesto ella no era una de las que cayó en la trampa, con un tesoro había tenido suficiente y tampoco le apetecía gastar los pocos aeros que tenía para cualquier comida que no fuese fruta.

-¡Tú, timador, eres un timador! -Bramó un hombre de entre la multitud que tenía las manos completamente llenas de arena.

El hecho de que descubrieran tan pronto el timo hizo que el que se encontraba en el pedestal saliera corriendo, con tan mala suerte que se encontró con Lida por el camino y a punto de chocarse con ella la esquivó, pero por tal de darle emoción al asunto la muchacha le hizo la zancadilla y tropezó saludando al suelo.
Muchos se le echaron encima, otros gritaban indignados pero nadie se dio cuenta de que había sido la morena la que había provocado la caída del susodicho. Al final Lunargenta no estaba tan mal, tenía sus puntos...cómicos, pero seguía faltando ese alguien que le daba un verdadero sentido gracioso a todo asunto.


Última edición por Lida Rothgar el Jue Jul 16 2015, 22:40, editado 1 vez
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Jue Jul 09 2015, 22:52

Era el atardecer, el sol empezaba a ocultarse en el barrio del mercado de Lunargenta y nada parecía haber cambiado tras una semana y pico fuera. Hacía una semana larga que los hombres del señor Furalter nos habían dejado a Lida y a mí a las puertas de la ciudad. Y desde entonces no supe nada de ella. Sin embargo, nuestros destinos estaban mucho más cerca de volver a juntarse de lo que pensábamos. “Seguro que se ha olvidado de mí”, pensé mirando un poco hacia ninguna parte. “Si pronunciase a mi nombre ahora…” Y, como si un duende cabrón quisiera cumplir mi deseo, escuché una voz reclamándome, pero no era la de mi compañera.

-¡Curgo, Curgo! – exclamó alguien a mi espalda, que hizo que me girara de momento en la lejanía, aunque se acercaba corriendo. Mis peores presagios se cumplieron.
-¡Oh no, por Dios! Es Gurg, hijo de Pátax – dije con un soplido y poniendo los brazos en jarra - ¿Qué querrá ese gilipollas ahora?
-Tío… - llegó fatigado por la carrera. Y no me extraña. Con lo gordo que estaba el cabrón con su pelo seta y su 1,60 a sus 20 años, lo conocía casi desde que era un niño  con 12 años, aunque mentalmente no había cambiado mucho - … uff… Bua tío, toy to’ reventao tío… uff… ¿te pillo ocupao? Mi padre m’a dao tochas porque no di de comer a los patos.
-¿Y a mi qué me cuentas? ¿Quieres que compre algo de pienso y te largas? – como le sacaba unos 20 cm le di un arrumaco en el pelo amistoso, luego me quedé pensativo – Igual puedes comerlo tú también. No tiene muchas grasas.
-No sé tío… no sé si me gustará… con tocino tal vez – pusé una cara de asco - ¿vamos a ver tías?
-No estoy para eso – dije con cierto tono de amargura todavía pensando en la muchacha con la que había vivido mis últimas aventuras por tierras del Norte. Echando un trago a la petaca y me dispuse a caminar – corre a tu casa, que se hace de noche y te riñe tu padre – pero el muy imbécil vino siguiéndome y dándome la chapa, pero tampoco le hice mucho caso a lo que decía.

En cuanto a lo que podíamos encontrarnos en el mercado… poco más de lo que se pudiera esperar. Yo era reconocido por allí, algunos me admiraban, pero eran más los detractores que detenían. Pero no podía de dejar de mirar a todos lados buscando a alguien que no aparecía, mientras el tonto de Gurg me seguía. De repente. Vi una pelea, parece que estaban dando palos a un viejo timador. Yo que me gustaba montar el numerito, cogí al chaval cuando todavía estaba dándome el coñazo.

-Escudero, ¿vale? Escudero – le dije cogiéndole por los hombros, el mítico juego que hacíamos.
-Siempre a tus órdenes, “maresto” – respondió el muy imbécil, que ni siquiera sabía decir bien la palabra “maestro” y por más que se la repetía no aprendía.
-Gurg… Es “maestro” – le corregí – Ma-Es-Tro
- Ya lo sé “mostro” – dijo pensando que lo decía bien. Pero negué con la cabeza y me dirigí a ver el percal.

Estaban linchando a palos al pobre timador. Rápidamente entré para disolver la marabunta de gente y a tratar de calmar a las masas. Últimamente me daba por hacer cosas honorables. Será la edad.

-¡Tranquilos, tranquilos! – grité exclamando pidiendo paciencia a la gente y mostrándome calmado – Él os devolverá el dinero, ¿verdad? – y miré al hombre con un gesto de “¿lo pillas?” mientras le apretaba fuertemente el brazo, y el timador asintió con la cabeza ante la vista de todos - ¿Véis? Ya está, mañana a primera hora recoged vuestro dinero bajo pena de molerlo a palos si no lo hace - y lo solté violentamente. Ya sabía lo que tenía que hacer.
-El “capillero” don Curgo de Lunargenta y yo, Gurg, su fiel alumno, disolvemos esta “mafinestación”. – dijo mi compañero bastardo dirigiéndose a la otra mitad de la multitud, mientras hacía aspavientos con las manos para que la gente se fuese.
-¿Capillero? ¡Curgo no es ningún monje! – gritó otro hombre que me conocía para toda la plaza, entre risas, que fue acompañado por la gente. Sin embargo parecía que mi intervención pacificadora y la graciosada del tonto de al lado mío habían disuelto aquel golpe.
-Bua tío… ¿lo vistes? ¡Somos unos genios tío! ¡El equipo “prefecto”! – gritó Gurg levantando los brazos.

Ni siquiera me salió sonreír. Pese a mi buena acción, algo no terminaba aún de convencerme. Y encima tener aquel niñato a mi lado aumentaban mis ganas de suicidarme en aquel momento.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Jue Jul 09 2015, 23:22

Cuando el timador cayó al suelo le dio el tiempo justo como para apartarse, ya que muchas de las personas afectadas corrieron a darle palos en multitud. Por suerte no tenían nada verdaderamente mortal con lo que pegarle, y además había hecho algo malo, tampoco era como si tuviera que ayudarlo. ''Causa perdida''.
Lo que verdaderamente le pareció extraño es que no hubiera corrido el típico chivato a llamar a la guardia, cosa que ni le gustaría ni le vendría bien, desde luego, así que antes de que eso pasara comenzó a salir de la calle, pero fue casi al final cuando se dio cuenta de que la multitud de repente había parado de pagar su enfado con aquel hombre.

-¿Quién...? -Como si de una respuesta a una pregunta que no terminó de formular en voz alta se tratara, llegaron a sus oídos las siguientes palabras seguidas de unas carcajadas, estaba de espaldas a la multitud y bien lejos- ¿Capillero? ¡Curgo no es ningún monje! -Se le revolvió el estómago, en el buen sentido, una sensación extraña.

Giró sobre sus pasos todo lo rápido que pudo y se cruzó de lleno con toda la multitud que le estaba impidiendo comprobar si quien creía que había sido el responsable de que se disolviesen estaba allí, pero tardaron unos cuantos minutos en dejarle el paso totalmente libre.

-¡Vamos, quítense! -Hasta le entró cierto malhumor y apartó a un hombre de su camino por tal de ir lo más rápido posible, pero cuando llegó hasta donde había sido el lugar de la revuelta ya no había nadie.

''Habrán sido imaginaciones mías...'', pero no lo daba tanto por hecho, no solía tener pérdidas de oído ocasionales, ni era tan mayor ni tenía tan poco entrenado ese sentido. Por esto mismo comenzó a buscar al dueño de ese nombre entre el gentío, ahora sería más fácil localizarlo, y le costaron varios intentos hasta que consiguió distinguir su sombrero, era inconfundible:

-¡Curgo! -Gritó su nombre sin darse cuenta, se tapó la boca como quien no quería la cosa pero un hombre, el mismo que anteriormente había soltado el comentario, la miró de arriba a abajo pensando que seguramente sería una fulana cualquiera.

Aceleró el paso tanto que al final acabó corriendo los últimos metros que le quedaban hasta alcanzarlo y resultó que la había escuchado de alguna forma, pues estaba un poco girado hacia atrás y con toda su alegría la muchacha le dio un abrazo sin percatarse de la presencia del chico de baja estatura que lo acompañaba; claro que el abrazo duró lo mismo que tardó en darse cuenta de lo que estaba haciendo, por lo que no tardó en apartarse y cruzarse de brazos, toda digna ella pero sonriendo y disimulando.

-Ejem...-Se aclaró un poco la garganta- ¿Todo...todo bien? -Fue en ese momento cuando miró al jovencito de veinte años que la miraba con unos ojos que no supo identificar muy bien lo que decían, le daba cierto asco en principio, pero si estaba con Curgo era por algo.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Vie Jul 10 2015, 16:24

Al poco volví a oir un grito detrás de mí. De nuevo pronunciando mi nombre, pero esta vez no era la voz de mi “agradable” compañero o de otro personaje igual de deseable. La voz era bastante reciente. Me volví a girar rápidamente, pero justo cuando me di la vuelta no tuve tiempo casi a reaccionar. Tenía una morena que de un salto y una sonrisa de oreja a oreja corrió a abrazarme como si no hubiera un mañana. Era Lida. Mi compañera durante mis aventuras en el Norte.

