El monstruo del lago Heimdal [Trabajo] [Friðþjófur] [Noche]

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El monstruo del lago Heimdal [Trabajo] [Friðþjófur] [Noche]

Mensaje  Lycon el Jue Mar 09 2017, 14:03

Es por la mañana, el sol brilla y hace relucir la ya escasa nieve de los bosques, la primavera se acercaba. Había entablado una gran amistad con un licántropo con mis mismos ideales al cual admirada. No hace más de diez minutos entro un hombre con la ropa desaliñada y embadurnado en barro, puede que se hubiese caído al lago, estaba asustado y sigue, trae rumores por lo que todas las personas de la taberna prestan atención.-¡No..no es posible! Alguien tiene que hacer algo, ya van muchos días seguidos esa bestia acabará por comerse a nuestros hijos alguien tiene que matarla ¿Pero quién?-La gente hablaba por lo bajo, Frith y yo bebíamos. Habíamos llegado a ese pueblo buscando ingredientes para planes futuros y a los dos nos llamó la atención lo que decía el campesino. No se si era curiosidad o por hacer el bien en ese pueblo pero algo teníamos que hacer. Inclino mi cabeza susurrando a mi amigo.-Podríamos ver que hay, si hay algo que podemos hacer por estos habitantes hay que intentarlo ¿no crees?-De reojo veo como asiente y en alto pregunto.-¿Donde esta ese monstruo del que tanto habláis?-La gente se gira hacia nosotros, todos nos miraban y no me agradaba demasiado. El mismo hombre se acerca rápidamente hacia el lugar en el que nos encontrábamos. La barra.-¿Estáis seguros? Es muy peligroso, intento atacarme incluso. Solo aparece por las noches en el lago, tiene un largo cuello, es lo único que llegas a ver antes de que te coma..sus dientes..oh sus dientes..son como cuchillos afilados listos para desgarrarte.-El hombre tiene la mirada perdida en esas últimas palabras, estaba claro, teníamos que intentarlo, al menos averiguar que era.

El tabernero nos de las llaves de una habitación y nos invita a las comidas por ser los primeros en intentar llegar hasta la bestia. Todos nos hablaban, algunos dicen que estamos locos, otros nos animan por lo que al  anochecer empiezo a preparar las cosas, pido al hombre, cuerda, una barca y antorchas. Cenamos como reyes, junto a todos los valientes que venían a según ellos, despedirse de nosotros. Ya es cerca de la medianoche por lo que cogemos lo necesario y nos acompañan hasta la costa donde en un pequeño embarcadero viejo nos espera una barca con todo lo que habíamos pedido. Nos despedimos y embarcamos, para empezar nuestro pequeño viaje, siento miedo, pero debo ser fuerte.

No tardamos demasiado en llegar hasta el interior del lago Heimdal, de forma que aún viésemos la costa a lo lejos. La luz que refleja la Luna en el agua, me permite ver otra barca en la que parecía no haber nadie pero a unos cien metros de nosotros se acercaba, acompañada por el oleaje. No demasiado pues era una noche tranquila. Se escuchan sonidos constantemente, algo emerge y se sumerge del algo cada poco tiempo por lo que decidimos seguirlo.-Rema tú ahora, yo miraré por los alrededores, debe estar cerca, si lo esta.-Dejo los remos un momento y se los paso a mi camarada indicándole la dirección en la que ir.
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Re: El monstruo del lago Heimdal [Trabajo] [Friðþjófur] [Noche]

Mensaje  Friðþjófur Rögnvaldsson el Dom Mar 12 2017, 07:06

La taberna estaba más concurrida de lo que acostumbraba a estar. Por lo menos en aquella región. La cerveza era buena, eso lo recuerdo bien. Un individuo de aspecto sucio anunció su frustración respecto a una criatura. Los riesgos que existían mientras esta se mantuviera en vida. Tomé un largo trago y lo miré con atención. Toda la gente en la taberna estaba atenta, también. Y mi compañero Lycon, por supuesto.

Dirigí la mirada hacia él, esperando alguna reacción, sin embargo no dijo nada por el momento. Tan sólo bebió y continuó manteniendo la mirada fija en el individuo. Había conocido a Lycon no hacía mucho tiempo atrás. Pero había entablado una fuerte y casual amistad. Después de compartir una larga conversación en la que nos habíamos dado a entender que nuestros intereses e ideales eran semejantes, ese había sido el primer paso ante una larga y fuerte amistad.

