El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Tyr el Miér 9 Mar 2016 - 17:29

El miembro 'Huracán' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


'Runas' :

Resultados :



Representación de las runas:
Tyr
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 742
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Othel el Dom 13 Mar 2016 - 11:08

La pequeña Ally miró con tensión a quien ella consideraba su tío. Sabiendo que, si jugaba con fuego, se quemaría. Su prisionero, maniatado, miraba asqueado la sombra en la que se había convertido su jefe, que pronto distrajo su atención para centrarla en su presa principal. Mientras la sombra se centraba en Huracán, la niña soltó las ataduras del brujo dejandolo libre para que pudiera ayudar a su amiga. Se escondió tras un árbol con prisa, intentando calmarse y decidir si era momento de ayudar o no, ya se había arriesgado mucho, ¿estaría dispuesta a ir más lejor? Si el Centinela descubría lo que había hecho, la iba a matar igual, y apesar de su corta edad, la niña ya sabía que era mejor morir luchando. Miró sus brazos heridos y, abrazando al Señor Guau, salió de su escondite y tomó la mano del brujo, decidida, podían contar con su viento para ser de ayuda.

La flecha disparada por Huracán desvió su trayectoria movida por la oscuridad que, de una ráfaga de viento, pareció cambiar su dirección. Nunca pudo suceder nada más acertado para el grupo. Ese movimiento de aire hizo que la flecha cayese en picado, aun con fuerza, hacia el suelo, adentrándose en la torre de oscuridad con ojos rojos que se alzaba ante los brujos. Se escuchó entonces un quejido, que hizo que la sombra se redujese un poco al tiempo que la luna comenzaba a iluminar, nuevamente el bosque. La pequeña tiró del brazo del brujo y lo miró.

- Tío centi está en el centro, no apuntéis a la sombra, hay que apuntarle a él, pero lo que lo rodea es muy fuerte contra la magia.- dijo en un susurro, descubriendo el truco que solía usar el centinela para asustar, pero que reducía su resistencia de modo visible.

Dicha esta frase, un profundo dolor en el pecho se instaló en la niña, que se dobló tirándose al suelo, dolorida, una sombra oscura la comenzó a cubrir como si de una nube se tratase, y la risa del centinela se escuchó resonar por el bosque a medida que los ojos de la pequeña se iban tiñendo de negro. En el cuello de la pequeña, una marca negra, con forma de pica, comenzó a relucir de rojo, y su cuerpo empezó a ser arrastrado hasta la sombra que volvió a crecer a medida que esa nube negra abandonaba a Ally.

* Vincent, Huracán, haced vuestros movimientos contra el Centinela, la pequeña os ha dado la clave, pero cuidado con dar a la niña, podríais desencadenar algo aun peor. Recordad tirar las runas para comprobar vuestra suerte.
* Níniel, apresúrate en reunirte con ellos, tus habilidades serán útiles en este punto.


---
Othel
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 648
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Vincent Calhoun el Dom 13 Mar 2016 - 20:36

El hombre, o lo que quedaba de él, pareció despreciar al brujo, ya que al verle atado se volvió a centrar en el dragón que luchaba con él. Aunque algo en el interior del brujo le dio la sensación que daba igual que estuviera maniatado, pues estaba seguro de que de no ser así, igualmente lo había despreciado. Era de esos tipos que se sabían superiores al resto, y seguramente lo sería, solo había que ver su poder, pero normalmente esa actitud conducía a las personas a confiarse. Y esa confianza solía ser su perdición, razonó mientras la pequeña le quitaba las correas simuladas.

Vinc le guiñó un ojo, y le hizo una señal para que se escondiera detrás de los árboles. La niña ya había hecho demasiado ayudándolo, y ahora les tocaba a los adultos frenar el mal que tenían delante. El brujo se hizo un movimiento de cuello para soltarse, a la vez que se concentraba en sus poderes y en la batalla que acontecería, cuando sintió la mano de la pequeña agarrándolo.

- No, ¿Qué haces? Vuelve a tu escondite-, susurró el rubio apremiándola a irse.

Pero la chica no hizo caso. Es más, decidió darles una clave cuando el virote de Huracán acertó en el centro de las sombras. La morena había efectuado un disparo por medio de las llamas del dragón aliado, supuso Vinc que para incendiarla de paso, y que su enemigo no pudiera ver venir la saeta. No obstante, el señor de las sombras si había conseguido desviar el proyectil de Huri con un golpe de aire oscuro, aunque para su desgracia, eso no impidió que le diera.

El quejido del ser resonó en el bosque, y como si eso hubiera alterado a la luna, esta decidió aparecer de nuevo en el cielo nocturno.

- Vale. Atacaremos al centro, pero debes irte…-, intentó convencerla.

Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, la niña se dobló cayendo al suelo de una afección de la que no sabía el brujo. No sabía qué demonios le estaba pasando pero parecía grave.

- ¿Qué te ocurre? - preguntó alarmado, colocándose de un modo que no perdiera de vista a su adversario.

La niña no respondió. Sus ojos se tiñeron del color de la oscuridad, y su cuerpo comenzó a ser arrastrado hacia la masa de sombras que era ahora Centi.

- ¡No te la llevarás! - gritó el rubio con furia a su enemigo, mientras la agarraba para evitar que se trasladara.

Aún así le costaba mucho conseguir que la pequeña no avanzara arrastrada por el suelo, pues la atracción mágica que usaba el maestro de sombras era poderosa.

- ¡Huracán! ¡Ataca al centro de las sombras, allí está él!-, gritó esta vez a su compañera.

Ally se había arriesgado por darles ese detalle, por lo que tenía que ser importante. El modo para derrotarlo de una vez por todas, así que compartirlo con los demás era lo mejor que podía hacer, ya que aparte de sostener a la niña con todas sus fuerzas no podía hacer muchos más.

El rubio comenzó a sentirse angustia, pues si seguía de ese modo no conseguiría evitar que el enemigo se llevara a la niña al interior de la masa de sombras. Necesitaba hacer otra cosa o la perdería. Vinc dejó de agarrar a la pequeña con las dos manos, y solo la sostuvo con la diestra mientras sacaba su vara de pedernal de la chaqueta. Un chasquido de los dedos metálicos de sus guantes sobre él hizo el resto.

Tres ojos de lobo de fuego explosivos se crearon como de costumbre entre los dedos de su mano, así que con un movimiento hacia adelante los lanzó al centro de las sombras, no sin antes soltar un momento a la niña para sacar su daga con la mano diestra y lanzarla con la fuerza de su telequinesis justo detrás de los proyectiles mágicos. A lo mejor tenía suerte y la magia abría un hueco para la daga, o al menos distraía a Centi que no vería venir el acero.

Vincent se abalanzó hacia adelante para agarrar de nuevo a la bruja y así hacer que se desplazara más lento hacia las sombras. Mientras sostenía a la pequeña por segunda vez, conjuró un vórtice de aire alrededor de ambos, y volvió a solo sostenerla con su mano diestra para realizar un nuevo chasquido que incendió el viento a su alrededor en un espectáculo de luz y llamas.

El brujo concentró todo su potencial en su conjuro, haciendo que aumentara en intensidad, luchando el fuego contra las sombras, la luz contra la oscuridad, como siempre habían hecho desde los albores del tiempo.

- ¡Yo te enseñaré el poder del fuego perro! - gritó a Centi. - ¡Ahora Huracán! ¡Acaba con él! - gritó esta vez a su compañera.
avatar
Cantidad de envíos : : 573
Nivel de PJ : : 4
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Tyr el Dom 13 Mar 2016 - 20:36

El miembro 'Vincent Calhoun' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


'Runas' :

Resultados :



Representación de las runas:
Tyr
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 742
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Lun 14 Mar 2016 - 18:04

Con premura la elfa peliblanca desandó el camino recorrido por entre los árboles con la seguridad de quien está acostumbrada a orientarse y moverse entre la naturaleza salvaje, sabiendo perfectamente hacia dónde conducir sus pasos sin temor a perderse y llegar de ese modo rápidamente de vuelta con la joven aspirante a cazadora a la que había dejado sola, por su bien, unos momentos antes. No tardó en llegar hasta ella, encontrándola aún recostada en el mismo árbol en el que se había apoyado tras recibir el impacto de su propio virote en el hombro al ser este devuelto hacia ella con alguna clase de ráfaga oscura. De hecho, de no ser por los leves movimientos de su cuerpo y una expresión de dolor en su rostro perlado por el sudor la sacerdotisa podría haber jurado que debía de haber perdido el conocimiento.

-Soy yo, Níniel, ya he vuelto.- Le dijo a su compañera en tono suave y tranquilizador con su siempre melodiosa voz y depositando una leve caricia en una de sus mejillas, consiguiendo que la aspirante abriera lentamente los ojos y tratara de incorporarse un poco aunque fue rápidamente detenida por la peliblanca. -No te muevas, tranquila. Voy a echarle un vistazo a tu herida.- Fueron sus palabras mientras colocaba una mano sobre su pecho para instarla a permanecer quieta, comenzando a revisar los daños que el proyectil había causado, aunque gracias a los dioses ya sabía de antemano que a pesar de que sería doloroso aquel virote no había impactado en un punto vital. De haberlo hecho nunca la hubiera dejado sola.

-Esa mujer...¿Se ha ido?.- Preguntó Anette con tono entrecortado a causa del dolor. -¿Qué ha pasado?, ¿Has visto a los demás?-

La elfa la miró de nuevo y asintió levemente con la cabeza antes de comenzar a explicarse. -He conseguido derrotarla, por el momento estamos a salvo, pero no he visto a los otros. La última vez que ví a Vincent escapaba de esas enorme cosa hacia el bosque, saliéndose del camino junto a Jules. Espero que esté bien. A Huracán no la he visto desde que se adelantó al llegar aquí, parece que hemos acabado cada una por nuestro lado...-No le estaba contando nada que ella no supiera ya pues habían estado juntas cuando tales cosas sucedieron, pero decirlo en voz alta la ayudó de algún modo, y parecía que también a Anette que asintió. -La punta del virote a salido por el otro lado...La cortaré y te lo sacaré. No te dolerá confía en mí.- Continuó diciendo la elfa que no había dejado de revisar a la joven mientras hablaba y ya sabía lo que debía hacer.