-¡Lida! – dije mientras me daba un fuerte abrazo. Aunque dio un salto hacia atrás y se soltó rápidamente cuando vio presuntamente al esplendoroso genio que se mantenía a mi lado y al que sacábamos ambos una cabeza.
- Ejem… ¿Todo… todo bien? – me preguntó ya recompuesta de brazos cruzados mirando hacia mí y mi extraño compañero. Con una pose muy sensual y femenina. Me detuve unos segundos antes de responderle.
-Todo genial, ¡mira a tu alrededor! – dije en tono marcadamente irónico mirando alrededor – Timadores, juerguistas, matones, intelectuales… – y miré hacia Gurt con un tono algo despreciativo, y sacudiéndole una colleja fuerte, pues se estaba sacando un moco mientras miraba a Lida a la cara… y a lo que no era la cara, con cara de pervertido empedernido – Nada ha cambiado después de nuestros viajes. Somos un poco más viejos y además…

Pero no me dio tiempo a terminar la frase pues mi compañero, que parecía que no había visto una mujer atractiva en su vida o al menos no la había tenido tan cerca como tenía ahora a Lida, intervino mirando para mí:

-Menuda morenaza “meastro”. – dijo con el ceño fruncido levantando la cabeza para verme, pues le daba el sol en el ojo al mirar para arriba – a ver cuando encuentras una así pa’ mí. – Y no sabía donde meterme ni cómo disculparme con la morena.
- Ruego disculpes a este… engendro de la naturaleza. No sabe muy bien lo que hace – y mi compañero, que ni siquiera sabía lo que significaba engendro, no dijo nada. Tenía que despacharlo cuanto antes. – Toma, te doy dos aeros y compras dos helados y nos los comemos. Venga campeón, ve al muelle que sabes que me gustan de allí – y le di una palmada para que arreara.
-¡Pero eso está al otro lado de la ciudad! – me dijo. Parecía avispado para lo que le interesaba. En realidad siempre lo mandaba de una punta de la ciudad a la otra con tal de deshacerme de él. A fin de cuentas el tío era un gorrón y a cualquier cosa a la que lo invitaras no decía que no.
-Venga, corriendo, que sabes que me gustan de allí – y le volví a dar un empujoncito animándole y marchó corriendo.

Resoplé durante unos instantes mientras veía cómo se alejaba. A veces era peor que una lapa. Pero por lo menos ya había conseguido mi objetivo de estar tranquilo hablando con Lida.

-Disculpa a mi “amigo”.Es tonto, pero no es culpa suya. – Remarqué lo de “amigo” haciendo el símbolo de comillas con los dedos.

Observé que el sol cada vez se tornaba más oscuro, lo cierto es que estaba bastante contento de volver a ver a mi compañera, pero no sabía cómo decirle que viniera conmigo a dar una vuelta. Fue entonces cuando se me ocurrió algo.

-Se está haciendo de noche... - observé - ¿Sabes? creo que para haber vivido tanto juntos aún no nos conocemos demasiado, ¿no crees? – le dije – Recuerdo que te debía una cena. Y yo siempre pago mis deudas… – continué girando la cabeza con una sonrisa pícara recolocándome el sombrero - ¿vendrías a cenar con… alguien como yo? Si no estás indispuesta, claro... - no pude evitar soltar el comentario sarcástico en relación a la última vez que íbamos a quedar para tomar algo.

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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Vie Jul 10 2015, 16:55

Esperaba no haber molestado a Curgo con aquel abrazo, lo que le faltaba era que después de tener ganas de verle y haber podido encontrarlo de aquella forma tan fortuita saliera corriendo por pensar que era alguna especie de loca que iba por ahí repartiendo gestos cariñosos; aunque eso tenía un nombre.

-Timadores, juerguistas, matones, intelectuales…-Tras la última palabra también miró al jovencito como si algo le dijera que iba en tono irónico y puso los ojos en blanco al ver lo que estaba haciendo el muy guarro, le recordó a la mujer que se había encontrado anteriormente que iba llevando a su hijo por las orejas, algo así le vendría bien al chaval-, timadores -Repitió esa palabra y pensó que no era simple casualidad que el pícaro estuviera allí, seguramente tendría algo que ver con el timo, o no. De todos modos le había parecido gracioso además de un poco mal planeado por parte del que había sido apaleado.

Sonrió, pensando en si verdaderamente no había cambiado nada, y luego se le pasó la disparatada idea por la cabeza sobre que aquel chaval podría ser su hijo, es decir el hijo de Curgo, pero estaba claro que no podía ser posible, saldría más...guapo y menos tonto. Aún así le dio la risa mientras el que había sido su compañero se disculpaba por el comportamiento del muchacho:

-No te preocupes, no pasa nad...-Pues no terminó la frase porque la mirada del chaval le estaba empezando a resultar incómoda y algo le decía que a su amigo tampoco le sentaba demasiado bien su presencia, era molesto en cierto modo, y tampoco que la mirara de arriba a abajo la hacía sentir precisamente...bienvenida.

Se quedó callada durante el rato que al pobre Curgo le costó deshacerse del chico, el cual salió corriendo y ni siquiera se esforzó en ver cómo desaparecía entre la multitud, no quería que pensaran que se reía de él porque parecía una cosa extraña corriendo con esa gordura que tenía.

-¿De dónde se supone que sale ese...''amigo''? -Repitió el mismo gesto de las comillas con las manos.

Claro que le importó más lo siguiente que dijo el hombre, lo cual la dejó tan sorprendida y a la vez halagada por un momento que no fue capaz de mirarle a los ojos. Cuando lo consiguió fue por aquello de que le soltó el comentario sobre su ''indisposición'', desde luego tenía tan buena memoria como ella cuando se trataba de cosas así:

-No, esta vez no estoy indispuesta -Se rió un poco y se acercó hasta colocarse a su lado, dejaría que él fuese el que eligiera el sitio, de todas formas tampoco es que conociera muchos sitios buenos en Lunargenta donde poder cenar sin sufrir un ataque de un borracho-. Así que pienso cobrarme esa cena como me llamo Lida Rothgar -Le guiñó un ojo con complicidad, esa misma complicidad que recordaba tener cuando salieron de aventura-, esta vez no te libras de mí -Y algo le decía que tampoco es que tuviera ganas de librarse de él, ni mucho menos, la invitación tenía pinta de traer consigo risas y momentos no peligrosos; lo segundo sobre todo, o eso esperaba porque su mala suerte estando juntos aumentaba en cantidades insospechadas.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Vie Jul 10 2015, 20:00

Lida me preguntó de dónde había sacado a aquel elemento. Imaginaba que la chica se había mostrado algo incómoda por el genial recibimiento de mi amigo.

-Lo cierto es que era amigo de su padre, y desde adolescente este chaval vio en mi un modelo a seguir. ¿Qué ironía, verdad? – dije lastimadamente – Pero creeme, este es una joya al lado de otros muchos que conozco por aquí…

Dije esto y a continuación me arrepentí. Después de ver mi faceta seria en las anteriores aventuras sería mejor que no le enseñara algunos de mis mejores conocidos, “¿enseñarle? Ni de coña lo haré” pensé, más bien rezaré para no encontrarlos al menos esta noche. Era el riesgo de quedar con ella en Lunargenta. Que lo mismo conocía mis amistades y acababa volviéndose atrás. Para alguien decente que había conocido no quería estropearlo.

En cualquier caso, Lida aceptó venir conmigo a cenar y me retó a que no me libraría de ella, sonreí con cierta malicia. Ahora la cuestión era pensar el lugar apropiado. Y ya que iba a ir bien acompañado, qué mejor que ir a un lugar decente y digno de la ocasión. Desde luego no iba a ser tan especial como la cena con el señor Furalter debido a mi escasez económica, y en Lunargenta tampoco es que hubiera restaurantes de lujo, pero conocía un sitio en el que además caía bien, en buena zona y no había miedo a que nos linchasen a palos.

-Se me ha ocurrido una idea – le dije – Vamos a una taberna aquí cercana. Es un buen lugar y se come bien, además conozco a los dueños, son una pareja muy… peculiar.

Y nos dispusimos a andar, el lugar no quedaba muy lejos, tan sólo a tres manzanas de la plaza del mercado, cerca de la puerta Este de la ciudad. Lida parecía bastante perdida por la ciudad.

-Oye… por casualidad, ¿eres de por aquí? – le pregunté – me extraña no haberte visto nunca. Un rostro como el tuyo no lo olvidaría. – dije con una sonrisa tímida.

Y miré al cielo, ya era de noche. Al menos era una noche de fin de semana y seguramente habría más gente por las calles. Parecía que terminaría lloviendo, pero de momento aguantaba.

Nos dirigimos hacia el lugar indicado, tenía ganas de hablar con ella de temas serios y conocer un poco más de la vida de aquella mujer. A parte de que me parecía una persona muy curiosa y sincera. Como pocas quedaban en Lunargenta.

La entrada al local era de piedra, con escalones un poco altos para entrar al edificio. Una única vela alumbraba la entrada y el musgo ornamental caía por las paredes. Era un sitio rústico, pero era de lo que mejor conocía de Lunargenta. Empezaba a chispear. El barman me saludó nada más entrar, yo ni me quitaba el sombrero.

