Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Ircan el Miér Jul 26 2017, 03:06

Aclaración off-rol: Este trabajo está en pasado, una aventura salida de mi estadía en Ulmer antes de la pandemia. Por esto mi equipo es una espada de calidad pobre y no la de calidad normal que llevo en este momento.
________________________________________________________________________________________________________

"¡Trae algo de comida chico!" me llevé la mano a la cabeza recordando las exageradas instrucciones de Tom "¡O tendremos que comernos las chispas de mi trabajo con el metal para comer algo de caliente!" me rasqué la cabeza preocupado.

"¿¡De dónde demonios iba a sacar yo comida!?" apreté los labios y los ojos exasperado mientras caminaba sin un rumbo definido.

En mi locura, se me había ocurrido lo que se le hubiese ocurrido a cualquier licántropo; cazar en el bosque. Pero "A": Yo no era un licántropo normal, ¡ni siquiera sabía transformarme!. "B": No tenía ningún conocimiento sobre caza. Y "C": ¿¡Cómo demonios iba a cazar algo con una espada medio oxidada y roma!?

"¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!" pensé desquiciado mientras zarandeaba las manos de arriba a abajo con los puños cerrados. Algo que seguramente me convirtió en todo un espectáculo para todo aquel que me viera.

Resoplé dándome por vencido. Seguramente no conseguiría nada de comida y Tom volvería a castigarme a limpiar a fondo la fragua. ¿Por qué se me había ocurrido la estúpida idea de ir al bosque a cazar con una espada en un estado lamentable? En aquel momento no se me ocurrió pensar que el destino da giros inesperados.

Me senté a un lado del camino y me tumbé sobre la hierba totalmente presa del desanimo. Cerré los ojos y disfruté de la suave brisa primaveral y de los rayos del sol, que se colaban entre las espesas ramas de los arboles de la Arboleda Central. Pero de repente; noté como estos desaparecieron, eso no era algo usual. Abrí un poco los ojos y vi como una persona estaba parada frente a mi.

A toda prisa me reincorporé poniéndome, de una forma muy torpe, en posición de alerta, lo cual provocó que mi acompañante soltará una carcajada. Fijándome mejor no tardé en identificar aquellos cabellos rojizos acompañados de unos preciosos ojos verdes.

-¡Zarina!- exclamé con una sonrisa de oreja a oreja para luego frotarme los ojos algo incrédulo -¿Qué haces por aquí?

No había visto a aquella mujer, a la que consideraba mi amiga, desde hacía bastantes semanas, cuando nos separaron en los Bosques del Este, lugar donde nos conocimos y donde nació el inicio de aquella amistad. La verdad es que la había echado de menos. En aquel momento tenía pocas amistades, por no decir que me sobraban dedos de una mano para contarlas, y Zarina me había salvado prácticamente la vida desde el mismo momento en el que la conocí, lo que había hecho que le cogiera bastante cariño.

Con todo esto, asistí al saludo de aquella amable mujer, mientras le dedicaba una amable sonrisa. Pero aquel emotivo reencuentro no duró mucho.

-¡Espera!- le indiqué al tiempo que colocaba mi mano totalmente abierta a mediana altura -¿Escuchas eso?

Algo había sonado, era como una especie de rumor traído por el viento. Zarina se contagió de mi preocupación y también afinó el oído.

-¡Socorro!.... ¡Ayuda!.... -sonó una débil voz en la lejanía.

Miré a Zarina con una cara de complicidad. Pareció que nos entendimos al instante, pues ambos asentimos.

-¡Debemos darnos prisa! - la apresuré al mismo tiempo que salia corriendo hacia donde había sonado la voz.
Ircan
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 75
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Zarina el Miér Jul 26 2017, 15:00

Después de unas semanas bagando por el bosque y aprendiendo todo lo que pude acerca de las plantas de esa nueva tierra desconocida para mí, volvía a encontrarme con Ircan. El muchacho descuidado se encontraba tumbado en el suelo, en medio del césped de la Arboleda central. Estaba informada que allí podría encontrar plantas nunca vistas y puede que alguien me vendiese un libro o papel para poder seguir estudiando la naturaleza.

Cuando encontré al licántropo me dirigía hacia lo que un mercader me había informado que era la ciudad más cercana a apoderarme de papel y tinta para seguir con mis investigaciones. Pero al ver al lobito una sensación de soledad me invadió. Lo había echado de menos. Cuando me disponía a pedirle que me acompañara a la ciudad, oímos la voz de alguien pidiendo ayuda.