Podríamos ver qué hay, si hay algo que podamos hacer por estos habitantes, hay que intentarlo, ¿no crees? —asentí ante su comentario.

Después preguntó en general, alzando un poco más su voz, sobre la localización de aquella criatura. «¿Estáis seguros? Es muy peligroso» escuché. Ahogué una risotada. En aquella época no me creía un gran guerrero, ni mucho menos. Sin embargo no dejaba de causarme gracia cuando cualquier persona exageraba la gravedad de cualquier adversidad. Todo era posible, sólo había que tener el cuidado necesario y una destreza mínima. Después, me mantuve atento a la descripción que nos dio sobre la criatura; aquello era información crucial. Si íbamos a intentar hacer algo al respecto, más valía que lo hiciéramos bien. Y para ello, no debía dejarse pasar ni el más mínimo detalle.

En el lago, con un largo cuello… —repetí las palabras de quien hablaba, mientras lo miraba con atención. Él asintió. Quería estar seguro de que entendía lo que decía.

El tabernero, perdido en su amabilidad, nos invitó a la comida y también a una habitación —la cual había visto en el cartel tras la barra, que de normal tenía un precio excesivo—, por el hecho de decidirnos a resolver aquel asunto. Tras aquella maravillosa ofertas, nos hartamos de comer sin descanso, disfrutando de los manjares que nos entregó el tabernero gratuitamente.

Locos, completamente locos. Habéis perdido el juicio —fueron las palabras de un hombre, relativamente borracho ya, que se acercó a la mesa donde estábamos comiendo.

Al menos ni él —señalé a Lycon con una pata de pollo— ni yo pagaremos la cerveza ni todo esto. Y probablemente nos marcharemos de aquí como héroes. ¿Qué harás tú en cambio?

Disgustado, el hombre continuó su camino hasta la barra dispuesto a pedir algo más para beber. Pero pareció que aquello no quedó más que en un intento, dado que en cuanto se encontraba a un paso de la barra, se desplomó sobre el suelo. El tabernero dejó escapar un resoplido y salió de la parte trasera de la barra para poder ayudar a levantarse a aquel desgraciado. El resto de la gente comía feliz, y muchos de ellos se despedían de nosotros, preocupándose de asegurarnos una muerte casi segura. Reí. No hice más que reír, comer y beber.

Las horas pasaron, y nuestros estómagos estaban llenos y felices. La cerveza me había nublado la mente levemente. No demasiado como para actuar de forma precipitada, pero sí lo suficiente como para que las acciones temerarias, no lo fueran tanto en mi mente.

Siendo acompañados hasta la costa por algunos de los lugareños, ya habíamos preparado nuestras herramientas para resolver el asunto. Nuestras propias armas, y un poco del coraje necesario para poder seguir adelante y hacer frente a lo que fuera que pudiera aparecer. Subimos a la barca que había preparada, y marchamos ahondándonos en el lago Heimdal. Algo se vio no muy lejos; posiblemente una segunda barca que nos perseguía. En esos momentos no estaba seguro de si tal vez se trataba de algún lugareño que quería unirse a la aventura. Asentí a Lycon y tomé los remos, y continué remando. De tanto en tanto dirigía una mirada hacia el lugar de origen del evidente chapoteo propio de una barca pequeña sobre las aguas.

¿Ves algo? —le pregunté a él.

Pude observar un breve destello que provenía de la barca. Como la luz intermitente de un fuego pequeño.
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Re: El monstruo del lago Heimdal [Trabajo] [Friðþjófur] [Noche]

