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Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

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Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Morcar el Jue Sep 24 2015, 20:47

Leer inmediatamente después de empezar la canción y de manera lenta y tranquila.
Morcar abrió los ojos... Estaba solo en medio de una plaza. Lo primero que hizo fue oír el alboroto que venía de una calle, con pasos y risas. No tardo en reconocer la plaza con el pozo en el que su padre murió.

Allí estaba de nuevo, su padre con un niño... El niño era él, los dos reían ante el logro del pequeño Morcar. El auténtico Morcar sonrió al ver de nuevo a su padre feliz, pero pronto se le cortó la risa al ver a un grupo de personas aparecer desde distintas calles que daban a la plaza, eran hombres vestidos de oscuro, con túnicas muy largas y capuchas que les tapaban la cara. Morcar se dispuso a sacar su espadón, tenía que intentar impedir que la pesadilla se repitiese, pero lo notó al instante, su espada no estaba. Sólo tenía su armadura.

Morcar intentó no rendirse, por lo que se dirigió a uno de los encapuchados y le golpeó, sin embargo, éste se desvaneció y volvió a aparecer más cerca, como si no lo hubiese ni notado.

-¡Echenme cuenta! ¡Corran!

Su padre fue el único en oírle al parecer, porque le miró y lo primero que hizo fue empujar al niño que cayó al pozo, poniéndolo a salvo.

Uno de los encapuchados apuñaló al padre en el hombro, otro en el estómago y así se sucedieron varias puñaladas mientras éste gritaba del dolor y de la rabia. Un chorro de sangre le dio a Morcar, que empezó a sentir odio... Mucho odio. Los encapuchados se retiraron y miraron a Morcar, dejando ver a su padre ensangrentado.

Uno de ellos se quitó la capucha, era Doc.

-Aún vive.

El resto se la quitó, allí estaban el general y todas las personas que había conocido a lo largo de su trabajo ¿Quieren saber por qué Morcar odia a todo el mundo? Porque en cuanto comienza a cogerles cariño aparecen en sus pesadillas asesinando a su padre ¿Quién no se volvería loco con eso?

-Te hemos dejado el golpe final a ti.

-¿Cómo...? -preguntó Morcar.

Pero al instante allí estaba, con el espadón en mano, como si una fuerza sobrenatural lo arrastrase se encontró embistiendo a su propio padre, no tardó en atravesarle el cuello y toda la sangre comenzó a salir como un río, la plaza desapareció y todo era blanco y negro, el negro más oscuro era el de la sangre de su padre que arrastraba a Morcar a través de un oscuro pozo. Morcar se intentaba agarrar a algo, pero nada había.

-¡Noooo!

El líquido oscuro le hizo hundirse en un mar aún más oscuro al acabarse el pozo... Allí estaban todos sus compañeros muertos, flotando en la oscuridad, y él se ahogaba poco a poco. Intentó luchar nadando hacia la superficie, pero algo le cogió el pie, era el cadáver se su padre putrefacto.

-¡Me dejaste morir! -exclamó el padre- ¡¿Cómo pudiste dejarme solo allí arriba con todos aquellos asesinos?! ¡Tú me dejaste morir y ahora debes pagar!

Su padre tiraba de él hacia la profundidad y Morcar se intentaba librar mientras los ojos se le cerraban al quedarse sin aire y él intentaba gritar pero no podía.

Todo se volvió oscuro, y allí estaba... El sonido de un águila, un águila que se acercaba a él...

Morcar despertó y cayó de la cama respirando fuertemente, había estado aguantando la respiración y además tenía los ojos empapados en lágrimas.

-¿Otra vez la misma pesadilla mi amo?

-Sí-dijo Morcar respirando cada vez más tranquilo.

-El general ha mandado a un recluta a informarle de que quiere que vaya lo más pronto posible al cuartel, tiene una misión para usted.

Morcar no tardó en desayunar, tenía vendas en todo el torso a causa de las heridas de la anterior misión. No se había presentado en el cuartel en aquellos días, sólo había intentado dormir inútilmente. Se vistió con su armadura, su espadó a la espalda con el escudo y la espada corta al cinto, se puso su casco, que le cubría la cara.

Salió de su casa con Doc a su espalda, y no tardaron en llegar al cuartel. Cuando el general los vio cambió su expresión.

-¡Por fin! ¡Por fin! ¡Te he echado de menos Morcar!

-Déjate de mariconadas y dime por qué me has llamado.

-Ahí está el cínico que tanto me gusta ¡Así tienes que estar todas las mañanas! La misión está en un pergamino sobre la mesa, ve a echarle un ojo.

Cuando Morcar se alejó, el General se acercó a Doc.

-¿Otra vez la misma pesadilla?

-Afirmativo.

Morcar agarró el pergamino que había enrollado sobre la mesa, lo primero que leyó era horrible. Al parecer dos personas se habían suicidad con una horca en su casa. Sin embargo, era un suicidio ¿Qué tenía que ver él en todo aquello? El General se acercó.

-Me imagino que ya estarás revisando el acta en el que se recoge los sucesos y te preguntarás qué tienes que hacer tú allí. Bien, observa un segundo lo que el acta recoge sobre los materiales del lugar.

Morcar lo notó, en ambos casos la cuerda era del mismo material, pero sobre todo destacaba que ambos llevaban un colmillo como collar, que ninguno de os familiares afirmaba reconocer. El resto era lo normal de un suicidio, la silla en el suelo y demás objetos.

-Entiendo, quieres que investigue si puede ésto repetirse y evitar que lo haga.

-Y esta es la razón por la que te aprecio tanto.

Morcar leyó algo que no le agradó tanto.

-¿Todo esto es en Baslodia? ¿Tengo que ir hasta allí?

-Eso parece, por cierto, en tu camino sería bueno que encontrases a más gente y les dieses algo de propaganda para reclutar más gente en la guardia.

Morcar gruñó y silbó, al poco rato apareció su carroza. Se subió y arreó al caballo mientras Doc le seguía. sin subirse para no hundir el carro con su peso. No tardaron en salir de Lunargenta y encontrarse con los prados en el exterior de la ciudad.

-Doc, voy a necesitar cuatro ayudantes, a ver que puedes hacer.

-Procesando datos...

Doc comenzó a analizar los alrededores en busca de candidatos...

_______________________________________________
*Ejem, por seguridad, debo decir que no hay ni magia negra ni fantasmas. No puedo desvelar más porque me cargaría la trama y el misterio.


Última edición por Morcar el Mar Oct 13 2015, 18:48, editado 2 veces
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Akratme el Sáb Sep 26 2015, 02:14

Un día nublado y gris, y al parecer en cualquier momento se podría dejar caer la lluvia, que panorama tan agradable para Akratme, quien no debía estar tan oculto bajo su capa al caminar en búsqueda de un refugio, y tenia dos opciones, podía dar la vuelta y volver a Lunargenta o continuar con su trayecto hacia Baslodia, en cualquiera de los dos casos siempre había preferido su impulsiva afición a la arqueología e investigaciones históricas, incluso anteponiendo su propia salud, por que a pesar de ser un día tan gris, no quitaba el hecho de que aun era de día.

-Jamás pensé que me alcanzaría tales horas de la mañana, definitivamente mi sentido de percepción sobre el transcurso del tiempo continua algo dañado, ya ni por la posición lunar me he salvado, así que no me queda de otra que continuar mi camino hacia Baslodia.

Refunfuñaba hablando para si mismo el vástago mientras continuaba su marcha, el sendero se veía bastante despejado y tranquilo ya que más que a un mercader que se dirigía hacia Lunargenta no se había cruzado absolutamente con nadie durante toda la mañana, pero sin nadie que pudiese molestarle Akratme no necesitaba mucho más que solo eso, todo marchaba bien, exceptuando el hecho de que se acercaba el mediodía y que aquel ungüento que evita que su piel se queme demasiado por la exposición a la luz del sol  se haya acabado hace un par de días, debido a exactamente la misma situación, era muy difícil para el vampiro calcular bien el tiempo, por lo que desafortunadamente tuvo que utilizarla mucho mientras hallaba algún refugio.

-Como si no fuera poco, siquiera tienes dinero para pagar una posada idiota.

-Lo se, lo se, espero encontrar algún trabajo en Baslodia o a lo menos algo de información que valga la pena como para llegar a venderla.

-¿¡Vender información!? Maldito demente, vale más el cuerpo de un vampiro trozado que información que puedas encontrar en un lugar como Baslodia.

-Creo que tienes razón, estás perdido Akratme, así como vas o te mueres o te matan, pero no creo que vayas a durar demasiado.

-En el mejor de los casos te encerrarían en un cómodo cuarto oscuro en el cual no llegue la luz del sol y puedas alimentarte de las ratas, por supuesto acusándote de locura por estar hablando contigo mismo en voz alta.

-No suena tan mal después de todo, pero seria mejor si te callas de una vez por todas y apresuras el paso, más adelante si no mal recuerdo hay una pequeña arboleda, ahí será mucho menor el impacto del sol.

Entonces el vástago dejo de hablar y apresuro el paso, de pronto sus orejas pudieron captar el lejano sonido de unos casquillos golpeando el suelo, y el característico pero sutil chirrido metálico que hacen las ruedas de las carrozas al avanzar en caminos accidentados como el que transitaba aquella fría mañana.

-Solo debes actuar como un humano común y corriente para que no te preste atención.

-Lo sé, ¡deja de hacerme parecer un demente y guarda silencio!

-Esta bien, no te enojes conmigo, después de todo es tu culpa.

-Hablaremos de eso en otra oportunidad.


Entonces desacelerando el ritmo, el vampiro comenzó a caminar más lento, con la espalda erguida y con su rostro serio. Una tétrica pero leve ráfaga de viento que provenía desde la dirección en la que se encontraba Baslodia produjo en Akratme un presentimiento, no uno bueno, pero debía continuar hacia allá, después de todo un vagabundo como el siempre hacia caso de sus instintos y si la primera corazonada dijo que debía dirigirse a aquel lugar, pues ahí iría, no importa si se cruzaba con el mismo demonio, después de todo esa es su forma de vivir.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Miér Sep 30 2015, 05:59

Finalmente había llegado el día del reencuentro. ¿Nos juntaríamos de nuevo?. Se escuchaba el canto de los pájaros, hasta que la presencia de un tipo bastante serio, de cabellos rubios, se paró justo en medio del pequeño bosque. Llevaba su típica máscara en la mano, mientras que el pecho se encontraba desnudo, como acostumbraba, gracias a que los tatuajes debe mostrarlos por si llega a encontrarse con alguien de su clan. Si se miraba bajo sus musculosos brazos, se notarían unas garras largas, perfectas para convertir a un humano en pequeñas tiras de carne. Ahora, se creó un tornado agresivo, haciendo que absolutamente todos los árboles se agiten hacia la izquierda, después de que apareciera un hombre encapuchado, desde las sombras, con una especie de neblina siguiéndole. Si contábamos, dos personas estaban en la misma zona, los cuales se miraron fijamente, confundidos de los nuevos aspectos. Sin más preámbulos, estrecharon sus manos, sonriéndose y haciendo unos comentarios cortos.