-¡Hombre Curgo! – me dijo con una sonrisa sincera – Siempre es una alegría verte por aquí – y asentí con la cabeza y le devolví la sonrisa mientras me sentaba en uno de los taburetes de la barra.
-¿Qué tal Lorenzo? Ponme una birra y prepárame una mesa para dos si puedes – le dije y luego miré a Lida a mi lado y le hice un gesto con la cabeza y una sonrisa para que pidiera algo, mientras mantenía la mano en el bolsillo, en función de lo que ella dijera sacaría más o menos. Aquella ronda pensaba pagarla yo. - ¿Tú que quieres?

El local, también de piedra y con mesas de madera, muy bien decorado. Como era de esperar había gente, pues era fin de semana. Pero aún así no habían entrado muchos todavía. Tenía muchas ganas de saber más cosas de Lida, y seguro que ella también de mí.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Vie Jul 10 2015, 23:26

La respuesta a lo del muchacho no provocó otra cosa en ella más que curiosidad, curiosidad por saber qué clase de personas conocería Curgo, pero estaba claro que no tenía intención de presentárselas y lo cierto es que tampoco quería que lo hiciera, al menos no en aquel momento, no ahora que estaban relativamente solos y acababa de empezar su ''cita'' retrasada.

-Seguro que conoces a muchas pero muchas mujeres -Soltó de repente, luego se dio cuenta de que no sabía a qué venía eso y disimuló preguntando sobre el lugar al cual irían a cenar- Vamos a una taberna aquí cercana. Es un buen lugar y se come bien, además conozco a los dueños, son una pareja muy… peculiar -Esa fue la respuesta que le dio, menos mal que parecía no haberse enterado de lo anterior.

Apenas se había dado cuenta de que la noche ya se cernía sobre ellos hasta que empezó a caminar a su lado, cosa que le recordó a cuando fueron al baile del señor Furalter, que entró cogida de su brazo a aquella mansión y ataviada con un vestido que como mujer jamás había llevado uno hasta aquel momento. Sonrió recordando para sí misma algunas de esas ocasiones y se acordó del pobre Coraco, así que pensó que más tarde le preguntaría por el animal, aunque suponía que lo devolvió a quien se lo alquiló.

-Un rostro como el mío es más sencillo de olvidar de lo que piensas -Le llevó la contraria mientras sonreía y caminaban dirección al sitio el cual había propuesto, si bien cierto era que no tenía ni idea de dónde se encontraban muchos de los lugares de la ciudad, llevaba allí bastantes años de su vida-. Pero si, podría decirse que me crié en Lunargenta, aunque nací en las afueras -Dejó de mirarle después de decir eso, no le traía muy buenos recuerdos hablar de ello pero si se trataba de él no le importaba el tema, al menos no en gran medida-, no conozco mucho de la misma porque...bueno, podría decirse que la conozco desde el interior de una casa y pocos sitios más aparte del mercado -Escondía una larga historia detrás de esas palabras pero tampoco pretendía aburrir a su acompañante, así que decidió que sólo le contaría más si preguntara por ello de nuevo.

El cielo nocturno se estaba convirtiendo en un revoltijo de nubes oscuras que no traían precisamente una noche fría, si no una lluvia que perfectamente podría pillarles en medio de la calle, aunque por suerte no fue así, porque justo cuando empezaron a caer las primeras gotas, ya se encontraban en la entrada de la taberna.
Desde luego se notaba que no esperaba que la entrada del lugar tuviera tanta ''clase''. Y en cierto modo es que no acostumbraba a visitar tabernas ni sitios semejantes en la ciudad, pero para ser la segunda en la que entraba, esta se llevaba con creces el premio a la mejor.

-¡Hombre Curgo!-Un hombre detrás de la barra fue el primero en saludarlo, además también le dedicó una sonrisa a ella, pero fue tan fugaz que se notó que fue principalmente por cortesía.

Siguió al que aunque no estaban de aventuras seguía considerando su compañero hasta el taburete donde se sentó e hizo lo mismo, sentándose a su lado izquierdo. En el resto del local se encontraban parejas sentadas en sus respectivas mesas, pero muchas otras seguían estando vacías por lo que supuso que no tendrían problema para encontrar sitio.

-Otra para mí -Pidió lo mismo que él, cerveza, y de nuevo a su mente acudieron recuerdos de la botella que compartieron en la habitación de la mansión de Furalter, lo cual desechó de su pensamiento al momento para no irse por las ramas- Dime, ¿a qué te dedicas de verdad? -Le preguntó con cierta curiosidad, pues sabía que era un pícaro y que sabía salir de los problemas con bastante ingenio y gracia, pero aparte de eso quería saber qué era lo que de verdad le hacía ser la persona que era, o a qué dedicaba en mayor parte su tiempo.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Sáb Jul 11 2015, 10:42

Cuando Lida me preguntó a qué era lo que me dedicaba no pude evitar esbozar una sonrisa y apartar la mirada hacia mi cerveza, de la que tomé un trago. Me quedé pensativo unos instantes. Fue entonces cuando sonreí y decidí contarle la verdad.

-Está bien, te seré sincero. – le dije mirándola a los ojos – Digamos que no tengo un trabajo fijo. Mi negocio “oficial” son las clases de tiro con ballesta que doy a los ricos o sus hijos. Aunque pagan bien, no es suficiente, por lo que luego suelo hacer algún… trabajito… Para gente que necesita ayuda con algo, de recadero, buscar clientes a bares… pero también para mercenarios, timadores, mafiosos… incluso he sido espía real en alguna ocasión. Digamos que no tengo un bando claro. -Y bebí otro trago - ¿Y tú, a qué te dedicas?

Al poco la mesa estaba lista y el tabernero nos cedió la carta y nos indicó que nos sentáramos. Lida y yo nos sentamos y veíamos que había de comer. Lo cierto es que veía en ella algo que no había visto en otras muchas que se cruzaban. Al poco apareció su mujer para venir a tomarnos nota. Me miró a los ojos y me sonrió.

-Muy buenas noches – dijo sonrientemente a ambos con la nota y el bolígrafo en la mano - ¿Qué vais a pedir?
- ¿No tenéis sopa de bogavante? – dije irónicamente observando la carta y esbozando una leve sonrisa, sin mirar a Lida.
- ¿Qué? – preguntó sorprendida y riéndose - ¿Cuándo hemos tenido nosotros eso? – inquirió.
- Nunca. Pero qué se yo. A lo mejor innovais. – dije de nuevo en tono chulesco sin mirar a nadie y continué leyendo la carta – Venga ponme cordero al horno – y la cerré y se la cedí a la camarera.
- Muy bien, cariño – y apuntó mordiéndose el labio inferior con los dientes superiores para tratar de evitar la risa por mi pregunta estúpida. Había sido un “pero qué coño” en toda regla. – Un corderito bien pasadito para Curguito - dijo jocosamente - ¿Y tú, que quieres? – y miró sonriente a mi compañera - ¿Traigo algo de vino? – y asentí con la cabeza.

Cuando terminamos de pedir, la mujer cogió, me tiró del sombrero para abajo a modo broma y dijo "bogavanteeeee", era su respuesta a lo de la sopa de bogavante, que debió pensar que era una broma hacia ella, había estado varias veces allí y tenía confianza con los dueños, pero en aquel momento no me podía sentir más incómodo. Yo siempre fui una persona burlesca y hacía bromas similares tanto a hombres como a mujeres, sin embargo en el caso de ellas, yo tenía un algo que las atraía, y esa “virtud”, si se podía llamar así, no era ni mucho menos algo que desease mostrar delante de mi compañera de mesa. Y encima era una mujer casada. Precisamente, ese era uno de los miedos que tenía de salir con Lida por Lunargenta.

Pero tampoco podía haber elegido otro local para evitar a aquella jovenzuela, pues en otras tabernas de calidad similar corríamos el riesgo de que algún matón intentase darnos el palo por el camino. Y el resto de lugares que conocía tampoco es que fueran un lujo digno de llevar a la bella dama que me acompañaba en la mesa.

-Es un incordio conocer a tanta gente – me sinceré con Lida en relación a lo ocurrido – Mira a tu alrededor, ¿conoces a alguien? Pues yo al menos conozco a dos parejas de las cinco que hay aquí.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Sáb Jul 11 2015, 22:06

Pues aquello de que diera clases de cómo aprender a manejar una ballesta le pareció bastante bien, de hecho le resultó curioso y pensó en que sería interesante aprender con un maestro como él. Aunque no tenía ni idea de si su carácter cambiaría cuando se ponía a dar clases, lo mismo se ponía más serio y pretendía hacer como el que sentaba la cabeza, pero no le pegaba mucho. Él y sus chistes eran inseparables.

-Me llaman mercenaria por entrometerme en los asuntos de los de dicha profesión al ayudar a las personas que lo necesitan -Comenzó a responder-, de hecho algunos me quieren fuera del mapa para que no les robe el trabajo, ya que algunas veces permito que no me paguen si de verdad necesitan mi protección y no se lo pueden permitir -''Aún a pesar de las penurias que eso me causa'', quiso decir, pero se lo calló, tampoco era muy de ir de víctima y si no cobraba a quien no podía pagar no era ni mucho menos porque no tuviera los medios por los cuales conseguirlo. Era una cuestión de noble corazón-. No me dedico a nada más en si...aunque he de decir que tampoco es que tenga encargos a diario y eso es un gran problema.