De entre los pliegues de su capa sacó un frasquito de preparado tibio de Inhibis, la adormecedora del dolor. Níniel normalmente preparaba pociones bebibles con aquel potente ingrediente bastante rebajadas y que causaban que sus pacientes se relajaran o incluso se durmieran permaneciendo insensibles al dolor durante un tiempo variable, pero en aquel caso iba a aplicar una cantidad muy pequeña pero concentrada directamente en la herida. El motivo era obvio, necesitaba a Anette despierta. Con cuidado vertió apenas dos gotas sobre la herida y en cuanto el rostro de su compañera reveló que el dolor había desaparecido buscó su daga de entre los pliegues de su ropa y cortó la punta metálica del virote para después extraerlo con habilidad. De la herida comenzó a brotar sangre pero la peliblanca rápidamente colocó sus manos sobre la misma y se apresuró a cerrarla aunque no a sanarla completamente para ahorrar energías con su magia. Aún bajo los efectos de la bendición y de la poción de hongo Warrel apenas le llevó unos segundos detener el sangrado bajo la asombrada mirada de la joven que inmediatamente trató de mover el hombro, lo cual era una reacción bastante común entre los ajenos a las habilidades sanadoras de los elfos. -No te recomiendo hacerlo, la herida no está curada completamente, aunque el Inhibis evitará que te duela. Bebe esto.- Indicó sacando un frasquito, contenedor de un líquido azulado, preparado de esencia pétalos flor azul de la montaña y corazón de tallo de seta brillante.- Es curativa, terminará el trabajo que he empezado, aunque deberías evitar forzar el hombro durante un tiempo si te es posible.-

-Entiendo, aún así es...Asombroso. Vincent no mentía diciendo que eras poderosa.- Respondió Anette levantándose del suelo tras ingerir la poción y sujetando su arma con el brazo intacto. Parecía que la sacerdotisa había hecho una amiga. -¿Qué ocurrió con ese tipo atado al árbol?, el importante.- Comentó como si acabara de recordarlo y logrando con ello que la elfa abriera los ojos como platos al percatarse de que con la aparición de aquella peligrosa enemiga se había olvidado completamente de aquel cazador veterano. No hizo falta más para que Anette entendiera que debía de seguir atado al árbol. -Será mejor que no mencionemos que nos habíamos olvidado de él...Si no ya podemos olvidarnos de formar parte de los cazadores.- Níniel no pudo si no asentir de acuerdo con las palabras de su compañera, aunque lo cierto es que nunca quiso entrar realmente en aquel grupo de cazavampiros, solo había tomado involuntariamente el puesto junto a Vincent de una pareja más interesada en darse el lote que en perseguir sanguijuelas. -Si no preguntan...- Comenzó a decir la elfa, siendo interrumpida por el sonido de pisadas cercanas lo que la llevó a ponerse en guardia y que su nueva amiga levantara su arma dispuesta a disparar...Pero no hizo falta.

-!Uooohhh! Me rindo, no disparéis bellas damas.- Exclamó Jules levantando las manos por encima de la cabeza. -Me alegra encontraros.- Dijo conservando el buen humor, o al menos eso parecía, a pesar de que sus ropas estaban manchadas de tierra y hojas y estaba algo magullado, como si se hubiera revolcado por el suelo. Níniel y Anette bajaron sus armas pero verlo solo causó que la elfa sintiera una terrible preocupación por Vincent y que no pudiera evitar preguntar por él haciendo que dicha preocupación fuese evidente en su tono de voz. -Por eso me alegra encontraros. Él me manda a por ti. Se ha hecho amigo de una siniestra niñita bruja y va directo a una trampa por su propio pié...Será mejor que nos demos prisa y vayamos a ayudarlo...Porque él parece poco dado a ayudarse a sí mismo.- No necesitaba saber más, incluso Jules había calado ya al brujo y su don para meterse en problemas, no tenían tiempo que perder. Librarían al prisionero de los vampiros y juntos irían todos a ayudar al rubio.

El trío se dirigió hasta el lugar donde aquel cazador inmovilizado se encontraba y tras liberarlo y usar unas sales de olor para que volviera en sí, ahora convertidos en cuarteto, el grupo no tuvo más que seguir los extraños ruidos y las aún más raras luces para saber hacia dónde debían dirigirse. Por desgracia Malcolm, pues así decía llamarse el cautivo liberado, no sabía lo que estaba pasando más allá de suponer un ataque a los cazadores como organización y mencionar de pasada un nombre "Mortagglia" aunque tenía más preguntas que respuestas para dar.

Pronto llegaron hasta el lugar donde el resto de sus aliados libraban una lucha desesperada contra lo que parecía otro enemigo capaz de usar las sombras en su beneficio e incluso convertirse en una, aunque la diferencia entre aquel cúmulo de negrura y la pelirroja anterior era más que evidente...Estaban ante un ser mucho más poderoso. Todo era un caos de llamas y oscuridad, de luces y tinieblas, en el que la oscuridad parecía querer tragarse las llamas de Vincent y con ellas a él y a la niña que trataba de sujetar. Al otro lado Huracán alistaba su arma predilecta acompañado por la magnífica semi dragona que vieran en las ruinas de los druidas enfrentándose cuerpo a cuerpo y con ferocidad contra un enorme ograrck. El enemigo, aquella sombra, estaba sola, pero a pesar de estar rodeada de grandes y poderosos adversarios no parecía llevar las de perder precisamente.

-!Disparad al centro!- Gritó la voz de Vincent desde su torbellino de llamas, haciendo partícipes a los recién llegados de la valiosa información y dándoles un objetivo a Anette y Jules, que, una vez recuperados de la impresión no tardaron en disparar una primera descarga. Níniel carecía de un arma a distancia que usar pero eso no significaba que no pudiera hacer nada. Con un leve toque de sus manos acarició los proyectiles que sus compañeros a su lado se preparaban para para disparar a continuación y los embulló con su magia de luz haciendo que brillaran con intensidad*.

Subrayado uso de la pasiva alquimia
*Uso de la habilidad de nivel 1 Imbuir
Permiso de Vincent para usar a su pj




avatar
Cantidad de envíos : : 704
Nivel de PJ : : 7
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Huracán el Mar 15 Mar 2016 - 18:23

Mi flecha iba recta a la cabeza del tipo, pero cambió impredeciblemente su trayectoria tras atravesar los fuegos de Igraine y el Centinela. Cayendo en picado y acertando en la oscuridad que rodeaba al maligno ser, que provocó un quejido seco en el tipo. Levanté el labio y la ceja con satisfacción, aunque no habría mucho tiempo para celebrar nada, pues esto no haría más que enfadar aún más a la criatura, que comenzaría a absorber la oscuridad presente a su alrededor, seguramente para contrarrestar la luz lunar, que había vuelto a mostrarse tras las nubes por el daño recibido.

La niña que había detenido a Vincent comenzó a ser arrastrada por el poder del monstruo, lo que evidenciaba algún tipo de conexión con el enmascarado. Sin embargo, el brujo se mostraba protector con ella, y no tenía las manos atadas como creía en principio, rápidamente la tomó del brazo para evitar que se la llevara. Observé la escena y rápidamente entendí que en realidad, la niña era una aliada más. Vincent me informó de que debía atacar al centro, pista que sin duda habría recibido de la niña.

El hermano de Elen lanzó un hechizo de fuego al Centinela al que seguiría rápidamente con su daga, para a continuación envolverse junto a la niña en un bello remolino de llamas que con suerte evitaría que el Centinela terminase por absorber a la pequeña y se volviera aún más poderoso.

Tenía que reaccionar, poco tardarían en aparecer Níniel, Anette, Jules y a Malcolm. Ver al doctor rápidamente hizo que mi pensamiento se volviera en mi maestro Dorian, quien había sido lanzado por los aires con una pierna rota. Estaba en el fragor de la batalla, pero no podía olvidarme de él.

-¡Profesor Malcolm! Por favor, vaya a buscar a Dorian. – le dije tratándole de usted, tal y como siempre se había hecho. - Tiene que estar en el bosque, en aquella dirección. – dije apuntando en dirección al interior del bosque. El doctor afirmó y salió disparado, adentrándose en este. No había escuchado a Dorian gritar un presentimiento dentro de mí me decía que algo no iba bien.

Traté de alejar estos pensamientos de mi cabeza y volví a centrarme en nuestro adversario. Anette y Jules serían los primeros en disparar sus ballestas contra la criatura, ambos virotes salieron disparados contra el Centinela impregnados de un brillo mágico, seguramente fruto de alguna habilidad de Níniel. ¿El objetivo? El centro de las sombras.

El brillo imbuido por Níniel… el fuego de Igraine y Vincent... Estaba claro que aquellos elementos debilitaban al tipo. Yo no tenía ninguna habilidad de esas características, pero no me quedaría de brazos cruzados esperando.

-¡Igraine! ¿Y si lo intentas distraer desde el cielo? – le ordené a la veterana dragona, que por la mirada que me devolvió no se la veía muy confiada en mi repentina idea. No obstante, decidió alzar el vuelo, comenzando a dar vueltas en círculos sobre el cielo y a realizar barridas con llamas sobre su enemigo, que se defendía también con sus sombras, momento en el que dejaba al descubierto e indefensa su zona central, punto que los ballesteros trataríamos de alcanzar, tal y como había indicado Vincent. Esto sin embargo no era sencillo pues el amasijo de sombras no lo mostraba con facilidad aún con sus desvíos hacia Igraine.

Las llamas de Igraine no tardarían en incendiar parte del bosque. El Centinela observaba constantemente a la dragona mientras trataba de absorber a toda costa a la niña. Me acerqué a la posición de Níniel y los brujos, para disparar desde ahí, desde donde había buen tiro. Disparamos varias veces, pero no éramos capaces de acertar justo en el centro.

Decidí detener mi despilfarro de virotes, durante un instante. Jules y Annette continuaban recargando sus ballestas nerviosos, de manera continua y disparando sin acierto.

-¡Cazadores! ¡Quietos! Disparad cuando yo os lo diga. – dije a los cazadores sin mirarlos, alzando el brazo con tono de enfado, inquisitivamente. Alguien tenía que poner un poco de orden y aquella responsabilidad caía sobre mí. Tomé un nuevo virote y lo cargué con serenidad. Observando a Igraine, que en ese momento se encontraba haciendo un giro en el aire para volver a enfocar al tipo. – ¡Preparaos! Al centro. – dije bajando el brazo y apuntando al centro de las sombras. Sentí las ballestas de mis compañeros realizar un chasquido que indicaba que la flecha había llegado a la recámara. Justo cuando Igraine bajaba en picado de nuevo, tornando su lomo rojo que indicaba que volvería a escupir fuego. Había calculado el “tempo” en las anteriores barridas y, justo cuando faltaban pocos metros, era el momento en el que el Centinela volvía sus sombras contra ella para protegerse del fuego y dejaba al descubierto su punto débil durante un breve lapso de tiempo. - ¡Ahora! ¡Disparad! – les grité llegado el momento, y tres flechas salieron volando hacia el centro de la sombra con la esperanza de que alguna de ellas le alcanzase y no tuviese tiempo a ocultar su punto débil de nuevo.


Huracán
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 385
Nivel de PJ : : 3
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Tyr el Mar 15 Mar 2016 - 18:23

El miembro 'Huracán' ha efectuado la acción siguiente: La voluntad de los dioses


'Runas' :

Resultados :



Representación de las runas:
Tyr
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 742
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Othel el Jue 17 Mar 2016 - 15:56

Las flechas de los cazadores acertaron rápidamente el centro de la sombra, haciendo que esta se removiera y estallase, rebasando las lindes del bosque, cubriéndolo todo de oscuridad por un instante. Níniel, con su poder de luz, estaba a salvo, Vincent y la pequeña, rodeados por el fuego del brujo, no tuvieron problemas, sin embargo, Huracán, desprotegida como estaba, no lo tuvo tan fácil en esta ocasión. Uno de los haces de sombra la golpearon en el brazo, manchándole este con una linea gruesa de color negro.

La niña descendió al suelo en cuanto el enemigo calló al suelo, y la pica de su cuello dejó de brillar, y desapareció de la pequeña, llevándose los últimos restos de oscuridad que parecían restar en el interior de la pequeña. Cuando todo hubo desaparecido, y la luna brillaba nuevamente, con fuerza, el Centinela se quedó tirado en el suelo. El sonido de cuervos revoloteando, junto con sus graznidos, buscaban el cuerpo inerte de quien hasta el momento había estado controlando la oscuridad de la noche. Descendieron entre chillidos, intentando arañar a quien se les pusiera delante, y recogieron el cuerpo tendido en el suelo, alzandolo hacia el cielo nocturno y llevándoselo lejos con una voz que lanzaba una promesa.