-Saludos, Máyic.-

-Cuánto tiempo, eh, Andy.-El apretón fue bastante fuerte, al punto que sus nudillos se liberaron. Ninguno esperó lo siguiente, apenas pudieron apartarse cuando entre sus siluetas pasó un veloz animal que al verlos a distancia, con esos ojos fríos y no sólo eso, si no que sus colmillos también estaban envueltos en sangre... Roja y fresca. Aquel animal se empezó a transformar en su forma humana, siendo nada más ni nada menos que Talia, la mujer del equipo. -Ya casi estamos completos, sólo falta el...-Antes que terminara la frase, todos se percataron de los ruidos que yo estaba creando... Pensé que nadie los notaría.

Allí estaba, de cuclillas, con un cuerpo humano reposando en mis palmas, exactamente de una mujer, de cabellos negros y un sombrero de pirata. Las dagas de ella estaban en el suelo, sin ningún fragmento de sangre, aunque su piel lo decía todo, estaba tan pálido que seguramente sobrepasaba el color blanco. Su cuello tenía dos anchos orificios, los cuales abrí con mis colmillos, sin ninguna especie de delicadeza, bebiendo hasta la última gota de sangre, notando que ya se volvió solamente huesos, nada de músculos, y sus venas moradas. -Ahh... Maldita perra. Merecía éste destino.-Finalmente dejé su cadáver en el suelo, secándome el líquido carmesí de mis labios, con el dorso de mi mano.

-Déjame adivinar, era Lala.-Dijo la licántropa del grupo, acercándose y arrancando la ropa de la difunta mujer, para colocársela y cubrir sus voluptuosos senos.

-Lo era. ¿Cómo la encontró, señor?.-Cuestionó el mago, cruzado de brazos y mirándome con su ceja enarcada. El silencio se apoderó de la escena, hasta mis ojos radiaban frialdad, apenas los miraba con mi ceño fruncido, tratando de controlar aquel instinto difícil de domar, porque cuando empiezas a probar de ese líquido, quieres más, quieres partirlo en dos, finalizar con el último coágulo.

-En Balosdia. Estaba caminando exactamente por allí, hasta que de repente, vi su silueta junto con el imbécil de Yun, el indio.-Tragué saliva, calmando mis respiraciones agitadas. -La rapté velozmente, hasta el punto que Yun quedó atónito y tuvo que escapar. Esa mujer me ha hecho la vida imposible, pero...-Coloqué mi observación al pasto, sonriendo ladinamente. Por otro lado, reposé mi extremidad en el abdomen, acariciando y palpando suavemente en ésa parte.

-Ya arreglé el problema...-Susurré audible para mis secuaces, y sin más preámbulo, zarpamos a Balosdia, a buscar el indígena que anteriormente nombre... Sólo faltaban dos para acabar con el gremio de humanos...

Hon y Yun, los más fuertes de éste.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Miér Oct 07 2015, 17:28

Esa mañana parecía ser tranquila, no daba la impresión de que por mucho trabajo que tuviera fuera a suceder nada, al fin y al cabo, los sucesos raros que se habían sucedido esos días debían acabar calmandose finalmente, no podía creer que fuera a haber más cosas raras por los alrededores, al menos debía tener un tiempo de calma.

A pesar de las nubes grises, a pesar de lo pesado del aire, podía andar con calma, se dirigía a la guardia como usualmente hacía, esos dos días de castigo por descato a un superior le había acabado pasando factura, y se sentía cansada, por ello agradecía ese ligero ambiente de calma, tal vez al llegar entrenase un poco, bajo el uniforme llevaba, como solía hacer, su ropa negra, era lo mejor para entrenar y para infiltrarse, y no perdía nada por cruzar los dedos deseando que la dejasen tranquila.

Cruzó la puerta de la entrada de la guardia con calma, y, al no ver que nadie la necesitara, se dirigió directamente a los vestuarios, se sacó el uniforme y salió con su ropa de entrenamiento. Entró a por un par de armas de prácticas, tras el entrenamiento con Níniel había comenzado a tomarle gusto al bastón, no era tán ligero como las dagas ni tan elegante como la espada, pero para quienes, como ella, no tenían especial fuerza, era perfecto, solo con dal un golpe de la manera adecuada, podías no solo evitar un ataque, si no, a demás, causar una lesión seria, era agradable sentir que desde lejos, pero no tanto como con una flecha, podías salir ilesa.

Comenzó a moverse frente al muñeco de prácticas, golpeando y girando el bastón, dando vueltas y volteretas para, de paso, calentar y descubrir nuevas formas de esquivar, tantas cosas raras la agotaban, pero era inegable que el mejor entrenamiento era el que se hacía en plena batalla, recogiendo trucos de los rivales y ligandolos a los propios, no había mejor modo de aprender.

Ensimismada, no vio llegar a un emisario que la miró en silencio, esperando a que ella terminase, mientras ella se movía con seguridad, ágil como un gato, no notaba al chico nervioso que se removía en su sitio. Finalmente, Alanna sintió que alguien la miraba, pero no por ello iba a dejar su entrenamiento, estaba centrada, y el cansancio se desvanecía con el ejercicio. El cielo seguía oscureciendose y, finalmente, el joven habló. Alanna se plantó frente él, apuntando con el bastón a la cara del chico, que dio un respingo y fue a parar al suelo, sacando una pequeña risa burlona de la chica.

- Lo siento. ¿querías algo?- Le preguntó tendiendole una mano para que se alzara.
- El General la ha mandado llamar- contestó el chico aceptando su mano.- Dice que ha mandado a Morcar a Baslodia y que tal vez necesite ayuda, que vaya usted.- explicó el chico.
- Entendido.- accedió Alanna con un asentimiento.

Sin perder un solo momento corrió a cambiarse, el día estaba siendo tan frío que, por fortuna, ni siquiera había sudado, tomó sus armas y se presentó frente al General, en cuanto tuvo las indicaciones, partió hacia Baslodia con uno de los caballos de la guarda, no era Juvia, pero menos daba una piedra.

Y en ese momento, allí estaba, andando por la ciudad con un caballo sujeto por las riendas a sus espaldas, buscando al alto guarda y a su siempre servil bio, Doc, entre la multitud, no debían ser dificiles de encontrar, ¿Cierto?

**************************************************************
Off: Me han invitado a unirme, espero no molestar >-<'
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Morcar el Mar Oct 13 2015, 20:26

Morcar detuvo su carroza al ver que una silueta se colocaba frente a él. Afortunadamente, llevaba su armadura puesta (como siempre) con su casco que le tapaba la cara, así que tenía esa esencia oscura y diligente que tanto le gustaba frente a los desconocidos.

-¿Quién eres tú? ¿Y qué haces deteniendo mi camino?

Se trataba de un hombre de piel pálida, aunque iba muy tapado se le notaba. Morcar estaba dispuesto a dejar avanzar la carroza y que el desconocido tuviese que quitarse de su camino, pero entonces Doc se acercó al transeúnte.

-Señor, es probable que pueda servirnos para nuestro objetivo.

Morcar suspiró, ese poder que tenía Doc de salvar a los desconocidos de su cínico comportamiento le irritaba. Consideró entonces su pesadilla de aquella mañana, la de casi todas las noches, y observó al transeúnte.

-Verá, señor pálido, mi bio compañero Doc afirma que usted puede ayudarnos. Vamos a Baslodia a resolver una serie de asesinatos que se están dando, por lo que he podido comprobar puede que el asesino sea alguien peligroso ¿Le gustaría acompañarnos? Si es así, suba a la carroza e iremos hacia allí.

Morcar esperó a la respuesta del desconocido y arreó al caballo suavemente, Doc seguía a la carroza desde detrás, como siempre. Pudieron verse las puertas de Baslodia frente a él, entonces hubo algo que le extrañó. Al verlas, sintió que había estado allí antes. Además, no era un déjà vu, sino un recuerdo previo que muchas veces se le venía a la mente y nunca supo situar, por alguna razón aquella puerta significaba para él algo malo. Como tener que correr de algo.

Antes de poder avanzar, Doc paró la carroza con sus brazos y detuvo el avance.

-Señor, se acerca una nueva candidata a ayudarnos en la búsqueda del asesino, puede que le suene.

Morcar se dio la vuelta, como fuera otra niña como la vez anterior, juró que dedicaría a criar niños en vez de a soldado. Pero no, era Alanna, la luchadora que había ayudado a Morcar la vez anterior y una ex cazafantasma como él. Ella había sido otra de las que habían aparecido en su pesadilla, matando a su padre. Se supone que eso significaba que le guardaba aprecio ¿No?

Cuando por fin llegó, no se paró a presentarle al desconocido. Simplemente la miró y le enseñó un hueco libre en la carroza.

-¿Te llevo a algún lado?

De nuevo, arreó al caballo y avanzaron hacia el interior de la ciudad. Mientras avanzaban, pudieron ver que la ciudad era muy parecida a Lunargenta, llena de vida, pero tampoco estaba tan poblada como para impedirles avanzar. Un hombre pareció reconocer a los dos guardias (Morcar y Alanna) y se les acercó.

-Ustedes deben ser los que vienen a buscar al asesino que está acabando con nuestra gente, vengan y hablamos en privado.

El hombre les condujo hasta un callejón donde aparcaron la carroza y bajaron. Se dirigieron hasta un edificio pequeño que parecía abandonado, al entrar se encontraron con dos hombres que hablaban entre ellos.

-Ellos son otros que han venido a ayudar también.

Los dos hombres miraron al grupo, y les ignoraron, siguiendo con su charla privada.

-Bien, como sabrán, dos personas se han "suicidado" con un collar muy parecido puesto que nadie reconoce. Lo que nos ha hecho sospechar que no ha sido un suicidio.