Comparada con la respuesta de Curgo, la suya sonaba definitivamente mucho más aburrida, pero él tenía mucho más mundo que la muchacha, había tenido otras oportunidades que ella no y seguramente al contrario y aún a pesar de la diferencia de edad también se daría el caso.

-Buenas noch...-Apenas le dio tiempo a saludar a la que supuso que sería la mujer del hombre que se encontraba detrás de la barra y su querido acompañante soltó aquel comentario ante el cual por un momento no supo si tomarlo a chiste o ofenderse porque a la que había parecido caerle más en gracia había sido a la otra.

Puso los ojos en blanco durante unos segundos, como quien no quería la cosa apartó la mirada hacia otro lado y disimuló sonriendo, desde luego esos dos se conocían bien y no había duda de ello, lo que no entendía era porqué tanta complicidad si ella estaba casada; se suponía que lo estaba.

-Prefiero el pollo al horno, gracias -Dijo lo que quería casi sin mirar a la mujer y cuando se dio cuenta de esto corrigió ese gesto de mala educación y le devolvió la sonrisa, contemplando luego la broma que le hacía a Curgo. No entendía para nada porqué le estaba dando tanto coraje ver aquello, pero no diría nada ni tampoco tenía derecho.

Ante las siguientes palabras del pícaro lo cierto es que no tuvo muy claro lo que decir ni cómo reaccionar, no tenía la oportunidad de estar en su pellejo para saber si era un incordio o no, pero el tono de su voz le decía que era sincero con el tema. Lo malo que ni siquiera respondió, al menos no por el momento, pues la misma mujer de antes vino y tras soltar una botella de vino en la mesa y dedicarle una sonrisa de oreja a oreja a Curgo regresó a lo que seguramente sería la cocina.

-En fin...-Suspiró, luego recordó que tenía que comprobar si conocía a alguien en aquel sitio y para su sorpresa así era. De hecho dio casi un respingo en su asiento al darse cuenta de quién se trataba: un borracho, o al menos así le vio la última vez, sin escrúpulos ni decencia-, eh, espera -Bajó un poco la voz y hizo el gesto necesario como para que supiera a quién se refería. No era muy difícil saberlo aún así, se encontraba sentado en una de las esquinas más apartadas del lugar junto a una mujer de moral distraída-, sí que conozco a ese...ese hombre.

Por suerte se encontraba totalmente ensimismado en observar los tulgentes pechos de la mujer que tenía delante como para percatarse de lo demás a su alrededor y si la situación seguía así, acabarían tomando la cena tranquilamente y sin ningún altercado, o eso esperaba, porque si la reconociera menudo lío se montaría.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Dom Jul 12 2015, 11:14

La historia de Lida sobre su vida mercenaria me resultó interesante. Era curioso cuanto menos que trabajara incluso gratis. Poca gente con buena moralidad y mentalidad quedaba por allí, eso demostraba el gran corazón que podía tener. Pero estaba claro que para las mafias de mercenarios y otras gentes, aquello iba a ser un problema, y tratarían de acabar con ella. Esbocé una sonrisa y pensé que ya seríamos dos. Aunque a mí por otros motivos.

La noté algo incómoda durante el incidente de la mujer, sabía que la camarera no era especialmente fiel a su marido y se envalentonaba con algunos hombres. Yo por supuesto no iba a hacer nada más allá de las bromas pues era amigo del marido. Y aunque pueda parecer indecente, no soy de ese tipo de personas que apoyaban el adulterio. Cuando trajo el vino la mujer volvió a sonreír hacia mí, pero casi ni la vi pues giré la cabeza haciendo como que miraba a otro sitio.

Cuando le dije a Lida que me dijera si conocía a alguien, me hizo con un gesto hacia una de las esquina. Una mesa en la que se encontraba un borracho con una mujer que parecía más bien una prostituta a decir por sus pintas. Le miraba como un loco a los pechos. Yo miré y no pude evitar soltar una sonrisa y llevarme la mano a la boca para disimular. “Es como Gurt siendo un borracho y con veinte años más” pensé.

-Y luego te parecía indecente mi amigo… – le dije riéndome, arrancando un trozo de pan y comiéndomelo – ¿Dónde has conocido a esa perla?

De repente, el hombre dejó de “admirar” los pechos de la prostituta y pasó a centrarse en Lida y en mí, especialmente en mi compañera. No sabía quien era ni qué quería, pero espero que no tuviésemos bronca otra vez.

-Nos está mirando – le dije a Lida. Pero espero que no la reconozca, no vaya a ser que venga hacia nosotros. De modo que antes de que Lida se empezara a poner nerviosa preferí cambiar de tema – No te preocupes. Si se acerca le arreo con la petaca, que la tengo llena - A fin de cuentas estábamos en un sitio decente y no creo que por muy borracho que seas nadie se vaya a pegar ahí, a menos que el otro hombre y ella hubiesen tenido algún problema gordo. Serví un vaso de vino a cada uno y comencé a beber. La primera birra aún no me había hecho efecto pues estaba muy aguada.

-¿Sabes? He deducido por qué siempre nos pasa algo. Eres tan propensa a atraer los problemas como yo – le dije sonriéndole y sirviéndole el vino – No haces nada, pero parece que vienen todos los problemas a ti porque sí. Y al estar juntos, como yo soy igual, la probabilidad de atraer problemas es el doble. Y esa sensación de peligro constante es de las cosas que más interesante te hacen – y bebí otro sorbo.

Lo cierto es que, como pensaba muchas veces, mi vida era demasiado monótona y aburrida. Y estar con una mujer que, como yo, atraía los problemas y la mala suerte, le daba un cierto toque de incertidumbre e imprevisibilidad a la vida. Tal vez fuera por ello por lo que pensaba en ella cuando me aburría o estaba solo vagando por Lunargenta. Porque me aburría o sentía que me faltaba algo. No pude evitar reírme tras acabar mi comentario y acercarle mi mano sobre la mesa para que la tomara, en un claro gesto de cariño, el cariño que le había cogido durante nuestras últimas aventuras. Tal vez me gustara Lida, o tal vez no y sólo fuera cariño. No lo sabía. Pero aquel gesto me salió del alma. No era como cuando tomé le ofrecí la mano en casa del señor Furalter. En aquella ocasión había sido por "actos del guión".

Pero estaba claro que de alguna manera juntos éramos una mina de problemas. Enseguida la mujer trajo ambos platos. Y el hombre borracho se levantó de su asiento y se acercó hacia nosotros con un andar muy zombie, cada vez más cerca… “Por favor que no haya bronca ahora” pedí cerrando los ojos a algún ser superior, y como si me escuchase, pasó de largo para dirigirse justo a la mesa de atrás, donde se encontraban dos mujeres jóvenes. Parece que este era una especie de acosador o algo por el estilo.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Dom Jul 12 2015, 16:00

Al parecer el haber reconocido a aquel hombre la había distraído completamente del asunto de la mujer del dueño del lugar con Curgo, cosa que en cierto modo agradeció porque no tenía muchas ganas de ofenderse, enfadarse o semejantes; de todas formas tampoco entendía porqué iba a hacerlo.

-¿Dónde has conocido a esa perla? -La pregunta le vino como anillo al dedo para terminar de desechar los pensamientos del asunto anterior, así que respondió en apenas unas palabras- Intentó contratarme, no le salió muy bien y acabó con la guardia -Aunque la historia escondía muchos más detalles y una persona que conoció también cuando ocurrió ese hecho, no le dio tiempo a decir gran cosa más cuando le avisó de que estaba mirando hacia allí.

Se quedó por un rato dudando, pensaba que el hombre iba a acercarse y a liarla allí en medio, no le sorprendería si lo hiciera pues aunque se encontraban en un sitio decente, a un borracho como ese bien poco le importaría ese detalle, menos aún cuando ella había tenido parte de culpa en el hecho de que hubiera visitado la cárcel.

-...y esa sensación de peligro constante es de las cosas que más interesante te hacen -Había que decir que volvió a centrar toda su atención en su acompañante en el momento en el que decidió que la defendería con su petaca, la hizo sentir segura y era agradable que se preocupara en ese sentido- ¿Interesante? Cambiaría esa palabra por ''peligrosa'' -Sonrió, estaba a gusto y se notaba, o al menos era mejor decir que volvía a estarlo- No me arrepiento cada vez que me encuentro contigo de tomar la decisión de hablarte, y hay que añadir que parte de tus bromas se me han quedado -Hizo referencia al hecho ocurrido con el timador que estaba vendiendo cajas con apariencia de cofres del tesoro-. No sé si fue mera casualidad o no que estuvieras allí, pero...bueno, doy las gracias por ello -Cogió su copa de vino y bebió un sorbo, de nuevo había sido tan amable de llenar ambas, gesto que le recordó a los acontecimientos de la mansión Furalter, pero estaba claro que allí era todo distinto, todo más ''íntimo'', se respiraba un ambiente de confianza y complicidad, además de buen humor por parte de ambos.

Al ver cómo acercaba su mano hacia la suya en un gesto que estaba claro que era para tomarla, no pudo evitar mirarle a los ojos y luego a su misma extremidad, pensando en cómo de bien se sintió en el momento en el que decidió aceptarla. Lo que si era obvio es que la muchacha se estaba empezando a ruborizar de una forma notoria y esa vez no podría alegar que era del vino, si sólo llevaba un sorbo, era imposible que se le hubiera subido tan rápido.