- Esto no quedará así.- prometió la voz dormida, resonando por el bosque, al tiempo que el Centinela se alejaba.


* Chicos, la lucha ha acabado, podéis seguir el tema como os guste, recordad sanar vuestras heridas.
* Vincent, tienes un par de costillas rotas, pero puedes curarlas. Me comentaron que querías adoptar a Ally, la npj bruja. Adelante, es una bruja de aire, cuídala bien. Además, en tu siguiente post, podrás encontrar una piedra azul.
Ópalo de agua:

Usos: 3
Propiedades: esta piedra da al usuario la capacidad de manejar el agua durante un turno.

* Níniel, igualmente, puedes sanar las heridas de tu espalda, aunque se te quedará la pequeña cicatriz de la mejilla, si quieres sanarla, mándame un mp para hablarlo. En tu siguiente post encontrarás 4 pociones de diferentes colores.
Poción arcoiris:

Usos: 1 uso cada poción.
Propiedades: Dependiendo de su color, cada poción otorga una cualidad diferente a quien la tome. La azul permite respirar bajo el agua. La verde hablar con los animales. Da la capacidad de crear fuego. La amarilla hace que la persona brille. Cada una dura un turno.

* Huracán, la marca de tu brazo no tiene maldición alguna, pero debes llevarla durante un tiempo, cuando quieras retirarla, mándame un mp y, al igual que Níniel, hablaremos como hacerlo. Dorian está vivo, cojo, pero vivo, si gustas puedes hacer un tema a parte de este para intentar remitir su cojera. En tu siguiente post podrás encontrar tres flechas doradas.
Tiro certero:

Usos: 1 por flecha.
Propiedades: Estas flechas solo tiene un uso, pero son certeras, nadie que las use errara el tiro. Muy buenas contra seres como los vampiros que no pueden salir a la luz del sol.

Obtenéis 300 aeros cada uno y los objetos nombrados.


---
Othel
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 648
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Vincent Calhoun el Jue 17 Mar 2016 - 19:39

Su ataque de bolas de fuego debilitó a las sombras que rodeaban al ser, pero no sirvió para mucho más. Ese ser que manejaba la oscuridad a su antojo era alguien poderoso, pues pocos habrían siquiera sobrevivido a su ataque explosivo. No obstante, al menos se alegró de ser útil para los demás debilitándolo, y por lo menos, su barrera de aire en llamas estaba conteniendo la absorción de la niña por parte de Centi.

Su poder de vórtice había mantenido a la pequeña a salvo dentro de él, y la luz y aires que despedían, también ayudaban a debilitar a su oponente igual que lo había hecho su anterior ataque. De momento el rubio no podía hacer más, solo esperar que las indicaciones que le había dado Allyson, y que a su vez él había puesto en comunicación a Huracán sirvieran. Por ahora solo podía observar, desde el interior de su protección mágica, el combate, a la vez que alejaba del peligro a la pequeña.

Pronto apareció Níniel junto a Jules y Anette, y mentiría si dijera que no le alegraba ver a la elfa sana y salva. Pese a lo enconado del combate, se sintió con fuerzas renovadas al saber del estado de la peliblanca, aunque desde su posición y manteniendo su poder activo poco podía hacer por ella. Lo único que podía hacer era gritarle lo que instantes antes le había dicho a Huracán, para así entre todos derrotar al rival. La elfa pareció entender el mensaje, y como no lo podía saber con seguridad, se siguió centrando y concentrando en mantener su escudo de llamas con su máximo poder.

El dragón comenzó a sobrevolar el lugar y a lanzar llamas sobre Centi, que pese a su gran poder, cada vez se veía más acosado por la cantidad de enemigos contra los que tenía que lidiar. Sin embargo los disparos de los cazadores no estaban siendo lo suficientemente certeros, y temía que perdieran su oportunidad, pues él no podría mantener su escudo durante mucho tiempo más activo, y no sabría qué sería de la niña si perdía esa defensa.

Huracán se movió a una posición cercana a los demás, y como si su presencia hubiera ayudado a sus compañeros, un ataque al unísono de ellos dio de lleno en el centro del enemigo, que convulsionó para luego estallar en una onda de sombras que cubrió todo a su paso.

Vinc tapó el cuerpo de la niña de manera instintiva con su propio cuerpo, concentrando su mente en mantener su escudo de llamas lo más fuerte posible. Sufriendo lo indecible por mantenerlo ante el paso de las sombras. Las gotas de sudor perlado bajaron por su frente, pero con una ojeada a su alrededor pudo comprobar que todo había terminado.

O eso pensaba al ver al Centinela tirado en el suelo del claro. Cientos de cuervos llegaron al lugar, para llevarse el cuerpo inerte del hombre que había estado controlando las sombras, y que desapareció llevado en volandas por aquellos siniestros pájaros, con la promesa de un encuentro futuro.

El brujo sonrió ante la promesa siniestra de las sombras. Había estado demasiadas veces al borde de la muerte, como para que unas palabras pudieran asustarlo a estas alturas de la vida. Una vez desaparecieron los cuervos en la noche se hizo el silencio total en el lugar, y el rubio dio por finalizado el combate de esa noche.

Vincent observó a la niña con preocupación, que por suerte parecía recuperarse de lo sucedido. El color de sus ojos volvía a ser normal, la extraña marca en su cuello desapareció, y poco a poco volvió de su ausencia sobrenatural.

- ¿Qué ha pasado? - comentó somnolienta, y algo asustada. - ¿Dónde está mi tío?

- Tu tío ha perdido, ya no volverá a hacerte daño, aunque creo que deberías dejar de llamarlo tío-, sonrió e intentó levantarse.

Mala idea. El dolor en su pecho había aumentado considerablemente. El esfuerzo por escalar la pared del acantilado, jugar con la niña, y el propio combate, habían sido una suma demasiado dura para la herida que llevaba en su torso desde que el ograrck le golpeara. Su cuerpo había dicho basta, y por suerte, justo después de que derrotaran al Centinela. Unos segundos más y no solo no hubiera podido proteger a la niña, sino tampoco a sí mismo.

- ¿Qué te ocurre? - dijo la niña alarmada.

- No es nada-, respondió el brujo apretando los dientes. Miró a su alrededor y comprobó que los demás estaban bien. - Solo más trabajo para la elfa-, sonrió y se recostó en el suelo por el lado de su cuerpo sano con esfuerzo.

- Iré a buscarla-, comentó, haciendo ademán de irse. - Una cosa, te has portado bien conmigo-. La pequeña corrió a la zona donde se había refugiado la primera vez, y volvió en el acto con su peluche. - Esto es para ti-, dijo sacando de una cremallera del peluche una gema azul.

Solo necesitó sostenerla sobre su mano enguantada para saber que era mágica. Se notaba la presencia de poder solo con agarrarla, y más para un arcanos versado como él.

- ¿Qué es? - preguntó curioso, casi olvidándose del dolor.

- Sirve para controlar el agua-, sonrió. - Ya vuelvo.

El rubio observó como la pequeña se dirigía al lugar donde estaban los demás, y supuso que Níniel estaría tratando las heridas de los demás, pues conocía suficiente a la elfa para saber que siempre estaba dispuesta ayudar y sanar a los demás.

Vincent se colocó de espaldas en el suelo, observando la piedra preciosa unos instantes, luego la luna pensativo.

- Madre. La próxima vez que tengas algo entre manos, vienes tú-, suspiró en soledad.
avatar
Cantidad de envíos : : 573
Nivel de PJ : : 4
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Vie 18 Mar 2016 - 15:01

A pesar de apuntar al centro de las sombras tal y como les había indicado Vincent los candidatos a cazadores de vampiros no eran capaces de hacer blanco directo en el enemigo por mucho que sus proyectiles fueran bien dirigidos y que la distancia les fuera favorable. Casi parecía que la oscuridad que se arremolinaba en torno a aquella figura masculina estuviese viva y se moviera con conciencia propia para desviar cada disparo en el último momento, causando cierta sensación de futilidad en la peliblanca que a pesar de ello se aferraba a las palabras del brujo decida a creer en que si les había dicho que dispararan a aquella zona en concreto sería por algo. Pronto comenzó a parecer que que la luz y las llamas afectaban a su manto protector debilitándolo y generando aperturas en el, que, aunque en un primer momento eran demasiado pequeñas como para poder aprovecharlas, al menos mostraban una vulnerabilidad que poder explotar, demostrando que aquel enemigo era fuerte pero no invulnerable, que si seguían trabajando juntos podrían conseguirlo.

Por desgracia no todo señalaba a que aquello fuese a tener un final feliz para ellos. A pesar de recibir constantes ataques y de estar rodeado por luz y llamas su rival no solo no se daba por vencido si no que no cejaba en su intento por aniquilar al torbellino de llamas que envolvía a Vincent y a la niña, cuyo papel en todo aquello era un misterio para la elfa que solo sabía de ella lo poco que Jules había mencionado y que no pasaba de llamarla "siniestra". ¿A qué se debía ese interés por ellos?. ¿Tan importantes le eran como para dividir sus esfuerzos entre engullirlos y defenderse?. A aquello había que añadir que comenzaban a quedarse sin proyectiles y no estaban logrando gran cosa aún y que el bosque a su alrededor estaba en llamas y el humo y el fuego pronto serían un problema. Resultaba obvio que necesitan un nuevo plan, un nuevo enfoque, y lo necesitaban ya.

Dicho plan llegó de la mano de Huracán, que se había acercado hasta ellos, y su aliada semidragona que despegó del suelo con sus poderosas alas e inició un ataque de potentes llamaradas desde el cielo contra la oscura figura. Níniel no pudo si no maravillarse ante su letal belleza y elegancia mientras lograba que el enemigo tuviera que centrar todos sus esfuerzos defensivos en evitar acabar calcinado por su aliento de fuego. En ese momento, dirigidos por la veterana cazavampiros los postulantes a cazadores prepararon sus armas una última vez y a su señal dispararon contra el cuerpo vulnerable en apariencia de aquel poderoso oponente. La peliblanca se mordió el labio inferior con preocupación, esperando a que, como las veces anteriores, un zarcillo de oscuridad detuviera los proyectiles...Pero nada detuvo a aquellos tres virotes en su vuelo e hicieron objetivo de lleno causando una inmediata reacción en la masa de sombras que se agitaron en algo que solo podía ser descrito como agonía justo antes de estallar cubriéndolo todo de sombras. Fue como si se tratara de una nova de oscuridad, la contraparte a la nova de luz con la que la elfa se había librado de la pelirroja y su forma de doble pantera. Níniel apenas tuvo tiempo para alzar el bastón ante ella y sus aliados más cercanos, tratando de protegerse con su luz, y aunque logró hacerlo con Jules y Anette no pudo hacerlo con Huracán que sufrió un impacto en el brazo. Entonces la oscuridad se disipó y el lugar quedó iluminado por la luz de la sacerdotisa, de la luna y las llamas del incendio a sus espaldas.