-Todo eso ya lo sé, he leído el historial. lo que quiero saber es quién es usted y qué ayuda nos puede proporcionar.

-¿No le ha hablado el General de mí? Una pena, tendré que recordarle que yo también soy general, aunque mi ciudad sea menos destacable.

-Señor, mi amo Morcar espera respuesta a su pregunta.

-Sí, es cierto, la ayuda. Verán, todo cuanto puedo hacer es decirles que es un suicidio por noche, así que esta noche actuará, pero no sabemos dónde.

-¿No tienen nada de común las víctimas?

Aquello hizo pensar al General de Baslodia.

-Puede que no sea destacable, pero las dos víctimas eran descendientes de antiguos humanos terrestres, de más allá del portal.

Morcar se quedó pensativo, aquello le sorprendió, puesto que él también tenía antepasados terrestres. Al menos eso le dijo su padre.

-Lo tendré en cuenta, mientras tanto, creo que tendremos que buscar algún método para tener vigilados a los ciudadanos durante esta noche-Morcar se giró a sus compañeros-¿Alguna sugerencia?
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Lun Oct 19 2015, 00:44

Off: Cuando Morcar se refirió a un "hombre pálido", imagino que se trataría de Akratme, por lo tanto, haré una aparición a parte, interceptando la carroza. Saludos.
__________________________________________________________________________________________


Finalmente ya estábamos caminando por las inmensas calles de Baslodia, básicamente nadie se encontraba nervioso o pendiente de algún ataque enemigo, al menos sabíamos con perfección que nada lograría herirnos, cada uno confiaba en los poderes del otro, por lo tanto un ataque no sería suficiente para derrocarnos. Por otro lado, Máyic se encontraba algo inseguro de la zona en que nos encontrábamos, más por la oscuridad de éste, y además de eso también sentía un mal presentimiento, como si algo extraño estuviese a punto de ocurrir. -Al parecer nos quieren emboscar...-Susurró el mago por lo bajo, deteniéndose por unos segundos.

Un dardo se acercó a una velocidad impresionante, incluso se coló por los cuerpos de mis secuaces, dirigiéndose justo a mí, justo a mi pecho. Sonreí ladinamente y agarré la saeta con fuerza, al punto que la destruí con mis manos. -No quiero sonar grosero, pero... ¿Así le dispararías al amante de tu esposa?...-Respondí con una pizca de burla, y como lo imaginaba, el hombre apareció enfurecido, manteniendo su arco en la mano, dispuesto a hacerme comer las palabras.

Después de él, se presentaron otros tres, rodeándonos, aunque en una especie de deformado rombo. La lluvia de disparos se desató de una forma horizontal. Talia fue la primera en destrozar absolutamente todas las flechas, y luego de unos segundos, llevó su cuerpo para encargarse de los primeros humanos disfrazados de indígenas; ni los trozos de las saetas en el suelo se compararían en la forma que la licántropa los volvió trizas.

Andy no tardó en enterrar sus garras en lo profundo de los estómagos enemigos, sacudiendo ahora sin cuidado, hasta hacer un licuado de órganos dentro de ellos. ¿Suficiente?, no... Al sacar sus armas, la sangre salió espesa, con trozos de tripas mezcladas y cada una decorando el suelo a un hermoso carmesí. -Vaya... ¿Soy yo, o vosotros sois más sucios que antes?...-Pregunté completamente atónito, nunca había observado una escena de tal modo.

Para nuestra mala suerte, una carroza justo se encontró con nosotros. Apenas giré mi cabeza, y entrecerré mis ojos, tenía la esperanza de que conociese a alguien ahí. -¿Buenos.... Tardes?-Fui sarcástico por unos minutos, e hice una señal hacia mis compañeros, quienes estaban limpiándose aquel líquido rojizo de sus ropas.

-Un loco acaba de pasar, y asesinó a éstos pobres tipos...-Traté de mentir, limpiándome las manos... No quería problemas tan temprano.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Vie Oct 23 2015, 18:29

-No, gracias, llevo mi propia montura.- Señaló al caballo que andaba a sus espaldas, mientras miraba a su alrededor.

Baslodia era, sencillamente, un tugurio, al menos, para ella, si Lunargenta era la grandeza, Vulwurfar la dulzura, y roilkat la rudeza, Baslodia era, ni más ni menos, el pico sobrante, la ciudad nisiquiera era gris, era marron, un marron pálido, angustioso que parecía llenar el lugar de polvo, sencillamente, prefería los caminos, prefería viajar a quedarse encerrada en una ciudad o un pueblo, aunque esta ciudad fuera Lunargenta y aunque el pueblo fuera aquel en el que había crecido.

Andando en silencio, supuso que, si en su infancia no hubieran sucedido de ese modo los acontecimientos, ella misma habría acabado imitando a su amigo de la infancia y habría huido de la granja con las prisas de un mapache ladronzuelo que no quiere que lo descubran. Sencillamente, no le gustaba sentirse atrapada, y en esa ciudad, lo hacía. No era como el Lunargenta, donde las puertas no se cerraban nunca, gracias a los guardias que, como ella, vigilaban por todos lados que no hubiera problemas, sin embargo las puertas de Baslodia parecían no estar nunca abiertas y abrirse solo si alguien llamaba o, en su defecto, si alguien encontraba un hueco por el que entrar entre ellas.

Si había un asesino por allí, dbeía ser realmente audaz y capaz, no lo admitiría en voz alta, pero era algo que, ciertamente, le causaba admiración, no es facil burlar a unos guardias entrenados que hacen lo que sea necesario con tal de cortar una cabeza y cobrar la recompensa, y ella sabía que la guardia de esa ciudad se asemejaba más a mercenarios que a guardias normales. Muy mal debía irles si habían pedido ayuda a Lunargenta.

Mientras cabilaba, el carromato dio un salto, topandose con un desliz del terreno, y tuvo que calmar a su caballo. Si hubiera sido Juvia no habría sido necesario, la llegua de su padrastro era valiente, no se asustaba por cosas como un bache. Cuando lo hubo calmado, comprobó que no tuviera herida alguna y pasó a ahacer lo mismo con los dos que tiraban de la deshecha carroza, lógicamente no iban a darles a unos simples guardas una engalanada para moverse, al fin y al cabo, hubiera entre estos nobles o no, los guardas, eran guardas, y tenían la misma categoría y posibilidades mientras poseyeran el mismo rango.

Cuando finalmente se calmaron los corceles, volvieron a abanzar, pero no pasó mucho tiempo hasta que alguien les saliño al paso, manchado de sangre, con unos rasgos que conocería hasta en la más profunda oscuridad, y unos compañeros que siempre le habían parecido, cuanto menos, raros.

Al ir tras la carabana, la probabilidad de que la hubiera visto era, cuanto menos, escasa, pero su cara lo dijo todo al escuchar su voz y su más que poco razonable excusa, con una ceja alzada, se asomó y, dejando el caballo atrás, se acercó a él y a su peculiar grupo.

- Paul, ¿en que lío te has metido ahora?- preguntó cruzandose de brazos, mirando fijamente al hombre si bajar la ceja, no se creía nada, y, en la medida de lo posible quería evitar problemas, si su compañero lo encontraba culpable, o sospechaba de él, no sería tan bueno como lo era ella.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Demian el Sáb Nov 07 2015, 18:17



-- Tema pausado por abandono de Morcar --

Si al 23 de Noviembre no hay novedades se considerará, por el oficio de este post, Cerrado indefinidamente y se procederá con las sanciones según las normas.


Nota: Un tema pausado se considera cerrado para todos los efectos, no cuenta en su límite de temas y se requiere de MP para solicitar la reapertura.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Demian el Vie Nov 13 2015, 16:11



A petición de Alanna y Paul, el tema se re-abre, sin embargo sigue en vigencia el plazo para la sanción a Morcar por abandono.

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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Lun Nov 16 2015, 01:25

La agrupación del equipo era increíble. Todos habían regresado con nuevas técnicas para presumir, como buenos asesinos. Baslodia siempre había sido el objetivo de nosotros, incluso nos retábamos a entrar cuando éramos pequeños. La anarquía había cesado, al menos no era como las veces anteriores, donde veías salir grandes héroes sin alguna extremidad, o simplemente, con un severo problema en la cabeza. ¿Acaso era por su bajos recursos?, probablemente, pocos guardianes le daban la atención que se merece, si es que la tiene. Las sangrientas flechas terminaron clavadas en las construcciones, unas destruyendo los aposentos de la gente pobre, y otras posaban en el suelo, liberando una especie de líquido verdoso, lo que vendría siendo veneno; quizá el más mortal que existe. Los descuartizados hombres se ubicaban en la arena, viéndose cómo los órganos se mezclaban con el barro.

Había un dato interesante ante aquella matanza, y era que la mayoría eran enviados por el mismo tipo que llevábamos buscando desde hace meses atrás. Todos eran "entrenados sin descanso" para lograr asesinarnos, pero tristemente no lo hicieron. La guerra entre los dos bandos apenas estaba iniciando, y lo que depararía serían varias muertes sin un control, no hasta que algunos de los dos jefes mueran; Sea Hon, el famoso pelinegro que conoce cómo combatir, o yo, conocido más como el maldito vampiro que siempre ha sido perseguido.

En fin, un olor repasó mi nariz por unos segundos, como si lo reconociese, al mismo tiempo que mis dedos tuvieron un leve temblor. Mi mirada primero se dirigió a Talia, quien se encontraba con sus brazos cruzados, el ceño fruncido y tragando un montón de saliva. -Parece que tu destino está ligada con ella, Paul.-Susurró la muchacha en voz baja, algo más que sorprendida por la situación. Yo, por el momento, seguía perdido, ¿A qué se refería con esas palabras?. Sin más preámbulo, giré mi cabeza, y la observé, era nada más ni nada menos que Alanna, que por coincidencia me he encontrado con ella, más de 2 veces... Ésta sería la tercera.

-La hija del comandante... Lucharé con ella.-Susurró Andy, liberando sus filosas garras hasta dar unos pasos más hacia adelante, radiando una energía de furia, como si la dama fuese capaz de lastimarme. -No creo que sea necesario, baja esas armas.-Máyic se acercó, colocando sus manos en los hombros de él, con la intención de calmarlo. -¿¡Acaso estás loco!?, ¡Suéltame!. ¡Hace parte del régimen Aerandiano!, ¡Sabes perfectamente que somos enemigos de cualquier división a favor del orden!. Además, ¿¡No has oído que ha incrementado su fuerza!?... Podría derrot...-Fue silenciado de un agresivo golpe en la quijada, no tuvo tiempo ni de esquivar... Su mentón se sacudió en todas las direcciones, quedando ahora en el pavimento.