Era una voz débil pero no podíamos ignorar lo que oíamos. En nuestro último encuentro me había dado cuenta que mi sentido de la empatía era mucho más grande de lo que me pensaba. Así que cuando Ircan se puso a correr siguiendo la voz no dudé en seguirlo de cerca.

Él, al ser un licántropo tenía el oído más fino, por lo que no me cuestioné en ningún momento el hecho de que estuviéramos yendo en una dirección errónea. Pero de repente nos aturamos en seco. Por la cara que puso mi amigo supuse que había perdido el rastro de la voz que pedía ayuda.

- Ircan, ya no lo oigo. - Dije jadeando. - Por cierto... encantada de volver a verte. - Añadí. Me lamenté que nuestro momento del reencuentro se hubiera hecho tan corto. Hacía semanas que no sabía nada de él y eso me preocupaba. Era un buen muchacho pero no sabía como se las había apañado para sobrevivir. Pero allí estábamos, juntos otra vez, intentando ayudar a alguien que se encontraba en peligro.

-¡Que alguien me ayude por favor..! - Volvió a gritar la voz. La escuchamos clara pero aún lejana, por lo que nos pusimos otra vez a la carrera. Des del fondo de mi alma esperaba que lo que estuviera pasando no fuera grave.

Llegamos a un claro, dónde había una gran extensión de agua que se abría ante nosotros. Pude ver como el agua se extendía hasta el horizonte por lo que supuse que me encontraba delante del mar. En estas semanas pasadas había cruzado toda la arboleda central, des del Lago Heimdal hasta el mismo mar del Este.

Allí, en las orillas se encontraba un hombre que parecía malherido. Con Ircan nos acercamos a él, con cautela, intentando no asustar más al muchacho de lo que ya estaba. Era un hombre con el cabello castaño, medianamente largo. Estaba tumbado en el suelo con una mano apretada en la pantorrilla. La verdad, es que era realmente apuesto.

Aún estábamos los dos jadeando, pero dejé que Ircan preguntara qué era lo que ocurría. De repente me había puesto nerviosa, así que le di un codazo a mi compañero para que empezara la introducción.
Zarina
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 20
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Ircan el Miér Jul 26 2017, 23:18

-Yo también estoy encantado de verte amiga - me giré hacía ella para dedicarle una amplia y sincera sonrisa.

Eso le había dicho a mi amiga, antes de volver a escuchar la voz y reanudar la carrera en busca de aquella persona.

Cuando llegamos, pude comprender cuanto nos habíamos alejado del punto inicial. ¡Estábamos al lado del Mar! Escudriñé con la mirada aquel lugar, con la intención de buscar a la persona que gritaba. Vi que estábamos en un claro que acaba en una playa, donde las olas del Mar del Este rompían contra el continente. Dicho claro lo cruzaba un ancho camino; supuse que era el camino principal que unía a Dundarak, Ulmer y Lunargenta, el eje del comerció de las tres razas. Y allí, algo alejado del camino estando casi en la orilla, estaba nuestro objetivo. Así que, retomamos nuestra carrera para llegar, cuanto antes, a donde se encontraba.

Cuando nos acercamos un poco más, pude ver que el susodicho era un hombre moreno de estatura media, que se encontraba tumbado con una mano en la pantorrilla. Ambos, algo cansados y recuperando la respiración, nos quedamos mirándole, aunque Zarina lo hacía con unos ojos diferentes a los míos. De repente, noté un golpe en el costillar. Me giré algo confundido hacía Zarina, no sabía muy bien a qué había venido eso. Estaba a punto de replicar cuando caí en la cuenta.

-Ehhh... ¿Os encontráis bien? - pregunté mientras me acercaba al hombre para ver si estaba herido. Efectivamente, lo estaba. La mano que sujetaba su pantorrilla tenía el objetivo de parar una pequeña hemorragia. -Oh.... Dejarme que os ayude- rebusqué en mi zurrón y saque un pequeño trozo de tela. La coloqué sobre la herida.-Debes presionarla con fuerza. Así pronto pararás la hemorragia.

Obviamente, yo no tenía ningún tipo de conocimiento en medicina, pero eso era algo básico que me decía mi madre cada vez que me caía y me hacía una herida, algo que sucedía con bastante frecuencia. El hombre obedeció y me miró con gratitud.

-Gracias joven- dijo mientras mantenía apretado el pañuelo contra la herida con cara de dolor. -Ellos... Ellos.... Se la han llevado... -añadió, adelantándose a mi propia curiosidad.