-Lo hemos logrado...- Comenzó a decir Anette mientras una sonrisa se esbozaba en su joven rostro, pero unos graznidos interrumpieron su prematura celebración. La figura de unos cuervos negros como la misma noche se recortó contra Isil y mientras unos se lanzaban agresivamente contra los allí presentes el resto se agrupó formando una masa de plumas que terminó por llevarse el cuerpo de aquel enemigo no sin que antes una voz resonara por todo el lugar prometiendo venganza y consiguiendo que un escalofrío recorriera la espalda de la elfa. Habían ganado aquella batalla pero no la guerra. Entonces sí la relativa calma llegó al lugar, aunque harían bien en no relajarse demasiado, aún estaban rodeados por las llamas de un incendio y Malcolm no había regresado aún.

-Señorita elfa, mi prisionero se ha hecho daño luchando contra el tío Cent...Contra el centinela. El señor guau cree que le duele mucho y que puedes curarle.- Dijo la pequeña acercándose hasta la peliblanca y tomando la mano en la que no sujetaba el bastón tironeando de ella con insistencia, demostrando que no pensaba aceptar un no por respuesta. Níniel miró hacia Vincent comprendiendo que él era ese "prisionero" y se dejó llevar hasta donde éste reposaba y miraba una bonita piedra azulada.

-Me alegra ver que te las has apañado bien sin mí.- Bromeó la peliblanca al llegara su lado y arrodillarse ante él para revisarle en busca de heridas o lesiones, pensando en que seguramente él estaría a punto de decir algo similar y queriendo adelantarse. No tardó ni un minuto en saber lo que le ocurría al brujo incluso sin necesidad de preguntarle al respecto. -Debió de ser un buen golpe...No te preocupes enseguida estarás como nuevo.- Le comentó con su siempre melodioso tono de voz palpándole con cuidado bajo la camisa con sus suaves y delicadas manos y comenzando a aplicar sus manos sanadoras en la zona de las costillas, reparando el daño de tal manera que sería como si nunca se las hubiera fracturado y sanando también el daño interno en la zona que no era mucho, por suerte las costillas rotas no habían perforado ni desgarrado nada. -Te daré también una poción curativa para el resto de contusiones, pero no son nada del otro mundo, unos arañazos.- Le comentó terminando el proceso de curación y sacando un pequeño frasquito azul de flor azul de la montaña y corazón de talló de seta brillante, ofreciéndoselo. -De un trago, sabe a cereza.-Trás sanarlo a él también se sanó su golpe en la espalda.

-¿Ya estás bien? - Preguntó la niña que regresaba en esos momentos a su lado tras alejarse unos metros, y lo hacía con una mochila bastante maltrecha en la mano. -He encontrado esto en el suelo...Tiene cosas raras dentro.- Comentó sacando cuatro frascos de diferentes colores y colocándolos en el suelo en fila con carita de curiosidad.- No sé que son, pero se parecen a ese que has sacado de tu bolsillo...Ummm, te los regalo por curar a mi prisionero. También hay....A ver...Unas flechas raras. Centi las usaba para castigar a los vampiros que no le hacían caso...Les hace mucha pupa.- Continuó sacando de la mochila unos virotes de hermosa factura y que rezumaban energía de luz. -También hay...Una bolsa grande...Seguro que son dulces.- Extrajo de la mochila una bolsa de buen tamaño y la abrió tomando un puñado de monedas de oro de su interior y las dejó caer una a una con una mueca de decepción. -No son dulces...bah, podéis quedároslo todo, me caéis bien.- Sentenció la pequeña mientras a Jules se le iban los ojos a la buena suma de dinero del saco. ¿Por qué llamaría antes siniestra a aquella chiquilla?. Era muy mona y simpática, de hecho daban ganas de achucharla y no había dudado en darles aquellas cosas.

-Muchas gracias. Mi nombre es Níniel. ¿Cómo te llamas tú?. -Le preguntó la peliblanca sonriente.

-Yo soy Allyson y este es el señor guau, mucho gusto.- Respondió con educación y de un modo super adorable enseñándole su peluche.

-Allyson, es un nombre precioso. Bien, cuando volvamos te compraré un dulce muy grande solo para ti, ¿De acuerdo?.- La pequeña asintió esbozando una amplia sonrisa. -Pero ahora debemos marcharnos de aquí, el humo y el fuego no tardarán mucho en alcanzarnos.- Finalizó dirigiendo sus palabras también a Huracán, aunque entendiendo que estuviera preocupada por sus compañeros que aún no habían regresado.
Subrayado uso de alquimia

avatar
Cantidad de envíos : : 704
Nivel de PJ : : 7
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Huracán el Dom 20 Mar 2016 - 7:24

Las tres flechas desfilaron contra el Centinela. Nada más salir ya sabía que iban en la dirección correcta. Mi corazón latía nervioso. Los dos segundos que tardaron en alcanzar al amasijo de sombras fueron los más largos de mi vida. Estaba segura de que, por primera vez, la dirección aportada a la flecha era la correcta, el único miedo que tenía es que el tipo se desviara o terminase por destruirlas.

Algo que finalmente no sucedería. Los tres virotes se clavaron en su centro de masas, punto al que Vincent nos había indicado que debíamos disparar. Un agonizante y largo grito de sufrimiento del Centinela confirmó su final. La sombra explotó. Anette, Jules y los demás tuvieron tiempo de ponerse a cubierto. Pero yo que me encontraba más adelantada, me comí literalmente la sombra que me atravesó completamente, desmelenándome, aunque no derribándome. No me había pasado nada aparentemente, pero sobre mi brazo, en la parte intermedia entre el codo y el hombro, algo resquemaba demasiado.

-¡Joder! ¡Mierda! – me quejé tirando la ballesta al suelo y llevándome la mano a mi brazo herido. No sé que tenía debajo de la chaqueta, pero dolía bastante. Me remangué la chaqueta para ver qué tenía en el brazo. Una oscura y gruesa línea negra bandeaba mi brazo. La sombra me habían dejado un nada bonito tatuaje que espero no fuera una maldición. No tuve tiempo para hacer un análisis más exhaustivo, pues cientos de cuervos salieron de la nada y comenzaron a lanzarse sobre nosotros.

Ahora sí que tuve tiempo para esconderme tras un árbol. Lo único que vi fue como el Centinela era cogido por muchas de éstas aves y lanzaba una última frase amenazante. Volvería. Aquel no había sido el final del Centinela. ¿Quién era aquel extraño ser y por qué pertenecía a la Hermandad? Habría que adivinarlo.

Me acerqué hasta el punto en el que había caído. Las tres últimas flechas que le habían alcanzado permanecían allí, tiradas en el suelo. ¿Serían las nuestras? No lo parecían a decir por su brillo. La niña las tomó y fue a entregárselas a Níniel. ¿Para qué servirían? Me dirigí a su posición. Explicó que serían útiles contra vampiros, así que le pedí que me las diera, que me serían útiles. Las guardé en mi carcaj. Tenía demasiadas cuestiones en mi cabeza. Muchas dudas que debían ser resueltas. Pero no había tiempo para descansar. Vi como Níniel atendía a Vincent, que parecía haberse hecho daño en la zona costillar, y le entregaba una poción. Ambos conversaban con aquella misteriosa niña, que decía llamarse Allyson. Me olvidé de su conversación cuando vino a mi cabeza Dorian y volví a salir corriendo a la posición en la que había caído mi maestro. No estaba muy lejos. El doctor Malcolm estaba con él, afortunadamente. El fuego no había llegado hasta allí, por fortuna.

-Profesor Malcolm – exclamé llegando hasta su posición con cara de circunstancias. - ¿Se encuentra bien el maestro? – pregunté con ansia. El rostro del profesor reflejaba preocupación.
-No mucho. Está inconsciente. Ha sufrido heridas graves. Tiene la pierna rota y varias hemorragias internas. – determinó sin dejar de mirar al maestro. Yo hice negaciones con la cabeza con un semblante de preocupación.
-Annette, ¿puedes llamar a Níniel, a ver si puede hacer algo? – le pregunté a la ballestera con preocupación. Algo que aceptó a hacer y marchó hacia donde se encontraban la elfa y el brujo.

La dragona Igraine también se posó sobre el suelo. Estaba agotada y exhausta. Había utilizado mucho poder en sus llamaradas. Rápidamente adoptó su forma humana y cayó jadeante y arrodillada al suelo. Fui a atenderla también a ella.

-Igraine. Has luchado muy bien. ¿Qué tal estás? – le pregunté, tomándola del brazo y ayudándola a reincorporarse.
-Estoy bien… pero necesito descansar. – Se tomó una pausa para respirar. – Has sido muy valiente, Huracán. Y también todos. El gremio quedará en buenas manos. – Sonrió haciendo un esfuerzo la veterana mujer.
-No hubiese sido posible sin ti. – le dije acariciándola por el pelo, en un gesto de cariño. A Igraine era alguien a quien realmente apreciaba. Era la segunda vez en quince días que me salvaba.

En cuanto a Jules permanecía ileso, sin duda el más afortunado del grupo. Todavía guardaba su cargante gracia en la manga.

-¿Alguien me va a explicar de qué coño va todo esto? – dijo señalando con el pulgar hacia atrás a al altura del Centinela. - Se supone que aquí se cazaban vampiros, no fantasmas.

Ninguno de los presentes dio respuesta a Jules, sin embargo una voz femenina salió tras el inmenso manto del bosque, andando a un ritmo lento. Con su gabardina negra de cuero y su elegante andar. Mi madre. Quién si no. Andando como si la cosa no fuera con ella.

-Es un siervo de las sombras. Un Centinela. Hay varios así en Aerandir. – dijo seria con su oscura voz. – Habéis hecho mal haciéndolo enfadar. No podíais derrotarlo. Ninguno podemos. – miró seria y permanecía con su rostro frío. Cambió lentamente su rostro hacia mí y dijo la frase que dejaría frío a todo el mundo. – Huracán, deberías haberte ido con él.

Abrí los ojos como platos. Incrédula de lo que oía. Mi madre jamás decepcionaba en sus intervenciones, a la cual menos sensata. Jules, también sorprendido, vio mi cara de enfado y se interpuso entre mí, sería mejor que hablase él si no quería que acabásemos mal la noche.

-Un momento, ¿he oído bien? – preguntó entre sonrisas. - ¿Estás echando en cara a tu hija que no se haya ido con el tío de las sombras que pegaba latigazos hasta a su sobrina de cinco años?
-No te entrometas en lo que no conoces, muchacho. – dijo de brazos cruzados. – La segunda de la Hermandad es la abuela de Huracán. Mi madre. Me he reunido varias veces con ella, y Huracán también lo ha hecho, pero no me lo ha querido contar. - Esto sí que superaba cualquiera de mis expectativas sobre Isabella.

-¿Que no te lo he querido contar? – repliqué apartando a Jules, enfadada. – No has tenido ni cinco minutos para reunirte con tu hija. Además, ¿cómo te has reunido con mi abuela?
-De la misma manera que lo harás tú ahora. – dijo señalando a mi brazo, donde se encontraba mi marca. Me llevé la mano a este. – Ya te explicaré como funciona. El Centinela necesitaba liberar mucha magia para poder marcarte. Si te hubieses ido con él, en vez de destruirlo, no podría haberte marcado. Y tu abuela no te habría hecho nada porque yo aparecería en escena. – se señaló la posición en la que se encontraba la marca en su brazo. – Pero tranquila... yo he cometido el mismo error que tú hace años.

Agaché la cabeza tímidamente, llevándome la mano a mi brazo marcado. Ahora quedaba claro todo. Me sentía culpable y cabizbaja. Responsable inesperada de todo cuanto había sucedido aquella noche.