-Eh...-Se percató de que, a la misma vez que la mujer traía los platos, el borracho se levantaba de su asiento y se dirigía hacia allí con una actitud y un gesto en la cara que no supo muy bien si se trataba de una sonrisa o qué; se le notaba demasiado borracho. Aún así tuvieron la suerte de que pasara de largo, y justo lo hizo por su lado hasta pararse en la mesa de dos mujeres que se encontraban prácticamente a la espalda de Lida-, menos mal...-Suspiró aliviada y con la mano que tenía libre, pues por ahora no había soltado la de Curgo, tomó un sorbo de vino más largo que el anterior. ''De la que nos hemos librado...''.

El susodicho borracho estuvo manteniendo por unos minutos una conversación animada con las muchachas, hasta que una de ellas soltó unas palabras que no consiguieron apreciar del todo bien y el hombre regresó con la prostituta con la que había estado sentado al principio, no sin antes pasar de nuevo por su mesa y asestarle, sin querer, cierto codazo al pobre Curgo.

-Maldito torpe -Se le escapó en voz alta el comentario, molesta, pero luego el olor del pollo al horno que tenía delante llegó hasta ella y no pudo evitar sentir ganas de comer, desde luego consideraba aquello un festín contando con lo que había estado comiendo últimamente-. Tiene buena pinta, mejor que las manzanas...-Y se imaginó a un pollo con una manzana en la boca, todo asado y con buena pinta, lo que le produjo cierto asco y al final, tras desechar ese pensamiento, decidió que era momento de probar el plato-...está realmente bueno -Parecía hasta sorprendida de que le gustara, ya no estaban cogidos de la mano si no que sujetaba ahora un tenedor con la mano derecha.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Dom Jul 12 2015, 22:45

Lida me contó la historia del borracho, ese mismo hombre que se levantó de su sitio para hablar con dos mujeres sentadas en la mesa tras nosotros, menos mal que no causó problemas.

-¡Au! – exclamé cuando el borracho me propinó un codazo en la cabeza. Y luego hice un gesto burlesco como imitándolo. “Será inútil”, pensé. Lida lo pensó en alto, llamándolo torpe. Poco después nos dispusimos a comer. A Lida le había gustado el plato, lo cierto es que en aquella casa cocinaban muy bien, por eso era uno de mis lugares favoritos.

-Es bestial, me encanta – dije tras probar un bocado del cordero y acompañarlo de una patata y un trozo de pimiento. Luego, cuando Lida hizo el chiste de las manzanas, me reí en alto, y me detuve un segundo para dar otro bocado. Aquello estaba muy bueno. Fue entonces cuando me acordé de Coraco, nuestro fiel jamelgo – Por cierto, devolví a Coraco en los establos después de dejarte a ti. Ahora a saber que desalmado lo habrá alquilado. Si me hago con una fortuna prometo comprarlo – afirmé, y bebí otra copa de vino. Empezaba a subírseme a la cabeza y eso se notaba.

La cena transcurrió entre risas y un ambiente maravilloso, incluso el borracho parecía agradable con la fulana aquella. Según bebíamos alcohol íbamos animándonos a reír más, e incluso a carcajadas, había definitivamente un ambiente saludable.

Además en aquel local siempre solían llevar invitados los fines de semana. Y aquel no iba a ser menos. Cuando estábamos a punto de terminar. A modo sorpresa la mujer del camarero hizo un llamamiento a todos.

-Señoras, y señores – dijo desde un pequeño escenario no muy alto – voy a presentarles a Mickael, bardo de Lunargenta, para que amenice su estancia en el local.
-Corcho, al bardo también lo conozco – le dije a Lida sonriendo – es un amigo mío.

Presentó a un juglar que venía a tocar el laúd y a cantar baladas encima del pequeño escenario que tenía el local, para amenizar la velada y la sobremesa. El bardo era también un gran amigo mío pues solía viajar por las tabernas de Lunargenta escuchando historias, que luego convertía en canciones.

-¿Me permites? – le pregunté a Lida con el plato y la copa entre las manos para colocarme a su lado, pues yo en principio estaba de espaldas al escenario –

El bardo comenzó a tocar su laúd y cantar. Empezó contando chistes malos y canciones basadas en historias graciosas. Por un momento temí que contara alguna mía por hacer la gracia, pero no lo hizo. Al poco de terminar el cordero la camarera comenzó a retirar los platos y a pasar la ronda de postres caseros. Una especie de flanes con merengue que a mí me gustaban mucho. Al poco, y viendo el buen ambiente del local, el bardo comenzó con un curioso juego que no había visto nunca en su repertorio y que me pareció original.

-¡Vamos a jugar todos a un juego! – empezó colocando su laúd al lado de la silla. Único objeto de adorno en el escenario y en la que se sentaba él – Sois seis parejas, luego diré seis adivinanzas. La pareja que más adivinanzas acierte será la pareja de la noche y subirá al escenario y contestarán mis preguntas comprometidas ante la voz de todos. ¡Y si público queda satisfecho quedarán exentos de pagar la cena! ¡Y venga, la parejita del camareros también juega!

Me reí al unísono junto con toda la sala. El juego me parecía interesante y lo de no pagar la cena también me gustaba. Pero miedo me daba saber cuáles serían las “preguntas comprometidas” de mi amigo, a fin de cuentas, era amigo mío. En cualquier caso primero habría que ganar el juego. Estaba algo “alcoholizado” y me animé a participar, al igual que todos los invitados, que también estaban en un estado similar al mío. Estaba siendo una noche muy divertida. Se escucharon aplausos. Le hice un gesto a Lida con una sonrisa por si se animaba a participar. El bardo comenzó con su primera adivinanza.

-Pues comencemos con la primera – comentó el bardo con una sonrisa y empezó a tocar el laúd para amenizarla - ¡De celda en celda voy, mas presa no estoy! ¿Quién soy?
-¡La abeja! – respondió casi en el acto una mujer con sombrero en la esquina inferior. El bardo indicó que había acertado y su pareja la felicitó con un fuerte abrazo y un beso en la mejilla. Parecía que habría que ser más rápidos si queríamos cenar gratis.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Dom Jul 12 2015, 23:29

En cuanto Curgo probó su plato también pareció gustarle, pero seguramente no era la primera vez que lo probaba, o si, no lo sabía, aunque estaba siendo todo un placer llenar su estómago con aquel delicioso pollo; incluso ambos platos traían cierta guarnición de patatas de esas cortadas ''mal'' intencionadamente que tenían un sabor exquisito.

-Espero que esté bien y cuiden de él -También se había acordado del pobre animal mucho rato antes, y aunque se apuntó mentalmente que le preguntaría, entre una cosa y otra fue incapaz de acordarse-, tener un caballo no estaría mal -''Si tuviéramos dinero'', era extraño que lo hubiera pensado por los dos, es decir ambos juntos. Seguramente sería porque gracias a Coraco pudo estar cerca de Curgo y fue gracias a esa criatura y a las indicaciones de su amigo por el cual aprendió, más o menos, a montar y dirigir un caballo-. Tener dinero para ello tampoco estaría mal...ya sabes.

A cada rato y cada sorbo que daba a la copa de vino parecía coger mejor el ritmo de la conversación y con ello reírse cada vez más, al igual que el hombre que tenía delante, al que se le estaba subiendo el vino de la misma forma. No le importaba desde luego que el alcohol influyera en todo aquello, lo pasaba bien y era lo que importaba, al fin y al cabo formaba parte de aquella su ''cita''.

-...voy a presentarles a Mickael, bardo de Lunargenta, para que amenice su estancia en el local -Su mirada fue al instante a dirigirse al escenario, donde apenas unos segundos después ya se encontraba un muchacho con un laúd que resultó, al parecer de la morena, la guinda de aquel negocio- Conoces a mucha gente, y no sólo son mujeres -Aquello segundo lo provocó la bebida, estaba segura de ello, pero lo dijo con tal sonrisa en los labios que era imposible tomarlo por el mal sentido. Permitió que Curgo tomara un asiento a su lado, para que así ambos estuvieran de cara al escenario y pudieran oír, entre risas no sólo suyas si no también de la gente, con toda claridad.

Terminaron con sus respectivos platos al rato de que el bardo tocara unas cuantas canciones y contara ciertos chistes que, en opinión de la muchacha, su querido amigo contaría mucho mejor. Cuando tuvo poco después su flan delante, no pudo evitar lanzarse a probarlo con los mofletes algo enrojecidos, se notaba que llevaba más de una copa de vino, pero resultaba que allí no era precisamente la única en ese estado.
El muchacho que seguía estando en el escenario propuso un juego, un juego de adivinanzas que pensó que no se le daría bien, pero que sería interesante probar y si con ello ahorraba el pago de la cena desde luego sería toda una suerte; esa misma suerte que cuando ambos se juntaban parecía convertirse en problemas, esperaba que eso no pasara ahora.

-Probemos...¿por qué no? -Guiñó un ojo a Curgo, el cual estaba sentado a su lado y por cariño, o simplemente porque se encontraba a gusto, le cogió de la mano, el mismo gesto que había tenido él antes de la cena.