-¿A quien se han llevado? ¿Que os ha ocurrido? ¿Quien ha sido? - avasallé a aquel hombre con toda una serie de preguntas impacientes, a las cuales el hombre me miró un poco incomodo. No sabía si era por el hecho del propio incidente, o por mi propia falta de tacto al dejarme llevar por mi curiosidad.

El hombre suspiró y se recostó sobre la pequeña carreta, situada a su espalda, antes de decidirse a hablar.

-No lo sé muy bien... Aún estoy algo confuso...- el hombre hablaba despacio, en casi un susurro, mientras se llevaba la mano a la cabeza intentando recordar. -Eran unos cinco... Estaban bastante bien equipados. Ni si quiera les supuse un problema.. Me apartaron de un empujón y se llevaron todas las cosas que llevaba en mi carreta, en especial a ella...- esto lo dijo con un cargado tono de dolor.

-¿Quien es ella?- pregunté algo impaciente mientras jugueteaba con mis propios dedos.

-Se llama...- hizó una pausa y cerró los ojos- Yuli... Se llama Yuli, es una morski de mediana edad. Dijeron que sacarían mucho dinero por ella en el mercado negro. ¡Dios está en peligro! -el tono del hombre comenzó a elevarse. Cada vez estaba más alterado.

-¡Tranquilízate buen hombre! -interviné intentando tranquilizarle apuntándole con ambas palmas abiertas moviéndolas de adelante a atrás -Sólo cuéntanos que te ha pasado....

-Se que los componentes de una morski en el mercado negro se venden a buen precio. -me cortó el hombre que cada vez estaba más nervioso- ¡Debéis de ayudarme! -dejó de sujetarse el trapo y se abalanzo hacía a mi para cogerme por el cuello de mi ruinosa camisa. Aquel hombre estaba desesperado- ¡Ella es lo único que me queda! ¡El único recuerdo de mi hija! ¡Os pagaré con lo poco que me queda¡ Tengo algunas monedas aún guardadas que los salteadores no han podido encontrar. Pero por favor... ¡Tráemela con vida!

No se muy bien que estaría o en qué estaría pensando Zarina en aquellos momentos. Seguramente le resultaba algo divertida la escena al verme en esa situación o puede que estuviera más preocupada que yo por aquel hombre.

-¡Tranquilo! - lo cogí de los hombros y lo empujé hasta dejarlo bien sujeto contra la carreta. Me gustaba ayudar a la gente, pero también me gustaba mantener mi espacio personal, y aquel hombre lo había traspasado. Le miré fijamente a los ojos completamente serio. -Vamos a ayudarte, ¿de acuerdo? -le dije con un tono tranquilizador - Sólo dinos hacía donde se fueron los ladrones. Encontraremos a Yuli y te la traeremos de vuelta.

Parece que eso si que funcionó, pues el hombre comenzó a tranquilizarse.

-Vale... Si...- accedió el hombre asintiendo una y otra vez mientras recuperaba los nervios -Los ladrones se fueron por ahí. -dijo mientras señalaba un pequeño sendero que se internaba de nuevo en la Arboleda -Por favor, debéis daros prisa. Las morski mueren si están mucho tiempo sin meterse en agua salada.

-Tranquilo. ¡Seremos más rápidos que el viento! - exclamé poniendo demasiado optimismo a aquella situación. Pues aquel acto hizo dudar un poco al hombre. Ante eso noté como el rubor comenzaba a subirse a mis mejilla y baje mi cabeza avergonzado. -Entendido...

-Confió en vosotros. Se ve que sois buenas personas. - nos halagó el hombre, ignorando aquel pequeño momento vergonzoso intentando levantarnos el animo. -Esperaré vuestro pronto regreso y el de Yuli en la taberna, que hay en una aldea a unos pocos kilómetros al sur. -dijo señalando el camino hacía la izquierda - Cuando lleguéis a la aldea, preguntar por Atos. Buena suerte y que los dioses se apiaden de nosotros.

Sonreí al hombre y nos despedimos con un apretón de manos.

Sin más preámbulos, Zarina y yo comenzamos a seguir el sendero. Gracias al tiempo que había pasado con Julieta, en los bosques cercanos a Ulmer, había aprendido a seguir el rastro de algunos animales. No es algo que aún dominará, pero por suerte para mi, seguir el rastro de una panda de ladrones era mucho más fácil que el de un conejo.