Pero ya es tarde para lamentaciones, tenemos que llegar a los acantilados y detener ese barco. No podemos dejar que más vampiros. ¿Quién viene? – concluyó.

Off: Perdón por la extensión. Era una parte importante y quería desarrollarla bien. Ahora tenéis permiso para controlar a Huracán, Jules, Annette e Isabella, hacia el barco si queréis.
Huracán
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 385
Nivel de PJ : : 3
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Vincent Calhoun el Lun 21 Mar 2016 - 16:12

No sabía cómo conseguía meterse en tantos problemas. Bueno, si lo sabía. Era por su estúpida necesidad de ayudar a los demás, aunque esta vez había sido cosa de su madre meterlo en tamaño lio. De todos modos, poder luchar contra un ser de las sombras tan poderoso y que había invadido su tierra natal, había sido estimulante para él. Esto era para lo que había sido entrenado desde que era un adolescente.

Y pese a que muchos desearan luchar contra todo bicho viviente que se interpusiera en su camino, él prefería poder usar sus habilidades contra seres como el de esa noche. Para el rubio siempre era un placer ayudar, pero más si podía frenar a un ser de la oscuridad.

- Creo que estas pasando mucho tiempo conmigo. Ya hasta me robas las frases-, bromeó ante el humor de la elfa.

Las manos de la mujer no tardaron en encontrar su problema en el pecho. Vinc no estaba seguro de si la sacerdotisa tendría dificultades para curarlo, pues la herida parecía que sería grave. Él no sabía de medicina, pero el hecho de tener tanto dolor no era algo muy normal, aunque realmente no podía decir que nunca había sido herido a lo largo de su vida. En realidad, eran incontables las veces que había estado en una situación parecida como la de ahora.

- ¿Cómo nuevo? No creo que exista nadie capaz de dejarme como nuevo. Ya voy soportando demasiados años sobre los hombros, y yo no soy un elfo. Me temo que mi belleza de juventud ya es cosa del pasado-, siguió con las bromas, aunque dejando que la mujer hiciera su trabajo con él.

La verdad es que lo había tranquilizado con sus palabras. Si podía dejarlo como nuevo era que no tenía nada que se escapara al poder de la elfa. Cada día que pasaba con la chica se sorprendía de sus habilidades. El poder de los elfos era sumamente interesante para él, y ahora que había podido pasar mucho más tiempo con un miembro de su raza, no hacía más que descubrir cosas nuevas de ellos.

- Oye, sí que sabe a cerezas-, dijo después de disfrutar del sabor. - Me encantan las cerezas. Debes decirle a mi hermana como se hace-, comentó, sintiéndose mucho mejor después de las curas, y pudiendo por fin incorporarse. Luego se acercó hasta donde había quedado tendida su daga en el suelo cuando el Centinela la había rechazado con su magia, y la devolvió a su sitio.

- Vayamos con el resto-, dijo tanto a la elfa como a la pequeña, ofreciendo su mano a la niña.

- ¿Ya todo ha terminado? En realidad hay más amigos de Centi-, comentó la niña mientras se acercaban al grupo donde estaban los demás. El brujo no tuvo que suponer que con amigos se refería a más vampiros.

- ¿Y donde están? - preguntó, pues tendría que supuso que alguien debería interceptar a esos vampiros, y claro, seguro le tocaba a él.

- En un barco fondeado cerca de los acantilados. Yo sé donde está-, dijo sonriente.

- Bien-, sonrió a su vez a la niña. - Ahora iremos allí.

El rubio llegó justo a tiempo para escuchar la mayor parte de la conversación, y saber de los planes de la abuela de Huracán. Sí, por lo visto en ese mundo había familias más peculiares que la suya, y sin duda la de Huri se estaba llevando el premio a desestructuración familiar. También aprendió de la frialdad de su madre, que pareció importarle bien poco que se llevaran a su hija, y que los cazadores ya sabían del barco que había mencionado Allyson.

- Yo sé cómo llegar hasta ese barco-. Hizo una pausa buscando una forma de decirlo. - Tengo un informante que sabe donde está-. No sabía cómo explicarse así que lo dijo de ese modo un tanto ambiguo.

- Yo os llevaré. Es el barco de Centi. Sé donde está-, comentó la niña, y el brujo tuvo que hacer fuerza para evitar que saliera corriendo hacia allí.

Sí, esa era una forma más sencilla de explicarlo, aunque hubiera preferido que la niña no lo dijera de un modo tan evidente. Exponiéndose a los demás, pese a que le parecía imposible evitar explicar que lo sabía gracias a ella. Esa niña se llevaría bien con su hermana.

- Me encargaré de Dorian. Lo llevaré hasta el campamento-, comentó el hombre al que Huri había llamado Malcolm.

- Bien. El resto podemos encargarnos de esos vampiros. No creo que queden demasiados-, dijo como hipótesis, aunque realmente podían quedar bastantes en ese barco. Todo dependía de la envergadura del navío. - Vamos, pronto ese fuego será mayor y será mejor no quedarnos por aquí-, observó la piedra azul de agua en su mano, y la guardó en uno de los múltiples bolsillos de su chaqueta. - Alguien deberá llamar a los brujos de agua para que este incendio no se propague-, comentó de pasada, antes de ponerse en marcha.

- Yo me encargaré igualmente-, respondió el doctor, a lo que el brujo de fuego asintió, para luego seguir las indicaciones de la chiquilla.

En unos minutos alcanzaron una ensenada de la costa, donde un navío de tres mástiles estaba fondeado cerca, como había sugerido la niña.

- Has sido muy buena esta noche, pero ahora debes ponerte a resguardo-, le dijo después de que lo guiara al lugar. - Igraine, creo que así te llamas. Ya has hecho muchos esfuerzos esta noche. ¿Te importa hacerte cargo de Allyson mientras nosotros terminamos el trabajo?

La dragona no pareció muy convencida del asunto, pero pareció ceder en última instancia.

- Está bien. Pero si hay problemas no dudaré en transformarme de nuevo-, comentó segura de sí misma.

- Me parece bien.

- Yo quiero ir contigo-, dijo algo triste la niña

- Es peligroso, es mejor que te quedes con la dragona. Ella será buena contigo-, le acarició la mejilla.

- Buah. Está bien. No tardes-, comentó cabizbaja, más se dejó acariciar de todos modos.

El lugar era ideal para que los vampiros desembarcaran, pero no era tan bueno para defenderse. Uno de los lados de los acantilados era excelente para los tiradores, y por lo que podía observar del sitio solo había una pequeña guarnición defendiendo el risco. Solo cuatro vampiros, lo que le hacía indicar que quedaban pocos enemigos, ya que ese era el sitio más importante de defensa para el barco.

Luego había otra pareja de vampiros en la costa, cerca las barcas que habían usado para llegar a la costa. Quizás tres. Y el resto estaría en el barco, aunque deberían ser menos de los que estaban de guardia.

Además, tenían el factor sorpresa a su favor, aunque lo malo era que los vampiros tenían una excelente visión en la noche. Sería complicado acercarse demasiado, pero bueno, para algo había varios ballesteros en el grupo.

- Bien. Debemos atacar tanto a la playa como al risco, para mantener dividido y confundido al enemigo. Intentemos atacar a la vez, aunque si alguien debe adelantarse, debe ser en la playa. El risco es donde debemos ganar con seguridad, y si alguien de los guardias de allí, decide bajar a la playa, no seré yo el que le diga que no-, sonrió

Desde lo alto del acantilado tendría una buena posición para atacar el barco con su magia.

- Yo iré al risco. ¿Cómo os dividiréis los demás? - preguntó, pues era importante equilibrar.

Mientras los demás se decidían, sacó su tiza roja del bolsillo, y comenzó a describir rayas sobre su piel descubierta del antebrazo izquierdo. Pronto un glifo estuvo totalmente dibujado sobre la parte baja de su brazo, y con unas palabras mágicas y concentración, el símbolo relució un par de veces hasta que finalmente quedó inscrito como un tatuaje de color rojo en la piel. Sería temporal, pero sería suficiente para lo que necesitaba.

En cuanto terminó el proceso se sintió con energías renovadas, y listo para el combate nuevamente.

- ¿Y bien? ¿Quién viene conmigo? - comentó, preparado para la batalla una vez más.


----------------------------------------------------------------------------------------------
Offrol: Uso mi habilidad en arcanos para otorgarme una bonificación a la magia durante dos turnos. Sirve para evitar el agotamiento por el uso de los poderes temporalmente
avatar
Cantidad de envíos : : 573
Nivel de PJ : : 4
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Mar 22 Mar 2016 - 17:37

Apenas había terminado la peliblanca de curar a Vincent y pasado a echar un vistazo rápido a aquellas extrañas pociones multicolor para tratar de averiguar qué clase de líquido contenían en su interior o si resultaban peligrosas de algún modo, lo cual teniendo en cuenta a la clase de gente a las que habían pertenecido era una opción bastante plausible, cuando Anette llegó hasta allí a la carrera advirtiendo a la elfa, al brujo y a la niña que habían encontrado al último compañero desaparecido de Huracán y que éste se encontraba grávemente herido, por lo que la sacerdotisa debía ir hasta allí de inmediato. Sin rechistar, únicamente tardando en ponerse en marcha los escasos segundos que tardó en guardar a buen recaudo las poción cuyos misterios quería desentrañar y el resto de sus cosas, la elfa se apresuró en seguir a la aspirante a cazadora hasta la primera línea de árboles cercanos, percatándose de la presencia de la madre de Huracán allí aunque manteniéndose fuera de la conversación que comenzó entre ellas pues mientras discutían, la sacerdotisas tenía una vida que salvar y el tiempo se agotaba. El calor empezaba a ser sofocante y el humo empezaba ya a irritar sus ojos aunque mientras se mantenía agachada al menos podía respirar aún con normalidad.

Aquel brujo de nombre Dorian, pues así lo llamó Malcolm, sin duda se había llevado lo peor de aquel enfrentamiento contra...Lo que fueran esas cosas contra las que habían luchado. Su pierna estaba muy mal, una fractura múltiple e irregular que solo podía ser explicada mediante un golpe fuerte y contundente o con algún tipo de maza o martillo. No obstante lo que hacía peligrar su vida era una serie de contusiones severas y daños internos que dejaban las costillas rotas de Vincent como poca cosa en comparación. Casi parecía que uno de esos ograrcks le había pasado por encima pero lo cierto es que muchas de las heridas parecían más bien a causa de una violenta caída. En cualquier caso Níniel se concentró en sus habilidades sanadoras y comenzó a curarle lo mejor que pudo mientras los demás trazaban planes. Al terminar, para asegurarle la mejor recuperación posible, le entregó a Malcolm antes de irse su poción de curación más potente fabricada hasta la fecha para que se la diera en cuanto recuperara la conciencia. Un preparado en el que la elfa había usado hasta el último ápice de su habilidad como alquimista. Era un frasquito con un contenido de color blanco como la leche y pequeños brillos dorados en suspensión. Una poción realizada con polvo de muda de actias luna, un insecto de Sandorai muy poco común y cuyas mudas de piel durante su transformación de larva en mariposa solo podían encontrarse por expertos en el corazón del bosque una vez al año. Además el preparado llevaba huevo de acantiza minero sin fecundar, torax de luciérnaga y polvo de garra de oso negro macho.

-Sobrevivirá.- Le dijó escuétamente a Huracán, pues seguramente era lo que quería oír y no un diagnóstico completo para el que además no tenían tiempo. Aún quedaba trabajo por hacer y a pesar de todo lo ocurrido les correspondía a ellos terminar lo que habían empezado.