Todo el mundo se preparó para el juego y con ello para la que sería la primera adivinanza, la cual acertó una mujer:

-¡Muy bien! -Alabó el bardo- Continuemos con la siguiente...-Se aclaró la garganta y con exagerados gestos típicos de esa gente dijo la segunda adivinanza- ''Se dice que soy prohibida, ostento el bien y el mal...sin embargo del Edén fui el gran manjar'' -Lida casi dio un salto de su silla para pronunciar en voz alta: ''¡Manzana!'', había acertado y luego se dio cuenta de que era muy irónico, tal vez demasiado. El tema de la fruta al final acabaría sacándole de quicio, pero en ese momento no le hizo más que gracia y el juego continuaba, quería ganar aún a pesar de arriesgarse a esas ''preguntas comprometidas''.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Lun Jul 13 2015, 22:51

Lida había acertado la adivinanza de la manzana. Me había partido de risa a parte de por las bebidas, por la respuesta, mirando a Lida. La gente del bar no pillaba por qué me reía. Pero estaba para Lida y para mí estaba clarísimo. La “coña” de las manzanas, alimento base de nuestra dieta y del que habíamos acabado hartos durante nuestros viajes al Norte en busca del cofre. ¡Como para olvidarlo!

El bardo prosiguió con la serie de adivinanzas – “Una vieja con un diente, que llama a toda la gente”
Me quedé un segundo pensando qué era, porque esa me la sabía. Pero justo cuando la pareja de mujeres con las que había hablado el “amigo” de Lida respondieron la palabra “campana” fue cuando caí y me llevé la mano a la boca y pegué una pequeña palmada en la mesa en señal de fastidio.
-Mecachis – me lamenté – la tenía en la punta de la lengua.

Pero el bardo prosiguió con las adivinanzas

-Fui a la plaza y las compré bellas, llegué a casa y lloré con ellas – continuó el bardo.
-¡La cebolla! – respondí esta vez avispadamente. Y le hice un gesto de chocar las cinco con Lida con la mano que teníamos suelta, pues mi otra mano sujetaba la otra suya fuertemente desde hacía un rato, que ella me había cogido. Parecía que cada vez estábamos más cerca el uno del otro. No sé si por el alcohol o porque simplemente me gustaba estar con ella.

El quinto acertijo no tuvimos ni idea de cuál era la respuesta. Pero lo acertó esta vez el hombre de la pareja que había acertado el primero. De manera que llegamos al sexto y definitivo con doble empate a dos.

-¡venga, hay que acertarlo! – animé a Lida mirándole a los ojos mientras le mostraba una sonrisa de complicidad. Yo era una persona competitiva y me gustaba ganar a pesar de las posibles preguntas del bardo. De modo que me puse más dispuesto que nunca.
-Este es el más difícil de todos. – dijo el bardo – A ver quién lo adivina. ¡Tenemos doble empate! - Eché una mirada a nuestros rivales más próximos sonriéndoles y ellos hicieron lo mismo. Parecían tan emocionados como nosotros. – Dice así: “En ocasiones humano soy, mas a veces espanto por donde voy, ¡tenga cuidado si se equivoca! ¡que echo fuego por la boca!”
-¡El dragón! – respondí rápidamente. Y a la imagen que se me vino fue la cabeza de Saeleris rodando por el lago del Norte. Lo cual me quitó por un momento la sonrisa.
-¡Correcto! ¡Ya tenemos una pareja ganadora! – y levanté el puño en señal de victoria e hice una especie de grito de guerra. Levantándome de la mesa y con los aires crecidos después de ser vitoreado por todo el local, que además de silbar amistosamente aplaudía. Aquello aumentaba a hacer crecer mi ego - ¡Baja los humos campeón! Y ven aquí con tu bella acompañante que os tengo que hacer unas preguntas antes de invitaros a cenar.

Y tomé a Lida de la mano y me dispuse a subir al escenario. Yo tenía la boca abierta y los ojos brillantes con la ilusión de un niño. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien. Subimos rápidamente. De la que subíamos le hice un gesto al bardo para que se “moderara” en sus preguntas. Lo conocía y tenía miedo que fuera grosero en ellas. No sería la primera vez que me pregunta algo comprometido o que cuenta alguna historia mía que es mentira. Me devolvió la sonrisa. Nos giramos frente al público y en ese momento solté a Lida de la mano. Estaba un poco nervioso pero tenía tanto alcohol en vena ya que no me importaban demasiado las cosas. El bardo trajo dos taburetes y colocó cada una a un lado suyo. De manera que Lida y yo quedábamos separados por él. Nos sentamos en cada uno de ellos.

-Les haré 3 preguntas a ellos y… ¡cada vez más comprometidas! que ambos tendrán que responder. – dijo dirigiéndose al público – Después de pasar mi “test” podréis consideraros invitados si el público está contento. Bien. Comencemos: Decidme qué es lo que más os gusta de vuestra pareja.

Me quedé pensativo un momento. ¿Pareja? Bueno. Supongo que si estaba cenando con ella pensarían que era mi novia. Estaba de brazos cruzados y me ajusté el sombrero, como empezó mirando para mí, fue el primero en contestar.

-Me encanta que siempre estoy con ella acabe en problemas. – dije. Y la gente empezó a reírse – Luego, además, también me gusta su sinceridad, inteligencia para resolver los problemas y, sobretodo, su sonrisa. Eso me ha ganado totalmente. – y miré a Lida con una sonrisa, esperando qué decía ella. El publicó se ruborizó completamente por mi última frase, gritando un unísono "Ohhh".
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Mar Jul 14 2015, 14:45

El ambiente, de no ser porque se encontraba bebida desde luego habría resultado difícil estar por allí, pero ese efecto que le otorgaba el alcohol más las risas de la gente y las gracias varias del bardo y la expectación ante las adivinanzas hacían las veces de cóctel, un cóctel que de tanto mezclarse se estaba convirtiendo en un amasijo de felicidad y de sonrisas constantes.
Por si fuera poco y por suerte, Curgo resultó ser más listo y rápido en palabras que ella y acertó alguna que otra adivinanza más, lo que aportó positivamente para que acabaran en empate junto a otra pareja y aquello se decidiera con una única adivinanza restante:

-''En ocasiones humano soy, más a veces espanto por donde voy, ¡tenga cuidado si se equivoca, que echo fuego por la boca!'' -La muchacha entornó un poco los ojos, pensando, pero quien no tuvo que pensarlo fue su compañero que la acertó sin lugar a dudas y los vítores de la gente y los aplausos comenzaron: habían ganado- ¡Muy bien hecho! -Ignoró el escalofrío que le recorrió el cuerpo al recordar las criaturas de las que trataba la adivinanza y le sonrió, viendo cómo su ego crecía y en parte comenzaba a acordarse de que el premio, aparte de cenar gratis, tenía cierto toque de duda aún- ¡Baja los humos campeón! Y ven aquí con tu bella acompañante que os tengo que hacer unas preguntas antes de invitaros a cenar.

De nuevo como en la mansión Furalter tuvo que dar las gracias porque la cogiera de la mano para subir a aquella especie de escenario cuyo tamaño dejaba mucho que desear, aunque tuvo que soltarle cuando quedaron sentados, bajo las miradas atentas de todos los presentes, lo que la hizo ponerse nerviosa principalmente porque, además de que no estaba acostumbrada a que la miraran tantas personas, porque había uno de ellos el cual era mejor que no la reconociera. ''Que no se de cuenta, que no se de cuenta...'', al momento escuchó la pregunta del bardo y Curgo sería el primero en responder:

-Luego, además, también me gusta su sinceridad, inteligencia para resolver los problemas y, sobretodo, su sonrisa. Eso me ha ganado totalmente -Necesitó unos cuantos segundos para recomponerse por lo que acababa de decir, no tenía ni idea de que su compañero pensaba esas cosas de su persona y cuanto menos le resultaron preciosas, al igual que al público-. Me encanta su habilidad para tener siempre una sonrisa en la boca, además de para salir de los problemas...es un genio -Era incapaz de mirar en ese momento a Curgo-, pero lo que más me gusta es su buen corazón, sabe que lo tiene -Casi a punto de darse dos tortas a sí misma para reaccionar y preguntarse detenidamente qué era lo que acababa de decir, la gente comenzó a aplaudir y con ello llegaba la segunda pregunta.

-Bien...-Continuó el muchacho-, la segunda pregunta es, ¿cuál ha sido el momento que más ha marcado vuestra relación? -La pobre Lida se quedó un poco pensativa, porque relación lo que se dice relación sentimental no tenían, pero se le vino un momento a la cabeza que desde luego no iba a poder olvidar-. La primera vez que salí de un lío a su lado, en ese momento comenzó...todo -No quiso dar muchos detalles del ''lío'', pero sabía que Curgo sería lo suficientemente avispado como para darse cuenta de que se refería al problema con el licántropo y las niñas. No fue uno de sus mejores momentos físicos ni mentales, pero a partir de ahí comenzaron esas andanzas suyas.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Mar Jul 14 2015, 16:29

Vi la tímida sonrisa de Lida tras mis palabras hacia ella, estaba claro que había quedado satisfecha con mis pensamientos. Ella me definió a mí como un genio. Cuando acabó su descripción sobre mí, todo el mundo comenzó a aplaudir. Yo no pude evitar reírme. Aún con mi postura de brazos cruzados y la pierna también cruzada, apoyándome sobre el taburete.

-¿Cuál ha sido el momento que más ha marcado vuestra relación? – me quedé pensativo unos instantes. Tampoco había tenido demasiadas experiencias con Lida y quería saber cuál era la que ella decía, aunque no había demasiado donde escoger. Esta vez ella respondió en primer lugar. Y apostilló indirectamente al incidente de las niñas de Chateaux des Parlac.