Mensaje  Lycon el Mar Mar 14 2017, 19:03

Al estar la noche tranquila, solo una fina y diminuta ola golpeaba nuestra embarcación de vez en cuando. Miro de un lado a otro del lago, intentando percibir el más mínimo movimiento pero todo estaba tranquilo. Todo salvo la barca desconocida que aún seguía nuestro paso, sin decir nada. Me agacho despacio y susurro en el oído de Frith.-No estoy seguro de las intenciones de aquí nuestro compañero sin rostro, lo mejor sería engañarlo para ver como reacciona, deberá ser un pueblerino o quien sabe que. Eso sí, no tiene miedo de la bestia del lago. que extraño...-Le indico que continué remando acercándose a la izquierda donde a cincuenta metros había una zona con juncos. No se cuales son sus intenciones pero pronto lo descubriríamos. Cuando estamos cerca de la zona en cuestión chapoteo un poco, como si bajase de la barca y nos tumbamos para que no nos viese sin acercarse. Se escuchaba cercano el choque del agua contra su canoa pero tras escuchar dos golpes secos, vemos como algo se ilumina y se mueve hacia nosotros. ¡Nos habían lanzado una antorcha impregnada con combustible! Ambos nos movemos rápidamente echando la fuente del fuego al agua y la barca que estaba empezando a arder apagarla. Por suerte estábamos ahí, si no, se hubiese quemado entera. Cuando terminamos de apagarlo, miramos alrededor y no había ni rastro del endemoniado que nos había intentado hacer fracasar.

Maldita sea, me dolía al moverme y con ayuda de la luna consigo descubrir mi ardor. Parte de ese acelerante había salpicado en mi brazo dejándome unas marcas de quemaduras.-Mierda, me ha quemado, donde esta ese bastardo.- Miro una y otra vez pero ni un ruido. Podía seguir pero el brazo izquierdo me iba a arder hasta llegar de nuevo a la aldea.- Volvamos al centro del lago, ahora tiene que aparecer, no quiero perder la noche. Y si volvemos a ver esa barca..ufff...- Doy un largo suspiro y me apoyo en un borde vigilando.

Pasan horas hasta que por fin, escuchamos algo fuera de lo normal. Algo se había zambullido en el agua y estaba cerca. Me levanto y miro a todos lados, del sobresalto por poco caigo al agua del tambaleo que había provocado y solo y Frith consigue estabilizar la barca. Gracias de nuevo a la luz de las estrellas, a lo lejos dos sombras se sumergen en el lago. ¿Era verdad eso que decían?, ¿había un monstruo en el agua? Estaba sorprendido, había que investigar más a fondo y quedaban pocas horas para el amanecer, donde la figura desaparecería.-Voy a remar yo hacía donde la he visto, no me lo puedo creer, quita de ahí hombre.-Lo echo rápidamente y empiezo a avanzar aún doliéndome el brazo.-Estaba ahí, te lo prometo, medirá como dos barcas y un cuello largo. - Sentencio antes de llegar al lugar en el que no había rastro.
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Re: El monstruo del lago Heimdal [Trabajo] [Friðþjófur] [Noche]

Mensaje  Friðþjófur Rögnvaldsson el Miér Mar 15 2017, 00:01

Me quede con las ultimas palabras que dijo. «No tiene miedo a la bestia del lago, que extraño». Aquello era cierto. Era bastante extraño que nos siguiera alguien justo ahora, cuando momentos antes todos aquellos con los que habíamos interactuado nos habían hecho saber sobre lo aterradora que es, y sobre la demencia de la que padecíamos por haber tomado la decisión de marchar a enfrentar a la criatura. Me pregunte si por el contrario, aquel individuo desconocido que nos perseguía desde la penumbra, era alguno de los silenciosos atrevidos que habría tomado la decisión de unirse a nosotros. Pero por el momento, no tenia los suficientes datos como para poder tener una mínima hipótesis.

Tienes razón. Es raro —comente únicamente. Y continué remando mientras tanto.

Tras remar un poco mas, nos acercamos a un rincón un poco mas hacia la izquierda, perdiéndonos de la visión de aquel desconocido. Ahora se vería obligado a acercarse si deseaba continuar teniéndonos en el punto de mira. De pronto una ráfaga luminosa se acerco a nosotros, una antorcha encendida en combustible, probablemente aceite animal. Nuestra reacción fue rápida, lo suficiente como para poder lanzar al agua aquella antorcha encendida y que esta no causara daños en la barca, o en nosotros. Eso si que no tenia sentido, pensé en aquellos momentos. Habría comprendido que se nos acercara alguien con la intención de ir a por la bestia junto a nosotros. Pero atacarnos? Quien demonios sin conocernos de nada en absoluto, nos habría atacado?

Tal vez no desea que ataquemos a la criatura —sugerí a Lycon.

Aunque aquella idea distaba mucho de la realidad. Pero en aquellos momentos no imaginaba otra cosa. En cuanto volví la vista hacia la dirección de la que había provenido la antorcha, me di cuenta de que aquel individuo no estaba en el mismo lugar. Se había esfumado, había desaparecido de repente. Lycon se quejo momentos después. Me había dado cuenta, pero el me lo termino de confirmar; la antorcha le había causado una leve quemadura en el brazo. Eche un vistazo breve.