Mis otros dos secuaces quedaron atónitos, no consiguieron ni siquiera tartamudear, mi puño había sido una sorpresa para los seres vivos presentes. -Me colmó la paciencia.-Expliqué con simpleza. Después, coloqué mis azulados ojos en el precioso rostro de ella. -Buenas carnes, señorita...-Murmuré por lo bajo, luego de inspeccionar su cuerpo. La de cabellos amarillos me cuestionó sobre qué lío me había metido, algo que por poco iba a ignorar, si no fuese por aquella iris curiosa que me señalaba literalmente, pidiéndome una respuesta.

-Bueno, antes que todo, no es un lío... Me estaba defendiendo...-Aclaré, y ahora me acercaba en pasos lentos. -No importa nada lo que suceda aquí, ¡Es Baslodia!. Pero, he de decir que tiene la libertad de meterme a una jaula.-Junté mis manos y las coloqué justo en frente de ella, esperando que las amarrase con una soga. Guiñé mi ojo, antes de volver a usar mi grave voz. -O meternos... Sabemos que no soy el único malo aquí.-Lancé una indirecta.



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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Lun Nov 16 2015, 17:02

Al acercarse le pareció ver que había ciertos problemas en el grupo del atractivo moreno que se presentaba ante ella de modo juguetón. Si no leía mal el ambiente, parecía haber problemas en el grupo, Paul noqueó a uno de ellos con un tremendo golpe en el mentón, haciendo que el que había estado gritando, alterado, callese en redondo. Alanna se quedó tan patidifusa como parecieron quedarse los compañeros del vampiro, sin embargo, disimuló con rapidez, ¿qué debía haber pasado entre ellos?

Evitó un ligero sonrojo, se había olvidado de los modos del vampiro y de su aura, al menos él se alegraba de verla, después de lo sucedido la última vez, después de la apareción de Velo, no habían vuelto a hablar, y, en realidad, tampoco había cuelto a saber nada de ese misterioso espía que la consideraba una rival pero que, aun así, no paraba de protegerla. Notaba la disconformidad de su presencia en el grupo, sin embargo, poco le importaba, a ellos no los conocía, y Paul, al contrario que los demás, parecía sentirse cómodo en su presencia, tomandose, incluso, la libertad, de frente a sus compañeros y el otro guardia, coquetear con ella. La chica le dio una media sonrisa, y le tomó las muñecas con sus finas manos, acercandose a susurrarle.


- No me tientes.- murmuró con picardía, bromeando. Se apartó y miró a su alrededor, no era momento de juegos, la situación era seria.- Lo cierto es que estoy de servicio, parece que hay una asesina rondando por la zona y que pretende entrar a Lunargenta, aunque de momento actua aquí, quieren que se la detenga antes de que pase la frontera.- explicó.

A sus espaldas, un estruendo la hizo girar la cabeza, la caravana que los transportaba había perdido una rueda en un bache y luchaba por mantenerse en pie, queriendo salir de un barrizal, suponiendo que eso retrasaria la misión, tras pedir al grupo que la esperase, corrió a informar de que ella se adelantaría, para recoger la información necesaria, aunque sería dificil que lograse atrapar a la mujer sola, y con los escasos datos que ya se tenían en claro. Agarró su montura por las riendas y subió a su grupa para volver a acercarse al grupo.

- He de adelantarme a la ciudad, si quereis venir, me encargaré que un médico os vea y os tomen declaración.- dijo confiando el el vampiro, al fin y al cabo, no era la primera vez que el joven intentaba ayudarla, a pesar de la profesión de este, le gustase o no, había acabado confiando en él.- y de paso, si teneis alguna información de la mujer, os agradecería que me informaseis.- suspiró cansada, llevaba tanto sin dormir bien, que cualquier cosa la agotaba. Espoleó al caballo y se giró a mirar al grupo, descendiendo de él, no sería justo que ella pudiera ir montada mientras los otros, heridos, andaban.- ¿venís? Podeis usar el caballo si no teneis fuerzas para andar.- propuso.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Dom Nov 22 2015, 22:59

Al principio había pensado que era una especie de sueño, pero no. Todo era real, y en verdad la dama estaba allí, como si después de un siglo nos encontrásemos. La última vez que nos vimos no fue lo que cualquiera se esperase. Simplemente ella pasaba por la ciudad de Sacrestic, y de repente nos vimos, aunque nada terminó en gran manera, dado que un extraño tipo entró con la intención de secuestrarla, algo que no impedí puesto que al parecer los dos se conocían. Recordé todo ésto en un pequeño lapso, aunque traté no excederme del tiempo, o probablemente estaría sumergido en aquellos pensamientos desordenados. Solté un suspiro no tan fuerte, el necesario para tranquilizarme de tan inesperada topada. Mis nudillos se relajaron luego de zampar aquel golpe a mi secuaz. Sabía perfectamente que Andy cuando despertase, me atacaría... Fue un golpe que no olvidaría en toda su vida.

Alanna me regaló una de sus cautivadoras sonrisas. Se acercó lentamente hacia mí, tomando mis muñecas. Toda la circulación de mi cuerpo se aceleró exageradamente, incluso no podía controlar mi agites. La chica cerró la distancia entre los dos, tanto así que mis labios húmedos brillaron en honor a ella, por si decidía a besarme. Se entrecerraron mis ojos, era cuestión de tiempo en que me decidiese en tocar su boca. La escena se ralentizó por unos segundos, no lograba concentrarme en la situación; ella lograría matarme si esa fuese la intención. Relajé los músculos de mi pecho al notar que la muchacha había pasado justo al lado mío, con el empeño en susurrarme unas palabras. Después de ésto, se alejó y se encargó de portar una actitud sería, diciéndome que una asesina se ubicaba en Baslodia, con pretensión de entrar a Lunargenta. Entendía muy bien que el trabajo de la rubia era cuidar la ciudad de cualquier peligro, sea de algún animal o ser desconocido. Asentí con mi cabeza, ahora cruzando los brazos al frente de mis pectorales.

-Ya, entiendo.-Acaricié mi mentón por un instante, luego giré mi cuerpo en dirección de mi equipo, quienes seguían mirándome con gestos perplejos. Máyic exhaló una poderosa bocanada de aire, dirigiéndome una observación furiosa, como si estuviese a punto de usar sus poderes nigromantes contra mí. Le sonreí de forma hipócrita, y no tuve más opción que detenerme justo en la mitad de los dos. - Dejaremos el cuerpo del joven aquí.-Hablé con energía, esperando a que el dúo acatara mis ordenes. El brujo se hizo junto a Andy, levantó su cuerpo y lo colocó en su propio hombro, rompiendo los estatutos que yo vociferé. -¿Qué no me has escuchado, maldito?...-Me acerqué con furia hacia Máyic, pero éste no se dignó en mirarme, si no que tan pronto cuando desenvainé mi espada, él desató una especie de aura oscura, densa y agresiva que ni siquiera me dejó avanzar. Volteó a verme.

-No se juega con las vidas de la hermandad, señor.-Susurró, carraspeando su gruesa voz. -Ni tampoco se abandona, así que no puedo aceptar lo que usted está ordenando. Discúlpeme.-Terminó de musitar el mago, haciendo que lentamente esa aurora se desvaneciera. Rápidamente desapareció del acto, dejándonos a mí junto con Talia y la señorita. La chica nos aconsejó que fuéramos, por lo tanto, nos ofrecía su caballo para que lo usáramos. Es verdad, nos encontrábamos bastante cansados. Con tranquilidad, llegué hacia el animal y acaricié su mandíbula, mientras que le dedicaba una expresión a Alanna. -Es hermoso.-Murmuré por lo bajo. La licántropa de mi grupo lanzó una piedra justo al lado de mi rostro, captando mi atención. -Yo me encargaré de buscar al indio ese. Nos vemos más tarde.-Sin que lograse reaccionar, ella se transformó en un lobo y se introdujo por los callejones de la villa.

-Lo llevaremos...-Respondí. Entretanto, rodeé la cadera de la chica con mi brazo y la subí conmigo en el caballo. Quedé en frente, estaba ansioso de usar el corcel para trasladarnos. Antes que todo, tomé las manos de Alanna e hice que rodearan mi abdomen, y yo simplemente recosté mi cabeza en su hombro por un instante, girando mi mentón hacia el rostro de la rubia. -Parecemos algo...-Comenté con una pizca cómica, para luego sacar mi lengua y darle una suave aunque húmeda lamida por desde el inicio de su cuello, pasando tranquilamente por su mentón hasta llegar a la comisura de sus labios. -Bueno, vamos.-Enderecé mi cuerpo y el animal finalmente empezó a avanzar.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Lun Nov 23 2015, 13:16

Al volver de su charla, la joven tuvo la impresión de que algo extraño estaba sucediendo en el grupo, el tipo que estaba en el suelo había desaparecido junto al otro hombre del grupo, quedando, únicamente, la joven de aspecto salvaje y Paul. Sin querer meterse en problemas ajenos sin que se lo pidieran, dio su ofrecimiento de usar al caballo y sonrió cuando Paul dijo que era hermoso.

- Deberías ver a Juvia.- murmuró ella acariciando la grupa del animal.

Una piedra pasó volando, rozando su pelo y casi la cara de Paul. la joven salvaje había decidido ir en busca de los desaparecidos. E ir sola. Ante la mirada incrédula de la guarda, la mujer se transformó en un enorme lobo que salió corriendo en dirección al bosque. Alanna se quedó mirando con sorpresa el lugar por el que la joven había desaparecido, eso explicaba el aspecto salvaje y el aura descontrolada que la mujer arrastraba tras ella.

De pronto, escuchó la voz de Paul a sus espaldas, notó un brazo fuerte rodeando su cadera, y un tirón. Soltó una ligera exclamación de sorpresa para, finalmente, verse sobre la silla del caballo, tras el vampiro. No acostumbraba a sentarase de lado, era incomodo, no estaba hecha para la montura de señoritas, sin embargo, tampoco acostumbraba a montar tras nadie, acostumbraba. Solía tener una actitud despistada, por ello, ni siquiera entendió el comentario del joven moreno acerca de que parecían algo, pero... el qué.