Por un momento me quedé pensando en las niñas y puede que sí, que ese fuera el momento que más nos marcara pues fue el primer lío gordo en el que nos vimos, además.

-Ese fue un lío gordo… – respondí señalando con el dedo y mirando a Lida. La gente se había quedado esperando mi respuesta – pero yo me quedo con aquella cena en la famosa mansión. Y no por el excelente bogavante que comimos, sino porque fue ahí cuando empezó a romperse el hielo verdaderamente. – y la gente aplaudió también mi respuesta, aún a sabiendas de que no sabrían la doble connotación que tenía el bogavante.

El bardo y director momentáneo de aquel show también acompañó al público en sus aplausos y continuó.

-Bien, pues vamos a por la tercera pregunta – comenzó – quizás la más comprometida de todas - eso ya me dio miedo - ¿Cómo sois en la cama? ¿Más clásicos o preferís innovar?

Lo cierto es que me pilló totalmente desprevenida la pregunta. Y menos sobre algo que nunca habíamos hecho… juntos. No obstante yo soy bastante ágil mentalmente para este tipo de situaciones, y gracias a mi elocuencia pude improvisar rápidamente una respuesta bien rápida. Después de que todos creyeran que éramos pareja, no iba a ser un momento distinto. Me había mirado a mí en alusión a que yo empezara, miré a Lida con desconcierto pues no sabía si ella prefería continuar con el “bulo” de que éramos pareja o rápidamente improvisar una respuesta. Opté por lo último para no romper el ambiente cómico del local, suponiendo que ella lo entendería y no le importaría.

-La verdad es que preferimos innovar– respondí rápidamente, con la risa de todo el público – Ya sabes. Hay que ser original.
-¿Puedes poner algún ejemplo? – me preguntó el bardo – creo que el público exige saber – dijo entre sonrisas, acompañando al público. No tuve mejor ocurrencia que inventarme que la que contaría a continuación.
- Nos gusta cambiar. Por ejemplo, a veces la ato a la cama y otras veces me ata ella a mí.- pensé rápidamente –– Con esposas… ojos vendados… azotes… y todas esas cosas… - dije rápidamente y terminé por inventarme un par de nombres – Mientras que nos hacemos llamar Cristian y Anastasia. – el público empezó a reírse a carcajada limpia como no había hecho en toda la velada. Decía las cosas con tanto sentimiento que hasta parecían que era verdad.
-Eso quedaría bien en un libro. Vendería un montón – propuso el bardo.
- Sí, a lo mejor en un universo paralelo algún descendiente mío escribe uno. – dije – Lo digo porque no me gusta escribir mucho. Prefiero la lectura.
-Está bien – dijo ante la admiración del público, que aplaudía - ¿Y tú, qué prefieres?

El público era un clamor tras mi respuesta, y ni siquiera dejaron comenzar a Lida, se escuchaba gritar un murmullo general que decía "¡Que se besen! ¡Que se besen!". Yo no pude sino reírme y ni moverme. Seguía en la misma postura. Medio apoyado en la silla y de brazos cruzados. Al menos había conseguido reír al público.

-Calmemos los ánimos un poco - dijo el bardo tratando de calmar a las masas. Lo cierto es que el espectáculo le estaba quedando clavado a costa nuestra. Me acabará teniendo que invitar él a mí algún día que lo encuentre en otra taberna - dejad contestar a la chica - y el público se calmó para esperar la contestación de mi compañera.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Mar Jul 14 2015, 20:52

Ahora el turno era de Curgo, tenía que contestar a la pregunta y en cuanto escuchó su respuesta comenzó a darse cuenta de que tenía razón. La mansión y todo lo que ello conllevó con la cena, los trajes,...fue una ocasión en la que además tuvieron que hacerse pasar por una pareja de verdad y la complicidad y esa confianza que se tenían mutuamente creció; el detalle de que habían dormido en la misma habitación quedaba aparte.

-¿Cómo sois en la cama? ¿Más clásicos o preferís innovar? -Esa pregunta la dejó completamente perpleja, pensaba que el dichoso bardo iba a seguir preguntando cosas románticas en cierto modo, o que se le ocurriría alguna gracia, qué sabía ella, pero no, al contrario, tuvo que preguntar algo de lo cual apenas entendía. Y encima de que no entendía mucho del tema, tampoco es que se hubiera dado tal cosa con Curgo.

El rostro de la pobre Lida comenzó a convertirse en una gama de tonos rojos marcado principalmente por un tono de sus mejillas que dejaba claro que estaba provocado por el alcohol. Conforme su compañero hablaba y la gente, es decir el público lo aclamaba, ella se iba hundiendo un poco en su silla como quien no quería la cosa, aquello era demasiado comprometido y el colmo fueron las esposas y los azotes. Lo peor fue que se lo imaginó, y eso fue lo que la hizo volver a la realidad, una realidad en la que le habían hecho una de las preguntas más comprometidas de su vida y aún no había contestado su parte.

-¡Que se besen! ¡Que se besen! -Cruzó las piernas, nerviosa, no sabía muy bien cómo actuar ni lo que decir, pero lo cierto es que la bebida le otorgó esa chispa, ese punto de valentía que en una situación normal no habría soltado lo que estaba a punto de soltar, pues se supone que tenía que responder- La parte de las esposas definitivamente es la mejor -El público que se había calmado para oírla ahora había hecho un mutis total, esperando expectantes qué era lo que continuaba-, pero tened cuidado con los lugares que elegís para hacer ciertas...''cosas'' -Colocó sus piernas en posición normal, volvía a estar sentada como antes y ambos habían dejado al público con la miel en la boca como solía decirse, claro que fuera como fuese habían respondido las preguntas- ¡Muy bien, aquí tenemos a nuestros invitados de hoy a una cena gratis! -Con un gesto exagerado de sus brazos les hizo levantarse de sus sillas y tras otros aplausos y alguna que otra frasecilla más de puro cachondeo, les dejó marchar a su mesa.

Lida que esperaba que el escalón que había para bajar del escenario no le ganara la batalla, tuvo que agarrar la mano de su compañero y cuando ambos volvieron a sentarse de nuevo aún había muchas miradas posadas en los dos. Al parecer habían causado furor, claro que de quien menos quería tener la mirada encima era de aquel borracho indeseable, y era uno de los que más atentos estaba.

-Con que Anastasia, ¿eh? Ha sido un poco...-No sabía cómo denominarlo, se limitó a sonreír como buenamente podía y luego con una de sus manos intentó abanicarse un poco, puesto que ese color rojizo de su rostro aún no había terminado de irse.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Miér Jul 15 2015, 16:35

¿En qué estaría pensando Lida cuando dijo que tuviesen cuidado con los lugares que elegían? Solté una sonrisa y se me vinieron a la cabeza varios posibles sitios… La gente se rio considerablemente de nuevo, y estaban completamente bebidos. Más incluso que yo.

¡Aquí tenéis a nuestros invitados de hoy a una cena gratis! – dijo mi amigo el bardo, al menos me había salido buena la invitación. Lo había pasado bien y me había entretenido. Bajamos del escalón de la mano nuevamente, pues aunque yo iba un poco mejor, Lida parecía que empezaba a ver doble. Me fijé en todos los que nos habían mirado. Nada más bajar serví lo que quedaba de la botella de vino a dos copas, una a Lida y otra a mí y brindé con ella.

Pero aunque pareciera que me estaba divirtiendo, yo era un observador nato, precisamente porque todas las tretas que yo hacía no quería que las aplicaran sobre mí. Estaba viendo que el borracho amigo de Lida, que había estado emborrachándose, empezaba a mirar lascivamente a mi compañera.

-Creo que tienes un admirador secreto aquí – le dije susurrantemente y pícaramente y haciéndole un gesto con la cabeza justo atrás mía, donde se encontraba el borracho, mirando a nosotros y bebiendo vino como si fuera agua. Pero afortunadamente se fue luego – al final el celoso voy a ser yo – le dije riéndome.

Pero afortunadamente nada ocurrió y el borracho salió con la fulana que lo acompañaba. Pero seguía mirando a nosotros y menudas miraditas se gastaba con Lida. Era un pervertido total o al menos eso parecía. Pero no me daba muy buena espina. Al poco de la sobremesa y continuar haciendo contándole anécdotas graciosas sobre mi vida, empezábamos a estar un poco piripi.

-Si te parece nos vamos – le dije a Lida, estaba algo asfixiado y tenía ganas de estar a solas con ella – que empiezo a asfixiarme y ando algo mareado ya, espero que tú te encuentres mejor. ¡Ha sido una cena genial!

Y le cedí la mano para que me acompañara fuera. Había sido una noche genial. Y, por primera vez en mucho tiempo, sin problemas, algo que no debería decir muy alto. Como no me fiaba nada. Antes de salir del local miré a todos los lados, en busca del borracho y su fulanilla. Pero ni rastro. Casi me caigo del alcohol al bajar los altos escalones que accedían al lugar. Eran aproximadamente las doce de la noche de aquel sábado, y las calles estaban algo más transitadas que un día normal, pero tampoco demasiado. Empezaba a hacer frío. Pero no estaba del todo mal para dar una vuelta.