No es nada preocupante, compañero —dije.

En cuanto el estuvo de acuerdo, volví a remar encaminado la barca hacia el centro del lago. Habíamos ido por una razón, y era aquella criatura a la que tanto temía la gente de aquel lugar. Ningún inútil nos detendría, fueran cuales fuesen las razones que tuviera para hacerlo. Nos mantuvimos después durante horas esperando a que sucediera algo. A que apareciera algo. Mientras tanto, no hice mas que contarle algunas anécdotas del pasado. Especialmente muchas de las que había tenido con algunas muchachas de Lunargenta. Y estaba a punto de contarle algunos temas un poco mas dramáticos en relación a mis vivencias pasadas —extremadamente pasadas—, esos temas que todavía despertaban la nostalgia, el arrepentimiento y otros sentimientos difusos en mi, cuando algo se sumergió en las aguas causando sonido que salto a la vista entre el silencio que nos había rodeado durante horas, solo acompañado por mis palabras.

Lycon rápidamente se coloco al borde de la barca, tratando de buscar con la mirada el origen de aquel ruido. Fue el quien instantes después tomo los remos y comenzó a remar cuan rápido pudo hasta la zona en la que había avistado a la criatura. Yo no había visto nada, por lo que en cuanto me la describió, lo mire casi con sorpresa. Mire de un lado a otro, sin comprender por que no había vislumbrado sombra ni forma que me hiciera saber que ese ser estaba allí en alguna parte. Le sonreí.

Bueno, no habrá ido lejos. Sigue remando un poco mas a ver si conseguimos verlo con claridad. Estaré atento.

Volví mi semblante serio y clave mis ojos en los alrededores, buscando con la mirada algo que se asemejara lo mas mínimamente a la descripción que me había dado mi compañero. Sin embargo no vi nada en absoluto. Ni siquiera aquella flecha que paso acompañada de sonoro silbido, cerca de mi cuello. Abrí los ojos de la sorpresa, y me quede inmóvil por un instante.

Alguno de los ciudadanos hablo de la pésima destreza en arquería de la criatura? —Pregunte.

Aunque trate de decirlo con un tono jocoso, me había sorprendido lo suficiente como para llegar a asustarme. Unos centímetros mas, y podría haberme causado un daño letal; debía estar mas atento. Mire la dirección del a que había provenido el disparo, y no vi nada en absoluto de nuevo. Tan solo el oleaje chapoteando y la penumbra. Pero también escuche unos susurros en la lejanía. Los quejidos de alguien; pero no unos quejidos de sufrimiento. Ni tampoco de disgusto. Eran quejas hacia alguien, hacia otra persona. Como las quejas que da una esposa ante la mala actitud de su amado. Alguien había hecho algo mal, y alguien estaba quejándose por ello; al menos eso fue lo que intuí por el tono de aquel conjunto de palabras ininteligiblemente lejanas.

Hay mas de una persona —comente.

Y volví a fijar la vista en la penumbra, tratando de encontrar algún indicio, por pequeño que fuera. De pronto, silencio. No se escucho nada mas durante los siguientes segundos, y pasaron cerca de dos minutos hasta que pude presenciar algo semejante a lo que me había mencionado Lycon. La criatura, estaba allí. Enorme y casi fantasmal, pasando en la lejanía en forma de una colosal sombra que apareció tan fugazmente como se marcho. Conduje mi mano al hombro de Lycon, sin decirle nada en absoluto; fue instintivo, como tratando de llamar su atención. No pude volver a verlo, pero llegue a darme cuenta de que esa criatura tenia un aspecto solido y firme, con un movimiento casi mas propio de un autómata que de un ser viviente. Pero a mis ojos no había sido mas que una sombra, así que todavía era incapaz en aquellos momentos de que mis pensamientos se acercaran a la realidad. Las conjeturas que pasaban por mi cabeza eran fantasiosas, y comenzaban a acercarse mas a todo aquello que los habitantes nos habían hecho saber. Pero, y la flecha? Tal vez alguien estaba tratando de cazar a la criatura? Al final había dado por sentado que se trataba de algún individuo que había tomado la decisión de ir de caza, y no quería que le estropeáramos su única oportunidad de ser un héroe.
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