Aun sin acabar de comprender lo que sucedía, notó la cabeza del chico sobre su hombro, y su lengua lamiéndole el cuello, hasta la comisura. Un escalofrío le recorrió la espalda y rezó para que no lo hubieran visto los otros guardias, al fin y al cabo, estaba de servicio. Cuando el caballo empezó a moverse, suspiró aliviada. No estaba cómoda así sentada, pero ya no era momento de sentarse bien, así que, simplemente, se sostuvo con fuerza del chico intentando no caer. Definitivamente, no estaba hecha para ser una dama o para que la rescatasen y se la llevaran en un corcel, al contrario, era, solía ser ella la que actuaba de caballero andante. A medida que avanzaban, la caravana rota y sus ocupantes desaparecían de su vista y la ciudad se alzaba ante ellos.

- ¿Quién os ha atacado?- preguntó finalmente- si es necesario, se puede dar una orden de busqueda.- comentó notando, tras haberlo dicho, el poco sentido que tenía que una persona como él, buscada por la ley, pudiera pedir una orden de busqueda sobre otra persona, era probable que, si lo hiciera, contradijese algún tipo de código, al igual que hacía ella cada vez que lo veía y no le cortaba el cuello. Miró al frente, alzándose un poco sobre la grupa, las puertas de la ciudad ya se alzaban ante ellos, imponentes.- Se que la idea no te gustará, pero si estás herido, la guardia es quien tiene mejores médicos, de momento, aquí no te persiguen, así que no creo que hubiera problema por que vinieras a que te tratasen las heridas.- comentó.

No lo diría si no fuera cierto, al encargarle a ella la misión de perseguirlo, se habían despreocupado y ni siquiera habían advertido al resto de ciudades, Lunargenta confiaba en ella, pero, con este "asunto" no tenía intención de cumplir su misión, al fin y al cabo, no siempre las victorias lo son a acabar con el enemigo, y él chico, no solo le caía bien, si no que, además, era un buen contacto. Su decisión era prueba de que, a pesar de estar mejor, aun latía en su interior esa parte oscura que había despertado con la muerte de su hermana.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Mar Nov 24 2015, 03:11

Me mantuve tranquilo, puesto que el combate ya se había terminado, ahora me encontraba relativamente más seguro junto con la muchacha y los pocos guardias que habían por la zona. Ya no tendría que combatir por unos largos minutos más. El tiempo en Baslodia se me hacía lento, ni siquiera parecía que avanzábamos. El orden se había terminado en el grupo, al igual que el respeto y el compañerismo. ¿Qué había pasado?, ¿acaso todos cambiaron después del extensivo lapso?. Las cosas se volvían más tenebrosas mientras me profundizaba en mis pensamientos. Ahora me sentía horrible, más porque no tuve la madurez suficiente para mantenerlos agrupados. Cada uno se fue por su lado, y eso me preocupaba... A pesar de ser un cruel asesino, tenía una cierta angustia por cada uno de mis secuaces. Lo peor no era que hayan cambiado su forma de ser, si no que más bien podrían morir. La mayoría de los aerandianos sabían quiénes eran ellos, así que no tardarían en quitarles las cabezas. Tragué saliva en secreto, mientras llevaba el caballo. Reflexioné por un instante, y supe que nunca debí unirme al gremio de los asesinos. Varias misiones lograron que mi mente se haya desordenado en gran manera, dado que ya no hacía lo que YO quería, si no lo que mi jefe deseaba.

Me calmé, pegando un suspiro con ganas. La lluvia no tardó en hacerse con Baslodia, humedeciendo cada una de las calles y mojando lentamente mi cuerpo, al igual con la chica detrás mío, a menos que llevase una capa o algo que la protegiese de ello. Las personas dejaron de transitar la zona. Algunos prefirieron que era la hora de guardar sus objetos y entrar en la cabaña, todo por el miedo a que algún clan de ladrones viniese a saquearlos o acabar con sus vidas. Cada gota que caía al pavimento hacía un ruido en forma de eco, que resonaba incansablemente por mis tímpanos, como si me susurrara algo. Me percataba de ello, pero no le daba la atención requerida... Simplemente habían situaciones más valiosas que esa. Mi corazón latía agresivamente. Las venas de mi cuerpo empezaban a hincharse de sobremanera, gracias al veloz paso de la espesa sangre por éstas. El color de mi piel se volvía aún más pálido, y para terminar, los músculos de mi torso se relajaban exageradamente. Quizá era el día más incierto de todos.

La muchacha se animó a hablarme mientras nos trasladábamos a un lugar en específico. Preguntó sobre quién nos atacó después de que nos encontró en ese montón de líquido carmesí en el suelo. Después, ofreció una especie de idea, en la cual iban a colocar un orden de busqueda a nuestro enemigo. Solté una carcajada, porque en verdad la oferta no tenía ningún sentido. Aclaré mi garganta mientras que mis azulados ojos se perdían ante las grandes casas que se hayan justo en frente mío. -Creo que fue la división de un tipo que buscamos.-Respondí con serenidad, dándole suaves caricias al caballo para que avanzase. -Es un hombre moreno de ojos rasgados que suele llevar taparrabos. Nos atacaba porque hemos asesinado a tres de su grupo. Él es básicamente un sub jefe del equipo.-Rápidamente, desvié mi mirada y giré mi cabeza, para verla cerca a cerca, donde ella sentiría mis respiraciones y yo la suyas.

-Aunque... La culpa fue de ellos, querida.-Parpadeé con lentitud, esperando a que la damisela se hipnotizara ante el color de mi iris. -Porque ésta guerra data desde que la hija del general se encontró conmigo, después de que una serpiente la había mordido. Tuve que clavar mis colmillos en su muñeca con la voluntad de sacarle el veneno. Ella sobrevivió, pero...-Volví a mi compostura, alejándome del rostro de ella, observando todo el camino delante mío. -Aquel grupo de humanos lo mal intencionaron. Por lo tanto, fueron a Sacrestic Ville a darme una paliza que se dio con éxito.-Mostré una sonrisa leve. -Así que me estoy vengando... Estoy derramando sangre, estoy acabando de la forma más cruel con ellos.-Terminé mi gran discurso, para darme cuenta que ya estábamos relativamente en la ubicación.

Alanna pidió que mis heridas fueran tratadas, a lo que no respondí, sólo me encargué de darle una de mis expresiones pícaras, quizá aceptando la ayuda.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Mar Nov 24 2015, 19:21

La lluvia, esa odiosa lluvia que de tan mal humor la ponía, finalmente los había alcanzado. Suspiró intentando no ponerse de mal humor, rezando por que los recuerdos no la asaltaran, al menos ya llegaban a la ciudad. Y la explicación de Paul, más sincera de lo que ella habría esperado, demostrando así que confiaba en ella, le daba a entender que lo que pasaba en las oscuras profundidades de los misterios de Lunargenta era más enrevesado de lo que la guardia jamás llegaría a intuir.

Las puertas se abrieron ante ellos en señal de bienvenida a la ciudad, que, por los asesinatos, llevaba días cerrada a cal y canto, intentando que la culpable no escapase de allí, aunque la guarda pondría la mano en el fuego y no se quemaría, si dijera que los ciudadanos deseaban, más que nada, que la mujer huyera y dejase en paz su hogar. Llegaron sin demasiado tardar a la oficina central de la guarda. A su paso por las calles, era fácil ver ventanas cerradas, gente afinada en sus hogares, en parte por la lluvia, en parte por la muerte que acechaba en las esquinas. Lo que no sabían esos incautos era que, si alguien como Paul, como la asesina, o como ella misma, quería entrar en una casa, de poco servían candados, zancas o incluso guardianes.

Descendió del caballo y entró al cuartel saludando con una ligera reverencia, como dicataba el protocolo, para, al alzar la vista, ver algo que no hubiera pensado jamás. Gatos, cientos de gatos, puede que miles, llenaban el lugar, a penas se veían las mesas, siquiera los estantes, todo lo que había eran... gatos, bueno, no gatos, gatitos, ya que por su tamaño no debían llegar aun al año. Incredula, adelantó un par de pasos, adentrandose un poco más en la sala.

- Em... ¿Hola?- preguntó esperando que alguien le respondiera.
- ¡Si!- firmó una voz masculina, ahogada entre la marabunta gatuna, luchando por salir de entre ellos.- aquí, debeis ser los enviados de Lunargenta.- supuso al llegar frente a ella.
- Eh... si..., quería preguntar por un médico pero.... ¿qué... qué es esto?- cuestionó sin acabar de creerse lo que sucedía.
- Ah... bueno, nos la han jugado, la sospechosa nos ha llenado esto de gatos para que estemos demasiado ocupados como para detenerla, parece una estupidez, pero funciona.- explicó racandose la nuca.- Médico... si, médico, yo soy sanador, ¿quién es el herido?- preguntó dejandolos entrar, pareciendo recordar las primeras palabras de la joven.

Alanna dio un par de pasos antes de, sin verlo venir, ser atacada por un par de gatitos que la lanzaron al suelo intentando jugar con su pelo como si fuera un juguete.La chica se sentó en el suelo luchando contra los gatitos, pero... ¿Qué tipo de broma era esa?
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Miér Nov 25 2015, 04:32

Tantas cosas me tenían preocupado que no podía concentrarme en llevar al corcel al lugar indicado. De alguna manera, podía esquivar los árboles y los arbustos gracias a que el animal era bastante ágil, incluso cuando me equivocaba de la ruta. Pegué otro suspiro, tratando de relajarme y pensar en otras realidades, en vez de imaginar un mundo donde todo sea más fácil. Perdía las ganas de seguir luchando, quizá era mejor quitarme la vida, o no. Por primera vez mantuve mi seriedad, sin tratar de hacer comentarios fuera de sentido, no me sentía muy bien como para festejar. Andy había sido noqueado, y estaba seguro de que cuando recuperase sus recuerdos, me atacaría junto con Máyic. Talia seguramente sería asesinada por los guardias que me estaban buscando. Unas puertas se podían observar desde la lejanía, algo que me tranquilizó bastante, dado que eso significa que llevaba al caballo por buena zona. Un dolor emergió desde mi vientre, ascendiendo lentamente por los órganos cerca de ahí, haciéndome soltar un quejido flojo.