-¿Quieres dar una vuelta hasta los muelles o prefieres que te acompañe a casa? – le ofrecí la alternativa, tal vez estaba cansada y prefería dormir, aunque luego pensé que lo segundo tal vez sonaba demasiado fuerte y pensaría en otra cosa, y más con las copas que llevaba. Esperé a que no se ofendiera verdaderamente.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Miér Jul 15 2015, 21:14

Volver a estar sentada en su silla le otorgó de nuevo el equilibrio necesario y además se percató de que Curgo había vuelto a llenar las copas. No supo cómo fue capaz de tomarla, pero lo cierto es que le faltó tiempo para brindar con él en cuanto se la entregó bajo la frase de: ''¡Por nosotros!''. A su alrededor la gente bebía y reía, el bardo había bajado del escenario por un rato para hacer una especie de pausa; una pausa que resultó ser el tomarse unas cuantas copas que servía la mujer del dueño del lugar. ''Fresca...''.

-Creo que tienes un admirador secreto aquí -Se le escapó un: ''¿Cómo?'' en cuanto le escuchó, pero lo cierto es que tenía razón, haciendo como la que miraba hacia otro lado disimuladamente, se percató de que el borracho que menos quería que la mirara lo estaba haciendo, además de una forma escalofriante-. Es todo un milagro que el alcohol le nuble lo suficiente la vista como para que no me reconozca.

Ignoró aquello de sentirse celoso por su parte, por algún motivo no le apetecía recordar lo ocurrido con la ''fresca'' y al rato se alegró de que el borracho se marchara como quien no quería la cosa. Eso le hizo preguntarse si a ella se le nublaría la vista también por haber bebido tanto, porque de momento el equilibrio estando de pie no lo tenía precisamente bien.

-Una cena perfecta -Apoyó la idea de irse, sin lugar a dudas, pero no sin antes agarrarse de la mano de su querido acompañante, el cual nada más encontrarse con los escalones de entrada y salida del restaurante pareció querer comérselos uno a uno, pero no, salieron sin incidentes.

Fuera, el frescor de la noche le golpeó en el rostro y la devolvió por unos segundos a la realidad, se sentía feliz y ciertamente borracha, por mucho que intentara negarlo, además de que tenía la sensación de que la cena había sido todo un éxito; y no sólo porque les hubiera salido gratis.

-¿Quieres dar una vuelta hasta los muelles o prefieres que te acompañe a casa? -La primera idea no le pareció mal, sobre todo porque supuso que no habría tanta gente paseando a aquellas horas de la noche cerca de ese lugar. La segunda no supo muy bien cómo tomársela, y más después de haber escuchado aquello de los azotes, las esposas y las vendas en los ojos, pero acabó riéndose y le tomó del brazo, como la noche del baile en la mansión Furalter- Vamos al muelle, aprovechemos lo que queda de esta ''invitación'' -Y de nuevo sus palabras podían ser igual de malinterpretadas que las de Curgo.

Al poco ya estaban empezando a caminar y le agradaba ir a su lado, aunque había que decir que no eran los únicos ''borrachos'' que iban de esa forma por la calle, ya que un hombre se encontraba tirado en el suelo no muy lejos de ellos con una botella en la mano, no le había dado tiempo ni de llegar a su casa.

-Lo que dijiste como respuesta a la primera pregunta antes...¿era cierto? -Murmuró, le salió la pregunta en un tono tan bajito que no estaba muy segura de que lo hubiera escuchado, y es que le daba vergüenza enterarse de si eso era cierto.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Curgo el Miér Jul 15 2015, 22:50

-Vamos al muelle, aprovechemos lo que queda de esta “invitación” – me dijo Lida, que había aceptado mi invitación.
-En realidad, sigo debiéndote una invitación – le recordé. Y era cierto. Pues aquello me había salido gratis y, en el fondo, me lo había pasado tan bien aquella noche que tenía ganas de volver a quedar con ella.

Comenzamos a caminar después de que Lida me cogiera del brazo. Lo hacíamos asiduamente y estaba tan borracho que se esclarecían mis ideas más mal pensadas. Ella tampoco estaba mejor que yo pues se tambaleaba para los lados también. Y de no estar cogidos seguramente acabaríamos en el suelo los dos. Estábamos aún peor que en la noche de Furalter.

Nos encontramos con varios borrachos en la calle y realmente la nuestra era una imagen bastante denigrante. En mi caso solía estar acostumbrado a este tipo de situaciones, aunque la había pillado bastante bien, y tenía esa gracia que hacía que me riera solo por cualquier tontería. En el caso de Lida, cuando estaba bien no me parecía una mujer borracha.

-Lo que dijiste como respuesta a la primera pregunta antes… ¿era cierto? – me preguntó tímidamente. Con miedo. Aunque algo trabada probablemente debido al alcohol. Yo, quizá por el exceso de bebida, o quizá por otra cosa, le contesté seriamente y con el corazón.
-Es absolutamente cierto. – dije con rotundidad – Mira… Eso lo pienso después de todas las experiencias que vivimos juntos… Me ha gustado sobrevivir con alguien que parece pecar de los mismos males que yo. - la solté y me detuve por unos instantes, con esfuerzos para no caerme, tenía intención de decir otra cosa – Además... creo que nos cogemos del brazo demasiado… – y puse los brazos en jarra, suspiré y miré a otro lado – Tal vez me gustes. No lo sé. – y me di cuenta un poco tarde tal vez de lo que había dicho - Uy, mira lo que te he contado – dije riéndome ahora – dicen que un borracho dice lo que piensa, ja ja ja.

Y un escalofrío recorrió mi cuerpo, tampoco sé muy bien por qué había dicho eso. Pero desde luego, me había salido del corazón, aunque tal vez del borracho que llevaba dentro. Aunque parecía algo más profundo. Se había creado una situación incómoda. Por un lado me caía bien Lida y tenía miedo estropearlo por una tontería de borrachera. Todo dependería de su opinión al tema.

Continuamos andando, de nuevo cogidos del brazo. Mucho decir, pero poco hacer. Y después de cruzarnos con muchos borrachos llegamos al muelle. Había muchos barcos en el embarcadero. Me solté del brazo de Lida y con esfuerzo para no caerme me senté justo en el muro, que daba directamente al mar. Bastante en calma. La situación podía parecer romántica, pero ese desagüe de cloaca que vertía al mar le quitaba cualquier atisbo de romanticismo, pero iba tan bebido que apenas se notaba la cosa. No apestaba menos que el olor del vino que impregnaba nuestras ropas.

-Perdona por lo que te dije antes – traté de disculparme con ella por mi comentario – no era mi… intención. Lo siento si te ofendí.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

Mensaje  Lida Rothgar el Miér Jul 15 2015, 23:25

Aquello de que le seguía debiendo una invitación no le podía sonar mejor, no le parecía en absoluto mal pero bien era cierto que si lo pensaba, él al fin y al cabo no el había invitado a aquella cena. ''Ojalá todas las cenas salieran gratis'', pensó, aunque con Curgo a su lado, que se lo pasaba como si fuera una niña pequeña; sin botellas de vino como juguete.

-¿Que nos cogemos del brazo demasiado? -Cuando dijo aquello y la soltó no supo del todo bien cómo reaccionar, menos mal que no era de esas que se ponían de malhumor cuando bebían, porque si no se la habría liado en aquel mismo momento. Claro que lo compensó con lo siguiente que dijo, o tal vez no.

Lo cierto es que no pronunció palabra alguna más, tanto uno como el otro quedaron en completo silencio hasta que, de nuevo cogidos del brazo, continuaron caminando hacia el muelle, en el cual se encontraron después de unos minutos más de camino. No se había dado cuenta de que habían avanzado tanto en tan poco tiempo, y eso que a veces se les escapaba algún que otro zigzagueo.

-Hacía mucho que no venía por aquí -En aquel momento no recordaba haber estado alguna vez, pero sí que lo había estado, cuando era tan chica que la memoria seguramente no le alcanzaba, y menos con alcohol de por medio.

Permitió que Curgo se apoyara en una pared y ella, tras intentar mantener el equilibrio, se quedó de pie a unos pocos metros de él, observando el agua que tenían delante. Mirar aquello no le pareció ni por asomo mejor que el lago en el cual estaba acostumbrada a estar, allí ni siquiera la luna sabía pintar un bonito reflejo.

-...no era mi...intención. Lo siento si te ofendí -Escuchó todo lo que dijo y, después de unos segundos en los que tuvo que pensar cómo llegar hasta su posición sin tropezarse ni caerse con nada, se dio la vuelta y se acercó con una sonrisa en los labios-. No te preocupes, nada de lo que has dicho ha sido ofensivo -Comenzó, se respiraba un ''algo'' especial en el ambiente, y no era el mal olor del desagüe de al lado-, puede que...-Se acercó un poco más, rodeó su cuello con una de sus manos y, acercando su rostro un poco al suyo, no pudo evitar susurrarle algo-, puede que también me gustes -De repente, como si se diera cuenta de lo que estaba haciendo, lo soltó y se giró dándole la espalda y dirigiendo su vista hacia el agua de nuevo-...o no.

Una sonrisa se pintó en sus labios, más grande que la anterior. En su interior pensaba que lo que acababa de decir era cierto, otra parte de ella no lo entendía bien y otra gritaba como una posesa por culpa del alcohol que debía haber terminado lo que empezó cuando se acercó.
Habían pasado una noche espectacular, había merecido la pena y esperaría con ansias otro encuentro con aquel pícaro llamado Curgo.
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Re: Una cena con ''bogavante'' [Interpretativo-Libre][2/2][CERRADO]

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