Soltó un leve suspiro que denotaba que el esfuerzo de aquella noche comenzaba a pasarla factura y sin emitir queja alguna siguió a los demás a través de un pequeño sendero semioculto entre las rocas que conducía hasta la playa, en cuyas aguas, iluminada por Isil, se distinguía la silueta de un barco lo bastante grande como para que de estar lleno de vampiros acabara de hacerles la noche. El lugar estaba vigilado por un grupo bastante decente de ellos.

-Yo y Anette nos ocuparemos de los de la playa aunque necesitaremos una segunda ballesta, el resto ocuparos de los del risco. Tranquilos, formamos buen equipo. Cuando vayamos a golpear os haré una pequeña señal de luz doble para que actuéis también- Fue la respuesta de la peliblanca que tras comprobar que estuvieran de acuerdo se alejó de allí en silencio con su compañera.

Una vez solas, Níniel invocó de nuevo la bendición de destreza sobre las dos y, con aquella facilidad de movimiento nuevamente disponible comenzaron a acercarse hasta la playa, usando las rocas y el contorno de las curvas de la arena para ocultar su aproximación hasta que Anette, con un profundo asentimiento, indicó que consideraba estar a la distancia suficiente como para asegurar sus disparos. Níniel con cuidado acumuló un par de pequeñas montañas de arena con su bastón y manos e indicó a su amiga que los usara para poder apuntar tranquilamente sin ser vista al colocarse entre ellos. Durante unos instantes Anette ajustó su arma y controlaron sus movimientos en busca de un patrón o del momento perfecto, el cual llegó cuando uno de aquellos vigías se separó del otro para contemplar la nube de humo que se elevaba desde el bosque cercano. Níniel hizo la señal convenida a los demás e inmediatamente un virote silbó en la noche atravesando la cabeza de una de las sanguijuelas. Con una sonrisa  Anette cambió rápidamente de arma tomando la segunda ballesta ya cargada y apuntó al segundo enemigo que, alertado por el sonido se movía nervioso. No tuvo tiempo ni de comprobar el estado de su compañero antes de que un segundo silbido anunciara su muerte. -Creo que al final me va a gustar este trabajo.- Mencionó su amiga con satisfacción mientras recogía la primera ballesta, nuevamente cargada por Níniel que la felicitó por su puntería. Si alguno de los guardianes del risco iba en aquella dirección...Le estarían esperando.
Subrayado uso de medicina y alquimia.
avatar
Cantidad de envíos : : 704
Nivel de PJ : : 7
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Huracán el Miér 23 Mar 2016 - 15:52

Las discusiones se detuvieron en cuanto la pequeña Allyson dijo saber donde había atracado el barco en el que iban los demás vampiros. Se encontraba en los acantilados, pero gracias a ella llegaríamos mejor al lugar exacto. Malcolm quedaría cuidando de Dorian.

-Gracias. – le susurré a Níniel a modo de agradecimiento por su atención hacia mi maestro, entregándole además una poción para que se recuperase.

Partimos hacia el acantilado. Allí fue donde decidimos que la niña quedaría al cuidado de Igraine, quen estaba agotada tras su batalla contra los ograrcks y el Centinela. En cuanto llegamos el primero en hablar fue Vincent. Él iría al risco, pero alguien tendría que ir a la playa, que sería la primera línea de combate. Había bastantes vampiros. Serían Níniel y Annette las voluntarias para ello. Cuando hicieran una pequeña señal de luz, atacaríamos el resto.

Lo que más extraño me resultaba es que Isabella no dijera nada de todo aquello. Ella siempre tenía que dar su opinión. Miré hacia un lado buscándola y… Oh. Claro que no. ¿Mi orgullosa madre escuchando el plan de alguien? Ya se había separado del grupo e iba unos cincuenta metros por delante, andando por el borde del risco con su habitual parsimonia, contemplando la manera de descender los acantilados. Por supuesto, con su habitual carácter individualista.

-Iré con ella. – dije seria, abandonando el grupo y comenzando a correr hacia donde se encontraba.
-Entonces yo iré con Vincent. – dijo Jules guiñándole un ojo al brujo. – Ya somos buenos colegas. – y le dio una palmada en la espalda.

El grupo se dividió y perseguí a mi madre. Llegué hasta ella, ni siquiera miraba hacia mí. Iba totalmente despreocupada del resto. Toda su vida se dedicó a cazar en soledad.

-¿Cuál es tu plan? – le pregunté en tono de protesta a su espalda. Pareció encontrar un pequeño camino desde el que bajar a la playa. Sin mirarme, se dispuso a descender, y yo fui siguiéndola.
-El de siempre. Matar vampiros. – replicó aborrecidamente, sin mirarme. Hizo una pausa. – Voy a detener el barco. Si no partirá en cuanto los del risco o la playa den la voz de alarma.

Genial plan el de mi madre. La única manera de evitar que el barco escapara, hasta donde yo sabía, era infiltrándose dentro. Algo improbable y que veía como un suicidio. Pero mi madre siempre guardaba algún as bajo la manga.

-¿Y cómo piensas entrar al barco? – Le pregunté a sabiendas de que no la iba a pillar. No se me ocurría de qué maquiavélica manera acabaría logrando su objetivo esta vez. Sonrió nada más posar un pie en unas rocas sobre la playa. No respondió.

Algo me decía que el plan de Isabella no era entrar en el navío. Estiró los brazos y comencé a sentir una fuerte corriente de aire que cada vez era mayor. Las nubes comenzaron a cerrarse y a cubrir de nuevo la luna. Una señal de Níniel indicaría el ataque, y rápidamente comenzaría a sentir movimiento en la playa.

Las aguas comenzaron a agitarse a consecuencia de los fuertes vientos, y los ojos de Isabella eran totalmente blancos. Una fuerte tormenta comenzó a surgir del cielo.

-¡Ash fur na hir! – gritaba consecutivamente con los ojos en blanco y haciendo aspavientos con los brazos, dirigiendo las fuertes corrientes de viento. El barco comenzó a agitarse violentamente sobre las aguas, desplazadas por el viento. Un rayo cayó sobre el mástil, comenzando un incendio en el buque y desatando el caos.
-Así también lo hago yo… - susurré en voz baja, en tono envidioso y restándole importancia a su esfuerzo. Tal y como haría ella. Aunque yo no tenía la habilidad para siquiera acercarme a hacer eso.

Unos vampiros habían advertido nuestra presencia y corrieron a dirigirse hacia nuestra posición. Eran dos. Isabella estaba concentrada en su poder. Así que tendría que protegerla. Rápidamente tomé mis ballestas pequeñas, que consideraba más apropiadas para la ocasión y, en cuanto se acercaron, hice un giro para evitar que uno de ellos me mordiera y le propiné una patada, derribándolo al suelo. Hice un giro y le introduje un virote pequeño en su cabeza. Eran mucho menos ágiles que los esbirros del Centinela. Con la derecha le di un culatazo en el abdomen al otro para desestabilizarlo y le apunté con la ballesta izquierda directamente al cuello, con un gesto muy elegante. El fuerte viento me permitía moverme con mayor fluidez. Pues aprovecharme de éste era una de las claves de mi combate.

Parecía que todavía venía alguno más a lo lejos. Me dio tiempo a echar un vistazo al barco, que comenzaba a sufrir fuertes olas provenientes de los fuertes vientos que se estaban produciendo en la cala y a agitarse violentamente en el agua. Tal vez terminase hundiéndose o siendo arrastrado contra los acantilados.
Huracán
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 385
Nivel de PJ : : 3
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Vincent Calhoun el Jue 24 Mar 2016 - 22:17

La elfa decidió ir con Anette hacia la playa, y eso causó curiosidad al brujo. Parecía que su experiencia de combate juntas había hecho que las mujeres se sintieran unidas en un corto plazo de tiempo. Se le hacía extraño estar tanto tiempo combatiendo sin la compañía de la mujer de los bosques, pues llevaba luchando junto a ella desde la mina de los vampiros secuestradores, pasando por aquel sueño que tanto significaba para él.

Sin embargo, esa noche no había pasado casi tiempo con ella desde que todo se desmadrara.  De todas formas conocía las capacidades de la peliblanca de sobra, y sabía que guiaría su grupo al éxito. No podía dejar a nadie en mejores manos que en las de ella.

- Entonces el resto…. Señora, ¿señora? -, comenzó a decir el rubio, aunque pronto se vio sorprendido por la marcha de la madre de Huracán.

Su hija partió con él, y Jules le dio una palmada en la espalda que dejó clara la conformación de los grupos. No obstante no debía ser así, solo hacían falta dos grupos no tres. No tenían que dividirse tanto, pues estaban haciendo justo lo que quería para los vampiros si uno de los grupos atacaba primero. Se estaban debilitando en demasía separándose en tantos grupos. Menos aún cuando Níniel había preparado una señal para atacar de la manera más sincronizada posible.

- Joder. Mi madre al menos me escucha-, dijo agarrándose la frente.

- Isabella es un tanto peculiar. Ya te irás dando cuenta-, comentó el otro hombre. - No te preocupes. Juntos formamos un tándem impresionante-, sonrió y cogió su ballesta larga de precisión de la espalda. - Y tengo esta preciosidad-, la acarició con mimo.

- Ya veo, no importa, sigamos nosotros con nuestra parte. Y si, la verdad es que es impresionante-, sonrió al cazador. Aunque la última vez casi me atraviesas la cabeza en vez del ograrck, pero se limitó solo a pensarlo. - Vamos, demostremos el nivel de ese tándem que dices.

No tardaron mucho en llegar hasta la zona buena donde tendrían la posición excelente de tiro hacia el barco, pero debían esperar que las mujeres bajaran la costa para comenzar su ataque. Vinc se colocó en una posición desde la que podía observar el conjunto de hombres que protegían lo alto del risco, y desde la que además podía observar la zona donde Níniel atacaría. El lugar donde vería la señal de la peliblanca.

La señal de la elfa no se hizo esperar, por lo que supuso que los dos hombres delante de la costa ya estarían con una respiración un tanto defectuosa. Jules asintió al ver la señal y se colocó en el terreno que había preparado con su ballesta de disparo largo. Era una gran ventaja que ahora necesitarían, pues había cuatro vampiros en la zona del acantilado, y como todos se habían ido a distintos lugares, lo que antes parecía muy sencillo se había vuelto complejo.

Algo que no estaba en el plan comenzó a suceder. Una tormenta se había generado de buenas a primeras en la zona, y para alguien poco acostumbrado pasaría como un fenómeno de lo más extraño, pero para él estaba claro que era cosa de magia. Una magia poderosa. No obstante no iba en contra de su maniobra, es más, facilitaba la labor del tirador al distraer a los vampiros y provocar ruido. Las nubes ocultaron la luna ofreciéndoles mejor cobertura, pero peor visión, aunque por fortuna no duró demasiado, pues las nubes siguieron su curso dejando pasar nuevamente la luz.

Dos hombres del grupo enemigo decidieron bajar por un camino hacia la costa para investigar, dejando solo a dos arriba. Uno mirando hacia abajo muy cerca del filo del risco, y el otro muy a su izquierda, observando, suponía, el descenso de sus compañeros.