Ladeé mi cabeza, y definitivamente llegamos a la ciudad. En el transcurso del día, mientras que dirigía a mi amigo hacia el tal cuartel, recordé que la licántropa se había quedado con las mochilas llenas de venenos, armas y dagas. Fruncí el ceño ante la situación la cual tendría que afrontar ahora. ¿Y si me agredían?. No tendría más opción que desenvainar mi espada y acabar con los que pueda... Al menos no moriría solo. De todas formas, confiaba en la rubia, sé que ella si fuera a atraparme, lo haría con honor y no usando una especie de emboscada. Esperaba estar en lo correcto. Aclaré mi voz, alistándome para hablar. -Entonces... ¿Aquí es dónde entramos a un cuarto, y...?-Pronuncié con sarcasmo, aunque vi a la dama entrando a la base, que desde la lejanía, podían verse personas transitando en ésta. No íbamos a estar solos. -Ah, una orgía.-Mostré una leve sonrisa, para después pegar un acrobático salto fuera de la montura, encaminándome dentro de la cabaña, o casa, como sea.

Le seguí sus caderas, más como si estuviera hipnotizado por el desplazamiento de éstas. Mientras irrumpía el lugar, empecé a quitar el nudo de mi pantalón, desenredando los cordones. Al incorporarme en la construcción, me encontré con una casa llena de estambre y bolas de pelos. Vaya... ¿Se supone que un gato me abrirá el estómago?.-Acaricié mi nuca con decepción. Mi expresión atónita, pero a la vez incrédula lo decía todo. No podía sacar mi espada y asesinar a los mininos porque le tengo un gran respeto a la vida natural, pero tampoco me dejaría ahogar con tanto pelaje. -Bonito lugar, Alanna. Ya era suficiente con una loba en mi equipo.-Le guiñé el ojo mientras que esquivaba los gatitos con agilidad. El muchacho que decía ser el médico preguntó por el paciente. Alcé la mano con ironía, como si alguien hubiese dicho mi nombre. Para apartar todos los michos, lancé al aire dos pescados que llevaba guardado en mis bolsillos.

Velozmente me acerqué al señor, cruzándome de brazos al frente de él. -Bueno... ¿Debo quitarme la ropa?-.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Miér Nov 25 2015, 19:56

La chica dio un suspiro desde el suelo, intentando ignorar las insinuaciones del chico, que, al contrario de lo que solía suceder, le estaban resultando algo forzadas, arecía estar... ¿incomodo? No, más que incómodo, taciturno, a penas había hablado en el camino a caballo, y daba la impresión de esforzarse demasiado por parecer el de siempre.

Alanna se deshizo de los gatitos que jugaban por su pelo, y se levanó quitandose de encima el pelo de la ropa. Frente a ella, Paul preguntaba, con su tono habitual, si debía quitarse la ropa, la chica no pudo más que ocultar una risa frente a la cara del doctor, que parecía no entender la insinuación, y, con toda la inocencia del mundo, afirmó.

- Claro, si no no puedo tratar tus heridas.- Indicó que pasaran tras el un diván, que separaba el cuarto en dos, en el otro lado, probablemente, estuviera la zona de curas.- Soy Henry.- Se presentó por fin.
- Doctor, cuidemelo, es un amigo- pidió Alanna guiñando un ojo. El hombre asintió y giró para ir tras el diván, comenzaron a oirse sonidos de materiales entrechocando, posiblemente estaba preparando lo necesario para las curas.- Bien, ¿y qué hago con vosotros?- se preguntó en voz alta, mirando la ingente cantidad de gatitos.

Miró los pescados que había dejado el vampiro en el suelo, preguntandose de dónde los habría sacado, y al ver a los pequeños comiendolos pensó que, tal vez, hubiera una solución. Apartó a varios gatos de la mesa y la silla y tomó pluma, tintero y papel, para, ni corta ni perezosa, comenzar a escribir. "La guardia agradece la colaboración de cualquier ciudadano a la hora de tomar en adopción gatos abandonados, así mismo, pedimos que si se tiene información acerca del misterioso asesino que ronda por las calles, se informe con presteza" Con eso, su elaborada caligrafía, el sello que pondrían luego y el miedo de la gente, debía ser suficiente.

Repitió el proceso 6 veces, para que se repartiera por las zonas más concurridas de la ciudad y lo dejó secar fuera, para, al instante, empezar a llevar los gatos al establo, poco a poco, entre los que la seguían curiosos y los que ella misma llevaba, la oficina empezó a vaciarse. Cuando quedaban ya poco más de diez, no eran ni de lejos tantos como a ella le habían parecido en su momento, suspiró, se quitó todo el pelo de encima, y preguntó.

- ¿Cómo van las cosas ahí detrás?- Se atrevió a mirar por el diván, al tiempo que pensaba que, si no había inconveniente, iba a llevar a Paul a tomar una copa, tal y como lo había visto en el camino, tal vez le viniera bien hablar con alguien que no fuera tan cercano como sus compañeros.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Dom Nov 29 2015, 05:47

Mi cuerpo no paraba de tronar, como si mis huesos quisieran ser una orquesta. Parecía que cada músculo se desmoronaba y se esparcía por mis tendones, aunque la sensación era incluso aún peor, no sé cómo lograba resistirlo. De alguna forma, terminé al frente de un despistado hombre que me inspeccionaba de arriba a abajo, como si le gustase. Fingí una expresión amigable, dado que sinceramente me incomodaba el ambiente repleto de gatos. Eran demasiados, y sus maullados resonaban por mis tímpanos como vibrantes frecuencias. Alanna simplemente intercambió algunas palabras con el gran medico llamado Henry. Anteriormente había asentido a mi pregunta, haciéndome sonreír por unos segundos, porque a decir verdad, estaba deseoso de quitarme las ropas, que seguramente ya estaba adheridas a mi piel. Mi cabello estaba despeinado y señalando a todas las direcciones. Mi rostro también se encontraba algo sucio, con pequeñas gotas de sangre secas en mi rostro. Gracias al grasiento polvo que estaba pegado a mis mejillas y pómulos, aquellos ojos azules que tanto me caracterizaban, se veían muy brillantes.

La dama de cabellos rubios me esperaba detrás mío, mientras que yo estaba observando a Henry, respirando tranquilamente y esperando que no se demorase con aquella curación. Sé que lo menos que debía hacer era ser paciente, pero el dolor atormentaba mis glúteos y mi cintura. Varios pensamientos pasaron por mi cabeza, aún no olvidaba de mi grupo y sus nuevos rumbos, que por el momento no conocía, y lo que menos quería era que se separasen en Baslodia. ¿Por qué?, simple, allí corrían aún mucho más peligro, dado que su bajos recursos y la pobreza, era más propenso de que fuese visitado por los gladiadores más infames. En fin, tenía que volver al presente, ahora debía recuperarme de las anteriores batallas. Sin más preámbulo, mis manos se dirigieron a aquella camisa que llevaba apretándome el torso durante varios días.

Tomé los cordones y empecé a quitar sus nudos, con suma lentitud, viendo cómo mi pecho endurecido y lleno de cicatrices se mostraba delante del señor. Ahora se veía la separación de los pectorales, el inicio del bien dividido abdomen y las heridas carmesíes alrededor de éste. Lancé la tela bastante lejos, hasta que un minino la agarró, destruyéndola al instante. No le di mucha importancia ya que al fin y al cabo llevaba siglos conmigo. Henry se encargó de colocar sus heladas extremidades, dándome un masaje que, a decir verdad, se sentía muy bien... Reaccioné unos segundos después, cuando vi todo en orden, ahora estaba limpio y reluciente.

-Ahora debe quitarse el pantalón, debo revisar el estado de sus muslos.-Pronunció el tipo con suma seriedad. Por otro lado, hice caso a su petición y cuando mi desnudez estaba delante suyo, se enfocó en ello, como un buen médico... Quizá lo había subestimado. Antes de que me atendiera, coloqué mi palma delante de él. -Espera...-Murmuré por lo bajo, luego de que Alanna preguntó sobre cómo íbamos en la recuperación. Acto seguido, crucé el diván y pasé al otro cuarto, viendo que la muchacha estaba con los felinos.

Me hice en frente de ella, y sonreí ladinamente, sabiendo que no tenía ninguna ropa, por lo tanto me aproveché de ello. -Gracias por ayudarme...-Coloqué mis manos en sus mejillas, mirándola fijamente. Me acerqué lentamente a su boca, pero cuando rozaron, simplemente me desvié hasta su comisura, dejándole un corto aunque húmedo beso. La muchacha luego sentiría la frescura, por lo tanto fingí inocencia. Le di un fuerte abrazo, pegando mi desnudo cuerpo en ella por otros minutos, y cuando sentí que era suficiente, roté mi cuerpo y me devolví a la sala. Si Alanna se decidía a mirarme, lograría ver mi ancha espalda, e incluso mis glúteos.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Lun Nov 30 2015, 20:35

No llegó a girar para ver como iban, pues, al acercarse, escuchó al doctor decirle a Paul que se quitase los pantalones. Retrocedió hasta la mesa, eso no era cosa suya, tenía que dejar intimidad, solo rezaba porque, conociendo al chico, no empezaran a escucharse gemidos, viniendo del vampiro podía esperarse cualquier cosa, cualquier cosa, menos lo que sucedió a continuación.

Se recostó un poco sobre la mesa, apoyandose a la espera de noticias, guardando silencio, cuando escuchó pasos acercarse desde detrás del diván, pensando que ya habían terminado con el tratamiento se alzó a tiempo de ver acercarse a Paul, tal como llegó al mundo, se quedó quieta intentando no mirarlo, y, cuando se quiso dar cuenta, el chico la estaba abrazando con fuerza.

El rojo le subió a las mejillas, haciendolo arder la cara, demasiado avergonzada como para que la cabeza le funcionara, se quedó estática, inmovil cual estátua y simplemente esperó a que terminase el abrazo, escuchó como el vampiro le daba las gracias y notó el beso en la comisura de sus labios, para, al soltarse del abrazo, caer al suelo y mirar alejarse fijamente los hombros del chico, luchando por no bajar la vista.

Cuando Paul desapareció tras la improvisada parede de madera y tela, se tapó la boca con las manos mirando al techo, incredula, definitivamente, no se esperaba eso, había sido algo... incomodo, no porque el chico le callera mal, no fuea guapo o no hubira atracción, no, de todo eso había de sobra, el chico estaba, ciertamente.... bien, y eso debería considerarse un eufemismo, pero no se lo esperaba.