-Espero que no te enfades conmigo por arrastrarte a esta situación Zarina. - me disculpé con mi amiga desviando la mirada al suelo totalmente arrepentido - Creo que me he dejado llevar demasiado por mi entusiasmo de ayudar a alguien. Debería haber pedido tu opinión.

Mientras tanto, prestaba atención a las pequeñas pistas involuntarias que habían dejado los ladrones. Por una vez quería dar la impresión de que podía hacer algo bien.
Ircan
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 75
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Zarina el Vie Jul 28 2017, 12:38

Después de despedirnos del hombre no sabía hasta qué punto fiarme de él. Todo había ido muy rápido. Pero ¿qué podía hacer al respeto? Nada, solo esperar que el instinto de Ircan no nos metiese más en problemas.

Repasé mentalmente la información que el hombre herido nos había dado. Su morski había sido secuestrado por cinco o seis hombres. No sabíamos nada del tamaño de la criatura, pero aún así, eran criaturas especiales. Para empezar eran raras de encontrar y poseían características que hacían que su venta fuera cara. Tienen unos colmillos de marfil que se venden a buen precio y su baba puede llegar a ser muy corrosiva. Puede que los secuestradores no solo la quisieran para fines económicos sino para fines más rebuscados y peligrosos.

Al final, antes de responder a Ircan, decidí que esa aventura podía aportarme alguna cosa interesante.

- No sufras Ircan, estoy encantada de volver a estar de aventuras contigo. - Y después de pensarlo un poco añadí: - Siempre me ha gustado tu entusiasmo lobito.

Eso último se lo dije mientras acariciaba el pelo del licántropo con la finalidad de hacerle rabiar un poco. Era un buen chico, demasiado impulsivo por mi gusto, pero era bueno. Y es cierto, el afán por ayudar a las personas le hacía mover el mundo, ¿pero a quien no? No me imaginaba nunca ayudando a alguien que necesitara mi ayuda a cambio de una recompensa. Estaba claro que ayudar no era lo mismo que contratar, pero aunque lo hagas totalmente desinteresadamente siempre va a haber la esperanza que se te dé un pequeño agradecimiento.

Nos encontrábamos siguiendo un camino que hasta el momento estaba llena de huellas. Podía distinguir unos 13 o 14 pares distintos de huellas, pero los secuestradores eran solo 5. Así que había huellas de más. Pero era algo normal, estábamos en un camino frecuentado por comerciantes que seguían la costa para ir de un lado a otro a vender sus mercaderías.

Di un codazo a Ircan al ver que un grupo de huellas se desviaba hacia fuera del camino, y se perdían entre la maleza del bosque. Eso era raro.

- Creo que estas son las huellas de los secuestradores. ¿Qué te parece si bus...?

Y entonces aparté un matojo con mi mano. Detrás había huellas que habían deformado la hierva que crecía. No eran huellas humanas, eran de una carreta. Eso me hizo suponer que los hombres se habían subido a ella, y fue lo que le comenté al chico.

- Ircan, creo que los secuestradores se han subido a una carreta y han huido bosque a través. Entonces no solo eran 5, sino que alguien se quedó esperándolos para marcharse rápidamente. Creo que todo estaba organizado. - Le dije a mi amigo.

Mi teoría tenía lógica. Señalé las huellas de la carreta y me doblé sobre mi misma para examinarlas más de cerca. Esperé a que Ircan hiciera lo mismo y reflexionara sobre lo que teníamos que hacer después.
Zarina
Aprendiz
avatar
Cantidad de envíos : : 20
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Ircan el Dom Jul 30 2017, 11:34

La joven bruja tenía razón, había más hombres de los que pensábamos.

-Parece - me agaché para mirar las marcas que había dejado el carro para valorar su profundidad, metiendo un dedo en el surco dejado por la rueda. - que no era un simple asalto a la azar. - coincidí con mi compañera mientras cogía un puñado de tierra del surco, la estruje entre los dedos determinando su humedad y su frió, y miraba el improvisado sendero que había dejado el carro - Todo esto ha sido bien planeado y preparado. No ha pasado mucho tiempo desde que pasaron por aquí, la tierra sigue algo húmeda. - me limpie la mano en el pantalón y volví a erguirme. -Puede que unas horas.

Achiné los ojos, aún mirando a las marcas que se introducían en el bosque, sopesando nuestras opciones, que habían sido modificadas ante los nuevos datos obtenidos.