El virote de Jules partió silencioso hacia la cabeza del hombre pegado al risco, que cayó por el acantilado ya sin vida. El otro guardia no se percató durante un rato, más al conversar con el otro vampiro se extrañó que este no le respondiera. Se volteó para comprobar el por qué del silencio por respuesta, y al no ver a su compañero avanzó hacia donde estaba este antes de morir. Nunca llegó hasta su destino, pues un segundo virote atravesó la cabeza del vampiro que cayó hacia adelante fruto de su propio andar.

- Pues no sé si tándem, pero esa ballesta es la leche-, comentó el brujo, saliendo de su escondite para avanzar por el pequeño campamento improvisado.

Con la espada desenvainada, se acercó para comprobar que el hombre estaba muerto, y luego se acercó hacia donde había caído el otro hombre. Los dioses sabrían donde estaba ese cuerpo ahora, pues se habría perdido en el mar embravecido, que hizo chocar el navío contra la costa. El golpe fue lo suficientemente grave para que encallase allí, aunque los tripulantes del barco ya debían de estar bastantes preocupados por el fuego cerca de la zona del mástil mayor.

Vincent estaba algo asombrado, pues había subido allí para quemar el barco y ya no hacía falta. Menuda pérdida de tiempo. No pudo pensar mucho sobre qué demonios pasaba, ya que sintió unos pasos en su espalda. Maldición. Se había distraído demasiado con los sucesos de la costa que no se había percatado de que habían vuelto los otros dos vampiros al campamento, seguramente para buscar a los otros dos y bajar a la costa. El primero se abalanzó contra él, pero de un golpe de viento lo paró en seco, y de un movimiento rápido de su espada lo desarmó con facilidad. El arma de su adversario se perdió por el risco como antes había desaparecido el primer vampiro.

La esgrima tenía su aquel. No sería él quien diría que habían sido inútiles esas clases de espada que había tomado en su juventud. El problema era el segundo hombre que dejó de ser un problema con un tercer disparo de Jules. El cazador podría ser un chulo de libro, pero al menos su chulería no era infundada.

No tuvo tiempo de pensar más, porque tuvo que concentrarse en el vampiro que, pese a estar desarmado, no cejó en su intento de matarlo, lanzándose sobre él y clavando sus uñas en su espalda. El rubio sintió un dolor intenso, que dejó a un lado en su cerebro gracias a la adrenalina del momento, y que fue vital para evitar que le mordiera el cuello y lo desangrara. De un fuerte cabezazo en la nariz, alejó la mandíbula del vampiro, y con un tajo consiguió liberarse el adversario que lo agarraba con fuerza, pero no pudo evitar soltarlo por el dolor del corte en su costado.

El vampiro retrocedió unos pasos, y Vinc aprovechó para darle una patada que hizo que cayera por el risco. No se lo podía creer. El rubio resopló con resignación al asomarse, pues ese chupasangres parecía enconado en no morir. Se había agarrado al acantilado en un último intento de sobrevivir, pero sí, fue su último intento, ya que la hoja de acero del brujo hizo saltar chispas en la roca a la vez que sesgaba los dedos con los que se sostenía a la cima.

- Buen viaje. Según los dragones volar es una experiencia única-, dijo con sorna viéndolo caer. Para él sí que iba a ser única.

El brujo observó el barco escorado sobre las rocas, y pudo comprobar que cada vez estaba más en llamas. Pero ya que estaba allí… El sonido tan característico del pedernal contra el acero de sus guantes crearon las chipas necesarias para preparar su ataque de proyectiles mágicos entre los dedos de su mano zurda.

Se quedó unos segundos contemplando el barco arder. El viento mecía su chaqueta mientras agarraba con mano diestra su espada, al borde del precipicio, con el dedo pulgar de su otra mano sosteniendo el pedernal que había creado las chipas contra la palma, y tres bolas con forma de ojos de lobo entre los demás dedos.

Los proyectiles cayeron dirigidos con telequinesis hacia la cubierta, para darle el golpe de gracia al barco moribundo en las costas Illidenses.
avatar
Cantidad de envíos : : 573
Nivel de PJ : : 4
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Vie 25 Mar 2016 - 20:18

La tormenta surgida de la nada causó que se le erizara el vello a la peliblanca al notar la intensidad del maná que había creado semejante espectáculo, tan hermoso como aterrador. Había leído historias de grandes brujos capaces de tales portentos mágicos e incluso su madre contaba a veces historias sobre tales hazañas durante la gran guerra pero nunca había tenido la ocasión de verlo con sus propios ojos y sentirlo en sus propia piel recorrida por pequeños escalofríos.Níniel estaba rodeada de brujos con talento pero supo enseguida que algo así no era obra de Vincent ni de Huracán por lo que supuso que era obra de la madre de ésta última. Con semejante poder no le extrañaba a la sacerdotisa que aquella mujer se comportase de forma tan engreída y prepotente, a diferencia de lo que solía ser habitual entre los que mostraban esa actitud, en aquel caso estaba plenamente justificado. Qué fácil hubiesen resultado sus enfrentamientos anteriores de haber contado con ella a su lado, seguramente incluso el centinela hubiese tenido problemas para enfrentarla incluso en solitario. Al lado de la peliblanca Anette se estremecía al sentir lo mismo que la elfa.

-Es increíble...Mira cómo se agita el agua...Va a arrastrar al barco contra las rocas.- Presagió asombrada por la demostración de poder ante los silenciosos gestos de Níniel con la cabeza con los que le daba la razón a su amiga. Incluso si aquello no llegara a ocurrir, aunque parecía inevitable, el fuego que se extendía por el palo mayor acabaría el trabajo. Entonces, una fuerte ola arrastró al barco como si fuera de juguete contra los riscos llenando el aire de la noche con el fuerte crujir de la madera y los gritos de miedo y agonía de los desafortunados tripulantes del barco que quedó encallado y a punto de partirse en dos en las rocas afiladas como cuchillas por el lento desgaste del mar. Por si aquello no fuera suficiente, desde el risco la figura de Vincent con su abrigo largo ondeando ante las fuertes rachas de viento lanzó sus bolas de fuego sobre lo que quedaba del maltrecho navío de los vampiros, contribuyendo a los destrozos y a la propagación de las llamas que debilitaban cada vez más la integridad del casco del barco el cual finalmente se partió en pedazos que fueron engullidos por las aguas y enviados una vez tras otra contra las rocas hasta que no quedó nada.

En la playa, Níniel y su compañera contemplaron todo el espectaculo en silencio hasta que acabó. Viendo como hasta la playa que controlaban comenzaban a llegar poco a poco restos del naufragio, como seguirían llegando durante los días siguientes. Restos de la cubierta, restos de cajas, barriles y sacos...Incluso uno de los mástiles partido en tres trozos aún unidos por gruesas cuerdas y lo que quedaba de un velamen medio consumido por el fuego pues había sido de lo primero en comenzar a arder.

Despacio ambas salieron de su cobertura y se acercaron para comprobar que ningún vampiro hubiese llegado hasta allí por alguna extraña fortuna o poder oscuro, paseando por la arena mientras las aguas retornaban a su calma anterior y revisando cualquier bulto sospechoso mientras la peliblanca iluminaba la zona con su bastón. No encontraron ningún superviviente pero si algunos objetos curiosos que quizá los cazadores encontraran interesantes. Algunos materiales de alquimia en muy mal estado aunque identificables algunos de ellos. Ingredientes en diferentes estados dependiendo de la suerte de la caja o barril en el que estaban durante el naufragio y algunos pergaminos y escritos prácticamente echados a perder pero de los que quizá se pudiera salvar algo.

-Huracán mencionó que quizá los ograrks habían recibido algún tipo de sustancia para incitarles a atacar las ruinas...Bien podría haber tenido su origen en el barco. Aunque ahora ya poco importa supongo.- Quizá al volver pudiera obtener una muestra para estudiarla, aunque solo fuera por descifrar la sustancia empleada y saciar su curiosidad. Puede que incluso aprendiera algo interesante de todo aquello sobre los vampiros, más allá de varias formas adicionales de matarlos. En cualquier caso continuaron con su patrulla, rescatando todo aquello que pensaban podría tener alguna utilidad o valor un rato más antes de reunirse con los demás.


avatar
Cantidad de envíos : : 704
Nivel de PJ : : 7
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Huracán el Mar 29 Mar 2016 - 5:51

No aparecerían muchos más vampiros por allí. Un par de ellos a los que rápidamente despaché con mi daga y algún golpe de viento, tirándolos directamente al mar, donde no tardarían en perecer debido al fuerte oleaje que había provocado Isabella. Desde el risco, parecían descender bolas de fuego, probablemente obra del hermano de Elen. Ver el barco arder y golpear violentamente contra los acantilados antes de comenzar a hundirse era un espectáculo impresionante y muy bello. Desconocía que mi madre fuera tan poderosa.

Isabella se relajó en cuanto percibió que ya no quedaba nadie más. Esperaba que a Níniel, Vincent y los demás les haya ido bien.

-Parece que hemos terminado. – dijo Isabella con satisfacción, pero considerablemente exhausta y fatigada, aunque pretendía mostrar entereza, el gasto de maná que había realizado no era para menos. La tormenta comenzaría a arraigar su fuerza.

Volvimos a ascender el camino rumbo a donde nos habíamos separado nuevamente. Yo avanzaba delante en esta ocasión debido al cansancio. Durante el trayecto no pude evitar preguntarme miles de preguntas. Pero no tenía tiempo más que para preguntar lo esencialmente importante.

-No sabía que tenías tanto poder, madre. – la alabé en un tono cordial sin detener mi marcha. - ¿Con todo ese poder no has sido capaz de derrotar a Mortagglia? – Le pregunté. Isabella sonrió.
-Tu abuela no es manca tampoco. – dijo – Tiene experiencia, está muy protegida y es tan poderosa o más que yo. Si fuera tan fácil acabar con ella, ya lo hubiera hecho.

Miré de nuevo a mi brazo izquierdo, marcado. Por ahí irían los tiros de mi siguiente pregunta.

-¿Cómo me unirá la marca a ella? – le pregunté de nuevo. - ¿Es una maldición?
-No exactamente. – contestó ella. – Mortagglia es una vampiresa ilusionista. La marca hará que te vea y que se ponga en contacto contigo. Intentará minarte la moral. Pero debes ser fuerte y resistir. – me tomó de los hombros y me hizo que me diera la vuelta. – A veces incluso, parecerá tu amiga, te ayudará en problemas que te surjan para tratar de ganarse tu confianza. Recuerda esto: Nunca debes fiarte de ella. Lo único que quiere es que te unas a ella.
-¿Lo hará muy a menudo? – le pregunté. Tampoco quería tenerla todo el día en mi cabeza.
-No. Utilizar la marca es algo que la consume demasiado. – contestó. – Lo hará esporádicamente, en los momentos en los que dudes o muestres debilidad mental. – habíamos llegado hasta arriba. La ayudé a subir el pequeño desnivel que había con la parte superior de los acantilados. – Pero no podrás enfrentarte a ella. Y como sabrá donde estás en todo momento, te resultará prácticamente imposible dar con ella. A menos que ella quiera dar contigo, pero en ese caso lo hará de tal manera que estarás siempre en desventaja. – se lamentó. – Es muy cobarde.
-¿Y no podemos quitarnos la marca? – le pregunté.
-Sí. Eso es lo que he estado investigando últimamente. Pero únicamente es posible acabando con el Centinela. Que es quien infunde el poder. – respondió. – Pero es casi una deidad, únicamente vencible por otro de su igual poder, otro centinela. He estado buscándolos y creo estar cerca de dar con uno. – aclaró. – Pero también debemos dar con el paradero del Centinela. Que ahora está débil. Le llevará tiempo recuperarse. Sería el momento ideal. – miró hacia abajo. – Debes encontrar su guarida. La guarida de la Hermandad. Seguramente en algún lugar de los bosques del oeste.