"Al menos no he mirado"
Pensó algo aliviada sin embargo... "Espera, no he mirado, ¿Por qué no he mirado? Es que soy tonta, tonta tonta tonta, mira que desaprovechar la oportunidad, tonta, más que tonta" Se terminó por reprender a si misma, debía ser la únca mujer del planeta que no sacaba provecho de una oportunidad así. Se levantó del suelo y comenzó a dar vueltas por el cuarto con ganas de darse de cabezazos contra la mesa, cuando entró alguien llamando a la puerta.

- Perdón, esto...-
Dijo de modo dudoso el chico con gorra de mensajero,- venía a dar una información.
- Ah, si, claro.- Respondió la chica recuperando la compostura.
- Hay rumores de que el asesino ha huido de la ciudad entre ciertos miembros de las zonas bajas.
- ¿De veras?- prenguntó la chica, dudosa.
- Le doy mi palabra, mis informaciones siempre son veraces.- Promentió el chico.
- Gracias entonces, supongo que te suelen dar recompensa por estas cosas, ¿no?- Le preguntó.- Reparte esto y le diré a quien está de guardia que cuando vuelvas te pague.- sonrió entregandole los carteles.

El joven salió ocn un asentimiento y la chica suspiró cruzandose de brazos, si lo que el chico decía era cierto, su trabajo allí ya había acabado, ahora si que podía llevar a Paul a tomar una copa y, si este quería, hablar de lo que fuera que lo tuviese tan preocupado, aunque con lo que acababa de hacer, dudaba de si todo lo anterior había sido imprsión suya o había sucedido de verdad.


Última edición por Alanna Delteria el Dom Ene 24 2016, 22:24, editado 1 vez
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Sarez el Vie Dic 04 2015, 17:40

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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Miér Ene 27 2016, 07:49

El tiempo corría con una velocidad inigualable, ni siquiera el ser más poderoso podría superar el movimiento del reloj de arena. Me concentré en el despistado médico, que revisaba las heridas de mi cuerpo, pasaba sus dedos por las cicatrices, notando que en su yema se adhería sangre seca como pequeños puntos, parecidos a la ceniza. El hombre me revisó de arriba hasta abajo, incluso cerca de la intimidad, cuando puso su mano en la "v" formada en mi vientre, como siguiendo el rastro de aquella larga y dura línea. Soltaba quejidos de vez en cuando, pero a veces, me mordía las muelas junto con las otras, manteniendo mi quijada cerrada, no quería molestar al enfermero, ni mucho menos hacer un comentario sobre su forma de inspeccionar. El hombre levantó una ceja y tocó el pubis, tragando saliva y con bastante sudor. Noté sus reacciones, pero no le di importancia, prefería que me preguntase primero.

He de admitir que el joven era guapo, tenía unos ojos color miel y una mirada similar a la de los felinos; quizá por ello había atraído tantos, es más, probablemente esa era la razón por la cual los gatos no querían distanciarse. Sentí un pinchazo justo arriba de mi sexo, algo que me hizo observarlo con incertidumbre, quería explicaciones en ese instante. -¿Y esa hinchada vena?, ¿genes familiares?.-El hombre deseaba detener la sangre que recorría en ésta, pero no podía, puesto que era inmensa y casi sólida. -No lo sé, nunca me veo a mí mismo cuando estoy desnudo...-Entrecerré mis ojos, clavando mi vista justo en las pupilas de él.

Sin más preámbulo, aquel doctor agarró una especie de jarabe embotellado en un frasco de madera. Introdujo su índice y de ahí sacó un espeso líquido, blanquecino y brillante, incluso habían chispas que rodeaban éste, que saltaban de dirección en dirección, en busca de algo. Rápidamente supe que era una receta de brujos, por lo que fácilmente supe que él era uno, al menos él demuestra esa aurora hechicera tan reconocible. La vertió en mi cuerpo como un masaje, relajando mis músculos al punto que un hilo de voz rondaba por mi garganta; sólo los inexistentes dioses sabrían si era un gemido, o un quejido, o más bien, una palabra al azar. Mis preocupaciones desaparecieron por unos segundos, mis tendones dejaron de estar tensos y por último, mi mente viajó al cielo. Lastimosamente no duró nada, él me despertó de ese trance, aplaudiendo y zampándome palmadas en el abdomen.

Me puse de pie y solté un suspiro, no hubo dolor, sólo relajación. Si fuese mi primera experiencia pasional, me rompería los brazos con intención de que realice el mismo masaje. En fin, mostré mis colmillos como forma de agradecimiento, para luego, dirigirme al lado de Alanna, quien me esperaba con tranquilidad. Cabe decir que aún no llevaba ropa puesta, la mía básicamente estaba destruida, por lo tanto no tenía otra opción que caminar desabrigado.

-Escuché algo de un asesino...-Susurré con suavidad. -¿Qué haremos, querida?.-Concluí con aquel comentario.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Jue Ene 28 2016, 17:10

El muchacho salió por la puerta asintiendo sonriente ante la promesa de la joven que, cansada por todo lo sucedido en tan escaso tiempo, se sentó en la mesa a esperar a que Paul y el doctor salieran de detrás del diván. No deberían tardar mucho en volver los demás con la caravana, y ella debería informar de que la asesina había huido.

Escuchó gemidos, y no supo muy bien si eran de dolor o de otra cosa, tosió en alto y giró la cabeza para mirar por la ventana, intentando obviar lo que fuera que estuviera pasando tras el diván, con un ligero sonrojo en las mejillas, suspirando aliviada cuando los sonidos cesaron.

Se levantó de la mesa y se acercó a la puerta, pensando en como decirles a los guardias que habían ido hasta allí para nada. Ssupiró poyada en el marco de la puerta, con cierto aire de tristeza, no lograba atrapar al asesino de su hermana, perdía la pista de una asesina común, perdía las pistas que la acercaban al Cuervo, desde que perdió a su hermana no daba una sola en el blanco.

Miró al cielo desde el marco de la puerta, entristecida y algo furiosa con su ineptitud, cuando escuchó pasos acercarse. Se giró despacio para encontrarse de frente con Paul, aun desnudo, que, sin parecer darse cuenta de ello, habló con total calma. O, tal vez, sabedor de su desnudez, y de lo que provocaba en quienes lo veían, se sentía totalmente cómodo con la situación.

- Pues...- comentó sonrojada, girandose con una tosecilla.- Primero encontrarte ropa, después....- suspiró- tendré que volver al cuartel e informar, no sea que la asesina entré en Lunargenta y siga matando gente.

Perdiendo el color rojo que teñía sus mejillas, se giró y, pasando de largo al vampiro, evitando volver a enrojecer, pidió al guardia algo de ropa para el joven, que le fue entregada con bastante rapidez. Había veces que, realmente, odiaba tener tantas obligaciones y sentirse tan responsable, parecía que tenía que soportar el mundo sobre sus hombros, y era un peso demasiado grande para unos hombros tan delgados, sin embargo, no tenía remedio, había sido su elección, y debía ser firme y recta, al menos, consigo misma.

- Ten, pontela.- tendió la ropa a Paul mientras intentaba no bajar la mirada cuando todo estuviera claro, debería marcharse, y no sabía cuando volvería a ver al chico.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Lun Feb 01 2016, 03:04

Mientras tanto - Calles de Baslodia


Durante el grisáceo atardecer, la soledad en las calles de Baslodia, las ancianas gritando en voz de socorro por alguien que les compre sus objetos. Los obreros, mientras tanto, presumían de su fuerza, trasladando grandes bolsas de vidrio hacia las cabañas donde las derretían para crear otros componentes. Entre el golpe de la llovizna contra el suelo, se veían niños pateando los instrumentos de madera que se deslizaban por el suelo, como si desearan que el tiempo no se acabara, ni tampoco que tuviesen otros deberes. El silencio se apoderó por un minuto, cuando todos observaron a un brujo que flotaba junto con un muchacho que llevaba en el hombro. Un tipo fue capaz de señalar, con su brazo temblando, casi se atraganta con su propia saliva, pero es más, lo único que hizo fue gritar "Monstruo". Todos no tardaron en unirse, como un cántico de burla, de desprecio, logrando que varios se llenaran de valor y se dirigiesen con inmensas lanzas para apalearlos, en son de "heroísmo".

Antes que se acercaran, el mago expandió su abrumadora aurora y los distanció. Entre la energía que emanaba, se veían espectros rodeándolo y gritando frases en idiomas extraños, sólo conocidos por nigromantes expertos en el tema. -Qué lamentable...-Susurró el barbudo que se escondía en una capa verde, después de recostar al joven contra el suelo y sin más preámbulo, tocar el pavimento hecho de tierra sólida. Las personas se quedaron inmovilizadas, algunos soltaron sus armas por el miedo, aunque otros con sus brazos cruzados, viendo la escena con seriedad.

El diluvio empeoró, ahora las gotas rasgaban cualquier ropa delgada. El piso no tardó en volverse un río que arrastraba a la mayoría de la gente que no tenía suficiente peso en su cuerpo como para resistirla. Como aves, cada uno se dispersó para regresarse a sus hogares, el gélido clima era muy grave para ellos. Ahora sí quedó el dúo en la mitad de las calles Baslodianas, aguantando la algidez.

-Paul me golpeó, ¿verdad?...-Murmuró Andy mientras se encontraba recostado boca arriba, con su quijada paralizada. Máyic cerró sus ojos y simplemente asintió, ignorando la presencia de él y tratando de mirar a otro lado. El muchacho tomó tanto aire que sus costillas se salieron de su tonificado abdomen, para después soltarlo en un silbido afinado a la melodiosa música de las nubes. Levantó nada más su torso, colocó las palmas a los lados para mantenerse así, respirando hondo y esperando que el barbudo sea capaz de opinar algo al respecto.

-Su comportamiento ha sido así desde que le conocí.-Musitó con tristeza, pasando la uña por el asfalto. -Y también hay que entender dos cosas, colega.-Empuñó su mano. -Paul clasifica a cada persona que conoce en dos grupos. El primero, es los que en algún momento va a asesinar.-Tragó saliva, preparándose para decir la siguiente frase. -Y el segundo, es los que en algún momento irán al primer grupo...-Fue lo último que comentó, antes de que Andy abriese su boca en modo de sorpresa, sudando, o mejor dicho, empapado por su líquido corporal y también el líquido que caía desde el firmamento. -Así que si decides abandonar éste equipo, sólo acelerarías tu muerte, si es que no eres más fuerte que él.-Colocó sus extremidades detrás de la cadera, abrazando sus propios nudillos con la palma.