"Seis hombres..." me llevé la mano a la barbilla y apoyé mi cabeza mientras me acariciaba el mentón "No parece que sean aficionados. Sin duda llevan haciendo esto bastante tiempo." miré de nuevo las huellas del carro, que denotaban que había cierta profesionalidad. "¿Cuantas personas habrán sido victimas de estos demonios?"

-Debemos continuar. Hemos dado nuestra palabra a ese pobre hombre. - le dije a mi compañera, a lo que esta asintio. Yo le sonreí, recordando como me había acariciado mi cabello apenas unos minutos antes. "Demostraré que aún quedan heroes." - pensé dejándome llevar por mi sueño infantil. Un sueño que siempre me metía en una gran cantidad de problemas.

Tras aquel momento, de breve vacilación y de intenso análisis, retomamos la marcha. Seguir el rastro de aquel carro se complicó un poco, pues aunque ya no había otras marcas que nos confundiera, las piedras del bosque hacían que de vez en cuando el rastro desapareciera. Tampoco ayudaba el hecho de que las huellas no fueran en linea recta, sino que iban serpenteando el bosque.

- Menos mal que me he encontrado contigo. - le dije a mi compañera para romper el incomodo momento de tensión y silencio que había provocado aquella búsqueda. - No creo que nadie me tema a mi. - señalé mi escuálido cuerpo. -Pero seguro que cuando te vean hacer magia salen corriendo despavoridos. Puede que piensen que es una especie de castigo divino. Seguro que no saben nada de la magia y esos les asustará. -me giré un momento para sonreirle, apartando la vista de las pistas que nos daba la tierra.

Sólo basto un brevemomento para escuchar un "click" y el leve rozar de una cuerda contra la madera de un árbol. Miré al suelo y vi como unas cuerdas, como si fueran una red de telaraña, comenzaba a elevarse para atrapar el cuerpo de Zarina. Me lancé contra mi compañera y la empujé hacía unos matorrales cercanos, quedando yo en su lugar. Noté un golpe súbito hacía arriba mientras mi cuerpo era atrapado en una maraña de cuerdas. Noté en mi estomago como caía y como quedaba luego suspendido a unos metros del suelo totalmente atrapado.

Tardé unos segundos en procesar todo lo que había ocurrido, pues mi cuerpo se había movido por pleno instinto, sin pensar. Vi como Zarina primero me descargaba una mirada de furia, que rápidamente fue sustituida por una de sorpresa para terminar siendo una de terror.

Para complicar aún más la situación, de repente comenzó a sonar una campana con la fuerza suficiente como para alertar a todo el bosque, comprendí de inmediato que había ocurrido. Habían caído en una trampa colocada por los bandidos, y estos se habían permitido el lujo de dejar una campana que les advirtiese cuando una presa desprevenida cayera en su engaño.

Mi amiga se levantó y comenzó a estirar de forma histérica de las cuerdas, pero eso no iba a servir de nada, ella lo sabía pero no podía hacer otra cosa.

-¡Zarina! - exclamé llamándola para sacarla de su estado de pánico. -¡Tranquilizate! ¡Escuchame! - la chica me miró estupefacta - Debes huir y esconderte. Debes de dejarme aquí. Si te pillan a ti también estaremos perdidos. - escuché las voces de alguien que se acercaba - Siento mucho haberte complicado las cosas. Ahora también tendrás que salvarme a mi. Como siempre. - le dedique una amplia y despreocupada sonrisa para que la chica se tranquilizase y reaccionase - Ya llegan ¡debes irte! - la apremié algo preocupado al escuchar cada vez las voces más cercanas. La chica comenzó a huir para esconderse en el bosque - Te esperare... - susurré para mi mismo, aunque en verdad tenía la esperanza de que Zarina se fuera y se salvará.

No podía obligarla a aquel peligro. Yo la había metido en todo aquello. Y yo era quien había dejado que aquella estúpida trampa saltara. Ahora me tocaba pagar el precio de todos mis actos.

-Espero que sea un jabalí muy gordo- sonó una voz detrás de unos arbustos. -La comida del ultimo mercader era un verdadero asco.

_______________________________________________________________________________________________________
Complicación: Eres capturado por los rufianes, debiendo no sólo rescatar a la criatura, sino también salvarte a ti mismo..
Ircan
Experto
avatar
Cantidad de envíos : : 75
Nivel de PJ : : 0
Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una criatura en apuros [Pasado] [Trabajo] [Zarina - Ircan]

Mensaje  Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.