Estaba claro que encontrar la guarida sería mi próximo objetivo. Pero iba a resultar difícil con mi abuela controlándome constantemente. No podría enfrentarme a ella sin antes derrotar a su lugarteniente.

Fuimos las primeras en llegar al punto de encuentro. Allí se encontraban Igraine y la misteriosa niña, Allyson. ¿Qué sería de ella ahora? Igraine nos esperaría con una sonrisa.

-Habrá que coronar a los nuevos reclutas, ¿no? – dijo la dragona. Ante la sonrisa de ambas.
-Le dejo los honores a Huracán. - respondó Isabella seriamente sin mirarla mientras partía de nuevo hacia el bosque. Ella, como siempre. No esperaría por nada ni por nadie.

Incluso Isabella mostraba ahora un lado más humano. Todavía guardaba algo de fe en ella. Mi madre no era mala persona. Tan sólo una mujer fría y con ciertos aires de soberbia de cara al exterior, en cierto modo parecida a mí. Pero bajo esa coraza daría la vida por salvar a cualquiera de los suyos. Ahora que el maestro Dorian se encontraba mal y debilitado. Seguramente ella se erigiría como la nueva líder de los Cazadores. Sin duda, por poder y capacidad. Sería la ideal. Aunque tal vez no por personalidad. Su carácter generalmente agrio e individualista es algo que tira para atrás a la hora de formar equipo.

Miré con una sonrisa su partida. En el fondo, me caía bien. Yo no obstante, esperaría a que llegaran los demás antes de encaminarnos de nuevo a las ruinas.
Huracán
Honorable
avatar
Cantidad de envíos : : 385
Nivel de PJ : : 3
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Vincent Calhoun el Mar 29 Mar 2016 - 19:49

El brujo sintió un cosquilleo en su antebrazo, y no tuvo que mirar para saber de qué se trataba. El símbolo que había inscrito en su brazo con magia estaba desapareciendo, provocando que, sobre su piel blanca, pronto no hubiera rastro ni señal de que jamás hubiera habido allí ninguna marca.

El rubio obvió esa sensación, sin llegar a tenerla en cuenta, solo concentrándose en mirar como sus proyectiles alcanzaban el blanco para desesperación de los tripulantes, que ya se sabían perdidos en el mar embravecido. No tardó en partirse la nave por la violencia de las olas y las maderas debilitadas por el fuego, con lo que el brujo envainó su espada y se apartó de la cima del acantilado. Ya no había nada más que ver allí.

Su misión en esa noche había concluido por fin, aunque teniendo en cuenta que solo iba a vigilar a una reunión de aspirantes a un gremio de cazadores, su labor había excedido bastante lo que había imaginado en un principio. No sabía cómo lo conseguía, pero Yennefer siempre conseguía convertir sus trabajos insignificantes en odiseas. Quizás tenía que haber dejado que ella viniera. Entre los poderes de la madre de Huri, pues tenía toda la pinta que esa tormenta la había creado ella, y los de Yenn, no solo habrían destruido el barco y a los vampiros, sino que ahora no habría siquiera acantilado.

- ¿Todo ha terminado? -, lo sacó una voz de sus pensamientos mientras volvía al centro del campamento de los vampiros.

Cuando levantó la vista pudo ver como Jules se aproximaba con su ballesta más ligera entre las manos y la pesada a la espalda. En vez de detenerse junto al brujo, siguió avanzando hasta asomarse donde unos segundos antes lo había estado Vinc, haciendo que el hombre relajara su cuerpo nada más mirar abajo.

- Sí, está claro que todo ha terminado-, dijo volviendo junto al brujo. - Veo que eres un tipo peligroso.

Vinc sonrió antes de contestar.

- Me lo dice el hombre que se ha cargado a tres vampiros de una distancia bastante considerable-, meneó la cabeza. - Supongo que tenías razón, y hacemos un buen equipo. Aunque ya es hora de bajar, seguramente el resto nos esté esperando donde nos dividimos.

- De acuerdo. Ha sido una interesante iniciación para el gremio. No quiero imaginar que tendrán pensado para nosotros cuando nos acepten en el grupo-, bromeó el cazador.

El gremio. No se lo había planteado, pero había olvidado que estaba allí para unirse a los cazadores. Bueno, fingiendo que ese era su interés. Él siempre había ido por libre por el mundo. Sin ataduras de ninguna clase, y ahora seguramente le ofrecerían un puesto, pues había superado cualquier prueba imaginable. Tendría que pensar algo al respecto.

- Yo solo espero una buena paga por esto-, continuó la broma.

Vinc se encaminó hacia el camino que bajaba del risco, no obstante su broma le hizo recordar la gran mochila de aeros que llevaban los vampiros del bosque. Cuando se lo repartieran tendrían una bonita suma cada uno. Eso cubriría esa noche loca que había tenido.

No tardaron en llegar al sitio del que había partido, donde estaban la dragona, Huracán y Allyson.

- ¡Has vuelto! - dijo la niña feliz abrazándose a sus piernas.

- Sí, ya te dije que no tardaría. Ves, yo cumplo mis promesas-, contestó a la niña, colocándola sobre sus hombros.

La niña colocó a señor guau guau sobre su cabeza mientras meneaba las piernas con felicidad.

- Contigo no hay quien se aburra Huracán. Una mina infestada de vampiros la primera vez que nos conocimos, un…- ¿qué coño era el centinela? - señor de las sombras por definirlo de algún modo, y un barco lleno de más vampiros. Para la próxima espero que sea algo más suave. Un convite o algo así. Y que sea gratis-, bromeó esperando que llegaran el resto.

No dudaba del éxito de Níniel, pues su señal luminosa era más que suficiente para saber eso, pero tenía ganas de verla. Y de estar en una situación más calmada que las vividas hasta ahora.
avatar
Cantidad de envíos : : 573
Nivel de PJ : : 4
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Níniel Thenidiel el Miér 30 Mar 2016 - 18:25

Todo había acabado y ni un solo enemigo había quedado con vida para contarlo, salvo aquel extraño ser sombrío al que los cuervos se habían llevado usando alguna clase de oscura magia. Podría decirse que habían tenido éxito en su cometido de salvar a los veteranos cazadores del grupo de Huracán, e incluso a la hora de evitar que aquel nutrido grupo de criaturas de la noche causara más estragos entre los asistentes al evento de los cazavampiros e incluso al resto de la población de las islas, como bien podrían haber intentado de no haberlos detenido. Claro que aquella nunca fue su misión y solo habían ido hasta allí para observar qué hacían los cazadores, objetivo que podían considerar un éxito rotundo pues no solo sabían qué tramaban si no que, como decían los orejas redondas, habían entrado hasta la cocina. La cara que iba a poner lady Jennefer cuando se enterara de todo aquello...De hecho en esos momentos se estaría preguntando dónde se habían metido pues hacía largo rato que deberían haber vuelto a la ciudad. Esperaba que no estuviera enfadada, si ya hablando tranquilamente resultaba extrañamente inquietante, o al menos esa sensación causó su conversación privada en su habitación, enfadarla no debía de ser agradable y precisamente lo que menos necesitaba la peliblanca estando como estaba lejos de su hogar y rodeada de brujos por todas partes.

-Creo que esto es todo, seguramente seguirán llegando cosas a la playa pero...Bueno, creo que nos hemos ganado que del resto se ocupen otros. ¿No te parece Níniel?.- Comentó su compañera de aventuras sacándola de sus pesimistas pensamientos sobre poderosas hechiceras enfadadas por no haber evitado que su hijo se metiera en líos. Realmente habían rescatado ya bastantes cosas, muchas de las cuales ambas dudaban seriamente que fueran algo más que basura y podrían quedarse allí horas sacando del agua muchas más, Anette tenía razón, se merecían un descanso y que otros echaran un vistazo por si algo de aquello les revelaba alguna información o pista útil.

-Creo que con esto bastará, vayamos con los demás al punto de encuentro y de ahí espero que a la ciudad. Sinceramente tras la travesía en barco y esto nada más llegar...Daría lo que fuera por un baño caliente con sales perfumadas.- Confesó a su amiga comenzando a andar hacia el interior aunque sin demasiada prisa, permitiéndose cierto descanso tras todo lo ocurrido y alzando la cabeza de vez en cuando para observar la columna de humo que se elevaba en el bosque cercano. Esperaba que los brujos de agua acudieran rápido y salvaran cuanto pudieran, siempre resultaba triste ver algo así, incluso aunque no fuera su amado Sandorai.

-Un baño caliente...No diría que no a algo así. Además creo que tengo arena incluso en...Bueno ya sabes. ¿Qué clase de sales son tus favoritas?. A mi me gustan las de rosas. Huelen de maravilla.- Respondió la joven bruja caminando a su lado y hablando de forma despreocupada y alegre, casi infantil. Consiguiendo que la elfa no pudiera evitar sonreír.

-Pues me gusta en general cualquiera con olor floral pero mi preferida es la de flores silvestres, las hago yo misma, es casi como bañarse en casa.-Comentó mientras seguían caminando, llegando hasta los demás tras una agradable conversación sobre gustos florales que demostraba que Anette no era una simple campesina con una ballesta plateada, sin duda estaba acostumbrada a ciertos lujos aunque ella no había comentado nada al respecto y Níniel no preguntó. Cuando llegaron junto al resto resultó evidente que eran las últimas.

-Técnicamente lo de esta noche era una fiesta...- Dijo la sacerdotisa nada más llegar a la altura de los demás habiendo captado las últimas frases del brujo que jugaba con la pequeña Allyson en sus hombros y se llevó más de una carantoña de las recién llegadas, especialmente de Anette que parecía no considerarse lo bastante mayor como para no hacerle gracias y jugar con ella y el señor guau. -No ha habido sobrevivientes en la playa, aunque hemos encontrado algunas cosas que quizá merezca que les echéis un vistazo. Escritos, objetos...También había equipo e ingredientes de alquimia que me hacen suponer que lo que fuera que usaron con los ograrks lo prepararon a bordo.- Informó a todos los demás antes de ponerse en marcha. Tendrían que dar un rodeo para evitar el fuego y el humo por lo que les esperaba un buen paseo bordeando los árboles.

-Nosotros deberíamos darnos prisa en volver a la posada una vez volvamos a las ruinas de mis ancestros...Le prometí a lady Jennefer que cuidaría de ti...- Le dijo a Vincent al oído en privado con su siempre melodiosa voz tintada de preocupación.
avatar
Cantidad de envíos : : 704
Nivel de PJ : : 7
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Othel el Vie 8 Abr 2016 - 13:58

Con las nuevas normas os corresponderían:

Huracán: 5 puntos de experiencia.
Vincent: 7 puntos de experiencia.
Níniel: 7 puntos de experiencia.

Os sumaré 5 puntos extra a cada uno, por vuestra desenvoltura ante las trabas que os puse.

*Los puntos no necesitais pedirlos, pero recordad registrar los objetos en el tema de objetos master y en vuestra lista de tareas*


---
Othel
Master
avatar
Cantidad de envíos : : 648
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El retorno de los Cazadores {Mastereado} [CERRADO]

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.