-Conozco al vampiro, y no me atrevo a desafiarlo. No es poderoso, es más, sé que puedo matarlo si quiero.-Un cuervo se ubicó justo al frente de Máyic. -Pero su pensamiento es tan retorcido que antes de perder la vida, podría hacer que el resto de tu historia sea una desgracia-.

_____________________________________________________________

Accedí al consejo de la bella dama, que con cortesía, me ofreció unas ropas para cubrir mi desnudez. Sonreí, porque alguna manera notaba que había una pizca de deseo en esa incomodidad. Una parte mía y una parte de ella. Sin rechistar ni tampoco examinar qué clase de ropa era (Puesto que sería muy contradictorio que llevase la armadura de un guardián sin siquiera pertenecer a la milicia de Lunargenta) me coloqué las prendas bien sueltas de mi piel, posicionando el pantalón en la mitad de mi vientre, parte justa para que notasen las hinchadas venas y la piel sedosa que hay en ésta, perfecta por si alguna persona se atreve a mirar "mi atractivo".

Agarré el cinturón que llevaba mis espadas, los venenos y las pócimas para encajarlas alrededor de mi cadera. -Listo... Cuando quieras, señorita...-Podría decirse que el comentario definitivo se convertiría en una citación con doble sentido.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Alanna Delteria el Mar Feb 02 2016, 19:27

Alanna suspiró, no supo bien si decepcionada o aliviada de que el joven accediera a vestirse. No miró mientras se cambiaba, intentando ser respetuosa, y se dirigió, nuevamente, al doctor que había tratado al vampiro, debía agradecerle que hubiera tratado a su... amigo, o lo que se suponía que fuera Paul para ella.

Reiteró su agradecimiento y, con educación, calma y una sonrisa, que intentaba por todos los medios no girarse a mirar al vampiro, le explicó al hombre que había llegado un muchacho con una noticia, la asesina había abandonado la ciudad, y era urgente que ella volviera a Lunargenta en pos de la delincuente. También le contó que le había pedido que repartiera una serie de carteles para que la gente se llevase a los gatos, sin duda era necesario sacarlos de allí.

Pareció que el tipo se quedaba satisfecho de sus palabras y su modo de actuar, le dijo, no sin esconder su mirada, que pasaba sobre el hombro de la chica para dirigirse a Paul, que era un placer tener cerca a guardas tan productivos. Alanna podía imaginarse a que tipo de inutiles solían mandar a las zonas alejadas de Lunargenta, y, si en la propia capital humana se les tachaba de ineptos, fuera de ella no quería ni imaginarselo.

Acabada la charla se giró, justo a tiempo de ver como el chico tomaba un cinto y se lo ataba a la estrecha cintura. Alanna retuvo un suspiro, una vez más, con sus buenos modos, había acabado perdiendo una buena oportunidad. Pero ya poco podía hacer para arreglarlo, y, solo de pensarlo, se le subían los colores. A eso no ayudó el tono con el que el chico le habló. Como si hubiera adivinado o, tal vez, leido su mente.

Tragó saliva, algo roja, y respiró hondo intentando evadirse de su vergüenza. Le sonrió y se dispuso a salir tras despedirse del curandero. Ya en la calle, saco a Juvia del establo y le acarició la frente con cariño, y suspiró, no es que tuviera especial interés en volver a la ciudad, pero no podía dejar que siguiera muriendo gente.

- ¿Estarás bien?- Le preguntó a Paul- he visto lo que ha pasado antes en el camino.- confesó antes de subirse al caballo.- Si necesitas que me quede, puedo retrasar mi salida un par de horas.- le propuso por si el chico necesitaba hablar.- si no... bueno, si me necesitas, sabes donde vivo, me puedes encontrar allí cuando necesites ayuda.- Le dijo con una media sonrisa.
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Re: Tras la pista [Interpretativo-Libre][3/4] [Cerrado]

Mensaje  Paul Brown Moreau el Sáb Feb 06 2016, 08:17

Mientras tanto - Alrededores de Baslodia


Vemos a Talia adentrándose en los bosques, aprovechando su forma animal para no levantar sospechas, actuando y moviéndose como simple lobo. Por lo que lleva allí, fácilmente ganó fama por haber asustado a varios cazadores gracias a su inmensidad. Su grueso pelaje tampoco le ayudaba mucho, y menos con la cantidad de personas que salían despavoridas al verla. Para la suerte de la muchacha, logró ver al tipo de aspectos nativos, ese al que tanto buscaba, al infame Yun, el sub jefe del grupo de humanos. Aquel hombre se encontraba con una variedad de guardias, quienes estaban atentos de cualquier ataque, incluso sus ojos estaban repartidos a cada dirección, desde horizontales, verticales e incluso diagonales. El señor estaba conversando, tranquilo mientras habitaba por la naturaleza, por donde seguramente había nacido.

La licántropa siguió introduciéndose por los arbustos, esperando su momento para atacar, era ahora o nunca, sus colmillos debían estar en el cuello del enemigo, era un deber, no una opción. El tiempo comenzaba a ralentizarse, los segundos se hacían eternidades, la tensión despertaba cualquier sentimiento escondido. Toda la escena cambio a un color azulado, ahora las hojas volaban en modo de tornado. De repente, uno de los soldados notó la respiración de ella. Su agudo oído le sirvió para detectarla al instante y voltear la cabeza en la parte donde el hocico sobresalía entre tanta fauna. -Un salvaje. Está esperando el instante para comernos. ¿Qué haremos, señor?.-Dijo con seguridad, desenvainando su lanza de punta filosa y larga, perfecta para atravesar cuerpos y convertirlos en rayas de carne.

-Va a atacar. ¡Maten esa abominación!.-Las cerbatanas se elevaron hasta los hombros de los portadores, quienes las agarraban como un niño a su juguete, sosteniéndolas con bastante confianza. Después, esos mismos hombres colocaron sus labios en el hoyo de la arma e inflando el pecho, dejó salir el montón de aire hasta que el dardo fue impulsado al animal, que sorpresivamente no dio en el blanco, sólo siguieron su vuelo hasta desaparecer. Talia escaló un árbol y sin que ninguno pudiera esperarlo, saltó en el tipo que llevaba la lanza, para así enterrar sus uñas en el hombro de él. El enojo pero también la intranquilidad de Yun hizo que escapase con toda la velocidad.

La licántropa le arrancó la cabeza a un guardia, aunque infortunadamente la joven recibió varios dardos en su lomo, los suficientes para hacerla pegar un rugido. Trataron de golpearla con la cerbatana, pero no fue una buena idea. La licántropa rompió cada una con su poderosa mandíbula, masticándola y escupiéndola a los rostros de los presentes, asesinándolos al instante, cortándoles la forma de respirar.

Aquella mamífera se empezaba a agotar, así que aprovechó para convertir su cuerpo en el típico estado humano. Su desnud¡ez era preciosa, pero la sangre que cubría su espalda no lo era bastante. Preparó sus musculosas piernas, empuñó sus manos hasta que los nudillos parecieran salir del dorso. Sin una especie de permiso, zampó un pisotón al pastizal, sólo para salir disparatada contra el indio, quien trataba de alejarse lo más posible.

-¡Oh!, ya no es gracioso cuando tu vida corre peligro... ¿¡Eh, imbécil!?-Fue lo último en vociferar.

__________________________________________________

Me acomodé las ropas, ahora me sentía con más flexibilidad que antes. Conocí la expresión de la dama, era como si hubiese esperado otra cosa que no sucedió. Se me fue la respiración por un segundo, porque sólo verla me despertaba varios deseos, todos bastante impúdicos, con el anhelo de que pudiera saciarlos todos, y si no pudiese llenarlos, al menos que me vuelva un adicto a ellos. Su cabello rubio era algo que no podía pasar por alto, menos sus expresiones, su sonrisa, su comportamiento tan calmado, como si no fuera necesario esforzarse para seducirme, para lograr que mis sensaciones se enloquezcan al ver semejante actitud tan pulida. Cada vez que tragaba saliva, era el movimiento más delatador, estaba perdiendo el control, mis ojos se dilataban ante esa belleza, esa provocación eterna, la tensión entre los dos desde que nos vimos. Recuerdo salvarla de esa infección, pero no me cabe en la cabeza por qué no fui capaz de beberme su sangre, es dulce, puedo olerla... Pero, tampoco era necesario, ella sabía que también salivaba literalmente al observarla. ¿Será por eso que trataba de hacerme sufrir?, ¿O acaso es un buen momento para empezar algo que siempre ha sido una incógnita?. Como siempre, sin vergüenza, entrecerré mis ojos y la miré. Bueno...-Susurré por lo bajo, revisando con leves desplazamientos de mi cabeza para garantizarme que nadie espiase. -Hay un gran problema aquí, y puedo atestiguar que te necesito.-Di algunos pasos hacia adelante, y de repente, desenvainé mi espada, no para hacer daño, quizá era la primera vez que la usaba con otros objetivos. El capricho se había vuelto un conflicto, ahora no podría ejecutar otra cosa diferente, mi mente estaba consumida por el poder del placer, esos dos animales feroces que siempre se ubican para descargar tanta ambición por combatir de otro modo.

Puse el filo de mi arma cerca de la mitad de su blusa, después la deslicé lentamente hacia abajo, dejando lentamente se vaya separando, sea que fuera una vestimenta con botones o simplemente cosida. Antes de que Alanna pudiese bajar su cabeza para ver lo que sucedía, sería sorprendida por la dureza de mi pecho contra ella, transmitiendo el calor corporal que nunca había emitido. Caminé un poco más hacia el frente, hasta arrinconarla contra una pared, así como la primera vez que nuestras pupilas se cruzaron. Mi exhalación iría hacia ella, sería un perfecto aroma. La tibieza de mi aliento daría contra sus mejillas para que si estaban ruborizadas, pues que se enrojecieran tres veces más.

Mis labios estaban cerrados, incluso pegados del uno al otro, pero ésta parte no tardó en humedecerse hasta que se abrieron de golpe, mostrando un pequeño hilo de saliva entre los dos, también de comisura a comisura. Solté la espada, dejé que caiga lejos de nuestro acercamiento. El cálido clima hacían que se hinchasen un poco las venas de mi cuello. También la especie de uniforme que me habían entregado, gracias a la poca transpiración, inclusive se deslizó por mi torso hasta que se desacomodó de los pectorales. El interés aumentó. Tanta cercanía era un peligro.
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